En resumen…: ética: no disociar luz de oscuridad (primer índice del blog)   1 comment

imagen corazón en círculo

«Cada acto mental abre una nueva dimensión de realidad. En cierta manera, podría decirse que vuestro más mínimo pensamiento hace nacer mundos.» (Habla Seth II)

«Piensas que el universo evoluciona hacia la perfección. Esa idea es falsa. El universo está montado para que parezca que eso es lo que hace, pero simplemente está girando sobre sus ruedas, repitiendo las mismas pautas una y otra vez de formas distintas. Se trata de un truco que llegarás a entender.» (Pursah, en La desaparición del universo‘, de Gary Renard)

(Abajo del todo colocaré algunas entradas antiguas que había colocado en forma de página aparte, con comentarios sobre el curso de milagros y su traducción, etc.)

¡¿La “ética”?! … era simplemente…: ¡no disociar la luz (bien) de la oscuridad (mal)!

¿Por qué?

Porque si las separamos, si las disociamos, entonces podemos creer que pueden estar juntas sin más, que pueden convivir sin que se dé lo que ocurre de forma natural: el que la luz (bien) desvanece la oscuridad (“mal”) y descubrimos que ésta no era nada (solo falta, falta de luz).

Así pues, no son comparables; si creemos que lo son, entonces los habremos escindido, y entonces mezclaremos, en nuestra imaginación, cosas incompatibles, y no dejaremos que actúe la luz —simplemente— desvaneciendo la oscuridad. Tal desvanecimiento natural es lo que ocurre en el campo no imaginario: el de la verdad o la “realidad”, que se ha convertido para nosotros en algo poco natural precisamente por nuestra imaginación, por nuestro “hacer mezclas imposibles” (el universo es en realidad tal mezcla imposible, por eso desaparecerá).

La ética supone simplemente dejar de ser ilusoriamente “imaginarios”; todo “trabajo ético” será el de no disociar luz de oscuridad, es decir, será el trabajo de traer la oscuridad a la luz, esa oscuridad que solo imaginariamente habíamos separado de la luz.

¡El universo en general es de hecho tal separación imaginaria! ¡Y nosotros no somos esto que vemos, no somos cuerpos, no estamos aquí!

🙂

Hemos hablado, durantes estos meses y desde este artículo con el que finalizaba nuestra “desprogramación de Matrix” , :), sobre escapar del ego (II, III, IV), escapar de un ego que es esa cierta “incomunicación de fondo” que fabrica nuestro ser ilusorio día a día…; hemos hablado de la verdad como órgano del verdadero universo; ‘verdad’ es el nombre para nuestra “guía” en la elección entre dos universos (uno de ellos el falso, pues sabemos que “no habrá pasado”). También hablamos de la muerte, pues no existe, y de las granjas de egos en el universo, granjas que en este sueño de universo digamos que son las diversas manifestaciones o narraciones de una “película” que nada tiene que ver con lo que nos imaginamos (nuestros egos, que siempre han inventado ya imaginariamente su propio “plan de salvación”, tan absurdo como lo puede ser el ego en sí, que no es nada).

También empezábamos a hablar de la felicidad y de la importancia y simplicidad del asunto del propósito para esta cuestión. También de la sabiduría, muy rápidamente; o de la naturalidad de los milagros; o del despertar, y ello a cuento de algunos de los “filósofos” que desde la tradición occidental también lo anuncian, con todo su ser anti-filósofos (Simone Weil, Spinoza). Hemos empezado a hablar de lo “terrible”…, y algo sobre ironía y humor; hemos empezado con ese ser “tan espiritual” del siglo XIX, Kierkegaard; y hemos hablado de lógica. También de ética presentando el inicio sobre cómo hablar de ello desde el no-dualismo (cómo mezclar un discurso sobre “ética” y no dualismo…), pero lo hacíamos algo torpemente, y… a continuación seguimos con el “concepto” de ‘ética’…, y en parte cerrando el tema aquí…, ya que… en resumen…, resulta que la ‘ética’ sería:

un elegirse uno mismo, absolutamente, elegir a tu “sí mismo”*, y no al del ego (esto siempre lo habréis hecho muchas veces, lo que pasa es que en nuestra cultura no se suele hablar claro de estas dos opciones y de hecho todas las “instituciones” en sentido amplio están para “caotizar” esta simplicidad).

Elegir por tanto tu Ser de la verdad (tu Self en inglis, creo 🙂 ).

Elegir la llamada de la verdad en uno mismo, aquella donde se presentan claramente dos opciones y es obvio la que hay que elegir, pues lo liberador es precisamente que no es uno ya quien elige; a uno lo elige la verdad, y eso es la libertad; y “nosotros” simplemente nos “dejamos hacer”. Esto sería algo que costaría mucho menos hacer que el inercial y sempiterno seguir programados por nuestro habitual programa ego (aunque a nuestros egos, tan mimados ellos, les parece siempre que esto cuesta más que seguir con sus brutalidades más o menos sutiles).

Normalmente llamaríamos, a una de las aparentes opciones, “bien”, y a otra, “mal”, pero es muy importante recordar que las dos cosas no están en el mismo plano, al igual que la oscuridad es simplemente falta de luz, es decir, que al ser algo negativo simplemente “no existe”. Es decir, podemos hablar de mal siempre y cuando recordemos esa diferencia absoluta entre los dos, bien y mal, y, como vimos y veremos: la ilusoriedad de todo mal, ataque, miedo…, su falsedad. En definitiva, el bien es la verdad y la luz, y el “mal” no existe, es lo falso, la oscuridad.

Y en realidad parece que muchos “errores del mundo”** dependerían de haber disociado oscuridad de luz y, acto seguido, haberlas puesto en la balanza como si se tratara de algo comparable —una vez que fatídicamente hemos separado el imaginario mal de lo único que es real, el bien, la verdad, el amor, la luz.

La luz actúa sola, por así decirlo, y está además en nuestro interior, en tanto que el modo de proyectar que es justo el contrario del que propone el ego-mundo siempre por defecto: separación, miedo, ataque.

Así que lo que ocurre es que las barreras que le ponemos a la actuación de la luz o de la verdad son aparentemente enormes, son nuestro ego, aparentemente muy condicionado por las instituciones históricas en general, esas que parecen tanto promover la actitud-ego, del miedo-ataque: ya sea desde la institución “lenguaje” hasta la de la economía…, con todas las formas de miedo que hemos interiorizado.

Pero también vemos que algunas de esas cosas que creemos intentar institucionalizar “contra el ego” sin embargo mantienen de fondo el mismo tipo de actitud que las anteriores, en las acciones “salvíficas” de turno (espiritual-políticas) con las que paradójicamente también nos podemos estar perdiendo a nosotros mismos, apresuradamente, al ser inventadas básicamente por nuestros egos para seguir haciendo sus componendas al mantener indemne por ejemplo el miedo de mirar al interior…, el miedo a cierto exponerse, etc.

Las instituciones —digamos en un primer comentario— serían una especie de implementación, y/o “dirección” de los “estados históricos del ego” (o de ese campo de batalla que es el ego, como lo llamé en un texto que hice sobre “granjas de egos”); en el ego parece que siempre estamos “luchando”, en cierto modo, por “conquistar” el mundo, y ello aunque solo sea por el controvertido aspecto de estar “fabricando” más y más cuerpos para que en cierto modo “conquisten” el mundo. Pero cuidado, obviamente los cuerpos son neutros, y siempre en parte están también sirviendo para “lo contrario del ego”, es decir, sirviendo a la Fuente, y ello de forma más o menos “consciente” —pues todos tenemos “la llamada”, por mucho que a veces la gente tenga hijos claramente con propósitos o digamos con inversiones muy “egoicas” de su energía, y desde una culpabilidad inconsciente de dimensiones cósmicas (la misma culpabilidad que tantas veces nos lleva a querer trabajar sí o sí (buscar más y más trabajos pese a tener ya, o bien a sentirse insatisfechos constantemente con lo que se hace, lo que se gana…, etc.), o a querer hacer el amor a toda costa, etc., etc.; vaya, todo un infierno, ya que el universo en tanto que ente imaginario ahí fuera no tiene “solución”: ¡está hecho para que proyectemos y así nos sigamos perdiendo sin parar, en las complejidades del ego! 🙂 ).

Esa llamada de la luz es, por cierto, la de toda la vida, esa que habrían compartido más o menos explícitamente todos aquellos “sabios” famosos de la historia con esa su cierta simplicidad en la palabra o en el actuar, por ejemplo mismamente con aquel “solo sé que no sé nada” del dichoso Sócrates… y con todo lo que queráis de lo que nos presentó hace mucho el no-dualismo “oriental”…, pasando incluso obviamente por lo que ha quedado “de auténtico” en lo del célebre Jesús…, que, como sabemos, parece que expresó exactamente lo mismo (no-dualismo: “esto es un sueño”…, etc.). Y recordemos que ha habido mucha gente que, como es obvio, ha sido llamada a “la felicidad auténtica” y que no ha dicho casi nada, ni pío, ni hecho ninguna cosa demasiado espectacular; lo que simplemente habrían hecho es darse cuenta de qué es lo que en realidad estaba pasando “aquí”, en el universo de la separación. La mente es muy importante, nuestra capacidad de elegir es lo más importante (elegir que no podemos decidir nada en realidad, y que nunca lo hemos hecho realmente, en lo esencial).

Los campos de individuación aparente para el ego digamos que condicionarían —aparentemente, insistamos— el “cómo” de cómo “son” los egos; aunque los egos en realidad ni siquiera “son”; en definitiva, serían solamente ilusorios, serían nuestras propias ilusiones —y en realidad, por cierto, de este universo, solo se “salvarán” nuestros pensamientos de amor pues solo ellos son reales, son lo real (todo lo demás desaparece, como constatamos en el mundo ilusorio de “los cuerpos”).

En un segundo comentario, y en realidad…, más bien parece que básicamente todo esto atiende a un guión —”a grandes rasgos”, si se quiere decir así.

Este guión ya lo habríamos aceptado antes de venir al universo, de nuevo, aquí…, a pasar otra vez por inocentes, olvidando la realidad de la Fuente.

Así pues, lo esencial no sería pensar que actuamos con efectividad sobre “lo externo”; los resultados de nuestras acciones en realidad no podemos controlarlos y nunca pudimos; y este aspecto prepotente-egoico de nuestras acciones (creernos al control de algo, con nuestro ego al control) nos puede estar quizá a veces haciendo más “daño” que lo que los pretendidos resultados conseguirían de “bienestar” en el futuro —”más daño” sobre todo en el aquí y ahora de estar pensando así…, con un agobiarse aquí y ahora de un modo u otro por algo que no existe, bien sea “del futuro” o bien del pasado.

Lo esencial no sería pues ese pensamiento sobre la “efectividad” con respecto a lo externo…, sino más bien el liberarse uno mismo “éticamente”, espiritualmente…, alcanzando la felicidad…, la liberación interior de la culpa, esa culpa que…, lo queramos o no…, todos sentimos por lo que pasa en general o por lo que nos pasa más en particular… y sea lo que sea lo que nos haya tocado hacer “para vivir”… o sea donde sea que vivamos…, pues una vez que somos cada vez más receptivos a nuestro “sí mismo” vamos a ser guiados a dejar nuestras posiciones actuales en el mundo-ego o bien a seguir con ellas: da igual, porque no es nuestro plan, pues el ego no puede realmente hacer planes.

Debemos pues dejarle el control a la luz, y no pensar que luz y oscuridad pueden ser comparables, no pensar que una vez escindidas las podremos comparar y mezclar mágicamente “por nuestra cuenta”; no; la luz simplemente hace que la oscuridad desaparezca, y todas nuestras inversiones egoicas —que son lo habitual en nosotros, lo que alimentamos por defecto— están para prolongar ese tal “no dejarnos hacer”, e incluyendo aquí potencialmente todas las inversiones egoicas que en el mundo son vistas como “de buenas intenciones”…, loables…, como que “cambian el mundo”. Las trampas del ego son sutiles (y parece extraordinariamente difícil lidiar con este “problema”).

La culpa, igual a auto-ataque…, no sirve para nada, claro está. Y en realidad el mundo exterior es una excusa para sentir eso, para atacarnos, y que así nuestro miedo al interior se vea reflejado fuera; pero esto es a su vez una oportunidad para que todo sea visto y perdonado, y, por tanto, nos da la oportunidad de llevarlo y llevarnos al interior, para que la “luz” deshaga por sí sola toda “oscuridad”…, para así a su vez poder reflejar-proyectar cada vez más y mejor la Fuente o “desde la Fuente” —aunque esto sería más bien algo secundario en cuanto a sus efectos sobre el “mundo exterior”, pues de lo que se trataría es de que regresemos a la Fuente, y ya ella se encargará de lo egoico de “fuera” (aparentemente fuera), en su plan contrario al del ego, en este universo-ego de la separación.

paz y amor

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* Esto que he usado cuando decía aquello del “elegirse” sería un poco “idioma kierkegaardiano”, pero ya suena mucho a “new age”…, o bien, la verdad… suena mucho a “espiritualidad eterna”, de esta que parece, y para bien… “la de siempre”, con el no-dualismo, etc.

** en realidad no ya muchos errores del mundo, sino en general el universo depende de haber realizado un acto así, haber puesto lo ilusorio a la misma altura que lo verdadero, la oscuridad en el mismo plano de “ser” que la luz.

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Índice de este archivo sobre cosas de UCDM:

A: comentarios de UCDM
B: nota breve sobre la edición “urtext” de UCDM
C: sobre la traducción de UCDM

 

A: comentarios de UCDM

[Esta es una serie de comentarios sobre UCDM, de hace bastante tiempo.
Para “ayudar” la lectura del curso de milagros, recomiendo leer, aparte de Wapnick… sobre todo a Brent Haskell en una transmisión dada por la misma voz de Jesús. También se puede leer al mismo Jesús en otros dictados maravillosos dados tras el curso de milagros (Perron, Jayem…).
Ver índice de entradas]

Índice:

– «Los tres pasos del perdón están en la lección 23» (6 noviembre 2012)
– «Lección 23.»
– «Lección 22. 
Lo que veo es una forma de venganza.»
«Hipnosis y proyección del pasado»
– «Compartir intereses»
– «Orden de necesidades»
– «Dos “identificaciones”»

– «Sobre el trabajo del Curso»
– «El Espíritu Santo»

– «Sobre ser alternativos y dualidad»
– «La lección 128, potencialmente “peligrosa”: “El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee”»
– «Sentires»
– «Elección: un entrenamiento básico que propone el Curso»
– «Sobre el tema tratado en el artículo “específico y concreto”»
– «Ángeles»
– «Yo de mayor quiero ser predicador. Algo sobre el capítulo
– «Culpa-Deuda»
– «Terapia»

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«Los tres pasos del perdón están en la lección 23» (6 de noviembre, 2012)

En la lección 23 se dice esto:
«La idea de hoy introduce el pensamiento de que no estás atrapado en el mundo que ves porque su causa se puede cambiar.»

Es decir, podemos perdonar el mundo, y mientras y gracias a ello, nos estamos perdonando a nosotros mismos.

El mundo es el mundo que creíamos que nos hacía un “mal”: un dolor, un enemigo, un error, alguien que yerra y no nos gusta, la situación global del mundo que es un error en sí en cuanto que cuidado del planeta y sus gentes…, etc., etc.
Y sigue diciendo:

«Éste cambio requiere, en primer lugar, que se identifique la causa y luego que se abandone…»

Estos son los pasos de los que dice enseguida la lección, y recuerda por ejemplo Wapnick, que “nos tocan a nosotros”.

Y no por nada se hablará tanto en el curso de “renuncia”, a nivel mental, de renuncia a todo lo de este mundo, sin excepciones, una renuncia que acabará con todos los apegos a ser “nosotros mismos” (“individuos”), en la mente, que es lo que importa (pues siempre en el mundo tendremos que “hacer algo”…, y nos seguirá pareciendo —a los demás y a nosotros mismos, mientras “nos iluminamos”… :)…— nos seguirá pareciendo, que somos individuos).

Esto de acabar con toda esa sensación, que en realidad sobra, de ser individuos… se daría al “final” de nuestro proceso…, en el dicho estado o fase de “realización”, como dice el Manual. Por cierto, sobre “realización”, si se ve lo que dijimos en el comentario de Wapnick a las etapas del desarrollo de la confianza, en vez de “logros” casi mejor traduciríamos con “realización”. Ni siquiera en inglés “achievement” está en plural, y fue traducido por logros, en plural. Así, desde mi comprensión actual del inglés, no entiendo cómo se puede traducir eso por “logros”, teniendo a mano la “clásica” palabra de “realización”; pero bueno.

Como sabemos, la causa está en nuestra mente, pues es nuestra decisión de haber “elegido ego”, de haber “escogido individualidad”.

La individualidad se basa en realidad en ataque, en asesinato. Este sería el dato metafísico de partida, el claro distintivo del curso, algo muy práctico y sin tapujos por darnos ese cierto carácter “ahorra tiempos” que tiene el curso…; pero justo esto, esencial, parece que lo evitamos fácilmente, tanto con nuestra “no-práctica”, pues parece que a menudo practicamos “el perdón” sin practicar el perdón del que habla el curso…, así como como con las voces de nuestros mini-yoes, esos “un poco más superiores”: Seth, etc.

El universo requiere el juego macabro de la individuación porque, claro está, el universo es en sí “asesinato pensado” de Dios, según dice el Curso. No hay otra, así de simple.

Este sería, mal que nos pese, el simple mensaje del curso, uno que no queremos aceptar, y, supongo que menos aún, en este “occidente” orondo de stress y de “cosas que hacer”. La individualidad está pues pensada y montada sobre el inicial pensado y no-montado “asesinato de Dios”, “ficticio”.

Y, ya sabemos qué dice J.:
— que o Dios o ego, o universo o Dios,
…y que, en realidad, este es el único “problema” del mundo:
creer en la separación con respecto a Dios, problema que va parejo al miedo de haber asesinado a Dios.

Por eso no hay “pecado”, y los errores casi ni podemos verlos, en este contexto tan macabro…, etc., pues es imposible, el universo es un imposible, no existe, es decir: desaparecerá en la causa de donde vino: nuestra mente.

Y sigue la lección con el tercer paso del perdón:

«… de modo que pueda ser reemplazada [la causa]. Los primeros dos pasos de este proceso requieren tu cooperación. El paso final, no. Tus imágenes ya han sido reemplazadas. Al dar los dos primeros pasos, comprobarás que esto es cierto.»

Pero normalmente no damos los primeros pasos con casi nada, según parece; no renunciamos —no “abandonamos” la causa, en la mente: nuestro apego mental a ser individuos identificándonos con “cosas externas”, como el cuerpo, etc.— no renunciamos… porque la mente tradicionalmente dará mucho miedo… o bien porque ella nos parece “muy poca cosa”, poco como para ser tan tan importante :)… y más viendo qué, oh!, espectacular, y, oh!, tan misterioso, parece lo que está “fuera”, eso que creemos que está “afuera” —y que no……, y blablablá :).

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«Lección 23»

«Puedo escaparme del mundo que veo renunciando a los pensamientos de ataque.»

«La idea de hoy describe la única manera de poder escapar del miedo que jamás tendrá éxito. Nada más
puede lograrlo; nada más tiene sentido. Pero esta manera de escapar no puede fallar. Cada pensamiento
que albergas da lugar a algún segmento del mundo que ves. Es con tus pensamientos, pues con los que
tenemos que trabajar, si es que tu percepción del mundo ha de cambiar.»

Qué difícil de creer que en realidad sea algo literal esto de: “cada pensamiento que albergas da lugar a algún segmento del mundo que ves”; no queremos tener tanta responsabilidad… no queremos vernos en el vacío, sin identidad… por completo entregados al plan que no es de nuestro ego (el ego con sus necesidades… fidelidades, etc.)… el plan de nuestra verdadera felicidad.

Si vemos los efectos conseguidos a veces en hipnosis… como los que comenta Wilcock al principio del vídeo que enlazo aquí… se hace un poco más sencillo imaginar cuán “plástica” es la realidad, cuán “materia para sueños” es.

«Si la causa del mundo que ves son los pensamientos de ataque, debes aprender que ésos son los pensamientos que no deseas. De nada sirve lamentarse del mundo. De nada sirve tratar de cambiarlo. No se puede cambiar porque no es más que un efecto. Pero lo que sí puedes hacer es cambiar tus pensamientos acerca de él. En ese caso estarás cambiando la causa. El efecto cambiará automáticamente.»

Es un curso sobre causas, y no sobre lo que debemos hacer en cuanto al comportamiento.

Desde el principio se ve claro que el curso corre a enmendar la concepción banal sobre “milagros” (pese a algunas posibles ambigüedades).

Así que ahí está, un curso sobre cómo modificar nuestra percepción, del interior (pensamientos) y del exterior (acciones que vemos fuera, en nuestro cuerpo o el de otros… en las cosas…)… y a cada segundo… para así poder “integrarnos” (podríamos decirlo así), para así hacernos uno… conocernos a nosotros mismos integrándonos con la ayuda de la conexión con eso que no es de este mundo (“integrarnos”: lo habla en el cap. 2, sobre la congruencia entre querer y hacer… o esas características como la de honestidad, de las que habla el Manual).

«El mundo que ves es un mundo vengativo, y todo en él es un símbolo de venganza. Cada una de las percepciones que tienes de la “realidad externa” no es más que una representación gráfica de tus propios pensamientos de ataque.»

Sigue con el tema de la lección anterior, tan clara. Ahora, subidos aún a la escalera del ego… o empezando a subir por la del E.S.… ahora… prácticamente todo lo que vemos no ha sido aún “transmutado” en nuestra percepción, pues casi no tenemos esa “mirada inocente”.

Percepción es proyección, la proyección hace la percepción, y todos nosotros por igual somos responsables del “error original”; proyectamos eso, lo creímos al proyectar este mundo para representar la tragicomedia basada en pecado-culpa-miedo… nos creímos poder esconder de ese sistema de pecado-culpa-miedo en un mundo en realidad aterrador lleno de cuerpos que desaparecen… en una supuesta realidad objetiva ahí fuera.

Y es que ya lo dice el curso: las defensas refuerzan o alimentan aquello contra lo que se defienden: ese reciclado “infinito” del miedo que es este mundo… en mil maneras cíclicas… hasta quizá una “fiesta” feliz final… que ilusoriamente estará muy lejana en el tiempo, visto desde aquí, desde el tiempo.

Al igual que al comentar la lección anterior… es muy fácil taparnos de esto… es muy fácil no mirar al ego de frente… el ego es muy astuto; el ego en tanto ese mecanismo o sistema que usamos con nuestra mente decisora para proyectar este “mundo vengativo”. Es fácil taparlo con la cara de inocencia, creyéndonos inconscientemente que ya está todo hecho… que la culpa está “ahí fuera”… en algún resquicio que aún salvemos y no entreguemos al E.S. (el vecino… o los “sistemas sociales”, etc.)… y todo para proteger la identidad, ya sea una miserable… o ya sea una exitosa.

Las garras del miedo se enganchan profundamente en esa dura carne de oscuridad soberana de nuestros cuerpos, en este mundo vengativo, en esta muerte disfrazada de vida.

« Uno podría muy bien preguntarse si a esto se le puede llamar ver. ¿No es acaso “fantasía” una mejor palabra para referirse a ese proceso, y “alucinación” un término más apropiado para su resultado? Ves el mundo que has fabricado, pero no te ves a ti mismo como el que fabrica las imágenes.»

La cara de inocencia, esa cara mágica… con sus fantasías más o menos inconscientes… no se quiere ver responsable, es decir, soñadora de este sueño, de todos sus aspectos… no lo quiere ver para nada… no quiere integrarse para que así no se desintegre su sentido del yo.

« No se te puede salvar del mundo, pero te puedes escapar de su causa.»

Pues como dirá en la lección 132:

«¡El mundo no existe! Éste es el pensamiento básico que este curso se propone enseñar.»

Ya sabemos: El mundo se hizo como venganza para intentar escapar de la verdad.

Así que se nos pretende enseñar ese pensamiento básico sobre el mundo, tan simple… llevándonos a la experiencia, como siempre… y quitándonos miedo para poder así entregar cada vez mejor nuestro sentido de ser especiales, nuestro especialismo… al E.S.

No se nos puede salvar de lo que no existe, nos tenemos que salvar “solitos” desengañándonos de lo que inventamos… entregando toda percepción… todo pensamiento… mirando al interior… pidiendo otra manera de ver.

Y viene la calma:

« Éste es el significado de la salvación, pues, ¿dónde se encuentra el mundo que ves cuando su causa ha desaparecido? La visión ya tiene un sustituto para todo lo que crees ver ahora. La hermosura puede iluminar tus imágenes y transformarlas de tal manera que las llegues a amar, aun cuando fueron forjadas del odio, pues ya no las estarás forjando solo.»

Qué alivio será mirar solo con el E.S. y darse cuenta de que nunca estuvimos solos en este jaleo de cuerpos que desaparecen a diestro y siniestro.

«La idea de hoy introduce el pensamiento de que no estás atrapado en el mundo que ves porque su causa se puede cambiar. Éste cambio requiere, en primer lugar, que se identifique la causa y luego que se abandone, de modo que pueda ser reemplazada. Los primeros dos pasos de este proceso requieren tu cooperación. El paso final, no. Tus imágenes ya han sido reemplazadas. Al dar los dos primeros pasos, comprobarás que esto es cierto.»

“Tenemos que” identificar sin miedo la causa, mirar sin miedo al ego, ver cómo todo nos vendía un sistema de pensamiento demente. Mirarlo y dejárselo al E.S.

«Durante las sesiones de práctica, asegúrate de incluir tanto los pensamientos de ataque contra otros como los de ser atacado. Los efectos de ambos son exactamente lo mismo, puesto que ambos son exactamente lo mismo. […] Cuando finalmente aprendas que los pensamientos de atacar y los de ser atacado no son diferentes, estarás listo para abandonar dicha causa.»

Qué difícil es esto, que aliviador también… ante tanto chantaje por ejemplo “social”… qué bueno ir viendo lo importantes que son los pensamientos… y que todo pensamiento por ejemplo “victimista” es igual que el que subyace al “asesinato”.

Qué claro es el curso y seguramente qué poca seguridad se tiene en general a la hora de “ser inocentes” en el buen sentido… y a la hora de simplemente “dejarnos hacer”… aceptando esta visión que habla tan crudamente de la muerte, por ejemplo, para poder simplemente “vencer al mundo” sin miedo.

Por defecto seguro que veis que nadie hace el curso (si conoceis mucha gente… yo no mucha)… aunque se diga que se hace es muy difícil. Todo va muy lento en el palacio del ego, pues ¡cuánto adoramos y protegemos el miedo! Es increíble.

«Lección 22. Lo que veo es una forma de venganza.»

Comento esta lección:

«La idea de hoy describe con gran precisión la manera en que todo aquel que alberga en su mente pensamientos de ataque no puede sino ver el mundo.»

Es decir, está hablando de la manera de ver el mundo de todo aquel que interprete el mundo con el sistema de pensamiento del ego: debilidad, vulnerabilidad ante los ataques del exterior (grupos, familia, sociedad…)… carencia… competencia… en definitiva: intereses separados (todos estarían en último término unidos, todos los propósitos-intereses… pues nuestro único propósito real (es decir, perfectamente compartido) es despertar del sueño).

Esta interpretación es inconscientemente “lo normal”… y es para esto para lo que hemos venido al mundo —y todos por igual y por defecto.

Hemos venido aquí a competir… más o menos sonrientemente… por un hueco (en la familia, grupos, sociedad)… hemos venido a “luchar por un mundo más justo”, “más injusto”. En definitiva: a hacernos una identidad que en el fondo está siempre basada en el ataque (con meramente pensarnos diferentes de mil maneras…: “mejores” en esto, “peores” en lo otro… etc.).

Tal identificación, la identificación que hace ese nuestro mecanismo de decisión que es la mente con el sistema de pensamiento del ego (via la excusa de los cuerpos y las necesidades)… también se alterna con momentos más o menos conscientes de “ver lo otro”.

Estos “otros” momentos serían aquellos donde algún interés compartido (con amigos, grupos, trabajo, pareja, etc.) ha hecho así como de “colchón” para que el propósito real del mundo pueda reflejar el Cielo por un instante.

El propósito real, el de despertar, lo vemos pues en tanto que el mundo, el sueño, se “abre” o se deshace… reflejando así el amor del Cielo aquí (= perdón).

Estos “otros momentos” van pues acompañados de, digámoslo en general… una cierta plenitud vivida. Y veces hay “resultados” visibles… pero esto no es lo importante ni podemos controlarlo en último término, ya que no está a nuestro alcance controlar el resultado global, que sería el de deshacer todo el miedo… con el despertar de toda la mente. No podemos pues conocer realmente la mecánica de esto (en realidad no sabemos lo que es la mente, sino solo sabemos que es un mecanismo de decisión, una vez que estamos dormidos soñando separación)… sino solo quizá lo que parecen ser algunas características sueltas… dependiendo de las épocas ilusorias que parezcamos estar soñando (nosotros, el “Hijo” aparentemente dividido).

Si no viéramos todo así (venganza)… si no viéramos todo por defecto con el propósito para el que fue fabricado (vengarse de Dios) no estaríamos aquí. Es decir, si solo la vida de Dios es la real, como dicen esas lecciones más adelante (esas maravillosas sobre la muerte, la 163, 167…), todos somos asesinos ilusorios de la única vida real que “existe”.

Así pues, el mundo fue hecho para esta interpretación de venganza; el mundo de cuerpos separados fue fabricado para decirle (para nuestra mente decidiéndose por apoyar la interpretación del ego)… para decirle “chulescamente” a la Fuente, a Dios… a nuestra verdadera naturaleza…:

«mira… yo sé fabricar algo incluso mejor que tú; me lo inventé de la nada (pensamiento de separación) del que surgió… ya que no me quisiste dar individualidad… así que me fabriqué una identidad y un mundo basados en el fondo en muerte y ataque; un ataque y una muerte que es lo que pensé que te hacía a ti, Dios, al “escaparme”. Vaya, te lo quité todo… te quité “la vida”… me la di a mí… en fin, usurpé todo tu poder… ay Dios… qué mal te veo» (y claro, aquí el ego se refiere a su “todo” particular… a ese todo que es esa nada que es este mundo… este mundo que, como dice el Curso, “no existe”).

Como dice el Curso, el mundo fue hecho como ataque a Dios. Pero como atacar eso es imposible (ya que no estamos verdaderamente separados de Él, de nuestra verdadera naturaleza (principio de la Expiación))… como a la Fuente no se le puede atacar verdaderamente… entonces todo lo que vemos es por defecto sencillamente falso, ilusorio… es proyección de un pensamiento falso que concebimos ilusoriamente; de este modo lo “contemplaría”, por tanto, esa “verdad” o “conocimiento” que vamos admitiendo como posible experiencia “futura” (reflejada aquí en instantes santos)… como posible experiencia a admitir al ir leyendo el Curso… al hacer los ejercicios… poco a poco: admitimos que todo aquí es falso, pues en realidad no estamos separados.

Y esto es por defecto así por mucha “cara de inocencia” que queramos poner o ser en nuestras vidas; y es así sobre todo a nivel mental… pues lo importante no es tanto lo que hagamos —sea o no heroico…—… sino más bien lo importante es el abrirnos a limpiar nuestra mente de toda la culpabilidad inconsciente (auto-ataque) que es lo que en realidad sustenta todo pensamiento y acción pensados o realizados por defecto en este mundo.

Lo importante es pues abrirnos a poder mirar de frente precisamente nuestro deseo de no entregar todo pensamiento (nuestro deseo de no hacer el Curso ni de coña…)… nuestro deseo de no entregar toda percepción, toda relación especial a la mirada del E.S.… de todas las relaciones especiales que hayamos hecho en y con el mundo.

Y no deseamos entregar tal cosa para que la percepción inocente del E.S. no las contemple con nosotros… pues contemplarlas con el E.S. significaría la progresiva “muerte” del ego (que nunca vivió)… y así, la progresiva muerte de “nuestro yo”… de este querido “yo” que es un sistema de apegos a cosas y gentes percibidas como “exteriores”… pero que solo sirven en realidad para sustentar un sistema de pensamiento que quiso ser “asesino”.

Y todo esto es así por mucha “alegría”, más o menos forzada… que le pongamos o le queramos poner al asunto de los apegos con los que sustentamos ese nuestro fundamental apego: a nuestro yo (el Curso nos dice simplemente que nos abramos a mirarnos sin culpabilidad… a mirar desde arriba todos nuestros apegos en particular… y, al final y en general…: mirar ese “gran apego a nuestra identidad”).

Entonces, todo lo anterior de la cara de inocencia es para tapar que…:

« Habiendo proyectado su ira sobre el mundo, lo que ve es la venganza a punto de devolverle el golpe.»

Es para tapar que esto en general ahora mismo es un infierno cíclico sin pies ni cabeza.

Es decir, nos defendemos con nuestra cara de inocencia en sus múltiples facetas. El cometido básico de tal cara es el hacer que el mundo sea lo real para nosotros… es decir… es el de sostener nuestro “yo”… un “yo”-frente-al-mundo… frente a un mundo que “necesita” de tal “yo”… o bien que más o menos “odia” a tal “yo”… o lo hace sufrir… pero siendo siempre un “yo” interpretado como separado.

Y eso es lo que quería el ego: que creamos que su invento (el mundo), que le sirve para implementar su sistema de pensamiento… no nos deje reconocer que somos mente y podemos volver a elegir.

Con nuestra cara de inocencia, por tanto, nos queremos esconder del hecho de que toda mente-ego tiene parte en este negocio de haber proyectado su ira sobre el mundo. Y nos queremos esconder el hecho de que nuestros pensamientos, constantemente, en la mente… son algo muy importante… pues “multiplican” este infierno de cuerpos separados y ataque.

« De esta manera, percibe su propio ataque como un acto en defensa propia.»

Entonces, como vemos… esto se convierte en el infiernillo de ese múltiple ciclo de ataque-defensa (en el mundo “afuera”)… que fragmenta ese gran ataque a nivel mental que supuso el haber creído en la interpretación que el ego dio para la separación.

Y es esto lo que dice ahora… “círculo vicioso”:

« Esto se convierte progresivamente en un círculo vicioso hasta que esté dispuesto a cambiar la manera como ve las cosas. De lo contrario, los pensamientos de ataque y contraataque le consumirán y poblarán todo su mundo. ¿De qué paz mental podría gozar en tales condiciones?»

Y recordemos que el objetivo es la paz, y si, como dice en el libro de ejercicios… si lo que se trata de hacer es invertir completamente la visión normal del mundo… “hemos de ver” qué importante es “la mente” (siendo el mundo un gigantesco “monumento al ego-cuerpo”).

Pero… ya acaba la tormenta… pues todo era un sueño:

«De esta fantasía salvaje es de lo que te quieres escapar. ¿No es maravilloso recibir las buenas nuevas de que no es real? ¿No te alegra sobremanera descubrir que te puedes escapar de ella? Tú has fabricado lo que deseas destruir; lo que odias y lo que quieres atacar y matar. Nada de lo que temes existe.»

Feliz deshacimiento del ciclo!

«Hipnosis y proyección del pasado» (28 febrero 2012)

En esta charla de D. Wilcock (con cuyo enfoque en general no estamos de acuerdo) se presentan al principio unos casos muy simples de entre las posibilidades de la mente.

Y servirían para visualizar hasta qué punto sería literal la siguiente frase del libro de ejercicios (lección 8):

«En realidad nadie ve nada. Lo único que ve son sus propios pensamientos proyectados afuera.»

La lección también dice que solo vemos el pasado. Para visualizar este tema de la proyección, podemos echar mano de un caso de los que presenta Wilcock —que seguramente sea “famoso” o normal en “la fenomenología de la hipnosis”: a un hipnotizado se le dice que cuando despierte ya no verá el cuerpo del hipnotizador… y, efectivamente, al despertar, se supone que el hipnotizado pasa a no verlo, asustándose un poco porque de repente ve volando cosas como el cigarro que fuma el hipnotizador… etc.

¿Hasta ese punto nuestra conexión con el programa de la mente-ego es tan “global” y tiene la posibilidad de elegir qué proyecta? Es de risa.

Según UCDM, diríamos quizá que en el plan de deshacer este sueño está por supuesto incluido el enseñarnos estas cosas de la mente, el ir quitando miedo con respecto a ellas (también tenemos por ejemplo los casos de niños que hablan de reencarnaciones anteriores dando datos… etc.).

Así que, este “ejemplo” de efecto post-hipnótico… en él… nos podemos imaginar el dicho plan de salvación trabajando por enseñarle o enseñarnos, y de entrada a este sujeto, al público y al hipnotizador… las propiedades de la mente (para quien quiera aceptar con mentalidad abierta las locas posibilidades de este sueño, y sin miedo).

«Compartir intereses» (4 febrero 2012)

Hablamos ya mucho de esto aquí, en este enlace en este foro.

Me gustaría “zanjar” rápidamente este tema de “compartir intereses”… en el Curso…

Esto de tal compartir intereses lo dice mucho el E.S. en el fantástico anexo sobre psicoterapia… ese que dictó el E.S. tras acabar el Curso.

Recordemos lo importante que es el tema de la unión con tu hermano… y de reflejar nuestra unión en el Cielo.

Así de simple.

Así que no importa tanto el tipo de propósito mundano que nos una… sino que más bien importan esos momentos, instantes… importan en sí… instantes en los que se comparte un propósito/interés/meta/objetivo… más o menos claramente (por ejemplo: sanación, comunicación… o bien propósitos más banales o específicos).

Ahí entraría pues, a reflejarse, Cristo… nuestra verdadera naturaleza.

Lo recordaréis o estaréis viviendo plenamente ahora… quizá… claramente y plenamente… una sensación como esa… de unión… con vuestros propios “propósitos banales” o más o menos “banales”… o incluso aparentemente destructivos (peleas) en la forma… y que os unieron por momentos… y por ejemplo cuando érais pequeños… con algún amigo/a en el colegio… etc.

Esa “banalidad” o “destructividad” son juicios del ego (que se las da de que ya sabe lo que es importante… y más cuanto más adultos seamos, parece…).

En el momento, sin embargo… lo que importaría sería ese unirse… aunque el propósito sea o parezca “solo mundano” o incluso destructivo.

El tema del instante santo parece fundamental.

Importa pues el poder aprender unión… frente a separación; y esos momentos “santos” o tan potencialmente santos… están separados de los efectos de esas uniones (pues los efectos no existen, la forma no existe, el mundo no existe).

La mente de Cristo, nuestra realidad… se habrá sanado también, incluso, por poner un caso extremo…: en esos momentos en que por ejemplo los nazis compartían entre sí una infernal burocracia criminal… pero más o menos inconscientemente criminal… a menudo supongo que bastante inconsciente de lo que se estaba trayendo entre manos.

No disculpamos a los nazis, como vemos, sino que perdonamos observando que en cualquier unión hay potencialmente instantes santos… que no dependen de la forma de los efectos en el futuro… pues en el momento de una pura unión entre dos hermanos, por equivocados que estén en la forma respecto al propósito que les une (siempre perdonable pues somos siempre en parte marionetas del ego…)… en ese momento… no existe esa entelequia mental llamada “futuro”.

Los instantes santos son instantes… y nosotros no estamos a cargo de la sanación de la mente… del deshacimiento del sueño.

Esto nos parecerá, por tanto, en tanto que egos (en tanto que identificados con ese sistema de pensamiento “tapado” por el cebo de los cuerpos y el universo)… nos parecerá una inmensa tontería… y también nos lo parecería debido a que en general no parece que perdonemos fácilmente el tema de la intención o el propósito

O bien nos parecerá en sí “algo destructivo”… a nosotros como egos cada vez más “adultos”… unos “adultos” que se creen muy responsables del mundo como “ente ahí fuera”… que creen que es posible juzgar y que alguna vez les fue posible juzgar… y que quieren por ello “arreglar el mundo” en tanto mundo separado… en tanto mundo fuera de su ego… y que, por tanto, creen que saben algo… es decir, que saben lo que es mejor o peor para el mundo… y todas esas cosas (que se creen por ejemplo que lo tienen algo ya calculado (o muy calculado)… sobre cosas como economía… ecología… que “saben” lo que se requiere de nosotros a la hora de “actuar” (¡infierno!)).

Si se requiere algo de nosotros… sería el que nos liberemos de la culpa, que es sobre todo inconsciente, y no podemos hacerlo solos; solamente lo podemos hacer comenzando: y comenzamos si compartimos intereses.

Y así, como comprobaremos… si actuamos… entonces iremos actuando ya cada vez más no desde la culpa (actuación que “comparte” el contenido culpable de la separación y que termina “envenenándonos” tanto…)… sino que actuaremos (si la vida nos lleva a eso) desde el reconocimiento “experiencial” de esa paz… de ese amor… ese amor y paz que ya somos y éramos antes de elegir el criminal sistema de pensamiento del ego (miedo, culpa…) en nuestra mente.

Esto parece constituir un progresivo “perdón de nuestra percepción”… que no lo realizamos nosotros… pues nosotros solo podemos elegir:
– o bien una ilusión…
– o bien lo que ya éramos antes de elegir la ilusión…

…y la elección “correcta” va deshaciendo o colapsando el tiempo… y lo hace “por nosotros”, pues “nosotros”, con el ego, jamás podríamos inventar algo así… y ni siquiera podríamos saber de la “mecánica” de algo así… en este universo demente que es nuestro propio sueño, o nuestro elegido “matadero”, como lo llama el Curso.

Así pues, identificados con el ego, nos cuesta perdonar el tema de la intención; esto parece impedir el poder entrar a fondo en “lo emocional”: pues la “intención” sería lo relativo a tal cosa… a lo emocional… y ello frente al tema de la “atención” a secas… que sería algo digamos más relativo a lo “mental”.

Nos costará, por tanto, perdonar este tema del propósito o de la intención si seguimos albergando tantas dudas “mentales” (con tantas asociaciones mentales que nos distraen…)… tantas dudas sobre la importancia del instante… por “pequeño” que sea… en tanto que permite compartir un interés, una meta, objetivo, por momentáneo y tonto que parezca… con “un hermano”.

¡Perdonemos el mundo!
¡¡Ahí fuera hay millones de personas uniéndose en banales propósitos pero por breves instantes santos!!
¡Veamos solo salvación!
Smile
¡Que ya así como “por debajo”… en todos los niveles de lo mental… el E.S. sabrá operar y opera de hecho… y ya ha operado!

Qué difícil…

Nos gusta, como egos, anular la potencialidad del presente —en esos instantes— con nuestras muy serias entelequias mentales sobre qué es lo mejor o qué no lo es “para el mundo”… sobre las jerarquías de propósitos mundanos (jerarquizadas muy mentalmente con nuestro típico “es mejor” hacer —la estrella es “el hacer”— tal o cual cosa antes que hacer esta otra… o ser así o asá).

Ya se sabe o se dice…: no hay jerarquía en las ilusiones.

Compartir intereses reflejaría o actualizaría, digamos… y siempre… y en cada presente (recordemos: solo existe el tiempo presente, lo que más se asemeja a la realidad… bien entendido…)… reflejaría o actualizaría digamos que el principio de la Expiación: la separación nunca ocurrió… reflejando el motivo, la fuente de significado o propósito… que nos reúne o reconoce como Uno:
el de esa “pura unión” que ya somos como Cristo, en el Cielo, compartiendo esa unión con nuestra Fuente, de la cual nunca nos separamos.

paz y amor

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«Orden de necesidades» (29 enero 2012)

(coloco este texto también aquí; lo coloqué también en esta entrada de foro en ‘uncursodemilagros.com.es‘)

Hola, aquí van algunas “preguntas” que os mando para cuando apetezca comentar o responder:

En el párrafo del texto, en el cap 1.VI.3, tenemos esto de…:

«la corrección debe proceder verticalmente, desde abajo hacia arriba»

¿?????

¿Cómo interpretáis… o mejor cómo usaríais este párrafo en la vida?

Dice el párrafo:

«La idea de un orden de necesidades, que proviene del error original de que uno puede estar separado de Dios, requiere corrección en su propio nivel antes de que pueda corregirse el error de percibir niveles. No te puedes comportar con eficacia mientras operes en diferentes niveles. Sin embargo, mientras lo hagas, la corrección debe proceder verticalmente, desde abajo hacia arriba. Esto es así porque crees que vives en el espacio, donde conceptos como “arriba” y “abajo” tienen sentido. En última instancia, ni el espacio ni el tiempo tienen ningún sentido. Ambos son meramente creencias.»

En general, y fuera de contexto, si viéramos suelta esa frase sobre “la corrección” … y con el Curso “en mente” podríamos decirnos esto…:

…claro, es que somos nosotros, es nuestra mente:

– una mente que “cree estar” en una especie de “abajo”, figurado… en la tierra… creyendo en la película de cuerpos contenida en nuestra mente… creyendo en ella como si fuera lo real…

– una mente que ha “caído”, y que fabrica este sueño reciclando el miedo, aunque ella crea equivocadamente que no es ella quien lo fabrica… y aunque crea equivocadamente que no tiene nada que ver con el sueño… es decir, aunque la mente crea que solo es la víctima del sueño de cuerpos…

…es nuestra mente, decíamos, quien tiene que hacerse cargo del miedo si es que quiere que algo cambie verdaderamente en su sueño.

Es ella quien tiene que hacerse cargo de ese miedo que nosotros mismos hemos fabricado, ese miedo que la propia mente ha fabricado al creer seriamente la interpretación del ego para la loca idea de la separación con respecto a la Fuente o Dios —que es de lo que luego tratará el cap. 2 más a fondo: del miedo.

¿Hacerse cargo del miedo supone también el “nivel” aparentemente más “banal” de hacerse cargo de las necesidades?

Más bien, de entrada, quizá con el Curso en la mano… diríamos que es hacerse cargo de nuestra mentalidad, de lo que pensamos, opinamos, con respecto a las necesidades, y con respecto al mundo en general… pues no habría que “cambiar el mundo” (cosa imposible de entrada pues es imposible juzgar)… sino lo que pensamos acerca del mundo…, es decir, que para empezar y para acabar, nuestro trabajo es el de cambiar nuestra mentalidad u opinión acerca del mundo… sobre su propósito, y luego ya vendrán los milagros… los colapsos del tiempo… los ascensos en vibración… etc. (por ejemplo podemos irnos abriendo a la idea, que mucha gente al parecer experimenta, de que no es necesario realmente comer: ¿esto sería un cambio de mentalidad?).

Es decir, por ejemplo…:
¿vosotros habéis interpretado, implícita o explícitamente, que “habría que tener un ego sano”… para poder integrarse, para poder integrarlo… pues si no no habría nada que integrar (seríamos “baba”)? (en el párrafo 2 de esta sección dice el Curso…: “A medida que te vas integrando…”).

En el capitalismo, que vive en gran medida del shock…, de la desintegración (en este botellón constante que llamamos “sistema social”)… ¿es posible tener tal cosa Smile : tal cosa como un “ego sano” y luego integrarlo?
jajaja

¿El guión del ego sigue un plan del ego calculado para que la desintegración, robotización, dispositivización de los cuerpos haga más difícil nuestra integración?

Ya sabemos que el otro plan ha ganado… y que nosotros somos esenciales en el plan de Dios para la salvación… ese que, a todas luces… y si el plan del ego es ese de arriba… terminará dando resultados contrarios al plan del ego… al menos al final de los finales… se supone… y articulando en el deshacimiento generalizado del miedo… articulando… todos los milagros que ya están ahí; así aprenderíamos a ver (la visión) con nuestra mentalidad abierta… mediante el proceso de limpieza que supone llevar los juicios de oscuridad a la luz y esas cosas.

Vale, habrá que hacerse cargo del miedo, en su caso… pero claro: sin miedo Smile, es decir, preguntando al E.S.… y todo para ver qué sentimos con lo que decidimos hacer, etc.:
– a ver si sentimos miedo
– o amor…,
…como decía Ramón.

Las necesidades “serían”, por un lado, miedo; y, aunque solo dependan de nuestra creencia, digamos que las necesidades responderían a un intento de coagular miedo… en esta película de cuerpos… y en sus entreveradas líneas temporales, en las cuales elegimos dentro de sus ramificaciones cuál va a ser “nuestra película” (sueño…, “sueño tirando a feliz”…, o “sueño definitivamente feliz”…)…

Claro que esto puede “liar” mucho las cosas.

Por ejemplo: una mujer puede decirse, o sentir, que tiene una necesidad: la de tener hijos.

Tal necesidad a veces puede parecer que “complica” más todo… a veces lo contrario… pero… tal mujer ¿se vería llevada a interpretar o decir, con el Curso en la mano, lo siguiente?:

…entonces… ¿primero yo, una mujer con dicha “necesidad”… primero tendría que solucionar esto a nivel físico (es decir: tenerlos…) y luego ya se vería? ¿Así, “así solucionado”… en ese nivel… entonces “la idea de un orden de necesidades” es corregida “en su propio nivel antes de poder corregir el error de percibir niveles”?

Aunque por un lado parece lógico pensar que, visto lo que dice, el nivel de tal “idea de un orden de necesidades”… sería lógicamente el “ideal”… es decir, el de la mentalidad… el del relativo a nuestra creencia o mentalidad sobre el mundo…

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Bueno, debemos tener “la voluntad” de entregar… digamos que “desde abajo”… de entregar nuestra mente… esa mente que eligió creer en el miedo… y que eligió sostenerlo y multiplicarlo fabricando capa de defensa tras capa defensa… etc. (defensas como el escenario tragicómico del universo).

Pero esto supone poner las miras de nuestra voluntad en cambiar de mentalidad sobre el mundo, y no en darnos obligaciones con respecto a la forma (exterior, cuerpos), pues lo que importaría sería el contenido (la falsa lucha entre amor vs miedo)…:

– ya sea la obligación de tener o no tener hijos…

– ya sea la de hacernos o no ascetas…

– la del obligarnos a “no comer”, o a comer menos… o a intentar no comer… etc.

“Entregamos” pues la mente, eligiendo, y cada vez más coherente y generalizadamente… (eso del principio de lo mismo y lo diferente…):

– eligiendo milagro… (el milagro que ya somos (y que solamente somos en realidad, por estar solamente en el Cielo)),

– en vez de elegir magia (esa cosa que vinimos aquí a creer-fabricar)… magia que sería, por defecto, lo que hacemos y “creemos ser” al elegir venir al universo (pues esa elección comporta la creencia mágica de que el Amor se puede atacar, cosa mágica esta, imposible… dando lugar a todas las capas mágicas de defensas que intentan reconciliar lo irreconciliable)…

…y sintiendo, o incluso a veces “viendo”… los efectos derivados del uso de ese medio (los milagros) que en realidad permearía el mundo que creemos ver y que creemos que está afuera*.

(?)
Todo esto quiere decir que, para cumplir con nuestra función (que es felicidad)… todo esto quiere decir que, inevitablemente, al ir aprendiendo a escuchar al E.S., nos auto-otorgaremos el regalo o el intento de regalo de…:

– bien sea el tener una “vida normal”… a ser posible… en el mundo…, es decir, con un ego aparentemente normal, que se responsabiliza de su vida y que por ejemplo se gana la vida más o menos bien, o normal… sin además sentirse culpable por ello… etc.

– bien sea abriéndose a “regalos” que nos podemos auto-otorgar… en un momento dado, con apariencia más esotérica… en relación a por ejemplo no tener la necesidad de comer… (pues habiendo eliminado la culpa básica que podría basar ese trabajo hacia “no comer”… bien podría ser universalmente auto-otorgable por cualquiera de nosotros esta capacidad, ya que esto es nuestro propio sueño…).
(?)

¿Ambas cosas son “correcciones de la idea del orden de necesidades”?

Una vez tenemos “lo de abajo satisfecho” de la manera que sea, más o menos disimulada, dispositivizada, normalizada… (abriéndonos por tanto paso, así, a que no todo en nuestra experiencia sea un machaque constante… un machaque por no tener aparentemente “las necesidades satisfechas”, esas necesidades sentidas muy inconsciente y profundamente)…… una vez eso satisfecho… entonces…: ¿dejaremos de “percibir niveles”… se facilitará nuestra paz mental… y, a la larga, podremos proyectar el mundo real en toda percepción, al servicio del plan para salvar el sueño —colapsando el tiempo?

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* Los milagros nos enseñan que esto es nuestro sueño; pero, por cierto, ¿cómo puede decir que pueden proceder de un falso asesoramiento? ¿Esto tiene que ver con el “abuso” de los milagros… cuando nosotros ya sabemos que somos los soñadores… y quizá nos centramos más en los efectos de una capacidad “psíquica”, recientemente re-auto-otorgada… por nuestro Ser ampliado… si es que eso sucede… y nos centramos más en “efectos” en la ilusión que en el cambio de mentalidad que se persigue en realidad para escapar de aquí, del incendio-universo-infierno-matadero…?

– «Dos “identificaciones”» (6 enero 2012)

Como el universo depende solamente de una idea (separación)… y surge del miedo en tanto que defensa (y que no consigue quitar tal miedo, sino lo contrario, pues aquí literalmente parece que nos enterramos y morimos…)… como surge, decíamos, como defensa ante la interpretación que el ego hace (con culpa-pecado) de la idea de la separación…, entonces, el hecho de poder hacernos “perdonadores universales” supondría querer responsabilizarnos de la “culpa” inventada, a nivel mental…, sin miedo…, no condenando nada de “afuera” pues nada estaría ahí “fuera”… y no tomándonos por tanto en serio la segunda de las identificaciones que vendríamos a tener y ser aquí al universo, al “hacernos” creencia-percepción… habiendo negado nuestra verdadera naturaleza de conocimiento-verdad, y ello por puro miedo… (y con ello digamos que evitamos por ejemplo excesivos líos ascéticos…, pues sabemos que simplemente estamos negando una negación (el ego niega que seamos reales en tanto que amor perfecto)… en el nivel que importa, el de la mente… y aquí todo sería “mente”).

Machacar esto podría parecer “fundamental” para no condenar cosas como el cuerpo, para no engañarnos sobre la felicidad…, las dependencias… no tener tentación de hacer real el mundo por el lado “negativo” (negando al cuerpo muy directamente). El objetivo es negar la primera “capa de identificación” (pues aquí todo es mente, todo es idea, pensamiento…, y lo importante sería esa interpretación de la separación), y no la segunda capa de identificación (cuerpo-mundo).

Tenemos dos identificaciones, pues:

1.- primero con el sistema de pensamiento del ego: pecado-culpa-miedo.

2.- luego con el mundo, los cuerpos… para defendernos del hecho de haber elegido lo anterior, haber elegido el sistema de pensamiento del ego.

La segunda identificación sería la “menos importante” aunque en ella navegamos (identificación con cuerpos, historias…, mundo; creer que el mundo es real mediante las historietas que nos pasan… en las que creemos “con toda el alma”, sin dejar mucho resquicio para el E.S.… o solo un resquicio “sin trabajarlo” ).

La segunda identificación nos la pondríamos… y con mucha cara de inocentes… para así poder taparnos a nosotros mismos el “hecho” de que somos mente. Con ella, no podemos siquiera ver que podemos elegir de nuevo; no podemos ver que somos una mente que ha elegido identificarse con un “sistema de pensamiento”, el del ego, basado en la trinidad ilusoria del ego…: pecado, culpa, miedo (pasado, presente, futuro).

El sistema de pensamiento del ego se defendió poniendo delante del Hijo este lioso mundo… con sus complejidades… con sus leyes caóticas… y sus necesidades perentorias… pero con esa su apariencia de no ser caótico… de ser natural… ajeno a nosotros… que nos domina o determina… nos sobrepasa… que resulta tan misterioso… etc.

“El ego quiere”, por tanto, o quiso… que creyéramos que el mundo estaba objetivamente ahí fuera… y que las leyes físicas son objetivas, “duras”, eternas…, etc. Seguirá y seguirá se supone que proponiendo este tipo de cosas.

La Ciencia, tal y como la conocemos, e incluso la cuántica, sería “ego puro en su base”…, pues incluso los cuánticos más locos, como comenta Wapnick, no “niegan” el pensamiento de fondo del universo; es decir, no se “atreverían” a decir que ese pensamiento no es nada; sí que dirían esas cosas de que si todo está vacío… que si es “conciencia”… “pensamiento”; así que no dirían “la última motivación” que sí nos cuenta el Curso…, y…, por tanto…, no hablarían de la “nada” de esa “conciencia” (de la nada de la “culpa” o auto-ataque que sería tal pensamiento); y con el curso diríamos que sí que tenemos un “saber” sobre tal motivación psicológica (un “saber” para probarlo con nuestra experiencia… y que va o no afirmándonos en cierta “convicción”… si es que queremos usar tal “saber” para “escapar” de aquí); así que tal conciencia de fondo estaría basada en esa “mentira” de la culpa, por mucho que esto le suene “raro” al ego (el ego sería falsamente humilde, recordemos).

Así que todo este jaleo hiper-complejo de cuerpos…, de historietas varias… estaría ahí para plantar(nos) una capa de defensa tras otra… a la hora de no dejarnos a nosotros mismos ver que simplemente hemos “elegido ego” en el nivel más global-mental-”interior” (aunque todo sea en último término “interior”, pues las ideas no abandonan su fuente, y por eso los milagros no tienen grados de dificultad: todas las ilusiones al final son lo mismo).

Esto seguro que se puede argumentar bien con los capítulos de los “obstáculos para la paz”, las “leyes del caos”… etc.

El “hecho” de que la identificación “importante” —por definitiva (la definitiva a tener que negar)— sea la primera… la que nos hace identificarnos con el sistema de pensamiento del ego (que es a su vez una negación de lo importante… por negar nuestra verdadera naturaleza… con ese sistema de pensamiento que pretende atacar lo que somos: Amor)…, y el hecho de que no sea la segunda “la importante”… la que nos identifica directamente con los cuerpos… es lo que le quitaría hierro al asunto de “las tentaciones”… del ascetismo y esos líos (y “tentación” sería todo lo que induzca a hacernos creer que el mundo es real, ya sean a veces cosas más aparentemente alegres… tristes…, pues lo que importa es nuestra actitud ahí, el contenido, el “si nos lo creemos completamente”… y esas cosas).

Lo que el ego habría pues tenido que defender (con un mundo que no está fuera pero lo parece y que de todas maneras es lo único que tenemos ya para paradójicamente poder salir del embrollo que no existe…)… lo que el ego habría tenido que defender es su sistema de pensamiento… esa su “joya de la corona”… en ese su intento de montar un infierno para enterrar para siempre al Hijo; es decir, tiene que defender la “joya” del sistema de pensamiento en el que nos veríamos identificados con esa nada que sería la “culpa”, inventada “lógicamente” tras el “pecado”… ese pecado que se inventó el ego para nosotros… y que apoyamos al creer en la interpretación que el ego hizo de la loca idea de la separación.

Si protegemos el mundo, más o menos sutilmente o inconscientemente… y tal y como absolutamente todo el mundo hacemos al venir a proyectar al universo… si lo protegemos… en tanto que mundo “fuera”… mundo que nos necesita y esas cosas… entonces siempre estamos protegiendo la culpa “dentro”. ¿Por qué? Porque no habría nada más que pensamiento-mente… y tal pensamiento o mente o bien es separación-culpa…, o bien no es de este mundo… y entonces este último es con el que nos sacamos a “la luz” (aceptando nuestro Ser)… y nos sacamos a poder ver esos milagros que ya están ahí, en la luz —cuando le dejamos ser a nuestro Ser ayudando a quitar “sombras”.

Bueno, como siempre…: es que es “imposible” hacer el Curso, pues creemos estar aquí.

Entonces estaríamos identificados con una colosal mente dividida… de forma digamos “inconsciente”, “globalmente”…

“Somos” tal cosa, somos creencia (tener = ser).

“Somos” mentira.

“Somos” mente dividida.

No creemos que seamos “verdad” o “conocimiento”…, por eso “estamos” en el universo (solo lo parece, pues todas las ilusiones son iguales: nada).

Pero para ir saliendo de eso necesitamos entonces ir viendo —y cada vez en niveles más globales… en bloque… y al respecto del “hecho” de que todos nos creemos ese tal “sistema de pensamiento”, el del ego—… necesitamos ir viendo que todo en el ego es lo mismo… y estrictamente diferente de todo el otro sistema de pensamiento.

La identificación sería aquel “nos creemos”: nos creemos el sistema de pensamiento del ego; y el mundo estaría ahí aparentemente para que parezca como que agita más y más a la mente… es decir, digamos…: para que parezca imposible cierta paz. Pero resulta que no habría grados de dificultad en los milagros… así que daría igual en definitiva y en general lo que pase en el mundo… aunque sea muy difícil a veces desapegarse, no proyectar, no identificarse, no reaccionar.

Y vamos pues, de tal modo, con aquello de… “lo mismo y lo diferente”… vamos pudiendo negar en bloque a la mente dividida que somos… una mente que somos por creer en tal sistema de pensamiento… hasta que la neguemos al completo con la ayuda del E.S. y podamos poner todo el rato “un pie fuera” (sujetos al Plan de salvación).

Vamos así negando nuestro falso ser (mente dividida).

Así pues, con esto nos iríamos haciendo “conscientes” de que somos mente dividida… más y más “conscientes”…, pero para poder llegar a negarla en tanto que dividida… y si es que nos dejamos ayudar en tal tarea —la de mirar el ego de frente—… si nos dejamos ayudar por ese nuestro interior de luz… que sabe que todo eso es tontería e ilusión… ya que nosotros aquí no sabemos nada… sino que solo podemos acceder a las experiencias quitando sombras o dejándole las sombras a la luz de dentro… al “Maestro”… para que la luz que somos todos ilumine nuestro camino junto con el de quienes compartan los milagros.

Entonces, ¡aquí, en tanto que “aquí”… no sabemos nada!

Tendríamos por tanto que abrirnos a los milagros… a esos que ya están ahí…, tal y como dirían esas lecciones sobre los milagros, la luz… allá por la 90.

El objetivo del Curso sería la paz en este “aquí” ilusorio…, y con todo para así poder aceptar más o menos “tranquilamente” el plan de salvación. Es decir, para aceptar nuestra función (felicidad)… y con lo que sea que nos toque “hacer”:

– ya sea pasar desapercibidos…

– ya sea hacer cosas raras…, inventos, no-inventos…

…dando por tanto más o menos igual la forma de lo de “fuera”… pues ya no elegimos con el ego… sino que sería el E.S. con su contenido o propósito universal de deshacer el sueño (reducir globalmente el miedo, supongamos)… quien “nos” guiaría… quien tomaría por tanto esas “riendas” ilusorias —las que nunca hemos tenido… pues esto es una ilusión donde es imposible juzgar— y quien las tomaría digamos que “pacíficamente” (tal y como todos en realidad estaríamos deseando: de una forma sentida “pacífica”)… y ello tras algunas quizá “luchas” iniciales, ilusorias… digamos que entre “ego” y “lo otro”.

Reducir globalmente el miedo en el universo quizá podríamos suponer que es la tarea del E.S., una tarea que solo sabría él cómo llevarla a cabo en el plan. Esa tarea no podríamos pues inventarla nosotros… por nuestra cuenta… excepto si vamos de la mano del E.S. y “acompañamos”… y, entonces, sentimos que ya casi nada o nada va “por nuestra cuenta”… y sentimos quizá que de verdad se está haciendo algo que es “lo mejor para todos”.

Pero… podemos elucubrar quizá sobre ello; quizá una tal tarea supone el “hacer cada vez más etéreo” al universo…, aunque nada sabemos de qué nos tocará hacer al respecto, aunque sí sabemos que podría tomar tal dirección en nuestra “línea temporal”. Así que no podríamos inventarnos por nuestra cuenta el programa de “el Partido de la Fuente”… aunque supongamos que ciertos “inventos” —que quizá siempre haya que reinventar una y otra vez…— irían en esa dirección —esos “inventos” que quizá a veces a la gente le sean sugeridos digamos que por el E.S.… o por el plan.

Así que el objetivo del Curso es la paz, la paz que daría reconocer nuestro verdadero ser…; pero todo el universo sería “mente dividida”… y ya todos creemos ser eso al venir… ya estamos pues ahí identificados con la mente dividida… inconscientemente… pues creemos que nos lo hacen todo desde fuera de nosotros “los pobrecitos”… ya estamos-somos-tenemos mente dividida, creencia-percepción (en vez de conocimiento-verdad)… al “vivir” la mente dividida; ya “somos” ahí; ya “somos” ella y estamos en ella; ya la recreamos siendo aquí soñadores que no quieren saber que esto realmente es su sueño… cosa esta que no querríamos tener nada claro (y para eso está el universo: demencia).

Y es que… “las ideas no abandonan su fuente”… y entonces todo depende de la idea que parió esa mente dividida que también vemos delante en esta defensa que es el mundo.

paz y amor
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– «Sobre el trabajo del Curso» (1 enero 2012)

Archivo aquí este comentario en esta entrada de foro:

> tu no puedes iluminarte a ti mismo … la iluminación tiene que ser recibida de manera externa a ti 

En digamos que “la teoría base” del Curso… y no en la “teoría” que más directamente motivaría a la práctica… creo que diríamos que:

– no hay nada externo a ti,

– pues si acaso “lo externo” es más bien el ego (que es desde lo cual hablamos ahora, y por eso tanta contradicción).

Con el ego nos hemos enseñado (identificándonos con sus interpretaciones, reaccionando a ellas…) o el ego nos ha enseñado que “tú no eres tú”, que “yo no soy yo”, etc.

Así de simple… pero como siempre tan “imposible” de aceptar.

El mundo surge de una interpretación loca para una idea loca (y ahí vemos pues: tanta “física teórica” pa na… en realidad casi para nada…, para en parte manipular y manipular… por ejemplo cerrando el paso “justificadamente” a inventos más limpios en lo energético, etc.… ¡qué increíble haber llegado a verlo así de simple! ¡qué maravilla!), así que aquí estamos identificados, “lógicamente”, con interpretaciones y más interpretaciones…… reaccionando pues a interpretaciones… día tras día; y es que el mundo es muy aparatoso…, el mundo nos pide mucho: mucho tiempo, inversión, apego… o bien es muy bello, o muy feo… y entonces “hay que mejorarlo” (pero estas “mejoras” serán a veces lo de menos, si seguimos haciéndolas básicamente desde la culpa), etc.

Esto de que con el ego nos pretendemos voluntariamente enseñar que “yo no soy yo”… es algo que, desde luego, se dice muy rápido… pero que se “vivirá” lento.

…pero es que… resulta que el ego no existe en la realidad;

…recordemos, hermanitos:

esa “realidad” que ya es nuestra pero que es la que no se “ve” aquí… esa realidad que solo espera nuestro reconocimiento… solo espera que accedamos pues a la verdadera visión… apuntándonos con ello… y diciéndolo de otra manera… apuntándonos al “plan” de salvación;

y luego, ya… en el plan…, quizá nos diremos a nosotros mismos (pues vamos reconectando con nuestro Sí Mismo, que es compartido y que supone precisamente un plan, el de salvación)… ya nos diremos más envalentonadamente y entonadamente —o bien “nos dirá el plan”— las “cosas a hacer”… y nos lo dirá —o quizá os lo dice ya siempre en parte, aunque sea un poco— desde un lugar donde se verá cada vez mejor que no hay elección… por lo que se supone que todo irá más fluido.

Así, lo único importante es algo muy simple:

que volvamos a saber que tenemos una mente que puede elegir (esa capacidad de elección es en lo que se insiste mucho en el Curso, es lo que le interesa al E.S. que ejercitemos, parece)… y sobre todo que podemos elegir entre:

– lo único que “importa” realmente, nuestra Identidad……

– y el ego…,

…y “nuestra Identidad” supone acercase a esa esfera donde no hay elección.

Para que esa extraña esfera se haga patente es necesario delimitar el ego…, es decir…, que todo lo del ego es lo mismo y estrictamente diferente de “lo otro”.

Eso supondrá la experiencia de ir accediendo a la percepción verdadera, creo que de instante santo a instante santo (liberado completamente de la culpa y tal… dejándonos en manos del Maestrillo… con su librillo de milagros anti-ego).

Todo el sistema de pensamiento del ego (ataque, sufrimiento, escasez, su ley del “dar”, etc.) es uno… es una misma cosa… en sus manifestaciones… y es radicalmente diferente del “otro”.

Pero darse cuenta “en cuerpo y alma” de esto se supone que nos cuesta horrores normalmente… que nos cuesta años y años de “práctica”…, pues estamos hundidos en interpretaciones…, somos todos por defecto máquinas de preguntar con el ego… y, por tanto, máquinas de dar sus respuestas muy asumidas y que asumen sus interpretaciones locas…, unificadas en el propósito que el ego dio para el mundo… (el poder enterrarnos repetida y literalmente)…; interpretaciones las suyas que tendrían un “núcleo” inventado dentro…, con ese su regalito de: “pecado-culpa-miedo”, es decir, esa “gran interpretación fundadora” de este infierno en el que venimos a representar esta tragicomedia sin espectadores.

Y, decíamos… el ego tiene un propósito unificado, pero claro, “él no quiere” que lo veamos así…, pues para el mundo del ego… todo eso del propósito no es lo fundamental…, pues “todo es más complejo”…, y, mucho menos fundamental… sería, para su mundo, para el mundo… el hecho de que solo hay dos propósitos, y que encima uno es “falso” (por eso será a veces tan importante la tarea posible de “unificarnos en UN propósito”…, propuesta explícitamente por el Curso… y para ir con ello “entrenando la percepción”).

Para aproximarnos pues a esa “esfera” parece que hay que querer mirar por tanto claramente al ego…, y por eso será lo de “mirar al ego de frente”…, y por eso lo de que el Curso hable tanto acerca de las relaciones especiales; y por eso lo de advertir en el Curso el “hecho” de que no queremos ni de lejos mirar en nuestro interior… ya que el marco que el ego supone para su regalo de ataque, etc., es un marco complejo para una “interpretación tonta” (el Amor se puede atacar…, es posible un amor negativo… y lindezas como esa de que Dios, que es Amor, nos la tiene jurada…).

En esa complejidad parece que hay que “navegar”… para colocarse por encima de eso, viéndolo como lo que es: un campo de batalla, un infierno ilusorio.

Esto lo veríamos cuando nos abandonáramos, pues (con fases que —dependerá de cada cual…— nos darán más o menos miedo…, pues para eso está el ego…), nos abandonáramos a esa otra instancia de nuestro interior… con la que se trata de establecer poco a poco una relación…, esa instancia que sería nuestro verdadero “sí mismo”, o “yo” esencial, o como se quiera llamar (pues tú eres tú, y no el ego):

la conexión con el E.S. que nos enseña a mirar el sueño como lo que es, un sueño.

El Curso en el Texto tiene momentos increíblemente prácticos… como quería yo insistir un día por aquí para hablarlo cuando surgiera…… y es como si a veces el E.S., a través del Curso, nos propusiera una labor de entrenamiento personal muy explícito, de “coaching” tal cual .

Hay, por cierto, parecidos en esto de “la elección”…, además…, en:

– “éticas” muy excepcionales (aunque con sus toques del “mundo ego” para un posible “perderse” a gusto…), como la de Spinoza…,

– o bien en por ejemplo la insistencia de filósofos como Kierkegaard… en su maravillosa insistencia en la importancia de la elección (quien no elige digamos que “se deshace”… cosa que vemos en el Curso también explicitado («Si no tomas una decisión, desperdicias el tiempo y tus esfuerzos se disipan» [L-138.3:3])).

– y creo que en general hay algo sobre ello en “la cultura popular”.

El modo de “actuar” del E.S. es algo así como unificar la vida en torno a UN propósito…, y lo importante es en parte eso de que sea UNO.

Esto puede parecer muy bestia así dicho…, pero nos ayudaría quizá a perdonar el tema del propósito, el de la intención…, que, como dice Brown, sería el del lado de lo emocional…, y que lo tendríamos bien poco perdonadito… el lado que tiene que ver con la intención (lo que pasa es que el Propósito del E.S. sería muy abstracto…, claro, nos resultará muy abstracto al principio… (pues no nos creemos abstractos, nos creemos concretamente aquí, pero no sabemos que esto son solo cascadas de identificaciones ilusorias cada vez en niveles más generales de la mente del Hijo auto-engañado)…, nos resulta así por creer ser estos egos, aterrorizados, que creemos ser… pues… desde “la esfera del E.S.” se reconocería realmente que aquí no hay nada ni nadie…, como decía un día Admin; pero eso va viniendo…).

Esto de la unificación…… lo podemos pues “reflejar” en la tierra con pasos que semejan ese “funcionamiento”; hay cosas sobre ello en:

– el cap. 2…,

– en el cap. 17 en la sección de “cómo fijar la meta”…,

– y luego por ejemplo está esa parte del cap. 30 (directamente titulada…: “reglas para tomar decisiones”)… tan práctica… y para aprender un cierto “mirar nuestro sentir” en torno a lo de esas preguntas constantes que hacemos todo el rato con el ego… y demás… (o sea, preguntas ya siempre contestadas por él…, que incluyen la respuesta, con mayor o menor carita de inocencia).

El Curso en realidad solo intenta enseñar a acceder por uno mismo a la constatación de algo muy simple:

– que tú eres tú, 

– es decir, que la verdad es verdad. 

Nada más.

Claro, los problemas con la identidad los tiene el ego. Ya habéis hablado arriba algo de eso en comentarios.

En el Cielo no hay nada que elegir, y nosotros “somos Cielo”, así que… esto tan extraño y tan simple… es lo que se intenta “traer a la tierra”; somos un “segmento” del Cielo que se cree separado… y que viene a reciclar aquí culpa, es decir, “auto-machaque”… y ello lo hace por miedo a un castigo inventado, y tras la culpa que nos dio —y que apoyamos constantemente— al creer la interpretación (pecado) que el ego hizo de la idea de la separación con respecto a la Fuente o Realidad —Dios.

Pero el ego se defiende como gatito (tigre de paja) panza arriba…; y mientras… saca uñas y pone caritas lindas e inocentes; y otras veces sacará garras como puñales… y supongo que podríamos decir quizá que tales “puñales” son esas percepciones al estilo de “estar perdido”…, de “no ser nada”…, que son también interpretaciones… pero que parecen muy profundas…, muy básicas…, que no parecen “interpretaciones”… y que quizá son a lo que “hay que” llegar, poco a poco…, pero a lo que hay que llegar algún día.

¿Llegar ahí para qué? Para “morir” a esta vida falsa, para morir durante nuestra vida ilusoria (sin morir ni matar el cuerpo “realmente”, pues éste percibiremos poco a poco que “no existe”…), para morir pues, día a día, a esta falsa vida… la que hemos inventado como substituto del Cielo, como substituto para la Vida.

Para morir pues a la falsa vida… pero en vida…, viviendo…, iluminando así la mente desde aquí, cerrando el bucle entre tierra(infierno) y Cielo…… cerrando ese bucle, ayudando así a nuestra mente dormida con esos “juicios de luz”, los que propone el Curso… y que reanimarían el reconocimiento de esa conexión nunca perdida… de nuestra conexión con el amor perfecto… con ese amor que no es de este mundo… pues este mundo no existe.

Esta vida normal y corriente es en realidad la muerte ilusoria de la Vida real…, y fue inventada esta vida para revivir en ciclos el substituto del Amor que nos inventamos y que creímos haber robado de Dios…, ese de la individualidad…, del especialismo……, y nos regalamos pues estas cosas del ego que toca mirar de frente…: las relaciones especiales “envenenadas”… con las cuales nos hacemos una vida de postín para disimular aquí, dormidos, proyectando odio-carencia aunque camuflado de “amor”… tras las garras de los rituales “x” y las caras “y”.

Lo normal, cuando empezamos (yo no llevo mucho tampoco)… parece que es el que el ego se ponga a hacer florituras mil… y todo para justificar por ejemplo que él es algo (y que tú no eres tú).

El ego es identificación con un “afuera”, con ese mundo que en realidad ha surgido del miedo…; el “afuera” sería —ya sabemos— una trampa que no está fuera de nuestra mente aunque esto nos parezca tan imposible de concebir; el mundo fue concebido para reciclar la culpa tras un imaginado ataque a Dios; así que fue concebido, tal y como dice el Curso varias veces…: “como ataque al Amor”…; el ego vive…, aún…, pues…, gracias al mecanismo ilusorio de la proyección… y, por definición, eso no puede dar una identidad real.

Así que parece pues esas florituras son muy variadas… y que nos servirían para seguir defendiendo esa cara de inocencia que se trata de desvelar y mirar con la Inocencia.

El Curso propone, según parece, entre otras cosas… propone precisamente ayudar a comprobar con paciencia, y viviéndolo por uno mismo, que no habría nada externo a uno.

Y esa tendrá que ser una experiencia bien “real” para nosotros algún día (más real que las “normales”…), y dejando espacio a abrirnos a ella.

Y para que tal cosa no dé más y más miedo tendremos todo esto de la insistencia en tanto machacar y más machacar (que da sus frutos como voy viendo a la hora del entendimiento del curso, de la luz que se hace en nuestra mente…)…, machacar con textos y más textos “importantes” para la “práctica”… en esos textos de los cap. que dije arriba… o bien en los ejercicios (vamos… que el Texto “teórico” es también extremadamente práctico, y las sugerencias simples que tiene… y que machaca… serán para “fundar” esta extremada simpleza en “lo práctico”).

> Puedo pasar a los ejercicios sin terminar el texto?

Dice el prefacio…: el orden dependerá de las preferencias personales;

bueno, pero… el Curso quiere ser eminentemente práctico… y no un tratado de metafísica (subordina la forma al contenido de amor, incluso a veces por tanto subordina la forma —o “coherencia”— a “la poesía”).

Y, como todo el Curso no es más que una ayuda precisa para llevar la oscuridad del ego a la luz del E.S.…… entonces… para eso estará el libro de ejercicios, fundamental.

Pero para poder llevar la oscuridad a la luz hay que poder mirarla, sacarla a la palestra, enfrentarla pidiendo a J. que nos ayude a mirar los regalos envenenados del ego ofreciéndoselos para que los transmute (y ello cada vez…, naturalmente…, de una forma más “global”… viendo lo de que “en el sistema ego” todo es lo mismo…, y diferente por completo del sistema del E.S.)…, y para que la oscuridad se desvanezca solita……

Y, entonces, el libro de ejercicios te propone, cada día, uno y solo un “juicio del E.S.”…, y una pequeña práctica… para que en cualquier situación, en toda situación…, y en la mente (que es “lo que importa”)… vayamos intentando substituir los juicios del ego por los de la luz… y luego… a ver qué va saliendo con esto… en el mundo del “hacer”… aunque esto del “hacer” es lo de menos para el Curso… pues el Curso quiere cambiar la mentalidad sobre el mundo, no el mundo…, pues el mundo en definitiva no existe (pues, aunque su final vaya a ser con risas o de risa…, no es nuestra primera tarea aquí y ahora el ponernos ya mismo a elaborar el plan o planazo sobre cómo hay que hacer esto…, pues casi siempre esto lo haríamos con el ego; se trata en parte, supongo, de ir quitando drama a este drama ilusorio, a la tragicomedia).

Así que aquí lo de menos es “el hacer”… eso sería lo de menos mientras, claro, no nos vayamos por peteneras… exagerando rompiendo nuestras relaciones…, dejando trabajos…, etc.…, pues el E.S. necesita nuestras relaciones, que son el aula fundamental de las clases.

Lo importante es entregar la percepción al E.S., claro que al principio no nos sentimos acompañados…, nos creemos que esto de estar acompañados por algo de verdad “sabio” es una tontería mayúscula…, nos parece que intentar hacer eso del “preguntar”…, en alguna situación que nos pille incluso de improviso…, el hacer eso de preguntar para poder mirar de otra manera…, todo eso del preguntar “al otro maestro”… sería una tontería enorme; pero no lo sería, pues parece que los milagros ya los hemos “experimentado” (los hemos sido, pues ya lo somos, un milagro)… y ello aunque no los reconozcamos como tales —ya los hemos elegido alguna vez, pues si no no estaríamos vivos, según parece.

Las clases en este aula de mundo con ese propósito descabellado del ego son clases para la comprobación de que todos podemos elegir… de que todos somos mentes que, al sentir, al hacer caso a su corazón no-dual, pueden discernir un campo de elección cada vez más real (por ocurrir que una de las alternativas nos lleva a la realidad, tarde o temprano, en alguna vida ilusoria); son pues unas clases que nos permitimos para poder comprobar que:

– podemos elegir milagro… pues somos milagro (el Curso es un Curso sobre lo que somos y somos eso…),

– y no elegir solamente magia, que es lo que haríamos siempre por defecto;

Y en el mundo solo habría estas dos cosas y nada más…, pues el mundo no existe, y solamente “estamos” en esa cuerda de funambulista que es nuestra capacidad de elección (no reconocida normalmente en toda su profundidad).

En un principio digamos que “somos”, pues, solamente capacidad de elección…… la de una mente perdida en ilusiones que le tiene terror a su verdadero ser (pues el ego nos contó que por ahí abajo hay escondido un Dios asesino —inventado); somos una mente perdida que tiene terror del Amor, del “amor perfecto”…, y ello por culpa de haber creído la interpretación que el ego hizo de la mera idea de la separación.

Pero… ya sabemos: el amor perfecto parece nuestro pasado y futuro eternos… (y además ese futuro y pasado eternos se refleja en un plan tiene: un “plan de salvación”… para que nuestro “sí mismo” pueda ir disolviendo el sueño)…, y este pasado-futuro reales sería algo bien “intensos”, tanto que daría miedo…, en la intensidad de un Amor con el que estamos conectados aunque aquí estemos tan voluntariamente dormidos (pues todo nos lo hacemos nosotros a nosotros mismos).

> de que si algo “malo” me sucede

el Curso es para cambiar la mentalidad sobre el mundo y ver muy en general que no hay ahí fuera nada “malo” ni “bueno”…, pues la muerte y el mundo sencillamente no existen.

Otra cosa será quizá luego la tarea de aprender a elegir sintiendo con ese corazón no-dual que no entiende de ego.

Esto parece ser algo extremadamente duro de oír…, eso de que lo “bueno” y lo “malo”……, pero, la experiencia que se trataría de alcanzar, según parece… —y cuanto más rápidamente mejor (el E.S. tiene prisa)—… es una experiencia de una paz o de una “felicidad” de las que no podemos sospechar su alcance en todos los niveles… una felicidad de la cual ni nos podremos imaginar el “gusto” , una paz más allá de todo “gustito” del ego (como tanto nos recordaba pradotranquilo…)…, más allá de toda paz ilusoria del ego en esta dualidad infernal que concebimos para enterrar nuestra Identidad… para enterrar al Hijo.

Dice aquí el Curso en el Manual:

[M.14.5]: «El mundo acabará con alegría porque es un lugar triste. Cuando la alegría haya llegado, el propósito del mundo habrá terminado. El mundo acabará en paz porque es un campo de batalla. Cuando la paz haya llegado, ¿qué propósito podrá tener el mundo? El mundo acabará entre risas porque es un valle de lágrimas. ¿Quién puede seguir llorando allí donde hay risa? Y sólo el completo perdón da lugar a todo esto para bendecir el mundo. El mundo partirá en bendiciones, pues no acabará como comenzó. Convertir el infierno en Cielo es la función de los maestros de Dios, porque lo que enseñan son lecciones que reflejan el Cielo. Siéntate ahora por un momento con verdadera humildad y date cuenta de que puedes hacer todo lo que Dios desea que hagas. No seas arrogante ni digas que no puedes aprender Su programa de estudios. Su Palabra afirma lo contrario. Su Voluntad se hará. No puede ser de otra manera. Y da gracias de que así sea.»

Y aquel “acabar con alegría”… parece que se nos pide ir haciéndolo como a cuentagotas, pues no queda otra que ir animándonos a re-percibir esto, uno por uno…, para constatar que el mundo no existe…, que se ha acabado…, que nunca pasó nada, que el pasado no existe… y ello sin precipitarnos demasiado forzadamente en egoicos planes para “salvar el mundo”… aunque si esto ya es “nuestro trabajo”… pues obviamente no vamos a sentirnos culpables por ello… o bien… si lo disfrutamos “de verdad” …  (pero… de todas maneras, no seamos vagos, jajajaja (acusaré ahora culpablemente con mi ego):

¡hay que montar varias cooperativas de trabajo para comernos nuestros buenos gazpachos en verano! Al menos, qué menos, unas cooperativas de eso tan “culpable” del “trabajo”… jajaja).

paz y amor

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«El Espíritu Santo» (diciembre 2011)

Es peliagudo hablar del E.S. como algo que no es nosotros. Pues aquí en el mundo nosotros no somos nada, “somos” pura reacción ego ilusoria, juicios, etc.… “somos” esa nada al creernos todo eso.

Cuando nosotros aceptemos nuestra única función…, cuando aceptamos el único propósito real… entonces reconocemos que somos nosotros mismos el puente a la realidad…, el E.S.

El Curso es un curso sobre nosotros. Nosotros somos niños que requieren ser enseñados sobre qué son realmente…, cuál es su Ser, el verdadero…, y no el de pacotilla con el que creen divertirse aquí “abajo”, en el infierno.

Así que el Curso es un curso sobre nuestra naturaleza para que ésta pase de la ilusión de naturaleza que llamamos ‘vida’ a la Vida.

Y ya sabéis: la vida con minúsculas es esa identificación loca que aquí guardamos como oro en paño… la cual “tenemos” en nuestro interior… y que nos hemos metido a lo bestia con todo tipo de instrumentos pero sin consecuencias…: pecado, culpa, miedo… con esa culpa bendecida por el ego… la que conlleva ese odio profundo que todo el mundo tiene “dentro”… y con la consiguiente necesidad de proyectar, reaccionar todo el rato…, buscar culpables… y con la compañía inestimable del gran protagonista o proveedor y facilitador de tal cosa: el preciso “exterior-que-no-está-fuera” del universo con todos sus enemigos, sus malos y sus buenos… sus procesos infames o “maravillosos”…, ese “exterior” que por tanto “nos lo da todo”, tan gentilmente…, pues ese “todo de pacotilla” que nos da (muerte) es lo que estamos pidiendo a voz en grito como Hijo de Dios asustado pero arrogante… que cree tener y quiere conservar su núcleo asesino, en su más íntimo ser…, aquí en la tierra…, perdido como está en esas muerte y destrucción ilusorias que conlleva nuestro sueño colectivo de dementes.

Es decir, nosotros somos la función; el E.S. sin nosotros no es nada.

Así que decir que nos manda cosas… no sé. ¿A quién? ¿A los tomadores de decisiones que aprenden a elegir E.S.?

Nosotros aprendemos a transmutar nuestra percepción eligiendo milagros, eligiendo las leyes de Dios, y el exterior no existe, no habría nada que nos mande nada.

La función del E.S. es el puente a nuestro verdadero ser, es nuestra función.

O sea que insistamos: el E.S. somos “nosotros”, y digamos quizá en general que somos nosotros mismos “más adelantados” —si se quiere ver así— cuando ya hemos aceptado nuestra función. Y todo nos lo hacemos a nosotros mismos, bien sea eligiendo el ego/magia… bien sea eligiendo el E.S./milagro…

Entonces con el milagro nos enseñamos a percibir este mundo irrisorio de los sueños de separación…, y por un instante…, desde la óptica de las leyes de Dios/Amor. Permitimos que éstas entren en juego por abrir nuestro canal natural con el Amor fuera de la dualidad.

Es decir, ahí, por un instante, vemos qué sucede con tales variopintos milagros… relativos a nuestro claro cambio de percepción (de ver con el ego a ver con el E.S.): por ejemplo que dar no significa perder (que “todos ganan”), etc.

Así que no hay nadie más.

Aceptar el E.S.… dándose cuenta de que tenemos una mente que puede decidir y que solo tiene dos elecciones… supone pues darse cuenta de qué va esto (de que es un sueño…, con esa imbricación entre interior/exterior…)… y fundirse pues con algo “muy grande” capaz de abarcar todo con la mirada amorosa que se destila desde las leyes de Dios…, con esa mirada que “cambia” a placer y de forma natural este sueño… de una forma que tal sueño no puede comprender… en una forma a la que el sueño de universo solo puede asistir verdaderamente maravillado —y supongo que lo hará cada vez más a placer.

Así que… cuando “sintamos cosas”… podemos darnos con un canto en los dientes… pues somos nosotros mismos, ¡ole! como Cristo…, es decir, como mente unificada —como su anuncio en la tierra…—: ¡somos nosotros! Ahí estamos y estaremos, pues, “apareciendo” en el mundo del “hacer” para deshacer todo este lío y por la gloria de Dios… somos nosotros mismos por nosotros mismos…; somos nosotros, los “agentes”… el E.S.

Así que ale, ahí os saludáis y os saludaréis a vosotros mismos… conectando con nuestra verdadera naturaleza…, en el puente a lo eterno…, en alguna “vida” ilusoria de estas.

Una anécdota sobre esto… No sé si me habré obsesionao o qué, pero esta noche estaba yo con la gripe y la cabeza loca, no sé en qué punto de la madrugada… en que me desperté tras dormirme muy tarde… y sentí un toque en el pescuezo, viniendo de la almohada (¿era esto aquel dicho de “consultarlo con la almohada”?) y luego una sensación de paz que me inundó por unos segundos alucinante.

Qué sueños más chupis, pero estaba medio-consciente. Ay qué susto. Maremía que van a venir los loqueros :), ay que ver quién me hubiera dicho hace un año a mí que iba a estar yo en esto.

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«Sobre ser alternativos y dualidad» (diciembre 2011)

[Archivo aquí lo colocado en esta entrada de foro:
http://www.uncursodemilagros.com.es/phpBB2/viewtopic.php?p=1666#1666 ]

Pero “reaccionar” es precisamente lo que aprendemos a deshacer con cosas como el Curso. Y yo así a bote pronto sin conocer más perdona que opine y diga que en tus palabras vería algo así como una “reacción”…

Así que dicho esto (que no se ajustará a “la realidad”), voy a seguir (pa quien le apetezca).

El Curso es algo también “a perdonar”…, sería una cosa más a perdonar

[Igual que el Curso sirve por ejemplo también a su vez para perdonar todos estos símbolos: “Dios”, “Espíritu Santo”, etc., etc.……; así que miles y miles de perdones, como vemos… imbricados unos con otros jajaja ]

Pero claro está…, las acciones que desarrollemos para irnos de ciudades, para volver, para revolver… etc. etc.… no se fundan nunca solamente en “reacciones”…, es decir, en culpa…, porque nada en este mundo está completamente desconectado del amor perfecto…, claro está.

Es decir, en realidad (y a ver si lo podéis decir mejor, yo lo intentaré ahora…)… en realidad lo que parece que “importa” de las cosas que “hacemos” es lo que ellas faciliten o no el trabajo de “perdón” generalizado de todo (aprendiendo “mentalidad sanada”)…, en las a veces muy “duras” relaciones con otros egos que necesariamente habría que tener a veces para hacerse la “utopía” más o menos en el campo… etc.

Y en general, el hecho de hacer estas cosas en un capitalismo absolutamente rampante… que crecerá y crecerá tras la implosión-crisis actual… esa que simplemente está tomando energías y esperando las próximas bombas y explosiones a cuento de todo esto de Irán y demás…, el hecho de “hacer alternativa” (tan liberador en las fases que vamos pasando los egos…), esto de hacer alternativa veo que supone en realidad perdonar tal “sistema social”…, perdonar ese falso padre que nos inventamos (como falso “padre” es el mundo, donde venimos a creernos vapuleados por fuerzas más allá de nuestro control…).

La alternativa supondría para mí, pues, por un lado, perdonar “las autoridades” y “sistemas”… perdonar esas cosas que en realidad como sabemos —para el Curso— serían meros chivos expiatorios (pues el Poder seguirá, y cada vez más y más fuerte en esta etapa y por lo que parece —dualidad es dualidad).

Todo nos lo hicimos y nos lo seguimos haciendo nosotros a nosotros mismos…, y ello aunque en algunas vidas tomemos más el papel —a veces muy egoicamente también— de salvadores de lo que sea “en el mundo”… de más o menos “salvadores” o salvadores de algunos aspectos.

Con ello parece que jerarquizamos las ilusiones… y caemos en parte mentalmente en la trampa… justo en ese nivel de lo mental, tan potencialmente liberador…, en el cual se nos pide que estemos “alerta”… pues es el nivel de la libertad, ese de la elección pura…

De hecho, estar abiertos… más o menos inconscientemente siempre lo estamos… pues siempre está abierta la ventana de la elección… relativa a eso que el curso diría con que “lo que importa es el cambio de mentalidad”, para estar en paz y poder hacer cosas que realmente sean mejor para todos…

Podríamos recordar que, en la dualidad, en el mundo… todo está destinado a ir mal, tarde o temprano……, y sea lo que sea entonces lo que hagamos “ahí fuera”.

Esto son ciclos. El universo en general parece que no “progresaría”…, que gira sobre sí mismo, repitiendo patrones…, en un gigantesco patrón de amor negativo…, en la creencia de que el amor se puede negar…

Decíamos pues que “salvadores del mundo”… creyéndonos pues con ello, y tan egoicamente, que sabemos “qué es lo mejor” para el sueño de universo…, de planeta…, de sociedad… en una más de sus etapas ilusorias; ¿qué sabremos nosotros de lo que es mejor para un sueño?

En general instalarnos en esa mentalidad parece que también nos hace daño…, en realidad…, pues nos pone por ejemplo en ese tiempo lineal…, hace depender la “felicidad” del afuera de un futuro inventado… y esas cosas.

Instalarnos ahí sería muchas veces instalarnos en la culpa…, es decir, en el sustituto del Ahora que se inventó el ego: en el presente del ego, el de la culpa, relacionada con el “pecado” inventado para ser “el pasado” (hemos sido “malos” como “capitalistas”, etc., que refleja el del ego: “hemos sido malos como Hijo queriendo ser más que el Padre, la Mente que nos creó…”), y con un castigo esperado en el futuro inventado del sueño inventado…

El Poder está muerto (muerto como el mundo, en realidad, pues el mundo no es nada…, en él solo valen los aspectos que contemplamos con amor…); y, en este mundo de dualidad… parece que el poder necesitó y siempre necesita de esa cierta “inventiva”… de nuestra “juventud espiritual”, la que se sale —en todos los sentidos de “que se sale”.

Si creemos que el mundo es real… si creemos que el Poder es real… si creemos que el conflicto es real…, entonces alimentamos los opuestos…, alimentamos la dualidad…, el poder…, lo malo frente a lo bueno…

Y el universo vive de eso. Y lo que sustenta la dualidad es la culpa, y normalmente nos movemos mucho desde ella.

En definitiva, que “la alternativa” es algo genial para reunirse con gente en laboratorios de relaciones… en grupos más o menos relacionados con otros grupos… y para así tener aventuras “santificando” (liberando del ataque, de la culpa) todas las relaciones que podamos… y todas las cosas que se puedan… (yo he aprendido algo ahí…, pues ves tu ego reflejado en el del resto, y ves también a veces cómo los loables fines exteriores son usados para tapar cargas emocionales negativas inmensas que vienen de nuestro “niño roto”… etc.).

Pero por otro motivo, y en general… “lo alternativo” en sí —en tanto que depende del mundo del cual quiere ser “la alternativa”…— no valdría “para nada”…, al igual que el mundo en sí no vale más que para deshacerlo en sueños felices… y no es nada en sí…, pues no sabemos a la larga qué pasa en este sueño de mundo, de planeta, de “universo”… no sabemos ni podemos saber con nuestro ego qué es “lo mejor” dentro de un mundo que sería esencialmente ciclos y ciclos de muerte y destrucción… sin fin aparente y para mayor gloria del ego y de su sistema de pensamiento…, el cual inventó esta cosa de la muerte y la destrucción.

Este mundo fue inventado para representar la tragicomedia de nuestra propia crucifixión. Es el pretendido monumento al ego que solo puede ser deshecho, en su vacuidad… con nuestra decisión de ir dejando de pensar “con el ego”, ya seamos “alternativos”…, o ya sea que la decisión le pille a fulano de “presidente” de vete a saber qué compañía o qué tonterías en el mundo de la dualidad… etc.

Esto suena a veces o siempre demasiado “abstracto”…, “poco carnal”…, y ahí es donde “caemos”, lógicamente… pues es muy difícil creernos esto todo el rato… lo de que solo el nivel mental es el realmente creativo.

Si las acciones “importan”, entonces…, creo que es porque nos sirven para “amar” más…, lógicamente…, para facilitarnos comprobar ese “lema” que parece que es lo que se querría aprender rápidamente con el Curso: que somos inocentes, que “el Hijo de Dios es inocente”…, absolutamente inocente…, y aquí nunca ha pasado nada y nunca pasará nada; que nada se perdió ni se ganó…

Lo que no sea esto último… en general parece que casi siempre sería “justificación basada en culpa”… que casi siempre sería justificar la culpa.

Hacer el mundo real en nuestras mentes es justificar la culpa que dio lugar a necesitar esa defensa que llamamos “mundo”, y donde venimos precisamente a reciclar tal cosa, la culpa.

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«La lección 128, potencialmente “peligrosa”: “El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee”»
(diciembre 2011)

[Texto también colocado en este foro:
http://www.uncursodemilagros.com.es/phpBB2/viewtopic.php?p=1665#1665 ]

Como dije por ahí, las estoy viendo con Wapnick, las lecciones del libro de ejercicios. Así que aquí van intuiciones de sus aclaraciones y demás, a esta “peligrosa” lección.

Como habréis visto, no se nos pide que sencillamente renunciemos al mundo (esto no es ninguna vía ascética); sino que renunciemos a su propósito (que siempre es por defecto el del ego, el de ese sistema de pensamiento, que monta un cuadro de muerte y destrucción ilusorias con un marco muy adornado para protegerlo).

Ese propósito lo tenemos interiorizado en nuestra percepción; es nuestra percepción…, pues percibir por defecto parece aceptar básicamente el ego, percibiendo separación con él (con su carga de culpa).

En general, el propósito del mundo, para el ego, está en poder fabricar(nos) con él capas de defensa para que “comprobemos”, “vida” tras “vida” que:

– ni siquiera tenemos mente,

– y así, nos prohibimos ver que tal mente podría elegir otra identificación que no fuera la del ego…, es decir, que podría no elegir la interpretación seria que hizo el ego (pecado/culpa/miedo) de una idea loca (separación).

Así que el propósito del mundo es que (“el Hijo”) use lo use para “perderse”, que usemos el mundo para simplemente perdernos; pero esto no es posible del todo, nunca podemos “perdernos” del todo… pues tenemos el canal de conexión con el amor perfecto.

Ese canal no lo reconocemos en tanto que tal; y nos hemos fabricado por ejemplo un “dios del ego” (el de las religiones normalmente, por ejemplo) para que sea difícil reconocerlo así.

Y hemos inventado todo tipo de formas de “distorsionar el amor”: como cuando se dice “hacer el amor”, por ejemplo ante los niños… y entonces la gente se siente “pecaminosa” (vibra con esa sensación mezclando ahí la palabra amor) al decirlo ante los niños…, y ya que esa frase significa sencillamente copular……; y mil casos como este, supongo, de usos pseudo-negativos del pseudo-amor.

Y los términos simples del Curso serían términos que facilitarían nuestro despertar a nuestra única naturaleza real en el Cielo.

Pero normalmente vivimos un acto de reciclado constante de culpa, “aquí”, en el ilusorio “aquí” de la tierra; tal culpabilidad inconsciente nos hizo necesitar un mundo para defendernos de esa misma culpa…, en nuestra mente…, culpa que a su vez fabricamos al aceptar la interpretación del ego para una loca idea.

Lo que nos pide Jesús es que renunciemos al propósito que el ego ha dado al mundo (no al mundo en sí, pues éste no es nada), y lo substituyamos por el propósito del Espíritu Santo (deshaciendo el miedo: “Expiación”).

Recordemos quizá ahora que el Espíritu Santo es el canal (que en cierto sentido “somos” aunque sin reconocerlo…) que nos recuerda nuestra verdadera naturaleza; así que… renunciar al propósito del ego supone aprender a “preguntarle” todo al E.S.…, a esa voz dulce que aguarda bajo la del ego en el único tiempo que se aproxima algo a lo real: el del ahora.

Pero para poder hacer eso…, como vemos…, se nos insta —con los ejercicios— a hacer mucho el trabajo de llevar nuestros juicios de oscuridad (tan inconscientes, automáticos, abundantes…) a esos juicios de luz que el Curso propone todo el rato… y para que con ello podamos acelerar nuestro aprendizaje…, constatando cómo se disuelve la percepción errada, esa que conlleva todo el sistema de pensamiento del ego, el cual está detrás de todos esos juicios de oscuridad; y con tal disolución veríamos pues que se sustituye tal percepción errada, y de forma natural, por la otra percepción, que nos va aproximando al mundo real y que estaría basada en el otro sistema de pensamiento, el que no tiene nada que ver con el ego. Esta percepción nos va sintonizando pues con lo que somos realmente: espíritu.

“Espíritu”: ¡qué miedo da a veces el solo decirlo! Pues estamos atacando nuestra preciada individualidad, tan paradójicamente “preciada”… dentro del envenenado y miserable “aquí y ahora” del ego… ese aquí y ahora donde disfrutamos en tanto que egos aun sabiendo…, claramente…, que dentro de este sistema todo es muerte…, pues nada de lo que vemos “fuera” perdura: es más, el ego es asesinato disfrazado de dualidad en ciclos de muerte y destrucción que el ego quisiera fueran “eternos”.

Así que nuestra identificación plana con el mundo es una identificación que no nos permite ver que, en realidad, lo que nos conduce aquí en tal identificación constante es la culpa…, es decir, que la mente estaría eligiendo la culpa del ego como una especie de fuerza motriz para dirigirse hacia el mundo y “desearlo”.

Así, le otorgamos realidad al mundo; pero, en realidad, el mundo no es nada.

El mundo no es nada más que el propósito que le asignemos, y como vemos solo hay dos:

– uno nos mantiene atados mentalmente a un mundo irreal, nos “hunde” más y más en ese mundo que no es nada…, y, por tanto, nos continúa vapuleando en las tempestades de miedo y destrucción características de este engaño que llamamos ‘mundo’… con sus “ciclos de reencarnaciones” ilusorias y sus ciclos de destrucción de civilizaciones, sistemas solares, etc.

– el otro propósito… es el del E.S., nos lleva gradualmente al mundo real, sanando nuestras mentes que se identifican ilusoriamente con la mente separada.

¿Y todo esto, entonces, en parte… por qué lo hacemos? Para defender nuestra individualidad, ese sustituto del amor; para creernos que el mundo es real porque “nos necesita” en tanto mundo de separación…, donde habría aspectos mejores, peores…, salvables, no salvables…: es decir, donde habría una jerarquía en las ilusiones.

Y esa graduación en el mundo de las ilusiones es la contrapartida a una de las bases del Curso, como sabéis, a la de que “no hay grados de dificultad en los milagros”.

No hay grados de dificultad en los milagros digamos que “debido a” que el Amor que los inspira no es de este mundo…, sino que solo se refleja aquí…, y se puede reflejar gracias a que la comunicación afortunadamente no se cortó…, la comunicación con lo que somos, con la verdadera Fuente que nos recuerda que aquí simplemente dormimos…; entonces, gracias a eso…, aquí podemos seguir teniendo reflejos de algo que no sea el tenebroso sistema del ego (“tenebroso” pues sin el tan esotérico Amor de Dios parece que el universo sería espeluznante…, aunque parece imposible siquiera pensar en algo así…, supongo…, pese a que nuestra civilización se intente… o se pongan de moda cosas que quizá quieren apuntar a eso… poniendo en marcha eso que quizá existe en torno a cosas como la robótica militar, etc., que serían cosas que podrían darnos ideas sobre por dónde iría el tema loco del ego a veces en el universo ).

Al igual que el principio 1, aquel de los milagros, las ilusiones son todas ilusiones si las miramos con el E.S. (no hay jerarquía de ilusiones, contra lo que piensa y es el ego, amante de la graduación…):

pues un sueño es un sueño……, como cuando soñamos por la noche: es siempre un sueño, dentro de él no hay nada ni más ni menos real, pues es todo falso, todo es montado por un ego durmiente que quiere ver realizados sus deseos (más o menos aliviantes, más o menos “masoquistas”).

En vigilia es lo mismo: sueños de sueños.

Mantenemos día a día, pues, nuestra individualidad… para que el Amor de Dios que refulge por debajo de ella y que aguarda paciente no pueda expresarse libremente, pues inconscientemente sentimos (culpa) que su libre expresión “destruiría” el “preciado” regalo que constituyen para nosotros nuestras identidades (eso que creímos haber robado a Dios).

Esas identidades son aquello con lo que nos perdemos gustosamente en la nada del mundo: “salvando” el mundo con el ego más o menos alternativo y bienintencionado (siendo “revolucionarios” o “evolucionarios”)… o bien pasando de todo eso y “deteriorándolo” aparentemente, o “deteriorándonos” más y más a nosotros mismos…, siendo más o menos “borregos”…, inconscientes, automáticos, etc.

Pero ninguna de esas alternativas de la dualidad, borregos frente a no-borregos… está completamente desconectada de lo único que importa: el Amor de Dios (e importa solamente eso en verdad porque realmente si pensáis que el universo no es real…, entonces somos afortunados de que el canal de comunicación con Dios no fuera roto realmente por la ilusión que el ego puso en marcha, al interpretar seriamente la dichosa loca idea).

Así que… ellos, nuestros “egos individuales”, con todas sus historias personales…, circunstancias…, logros, mitos, comportamiento, apariencia…, con todos esos propósitos/significados relacionados con el mundo “hecho real”…, nos sirven, por tanto, en el normalmente tan sufriente y sacrificado trabajo de otorgarle más y más realidad al mundo en tanto que símbolo de la separación…, es decir, en el trabajo de nuestra propia “crucifixión”.

Todo nos lo hacemos nosotros a nosotros mismos, y aquí parece que venimos a aprender justo eso, “responsabilizándonos” pues de la falsa obra que es el universo para escapar felizmente de la mentalidad errada y contribuir a la aparentemente larga tarea de la curación de este sueño.

¡Gracias, Dios, porque el mundo no existe !!!!

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«Sentires»
(diciembre 2011) 

jau, aquí un novato contando sentires sobre el curso.

Esta mañana (4 dic. 2011) era como si un bloque de fuerza me rodeara, como si estuviera encajado en piedra…, en grandeza… no sé… como si algo que me rodeara y en la inmovilidad después de unos minutos eso consiguiera obviamente “relativizar” el cuerpo…, dar seguridad y paz infinita…, etc. Un atisbo, vaya.

Esa seguridad que nos tiene que permitir, en buena teoría (pues “con Dios todo es posible”)… ser felices, es decir, irradiar y ser paz… en cualquier condición… como por ejemplo:
— de “contaminación” electromagnética de las ciudades, o por químicos y humos…,
— o en contextos de “pesadez emocional” determinados…, o de “escasez”, etc., etc.

Empieza pues a tomar “anti-forma” 🙂 la idea de que desde un estado así —y que durara más y más durante todo el día…—, entonces desde ahí sería sencillo vivir el hecho de que “con Dios todo es posible”, como dice el Curso… así como la idea de la facilidad experimentada al abandonarse a lo que surja desde esa vivencia.

Desde luego que el sentir era eso, como de una coraza ultrasegura.

Quizá sea, como mucho, solamente un símbolo… solo algo simbólico y ya está, claro;
pero bueno, como todo en el universo es eso: simbólico…, aunque esta vez espero que sea símbolo de “lo otro que no es el ego”…, es decir, la fuerza real, el poder real, lo que no es el mundo-separación… la verdadera naturaleza, lo único natural…

Esto me pasó un día también hace un mes y pico, y también sentado normal, en un banco, en los pocos minutos que me tocaban ese día. Ahí fue como más espontáneo. Es curiosa esta sensación como de “levitar” en roca.

Por cierto, viniendo un poco a cuento, cuando empecé con estas cosas, no hace mucho, recordé que de niño tenía sensaciones raras, que vosotros seguro habéis tenido a vuestra manera. Alguna luego la he visto narrar por ahí, la de que nos baile el techo totalmente pero como en una especie de mareo o giro controlado… sin peligro……, y eso cuando vas a dormir…, o la sensación de sentirse de repente en espacios gigantescos antes de dormir, y como con mucho poder o grandeza, sintiéndose muy grande y como en otro mundo…, quizá un poco parecido a aquellas dos sensaciones de “grandeza” comentadas.

paz

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«Elección: un entrenamiento básico que propone el Curso»
(noviembre 2011)

En este foro hablábamos en estos términos (se puede leer independientemente de lo que allí se hablaba).

Quiero insistir en eso del propósito…, y también para “curarme” a mí, de paso… ya que como todos somos “UNO”……

Ya lo hemos hablado, y arriba mismamente yo lo dije, pues es algo “obsesionante”…

…y luego Admin también aconsejaba simplificar, en un mensaje muy bonito (el de prado también es muy bonito y va en realidad de lo mismo… todo va de lo mismo…).

Pero pero pero… aunque hemos hablado —del propósito— quería ponerlo más y más “crudamente”, a ver si vale también… para que me comentéis percepciones cuando sea —si se puede.

J. tiene también partes en el Curso donde tiene el papel de nuestro simple y pragmático “entrenador personal”, o “coach”… y eso es lo que quiero defender aquí, la “tesis”.

J. también está diciendo —y claramente, parece…— que apechuguemos con nuestra elección del ego… a veces una elección inevitable… es decir, que miremos de frente y sin culpa tal cosa. Así que de esto irá el texto.

No sé si visteis “claramente” el probable papel de nuestra mente en los principios de nuestro super simple trabajo con el curso…, de nuestro trabajo con el propósito-significado (tan simple que quizá no es nada fácil de llevarlo a cabo realmente…).

Lo más importante de la mente es la elección, su ser capaz de elegir.

El curso pide que entrenemos esto. ¿Cómo? :

Unificando la vida eligiendo las cosas en torno a un objetivo.

UNO.

Uno solo.

Así, literal.

Intentemos otra vez auto-explicarnos esto tan fantástico y simple pero imposible casi de aceptar, como todo el curso:

Pues bien:

Con el ego “dentro” parece que toda la vida nos enseñamos y aprendemos…
—en el correspondiente mundo-universo del ego “fuera”-que-no-está-fuera…— … nos enseñamos/aprendemos unas “vidas” auténticamente caóticas, muy a menudo… “vidas” que parecen querer combinar una diversidad imposible de significados-propósitos.

Por ejemplo, en una universidad, para quien tuvo el tópico “lujo” de estar ahí… a veces se mezcla el:

– querer “un trabajo” para el futuro, una posición…

– con algo supuestamente más “idealista”, por así decirlo:
es decir, con el “buscar la verdad”… y/o cierto “progreso” (es decir, un cierto “crecer”… quizá asociado con todo ello).
Y esto, que es quizá “más espiritual”… es quizá algo que tiene que ver realmente con cierto querer disfrutar del “aquí y ahora”, de la verdad en su intensidad que fortalece el aquí y ahora de un cuerpo que se hace “su servidor”…… de ese “crecer” o “progresar” intenso en una actividad que gusta de por sí, por sí misma… y ya no por recompensas, etc.….

– o con cierta inercia del “hay que estudiar”, para quizá con ello satisfacer más o menos imaginariamente los propósitos de “otras” personas…, de “la familia” de cada cual…, etc. etc.

Entonces… todo es muy comúnmente un puro “caos imposible”: tenemos necesariamente vidas caóticas por ese mundo del ego fragmentado en significados incompatibles (así es el universo, un cebo para perderse).

¿”Significados incompatibles”?

Si os acordáis… y como ya habréis visto las primeras lecciones de ejercicios… allá por la 24 y cerca hay dos o tres lecciones que insisten en que nos hagamos mapitas de nuestras situaciones… y de los objetivos-metas-intereses que están en ellas así como “proyectados”…, y todo para ver por ejemplo cómo es que los desenlaces de las situaciones hacen que siempre haya potencialmente desilusión… ya que salga lo que salga ningún desenlace puede satisfacernos del todo, o satisfacer todos los propósitos.

Se nos pide quizá entonces que nos auto-demostremos algo “lógico” en la vida: ese caos intrínseco al mundo tal y como hasta ahora lo “percibíamos”. Por contra, hemos de pensar que lo que está pasando es que en realidad estaríamos siempre necesitando de cierto “unificarnos” alrededor de un solo propósito principal… uno… aunque sea uno “mundano” (y no puede ser de otro tipo casi nunca…, en realidad, y menos en las vidas modelnas quizá…, y con el estrés y la aglomeración, etc. etc.); un propósito que por tanto y por lo menos —así, por ser uno— nos unifique (dando pues “significado global” a nuestra vida… tiñendo toda la vida de significado por estar todo teñido en la vida con nuestra labor de elección en torno a UN solo significado).

Entonces, con ello estamos practicando la elección, lo más sagrado que tenemos que practicar o ver: la mente como quien decide cosas.

Decidimos cribar todo lo que se nos presente valorándolo con respecto al objetivo.

Por ejemplo, si soy una mujer y quiero tener hijos (y busco “un padre”)… como ocurre a veces… pues entonces no elijo a “uno que”… —dirían o diríamos (algunas personas)—: uno que es “el primer muerto de hambre que se nos ha pasado por delante”; claro.

Perdonad el decirlo tan crudamente (demasiado crudamente), pero esto es lo que quiero decir, exponer esta dimensión cruda…, pues ¡se trata de mirar al ego de frente!

No se trata de esconder nuestros propósitos en la maraña del resto de propósitos…, en la “inconcreción”…
Se trata pues de ser coherente, y de, como muchas veces tenemos que elegir al ego… por lo menos intentar hacerlo unificadamente mientras llega el día en que se da el click y pasamos a elegir en todo y con todo solamente a Dios.

Claro, si me centro en un objetivo… entonces me tengo que unificar con él… tendré que ser coherente… pues si no, quizá “no hay nada que hacer”, es decir, me romperé yo a mí misma (como siempre solemos hacer: todo nos lo hacemos a nosotros mismos).

Si las cosas no marchan, entonces puedo cambiar el objetivo, vete a saber.
Pero J. me temo que nos está diciendo esta cosa salvajemente práctica: sé coherente —un tiempo al menos— con lo que piensas que quieres y/o debes hacer.

Empieza a ir deshaciendo el lío mental que es este universo aunque sea empezando con esto.

No creo además que haya otra manera inicial para la mayoría de personas.

Y creo que este es el movimiento natural, que ya hacen inconscientemente, multitud de personas —y a veces o en general es lo que se hace supongamos que solo para mismamente “poder sobrevivir”.

Así que elección/criba del mundo alrededor de un solo objetivo.

Esa unificación puede ser buena en sí… e invadir a los que nos rodean con coherencia y al final también con amor, ¿no?

Es decir, quizá tal persistente coherencia… o unificación… nos unirá en cada vez mejores —o quizá incluso una mayor “cantidad” de— “relaciones santas”… compartiendo intereses, objetivos…

Así que tenemos que aprender las maravillas de ser conscientes de nuestra capacidad de decidir… eligiendo/cribando “todo” en función de nuestro propósito unificador y básicamente único…, a ser posible.

Así supongo que es como vamos a menudo “acercándonos” quizá a ir comprendiendo qué leches puede suponer el dejarnos elegir por el único propósito real, el del E.S., el propósito universal —salvarnos deshaciendo el sueño.

¿Qué comparten nuestro objetivo y el del E.S.?

Que son solo UNO.

Creo que es así de sencillo como Wapnick lo interpreta y como J. lo cuenta… si somos literales… y si queremos leer sencilla o literalmente… y si vemos el capítulo 2 y las lecciones esas que dije de los ejercicios.

En el cap. 2 está esta frase literal que literalmente dice (después de decir J. un…: “te exhorto a que escuches atentamente”…):

«Eso solo puede corregirse aceptando un objetivo unificado».

…”eso” que dice que se puede corregir… …, se refiere a, [parafraseando]…:

la mente, una mente que produce miedo cada vez que está en conflicto con respecto a lo que quiere, y que por tanto da pie a que surjan tensiones debido a esas discrepancias entre el querer y el hacer.

No podemos decir directamente…:
«ale, yo ya he elegido el propósito universal, y ya está; estamos todos salvados».

¿Por qué?

Para empezar porque creo que si realmente hubiera llegado tal momento… entonces más bien seríamos conscientes de eso que habéis dicho tanto ya por aquí: esto es “no hacer nada”…, que… ¡no hay que hacer nada!… es decir… todo es una especie de dejarse elegir.

Pero se supone que, normalmente —y todavía más si estamos empezando desde por ejemplo hace meses, como yo…— se supone que no podemos elegir ya mismo, rápidamente —cual superhéroes/heroínas…— no podemos elegir en “la vida terrenal” muy directamente…:
«el super-“objetivo del super-E.S.” puro».

Aquí todo es reflejo, para empezar.

Y solo si ya tenemos un pie en “el otro lado” podríamos quizá decirnos que…

«qué bueno…, pues ya todo “lo bueno” que me pasa no es ni siquiera tampoco solamente “un reflejo”… sino que es en realidad algo con lo que ya “vemos”… comprobamos… ya vemos que transmutamos casi constantemente todo… o que se transmuta a través nuestro todo todito… mediante “nuestra” mera percepción… y ya vivimos… pues… eso de…: “ER MUNDO REÁ”…………».

Pero eso es bien raro, se supone.

Ya se ha dicho qué complejo quiere ser el ego.

Esas complejidades las lleva enseñando un poco la psicología durante ya bastante tiempo en el sueño de universo.

Así que tenemos que abrirnos a querernos muchísimo a nosotros mismos (como no hay un “otro”…), pero pero pero……
…pero para ello quizá casi siempre se necesita reflejar nuestra unión en el Cielo (“Cristo”).

¿Cómo?

Compartiendo intereses, aquí, en la tierra, con las relaciones… en las relaciones… compartiendo esos “objetivos únicos”… esos que nos unifiquen.

Supongo que facilitamos…, entonces… con todo esto tan simple de tal entrenamiento mundano… ese entrenamiento que a veces es tan tan imposible de aceptar… facilitamos simplemente el poder ir “viendo un poco más claro”.

Se requiere entonces el ponernos en marcha, cual “autómatas” del ego…, pero esta vez autómatas en proceso de unificación (es decir, de adoración de “la mente en tanto que la mente decide, elige”)… en unificación y no en la dispersión “natural” de objetivos… en el mundo del ego “natural”.

Así que tocaría aplicar esto tan simple… pues así no estamos tan tan perdidos… en situaciones con mil objetivos diferentes que siempre nos van a terminar frustrando, siempre… y en las que quizá difícilmente podemos “aprender” o “crecer” por eso mismo.

Quiero comentar más cosas a cuento de esto, pero pa otro momento, y con la venia.

…… [Luego más sobre esto]

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«Sobre el tema tratado en el artículo “específico y concreto”»:
http://www.uncursodemilagros.com.es/mayo_2008.htm

El artículo de la página “uncursodemilagros.com.es”, de mayo del 2008, va del gran tema de “lo físico” y el sistema que se nos propone como el patrón para la vida (ciudades, químicos…)…, un patrón tan “no elegido”, no elegido “en masa” (preguntemos a los niños de las ciudades y a ver qué hacemos con sus respuestas sobre dónde prefieren vivir 🙂 )… con esa su “megalomanía” intrínseca…, un patrón que se plantea como “jaula” para mucha gente…, jaula que muchas veces no se vivencia como jaula, claro, por casi no ver los barrotes y la luz de afuera.

Va el texto entonces de las muy interiores y sutiles prácticas químicas…, o relativas a la radiación… en las que nos vemos sumergidos… o con las que nos vemos “confrontados” aquí, ya como meros habitantes del capitalismo actual… en un sistema donde todo corre que vuela hacia un aparente desquicie cada vez mayor… como sabéis… y para mayor gloria del ego en general… y con un mayor control de nuestros “cuerpos biológicos” en tanto que están meramente “vivos” (en tanto capaces de sentir).

La gente estamos a veces así como “esquizofrénicamente” partidos entre el prójimo, las familias…:

– veamos si no quizá el mismo caso de DLN, sin ir más lejos… hace poco…,

– o mi caso, que planteé bajo el suyo en los dos posts que tratan de lo de DLN… y donde veo los “enormes” patrones inconscientes que “asolan” mi ser y mi familia (o que nos dejamos “asolar” por tales cosas ya solo por nacer, desde niños, aquí, y tal y como pasa con todo hijo de vecino… con sus patrones, por otra parte…, pues a eso hemos venido aquí…, a ser dementes “sin mente”…, a no poder siquiera preguntarnos por los sentires del corazón… acerca de por ejemplo las fuentes del estrés, a nivel psicológico, físico…, o las fuentes más generales del desamor que uno siente con respecto a sí mismo…)…; esta es una historia en mi caso que en gran parte es de cierta “estúpida desesperación” auto-mutilante…, arrastrada durante años más bien por una parte de mi familia, sobre todo.

Así que ahí está: todo ese trabajo de perdón que rodea tales cosas más aparentemente “humanas” (los patrones inconscientes…, la inmensa aparente “culpa” a limpiar, esa que se siente a veces en este tema tan profundo de la vivencia de lo familiar, del contexto que nos crió como atajos de emociones…)…, o la necesidad de estar con los hijos por ejemplo, en el caso de DLN… y con unas familias que a veces están o “tienen que estar”, sí o sí, en ciudades… cuando hay partes de la familia que más bien quisieran a veces “irse al campo” por ejemplo.

Entonces, y aparentemente “contra su deseo”, a veces sienten que tienen que “quedarse” con su trabajo… si se tiene (que encima es visto para colmo “una suerte” en general)… o se tienen que quedar con “su gente” (hijos, etc.), para “no romper con tu hermano” (y también por todos esos chantajes relativos al control, como el de la escuela; pues bien fácil parece que es para los solteros, por ejemplo, el decirnos estas cosas, tal y como nos las decimos, por aquí…, de relacionarse más con el campo, etc.)…, ya que toda rotura (por ejemplo de pareja) bien sabemos por otra parte que supone —muy en general y muy a menudo— un cierto “honrar” al ego, aunque solo sea por ese ser mera “rotura” de la relación.

Pero… la gran pregunta… o el temazo… sería ese:

¿qué pasa con el perdón de “lo físico”, el perdón de los venenos, de la civilización?

Por un lado fijémonos en qué tipo de paradoja vivimos, pues normalmente el sentido común parece decirnos, muy a menudo…: “eh, no te quejes, que bastante que tenemos con meramente poder comer”.

Por eso se nos llama “rebaño humano”, en un sentido “con razón” (pero recordemos que la razón en general siempre es del ego aquí en el universo…)… ya que estamos “pa lo que nos echen”, y eso se ve a veces como “lo normal”.

Quizá unos “caminos” dentro de nuestros ilusorios caminos de despertar, aquí en la tierra… consiguen llevarnos por el terreno del milagro en un sentido más hacia cierto perdón de todo lo físico (¿imposible?)…, y con efectos aparentes milagrosos incluidos en lo físico que no-está-tampoco-fuera, claro…

Es decir, daría realmente igual (por “efecto” de la auténtica realidad) si estamos o no estamos por ejemplo “envenenados”; y recordemos que este asunto del envenenarse es también muy peliagudo ya que hay un nivel básico de darle importancia al cuerpo que se ve confrontado con esa especie de sutil negación que suponen a veces en tan gran medida aparente los venenos que comemos, la radiación bajo la que estamos…

Entonces, por cierto, viendo el material colgado sobre radiación por Admin en este artículo del que hablamos, ahora veo que el hecho de que me parezca sentir los wifi’s en Madrid puede tener que ver con tener metales pesados en el sistema nervioso (!). Hay que ver qué fuerte.

Pero el lío que tenemos montado es espeluznante:

– por un lado tenemos un cierto “darle inevitablemente importancia” al cuerpo…, aunque solo sea por no negar nuestro sentir y nuestro vehículo para el despertar. No podemos simplemente negar el cuerpo, como dice el Curso…

– ¿pero hasta dónde llegar con todo esto de su sentir?

– por otro lado tenemos aquello de que en cierto sentido nuestro “sistema” aberrante económico-social ya parece ser en sí un cierto “atacar al cuerpo”…, un ataque que podríamos “interpretar” que es algo que supone un decirnos…: “no, tu cuerpo no existe” (decirnos…: “no sientas”…)… tal y como parece que Admin sugiere en el artículo… pues comenta sobre el aparente rebajamiento de nuestra “vitalidad física”…, o sobre las condiciones para ello…, con un rebajamiento que a todas luces parece darse en un medio como Madrid…, y aquí en Madrid todavía más exageradamente quizá que en otro medio como pueda ser Barcelona…, o en general aquí en España quizá se dé menos exageradamente que por ejemplo en otras metrópolis todavía mayores y más contaminadas… (por un lado ya veo aquí a mi ego “comparador” alegremente en acción 🙂 ).

– entonces, tal “sistema”, el capitalismo, se dice que es algo en parte bastante “nuevo” en la historia oficial humana…, ya que este sistema se montaría… o sus “instituciones” se montan, y aprovechan, directamente, nuestra demencia… y además con un profundizamiento de la demencia. Se da pues algo así como un progresivo enrolamiento de la demencia en esa no-institución que sería “lo económico” (de la cual incluso quizá podríamos decir que es como si persiguiera, a la larga, una cierta robotización de la humanidad…, hipótesis esta que se sustentaría increíblemente “bien” si atendemos a lo que nos dice la historia no oficial (pues en la historia oficial estaríamos muy engañados, en un estado muy básico de “rebaño”), historia que se iría destapando en varias versiones ya (con su correspondiente caos)… acerca de cierto origen “más real” de nuestros cuerpos en este sueño de universo)…; eso supone pues, como decíamos, enrolar ahí nuestras miserias o disfunciones emocionales básicas…, y en parte alimentándolas, promocionándolas… y esto es algo que se hace aparentemente en niveles cada vez más “profundos” de lo psico-biológico…

– Pero por otra parte sabemos que no hay grado de dificultad en los milagros.

El mejunje es, ya digo, en 5 palabras [b]es – pe – luz – nan – te.[/b]

Claro, entonces tenemos el Curso: “¡eh, no pensar tanto, elige lo otro!” ¡deja de elegir [b]en[/b] la ilusión y en sus términos de separación! Deja que la verdad “te elija”… eligiendo por ti todo lo que es importante, y controlando directamente todo lo que no lo sea.

¡Ajá!

¿Entonces?

Mmmmmm.

Yo de todas maneras vuelvo a testimoniar lo siguiente, algo que quizá sea solo una impresión que solo me vale a mí (en mi estado “x” de intoxicación…, en mi edad “x”…, es decir, en mi historia en cuanto a la personalidad-ego de turno… 🙂 ):

en este “no-experimento” que yo ahora estaría así como haciendo…, el de (habiendo nacido en Madrid), habiendo estado últimamente muy acostumbrado a vivir más “en el campo” desde hace ya tiempo…, habiendo estado ahí… entonces ahora al re-acostumbrarme a pasar lo que ya casi suponen dos meses de nuevo en la ciudad…, veo que por una parte parece dar mucho más miedo y parece sentirse increíblemente sucio o venenoso este medio… en lo que toca a la capacidad de nuestro sentir, en esa tarea que siempre nos toca hacer respecto a nuestro cuidado… a nuestro “amarnos a nosotros mismos”.

Aquí es como si el trabajo para “conectarnos” con cierta “esencia interna” —la presencia, el E.S.— pareciera bastante más difícil de hacer, aquí en la ciudad, y solo ya por el ambiente… más que “en el campo”.

Aunque por otra parte la última palabra en nuestro trabajo de elegir al E.S. siempre la tenemos nosotros, y es de entrada interior. Y en realidad el E.S. tiene que ver con lo absoluto, y por otra parte no debería de depender tanto de impresiones personales tan “físicas”…, ¿qué pasa pues?

Ya digo, este es para mí un tema que parece importante para muchas vidas ilusorias en el sueño hoy en día…, por todo lo que se habla y hace en la permacultura…, cuidados del cuerpo, los materiales…, las prácticas de producción… y también ahora mucho a cuento de toda la “Nueva era” —y siempre también “antes de la nueva era”…, pues siempre ha habido “nueva era”… ya que esto es a veces un mero nombre para “lo alternativo” o para cierta onda más “jipi” que siempre hubo aquí (¿ciertos gnósticos?).

Todo parece estar involucrado…: el futuro posible de la humanidad en el sueño de la nave Tierra-que-no-existe…, con esa “línea temporal” posible donde el animal humano podría devenir algo exageradamente biológico-controlado…, en plan robot-cyborg…

Pero ya digo, también está el principio 1 de los milagros: está siempre la duda de cuán “narcisista-ego” es por una parte lo del “cuidarse” todo esto uno mismo a uno mismo… demasiado “por nuestra cuenta”…, aunque por otro lado ¡qué esquizofrénico todo!… pues a la vez todo esto no parecería ser algo “narcisista”, ya que parece ser directamente todo el “campo del ego” quien —a nivel digamos “sistémico”— produce un cierto “rebajamiento” de lo que significa “estar vivos”…, un cierto contra-significado de la vida…, un propósito global del ego “rebajador”.

Pero… si a la vez “todo es mente”…, uf, entonces el milagro “afecta” la percepción-proyección y falso ser de todo/s…, y entonces las principales cosas en las que mucha gente hará hincapié igualmente y se podrá ir salvando (para ser felices en la paz…, con lo difícil que es ya eso para empezar…, y antes de que Dios dé el otro paso si toca…)… las principales cosas que se acentuarían a veces serían más bien cosas como las “roturas con tu hermano”…, el trabajo de perdón con él…, etc., más que partir de un “cuidarse”.

Y claro, también está el tema de “los caminos de cada cual”…, y el de que “da igual el miedo”…, miedo a por ejemplo la muerte…, al deterioro. Aunque lo dicho, por una parte es como si no hubiera ni comparación el nivel de “posible bienestar”, por mi experiencia (pero cada cual tiene caminos muy diferentes).

También desde que descubí esto del perdón del ho’oponopono (que es como el Curso: “todo es tu imaginación, deja que tu interior lo sane, sane toda percepción…”)… y entonces me quité un poco más cierto “miedo a la ciudad”… y a la muerte (y ahora más aún con Gary Renard o con el Curso de milagros que hacemos…), desde eso… también siento como si pudiéramos “perdonar” la ciudad “a todos los niveles”. Pero me queda un poco quizá siempre aún esa pregunta.

En realidad en el Curso se dice por un lado que solo importa retomar nuestra capacidad de decidir, y ello para ir constatando en un alegre hacernos paz y dicha… paz que irradia esa alegría de la presencia en nosotros, de aquello que solo realmente existe…, desde nosotros…, y ello para constatar que no tenemos nada que decidir.

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«Ángeles»

Sobre el tema de seres de luz, interdimensionales… y a cuento de todo esto de “la nueva era”, que es algo que empezaba a picotear, algo que era fascinante (con Parks)…, y que me llevó afortunadamente al Curso (para deshacer toda ilusión…)…, entonces, sobre eso, me hago desde hace poco tiempo una especie de pregunta sobre lo “angélico”, sobre el llamado “plan del Espíritu Santo” (deshacer dulcemente el sueño, como sabéis)…, una pregunta quizá muy general.

Es una pregunta de estas que “no sirven para nada”, pero mientras…, quién sabe…, pasamos el rato.

Parece que se hace la siguiente diferenciación (para diferenciarlos de los “maestros ascendidos”…):

– los “ángeles” o lo angélico serían “seres no encarnados”…, que creo que es lo que se deduce también de materiales relacionados con el Curso.

Qué paradójico, pero bueno.

Es decir, en esto cabría alguna manifestación de “seres de luz”.

¿Sería quizá, entonces, lo angélico en general…, una paradójica manifestación de “mente no dividida”, cumpliendo alguna función aquí?

Por lo que creo que puedo entender en UCDM, mientras el Espíritu Santo “no asuste” nada a los bichos que parecemos rondar por el sueño…, es decir, mientras no se nos peguen sustos “de muerte”, sustos que ahonden el sueño de muerte y destrucción cuando nos creemos aquí encarnados…, entonces quizá “todo podría valer” (?) a la hora de “despertar” a los diferentes seres que parecen poblar la ilusión de universo…:

¿todo podría valer a la hora de que, en el sueño, pareciera que la “creación y cuidado de la consciencia” del “despertar” se diera de una forma progresiva, sin miedo…? (y ahora pondré el ejemplo que tengo en mente, el por qué lo digo…).

Entonces, podrían darse aquí mil tipos de manifestaciones, en el sueño, aunque “basadas” en el Propósito Universal, en ese de…: «¡eh, amigos, que esto es vuestro sueño…, y que no hace falta creer en todo esto!».

Esto sería una de las múltiples manifestaciones de lo que Dios-la-Fuente habría puesto para salvarnos, en la mente (que no es solo mente-dividida, aunque lo parezca)…, serían pues manifestaciones del canal con el amor perfecto —ok, vale.

¿Entonces, es eso posible, es posible que el plan de salvación haya incluido, incluirá e incluyó, en el ilusorio tiempo lineal, “presencias”, que parecen venir más drásticamente desde la “mente no dividida”? ¿O es por contra “a rajatabla” el que aquí, más bien, todo lo que “se vea” sería “proyección de la aparentemente “gran” mente dividida-ego?

Lo digo por las visiones de Parks, donde…, si éstas apuntan hacia algo que “realmente” pasó (jajajaja) en nuestra parte del sueño lineal…, entonces tendríamos que los homínidos, y en mayor o menor medida, habrían estado alucinando con seres de luz enormes…, con forma humana pero de luz, bastante “poderosos”, y que claro, digamos que adquirirían esa forma humanoide para no asustar a los homínidos, a nuestros tatarata……rabuelos.

y resultaría que estos nuestros “predecesores” homínidos, a su vez (parcialmente creados por reptilianos, al parecer), estarían, al parecer, y a ratos, más o menos aterrorizados por los mismos reptilianos…, en una de las múltiples “épocas” de este planeta, en una en concreto donde quizá al parecer, en este sueño de Planeta Tierra, aquí, literalmente servíamos de alimento, y de mano de obra barata…, y donde masivamente por tanto se nos comía…, se nos estabulaba… (si es que eso no es lo que sigue de todos modos aún ocurriendo en cierto modo o en ciertas “cavernas”).

Entonces estos enormes seres angelicales de luz…, estos Namlu’u como se llaman en Parks…, serían, pues, algo así como una manifestación más “burda-espectacular” de lo espiritual, del plan de salvación…, en un momento en que aquí, en el sueño, “sería mejor” eso que nada…, y sería una manifestación, por tanto, que en cierto modo intentaría hacer el sueño más agradable, apuntar el sueño hacia su deshacimiento…, pues, por ejemplo, podrían estar, de forma importante —en parte—, tras el fenómeno de la música, el ritmo, y lo humano.

«Yo de mayor quiero ser predicador. Algo sobre el capítulo 6»

Yo de mayor quiero ser predicador. El otro día qué gozada hablar de estas cosas con madre y tía…, el intentar exponer el tema este tan simple y tan apabullante por simple…

Uno se desata, aparecen algunas metáforas-campanas…, luego no te acuerdas…, como siempre en toda conversación…

…es increíble esto del ser humano…, en realidad siempre estamos poseídos…, arrebatados… qué curioso esto de ir sintiendo que solo somos ideas Smile, y que éstas son eso que tan bien y cómodamente se comparte en cómodos plazos y sin intereses…, sentir cómo el aire-tensión se puede mascar…

Qué poco “acomplejados” nos deberíamos sentir con el Curso, viendo que en realidad Sócrates —como queda reflejado al parecer objetivamente en Platón— Sócrates oía la voz muy nítidamente también, o sea, oía al espíritu santo, pues supongamos que en definitiva no habría otra voz más que esta, llamémosla como sea……, es tan “amplio” en realidad este tema…

Oiría esa voz si es que ella trataba como trataba Sócrates de “unir” en general…, de un cierto “simplificar” o de hacer espacio, de hacer una nada (“sólo sé que no sé nada”…)…, esa voz que… claro, no es la del ego, pues esa siempre “grita”…, y Sócrates hasta a veces quedaba paralizado en silencio…, dicen…, y a veces también “(r)evolucionando” las molleras de sus vecinos, al dejarles sin qué decir…, como exponiendo ahí al ego en la relación, y como forzando los milagros de cambio de percepción…

En realidad toda filosofía luego hiper-“eruditizada”, de esta tan denostada ya por esos anti-occidentales que somos los occidentales…, toda filosofía a luego “academizar”… y burocratizar… parece ser siempre el intento —con más o menos artificio conceptual— de hacer milagros en tanto que cambios de percepción, claro…, y toda terapia también, cosa que siempre fue la filosofía, al parecer, terapia.

Pero seguramente ya digo, más eruditizada o un poco eruditizada-egoicizada, con el toque ego de querer imponer sistemas, una “moral”, una “a-moral”…, etc.

Los cínicos “griegos”, quizá…, con esos actos cínicos divertidos, en público…, forzando cambios de percepción a lo bruto-chulo……, en lo que quizá habría sido también alguna especie de “arte”…, a veces…, un arte quizá a veces bien “estudiado” hasta en su caso (no sé)…, quizá con método hasta en el caso cínico……, un arte de manejar situaciones…, de pensar en los efectos posibles que desatarían los milagros del cambio de percepción si uno hacía una tontería o una brutalidad en algún lugar público…, etc.

Les saldría del alma, supongamos, al menos un poquito.

Pero claro, el ego está siempre en todo donde haya ya “escuela”…, donde haya que dar muestra de…

El que uno se vea llamado a una misión, como decía Sócrates estar llamado…, parece cosa rara…, y el ego normalmente es quien se inventa las misiones, ¿no? Excepto en los casos donde más puramente “oyen la voz”, parece, como sería el caso socrático o de quizá muchos otros “sabios” que no “filósofos”.

Esto de que se aprende enseñando es… tal cual.

Y decía creo que gente como Spinoza que los profes debían pagar de su bolsillo al Estado por el hecho poder enseñar…, como diciendo, claro, que debía ser un privilegio raro el poder comerle el coco al personal…
¿cómo relacionar todo esto?

…aunque en algún ámbito estaríamos “cerca de ese ideal” Smile cuando los de la publicidad tienen que pagar por enseñar Smile, a la gente, a consumir, “cacas” variadas, tan bonitas a veces…, parece…, en esta fase de universo de mentirijillas…

Muy gracioso el sueño tonto este… de universo…, qué tonto más sueño y qué sueño más tonto este…, qué cosa más absurda esto de la muerte, la publicidad, la competición por ver quién se envenena antes comprando productos industriales y plásticos de todo tipo…, blablablablabla.

Otra cosa quizá es la supongo que a veces “dura” labor psicológica de hoy, en plan clásico…, esa de comprender-aceptar al paciente y sus pestiños egoicos…, transmutar sus pestiños egoicos…, si es que la Voz aparece…, y sea lo que sea lo que diga el pesado del paciente……, con los mil estilos que se habrán inventado para aceptar voces siempre inmundas…, y dejar que quizá pueda entrar un poquito de anti-ego, cuarto y mitad pongamos…, en esas relaciones “profesionales”…; bueno, supongo que en lo psicoilógico nos la jugamos con las identificaciones, los peliagudos seguimientos de los “casos”…, el acompañamiento necesario… no sé.

Pero claro, con mi madre-tía…, hay que tener mucho cuidado con no corregir a nadie, así como así…, con no “simplemente corregir”, pues qué vacío se siente cuando uno crea la separación ni siquiera por un momento de nada…, hay como unos relámpagos… vaivenes brutales… que parece que pueden guiar muy bien el cómo debe hablar “uno”…, y parece que cuando lo “haces” mal…, como mucho con el ego…, te sientes muy mal.

La verdad es amor, comprender es amar, decir la verdad es un acto de amor, pero claro, no “en general”, pues la verdad es proceso…:

“el mundo es un lugar infeliz” es una de esas verdades que forman parte de un proceso: la verdad en tanto proceso;
esa frase sobre el mundo infeliz, me refiero…, esa que llega a decir muy pronto en el texto super-J: “el mundo es un lugar infeliz” (cap. 6).

¿Incompatible con “el mundo no existe”?
Pues no, porque la verdad es también proceso.

El que la verdad (“el mundo es lugar no feliz”) sea interpretada por el prójimo como “ataque”…, pues bien…, claro…, es que sucede que percibimos a nuestro sistema de pensamiento atacado (al ego atacado por esa verdad de llamada…, ¡eh, lárgate de ahí! ¡no creas más en ello, en ese “tu mundo”!), porque claro…, normalmente le atribuimos las cosas “al mundo”…, lo convertimos en el depositario de la felicidad y demás.

1. El mundo es un lugar infeliz.

2. Y también… “hay que” enseñar paz.

No son dos cosas incompatibles, claro.

Ahí está el hincapié que se hace en mirar la sensación, no tener miedo a la emoción…, quedarse con ella…, quedarse con la emoción negativa también, todo el rato que haga falta…, inundarse de realidad: el mundo es esto, esto es un lugar infeliz.
Pero… ir aprendiendo a llamar a lo otro para que mire contigo esa sensación…:
¿cómo se hace si lo hacéis mucho?

Y supongo que sin taparla, sin forzar el que dure mucho menos tiempo…, supongo.

Esa sensación intensa de realidad infeliz ¿puede brillar repentinamente y convertirse en éxtasis, por fuerte que a veces esté siendo el dolor?

Parece que es eso lo de entregárselo todo al E.S. Creo haber vislumbrado algo así, muy poco.

Pero el problema es que estas verdades aparentemente “ataque” directo para el ego…, se las tendrá uno que decir quizá a sí mismo con amor…, eligiendo el amor en la mente…, y no el ego…, claro:

en el mundo en tanto que mundo no se puede ser feliz;

esto se lee en un libro… y vale, pues bien… pero ya otra cosa diferente será el encontrarte con esto dicho en testimonios así, por ejemplo aquí en unas palabras escritas “por internet”…, y puede ser entonces quizá más lioso…, más duro…, enseguida…, enfrentarse con ellas…, con estas palabras, pues ya lo dijimos:
es quizá tan fácil “proyectar”…, pues hay detrás un nombre de alguien “como tú” que apoya barbaridades…, que no es un autor de un libro que encima sería J desde el “más allá”…

…o bien, hablar de ello en persona…,
ahí es más fácil quizá, aparece la posibilidad de forzar en uno el sentirse bien diciendo semejantes burradas absolutas:

es infeliz, el mundo, y…, por ahora…, punto, y punto. Dicho con una pacífica sonrisa, claro.

Forzamos semejantes burradas —cosa que no he hecho con nadie, claro— pero, a la vez, con la convicción interior de que ahí en este proceso está nuestra liberación, ese mero despejar obstáculos, apegos:

digamos que será un caso de mirar de frente al ego…: «hijos míos…, pues esto es lo que nos ha montado el ego para nosotros…, no tapéis, no tapemos…, vinimos al mundo a esto, a creer que se moría y demás estupideces».

La fe en “lo otro” nos puede enseñar a mirar…, y el mundo en sí no es nada en realidad…, vale, y no habría “en sí” del mundo entonces…, es decir, el “en sí” de la nada que es el mundo es el haber sido fabricado como ataque culpable…, como venganza…

Imaginemos qué “terrible” lo de Helen:

tener una voz dictándote estas cosas…, a una Helen que al parecer era en realidad en gran parte ego-normalita, muy profesional ella, pese a sus algunas experiencias vitales raras de pequeña, etc.

Sócrates tenía que haber aprendido también algo de taquigrafía, así lo habría pillado más rápido y directo todo el material, todo el rato, y hubiera dejado menos espacio a tantas escuelas del mareo conceptual, tan atractivo para el ego… Ay… Platón.

paz y amor

«Culpa-Deuda»

Mirad esta anotación; intento traducirla pues, es raro, muy raro, pero la copié en francés, con las dificultades que me daba eso…, cuando estuve un mes allí de voluntario, pringadete, practicando un poco en mi torpeza idiomática en algunos pocos sitios de gente maja agricultural 🙂 :Es de Malamoud, en “Cuire le monde” (“cocer el mundo”), hablando de los hindúes, los Vedas, y demás:

«…las palabras que designan la deuda o el préstamo…
[recordemos que “la culpa”, en esto del curso, viene de supuestamente querer usurpar el poder creativo, y nos hemos quedado con esta imaginada y mala copia de “creación”, esta fabricación tan tan sufriente-alegriente…, es decir…, lo de la dichosa dualidad esta…]»

Esto en francés es:

«…les mots qui désignent la dette ou l’emprunt…»

…y fijarse que “emprunt” también significa imitación en francés (imitación de creación!!!!!!!!).

…sigue; diciendo que, esas palabras…:

«…las encontramos en los Veda. Estos términos no se prestan al análisis. Nada en la forma o en el empleo de estas palabras nos provee de indicación alguna sobre la forma en que estas nociones se han constituido, nada nos remite a otra cosa que a las propias nociones».

En francés es:

«…sont attestés dans le Veda. Ces termes ne se prêtent pas à l’analyse. Rien, dans la forme ou dans les emplois de ces mots, ne nous fournit d’indication sur la manière dont ces notions se sont constitués, rien qui nos renvoie à autre chose que ces notions mêmes»

Sigue:

«Los únicos elementos que encontramos en la lengua sánscrita que puedan ayudarnos a esbozar una genealogía de la deuda son, por una parte, el probable pero no unívoco enlace con la noción de “falta” [faute: y si estamos en religión es sinónimo de “pecado”], y, por otra parte, el hecho de que el objeto de la deuda es tanto la propia persona del deudor como la riqueza que estaría en su posesión.»

En francés:

«Les seules éléments que nous trouvons dans la langue sanscrite qui puissent nous aider à esquisser une généalogie de la dette sont, d’une part, la liaison probable mais non univoque avec la notion de «faute», d’autre part, le fait que l’objet de la dette est aussi bien la personne même du débiteur que telle richesse qui serait en sa possession.».

Así que claro, todo “oriente” o toda religión y todo hijo de vecino, por defecto, se estarían basando en “lo mismo” (recordemos, jaja ¡también otra vez que este Curso no es religión, pues no se puede instituir eso, ya que todo esto es un sueño!)…, pero… entonces la historia sería ver qué leches pasa con el tema de “ya somos inocentes”.

Claro, eso de la inocencia solo lo puede trabajar bien uno mismo “hacia dentro”; así que lo “trabajarían bien” los individuos “místicos”, de cada cultura-religión…, y trabajando el que esto es un puro sueño…, claro, y…, luego…, tenemos en todos lados “esquemas sacrificiales”, supongo, por decirlo así, que dan lugar a ritos y demás…, a vidas “de lujo”…, etc., dando lugar a dependencias de “x” tipo…, a mantener a la gente reunida ahí “penando” más o menos y con mil tipos de miedos…, representaciones…, ídolos…, etc., alimentando así eso que parece que hemos venido a hacer aquí:

mantenernos los eguitos “en el mundo”, alimentar el ciclo de la culpa-“pecado”-miedo-al-castigo…, reciclando culpa…, pues a eso hemos venido…, a expiar como le gusta al ego, lo hagamos laicamente o religiosamente, pues todos estamos tol puñetero día con la culpa propia…, o acusando a otros o al mundo…, haciéndonos las víctimas de lo que sea…, etc.

Hemos venido pues a expiar egoicamente como sabéis…, esa “culpa”…, sin saber qué leches estamos haciendo realmente “aquí”, en este no-lugar de dualidad…, pues no sabemos que ya somos inocentes, y que estamos uniditos, jaja, y solo queda recordarlo y en realidad no hay que hacer nada (aunque al principio sí pues tenemos que llevar la oscuridad a la luz).

También copié esto, pues este libro de Malamoud, del que solo miré esto, iba del sacrificio en temas religiosos, de la India:

«… es repitiendo el Veda como uno se libera de la deuda con respecto a los “rsi”, y es ofreciendo sacrificios acompañados por el recitado de mantras extraídos del Veda, como uno se libera de la deuda contraída con los dioses.»

«… c’est en répétant le Veda qu’on se libère de la dette envers les rsi, et c’est en offrant des sacrifices accompagnés de récitation de mantra tirés du Veda qu’n se libère de la dette envers les dieux»

Lo que quiere decir… eso que ya sabemos; el que esto de repetirse cosas puede estar “bien”…, pero si se hace para que nuestro ego “haga” algo o “consiga” algo…, como si hubiera un “afuera”…, empiezan o seguirán “los problemas”…;

y claro…, los “mantras” de los ejercicios de este Curso son “luz” que mezclar con nuestras reacciones oscuras, decisiones sucias, juicios negros, automáticos, del ego;
pero la luz disuelve ella solita la oscuridad…, y no tenemos que hacer nada, vale;

entonces eso…, que está el problema de “los representantes de la luz”, jajaja, y nuestra necesidad de “cabecillas”, de ídolos, o lo que sea…, unos representantes que, siempre, y muy ambiguamente, están de más, aunque siempre también sean útiles, como todo, por aquello de acompañar en el sentimiento, aclarar, ayudar…, etc. Smile ; y todo dependerá de la situación, la cultura, la religión, la persona… (que es como acabar no diciendo nada).

Aí que…, así de ambigua “es”, “la dualidad”, esta que no existe…, fundada en lo infundable ficticio de la culpa y ese préstamo imposible que le pedimos a Dios…, esa petición de lo imposible, a Dios-que-no-puede-ver-esto, porque si lo “viera”, entonces ya sí que la liábamos parda.

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«Terapia»

Pongámonos en la situación de un terapeuta (o terapeuto).

En realidad, ya sabéis, en un sentido muy general todos somos terapeutas pues tenemos la capacidad de escuchar al otro y mudar al respecto nuestra propia visión…; y la capacidad de compartir intereses o la de acompañar… y con solo eso ya se transmutan cosas que normalmente no son visibles.

Siempre nos estaríamos en realidad “curando” un poco aunque no lo viéramos (aunque luego cuando te dejas pegar realmente ciertas palizas mentales… quizá te das cuenta de cuán lejos estás de “remover cosas” o las cosas que más rápido te librarían de la sensación de pérdida, carencia, etc.).

«Escucha pacientemente», dice J., a cada cual… para dejarlo «formular su propio plan de estudios; no la meta de éste, sino la manera en que mejor puede alcanzar el objetivo que dicho plan establece para él».

¿Y qué pasa con tal “meta”? Bueno, supongo que la meta es más o menos clara, cierto hallar más paz, y ya está, aunque los pacientes exijan resultados que en último término solo estarían en las manos del paciente.

Así que en general un terapeuta no tiene que ver a alguien que nos pida “ayuda” en tanto que alguien que en realidad la necesite “más” o “menos” que nosotros.

Pero claro, eso en una situación terapéutica así “institucionalizada” parece una fantástica paradoja. Hay que ver.

Claro que por eso serán tan interesantes (y habrá hecho de sufrir a tantos médicos) las situaciones en las que uno como paciente ve que al médico que se tiene ahí delante le importa un pepino la dolosa y doliente enumeración de sufrimientos… es decir, ver que el pijoteras del médico no traga con toda la caca mental que en general nosotros queremos ir por ahí proyectando, por la vida. Y claro, esta caca mental supongamos que tiene que ver con la cantinela del “somos seres profundamente necesitados”… necesitados de vete a saber qué cosas.

Pero… como dice J. en «psicoterapia», estamos “necesitados” en el fondo de mantener nuestro concepto de “yo”, … ese “yo” que dice J. que nos hemos inventado pero que tantas veces iríamos ahí —a “terapia”, al médico— a corroborar que es lo “real”.

Claro, y sean cuales sean las enfermedades o síntomas… el sordo grito de “¡reconoce mi yo!” sería el que el terapeuta aprendería pacientemente —junto con el paciente— a transmutar, un poco al menos, en otro grito:

«a la M. con mi concepto de yo».

Y así, en realidad, quizá los dos yoes se meten en, digamos, otra línea temporal, como dice y sabe nuestra querida Nueva Era.

Imagino que mucha gente habrá incluso muerto o habrá salido herida de “situaciones terapéuticas”… por todo esto.

Tienen que haberse dado cosas tan macabras…

Así pues… los locos clásicos son los que no están dispuestos a perder un concepto de “yo” que quizá se ha ido saliendo un poco de la media o de madre… y digamos que quizá a un nivel más “solo psicológico”…, y entonces ahí están todas las instituciones para corroborar que, efectivamente, no lo pierdan de ningún modo; pero, alrededor de los desafortunados se colocará toda esa danza dantesca de conservadores y “medicalizadores” de los “pobres yoes raritos”.

Pero, igualmente, en general todo en la sociedad es una danza dantesca alrededor de los yoes-conceptos de cada cual…, conceptos que difícilmente queremos perder… que difícilmente siquiera queremos sentir en nuestras propias carnes lo que significa perderlos (sea, como sabéis, desde un yo cualquiera super-especial por lo que sea hasta un yo especial por lo “espiritual”).

Así que por eso se dice que se tiene un auténtico pavor a la liberación.

Y recordemos que la sociedad es un manicomio tanto como lo es un manicomio de verdad…, pues aquí no estaría sano ni el dios que inventó el ego (todo el mundo se cree cuerpo por ejemplo)…, y entonces se trata de una cuestión meramente estadística, y de quizá grados de “libertad” en la ilusión.

Así pues, y como “sabemos”…: digamos que por un lado no hay grados, que todos estamos “enfermísmos de la muete” (nunca “mejor” dicho, en este infierno enfermo de enfermos que enferman al infierno viniendo al sinsentido temporal enfermo).

Pero… el terapeuta “tiene que actuar”… tiene que dejarse llevar… claro. El terapeuta “introyecta” (qué palabra más “graciosa” 🙂 ) mal o peor esa necesidad del paciente… necesidad que el paciente puede tener digamos que más o menos “cargada” de idolatrías, o en idolatrías varias (que si pastis, que si chakris, imposición de manos o comida etérica… oxígeno, agua marina, hostias mentales, etc.).

Pero ahí estará el escudo del Espíritu Santo, el del terapeuta pero que comparte con todos… y que, en la conexión más o menos pedida y hallada, con tal E.S.…, le permitirá o no al terapeuta poder estar con una cierta alerta ante esas debilidades que el paciente quiere compartir, cual víbora en el desierto…, y estará pues alerta ante esas creencias en los espantajos de la carencia y demás cencerradas…

Y el terapeuta tendrá que “disimular” (quizá a veces se le pille pareciendo que disimula) de lo lindo… y si está conectado/a digamos que le saldrá, solo, fluidamente, “el mejor disimule posible”.

Y por otro lado… el “paciente” viene con un regalo, pues como dice J. en «Psicoterapia»: «lo que pide, lo está pidiendo Dios a través suyo», a través del paciente.

Dios pega siempre gritos a través nuestro, de cada uno de nosotros (como los que pegamos por aquí…), y dice…: ¡hostias pedrín que mira qué mal que estamos, jodíos!

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Puedo escaparme del mundo que veo renunciando a los pensamientos de ataque. 

«La idea de hoy describe la única manera de poder escapar del miedo que jamás tendrá éxito. Nada más

puede lograrlo; nada más tiene sentido. Pero esta manera de escapar no puede fallar. Cada pensamiento 

que albergas da lugar a algún segmento del mundo que ves. Es con tus pensamientos, pues con los que

tenemos que trabajar, si es que tu percepción del mundo ha de cambiar.»

Qué difícil de creer que en realidad sea algo literal esto de: “cada pensamiento que albergas da lugar a algún segmento del mundo que ves”; no queremos tener tanta responsabilidad… no queremos vernos en el vacío, sin identidad… por completo entregados al plan que no es de nuestro ego (el ego con sus necesidades… fidelidades, etc.)… el plan de nuestra verdadera felicidad.

Si vemos los efectos conseguidos a veces en hipnosis… como los que comenta Wilcock al principio del vídeo que enlazo aquí… se hace un poco más sencillo imaginar cuán “plástica” es la realidad, cuán “materia para sueños” es.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=klvct1l0Gwg

«Si la causa del mundo que ves son los pensamientos de ataque, debes aprender que ésos son los pensamientos que no deseas. De nada sirve lamentarse del mundo. De nada sirve tratar de cambiarlo. No se puede cambiar porque no es más que un efecto. Pero lo que sí puedes hacer es cambiar tus pensamientos acerca de él. En ese caso estarás cambiando la causa. El  efecto cambiará automáticamente.»

Es un curso sobre causas, y no sobre lo que debemos hacer en cuanto al comportamiento.

Desde el principio se ve claro que el curso corre a enmendar la concepción banal sobre “milagros” (pese a algunas posibles ambigüedades).

Así que ahí está, un curso sobre cómo modificar nuestra percepción, del interior (pensamientos) y del exterior (acciones que vemos fuera, en nuestro cuerpo o el de otros… en las cosas…)… y a cada segundo… para así poder “integrarnos” (podríamos decirlo así), para así hacernos uno… conocernos a nosotros mismos integrándonos con la ayuda de la conexión con eso que no es de este mundo (“integrarnos”: lo habla en el cap. 2, sobre la congruencia entre querer y hacer… o esas características como la de honestidad, de las que habla el Manual).

«El mundo que ves es un mundo vengativo, y todo en él es un símbolo de venganza. Cada una de las percepciones que tienes de la “realidad externa” no es más que una representación gráfica de tus propios pensamientos de ataque.»

Sigue con el tema de la lección anterior, tan clara. Ahora, subidos aún a la escalera del ego… o empezando a subir por la del E.S.… ahora… prácticamente todo lo que vemos no ha sido aún “transmutado” en nuestra percepción, pues casi no tenemos esa “mirada inocente”.

Percepción es proyección, la proyección hace la percepción, y todos nosotros por igual somos responsables del “error original”; proyectamos eso, lo creímos al proyectar este mundo para representar la tragicomedia basada en pecado-culpa-miedo… nos creímos poder esconder de ese sistema de pecado-culpa-miedo en un mundo en realidad aterrador lleno de cuerpos que desaparecen… en una supuesta realidad objetiva ahí fuera. Y es que ya lo dice el curso: las defensas refuerzan o alimentan aquello contra lo que se defienden: ese reciclado “infinito” del miedo que es este mundo… en mil maneras cíclicas… hasta quizá una “fiesta” feliz final… que ilusoriamente estará muy lejana en el tiempo, visto desde aquí, desde el tiempo.

Al igual que al comentar la lección anterior… es muy fácil taparnos de esto… es muy fácil no mirar al ego de frente… el ego es muy astuto; el ego en tanto ese mecanismo o sistema que usamos con nuestra mente decisora para proyectar este “mundo vengativo”. Es fácil taparlo con la cara de inocencia, creyéndonos inconscientemente que ya está todo hecho… que la culpa está “ahí fuera”… en algún resquicio que aún salvemos y no entreguemos al E.S. (el vecino… o los “sistemas sociales”, etc.)… y todo para proteger la identidad, ya sea una miserable… o ya sea una exitosa.

Las garras del miedo se enganchan profundamente en esa dura carne de oscuridad soberana de nuestros cuerpos, en este mundo vengativo, en esta muerte disfrazada de vida.

« Uno podría muy bien preguntarse si a esto se le puede llamar ver. ¿No es acaso “fantasía” una mejor palabra para referirse a ese proceso, y “alucinación” un término más apropiado para su resultado? Ves el mundo que has fabricado, pero no te ves a ti mismo como el que fabrica las imágenes.»

La cara de inocencia, esa cara mágica… con sus fantasías más o menos inconscientes… no se quiere ver responsable, es decir, soñadora de este sueño, de todos sus aspectos… no lo quiere ver para nada… no quiere integrarse para que así no se desintegre su sentido del yo.

« No se te puede salvar del mundo, pero te puedes escapar de su causa.»

Pues como dirá en la lección 132:

«¡El mundo no existe! Éste es el pensamiento básico que este curso se propone enseñar.»

Ya sabemos: El mundo se hizo como venganza para intentar escapar de la verdad.

Así que se nos pretende enseñar ese pensamiento básico sobre el mundo, tan simple… llevándonos a la experiencia, como siempre… y quitándonos miedo para poder así entregar cada vez mejor nuestro sentido de ser especiales, nuestro especialismo… al E.S.

No se nos puede salvar de lo que no existe, nos tenemos que salvar “solitos” desengañándonos de lo que inventamos… entregando toda percepción… todo pensamiento… mirando al interior… pidiendo otra manera de ver.

Y viene la calma:

« Éste es el significado de la salvación, pues, ¿dónde se encuentra el mundo que ves cuando su causa ha desaparecido? La visión ya tiene un sustituto para todo lo que crees ver ahora. La hermosura puede iluminar tus imágenes y transformarlas de tal manera que las llegues a amar, aun cuando fueron forjadas del odio, pues ya no las estarás forjando solo.»

Qué alivio será mirar solo con el E.S. y darse cuenta de que nunca estuvimos solos en este jaleo de cuerpos que desaparecen a diestro y siniestro.

«La idea de hoy introduce el pensamiento de que no estás atrapado en el mundo que ves porque su causa se puede cambiar. Éste cambio requiere, en primer lugar, que se identifique la causa y luego que se abandone, de modo que pueda ser reemplazada. Los primeros dos pasos de este proceso requieren tu cooperación. El paso final, no. Tus imágenes ya han sido reemplazadas. Al dar los dos primeros pasos, comprobarás que esto es cierto.»

“Tenemos que” identificar sin miedo la causa, mirar sin miedo al ego, ver cómo todo nos vendía un sistema de pensamiento demente. Mirarlo y dejárselo al E.S.

«Durante las sesiones de práctica, asegúrate de incluir tanto los pensamientos de ataque contra otros como los de ser atacado. Los efectos de ambos son exactamente lo mismo, puesto que ambos son exactamente lo mismo. […] Cuando finalmente aprendas que los pensamientos de atacar y los de ser atacado no son diferentes, estarás listo para abandonar dicha causa.»

Qué difícil es esto, que aliviador también… ante tanto chantaje por ejemplo “social”… qué bueno ir viendo lo importantes que son los pensamientos… y que todo pensamiento por ejemplo “victimista” es igual que el que subyace al “asesinato”.

Qué claro es el curso y seguramente qué poca seguridad se tiene en general a la hora de “ser inocentes” en el buen sentido… y a la hora de simplemente “dejarnos hacer”… aceptando esta visión que habla tan crudamente de la muerte, por ejemplo, para poder simplemente “vencer al mundo” sin miedo.

Por defecto seguro que veis que nadie hace el curso (si conoceis mucha gente… yo no mucha)… aunque se diga que se hace es muy difícil. Todo va muy lento en el palacio del ego, pues ¡cuánto adoramos y protegemos el miedo! Es increíble.

B: nota breve sobre la edición “urtext” de UCDM

Noviembre 2012

Tal y como escribo y corrijo en el tercer índice del blog, dejo de enlazar la edición urtext de Un Curso de milagros, desde este blog.

Hice algunos pequeños textos de introducción o breve comentario sobre esa edición urtext, que pueden servir para hablar de este dictado original del Curso, que fue puesto ilegalmente en internet.

Pese a todo, aunque resulta bastante clarificadora, dejamos de publicitarla, por simple respeto por ejemplo a Wapnick y su trabajo, que sentimos tan cercano, ya que la urtext fue subida ilegalmente a internet, y no es tan estrictamente “necesaria”, en vista de todo lo que hay publicado por la fundación y por Wapnick (por ejemplo).

Este dictado de la urtext varía solo al principio, aunque los primeros capítulos del curso son importantes.

Wapnick mismo da cuenta de parte de estas variaciones en algunas publicaciones que por ello son importantes (Ausencia de la felicidad, Parents and childrens, etc.).

Pero la urtext no contiene realmente “claves” absolutamente necesarias, no. Sí que esa edición en parte nos sirve, tal y como sirven los materiales de Wapnick, para una tarea que podemos realizar cada cual (repensar los 4 primeros capítulos del curso a la luz del resto de materiales). Esta tarea, por otra parte, supongo que ya la podría haber hecho la fundación, quizá para así evitar problemas con las ediciones, ya que realmente, la oficial, el curso en el libro azul, tiene los cuatro primeros capítulos bastante feos, de los que la misma Helen Schucman se avergonzaba, tal y como reconoce Wapnick. Pero la fundación ha querido que la cosa se mantenga así: el curso en su edición oficial (con las otras que ya existen, no legales), y luego el material de Wapnick, etc., donde éste nos cuenta algunas cosas muy prácticas sobre el inicio del dictado y la relación entre Helen y Bill.

Así que, con todo el resto de textos de Wapnick, tenemos una buena idea de todo, no haciendo falta nada más, sino practicar y practicar, el curso, a nivel mental, quizá con la inestimable de Wapnick y sus variados textos clarificadores.

Como ya dijimos: el dictado original del curso aparece clarificado por Wapnick en su libro Ausencia de felicidad, así como en otro texto suyo que traducimos parcialmente aquí, en algunas entradas sobre el mensaje a Bill [I] —y [II].

El dictado original está de todas maneras accesible en internet, pero lo dicho arriba: aquí por ahora ya no enlazaré nada, y lo que voy a hacer con los textos que hice es quizá mantenerlos privados, a petición de quien quiera si es que alguien los vio por ahí.

C: sobre la traducción de UCDM

Índice:
– [T-18.IX.4-5]
– [T-27.V.1:1]

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– [T-18.IX.4-5]

Coloco en este foro este comentario sobre la traducción de la parte T-18.IX.4-5.

Rápidamente: ¿qué hay que hacer en este párrafo? (ahora explicamos de dónde viene el cambio que afecta un poco a la comprensión): en buena lógica habría que quitar —en el párrafo T-18.IX.4— las palabras “mantenerlas” y “causarles” y sustituirlas por: “mantenerle” y “causarle” (pues se refiere al mundo, en singular).

Estos son los dos pequeños cambios que afectarían un poco a la comprensión en este pasaje, y pasamos ahora a detallar algo el asunto.

Mirando Wapnick…, pues…, en la página 123 de su “Journey Through the Workbook… (I)”…, ahí él cita el texto de T-18.IX.4-5.

Su asunto, ahí, en esta cita, es el de poner claramente a qué corresponden los pronombres. Es decir, por ejemplo, a qué corresponde el “su” en “su sombra” —ver más abajo: ¿la sombra de qué? En este caso es de la culpa, y ahí no hay quizá mucha duda.

Pongo enseguida el principio del texto, donde no hay mucha duda; y más tarde pongo una parte con los corchetes detrás de algunas palabras, y para señalar el objeto al que se refieren los pronombre subrayados.

Esa parte 4 del IX dice esto:

«El círculo de temor yace justo debajo del nivel que los ojos del cuerpo perciben, y aparenta ser la base sobre la que el mundo descansa. Ahí se encuentran todas las ilusiones, todos los pensamientos distorsionados, todos los ataques dementes, la furia, la venganza y la traición que se concibieron con el propósito de conservar la culpabilidad, de modo que el mundo pudiese alzarse desde ella y mantenerla oculta.»

En ese “ahí” marcado en negrita y subrayado, Wapnick dice que se refiere al mundo.

Vale, hasta aquí sin problemas; es la culpabilidad lo que es ocultado por el círculo de temor (con todos esos ataques, ilusiones…). Y la culpabilidad es a lo que se refieren la mayoría de pronombres en estos párrafos.

Ahora volvamos al pequeño “problema”.

Es con las últimas “causarles” y “mantenerlas” donde está el problema; traducen lo siguiente (fijarse en que los pronombres están en singular (it) y no en plural, al contrario que esos en castellano que —ahora vemos— terminan en ese “-les” y ese “-las“):

«… and to bring despair and loneliness to it and keep it joyless.»

Como veis está “it” dos veces, y es singular. Se refiere al mundo.

En castellano dice:

« Su sombra [de la culpabilidad, culpa (guilt), dice Wapnick] se eleva hasta la superficie lo suficiente como para conservar sus…
[como casi siempre: “sus” de la culpabilidad]
manifestaciones más externas en la oscuridad, y para causarles
[ahora no es de la culpa, sino del mundo, es al mundo, y por tanto sería causarle, causarle al mundo]
…desesperación y mantenerlas [mantener al mundo: mantenerle —mantener al mundo]
… en la soledad y en la más profunda tristeza. »

Y luego sigue poniendo pronombres —en el quinto párrafo y en esto que queda del cuarto— que para él son todos relativos a la culpabilidad o culpa…, menos este “que” que subrayamos y ponemos en negrita, y que se refiere al mundo:

«Su intensidad, no obstante, está velada tras pesados cortinajes, y se mantiene aparte de lo que [el mundo] se concibió para ocultarla. El cuerpo es incapaz de ver esto, pues surgió de ello [de la culpa] para ofrecerle [a la culpa] protección, la cual depende de que eso [la culpa] no se vea. Los ojos del cuerpo nunca lo verán. Pero verán lo que dicta.»

Ya que estamos pongo el 5º párrafo también.

«El cuerpo seguirá siendo el mensajero de la culpabilidad y actuará tal como ella [la culpabilidad] le dicte mientras tú sigas creyendo que la culpabilidad es real. Pues la supuesta realidad de la culpabilidad es la ilusión que hace que ésta parezca ser algo denso, opaco e impenetrable, y la verdadera base del sistema de pensamiento del ego. Su [de la culpa] delgadez y transparencia no se vuelven evidentes hasta que ves la luz que yace tras ella [la culpa]. Y ahí, ante la luz, la ves [ves a la culpa/culpabilidad] como el frágil velo que es.»

Y ya está.

Da grima encontrarle “taras” a una tan bonita traducción, y tan trabajosa (pero no fui yo, sino que lo vi a partir de una cosa que decía o muestra Wapnick sobre los pronombres en T-18).

Aunque…, “problemas” de traducción más “suaves” que esta especie de error del que hablamos abajo… dentro de muchas líneas… sí que habrá “muchos”, muchos problemas más suaves de traducción…, pues, si empezáis a mirar…, a veces parece como si se tradujeran muy variablemente cosas como “wholly” o “undivided”…, quizá más o menos por lo que le iría apeteciendo a la persona y al equipo de traducción-repaso.

Lo dicho, que sucederían cosas así con por ejemplo esas dos palabras; son importantes, porque denotan la “mentalidad dividida” (no como por ejemplo “really”, quizás, que se mete en el mismo saco que las dos últimas, al traducir a veces éstas por “realmente” y cosas así).

La traducción, pese a que está muy bien, también consigue a veces complicar un poco más las cosas, más de lo que ya es de por sí el idioma castellano, tan a veces “tontamente” complicado en comparación con el inglés, tan escueto… (y que todavía yo no hablo).

_________

– [T-27.V.1:1]

Aparte de tantos párrafos que podríamos citar para hablar de curación (“to heal” en inglés)… ahora justo encuentro en el cap. 27 (V.1) un comienzo de párrafo muy simple que me gustaría comentar en su traducción comparando con el original… pues hay un detalle muy curioso; y creo que la traducción se podría simplificar —es muy simple, creo:

Dice la traducción:

— «La única manera de curarse es curando.»

En inglés es:

— «The only way to heal is to be healed.»

La traducción… creo que la que sería “más lógica” (aunque como os dije, yo no soy hablante del inglés, solo algo lector-oidor… y traduzco por intuición… pero creo que aquí es obvio…)… la traducción creo que lógica, sencilla… y que también apoya muy directamente toda la “teoría” —insistente y repetitiva— del Curso (con lo de que solo hay uno de nosotros, pues si no, el Curso no tiene ningún sentido) sería…:

1.— «La única manera de curar es ser curado».

Aunque claro, también vale al revés, pero sería una traducción “más inventada”, más forzada… en este caso…, la que realizaron para la “traducción oficial” al castellano; aunque… digamos que con la teoría del Curso en la mano también valdría decir, claro… esto, lo que sería “más forzado”… esta “traducción oficial”:

2.— «La única manera de curarse es curando».

La frase 1 concuerda, ya dijimos, con el tema de que uno solo perdona su percepción;
es decir, en la frase “la única manera de curar”… si la dejamos así, vemos que el verbo transitivo nos está pidiendo un objeto.

Pero, acto seguido, Jesús en el curso —en inglés— nos da una acción, relativa a una acción en esa mente que compartimos y que necesita ser sanada colectivamente pero paradójicamente responsabilizándonos cada cual de “toda la separación” en nosotros mismos (sin proyectar, pues):

— «La única manera de curar es ser curado»…

Es como si dijera…: eh, no busques “objetos” (que era lo que pedía el instinto cuando empezaba la frase con… “la única manera de curar…”)… es como si dijera…: eh, no busques “objetividad” rápidamente… déjale ese trabajo a “la mente” (pues todo es su propio sueño y desvarío…)… y ya el E.S. sabrá qué hacer con el desvarío de la mente (desvaneciéndolo en la nada de donde vino…)… y tal y como siempre “debiste hacer” —si es que querías deshacer el sueño.

Uno “cura” o “perdona” siendo perdonado o curado (lo que recordó Ramón: dar es recibir…)… ya que la percepción es compartida. Uno cura, pues, no percibiendo más que “errores compartidos”… y resolubles… en y con su hermano… así como de cierto modo “arrastrando”, pues, a éste… como indicó Ramón que “se hiciera”… arrastrando la percepción de éste “hacia Cristo”… hacia la conexión realizada —en uno mismo (no hay nadie más)— con el propio perdón —en uno mismo (no hay nadie más)— de todo aquello que nunca ocurrió en realidad (la separación en general… es decir, cuerpos y más cuerpos que se creyeron héroes autónomos, separados de la Mente donde reside toda curación (toda curación sería pues el simple recuerdo de tal Mente (Cristo)… el simple deshacer los sueños de muerte y destrucción… de ataque… etc.)).

El hermano enfermo (en realidad todos por creernos aquí, en el universo…), recordemos… el hermano enfermo está “eligiendo separación”… ataque… al estarse todo el rato “sintiendo vulnerable”… sintiéndose víctima del cuerpo… etc., etc.… y al estar pues justificando ese ataque que es “a nivel mental”… al estarlo justificando sin parar por esos patentes “síntomas físicos” (que para esto fue ideado el universo y el cuerpo)…; está eligiendo pues separación y más separación… como todos en general… y ello en vez de elegir “la fortaleza de Cristo”, la cual sería “lo natural” —”milagrosamente” hablando.

Entonces… “to be healed” es el participio, así, traduciendo literalmente:

“ser curado”; y entonces no tiene por qué traducirse, supongo, como “curando”… tal y como sí lo han traducido en esta bonita… y claro… imprescindible traducción de Rosa María G. de Wynn y amigos.

En definitiva, que no sé entonces cómo se pudo traducir esto:

“The only way to heal […]”

…poniendo el reflexivo -se… en la traducción (“La única mánera de curar[b]se[/b]”…).

Y decir que “heal” en inglés también es transitivo: curar algo, a alguien… como en español.

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Una respuesta a “En resumen…: ética: no disociar luz de oscuridad (primer índice del blog)

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  1. un comentario que hago en despertares que archivo aquí:

    «
    > que si a te sirve para conseguir tus propósitos vitales, me parece estupendo

    eso está genial, hablar de “lo importante” (aparte de tus actos de inquisidor ilustrado, gracias!):
    …lo importante, propósitos (“propósitos vitales”).

    Desde luego que mi propósito vital pasaba por intentar remover algo los postulados que recibimos acríticamente en la escuelita. Ya no se sostiene ni uno, qué curioso. Y qué alivio por otra parte.
    Me he dado cuenta de que lo menos escéptico del mundo es “la ciencia” actual, lo menos “crítico” del mundo (“escéptico” en el sentido vulgar de hoy, el moderno, que no en algunos de los sentidos más antiguos).

    Entonces, si no los quieres agitar un poco, los postulados… por lo menos imagino que tenderemos y tenderás a no creerte ni unas cosas (oficiales) ni las otras (las que son materias de inquisición). Vaya, eso es lo sano: totalidad, salud…, en “la nada” (pues en realidad el universo es nuestro sueño, no es nada, la separación no es nada…, como bien terminaremos todos y todo “sabiendo”).

    En realidad lo sano sería esa “posición subjetiva”, que vulgarmente podría parecernos un “pasar de todo”; y sí…, una especie de “pasar”…, a no ser que tu medio de vida sea el hacer feliz, es decir, el compartir intereses, con alguno de estos asuntos y con la gente…, gente que compartía tus gustos…, ya sea en un “bando oficial”, o bien sea en “el otro” —el más “esotérico”, digamos (aunque ya muchos “científicos oficiales” más famosos de la historia llegaron a saber que no había tal disyuntiva y que más bien lo que teníamos es un buen marrón encima).

    Si unificas tu propósito…, si te dejas integrar de cierto modo (deshaciendo el ego)… por parte de la única instancia real que en realidad tendríamos en el interior…, esa que representa la verdad…, esa tal verdad unificante (y ese es el movimiento de la verdad, me temo, unificación de propósitos por sintonizarse con el único propósito real: despertar), creo que puedes dejar de confiar en muchas “oficialidades” de turno de esta matrix que tenemos delante de las narices… y que tan a gusto hemos aceptado en la enésima reencarnación ilusoria :)…, y si es que confías realmente en algo “oficial”.

    paz y amor
    »

    ————
    Y otra respuesta:
    «

    > “Que en cuestiones de “La Verdad” cada cual tiene la suya”..

    hombre, esta “verdad” del ego es la de siempre, cada uno tiene sus “cositas”…, su verdad…, vale (o mejor: de nada vale).

    > una de las muchas necesidades que tiene el cerebro humano

    si crees que es separable…, ok. Feliz seas en tu camino :), felices seamos tós 🙂

    > para su correcto funcionamiento

    el cerebro “ejecuta órdenes”, por así decirlo, de niveles “superiores” de “lo mental”.

    > Ahora bien.., no vale cualquier “verdad”, si no la “Verdad” que nos proporciona el “Saber” como certeza o bien su aproximación razonada,

    un “saber” que es una ilusión más…, muy en general; y tanto como lo es en general este universo…, aunque, no lo dudo…, el saber puede ser muy excitante…, tal y como lo son también otras cosas más “básicas”, en nuestras queridas jerarquías del ego, de ese ego al que le da tan fácilmente por hacer sus jerarquías de turno…: con que si las cosas “básicas”… (sexo, comer…)…, cosas “sublimes” (“saber”, jaja)…, etc.;

    …en realidad todo aquí es una ilusión que solo sirve para nuestra “liberación” real…, y ello para cuando nos demos cuenta, tarde o temprano, de que (y ojo, esto no es “filosofía”, esto digamos que te da cuenta o unifica el porqué de todo “lo espiritual”…)…, cuando nos demos cuenta de que “somos amor perfecto”; claro que eso… parece que cuesta tela y tiene tela…, pues son muchas las barreras del ego, su oscuridad insulsa.

    > ya que el resto de posibilidades involucran a la “Fe” como una aceptación irreflexiva

    no se puede “reflexionar” en realidad en un sueño, es ilusorio, tanto como este sueño. Aunque puede ser un camino, parte del camino de algunos.
    Pero en general es delirio. El saber del que hablas en general es puro delirio, es delirante, por “serio” y útil que nos haya parecido o por mucho que lo hayamos amado (las matemáticas, etc.). La única “inteligencia” en realidad es la del amor; lo demás desaparecerá porque en realidad no nos gusta si pensamos un poco “honestamente” 🙂 (son cosas para atacar, para culparnos, para dominar, para… etc.);

    …este sistema solar y este planeta, el “ser humano”, etc., desaparecerá y nada quedará de sus orgullosos “saberes”; solo nuestros pensamientos realmente amorosos (pues solamente somos mente), solo nuestro perdón —aunque quizá tales pensamientos a veces vayan también ligados a “actos de saber”, a esa creatividad que tanto a veces han “loado” los científicos…, quizá.

    > ¿Amor perfecto..? Vamos a dejarlo en “casi” como medida exacta de un mundo imperfecto

    eso es, un mundo imperfecto por ser precisamente un sueño, pero nuestro sueño (y “por eso”, como consecuencia o derivado de ello… ahí tienes a las enfermedades: ya clasificadas perfectamente como manifestaciones dependientes de conflictos a nivel “mental”…, y que muy en general, las enfermedades, son algo aún más simple y “esotérico” que eso, incluso).

    > la “Fe” como una aceptación irreflexiva.

    la fe da muestras de la única “aceptación real” (la del amor, ese que está siempre esperándonos en nuestro interior (y que ya siempre en parte actúa) para que nos vayamos poco a poco apuntando a deshacer este sueño, y apuntándonos por tanto al plan contrario al del ego, al llamado “de salvación” (despertar));

    … claro que… la “fe” es fácilmente deformada por nuestros egos…, mediante los aspectos externos y accesorios de los “rituales”, de esos rituales que despistan tanto ese nuestro…: “conocernos a nosotros mismos”, que es nuestra tarea en realidad, que tarde o temprano elegiremos todos (pues no hay nada “ahí fuera”).

    »

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