Una carta sencilla sobre el apocalipsis   Leave a comment

ATENCIÓN:

ANTES QUE LEER ESTE TEXTO URGE LEER LAS CANALIZACIONES DE GENTE COMO PATRICIA CORI, DE LAS QUE HABLO AQUÍ EN LOS ÚLTIMOS ARTÍCULOS, O BIEN EL MATERIAL DE SETH, CURSO DE MILAGROS, ETC.

ESTE TEXTO SOLO ERAN LOS COMIENZOS, CUIDADO (AUNQUE ANTON PARKS ME SIRVIÓ PARA IR SALIENDO DEL LÍO DEL CAMPO DEL EGO NORMALIZADO!).

Esta carta podría servir de introducción al artículo de más abajo, a “realidad“:

«Carta» sobre posibles “secretos” que podrían desvelarse de algún modo pronto (para no estar desprevenidos): 

[Sirva esto de comentario o “publicidad” a algunos documentos que hasta ahora me parecen esenciales (aparte de Parks):
– Discriminando información alienígena ]

Y antes de nada: ¡abandonemos los miedos! ¡Y en concreto los miedos ante elementos que vienen «de fuera»: ya sean planetas sin rumbo…, extraterrestres malignos que están «fuera»!

¡”Ellos” siempre estuvieron aquí!

[Por cierto, si bien parece una “locura” hablar así, esto es debido a nuestra programación, en esta especie de Matrix, tal y como está configurada desde hace siglos. Pero no es locura; no lo es debido por ejemplo a que los planetas están huecos, y, como decimos en el artículo “realidad”, es muy importante aquel tema de la “interdimensionalidad”.]

Anton Parks deja bastante claro en sus obras que cuando se habló de un astro que asolaba la Tierra, se referían a Venus, que anduvo un tiempo dando vueltas por el sistema solar…, y que terminó simbolizando a Horus, el “hijo” de Enki (= Osiris = Ea)…, un Horus que había nacido para vengar a su padre y a lo que se le hizo a Egipto y a los humanos allí.

La mejor versión, entonces, —y quizá la que es más difícil de creer— sería por ahora la que pongo aquí.

Estamos condicionados por toda “nuestra” sociedad a pensar lo contrario de lo que pondremos abajo. Pero es un condicionamiento, es decir, es fabricado, es artificial.

Y todo esto, por cierto, que, sobre todo, vuestro abuelo/a, madre/padre…, no se lo cuente a ninguno de “sus” curas, si es que aún es muy católico/a…, o religioso en general…, ya que les asustará.

“Apocalipsis” significa algo así como “revelación”, en griego, es decir, desvelar, levantar el velo.

Nada, entonces, de tener por ello que, para empezar…, tener que pensar en cosas como “grandes catástrofes”…, no necesariamente; aunque siempre parece que todo esto puede venir a la vez: que va todo unido con que quizá lo que ya es un hecho: el de que se desvelan cada día más o menos “por sorpresa” grandes secretos.

Entonces, podría estar más o menos cercano, en el tiempo, la siguiente posibilidad:

aquellos que manipularon al último tipo de “ser humano”, los que fueron llamados “dioses” en plural durante gran parte de la historia y de las civilizaciones, y tras el último gran diluvio hace unos 12.000 años…, aquellos que “medio-fabricaron” al humano —clonándonos y mezclando genes diversos, algo que es relatado en lo que se dice “el segundo génesis”, en la Biblia—…, está cerca, digo, el hecho, la posibilidad, de que “ellos” se muestren de alguna manera más o menos directa, o algo más directa o más real…, y de que se empiece a hablar más por tanto en ese sentido, y al principio quizá para seguir desinformando…: que se empiece a hablar más y más de los “extraterrestres”…, de que “ellos” siempre estuvieron aquí.

Esta sociedad ha sido configurada para confundir la figura de “la divinidad” más primordial y la que es, digamos, más “íntima” y más verdadera (la “Fuente” de donde sale todo, que se informa y que informa de algún modo “todo”, aparentemente de forma “parcial”, aparentemente para nuestras “mentes”…), ha sido configurada, digo, la sociedad, para confundir tal cosa con todas las maniobras —con muchas— de aquellos “dioses” patriarcales (o sus descendientes, que en parte somos nosotros, pero cuyos “jefes” o “sirvientes” más directos son digamos “menos humanos”), que habrían estado manipulando la humanidad más o menos sutilmente desde el principio (y su “facción mala” es la que habría impreso el carácter culpabilizador, atemorizador, creador de caos, como esquema básico en nuestra civilización (un miedo y caos que ahora en la modernidad han penetrado en cada persona)).

Una gran maniobra de confusión fue aquello de llamar a “la fuente” de una forma excesivamente “masculina”, es decir, la de llamarle así, “dios”, de una manera demasiado “patriarcal”…, con aquel Dios además tan castigador y muy “atemorizador”.

Ese “Dios” de la Biblia confunde varias figuras de la “divinidad”; entre ellas también hay entonces seres reales que hoy en nuestro mundo podríamos denominar “extraterrestres”, que seguirían vivos en parte, y que estaban aquí antes que “nuestra” especie.

Y todo esto se dice porque resulta que una de las manipulaciones más “grandes” sería la de haber hablado mucho últimamente de “extraterrestres”, es decir: de hablar siempre con el “ex” por delante de “otros seres”. De tal modo, se habría marcado o enfatizado mucho lo de que todo ser inteligente debe estar “fuera” de aquí, de la Tierra —”fuera”, necesariamente.

Sin embargo, podría ser precisamente lo contrario; es decir, el que aquí siempre, hubo “otros” seres, y que, por tanto, estaríamos engañados en cuanto a que aquí, en la Tierra, no somos nosotros ni mucho menos “las primeras inteligencias” en habitarla —en habitar esto y sus diversas posibilidades, ya que al parecer las posibilidades para “habitar” la Tierra son muchas más de las que creemos, al parecer.

En la Biblia hay dos génesis, está el del humano primordial; este génesis, el primero, hoy nos suena seguramente a casi todos muy raro; era un humano que digamos era más un “ser angelical”.

Y luego está nuestro segundo génesis, que es también de cabo a rabo “artificial” (la “arcilla” de la Biblia se refiere a la sangre (al ADN en el fondo)); en la Biblia, por cierto, “Abel” representaba al hombre de neanderthal, y el tal “Caín” representaba al homo sapiens (Abel y Caín no serían pues personas “únicas”, sino, por decirlo así, especies enteras; y así con miles de detalles).

En los comienzos, nuestra creación no se dio con “buenos propósitos”: fue en un principio para trabajar y trabajar para ellos. Es en parte como lo que ocurre hoy.

Más tarde, “ellos” se irían siempre cada vez más, aparte de hibridándose, intentando mantener o aumentar esa primera impresión, esa huella de esclavismo…, ese primer sello en las jerarquías de después… Y, además, “ellos”, cada vez podían aparecer menos ante los humanos, pues éstos se fueron desacostumbrando poco a poco a su presencia.

Y la historia es que de cierto modo parece que siguen ahí; y que sería importante tal hecho (y el de que tengamos ahora mismo, y “cerca”, humanos que no son igual de “humanos” que nosotros).

En el fondo, entonces, son sus descendientes, y quizá llevando a cabo algún plan, alguno que podría tener que ver directamente con “lo planeado” por “más arriba”, por los seres de los que hablamos…, son seguramente sus descendientes, digo, con ese plan…, los que, con tanta saña y desparpajo montaron el falso atentado terrorista del 11-S, el de “las torres gemelas” de Nueva York: fue un espectáculo montado en el fondo por las élites financieras y culturales (medios de comunicación), es decir, de los negocios, organizadas en el “poder oculto” y redes secretas que siempre han existido en el planeta.

Durante todos estos milenios atrás siempre les ha interesado —y han conseguido en lo general— de una forma u otra que “no nos escapemos mucho” del esquema inicial (esclavos), y, ahora, las formas han cambiado, pues se hace con cosas como lo del 11-S, y quizá con las nuevas “revelaciones” que vengan a modo de medio-desvelamientos la realidad auténtica —esa de la que estamos hablando aquí.

“Ellos”, entonces, estos “seres”, por cierto, no son todos “malos”. Siempre hubo dentro de ellos una “facción más buena”, que es por cierto la que fundó Egipto y que creo que básicamente ha desaparecido (la llegada de un nuevo Cristo podría tener que ver con esto: de hecho “Cristo” parece que aparte del fenómeno que pudo ser hace 2000 años, parece que principalmente con “Cristo” nos estamos refiriendo a uno de los líderes de tal “facción buena” (el que fue llamado Horus en Egipto)).

Aunque “ellos” no aparezcan ahora muy directamente, sí que les habría interesado, de siempre —a la parte mala de “ellos”, a esa que no parece que tenga ya muchos impedimentos para actuar…— y mediante por ejemplo sus descendientes…, o mediante la política de éstos…, siempre le habría interesado, digo, mantener “en estado bajo” a la humanidad; es decir, mantenerla con muchas guerras, miedo, divisiones religiosas entre nosotros, divisiones y guerras más “políticas”, etc. etc. —manteniendo de este modo la “baja vibración” en una humanidad que es en realidad intrínsecamente “buena”, “espiritual”.

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Publicado 9 mayo, 2011 por qadistu en ¿?

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