Valorar. Haskell: «Viaje más allá de las palabras». Un Curso de milagros RELOADED   4 comments

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Brent A. Haskell; "autor" de “Viaje más allá de las palabras”

Brent A. Haskell; autor de “Viaje más allá de las palabras”

[- Podéis mirar en la página de índices, de Haskell, para encontrar los enlaces a estos textos traducidos, etc.
– Los PDF también están además en esta carpeta pública, que tengo en google.
– Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que progresivamente iré completando.
– Esta transmisión aparenta haber sido dada claramente por la misma voz que dictó Un curso de milagros (UCDM), y que habló por la personalidad de Jesús.
– Esta parte del texto Viaje…, sirve como acompañamiento —más o menos— para las lecciones 148 a 154 del libro de ejercicios de Un curso de milagros (UCDM) (según las indicaciones del propio Haskell en su texto publicado).]

Valorar [lecciones 148-154]

Saludos de nuevo. Soy Jeshua. Hoy he venido
para seguir, contigo, mi comentario sobre
Un curso de milagros.

Últimamente te hablaba de valorar, y de tus valores,
tratando de darte alguna idea sobre cómo
es que tu valorar es al final
lo que te atrapa en este mundo.

Dije en una de las lecciones
que la percepción es absolutamente consistente.
Es imposible ver dos mundos diferentes (L130).
Y tú VAS A VER el mundo al que le hayas acordado valor.

Así que el hecho de experimentar un mundo dado es, para ti,
la demostración de cuáles son tus valores.
Y recuerda que valorar es la afirmación interna
de lo que sientes que es necesario
para que tu ser, tu yo, sea.
Si valoras tu cuerpo, entonces estás automáticamente
haciendo una afirmación, dentro y fuera,
de que tu cuerpo es lo que tú ERES, parcial o completamente.
Si valoras algo de este mundo,
estás haciendo una afirmación, dentro y fuera,
de que lo que tú valoras te representa en esencia A TI.

Las palabras de una lección anterior fueron,
“En el mundo que veo no hay nada que yo desee” (L128).
Esa afirmación se vuelve clara
cuando es considerada dentro del ámbito de lo que estamos discutiendo ahora.
No hay nada en este mundo
que sea, o que jamás pueda ser, lo que tú eres.
Pues nada en él es digno de tu valoración.
Ya que, si lo valoras,
simplemente te estás confundiendo, interiormente,
al respecto de lo que tú eres.

¿Y qué eres tú?
Una y otra vez te he dicho,
y esto es toda la verdad,
que tú eres el Hijo de Dios.
Tú, como Dios mismo, eres Espíritu.
No eres un cuerpo.
Tú, como Dios mismo, eres libre.
Tú con Dios eres co-creador del universo,
ordenado así y creado así, por Dios Mismo.

Recuerda, Un curso de milagros no es para ser aprendido,
sino para ser vivido.
Así, en tus divagaciones mentales,
toma lo que te acabo de decir,
y trata de sentir su realidad dentro de tu ser.

No te contentes con escucharlo como ideas y decir, dentro de tu mente,
“ah, sí, lo entiendo”.
Más bien, intenta permitirte esa experiencia,
se haga parte de ti
en el nivel del sentir y del discernimiento, más allá de tus pensamientos.
Al hacer eso,
te acercas miles de años a tu libertad.

Y, también te dije, en una de las lecciones, que
el poder de decisión está en tus manos (L152).
Realmente es así.
Definitivamente, esa lección es también acerca de tu valoración.
Como he dicho,
no hay nada que puedas experimentar
en cualquier parte de tu universo
sin que ello sea por tu propia elección.
Pues eres el Hijo de Dios.

Y así, preguntas,
¿cómo es que este mundo que veo
no se comporta de acuerdo con mis caprichos?
Y la respuesta, la que he venido hoy a discutir contigo,
reside en tu valorar.

Hay un problema; hay una solución.
El problema, como recuerdas, es el de la separación.
Pues hay, en realidad, un Único Ser, un Ser Uno,
un Ser que es tú, y que eres en su totalidad.
Un Ser que es el universo entero y del cual tú eres parte.
Ambas cosas son verdad.

Dentro del universo de la realidad,
dentro del universo que tiene significado,
dentro del mundo de la verdad,
existe solamente un Único Ser.
Escúchame bien.
Este mundo que ves no es tu Ser, no es Tú Mismo.
Este mundo que ves no tiene nada que ver con lo que tú eres.
Pero cuando valoras este mundo, que es solo tu percepción,
que es tu elección dentro de tu mente,
entonces, lo considerarás real.

Es verdad que su existencia refleja un gran compartir
de los pensamientos que todos vosotros contenéis en vuestras mentes.
Pero los pensamientos que han creado este mundo
NO son los pensamientos que tú piensas con Dios.
Así, este mundo es, por su propia naturaleza y por tu propia elección,
un reflejo de tu miedo,
de vuestro deseo de estar separados unos de otros.
Y, en tu experiencia de este mundo,
en la medida en que lo veas y pienses como real,
estás valorando esa separación.

Existen aspectos de tu vida
que podrían parecer estrictamente individuales,
como perteneciéndote solamente a ti.
Y existen aspectos de esta vida
que parecen ser “colectivos”,
a falta de una palabra mejor.
Y podría PARECER razonable
decir que tú podrías controlar algunos aspectos de tu vida,
mientras que otros son de más difícil control.
¡Ah! Recuerda las palabras:
“no hay grados de dificultad en los milagros”.

Así, meramente por el hecho de ver este mundo,
en tu deseo de experimentarlo POR TU CUENTA,
en cualquier aspecto,
estás adorando y apreciando la separación.
Y estás, por tanto,
adorando y manteniendo tu deseo de estar separado de Dios,
y de estar separado de tu Único Ser.
Al pensar sobre ello te puede parecer
que algunas cosas en este mundo
VAN a suceder de acuerdo con tus deseos.
Mas, finalmente, tu pensamiento te demostrará
que NO TODO ocurre como tú lo deseas.
Eso se debe a que, en tu deseo de estar separado,
estás deseando permitir que las cosas te sucedan A TI.

En vuestra Unicidad,
si uno de vosotros quisiera que lloviera,
entonces, todos vosotros, como Uno Solo,
elegiríais la lluvia, y así SERÍA.
En tu sueño de separación eso no puede ser.
En tu mundo no sucede
que cada individuo separado
desee la lluvia exactamente al mismo tiempo.

¿Entonces, dónde está el problema?
Te he dicho que nada te pasa a ti
que no sea por tu propia elección.
¿Y qué si llueve cuando no eliges que llueva?
Escúchame bien.
Tú no puedes convertirte en lo que no existe.
No puedes, como co-creador con Dios, crear lo que no existe.
No puedes, como el Hijo de Dios, SER lo que no eres.
Sobre eso no tienes elección.

Puedes imaginar la separación.
Puedes imaginar el dolor, las lágrimas y la pena
que la separación conlleva.
Pero no puedes cambiar, con tus fantasías,
a tu Ser.

La Voz que habla por Dios te habla siempre.
Y, en este curso,
cuando llegas al punto donde solo valoras la verdad,
solo lo que tiene significado,
solamente ese Único Ser que es tu realidad —
cuando valores solo eso—,
no habrá separación.
Y todos tus problemas desaparecerán.
Y, te lo aseguro: PUEDES caminar por esta tierra en un estado así.

Entonces, empieza por entender, en tu pensar,
que el mundo que ves no contiene nada que desees.
No hay nada en este mundo que refleje o represente,
en verdad, lo que tú eres.
Y en cualquier momento en que tratas de alterar,
de cambiar o manipular aquello que ves como tu mundo físico,
no puedes llevar a cabo dicho intento
sin que hayas valorado el mundo que ves,
y hayas creído que eso que ves es tú mismo.
Y, en tanto que crees que eso que ves es tú mismo,
te apartas de la verdad.

Más bien, cuando deseas vivir en esta tierra, en paz y armonía,
y en el gozo de tu Único Ser,
piensa así:
existe DENTRO DE TI todo lo que tú eres.
Dentro de ti está tu Creador, Dios.
Existe, dentro de ti, aun en este mundo de ilusión,
la Voz de Dios, que es al final tu ÚNICO SER.
Y, cuando dejas ir tu pensamiento sobre el mundo,
dejando ir todo eso que pensabas que era,
escucharás la Voz de Dios hablando,
o mejor dicho, cantando, dentro de ti.
Esa Voz es tu propia voz, cantando dentro de ti.
Entonces, verdaderamente, te lo aseguro, los milagros entrarán en tu vida.

Te he hablado sobre cómo escuchar la Voz de Dios.
Te he dicho que la Voz de Dios siempre te conduce al gozo,
y nunca al miedo, la duda o la culpa.
Ahora te digo más:
la Voz de Dios nunca hará, jamás,
que valores nada de este mundo.

Tú eres el Hijo de Dios.
Has creado este mundo.
Es tu derecho el que debas experimentar tu creación.
Este mundo es tu criatura,
así como tú eres la Criatura de Dios.
Y, cuando lo veas por lo que es,
como una creación de tus pensamientos,
como una ilusión, como un juego de manos de la mente,
que pasará con un cambio en tu manera de pensar,
entonces, serás libre para experimentarlo tal y como desees,
sin miedo,
con cualquier gozo que elijas,
y serás libre de dejarlo ir en cualquier momento en que así lo desees,
pues ENTONCES, serás libre.

Cuando te liberas de valorar lo que hay aquí,
cuando te dirijas, en tu manera de pensar,
hacia la comprensión de que nada de esto es, o puede ser,
lo que tú eres como Hijo de Dios,
entonces, estarás libre en tu interior,
para ESCUCHAR la Voz de Dios.

Ella te hablará de gozo. Te hablará de risas.
Nunca te hablará de miedo. Nunca te hablará de culpa.
Y te enseñará, escúchame bien,
que eres el Único Ser.

Como te he dicho en las lecciones,
todo lo que das es a ti mismo a quien se lo das (L126).
Todos tus pensamientos están dirigidos hacia Ti Mismo, hacia tu Ser,
pues tú eres Todo Lo Que Es, el Único Ser, unido a tu Creador.
La Voz de Dios nunca te sugerirá
que estás separado de otro.
La Voz de Dios nunca te sugerirá que hay una diferencia
entre lo que deseas tú y lo que otro ser desea.
La Voz de Dios solo te hablará de amor,
y de paz y de armonía.
Entonces, cuando sientes que hay alguna diferencia,
conflicto o choques en tu vida,
debes reconocer que estás valorando algo aquí,
que estás eligiendo decir, “esto es lo que yo soy”.
Y te prometo que, al decir eso,
estás eligiendo el mundo de dolor.
¡Ah! sí, esto no es más que tu imaginación.
Pero el dolor imaginario aún se siente como dolor.
Esto lo sabes bien,
pues andas por esta tierra.

Tu libertad depende de tu valorar.
Tu verdadera libertad está en no valorar nada en esta tierra,
porque ella no es, ni puede ser, lo que tú eres.
Cuando no valores nada aquí,
desde cualquier posesión a cualquier circunstancia,
todo eso que sientes como tu ser, tu yo,
y hasta cualquier relación…
cuando no valores nada de eso…
tu mente dejará de verse impedida.
Encontrarás dentro de ti un canto.
Y ese será el canto de tu Único Ser.

Verdaderamente, te aseguro,
que más allá de las palabras, más allá del pensamiento,
la promesa que te hice es verdadera.
Cuando dejes de valorar este mundo,
habrá un canto en tu interior.
Esa canción te guiará en cada momento,
momento a momento.
No te hablará de pasado;
no te hablará de futuro;
solo te hablará de AHORA,
donde eres totalmente libre,
donde eres Un Solo Ser.

Y en esa canción,
no habrá una arrogancia que diga
que necesitas crear las circunstancias de este mundo irreal.
Porque dentro de tu ser sabrás,
adónde ir, cuándo ir,
qué decir, qué hacer…
hasta el último detalle.
Y tu gozo y tu paz, y la Voz de Dios, que es tu Único Ser,
serán tu guía
todo el rato que elijas andar por esta tierra.

Imagina que eres capaz de andar por esta tierra como niño pequeño,
disfrutando de cada momento,
jugando con tu creación,
con el desenfreno de un auténtico niño pequeño,
con un centelleo en tu mirada y ligereza en tus pasos,
sin miedo al mañana o al ayer.
Y eso es lo que quise decir cuando dije
que debes convertirte en un niño pequeño
para poder entrar al Reino de los Cielos.

¿Qué es lo que te hará como ese niño?
Es liberarte de tu valorar.
Te digo, con mucho amor,
que no valores nada de esta tierra,
porque no es tu Ser.
Y al dejar ir todos los valores de esta tierra,
te verás a ti mismo como un niñito.
Entonces, siempre que elijas hacer eso,
caminarás con gozo por esta tierra.
Y, entonces… te moverás más allá de ella,
hacia otra forma de gozo.
Y eso será cualquier cosa que elijas ser,
porque tú eres el Hijo de Dios,
y co-creador de Todo Lo Que Es.

Bendiciones para todos. Eso es todo.

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4 Respuestas a “Valorar. Haskell: «Viaje más allá de las palabras». Un Curso de milagros RELOADED

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  1. Hola,
    sí,
    fue gracias a esta parte o por ahí, donde me di cuenta activa de que aunque lo soterraba, yo tenía el claro deseo de que mis hijas vieran las cosas como yo las veo, y… ¿ es eso correcto?, acaso ¿no es eso juicio? ¿o interferencia basada en en creencias y valorar lo que no existe? ¿ o en declarar que las cosas no están bien como están?…,, claro, es algo que horrorizaría a muchas personas, de ahí que la entrada que hice la llamase radical y lo enfocase desde esa perspectiva.

    Gracias por los aportes

    Abrazos

    • gracias a ti, y por comentar;

      ¡qué difícil!… lo de los hijos;
      uf;
      yo aún no me acuerdo de vidas pasadas mías con ello, pero bueno 🙂

      ¡cuántas proyecciones!, dios mío…, en ellos.
      Ellos que sustituyen a nuestras verdaderas creaciones… todo nuestro falso deseo creador aquí, para sustituir a quien nos creó… qué gracioso;

      ellos… que son mentes tan libres como nosotros y en todo momento…, y que incluso cuando bebés podrían decidir, en un solo instante, no proyectar más, no ver más… su cuerpo…, o cualquier otro “cuerpo”.

      Todo es de cuento…, muy “violento” para nuestro ego, que a su vez quiso ser tan violento él 🙂 ; menos mal que todo es ilusión 🙂

      No entiendo muy bien esto en tu comentario:

      > claro, es algo que horrorizaría a muchas personas, de ahí que la entrada que hice la llamase radical y lo enfocase desde esa perspectiva

      • Me refiero a que yo me de cuenta de que no es sensato pretender que los hijos piensen como yo, vean las cosas como yo las veo ( no digamos los que quieren decidir cómo tienen que ser o “lo que tienen que ser” ) puede no ser comprendido por la mayoría de personas que ven normal pretender moldear a sus retoños, muchos incluso piensan en ellos, consciente o inconscientemente como posesiones, se pueden horrorizar ante alguien que suelte eso y les deje ser libres aunque no coincidan con sus progenitores;

        y la entrada que hice para acercar este libro la llamé radical, porque ciertamente lo que propone ucdm, ucda y estos otros textos puede ser visto desde las sociedades en que nos movemos como radical, cuando se lleva esa perspectiva a los asuntos de este mundo.

        ( igual sigo sin explicarme, ja ja: soy experto en embrollar lo que que intento transmitir )

        Abrazos

      • gracias,
        sí, no puede haber nada más “radical” y a veces “bestia” que irle contando a la gente este curso, u otros materiales que siempre se han dado a la humanidad.

        Toca la médula de nuestro propio ser, y que es tan simple…

        Es “insultante” hasta decir basta escuchar que todo nos lo hacemos nosotros a nosotros mismos…, que hemos proyectado los hijos que hemos querido… que cuanto más nos resistamos a lo que sea, pues peor para todos… etc.

        Brutal. Qué simple es lo de la aceptación de todo… y qué difícil es para “el ego” adoptarla como actitud constante.

        Lógicamente esto era difícil de entender y será difícil de entender, pues entenderlo es un poco “irse” 🙂 , ¿verdad?, es estar dispuesto a hacer el experimento “científico”, jajaja, en carne propia…, de que este mundo no es el real, aunque los “idos”, los muy pocos “iluminados”…, estén más aquí, más en tierra que nunca…, pues habrán unido su “ser-ego˝ con su Ser

        (contra eso podríamos ver que esta sociedad está potencialmente algo armada hasta los dientes, con todo esto de “la psicología”, “la psiquiatría”…, para etiquetar a diestro y siniestro; hasta en medios “espirituales” se verá gente atemorizada con esas etiquetas dispuesta a clasificar a todo quisque 🙂 ).

        Todo un cuadro, no muy flamenco.
        1abrazo

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