«Ho’oponopono», o la rápida desprogramación de Matrix   1 comment

« La mente consciente está, pues maravillosamente sintonizada con la realidad física, y a menudo está tan deslumbrada por lo que percibe que se siente tentada a pensar que los fenómenos físicos son una causa, en vez de un resultado. Las partes más profundas del ser siempre se encargan de recordarle que eso no es así. Pero, si la mente consciente acepta demasiadas creencias falsas, particularmente si considera peligroso a ese ser interior, se cierra a esos constantes recordatorios. Cuando se produce esta situación, la mente consciente se siente acosada por una realidad que parece mayor que ella y sobre la cual no tiene control. Pierde así la intensa sensación de seguridad que debería ser su sostén.» (Habla Seth III)

La des-densificación de la Tierra con Ho’oponopono, o desprogramando la Matrix

Vamos a hablar de unas técnicas que se pueden concebir como ayudando de una forma muy general a desprogramar la Matrix y des-densificar la Tierra. Es algo que, en un principio, el practicarlo, da mucha alegría. Y cómo no, es simple, tenía que serlo, ya veréis por qué.

Tenemos por ejemplo este texto (pdf) sobre el tema (en internet titulado «webinario sobre Ho’oponopono»).

Se trata de desidentificarnos activamente respecto de cómo trabaja usualmente la mente…, una mente que se dedica trabajosamente a extraer sin parar uno a uno pensamientos de una especie de fondo colectivo. Esta mente los trata además uno a uno y explícitamente. Y veréis que en general, para vivir en general, esto es una pérdida de tiempo. Es una pérdida que este sistema sea el que impere. Es indicio de nuestra sujeción, de la Matrix.

Es preciso “abrirse”. De hecho, eso que llamamos “la Fuente”, intentaremos quizá más adelante describirlo de una forma todavía más laica en ese sentido, en un mero abrirse, y teniendo que ver con el Vacío; y todo aunque solo sea para jugar con ello y para quien le sirva esa forma de hablar (en estos textos se habla de Divinidad, y esto a alguna gente puede que aún os eche para atrás, dependiendo de en qué fase estéis, ya que nuestra tradición está precisamente conformada para distorsionar la espiritualidad y que estas cosas nos suenen a dioses castigadores y a Culpa, etc.).

Con todo esto vamos a problematizar mediante prácticas sencillas una especie de ascenso constante en vibración, un aumento de la vibración y por tanto un hacernos “menos densos”.

Aquel fondo colectivo está repleto de creencias, que son pensamientos repetidos que la humanidad ha solidificado siglo tras siglo (y materializados en diversos elementos, procesos, “cosas”…).

Las creencias son muy importantes…, es decir, cobrar consciencia de ellas, de que ellas tienen un papel importante en el funcionamiento de ese Sistema que queremos evitar que impere. Vienen de pensamientos repetidos durante siglos, y consiguen pues que nuestra realidad siga “como es proyectado”, “como es debido”, etc.

fig.1. Dos funcionamientos, en modo "iluminación" y en modo "normal" (derecha)

Es curioso cómo de radicalmente se actúa aquí, pues vamos a tratar todas las percepciones —ejemplo 1: veo a alguien por la calle y lo siento o percibo como “feo”— y todos los pensamientos automáticos que tengamos, como algo merecedor de una cierta desconsideración. Los vamos a desorganizar radicalmente haciendo que todo fluya como “en otro sistema”. Es una elección clara, estilo pastilla roja, pastilla azul; pero lo que pasa es que nuestra Matrix justo tiene la salida roja pintada con una trampa enorme de color azul: las religiones patriarcales que nos han asociado como decíamos espiritualidad con Culpa, etc. etc.

Vamos pues a impedir el trabajo usual de la mente, ya que co-creamos la realidad con nuestras consciencias. Todo es bastante más “mágico” de lo que nos podríamos imaginar.

Este trabajo del “sistema erróneo” lo vemos de cierto modo representado (un poco parcamente, “feamente”) en la figura 1, en su parte derecha, con una especie de mole de tamaño aumentado en “m”, que sería el inconsciente colectivo, alojado en todos nosotros, bullendo ahí abajo, doblegando todo el amplio Sistema, el sistema posible en su funcionamiento ampliado de la izquierda (aunque la figura ya digo que no es muy clara)…, y haciendo que todo se reduzca a la extracción trabajosa (el gancho de la derecha) de “pensamientos” de tal fondo, uno a uno (fig. 2) por la mente consciente-intelectual (de un fondo de “millones” y “millones”).

Y pasar del sistema de la derecha al de la izquierda lo podríamos conseguir mediante el uso de frases que se sugiere en estos documentos; se sugiere otra forma de usar el “pensamiento” y el cuerpo…, intentando que salga otra cosa, hacer algo diferente…, conseguir otro modo de pensar o de dejarse llevar por ese “otro sistema”…, es decir, que suceda otra cosa muy general y más amplia en nuestro sistema corporal; y ello en parte se consigue también mediante la concentración de la intención en un punto del cuerpo: el correspondiente al segundo chakra, que sería al que le pediríamos “la conexión” (situado “dos dedos por debajo del ombligo”).

Figura 2. La mente consciente-intelectual trabaja arduamente enfrentando uno a uno los millones de pensamientos y formas de proyección del inconsciente colectivo

Decíamos que “más amplia”, porque el trabajo de la mente consciente-intelectual estaría digamos que representado en la figura 2, donde vemos la irrisoria relación que la mente consciente puede tener con el fondo.

Vamos a sustituir esa relación directa y esforzada por otra cosa: pastilla roja, aunque parezca mentira.

Vamos a pedir —y permitir— que sea el sistema de “arriba” de la mente intelectual, la supraconsciencia, que ya está conectada con la Fuente de hecho, el que funcione tal y como él es: en conexión con algo todavía más “arriba”, la Fuente,  y ello ¿cómo? Pidiéndoselo a lo que en este documento sobre Ho’oponopono se denomina el Niño, Niño que está situado donde hemos dicho antes, y rodeado o incluso siendo toda la basura colectiva de toda la historia de la humanidad. De hecho, él es en parte, ya dijimos, y “por desgracia”, esa basura. Nuestra esencia está altamente contaminada, podríamos decir.

Ese Niño es el que va a conectarnos con nuestra esencia en un sentido procesual, acumulativo, limpiador.

Ver el documento, pero digamos que se trata de pedirle, con la mente consciente-intelecto que, el Niño, a su vez, le pida a la Fuente que actúe —así de simple—, que actúe para limpiar, para eliminar los pensamientos erróneos que hacen que por ejemplo nosotros veamos a la gente como lo que no es, es decir, que no les veamos como seres perfectos de luz, que es lo que todo el mundo siempre es.

Figura 3. Proceso básico de desprogramación con respecto al inconsciente colectivo y de conexión con la Fuente aquí y ahora, en cada momento

Y vamos además a intentar darnos cada vez más parte a nosotros mismos en la responsabilidad por esos pensamientos. Es decir, no vale con decirnos: «bueno, no son míos, la humanidad los alojó ahí…, y entonces, si siento esto, no es culpa mía…». No, esto es trampa, es otro pensamiento consciente del intelecto en su trabajo esforzado e inútil en el mar de fondo repleto de basura.

Una cosa es que no sea culpa tuya, y otra diferente el que no quieras y puedas asumir el 100% de la responsabilidad. ¡Puedes! ¡Es bonito! E increíblemente: ¡parece ser “útil”! La consciencia, ya decimos, es un mundo más mágico de lo que parece.

No confundamos tomar la responsabilidad con echarnos la culpa. Parece una idiotez en este caso, una idiotez, quizás, en nuestra sociedad moderna, debido a su privilegiar los exteriores frente a los interiores…, en esta sociedad en que a la consciencia, por defecto, no le atribuimos estos “poderes”. Pero si pensamos en atribuírselos, es muy simple: uno no deja de limpiar su casa aunque no sea él quien de repente por ejemplo ha sido la causa de que una tubería se rompiera.

Así que una técnica añadida fundamental sería la de asumir el 100% de la responsabilidad, es decir, de pedirle a tu Niño que lo haga, pues creo que no se trata de algo consciente sino de algo que va llegando de forma más inconsciente, de una especie de trabajo.

Como vemos se trata de aplicar una inmensa confianza a la consigna de “todo está en todo”, es decir, a esa especie de “fractalidad” de la que tanto se habla…, relacionada además con la importancia de nuestra capa-dimensión, que llamamos tercera, a veces, en este universo que es un Multiverso de capas-dimensiones regido por un vector de ascensión-descenso en cuanto al amor-consciencia.

Si todo está en todo, nuestra consciencia va a poder “trabajar duro”, ella solita (pero abriéndose, en una forma de “desentenderse” que se abre a la verdad como conexión real con la Fuente mediante la aquí llamada Supraconsciencia), con ese mar de fondo colectivo donde están alojadas todas esas miserias que nos hacen proyectar todo el rato lo mismo: la fealdad, el ver a alguien como “agresivo”, como “triste”, etc. etc. ¡Así de “en general”!

La técnica en un poco de mayor detalle podéis mirarla en el documento, es sencillo, y si es que leéis esta entrada de blog…, pero podéis verla resumida en la figura 3.

Así pues, resumiendo de nuevo:

podemos pues describir la técnica como una des-densificación del campo de la consciencia en la Tierra, de la noosfera, y ello mediante una especie de desidentificación de los yoes con respecto a la basura acumulada durante milenios y milenios. Los yoes, como vemos, se desidentifican del “trabajo” rutinario, y pasan a pedir la conexión con algo que toda nuestra civilización moderna (la configuración-rejilla que conforma la Matrix, con política, economía, ciencia y religión) se encargó básicamente de oscurecernos, en su sentido práctico y real: la Fuente, que está presente y activa en todas partes, y a la cual podemos acudir siempre —una fuente de infinita “energía”, amor y comprensión.

Es simple, en la realidad existe también esa ampliación del sistema de la que hablamos, ese conectarse con la Fuente, siempre, real. Esa supraconsciencia. Pero “el intelecto” está siempre por defecto negándolo en su mera actividad, recreando así de nuevo todo el sistema de creencias y por tanto toda la realidad tal como la conocemos (la realidad es el reflejo siglo a siglo de nuestras creencias, pensamientos…). Esto nos conforma como humanos “esclavos” en una civilización configurada básicamente para ello: en parte para que la vibración no aumente con “ampliaciones de sistema” como esta de la cual hablamos. Así, no por casualidad, en sumerio Ádam significaba animales, etc.

Así pues, con esto tenemos a mano —aparte de poder usar las otras técnicas que ya conozcamos— este proceso de sanación, de reequilibrado del campo de consciencia (noosfera) sobre la Tierra, que incide sobre todo en dejarse sanar, en que la sanación no es algo que pueda venir de nuestra mente intelectual consciente de un pensamiento concreto del mar de fondo de basura.

Estamos desequilibrados con respecto a la Fuente, y para no disociar luz de oscuridad debemos por tanto poder reconectarnos explícitamente como proceso de sanación que pasa además siempre, en todo momento, en Ho’oponopono, por sanarse uno mismo. Es uno mismo quien contiene siempre todo el inconsciente colectivo, y ello de entrada en esta forma: un poder “asumir el 100% de responsabilidad”; por tanto, tenemos todas las “posibilidades” de actuar sobre todo ya aquí y ya ahora.

Así, no existe delegación posible:

Todo está en Todo, “radicalmente”.

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Nota sobre “psicoanálisis” en general.

Podemos empezar con esto a entender el sucio trabajo que se ha hecho en occidente en general con los asuntos del inconsciente (psicoanálisis en general (Freud, Lacan)…, etc.).
El asunto de “lo inconsciente” tiene pues, en realidad, un matiz de apertura a la Fuente (siempre real), pues no podemos “sanar” (en un sentido amplio) nada de forma consciente, intelectual, mental.

El “desastre” que el humano se ha dejado hacer y que se repite día a día (nos hemos dejado hacer por consciencias que finalmente no son solo humanas, ya que nunca estuvimos solos sobre el planeta), eso que nos hemos dejado hacer, podríamos simbolizarlo por esa idea, creo, de cosas como el “superyó”, castigador, que reemplazaría quizás a la Fuente…: fuente de infinita sabiduría, amor, comprensión.

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Publicado 13 junio, 2011 por qadistu en discernimiento, verdad

Una respuesta a “«Ho’oponopono», o la rápida desprogramación de Matrix

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