Especialismo. Haskell: «Viaje más allá de las palabras». Un Curso de milagros RELOADED   2 comments

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Brent A. Haskell; "autor" de “Viaje más allá de las palabras”

Brent A. Haskell; autor de “Viaje más allá de las palabras”

[- Podéis mirar en la página de índices, de Haskell, para encontrar los enlaces a estos textos traducidos, etc.
– Los PDF también están además en esta carpeta pública, que tengo en google.
– Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que progresivamente iré completando.
– Esta transmisión aparenta haber sido dada claramente por la misma voz que dictó Un curso de milagros (UCDM), y que habló por la personalidad de Jesús.
– La siguiente parte del texto Viaje…, sirve como acompañamiento —más o menos— para las lecciones 155 a 161 del libro de ejercicios de Un curso de milagros (UCDM) (según las indicaciones del propio Haskell en su texto publicado).]

Especialismo [lecciones 155-161]

Saludos de nuevo. Soy Jeshua. Hoy he venido
para seguir, contigo, mi comentario sobre
Un curso de milagros.

Antes estuve conversando contigo
sobre tus valores y tu valorar.
Ciertamente que tu valorar es una parte muy, pero que muy significativa
de todo este curso.
Y podría decirse que, en gran medida,
la esencia del curso,
es comprender tu valorar,
comprender lo que esto supone, lo que crea…
y entender cómo el hecho de liberarte a ti mismo de todos tus valores
es lo que te brinda libertad

Hemos hablado de tu valorar, sobre cómo ello tiene que ver con tus enfermedades.
Hemos hablado de tu valorar, en lo que respecta a tu libertad.
Hemos hablado acerca de tu valoración del tiempo,
y de cómo el tiempo es uno de los mayores valores que utilizas
para crear aquello que tú crees que eres.

Hoy deseo conversar contigo sobre las relaciones.
En Un curso de milagros hablo a menudo de las relaciones especiales.
Siempre dije que las relaciones especiales
son un obstáculo, una barrera,
que te separa de tu paz, tu libertad,
y de tu capacidad de experimentar este curso.

En pocas palabras, tus relaciones especiales son aquellas que tú valoras.
Entonces, cuando digo relación “especial”,
quiero decir una de aquellas a las cuales
les has otorgado algún valor en tu vida.

En el texto, he dicho, muy directamente,
“Tú no quieres que nada de lo que tú consideres valioso
sea lo que tiene lugar en una relación.
No decides hacer nada a tu manera
para deteriorarlas o para crear armonía en ellas”1.
La esencia de estas palabras es que el amor es solo libertad.

Acuérdate ahora de tu valorar;
cuando valoras algo
definitivamente sientes que su presencia es necesaria
para poder ser lo que tú eres.
Así, tu valorar consiste en mirar hacia fuera de ti mismo hacia cierta cosa,
ya sea un cuerpo, ya sea el tiempo, ya sea una circunstancia…
y te está diciendo que requieres de esa cosa
para poder ser lo que tú eres.
Y lo que veas fuera de ti mismo
es de este mundo, y pasará.
Así, con tu valorar, creas tu propia muerte.

Así sucede también con la relación.
La búsqueda de amor,
el buscar ser amado,
es de lo que tantas cosas en tu mundo parecen tratar.
Tus libros, tus canciones, tu poesía, tus temas…
todos ellos tratan del amor.
Pero de lo que realmente tratan es, hasta en su más mínima parte,
de las relaciones especiales.

Porque tratan sobre la valoración de una relación.
Y las palabras “te necesito”
se entienden como que declaran cariño.
De hecho, eso no es así en absoluto.
Pues, como dije antes,
cuando necesitas algo,
lo has hecho una parte de tu yo.
Y cuando necesitas una relación, igualmente,
también has diseñado un yo,
que es realmente un autoconcepto,
y has basado parte de dicho autoconcepto en la relación.
Así, para ti se convierte en algo especial.

Entonces, si esa relación se altera,
debes alterar tu autoconcepto,
lo que supone alterar tu yo.
Y entonces te entra miedo, y sientes resistencia, dolor, resentimiento,
y todo aquello que asocias a la pérdida del amor.
Y, de veras,
todo eso que está asociado a la pérdida del amor
no es nada más que la medida de hasta qué punto
has creído que el especialismo es amor.

En este mundo, has elegido la ilusión de separación
y la ilusión de los cuerpos.
Te garantizo que cuando trates de descubrir quién eres
en los términos de esa separación y esos cuerpos,
fracasarás.
En este mundo, donde la pérdida del amor
está basada en lo que otro cuerpo hace,
cuando los cambios en el comportamiento de otro cuerpo
amenazan tu autoconcepto y lo que tú eres,
entonces, solo ves el mundo de especialismo,

y de dolor,
y NO ves el mundo del amor.

He dicho en el texto
que la búsqueda del especialismo siempre te brinda dolor.
Y eso es cierto.
Lo que estoy diciendo es esto:
en la medida en que valores una relación,
en la medida en que valores lo que otro ser hace, dice, piensa…
estás haciendo de las acciones, palabras o pensamientos de esa persona
una parte necesaria de lo que TÚ eres.
En la medida en que valores una relación,
siempre encontrarás dolor, porque todo ello pasará
–el cuerpo, las acciones, las palabras y los pensamientos.
Y, cuando se vayan,
así como cuando se vaya todo lo demás que tú valoras,
creerás que parte de ti ha muerto.

Entonces, valorar, aun en las relaciones,
no es nada más que la creación de tu propia muerte.
Escúchame bien.
Buscar el especialismo es el deseo de morir,
y de sentir dolor.

A aquellos empapados en la creencia en el especialismo,
y en la creencia de que el especialismo es amor,
les podría parecer
que estoy diciendo todo esto para rechazar el amor.
Verdaderamente eso no es así.
Lo que estoy tratando de señalarte es, más bien,
el amor que te brinda libertad, paz y alegría.

Amar a otro tanto
que le permitas a ese ser una libertad total,
libertad total para correr y bailar…
fluir a través de esta vida o de cualquier vida,
con la alegría de un niño pequeño…
amar a alguien de esa manera es,
ciertamente, amor verdadero.

Tan pronto como EMPIECES a definir quién eres tú
en términos de la relación,
inmediatamente has elegido que ese ser
NO SEA LIBRE.
Has elegido para ese ser
correr, danzar, jugar y reír,
solamente en tanto que ello refuerce tu concepto
acerca de lo que tú crees que eres.

Tu Único Ser es de Dios, es de libertad y es de amor.
Tu Ser Uno, en su realidad, no tiene miedo de estar solo,
pues sabe que no existe tal cosa como la soledad.
Existe solo Unicidad.

En el especialismo,
es decir, cuando deseas que una persona reafirme
eso que tú crees que eres,
vemos que se trata de una forma, no ya de amor,
sino de odio.
Dije, miles de años atrás,
que tus propios familiares se convertirán en tus enemigos.
Y lo que quise decir era esto:
en las relaciones que definen quién eres tú,
ya sean las que tienes como hermano, hermana, padre, amante o amigo…
es ahí, en esas relaciones…
donde sientes resistencia ante la libertad del otro,
y en las cuales sientes dolor cuando el otro
elige ser libre.

Así, de veras,
amar es permitir una libertad total.
Y desear cualquier otra cosa para el otro
es solo una forma de valorar, dentro de ti mismo;
y eso es el deseo del especialismo.

Para convertirte en un niño pequeño,
para danzar tu vida con gozo, con libertad y con verdadero amor,
lo que necesitas hacer es no valorar ninguna relación.

No se trata de aversión.
No se trata de ausencia de amor.
Es más bien el dar del amor mismo,
en la forma de libertad y gozo.

Cuando, dentro de ti mismo, no necesitas nada de fuera de ti mismo,
entonces, eres libre para amar.
Esto se aplica especialmente a tus relaciones,
de las cuales hemos estado hablando hoy.

Esto resultará más claro según progresemos
hacia tu libertad y tu gozo.
Mas, por ahora, escúchame bien,
cuando te hablo de tus valores,
y cuando te insisto en no valorar lo que no tiene valor;
escúchame bien cuando te digo que no eres un cuerpo,
que no eres de esta tierra,
que no eres del espacio y del tiempo…
que eres libre.

Las relaciones de las que hemos hablado hoy
son esas que percibes
que están basadas en cuerpos, en el espacio y el tiempo,
y en las acciones que los cuerpos parecen realizar.
Cuando no valoras esas cosas,
cuando te haces libre, libre para amar y para dar libertad sin juicio,
sin importar lo que el otro ser hace…
cuando das esa libertad…
entonces eso es lo que recibes de vuelta.

Todo lo que das, es a ti mismo a quien se lo das.
Y cuando das libertad, una libertad que solo puedes dar cuando no valoras,
cuando no NECESITAS… entonces…
es cuando recibes esa misma libertad;
y esa libertad constituirá tu gozo.
Escúchame bien.
Estas lecciones te pueden parecer difíciles;
estas lecciones te pueden parecer negativas,
pero en realidad están repletas de amor.
Y están llenas de una verdad que,
cuando la escuches y la entiendas,
te brindará tu gozo, tu paz y tu libertad.
Entonces, les darás a los demás su gozo,
su paz y su libertad,
y te convertirás en uno de los salvadores del mundo.

El paso que te llevará hasta allí no será el de valorar,
ni el de necesitar,
sino, más bien, el de permitir, y por tanto el de recibir,
tu libertad.

Bendiciones para todos. Eso es todo.

____

1 T-16.I.3:1-2

 

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2 Respuestas a “Especialismo. Haskell: «Viaje más allá de las palabras». Un Curso de milagros RELOADED

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  1. archivo comentario no puesto:

    ___

    … rehola,
    se me ocurrió algo que puede servir para “deshacer controversias”…, por si queréis seguir este hilo extenso, ya que la confusión expresada sería importante, esa confusión que puede provocar “ir contra” ciertas terapias, comparándolas con otras tareas, prácticas, técnicas…, y por si os sirve a algún lector del curso u otras personas.

    UCDM básicamente no dice nada sobre qué hacer o no hacer en el mundo. No tiene nada que ver con que estemos “obligados” a elegir seleccionar unas situaciones… y no otras; UCDM sería para cobrar consciencia de que lo que importa es “con quién” (interiormente) hacemos lo que hacemos, y no directamente “lo que hacemos”, pues no sería relevante; como sabréis, el curso es plenamente “abstracto”, digamos.

    Esto es lo que quería aportar:

    Existe una materialización (en forma de texto) de aquella frase del curso de milagros…, donde se decía que también a él lo tenemos que “dejar atrás”, de algún modo.

    Esta materialización es otra magnífica transmisión, publicada en el 2001; es un texto (parece que las prisas celestiales “obligan”… “mandan” 🙂 ).

    Se llama “Un Curso de amor” 🙂
    (no olvidándonos, claro, de que… en la vida… “habrá que” seguir exponiendo al ego… exponiendo los obstáculos).

    Lo siguiente puede servir de invitación (sacado del apéndice: “Aprender en el tiempo de Cristo).

    Hay que tener en cuenta que “la unidad” no se puede aprender, sino solo recordar:

    «En la relación directa que se alcanza en la unión, no se requiere de ningún aprendizaje. Mientras no hayas reconocido verdaderamente la unidad, continúas percibiéndote a ti mismo como un ser que aprende. Esta es la única razón para esta continuación [Un Curso de amor] del trabajo que se dio en Un Curso de milagros. Mientras que continúes esforzándote en lo que no se puede aprender, mientras que continúes viéndote como un estudiante que busca adquirir lo que aún no tiene… no puedes reconocer la unidad en la que existes, y así ser liberado del aprendizaje para siempre.»

    Aún no estamos liberados del “patrón del aprendizaje”, que pertenece a “lo viejo”.

    Seguramente éste patrón está permitiéndonos cerrarnos a nuestros “dones” (dones de sanación, relativos a la capacidad de unirnos, de la unión, que se da con nuestro permiso de forma natural, sin esfuerzo y sin pensar o analizar).

    Estamos apegados a aprender mediante la aplicación de esfuerzo y pensamiento.

    Esto tiene todavía un gran poder de convocarnos, y cada vez más “para mal” que para bien:
    el esfuerzo…, el pensamiento…

    Los egos vibramos con gusto ahí, aún, en esa especie de “masoquismo existencial” connatural al ego.

  2. archivo otro comentario más extenso que hice:

    ———

    ya habrás visto qué es lo que dice el curso de milagros sobre ello: que en primer lugar “no hay que hacer nada”.

    Aquí hemos venido a recordar el lenguaje de nuestro corazón, del centro de nuestro ser.

    Vamos a hablar de ello, como invitación a leer Un Curso de amor. No sé si empezaste a ello.

    Y es que todos ya estamos, y todo el día, “haciendo” demasiado: maniobrando sin parar, tal y como podemos ver claramente en nuestra mente.

    Maniobramos en el caos del ego, caos que, “detrás”, tiene su propio sistema coherente de pensamiento: el que el texto de UCDM expone, y que también queda expuesto en Un Curso de amor (UCDA).

    Es decir, siempre estamos, por defecto, “pensando” de la manera vieja de pensar, “sin Dios”.

    Nos ayuda, en esta macabra tarea, el estar sujetos a sensaciones corporales, a sensaciones que interpretamos de manera miedosa por tener ese sistema de pensamiento, y por habernos identificado:
    — primero con el ego como sistema de interpretación de la idea de la separación…
    — y luego con el cuerpo, de la manera que el ego dictó.

    Así, el “no-problema” es que hemos identificado nuestro SER con el cuerpo. Pero sabes que no es un problema, porque los cuerpos son en el fondo “neutrales”, pese a todo ese caos de interpretaciones que parecen poseernos, dentro de este mar de emociones y sensaciones en que nos vemos sumergidos “como si no fuera por nuestra propia elección” (como sabes, todo un engaño desde siempre).

    Así, creemos tener el corazón puesto en algo que solo nos puede traicionar: el universo interpretado con el ego.

    Con el curso de milagros aprendemos a reinterpretar todo. Con el curso de amor se nos invita a ver algo que ya habíamos empezado con UCDM: a ver que en realidad estamos descubriendo, recordando… pues el amor no puede ser aprendido, el amor es, Dios es.

    Y lo que pasa pues, en esa sustitución de interpretaciones, es que estamos permitiendo que los sentimientos de unidad, que no “emociones”, cambien nuestra percepción descubrimiento tras descubrimiento, “descargando” Unidad aquí… trayendo el Cielo, la Unidad, Cristo…, a la tierra.

    Y, como empezamos a “saber”, no somos un cuerpo; por tanto, podemos reunir de nuevo mente y corazón, centrando nuestro corazón, centrando el centro de nuestro ser, allá donde verdaderamente estamos: pensando con Dios.

    Ello, como sabes por UCDM, si seguimos la guía interior que no falla… primero nos ha de servir a nosotros, y así todo se pondrá, automáticamente, al servicio de todos y todo —sirviendo a la vez a la Mente de todos, al Ser Uno, en unión recordada con todos y con Dios.

    Nuestro recordar que “no somos cuerpos” es algo que aprendemos a base de SENTIMIENTOS, no de sensaciones o emociones.

    Entonces también hay que distinguir claramente las emociones de los sentimientos.

    Las emociones dependerían del cuerpo y de sus sensaciones, partirían de él, frenéticamente. Por ejemplo, por así decirlo, el “amor falso”, partiendo de impulsos físicos que distorsionan el eterno impulso milagroso que somos… en nuestro cotidiano y macabro sacrificio al ídolo de la muerte.

    Yendo al grano entonces, al grano de lo que me ha surgido decirte ante esa cuestión tan general…:

    mira, como te dije, leamos el curso de amor (lo llamaré UCDA). Ahí está la respuesta a lo que cuestionas. Se haya muy claramente expuesta, o se haya más concretamente expuesta en UCDA que en UCDM.

    UCDA sirve de continuación a UCDM. Es una invitación a ir “más allá” del curso de milagros, tal y como por cierto el propio curso de milagros indica que, por favor, hagamos, cuando podamos y lo sintamos.

    Mira, te propongo que leamos detenidamente estos párrafos del curso de amor:

    «El propósito de esta lección es ayudarte a ver que las emociones no son el verdadero pensamiento de tu corazón. ¿En qué otro lenguaje puede hablar tu corazón? En un lenguaje susurrado, tan apacible que quienes no cultivan la quietud no lo conocen. El lenguaje del corazón es el lenguaje de la comunión.»

    “Sentimientos”, por tanto, que debemos aprender a no interpretar; normalmente tendremos miedo de, por ejemplo, sentir que “somos todo”, o que un Ser envuelve nuestro cuerpo, un Ser que quizá nos esté invitando a que regresemos a él, a que nos identifiquemos más bien con él.

    Esto quizá lo hayas podido sentir muy literalmente por momentos; es como estar a la vez en el cuerpo y fuera del cuerpo, aunque no se puede expresar… es como una especie de percepción, un sentimiento, de fortaleza, incluso de “pesadez segura”. Y eso se puede “usar”, aunque la palabra usar no sea la correcta, sino más bien diríamos “servicio”, el asociado al milagro…, el servicio a nuestro Ser que automáticamente “sirve” a todo.

    Otro párrafo dice así:

    «Las emociones hablan el idioma del yo separado, no el lenguaje del corazón. Son la primera línea de tu sistema de defensa, siempre vigilantes de lo que pueda lastimar al pequeño yo que creen que está bajo su protección, o bien a los otros pequeños yos que tú crees que están bajo tu protección. Pero recuerda ahora cuánto se asemeja lo que tú has hecho [soñamos el universo de la forma] a la creación, pero no en la sustancia, sino en la forma. La creación no necesita protección, y sólo tu creencia en esa necesidad es lo que provoca que tus sentimientos hayan quedado oscurecidos por la ilusión. Si no sintieras necesidad de proteger tu corazón, o los cuerpos que amas, tus sentimientos conservarían su inocencia y no podrían lastimarte.»

    Nuestros sentimientos quedan oscurecidos por el sistema del ego que ha sido proyectado, implementado, que se ve apoyado… por las proyecciones corporales, tan caóticas, con sus sensaciones y emociones.

    Si viste, estamos o estábamos a menudo abrumados por las emociones, pero cada vez nos damos más cuenta de ello, espero. Las emociones nos hacen sentimos con necesidad de proteger, con necesidad de controlar. Hemos distorsionado así lo que viene de nuestro centro del ser, del “corazón”: puro sentimiento, pura energía creadora con la que cada uno para sí mismo primero disolverá, en el Amor, este mundo de odio simulado.

    Así, UCDA, y otras personas, distinguen muy bien entre sentimientos y sensaciones, y para crear un espacio, a su vez, donde distingamos claramente “emociones” de “sentimientos”.

    Los sentimientos de unidad, que habrás tenido, que UCDA pretende invitarte a que conserves para siempre en tu vida, son sentimientos que no tienen ni la urgencia ni la falsa “dependencia” que muestran de las emociones (dependencia de lo falso, de las formas, de lo perecedero… y no de la relación, del compartir en la relación). Ya lo ha expresado bellamente el párrafo que he citado, de UCDA.

    Pueden los sentimientos “invitarnos a la acción”, vale, pues nosotros, siendo esos sentimientos, cobramos consciencia alegre de “nuestra eternidad”… pero, la acción, será de otra manera que la que usualmente tenemos partiendo de emociones (con, por ejemplo, ese tipo de amor que es miedo u odio disfrazado…, el amor especial…).

    Es curioso que todo sea tan simple. Es simple ver cómo los pensamientos en realidad no nos vienen por los ojos ni por los oídos, son en el fondo interpretaciones mentales que parten del sistema del ego, y que no podemos claramente discernir debido al caos en que consiste nuestro cotidiano vivir “aprisionados” con las sensaciones, interpretadas con el ego y sus esclavas las emociones.

    Sin embargo, lo que pensamos es muy importante para nosotros, o es lo más importante; nos identificamos mucho con ello, como dice UCDA… pero ello no procede en realidad del mundo.

    Y siendo tan importante (esa es parte de la simple “teoría” de UCDM: la importancia de lo mental), sin embargo… no le prestamos atención.

    El curso, como sabes, dice que esa falta de atención no es casual, pues cumple un propósito: aquí venimos con el propósito del ego, a creer que podemos hacernos daño, confirmando separación; venimos a creer que el sufrimiento es real; es decir, venimos a ser especiales: “padres especiales”… “maestros especiales”, personas “más amorosas” que el resto… o “más dañinas” que el resto… o “más valientes”… o “más tontas y débiles”. Todo eso… que “ya sabemos”.

    Al final de la cita que puse arriba dice claramente esto:
    «simplemente comprende dentro de tu ser que eso no es real, y que no necesita ser parte de tu vida. Entonces, quédate en silencio. Y eso es todo.»

    Si hacemos esto, en algún momento habremos visto que nos llegan sentimientos, “plenitud”, etc. No son “metafóricos”…, responden a lo que verdaeramente somos, apuntan a ello. Entonces, se trataría de no interpretar tales sentimientos, de “ponerlos al servicio” del Amor, que ya sería su naturaleza, Amor.

    Pero normalmente configuramos las vidas para huir de los sentimientos, incluso aunque estemos haciendo el curso de milagros, o todavía con más razón si lo hacemos, pues podemos usar el curso para paradójicamente huir de los sentimientos. Por ello parece que Yeshua ha dado el curso de amor, publicado en el 2001.

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