Enfermedad: elegir entre destino o verdad   3 comments

libro: "Constelar la enfermedad", imagen de portada.

Constelar la enfermedad desde las comprensiones de Hellinger y Hamer. Brigitte Champetier de Ribes

«No sois un retoño abandonado de materia física, ni vuestra consciencia ha sido creada para desvanecerse como una bocanada de humo. Al contrario, formáis el cuerpo físico que conocéis a un nivel inconsciente muy profundo, haciendo uso de un gran discernimiento, una milagrosa claridad y un íntimo conocimiento inconsciente de cada mínima célula que lo compone. Y todo esto no lo digo en sentido simbólico.» (del libro “Habla Seth I)

En general sanamos eligiendo la verdad y no el destino.

La verdad nos sobrepasa y nos acoge, y es difícil elegirla porque requiere soltar las ilusorias y muy inconscientes riendas que nos atan a nuestros juicios-cuerpos.

La verdad tiene que ver con la desidentificación que amplía nuestras miras*.

Pero elegir la verdad no tiene por qué conllevar un rechazo del destino, sino que con ello aprenderíamos a mirar a tal destino aparente de otro modo, accediendo a cierta visión.

Pero, insistamos: solo sanamos decidiéndonos por la verdad y no por el destino, deshaciendo así nuestro “cuerpo mental” de reacciones automáticas, de ser reactivos. Y esto se supone que nos puede llegar a fabricar, en nosotros, un cuerpo más bien vidente, un cuerpo de respuestas evidentes dadas desde la videncia.

Pero entonces tenemos un grave problema: no sabemos ni queremos saber que:
— tenemos una mente (en el segundo sentido de ‘mente’, del cual hablábamos en «Sentir:…»),
— y que además ella está decidiendo constantemente.

Preferimos identificarnos constante y fatídicamente con cosas como cerebros, cuerpos, moléculas, etc., y de hecho nos gastamos mucho en tal identificación (universidades, aparatos, etc.). A eso venimos al universo, a proyectarnos ilusoriamente (historietas, ciencias, etc.).

El destino es eso que siempre estamos eligiendo testarudamente, y como por defecto. Es nuestro defecto de fábrica. Es un destino de reacciones, y del cual sin embargo podemos hacernos responsables para, en vez de reaccionar, responder, aceptando poco a poco que la vida no es la Vida, que la visión no es la Visión.

Y es sorprendente que nos podamos hacer responsables de nuestro destino a todos los niveles, pues tales patrones de reacción son algo que interiorizamos incluso desde cuando éramos fetos.

Es sorprendente… pero cuando nos damos cuenta, con alguna experiencia, de que no estamos solos, de que nunca lo estuvimos, y de que nunca tuvimos el control de nada en realidad (aquellas ‘riendas’ que acabamos de mentar arriba)… entonces vemos que no es tan sorprendente.

Y es que no podemos elegir la verdad “conscientemente”, pues nuestro consciente es “mental” (en el primer sentido de ‘mente’ en dicho artículo «Sentir:…»). Así que para aceptar la verdad se requiere soltar aquellas ilusorias riendas, pues nunca tuvimos el control de nada, y la verdad nos elige (es decir, nos dejamos elegir por nuestro verdadero ser (Amor)…) si eliminamos los obstáculos reactivos automáticos que son nuestros juicios-cuerpos.

Y nuestro consciente se refiere a procesos corporales “ahí fuera”, se proyecta ahí, en unas rutinas o programas… en unas tradiciones o instituciones que nos llevan normalmente a un destino de identificación, de apego irracional a la nada de “ahí fuera”. Pero la realidad tiene que ver más bien con que estamos unidos en una sola mente… y, sobre ella (o bajo ella), hay Alguien, una Mente (amor perfecto), que trabaja gratis por nuestra sanación en cuanto le dejamos (tal cosa es la conexión con el amor perfecto que todos compartimos).

Eso es lo que en constelaciones familiares se llama “campo”, o a veces algo así como “spirit mind”… y que en realidad tradicionalmente por aquí se llama “Espíritu Santo” —así lo llama Un curso de milagros (UCDM) ** (“santo” es simplemente libre de culpa y perfecto, y la “culpa” es meramente auto-ataque… ese auto-ataque que todos los “individuos” siempre nos estamos realizando, en un grado descomunal, y sobre todo inconscientemente, aunque solo sea por el mero hecho de creer que vivimos en este universo de la separación).

Para lo que en realidad nos importa (el amor) estamos por tanto en manos de aquel campo, campo que también los consteladores llaman a veces “Algo más Grande”…, o bien digamos que estamos atravesados por ciertos “órdenes del amor”, etc.

Así pues, el destino es un paradójico estado de “inconsciente consciencia”… pues en el fondo sabemos que todo nos lo estamos haciendo nosotros a nosotros mismos, ya que en realidad no somos “solo cuerpos”, sino que como hemos dicho tenemos una mente (que obviamente no es meramente “el cerebro”) y que estuvo… oh sorpresa… siempre decidiendo.

Y solo hay dos cosas por las cuales en este mundo nos podemos decidir, en apariencia, y en nuestra mente —una mente que en realidad sería un tal campo de decisión, un campo en el cual tenemos voz y voto todos por igual, todos y cada uno de nosotros (siendo esta por cierto la única democracia real… una que además “disuelve” toda “democracia” y, de paso, disuelve el universo al completo):

— el sistema de pensamiento del ego, con sus “categorías” estelares de separación, ataque, miedo, ira…

— y su “contrario”, pero que no ataca ni vive del ataque (solo espera nuestro libre decidirnos por él): el del llamado “campo” o “spirit mind”… es decir, el campo que nos conecta con —y nos recuerda a todos a— la Fuente… es decir, el Espíritu Santo, la conexión con el amor perfecto que compartimos por igual, y que funciona a la perfección cuando la dejamos trabajar porque es el reflejo en este mundo de eso que no tiene opuestos: amor perfecto, la Fuente.

Este último “campo” tarde o temprano, con o sin terapias… nos da pues una muy paradójica lección en la vida:
— que esto no es real…
— que no estamos aquí…
— que no somos cuerpos…
— que somos libres sin limitaciones…
— perfectos…
— que nunca pasó nada…

Y esta extraña lección en realidad es lo más natural del mundo, pues siempre que sanamos se “materializa” —aunque no queramos reconocerlo así— más o menos explícitamente (y todos estamos sanando en realidad mucho más a menudo de lo que pensamos).

¿Cómo enseña —o nos enseñamos— tal cosa? Digamos que se hace o que lo hace “desmaterializando” nuestros “cuerpos de enfermedad” (sanando nuestros cuerpos de juicios (o en lenguaje más new age: “aumentado nuestra vibración”))… unos cuerpos en definitiva basados en “votar” inconscientemente día a día y cada segundo por aquel inconsciente sistema del ego… durante toda una vida en la que hemos estado enredados en aquel constante e inconsciente decidirnos por dicho sistema.

Tal desmaterialización a veces se da, a veces más fácil y rápidamente, usando diversas terapias en el mundo de “lo transpersonal” (una “psicología” digamos que más global o incluyente que la psicología más ‘clásica’, si existe tal cosa):
terapia regresiva,
constelaciones familiares,
proceso Hoffman…, etc.,
…aunque la sanación, la desmaterialización de nuestros patrones aprendidos… es algo que podemos facilitarnos “nosotros a nosotros mismos” teniendo en cuenta también solamente lo dicho arriba… y algún material que nos ayude en la vida diaria (teniendo en cuenta por ejemplo el que no estamos solos).

Es decir, hay materiales para uso más personal que conllevan el realizar procesos que no incluyen “terapia formal”… procesos como el de Brown de “la presencia”… o el del Curso (UCDM)…, y que nos llevan a estas certezas. UCDM en concreto nos lleva muy directa y rápidamente a la única posible certeza en este mundo: que no estamos aquí y que, por supuesto, nunca estuvimos solos ni lo estaremos (precisamente “porque” no estamos aquí).

La fantasía de la soledad, por cierto, la fantasía de la competencia, etc., son los cimientos del cochambroso mundo (el universo) de enfermedad, muerte y separación que hemos montado como escenario para representar todas esas tonterías… un mundo del cual seguiremos aún, a veces, teniendo cierta “nostalgia”… pero que… se nos irá pasando poco a poco.

El universo es algo que solo parece estar ahí, que solo parece que lo vemos ahí delante… y cuyo propósito, cuando despertamos y miramos de frente todo el profundo odio que albergamos en nuestro interior… es, lógica y paradójicamente, el propósito del despertar, pues comprobamos que el propósito de la separación no tiene sentido. Y nuestro despertar es el simple reconocimiento de nuestra verdadera naturaleza en la Fuente.

¿Por qué? Porque el universo fue, es y será solamente nuestro propio error de percepción, de interpretación. Fue un simple error de interpretación, una ridícula prueba que nos pusimos nosotros a nosotros mismos como “mente colectiva” al interpretar la idea de la separación con el sistema del ego. Esto lo hicimos como “mente global”, apoyando o votando por el sistema del ego en su tiránica democracia de lo reactivo, de la constante reacción culpable (frente a la presencia responsable que un buen día todos empezaremos a trabajar más explícitamente).

Y entonces, aquí nunca ha pasado nada, no en realidad.

Es muy difícil aceptar que el mundo, el universo, sea algo tan simple y tan aparentemente “psicológico”. Es muy difícil, pero así es, y nuestra verdadera paz va a depender simplemente de ello.

De hecho, cuando algo “ahí fuera” nos recuerda, a nosotros “débiles esclavos del ego”… nos recuerda demasiado que nosotros en realidad somos más responsables de lo que nos creemos… más responsables y no culpables de todo lo que nos pasa —insistamos: no “culpables” sino responsables—, y por ejemplo nos lo recuerda cuando directamente nos lo dicen o nos lo decimos… entonces a veces podemos ponernos hechos una fiera… negando y defendiendo “nuestro” sistema-ego de forma automática.

Y de hecho, en general el mundo “ahí fuera” es meramente una defensa para no tener que responsabilizarnos de una imaginada culpa y odio “interior”. Tal “culpa” llega un momento en que puede dejar de ser ataque (culpa) y pasar a ser simplemente responsabilidad (desde cierto “videnciar evidente”). Tal responsabilidad requiere ser acogida con los brazos abiertos, en cuanto tal cosa podamos hacerla y nos lo permitamos… aceptando así el momento presente —el único que existe—, del cual viene, poco a poco y siempre, toda posible sanación que nos permitamos nosotros a nosotros mismos al aprender a reconocer nuestra verdadera naturaleza; y ello con o sin la ayuda de “terapias” en las cuales, y con un ambiente apropiado —por ejemplo en regresiones o en constelaciones— las mentes se unen con el fin contrario al de la separación: para unir, sanar… para sanar y unir a veces “constelaciones” enteras (familias, personas, organizaciones…), puesto que no sabemos hasta qué punto estamos enredados “multidimensionalmente”.

Así pues, esa tarea de sanar no es nuestra, pues nosotros solo facilitamos o a veces observamos o incluso estudiamos qué es lo que “pasa”.

Pero este cantar tan general que acabamos de exponer es “otro cantar”… es el cantar general de cierta “historia global de todo”… de todo esto que creemos ver delante… una historia que tenemos presente… y que hemos contado muchas veces por aquí, tal y como cuenta el Curso de milagros (ucdm) y Wapnick o Renard.

Entonces…

Curar tiene que ver con facilitar y con facilitarnos el poder salir de la creencia de que tenemos las riendas de todo… de que controlamos “las cosas” (órganos, cuerpos, aparatos, vidas…): tiene que ver con poder aceptar la verdad y no ese destino de control ilusorio y reactivo sobre cosas que son meramente efectos físicos (química, órganos, etc.).

Al final somos más bien responsables en otro sentido, y en otro nivel más sutil, más mental… en el nivel de la causa de todo, que es “mental” en otro nivel de “lo mental” (no en el nivel psicológico-comparativo de «lo emocional, lo mental y lo físico»)… pues con ese nivel es con lo que estamos siempre “conectados”, y ya sea para facilitarnos la sanación o bien para seguir facilitándonos la reacción continua de nuestro “cuerpo-dolor”.

Programas y sanar

El mundo de los cuerpos entiende por tanto de programas, de rutinas, de un inconsciente que reacciona despavorido con un programa antes de permitir que la presencia cuerda de nuestro interior nos acorde con lo único real (el amor perfecto)… es decir, contiene a veces programas con sentido biológico, tal y como descubrió clara y detalladamente Ryke Geerd Hamer en los años 1980. Es decir, el dolor es algo auto-programado.

Éstos son programas en dos fases donde entran todas las enfermedades; por tanto, ya se comprende completamente la base de “sentido” (aún en un sentido “egoico”, relativo al universo de la separación… pero con una cierta mayor amplitud de miras… con un cierto mayor sentido que el sentido meramente “físico”) para la mayor parte de las enfermedades en cuanto a los conflictos y su desarrollo. Tales programas en el gran programa de dolor que llamamos universo los desatamos por tanto nosotros mismos, y podríamos interpretarlos como señales que nos permiten a su vez:

— o bien nuestra maduración, integración o reintegración “emocional” (trascendiendo auto-limitaciones antes incorporadas por nosotros como “cuerpo de juicios”)…

— o bien nuestra “perdición” en el sistema del ego (a veces favorecida, lógicamente, por una medicina que solo atiende a efectos físicos y no a “causas” profundas, “emocionales”… o bien una “perdición” supuestamente favorecida por unas circunstancias “x” adversas)… aunque nunca estamos completamente “perdidos” en tal sistema-ego… pues nosotros nunca podremos eliminar por completo nuestra posibilidad de consciencia de conexión con la Fuente de amor perfecto que todos también en realidad tenemos y somos.

Estos programas, por tanto, los desatamos por nosotros mismos —aparentemente de forma muy inconsciente, tan inconsciente como es nuestro votar constante por el ego— ya solo por el hecho de estar eligiendo todo el rato la identificación con el cuerpo, con el sistema del ego de la separación (eso es lo que va segundo a segundo en cada vida individual preparando el terreno para que, tras algunos conflictos en un momento dado se desate la respuesta programada por todo el ego-universo en tanto que sistema de la separación (sistema que en cierto sentido somos nosotros mismos también)).

Tal identificación con el cuerpo termina legislando entonces un destino de enfermedad que, además, como sabemos por ejemplo por constelaciones familiares, se está estudiando también de forma genealógica (ver Brigitte Champetier: Constelar la enfermedad): estamos enredados o intrincados con sistemas familiares donde a veces tomamos una culpa de otros y enfermamos por ello… y un largo etc. de fenómenos que se comprueban día a día.

libro: "Constelar la enfermedad", imagen de portada.

Constelar la enfermedad desde las comprensiones de Hellinger y Hamer. Brigitte Champetier de Ribes

El destino, en el “campo” del ego, está pues compartido fatídicamente y conformando patrones de amor negativo que asolan a veces generación tras generación a una misma familia o grupo… o rama determinada de una familia (puse mi propio ejemplo en «Conflicto ilusorio:…»).

La enfermedad es en parte un cierto estar colgando del amor, de forma negativa, dentro de un inconsciente que nos abarca y que quizá, primero de todo, sería algo “familiar”, un “inconsciente familiar”; es un inconsciente que podríamos caracterizar, como dijimos, en tanto que cúmulo de programaciones inconscientes o patrones basados en esa imposibilidad fundadora de este universo que es el “amor negativo”.

Pero esto, ya dijimos, es una especie de “imposible” (el amor negativo lo es); es imposible aunque lo veamos tan materializado en nuestros cuerpos o en los de los demás al configurar nuestra identidad:

— identificándonos nosotros mismos con nuestros propios cuerpos…

— y a la vez identificando a los demás fundamentalmente por sus propios cuerpos.

Decimos pues algo tan simple como que “ver” y “vernos”, a la gente, en tanto que cuerpos… nos hace y hace, a lo largo del tiempo, mucho “daño” aparente… y ello de forma muy visible o palpable… en este loco mundo irreal del universo material de la imposible separación. Esta identificación constante prepara el terreno de cultivo, en nuestros cuerpos, para que tarde o temprano los rayos “fertilizadores” de la enfermedad caigan desde el cielo infernal del ego-miedo.

Y, como se comprueba en diversas terapias, al estar todos en realidad unidos en el nivel que importa (el causal de lo mental en el segundo sentido de ‘mente’), entonces, cuando alguien sana, jamás se sana “solo” (no estamos solos), pues estaría sanándose a la vez su sistema, por dicha interconexión.

Y esto depende pues de la obra de aquel “campo” o ese “Espíritu Santo” o “spirit mind” que actúa donde más importa: en el nivel causal, el que no vemos… que sería digamos “el puramente mental creativo” (y, al parecer, lo hace en muy diversos tiempos… y con mentes que ni sospechamos… en ese ridículo hojaldrado que es el tiempo de nuestro fatídico estar “aquí”, recreando ciclos de culpa, ataque, etc. (ese imposible “amor negativo”), en el universo de la separación).

Y esta actuación a veces se da de una forma:

— digamos más “íntima” o poco espectacular…: con nuestro trabajo personal (proceso de la presencia, UCDM…)… o en terapia regresiva (por el hecho de incluir solo a dos personas)…

— o bien de forma más digamos “espectacular”, grupal… en trabajos grupales de diverso tipo como pueda ser el de la “facilitación” terapéutica llamada ‘constelaciones familiares’ ***.

______
Notas:

*  y la verdad tiene en general siempre consecuencias también en el mundo, es decir, con un cierto “refrescar” el mundo, una cierta renovación que siempre sufre el mundo; este tema se trata de forma algo explícita en cierta “filosofía” en plan clásico, y a veces se trata de forma bastante “espiritual”, aunque no se admita así (Alain Badiou por ejemplo).

** Por qué no, entonces, utilizar estas últimas palabras (‘espíritu santo’), y tal y como hace UCDM… el Curso que retoma y “endereza” la tradición al uso, en ese uso a veces tan “disonante” debido a todas esas fatídicas fantasías o esas asociaciones que hacemos —muy lógicas— entre la tan a menudo fatídica religión o tradición religiosa… y… “el mal”, confundiendo con ello, con tales asociaciones…:
— la llamada de nuestro interior (“verdadera religión”)
— con lo institucionalizado de “ahí fuera”, que siempre “despista”.

*** Un vídeo largo (aunque con una forma o presentación que puede resultar un poco rara o exagerada para mucha gente) sobre lo que ocurre sorprendentemente en constelaciones familiares se puede ver por ejemplo —y tras hacer un registro gratuito en la siguiente página— en cineespiritual.com, en la sección “terapias y bioenergía”, tras registrarse (vídeo sobre “constelaciones y familia”).

3 Respuestas a “Enfermedad: elegir entre destino o verdad

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  1. Sobre el final del sueño hice este comentario por ahí, que archivo aquí:

    «

    Analicemos pues 🙂 :

    – se supone que si todo el mundo muriera “iluminado” (y en todo el universo…) entonces sí sería el “fin” ilusorio de lo que nunca existió realmente (el universo, como sabes), pues el “puente” ya estaría hecho… ese puente del que habla Jesús en UCDM… el puente estaría pues “hecho”… y mediante el reconocimiento de nuestra verdadera naturaleza en el Cielo, y por todos los seres de las diversas “tierras” (“infiernos”; así que más bien habría que decir… “cuando fuera reconocido” tal puente… pues en realidad ya sabemos, en nuestra realidad eterna… tal “puente” ya está hecho).

    – Como sabemos también, no es necesario ser aparentemente — en la apariencia, en la forma…— “feliz”…, es decir, que los iluminados no tienen por qué ser por ejemplo “exitosos artistas”…, etc. etc.

    Sabemos que el despertar es interior, que se puede tener un pie en el Cielo en cualquier condición…, pues depende de nuestra elección en el nivel de la mente, el realmente causal, como sabes.

    – También vemos lo que vemos… y lo que vemos aquí es que hasta ahora esto del despertar es algo más bien muy poco espectacular tirando a anti-espectacular…… y que va como “poco a poco”… ya que “es preciso” que cada cual elija la llamada que ya tenemos todos dentro……, y es preciso que la elijamos sea cual sea el aparente “motivo” exterior (una evolución “espiritual” por “x” caminos…, un texto como el de UCDM o como el de cualquiera de los “sabios” no-dualistas…, una experiencia con alguien, etc.…), no sé, pero en buena lógica, y ya que el universo desaparecerá, supongo que será en muchos sitios y suavemente… y que los sueños felices finales de este “gran sueño” de universo, en todos los planetas, “dimensiones”, etc., podrían ser en buena lógica algo menos cruentos, supongo 🙂

    La orquestación del plan de salvación podríamos pensar que es algo que cada vez parecerá —en el universo— ser algo más y más armónico, ¿no? Yo no he leído de eso… pero seguro que hay canalizadores que habrán “visto” un poco cómo pasará… pero… todo “despertar”… y en todas las dimensiones y tiempos estaría conectado con ese final…… y entonces tan importante sería nuestra elección o decisión (“contra el ego”) ahora… como las elecciones que se den de aquellos finales ilusorios……, pues para nuestra naturaleza eterna no existe el tiempo… ya sabes, e imaginamos que el plan de salvación es algo que actúa en todo el hojaldrado “multidimensional” y de maneras que ni sospechamos, deshaciendo el sueño en todos los niveles poco a poco cuando lo elegimos, la consciencia de turno que es la nuestra, pues solo hay una al final y al principio (ya sabes, lo que se llama Cristo, nuestra verdadera naturaleza “mental” en unión con Dios en el Cielo, que es el único lugar real en el universo real, no en el sueño de la separación) 🙂

    Quizá por tanto dentro del sueño esto envuelve el asunto del ascenso vibracional en dimensiones…, no sé…, o sea, todas esas cosas con las que se sueña a veces en la new age…, donde todo es de colorines… y los seres pasan a ser como seres de luz… que no comen ni cagan… y con vete a saber qué misiones a nivel de la consciencia…
    Puede ser, y que fuera así sería quizá lo lógico…, pues si el universo es mental…, lógicamente podría haber tropecientos millones de seres en transición que el plan de salvación o despertar del sueño orquesta para cuidar de aspectos que no sabemos.
    Esos seres en transición serían en realidad nosotros mismos… y nosotros mismos seríamos nuestros propios “ángeles de la guarda” a veces…; hay a gente que se le han manifestado cosas, al parecer, seres de luz y demás… por ejemplo que no les decían nada, simplemente ahí, ale, como testigos de “otra cosa”.

    Seguramente estos “ángeles” son nosotros mismos, ellos mismos… actuando para el plan de salvación en sus seguro que infinitos tipos de papeles.
    Y a veces tales “ángeles” digamos que serán solo gestos… gestos que sobre todo supongo nos hacemos a nosotros mismos … con la ayuda de otros maestros o de nuestro propio “ángel” futuro 🙂 jajaja.
    (y en teoría en general siempre es “a nosotros mismos”, siempre al final, pues ya sabemos que solo hay UNO de nosotros)
    Así que vete a saber.

    Da igual todo esto… pues lo único que existe es el instante presente y aprender a elegir en él lo que no es el ego (a hacerlo santo…), y sobre todo… aprender a no juzgar cuánta resistencia comprobamos que tenemos a hacer tal cosa…, cuánta resistencia albergamos y cuánto odio, etc., en tanto que “somos” egos….

    – En teoría, por cierto, en este planeta, y en el sistema solar… ya han existido (dentro de que todo es sueño…) muchisísimas civilizaciones de todo tipo… y suponemos que alguna se autodestruyó salvajemente… o que hubo guerras muy aparatosas…; como sabrás;

    parece que de esas civilizaciones no queremos ni saber… ni sabemos demasiado por ahora… a nivel “oficial”;
    ahí seguimos contentos, entregando en masa —obviamente, no podemos culparnos…, lo hacemos con “buenas intenciones” 🙂 jajaja— entregando en masa a los niños a esos templos sacrificiales del Estado o de la escuela privada (lo mismo da que me da lo mismo en este nivel…)…… “sacrificándolos por su bien”… en la escuela oficial… y para que se sigan tragando las homogéneas mentiras de turno en la etapa de turno de este infernal sueño de muerte y destrucción… mentiras de todo tipo (y ya sabemos que en general, como esto es un sueño, cualquier cosa es “mentira”)…, que se sigan tragando versiones muy cortitas de la historia y demás… para crear un cierto esquema desde donde ver el mundo… no vaya a ser que no salgan “normales”…).

    Pero bueno, es que para vivir en el universo hace falta construirse un ego, partiendo del eguito aparente hasta el más prepotente adulto o joven ego.

    Así que ahí lo ves, se mantiene la información capada, lógicamente… y se capa o nos capamos a nosotros mismos la mayor parte de lo descubierto e investigado… “para que” sigamos pensando que en el universo está nuestra salvación, por ser misterioso y demás, por el hecho de que vaya poco a poco… haya “progreso” ficticio… y dejando pues para “el futuro” eso de “saber más”… y por tanto, dejando para el futuro (que no existe) nuestra “salvación” (la del ego).

    – pero ya sabes, daría igual…, pues lo importante sería la potencial “iluminación” de nuestra vida eligiendo nuestro verdadero Ser… en cualquier circunstancia y en cualquier consciencia que crea estar separada…… consciencia esta que si quiere despertar irá poco a poco acercándose al único “hecho”:
    el de poner un pie en el Cielo estando aquí aparentemente en la tierra… y dejando con ello de creerse la loca idea de la separación mediante su constante haber interiorizado el sistema de pensamiento que llamamos “ego” en su cuerpo de juicios……, y “llevándose” así la tierra, en su despertar… al Cielo… cerrando el dichoso bucle que somos: ese bucle separador entre Cielo e infierno (pues somos segmentos del Cielo que rechazan ilusoriamente su verdadera naturaleza de Amor) …… y este “cerrar el bucle” todos lo venimos a hacer… para deshacer el universo en alguna de las vidas ilusorias en el infierno que es el universo de la separación.
    »

  2. Que buen articulo y qadistu muy buen aporte
    Muchas gracias

    • muchas gracias por comentar,
      como veo que eres fan de Feldenkrais, ¿me podrías recomendar si conoces algo por Madrid, de terapeutas o formadores?

      … se agradece tu comentario… esta “interacción” en el blog… aunque sea solo esto… pues me gustaría que “todo el mundo” a quien gustaran o no gustaran ciertas líneas de este blog que encontraron por ahí… pusiera algo.

      (aunque hoy escribiría algo diferente a lo que hay arriba…; quizá me “duele” un poco mi forma de escribir, una vez recién he encontrado este Feldenkrais…, este señor tan alegre y spinoziano… y así vamos uniendo todo… pues no es incompatible, por supuesto, el que nuestra mente lo fabrique todo en el fondo (el que fabrique todo el “sueño”… es decir, el que se necesite que la mente, aunque parezca mentira… se sugestione…, nuestra mente…, para siquiera poder ver el universo… aunque sea tan tan difícil de creer esto que acabo de decir…………)
      …no es incompatible esto… decía… con que tengamos que hablar de cierta “reciprocidad” mente-cuerpo, como hace Feldenkrais; aunque Feldenkrais define la postura dando en realidad prioridad a lo mental, por lo menos en el libro este; pues aunque quizá no quiera dar prioridad a las ideas-creencias…, define la postura (actura) diciendo que es “la proyección de una idea […]”, literalmente, si no recuerdo mal);

      …es fascinante la escritura de Feldenkrais… pese a su reacción lógica pragmática contra cierta concepción del “alma”…

      …solo he visto “el poder del yo”…

      …da esta sensación de que “esto es lo que también estaba buscando y pensando”… y que aún no terminaba de decir-ver con palabras… juntando estas piezas claves……:

      — todo esto del actuar compulsivo… (o bien digamos “el actuar falso”…, no espontáneo……, no “milagroso”……, la “falsedad”… esta falsedad que es en realidad lo común…… cuando se nota corporalmente… tan corporalmente… sobre todo en los demás…, pues a nosotros no nos suele gustar vernos… aunque demos tanta penita tantas veces tan claramente en la vida…)…

      — esto de la espontaneidad…

      — esto de que como “todo está en todo” se quedan por tanto en el cuerpo esas “pautas”… asociadas con ese amasijo de emociones o esa emoción… que hará que se quede ahí enquistado todo en el cuerpo… desde mucho tiempo atrás… cuando fueron creadas estas cosas… bajo la coacción de la dependencia……

      …la dependencia parece tan “clave”…… tan obvio……

      …son tan maravillosamente simples sus descripciones de esto que me lleva rondando tanto tiempo la cabeza…… sobre cómo tenemos montada la sociedad… este escenario…, para hacer un trabajo muy muy sucio con las personas…, por norma…, en la interacción entre los tiempos de maduración supuesta, de dependencia económica…, de familias… sincronías……

      … esto que hacemos es tan increíble… tan salvaje, tan irracional, tan sin-corazón… tan bestia……, este inmenso campo de “cultivo” de egos… es una verdadera “granja”…, que la tenemos delante de las narices…, de sufrimiento auto-impuesto… de salvaje materialización de la “culpa artificial” (como la llama Seth…)…… tan salvaje que espanta tanto… pero de lo que nadie habla realmente claro, sencillo (excepto pre-iluminados, a veces, según veo… como Feldenkrais… pues todo es muy muy simple…)…… y nadie en realidad podemos ni a veces debemos-queremos hablar, no en principio… pues lo que primero nos tocará, se supone, es un cierto aceptar de base esta “locura” de los egos…… para siquiera poder irradiar paz un poco en lo que podamos… y a ver qué pasa……

      …… hay que ver cómo es el universo; y pensar que todo es para sanar la mente… mare mía qué despiporre…

      …esta palabra, “cultivo” de humanos…, aparece en su libro… qué gracioso;

      es fascinante cómo somos tan repetidamente una y otra vez igualmente “tontos”… encarnando en estas sociedades locas con nuestros egos locos que —se supone— están huyendo despavoridos del “espíritu” (de conciencia más ampliada al servicio del propósito de sanación de la mente…)…… y por muy bonito que a veces nos lo quieran contar los que —se supone— ya están “más ascendidos”… como Seth… en sus canalizaciones…

      paz y amor

      _____

      (uso esto para archivar enlaces:

      http://www.sdahrendorf-feldenkrais.com/index.php?opcion=enlaces
      http://www.feldenkrais-france.org/
      http://www.asociacionfeldenkrais.es/
      http://www.asociacionfeldenkrais.es/actividades.html
      __
      http://www.feldenkraisenmadrid.com/F/Clases_en_grupo.html
      http://www.feldenkraisenmadrid.com/F/Sesiones_individuales.html
      http://www.feldenkrais-madrid.com/formaci%C3%B3n-de-feldenkrais/detalles-de-madrid-ii-fechas-costes-y-inscripci%C3%B3n/ http://www.iaces.es/index.php/clinica/el-metodo-feldenkrais/clases-de-feldenkrais
      http://feldenkrais-open.es/web/cursos/formacion-de-profesionales/
      http://www.feldenkrais-madrid.com/seminarios-programas/
      )

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