Resentimientos. Haskell: «Viaje más allá de las palabras». Un Curso de milagros RELOADED   1 comment

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Brent A. Haskell; "autor" de “Viaje más allá de las palabras”

Brent A. Haskell; autor de “Viaje más allá de las palabras”

 

[- Podéis mirar en la página de índices, de Haskell, para encontrar los enlaces a estos textos traducidos, etc.
– Los PDF también están además en esta carpeta pública, que tengo en google.
– Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que progresivamente iré completando.
– Esta transmisión aparenta haber sido dada claramente por la misma voz que dictó Un curso de milagros (UCDM), y que habló por la personalidad de Jesús.
– La siguiente parte del texto Viaje…, sirve como acompañamiento —más o menos— para las lecciones 64 a 70 del libro de ejercicios de Un Curso de milagros (UCDM) (según las indicaciones del propio Haskell en su texto publicado).]

Resentimientos [lecciones 64-70]

Saludos de nuevo. Soy Jeshua. Hoy he venido
para seguir contigo mi comentario sobre
Un curso de milagros.

Durante la semana pasada, has estado leyendo acerca de los resentimientos, de las quejas.
“El amor no alberga resentimientos”, no abriga quejas (L68).
“Albergar resentimientos es un ataque contra el plan de Dios para la salvación” (L72).
Hoy hablaremos de ello.

El amor no alberga resentimientos.
La palabra clave es “amor”.
Porque el Amor, como decía la lección, te creó a semejanza de Sí Mismo (L67).
De hecho, Dios ES Amor.
Y TÚ eres Amor.
Todos los aspectos de tu mundo son Amor.
Pues Amor es todo lo que hay.
Es ciertamente difícil que exista una mejor manera de definir el Amor que esa:
el Amor es Todo Lo Que Es.
Algunas personas incluso definen a Dios como TODO LO QUE ES.
Eso es realmente igual que decir que Dios es Amor.
Por tanto, tú, también, eres Amor.

El Amor es la completitud, el Amor es la totalidad,
el Amor es la Unicidad que ES el universo.
Mas el universo está más allá
de lo que concibes como tu universo físico.

Respecto a tu universo físico,
el Amor es la energía, el pegamento,
la fuerza que lo mantiene unido.
Es lo que le da forma, y de lo que está hecho.
El Amor es cada átomo mismo.
El Amor también es la energía, bajo cualquier forma en que la concibas,
la energía que reúne y mantiene unidos los átomos imaginarios entre sí.
El amor es todo eso que consideras como
las partículas físicas que crean tu cuerpo.
Pero, más allá de eso, el Amor es esa vida, ese aliento,
es la vibrante fuerza que parece mantener
combinadas las moléculas de tu cuerpo
en ese patrón que llamas tu ser, tu yo.
Todo eso es Amor.
Y la única diferencia entre
ese amor que llamas “tu cuerpo y tu mundo”,
y el amor que llamas “el cuerpo de otro y su mundo”,
la única diferencia… son los cambios y variaciones
en frecuencia, o vibración.

Cuando las cosas se combinan perfectamente las concibes como una sola unidad.
Y, cuando no se combinan
en una perfecta resonancia armónica, tal y como tú lo dices,
entonces te las imaginas diferentes.
Sin embargo, la resonancia imaginaria, o su carencia,
es un producto de tus pensamientos.
Porque son tus pensamientos los que han creado
la imagen de tu cuerpo físico,
y la de todo el universo físico.

Todo ello son pensamientos:
los cuerpos, las diferencias que ves en los cuerpos…
las diferencias de resonancia y de vibración que percibes.
Todo ello son pensamientos que no significan nada,
y que no pueden ser reales.

Todo Lo Que Es, es Dios. Todo Lo Que Es, es Amor.
Ahora, imagina por un momento que ERES Todo Lo Que Es.
Hemos dicho esto antes, cuando dijimos que eres invulnerable.
Siendo invulnerable, creas cada aspecto de tu mundo.
Y todo “eso” que parece sucederte,
sucede por tu propio designio, por tu propia elección.

La verdad de esto va más allá del mero concepto,
pues cuando yo, con estas palabras,
te sugiero que lo que parece sucederte
es algo de tu propia creación,
aún estoy dejándole espacio
a un patrón de pensamiento
que sugiere que todo lo que parece sucederte
es de alguna manera diferente de ti mismo.
Pero, en verdad, eso no es así,
y no puede ser así.

TÚ ERES Todo Lo Que Es.
Tu mundo por entero, todo ello,
tal y como lo percibes, tal y como lo experimentas,
tal y como llegarás a conocerlo cuando vayas
más allá de tus pensamientos, trascendiendo las ilusiones…
todo ello ES tu Ser, tú Mismo.
Esto es literalmente cierto.
Y no es que sea cierto en un cierto sentido imaginario,
ni como constructo mental, sino literalmente:
el mundo que experimentas, ES tu Ser, tú Mismo, tu Yo.

No me basta con decir,
o no te basta a ti con pensar, o con sentir,
que lo que sucede en tu mundo
es producto de tu propia creación.
No, eso no basta.
Sí basta con que te digas esto:
“lo que hay en mi mundo ES, DE HECHO, YO MISMO”.

Escúchame bien.
Tú eres la lluvia; eres el sol;
eres la energía que parece mantener unido, cohesionado
al sol y a sus moléculas.
Esto es cierto aun cuando a ti te PARECE
que la resonancia que mantiene al sol unido
es diferente de la que mantiene unido a tu cuerpo.
Esto hace que te PAREZCA que tú eres diferente de tu sol,
pero no lo eres.

De hecho, podrías estar en el mismo centro de tu propio sol,
sin ningún cambio en tu conciencia,
y sin sufrir ni un ápice de lo que llamas daño,
pues sois lo mismo.
Tu mundo ciertamente lo llamaría “un milagro”,
pero te aseguro que no sería un milagro;
sería solo la declaración de que tú ERES tu mundo.

Imagínatelo ahora, por un momento. Deja volar tu imaginación.
Supón que lo que he dicho es cierto.
Tú ERES tu mundo, ERES Todo Lo Que Es,
así como Dios es Todo Lo Que Es.
Y, ahora, trata de pensar sobre qué es una queja, un resentimiento.

Hay dos maneras breves de explicar lo que es una queja o un resentimiento.
Primero, un resentimiento es literalmente un ataque
contra tu propia invulnerabilidad.
Segundo, es cualquier cosa
que percibas como estando afuera de ti,
como separada de ti,
y que te gustaría que fuera diferente de lo que es.

Tú ERES tu propio mundo.
Y entonces, para ti, el hecho de imaginar que te gustaría
que algo de tu mundo fuera diferente,
es literalmente desear que una parte de ti Mismo, de tu Ser, sea diferente.
Te aseguro que tú eres pleno; estás completo.
Estás unificado dentro de tu ser.
No hay conflicto dentro de tu Ser Real.
La unidad de lo que tú eres no permite el conflicto.

De hecho, el conflicto es una experiencia desconocida para Dios.
Dentro de Dios solo hay completitud,
Plenitud y Unicidad.
Y el imaginarte que cualquier aspecto de tu Ser
debería o podría ser diferente de lo que es,
conlleva el imaginarte que la unión que tú eres
es algo que debería dividirse de alguna manera,
y que una parte de ti debería ser diferente de lo que TÚ eres.

Imagina el conflicto que tiene lugar cuando tratas de SER tú Mismo, tu Ser,
pero crees que parte de ti ha sido separada de tu Ser,
aunque necesariamente sigues estando entero en todo momento
–pues eso es lo que tú eres: pleno, completo.

Esta es realmente la fuente de todo conflicto en tu mundo.
Te imaginas que has sido hecho pedazos,
y que lo que tú llamas “otro” es diferente de ti Mismo, de tu Ser.
Y, al creer que ES diferente,
quieres que sea de una cierta manera,
quieres modificar lo que es.
Todo eso son tus resentimientos, tus quejas.

El Amor es Todo Lo Que Es. El Amor es tu Ser.
Tu mundo es, de hecho, tú.
Los aspectos de tu mundo no son meramente tus creaciones,
son tu Ser,
puesto que tú eres totalmente invulnerable,
porque tú eres el Hijo de Dios, creador del universo.

Un resentimiento es, para ti, desear que eso no sea así.
Un resentimiento, una queja, es desear que exista un aspecto de tu Ser
que haya sido apartado de tu Ser,
Y SOBRE EL CUAL NO TIENES CONTROL.
Cada vez que contemplas a otro ser, en tu vida,
ya sea una piedra, un árbol, una planta, una gota de lluvia,
o lo que llamas “otra persona”…
y deseas que, de algún modo, sea diferente,
estás deseando que tu Ser sea dividido,
que sea hecho pedazos.
Entonces, en tus locas fantasías,
crees que dividir tu Ser de esa manera
te brindará felicidad y paz.
“Locura” es la palabra adecuada, ¿no es así?

Escucha bien esto.
El Amor es Todo Lo Que Es. Dios es Todo Lo Que Es.
Tú eres Dios, y tú eres Todo Lo Que Es.
Todo tu universo por entero, en cada detalle,
es solo una expresión de amor,
puesto en la forma de energía densa que llamas “mundo físico”.
Si está ahí es por tu deseo
de experimentarlo en ese nivel.
El mundo mismo, y el pegamento que lo mantiene unido,
es el Amor, y es tú Mismo, tu Ser.

Para hacer este Curso debes estar dispuesto a amarte a ti Mismo.
Debes estar dispuesto a abrir,
primero tu pensamiento, y luego tu ser,
a la verdad de lo que eres.
Te aseguro que cuando empieces a abrirte a esa verdad,
ella se acelerará, florecerá y crecerá…
hasta que alcance a tocar el conocimiento que está dentro de ti.
Y entonces ocurrirá como si la luz del sol ardiera dentro de ti.
Y más que sentir que podrías estar dentro de tu sol,
sin ser dañado…
sentirás como si tu sol estuviera dentro de ti.
Y esa clase de luz, esa clase de energía,
esa clase de calidez…
se desbordará y brotará desde ti hacia todo el universo, hacia todos tus hermanos,
hacia todo lo que ves y hacia todo lo que experimentas.
E, incluso esto, según lo intentes ahora imaginar,
es solo una fracción del gozo, la luz y la belleza
que sentirás dentro de ti mismo.

Empieza ahora, si puedes,
a permitir que estos pensamientos fluyan dentro de ti.
Tu universo ES tú.
Es Dios, y es Todo Lo Que Es.
Y cuando llegues a amar a tu Ser,
cuando te abras a amarte a ti Mismo,
constatarás que nunca estuviste contemplando
otra cosa que no fuera a tu Ser,
siempre tu propia plenitud.

Inicialmente te puedes encontrar contemplando tus propias fantasías vanas,
todo eso de lo que has creído que tienes miedo,
eso que has imaginado que te da tristeza,
miseria y separación.
Inicialmente puedes imaginar eso.
Pero entonces ocurrirá un cambio.
Y cuando verdaderamente veas que tu mundo ES tu Ser,
te abrirás a él y lo verás como una luz,
una belleza y un brillo,
que es, en realidad, tu Ser, tú Mismo…
que es, en realidad, tu libertad,
que es, en realidad,
nada más que una expresión de lo que eres,
y de lo que puedes ser.
Así que trata ahora de imaginar que esto que te he dicho es cierto,
pues te aseguro que lo es.
Tu mundo por entero es tu creación.
Y, más aún, de hecho es tu Ser.

Imagina si fuera cierto
que tienes dentro de tu Ser la gloria, el amor, y el poder
como para literalmente crear este mundo.
Sin ti, sin tu voluntad, sin lo que tú eres,
se disolvería en la nada en un instante.

Entonces, verías la Creación como un producto de lo que tú eres;
verías su belleza;
verías que solo es un reflejo
del poder creativo y de la plenitud
que Dios te dio cuando se expandió Él Mismo hacia ti,
para poder convertirse en ti.

Cuando reconozcas esto dentro de tu ser,
te proporcionará una gran libertad,
cambiará totalmente tu modo de ver el mundo,
y a ti mismo y a tus hermanos.

El amor no alberga resentimientos.
Comprende que, segundo tras segundo,
siempre, estás contemplando eso que tú has creado.
Todo lo que se requeriría para que fuera diferente,
es que te lo imaginaras.
Y allí estará la expresión de tu amor.

Así pues, cuando contemples las gotas de lluvia,
y las flores, los árboles, y a tus hermanos…
constata que ninguno de ellos puede nunca hacer o ser algo
si eso que hace, o que es, no es tú Mismo, tu Ser.

Puedes explorar esto de cualquier manera que desees,
pero nunca mires afuera como si vieras a un hermano, o a un ser,
diferente de ti,
pues no puede serlo.
Y tu creencia de que sí puede,
solo te provocará el conflicto
del cual está fabricado este mundo.

Antes de terminar por hoy
haré algunos comentarios sobre la salvación,
pues justo ahora te acabo de decir exactamente lo que es.
En este Curso hablamos frecuentemente de la salvación.
Bien, la salvación no es nada más
que tu comprensión de que tú ERES Todo Lo Que Es.
Es tu reconocimiento de que tú eres tu mundo,
de que no hay nada fuera de ti,
de que jamás puede HABER algo fuera de ti,
así como de que nunca puede HABER nada fuera de Dios.

Cuando experimentes eso,
tu mundo entero se volverá un todo unificado.
No habrá conflicto;
no habrá competición,
no habrá un ser o un yo que consideres diferente de otro.
Solamente habrá perfecta armonía,
y que puedes llamar “resonancia”, si quieres,
pero que será solo armonía perfecta, y perfecto compartir.

Tu salvación es tu liberación de todos los pensamientos e ideas
que te hacen creer
que la separación y el aislamiento pueden existir,
que tú puedes ser diferente de tu mundo,
o de otro.

Al ir EXPERIMENTANDO lo que hemos dicho hoy
serás salvado de toda la miseria,
el dolor, el miedo, el sufrimiento y la tristeza
que proceden de tu creencia en que puedes ser diferente.

En este Curso llegas a constatar que
lo que es lo mismo es lo mismo.
Todo es lo mismo, y lo mismo no puede ser diferente.
Eso es lo que hemos estado diciendo.
Todo es lo mismo. Todo es Uno.
Y dentro de esta gran Unicidad, nada puede ser diferente.

Y cuando reconozcas que
nada puede ser diferente de ti Mismo, de tu Ser,
entonces, la salvación será tuya.
La salvación no es salvarse DE algo.
La salvación es simplemente ir, en el nivel de tu ser,
más allá de todos los pensamientos que te indican
que los aspectos de tu mundo están separados unos de otros.
Pues en verdad no lo están.

Como dije al comienzo,
Dios es Amor, y Dios es Todo Lo Que Es.
Tú eres el Hijo de Dios.
Tú, también, eres Todo Lo Que Es.
Comprende, con libertad, con gozo, con gran paz
y con eso que llamas amor,
que, al contemplar cada aspecto de tu mundo,
estás siempre contemplándote a ti Mismo.

Haz esto con alegría.
Ábrete a lo que encuentres allí,
y tu vida crecerá inmensamente,
porque empezarás a percibir
la infinitud de lo que eres en tanto que el Hijo de Dios.

Bendiciones para todos. Eso es todo.

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Una respuesta a “Resentimientos. Haskell: «Viaje más allá de las palabras». Un Curso de milagros RELOADED

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  1. archivando comentarios:
    ____
    Así que:

    «Existen dos formas breves de expresar lo que es un resentimiento.
    1º: un resentimiento es literalmente un ataque contra tu propia invulnerabilidad.
    2º: un resentimiento es cualquier cosa que percibas como estando afuera de ti, como separada de ti y que te gustaría que fuera diferente de lo que es.»

    ¡ahí queda eso!: 1990 🙂

    y sigue:

    «Tú ERES tu propio mundo. Y entonces, para ti, el hecho de imaginar que te gustaría que algo de tu mundo fuera diferente es, literalmente, desear que una parte de tu Ser sea diferente. Te digo, tú eres total; eres completo. Estás unificado dentro de tu ser. No hay conflicto dentro de tu Ser Real. La unidad de lo que tú eres no permite el conflicto.»

    Hay que ver esta voz de J, este J, qué drástico es:

    — si no nos gusta la familia… o “los políticos”… o lo que sea… y queremos cambiar lo que en ese mismo momento hemos separado de nosotros en nuestra mente… (donde está la causa)…… entonces, al querer cambiarlos, queremos ¡cambiarnos a nosotros mismos! —cosa imposible esta…, pues somos una unidad (solo “en bloque”, digamos… solamente en “la unión del amor”, del amor aceptado infinitamente “dentro”… en la reunión que conseguiremos todos hacer, la reunión con nuestro centro, con el centro de nuestro ser o “corazón”… solo “así” podemos “cambiar” algo).

    Así que queremos cambiar en vez de aceptar, en vez de aceptarnos, pues el universo está POR ENTERO DENTRO DE NUESTRA MENTE (cosa esta increíble una vez que nos ha costado tanto esfuerzo y tanta muerte aprender lo contrario!!!)…
    … y ya luego, una vez aceptemos que eso que vemos fuera ES NOSOTROS…… una vez eso…… ¡a ver qué nos sale hacer! ¡o no! ¡da igual!
    Entonces… con nuestro “separarnos de lo que vemos” con esa grandísima energía emocional que le metemos a la “no aceptación” (querer cambiarlo en nuestra mente, que en realidad es UNA, y no puede partirse)… con eso…… estamos pidiendo ¡más madera!…
    Qué brutos 🙂 …
    ¡estamos poniendo la energía en eso, en partirnos, cosa imposible!

    Le decimos al universo…: sí ¡yupi, yupi! ¡¡me gusta me gusta!! ¡¡me gusta la separación…, así tengo de qué quejarme! ¡¡dame dame más separación, necesitaré esa gente de la que quejarme por el resto de la “eternidad”, gente de la que separarme, riéndome de ellos… etc. !!

    Y… menos mal que esa “eternidad” es la falsa, la “del ego”… y que todos vamos renovando esto… a base de —digamos “primero” de— no creérnoslo del todo, no del todo.

    Y claro…, esto no quiere decir que debamos tener simple desinterés por el mundo… ahí está el asunto.___

    ________________

    …miramos a las cosas tomándonoslo casi todo muy personalmente… juzgando…:
    «ay, esto debería ser un poquito o un muchito diferente de como es»
    O «si esto fuera así o hubiera sido asá… yo entonces sí podría “ser” lo que entonces no puedo ser “por culpa de eso”».

    El universo lo fabricamos (en este estado actual en que lo vemos, en que así lo interpretamos)… lo fabricamos todos básicamente para perder el tiempo fabricando tiempo para tener tiempo para hacer esto mismo: para otorgarle realidad a un “afuera” que solo existe en los mundos privados de cada cual.

    Este otorgarle privadamente realidad a un “afuera” ilusorio es lo que nos separa entre nosotros… y, por tanto, a todos a la vez de nuestra esencia, esa que llamamos Amor, o Dios.

    Pero con esa esencia es como realmente las cosas “marchan”… lo anhelamos, anhelamos unión, eso es lo que mueve el mundo, es lo que está detrás y siempre lo estuvo, arropando, guiando, tejiendo.

    Nuestro constante juzgarlo todo… solo nos demuestra que no queremos ESTAR DISPUESTOS, meramente estar dispuestos, a ver más allá de las formas…, de las relaciones causales superficiales.

    Así, no podemos ver la verdadera visión, la de nuestro ser de Amor (que nada tiene que ver con cuerpos separados)… no podemos ver, no podemos tener visión… pues estamos mandando, todo el rato, el mensaje, a nuestra mente: eh, no queremos verNOS como somos (y nuestra mente gustosamente nos da la razón, pues una parte de ella necesita sufrir, interpretando mal la separación que aparentemente vemos “fuera”).

    Ese “no estar dispuestos” es pues aquello que obstaculiza la visión natural de lo que hay “detrás” de todo (que es Amor, que es nosotros)… y que es lo real:
    nuestro verdadero ser, en unidad en el Amor.

    Cuando vamos dejando ser, de forma natural, nuestra conexión con nuestro Ser (el Yo en la unidad que llamamos “Cristo”, que recuerda perfectamente su unicidad con Dios-Amor)…, entonces… el mundo se “renueva”, pero primero “para nosotros” mismos, para uno mismo… y, también, entonces, podemos “descargar” lo que sea que “sirva” a todos, descargándolo “desde la Unidad”…, desde nuestro Ser…, desde ese Yo en la Unidad que está completo, al que no le falta nada…, que es invulnerable —”regalos” para todos… que provocan que “todo sea mejor para todos”…

    Nuestra tarea:
    — en el lenguaje del curso de milagros: ver el mundo real;
    — en el lenguaje de la continuación de dicho curso, en Un Curso de amor…: elevar el yo personal, para convertirlo en el eterno devenir del “Yo elevado de la forma”…, en unión consciente con el Yo en Cristo…, en Unidad… en unión consciente con Dios, en el plan de Dios para la salvación de la forma…, de un universo de la forma que Dios arropó desde siempre, que hemos en realidad co-fabricado con Él pues como dice el curso de milagros: Dios tuvo que honrar nuestros sueños (creaciones) porque nosotros los habíamos creado, solo por eso.

    Somos Dios, somos todopoderosos… pero no estamos separados, lo estamos co-soñando… y lo único real es el Amor y por tanto no podemos “exigir” nada más que lo que somos: Amor.

    Estamos experimentando la imposible separación de Dios. Así que nada, de nosotros depende convertirla —en nuestra percepción— en aquello que realmente es: un juego de niños felices.________________

    Sí, realmente… bueno…, todo va lento…, se dispersa en mil cosas……
    pero aplica el curso, por mucha rabia que dé: no están separados de ti, son aspectos tuyos y de Dios… esos u otros maestros… el de la secta de Wisconsin que no sé si seguirá llamándose “Master Teacher”…… etc. etc.

    Hay que jo*****

    …con el ego tenemos una inercia… claro… multiplicación-dispersión y “darnos tiempo” para des-creer el tiempo……
    vamos, que hay “patrón de aprendizaje”, pauta de aprendizaje…… para largo…
    : siempre más y más patrón de aprendizaje:
    necesitamos adorar la “inteligencia” de “otros”… para así adorar la separación… para no integrarnos… para no ver “somos todo”… que somos nuestro mundo……
    así no nos permitimos poner un pie para siempre en la eternidad que somos.

    Aunque claro, esto no quiere decir que el “reconocimiento” sea malo en sí —el reconocer a otros sus cosas.

    Así que necesitamos ver “fuera” todo…, sentirlo fuera… en vez de aplicarnos constantemente el cuento, el curso de milagros; aunque claro, guardando las formas, dando gracias…, ofreciendo reconocimiento cuando nos salga expresarlo…

    No aplicamos lo que dice que “todo es nosotros”… no decimos: “hay una manera de ver esto que tiene que ver con que “yo” en realidad soy todo”;

    ya sabemos:
    lo que “disfrutamos” no lo disfrutamos porque esté “fuera” de nosotros…, y lo que nos joroba “fuera” no nos está jorobando porque esté “fuera”… sino que todo es un aspecto de nosotros mismos…

    Vaya.

    Entonces a algunos nos da por “ser maestros”… escribir mucho… hablar mucho… yo qué sé, hay que expresarse…

    Aunque claro, a veces así lo que hacemos es sustituir el aprendizaje que realmente quiere que hagamos la voz de UCDM y otras voces:

    que vayamos lo más honesta y rápidamente posible hacia aprender el contenido del curso…, que es lo importante. Y el contenido es la paz que está asociada a escuchar una sola voz.

    Es decir, que aceptemos la expiación para nosotros mismos y punto.

    Así que… ale…, ahí está inercia del “patrón de aprendizaje”, ese patrón de lo viejo, que deberíamos “vencer”, pues aquí estamos para “vencer al mundo” (para vencer ese patrón se dio, parece, este “Un Curso de amor”…, para relativizar un poco el curso de milagros y “desentumecernos de él”…) … ese patrón… nos hace ponernos “a enseñar”……… cuando lo que el curso quiere claramente es:

    — “haz lo que quieras”, pero ante todo intenta escuchar una sola voz.

    ¡Tantas tentaciones hay que nos separan de esto! Tampoco es malo ni bueno…, es “tiempo”… ya que a veces será, supongo, como todo… “útil” esto del juntarse… o yo qué sé qué cosas…

    Pero al parecer lo uno no quita lo otro:
    podríamos estar el mismo “tiempo” en la tierra y las tierras…, por toda esta clase de “eternidad”… siendo perfectamente conscientes de nuestra verdadera eternidad y sirviendo a ella haciendo aquí “servicios”… deshaciendo el “uso” que quisieron ser estos mundos del ego…

    Entonces… en realidad parece que decimos…… aunque esa no creamos que sea nuestra intención…:

    “mirad qué listo soy; cómo entiendo el curso… y qué bienintencionado soy: voy a ayudar”.

    No se nos piden buenas intenciones, realmente, si recordamos bien…… sino que se pide disposición a escuchar una sola voz —todavía más simple, pero no queremos lo simple.

    Es lógico que la alegría que da ver que todo era tan simple nos lleve a compartir… pero ¿compartir qué? Por defecto ya sabemos que se comparte el contenido del ego, separación; la gente pedimos eso.

    Se comparte también “una afición más”……, como comentábamos el otro día con David: como el aeromodelismo, el excursionismo… etc. Una más: leer o hablar del curso…, aunque en este caso en las reuniones supongo que a veces hay explícitas “llamadas a la sanación”… y esas cosas… y todo dependerá de “las urgencias”… de las honestidades… yo qué sé.

    Pero…, si lo busco en el curso de milagros (buscando esto: “Tú eres tu mundo”), pues no está dicho así en UCDM, así de directamente…, con esas mismas palabras:

    “tú eres tu mundo”.

    Claro, es que hasta tal punto “soy responsable de lo que veo”… y mi mundo cambia radicalmente si me dejo “salvar”…, abandonando la planificación usual… y esas cosas… escuchando una sola voz y no dos como siempre hicimos sin querer verlo así
    (quizá la lección de UCDM más importante para muchos sería esa que creo que es la más larga, la 135: “si me defiendo, he sido atacado”).

    Pero, para mucha gente, nos será muy difícil confiar. No confiamos en las leyes de Dios, nos hacemos separados de Él no dejándonos impulsar por tales leyes dentro nuestro (la idea dar=recibir como base… que “aquí” es “muy increíble”).

    Así que si no nos lo creíamos lo suficiente… cuando UCDM dice que no puede haber separación con nada… pues ni siquiera la hay con respecto a Dios… pues ale, aquí va la voz —en Haskell, en esos audios que hizo Haskell… no sé muy bien en qué estado… y luego al parecer pasados a libro……—
    …va la voz…… digamos “desesperada” …, y claro, le da a Haskell (¿y cuántos testimonios así más habrá?)… le dice las cosas así…… además haciendo un poco como “de puente” con la forma de hablar de Un Curso de amor —según creo, por cierto.

    Actúa la “urgencia”, como dice en Un Curso de amor… o las prisas celestiales, como le decía a Helen la voz en el dictado de UCDM…

    ____

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