Los pensamientos como imágenes. Haskell: «Viaje más allá de las palabras». Un Curso de milagros RELOADED   Leave a comment

Ir a descargar

Brent A. Haskell; "autor" de “Viaje más allá de las palabras”

Brent A. Haskell; autor de “Viaje más allá de las palabras”

[- Podéis mirar en la página de índices, punto 3, para encontrar los enlaces a estos textos traducidos, etc.

– Los PDF también están en esta carpeta pública que tengo en google.

– Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que progresivamente iré completando.

– Esta transmisión, maravillosa, aparenta haber sido dada claramente por la misma voz que dictó Un curso de milagros (UCDM), y que habló por la personalidad de Jesús.

– Esta parte del texto Viaje…, sirve como acompañamiento, más o menos, para las lecciones 8 a 14 del libro de ejercicios de Un Curso de milagros (UCDM).]

Los pensamientos como imágenes [lecciones 8-14]

De nuevo saludos. Soy Yeshua. He venido hoy
para seguir contigo mi comentario sobre
Un curso de milagros.

Deseo ayudarte a experimentar la lección 15
de Un curso de milagros,
“Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado”.

Hemos dicho previamente
que tus pensamientos no significan nada.
Te dije que el significado solo puede estar asociado con la verdad.
Hablamos de pensamientos,
y sobre cómo estos son solo interpretaciones y reacciones
ante cosas que crees haber visto en el pasado.
En realidad, sin una imagen del pasado,
no podríamos pensar nada.
Recuerda estas palabras.

Todo lo que crees que ves, cuando dices “ver”,
lo asocias con lo que llamas la visión de tus ojos.
Y te aseguro que eso no es ver en absoluto.
Es solo una imagen que has fabricado.

Te he pedido, en esta lección,
que mires a tu alrededor y que digas,
“este salón es una imagen que yo mismo he fabricado”;
“este cuerpo es una imagen que yo mismo he fabricado”. Y así en adelante.
Te pedí que aplicaras esa afirmación
a todo lo que crees que ves.
Hoy vengo a decirte, a clarificarte,
que esto en verdad no es en absoluto ver.

No ves con tus ojos.
Todo lo que estás haciendo es trabajar con una imagen que has fabricado.
Esa imagen es una creación basada en lo que llamas ‘el pasado’.
El pasado es una imagen basada en la creencia en lo que llamas tiempo.
E incluso el propio tiempo es una imagen que tú has fabricado.

Te aseguro que el tiempo no existe.
El tiempo no es de la verdad. Y por tanto no tiene significado.
Para poder ver, con la visión real, lo que este Curso te está enseñando,
necesitarás no ver el pasado.
Necesitarás liberarte
de toda asociación que hayas hecho
con lo que llamas “pasado”.
Porque el pasado no tiene nada que ver con las cosas tal y como son AHORA.
Y por eso es que tú no ves nada tal y como es AHORA.

AHORA es libertad.
Es movimiento, es cambio.
AHORA no es nunca algo estático.
AHORA no puede ser etiquetado.
AHORA solo puede ser experimentado en ausencia del tiempo o,
como podría decirse, en la plenitud de este momento.

AHORA solo puede existir
cuando no hay ninguna asociación
con lo que llamas pasado,
con eso que llamas futuro,
o con lo que llamas tiempo.

Así, ocurre que tienes pensamientos que crees que piensas.
Y debido a que PIENSAS esos pensamientos,
también crees ENTENDER de qué tratan esos pensamientos.
Sin embargo, estás experimentado imágenes.
Si lo deseas, en vez de ‘imagen’ puedes usar la palabra ‘espejismo’.

Todos entendéis lo que son los espejismos.
Puede que no los hayas experimentado,
pero probablemente al menos los hayas visto en películas.
Un espejismo es una imagen que parece surgir,
es un truco hecho por la luz.
Cuando te aproximas a él, ya no está allí.
Tus pensamientos, te lo aseguro, son espejismos.
Y lo que los hará desaparecer
es el acercamiento a la verdad de lo que tú eres.

Ahora bien, toda luz, tal y como tú experimentas la luz,
es una forma de energía.
El cosmos por entero es energía.
La energía con la cual está fabricado tu mundo es muy densa.
La energía de lo que llamas ‘materia’ es extremadamente densa.
La luz que ves con tus ojos es menos densa,
pero no mucho menos densa.

Pero la luz de la visión real no es densa en absoluto.
La luz de la visión real no puede ser contenida.
La luz de la visión real no puede hacerse lo suficientemente densa,
o lo suficientemente perezosa,
como para que puedas verla con eso que llamas ‘tus ojos’.

No temas por esto; más bien regocíjate.
Porque estás llegando al discernimiento
de que hay una realidad
más allá de los pensamientos que crees que piensas.

Detente por un instante y reflexiona.
Te dije que
todos tus conflictos,
todos tus miedos,
todo tu sufrimiento,
todo tu dolor,
se producen por tu manera de pensar.
Por tanto, se deduce que
todos tus conflictos,
todos tus miedos,
todos tus sufrimientos,
todo tu dolor…
no son nada más que una imagen —o espejismo—
que tú has fabricado.

Tú eres el Hijo de Dios.
Tu herencia es cada regalo que Dios tiene para darte.
Y los regalos de Dios no pueden ser otros que
una expresión de amor,
y libertad
y alegría.
Realmente, si experimentas algo que sea distinto
del infantil éxtasis de la libertad total,
o algo distinto de una alegría que reverbere a través de todo tu ser,
entonces, sabes que tu experiencia no es de Dios,
que has creado una imagen, o un espejismo,
que crees que piensas,
y que crees que entiendes.

Cierto es que puedes imaginar que estás dolorido.
Puedes imaginarte enfadado.
Pero eso nunca puede ser de Dios.
Pues Dios, verdaderamente,
ni siquiera sabe
de dolor, de sufrimiento, o de miedo.

Pues la verdad simplemente ES.
Y así como la luz de la visión real
no puede llevarse al nivel denso
donde tus ojos físicos puedan verla,
de la misma manera, la libertad y el gozo que es Dios
no pueden llevarse a un nivel
donde siquiera puedan ser imaginados
el dolor, el sufrimiento y el miedo.

Porque el dolor, el sufrimiento y el miedo son solo los espejismos,
son las imágenes que has fabricado,
y que según tu parecer
crees que son reales.
De nuevo, te aseguro que no lo son.

Este conocimiento se convertirá en tu libertad,
se convertirá en tu gozo.
Porque de nuevo te aseguro que,
más allá de tu manera de pensar, de tu parecer,
más allá de los pensamientos que crees que piensas,
trascendiendo todo eso que crees entender y ver,
no hay vacío.
Hay discernimiento.
Y el discernimiento es rico,
y pleno,
y libre,
y alegre,
y dinámico,
cambiante y creciente.

Está más allá de la interpretación.
No lo puedes llamar bueno;
no lo puedes llamar malo;
no lo puedes llamar seguro;
no lo puedes llamar arriesgado.
No puedes llamarlo nada.
Porque cuando lo haces, cuando lo has etiquetado,
estás pensando, y, por tanto, estás creando esa misma forma densa
que dentro de tu ser se convierte
en una imagen,
o un espejismo.

Es muy importante que no te olvides
de que uno de los mayores espejismos con los que debes tratar
es ese que llamas “tú mismo”.
Irás más allá de esos pensamientos
que parecen decirte lo que eres,
más allá de esos pensamientos
que parecen definirte como un ser separado.
Porque en verdad, no estás separado.
Eres Uno.
En verdad, eres Dios.
Eres el Hijo de Dios.
Eres libertad. Eres Alegría.
Y todo eso es amor.
Y no puedes SER otra cosa que esto.

En tu discernimiento te convertirás,
tal y como dije miles de años atrás,
en un niñito.
Un niñito no analiza ni elabora antes de experimentar.
Simplemente va por la vida de una experiencia a otra,
sin miedo, sin considerar el tiempo,
sin pensar en las consecuencias,
sin analizar si cierta experiencia
es buena o es mala.
Él tan solo experimenta.

Te lo aseguro,
incluso cuando un niñito llora,
no está interpretando que eso sea malo.
Está simplemente llorando,
y siendo con su experiencia.
Y tu discernimiento,
que te llegará a través de este Curso,
te llevará a tal estado.

Lo que sucede siempre que oyes palabras como estas
es que empiezas a formar imágenes o espejismos.
Te llegan pensamientos, que crees que piensas.
Y te plantean cuestiones que tú crees poder plantear.
“¿Cómo puedo funcionar en el mundo?
¿Cómo iré hoy a trabajar?
¿Cómo puedo conseguir suficiente comida?
¿Cómo puedo estar confortable?
¿Cómo puedo ocuparme de mis obligaciones?”.

Te aseguro, ahora, aunque por el momento de una forma preliminar,
que verdaderamente no tienes por qué preocuparte de ninguna de esas cosas,
porque a medida que experimentas este Curso de milagros,
cambiarás a un estado de ser, a un estado de discernimiento,
que está libre de todas esas preocupaciones, y de todos esos miedos.

Leerás las lecciones del libro de ejercicios que dicen
que el Espíritu Santo te guiará
a través de cada aspecto de tu existencia.
Todo lo que necesites para existir te será dado,
o bien sabrás exactamente dónde y cómo encontrarlo,
sin conflicto y sin preocupación.
Si necesitas una palabra, te será dada.
Y no habrá miedo,
ni dudas, ni conflicto.

Intenta detenerte, si quieres, en este instante, y permítete,
en tus pensamientos,
empezar a imaginar que en verdad puedes
vivir en esta tierra tal y como yo lo hice,
con un funcionamiento normal cotidiano,
comiendo, durmiendo, bebiendo,
hablando, comunicándote,
y finalmente, si así lo eliges, muriendo.
Y permítete imaginar
que funcionarás en todos esos niveles
sin siquiera un momento de duda,
sin un momento de conflicto,
sin un momento de preocupación
acerca de cómo todo te va a ser suministrado.

Eso será así porque
en tu consciencia estarás libre de tus interpretaciones,
de los pensamientos que crees que piensas,
de las imágenes, de los espejismos.
Y en esa libertad,
todo lo que tu ser imagine es tuyo instantáneamente,
puesto que tal es el poder que tienes como el Hijo de Dios.

En realidad, ya estás expresando ese poder en tu vida.
Cada simple cosa que experimentas
ha surgido de tu discernimiento.
El sufrimiento, el dolor y el conflicto
que pareces experimentar, son solo tu elección.
Todos nacen de tu manera de pensar y de tus interpretaciones.
Son solo espejismos que crees que ves.
Pero eres ya, siempre,
el Hijo de Dios,
y eso no puede cambiar.

La meta de este Curso es ayudarte a
evolucionar dejando atrás las imágenes que has fabricado,
los pensamientos que crees que piensas,
hacia un punto de realidad, un punto de verdad
que es independiente del tiempo, del pasado, del futuro,
que es independiente de la interpretación y, por tanto, del conflicto.

En este instante haz todo lo que puedas para detenerte
e imaginar, tan libremente como puedas,
una vida sin conflicto,
una vida de total paz y total libertad.
Trata de imaginar la capacidad de ir a través de la vida totalmente a salvo,
sin tener que cuestionar,
sin tener que dudar,
sin tener conflictos de ninguna clase.

Porque, al imaginarte así,
estarás tomando contacto con la realidad de lo que tú eres,
que es el Hijo de Dios.
Y estarás tomando contacto con el Amor,
que es el poder creativo del universo,
y que es Dios.

Bendiciones para todos. Eso es todo.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: