“Datos abiertos”: La Verdad como Visibilidad – la Verdad en acción (open data, la nueva evolución de lo público). Entrevista a Bernard Stiegler… etc.   Leave a comment

Bernard Stiegler  (foto de http://www.rslnmag.fr)

Bernard Stiegler.
En este texto, abajo, traducimos una entrevista suya sobre Datos abiertos.
Como vemos, nos espera un “devenir transparente e iluminado”, del cual empezamos a hablar aquí, pues obviamente en esta “era de la consciencia crística” (donde progresivamente aprenderemos a DESCUBRIR —desde nuestro Interior recordado— más que a “aprender”…) apunta ya todo esto desde hace tiempo.
(foto de http://www.rslnmag.fr)

Índice:
— Breve cita para contextualizar: Stiegler
— Civilización
— ¿Transparencia?
— ¿Trans-individuación?
— Transparencia, valores, y la entrevista final

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Breve cita para contextualizar: Stiegler

Antes de nada, citamos un comentario más general de Stiegler, para contextualizar.

En él vemos cómo de sencillamente habla hoy, a través de Stiegler o de cualquiera de nosotros y en según qué ocasiones… esa “parte” de “Dios dentro de nosotros”, del Dios/Diosa personal y susurrante que habita dentro nuestro.

Es decir, que como cuando lo hace en nosotros, ahora también veremos hablar a ese Amor-Luz que nos cohesiona, que cohesiona todo… y en realidad produce todo lo que vemos en su « ¡ya funciona!… ¡y no tenemos que hacer nada! ».

Ese anhelo, ese deseo más allá de la necesidad… esa parte o ese aspecto expresivo del anhelo… lo vemos aquí pronunciado; lo podríamos llamar anhelo de bien…, de bondad, de verdad.

El anhelo se expresa esta vez en un lenguaje digamos “laico” o laicizante, pues como decíamos, se trata de un “filósofo” (cosa quizá más de moda en Francia, donde quizá se tocan más públicamente ciertas “profundidades” reales que parecen no tocarse tanto en España). Pero, curiosamente, ninguna filosofía puede ser del todo “laica”, pues en los buenos filósofos parece que se tiene muy presente el que parece ser un problema clásico, y simple: el del alma y su condición ascendente-burbujeante.

Se trata de otra entrevista, distinta de la que abajo traducimos (sobre “Datos abiertos”)— donde Stiegler dice esto sobre nuestros “problemas globales”:

«Opino que hay que reconstruir la creencia. Hoy en día necesitamos reencontrarnos con la existencia. Cuando se educa a un niño, también queremos que crezca como persona. Lo que define la vida humana radica en el intento de convertir el deseo en sublimación. Somos seres de deseo (que pueden ser negativos): el propósito de una sociedad civilizada consiste en la regulación de las pulsiones que cada uno lleva consigo para traspasarlo en el ámbito de la elevación y no de la destrucción. Cada ser humano necesita elevarse, y lo puede hacer de mil maneras distintas […]. En nuestra sociedad de capitalismo hiperindustrializado, lo que se busca es rebajar, nivelar, para que todos y cada uno se conforme a los intereses de la producción capitalista.» (Conversación con Jean-Cristophe Planche)

Civilización

¿Civilizada?

Sí, el “problema” es que vivimos en una civilización muy “primitiva”, ya que en gran medida todavía nos guiamos, íntima y colectivamente, por el principio falso de la separación y por el de “no hay suficiente”, etc.

Ya no tenemos por qué seguir eligiendo estos dos principios-guía, al menos no “inconscientemente” —tal y como parecemos hacerlo hoy mayoritariamente.

La extensión del comercio, por cierto, la extensión del capitalismo…, a la larga va a irnos ayudando —pese a todo lo “malo” que se puede observar…—… ayudando… a “globalizar” también nuestra mente, en el sentido de ver que nuestro único problema era pensar que estábamos realmente separados de alguien o de algo.

Al dejar de elegir esos “principios”, el universo responderá con Abundancia y con Unidad… pues aquí, aunque no lo parezca, se hace nuestra verdadera voluntad —pues…, tal y como se dijo hace mucho tiempo…: el reino de los cielos está en nuestro interior.

¿Y cómo es eso? Sí, porque el universo realmente se dirige desde nuestro interior, es decir, desde nuestras creencias (si creemos en separación y escasez, se nos darán las condiciones para tener tales experiencias).

El universo, tal y como irá demostrando más y más la “lenta” “Ciencia”… es una especie de proyección, una ilusión de la Consciencia… una ilusión que en el fondo se encuentra en algo que podríamos llamar… “una sola mente”.

Así, hasta que instalemos este planeta en una “era de luz y vida” (que son esas etapas a las que estarían destinados los planetas habitados, llamadas así en El libro de Urantia, que es una revelación fundamental del pasado siglo XX) nos veremos quizá pasando por diversas fases de transparencia.

¿Transparencia?

Sí, las cuestiones personales nos darán igual (en el sentido ego, no en el sentido de nuestra verdadera realización, pues el hecho de la personalidad es clave).

Mientras de ello se aprovechan hoy para hacer negocio con nuestros datos las industrias culturales…, esperamos, obviamente, que todo cambie para mejor, como siempre ocurre en el largo plazo… y que públicamente también podamos utilizar las nuevas e inevitables “posibilidades” que tenemos ya aquí, con la existencia del acceso a datos más o menos “íntimos”.

Se crearán y mejorarán las instituciones necesarias de control del uso de los datos… para conseguir ciclos virtuosos de individuación (es decir, procesos donde “todo gana”…, donde “todos ganan”) en nuestra sociedad —es decir, circuitos de trans-individuación —como los llamaría otro filósofo francés clave y muy inspirado, Simondon, en el que se basa en gran medida Stiegler.

¿Trans-individuación?

Un ejemplo de transindividuación sería una verdadera política, por ejemplo.

Dichos circuitos de transindividuación podríamos definirlos así: como aquellos donde:

  • las cargas pre-individuales que portamos la gente en tanto que individuos con un fondo preindividual (genético-espiritual)…
  • así como las cargas preindividuales que porta lo colectivo, es decir, ese medio o entorno natural-cultural-lingüístico en el que los individuos podemos individuarnos (o desindividuarnos al no poder elegir nuestra “elevación”)…
  • ambas cargas… pueden componer y entre-componerse… mediante el uso virtuoso de esa tensión inevitable que existe entre lo “individual” y lo “colectivo”… en ciclos virtuosos llamados por Stiegler “circuitos de transindividuación” (circuitos más o menos “largos”).

En ellos y con ellos conseguimos “ganar todos”…, permitiendo así la natural “elevación del todo”. Al mismo tiempo, con ellos se plantan unas condiciones que facilitan y amplifican ese diálogo o contacto natural, consciente, con nuestro interior susurrante, donde habitan la Verdad, la Belleza y la Bondad de nuestro común “motor inmóvil” (que sería lo único verdaderamente “común”): Dios/Diosa, un Dios-Diosa que a todos nos habla y guía personalmente.

Transparencia, valores, y la entrevista final

Nos dará cada vez más igual que se vean o se sepan casi todos “nuestros” datos. No nos importará ser casi completamente transparentes, “sinceros”, en casi todos los niveles, sin medias verdades, sin omisiones, etc.

Algo que estaría hoy apuntando hacia lo que hemos dicho sería lo que llamamos “Datos abiertos“, “Open data“. Tiene que ver por ejemplo, siquiera para empezar, con el manejo y la visualización de muchos datos que ya son “públicos”.

Las herramientas que puedan surgir de este movimiento ciudadano se estarían quizá utilizando ambiguamente, como se dirá en la entrevista más abajo. Y es que “todo” aún es “ambiguo” en esta civilización, ya que, como decíamos, en nuestra evolución no hemos abrazado todavía claramente el otro principio guía: el de la unión.

Conseguir cumplir con aquel “movimiento” de recambio de principios dependerá exclusivamente de que todos vayamos “siguiendo nuestros sentimientos” a cada paso… es decir, tomando interior y personalmente dicho principio de la unión, a cada instante y respecto a todo… y sin sentir que lo hacemos “por obligación” (es, sin sentir culpa ninguna), por cierto… y sin condenar interiormente a quienes parece que no siguen el mismo proceso —la condena, el juicio, como sabemos, solo prolongan o multiplican lo mismo que decimos no desear.

¿Y cómo se llegará a tal transparencia? Casi todo el mundo irá teniendo “la consciencia tranquila”… podrá proclamar lo que es, lo que hace… primero ante Sí Mismo, luego ante el resto, públicamente, en más y más aspectos —estará más y más en coherencia consigo mismo.

A todo el mundo le dará igual que se sepa incluso sobre sus relaciones “personales”… creencias… pasado… historia personal… sobre el dinero o bienes que gana o pierde… sobre lo que hizo, hace o deja de hacer para poder vivir con plenitud.

¿Y cómo ocurrirá esto en tal era de luz y vida?

Bueno, porque todos seremos lo que podríamos llamar… “seres iluminados”… o bien “casi iluminados”…, o bien tendremos muy presente la cuestión (la espiritual, la más importante) desde muy temprana edad, ya que nos educaremos “en valores”, es decir, en aprender a sentir-pensar por nosotros mismos (lo cual redunda en beneficio de todos), en elegir y construir…, y no en acumular sin pensar, es decir, como borregos… datos sobre “lo ya hecho” —es decir, los pretendidos “hechos”.

Esta es la cuestión más simple del mundo, y atañe a las cuestiones más simples (confianza y comunicación), de las cuales ahora no sabemos ni queremos siquiera hablar —no sabemos, empezando con nuestras relaciones personales, donde creamos literales infiernos. Esto atañe a la importancia de simplemente saber observar, observar “lo que es”… y compartir esa consciencia en confianza… y poder ser honestos y responsables, desde pequeñitos, simplemente con lo que es, y por lo que es.

Vivimos en una sociedad que en gran parte y de cierto modo se nutre de la destrucción sistemática de los “valores” más básicos (de eso que llamábamos cualidades de relación en Relación I): confianza-consciencia, honestidad y responsabilidad.

Y una vez instalados colectivamente en la etapa de luz y vida, seremos humanos a los cuales no les importarán las cuestiones “egoicas”, no por encima de “las otras” —de las cuestiones de “su esencia”, de nuestro “ser de luz”, desde el cual co-creamos o co-soñamos el universo… junto a todo el resto de seres en todos los “planos”.

Esas cuestiones “egoicas” atañen a las circunstancias del cuerpo, a nuestra historia personal —en definitiva, a lo que valoramos aquí. Pero, una vez que nuestra consciencia se instale en y con la Relación interior que fundamenta y crea este mundo, no hará falta valorar nada “desde el exterior hacia dentro”, sino sobre todo al revés —del “interior hacia fuera” (por así decirlo)…

[Podéis leer sobre la verdad como visibilidad ciertas cosas muy básicas en Conversaciones con Dios, de Neale Donald Walsch.] 

A continuación, en la serie de artículos que inauguramos con este, iremos tomando cosas de la “filosofía” y la práctica… para abarcarlas desde la más fundamental “espiritualidad” —y seguir así ahondando en por ejemplo esa serie que hacemos, llamada la Relación.

Ahora traduzco del francés una entrevista, creo que del 2011, de la web RSLN (Regards sus le numérique). En ella se entrevista a un “filósofo” digamos “práctico”… llamado Bernard Stiegler… que es un “viejo” conocido nuestro.

De este “filósofo” hablaremos más en el futuro, más de lo que lo hicimos arriba. ¿Por qué? Pues para hablar de “la verdad”, la individuación, la Vida… para hacer un contraste entre “filosofía” y “espiritualidad”, del cual saldrían ganando las dos (pues nada está separado). Hablaremos también de nuestro “ser dependientes de lo social”… cuando abarquemos de cierto modo discursos como el de Stiegler, mediante las básicas revelaciones que divulgamos por aquí (como el libro de Urantia ya citado).

Stiegler digamos que lleva un poco “la espiritualidad” a la práctica, como en realidad hacía la filosofía si se entiende bien. Y es que “hablar”, mientras no estemos iluminados, aún seguirá siendo una “práctica” importante. Es importante el hecho de que alojemos en nuestra mente ciertos conceptos, conceptos que nos vienen de forma preindividual, y que tenemos que interiorizar y “criticar”, pues ellos involucran formas de relación, y queremos cambiar esas relaciones cambiando los principios estructurantes, las creencias (y por tanto desde el interior…, es decir, solo como manifestación de nuestro re-cambio interior de principios-guía).

Así, nos relacionamos con los demás y lo demás dependiendo de nuestro auto-concepto, que a su vez podríamos para empezar decir que depende en parte de cómo hemos interiorizado esas creencias y conceptos que guían y modulan el devenir de una sociedad. Quizá la implementación más intensa de tales creencias nos traspasa y nos conforma cuando somos niños, en los hogares, mediante los padres o acompañantes y mediante las industrias culturales, como esas que rondan en torno a la televisión, y que afectan a la educación de los niños con una destrucción más o menos sistemática —por programada— de los valores: confianza, responsabilidad “adulta”… honestidad…

“Hablar”, “pensar” con conceptos, es pues aún y por mucho tiempo una “práctica” muy importante, ya que ellos son en parte una vía de acceso para el modelado de nuestro auto-concepto y, por tanto, de las relaciones que surgen de cómo nos vemos a nosotros mismos.

Mientras tanto, por cierto, y progresivamente… iremos consiguiendo evitar todo concepto, al instalarnos en eso que llamábamos etapa de luz y vida, donde podríamos decir que nos comunicaremos por medio del “sentimiento”, mediante “el Ser” (no nos hará falta ver tan cerca el contraste ilusorio entre “mal” y “bien”).

Así que todo esto es “práctico” por ser de entrada al menos una propuesta de lenguaje, o una transformación de las categorías que subyacen al lenguaje usual (categorías que por cierto anteponen nuestra separación a cualquier otra cosa —a lo cual ya aludíamos cuando hablábamos arriba de nuestro “principio guía inconsciente”: separación).

Podemos pues crear o “resucitar” conceptos y temas que nos y os pueden seguramente incitar, si no los conocéis, a la unión, a la verdad… a pensar, hablar y actuar en general “de otro modo” —en un mundo que parece “ir por delante” en cuanto a esas tontas “prisas por el consumo”, y en cuanto al aún tonto “crecimiento” que conlleva.

Divulgábamos ya algo sobre Stiegler, o empezábamos a ello, en nuestras anteriores webs (a cuento de la filosofía de Simondon, etc.).
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Entrevista: «Bernard Stiegler: el open data es un acontecimiento de una amplitud comparable a la aparición del alfabeto»

RSLN : ¿Que representa el desarrollo de los datos abiertos (Open data) en la gran aventura de lo digital?

Bernard Stiegler : es el resultado de una gran ruptura ya hace tiempo comenzada, y que no tiene nada que ver con las precedentes. Todas las tecnologías que durante un siglo han estado monopolizadas por la industria de la cultura, en el sentido amplio del término, están ya pasando a las manos de los ciudadanos.

Este es un acontecimiento de amplitud comparable a la aparición de ese alfabeto que, como técnica de publicación, es decir, de “hacer público”, se encuentra en la base de la res publica, así como todo aquello que se ha desarrollado tras Gutenberg y la Reforma, generalizando el acceso a la escritura impresa y al saber.

En el presente, vemos que todas las actividades industriales, culturales y científicas están dejando una huella digital que cualquiera puede explotar gracias a herramientas cada vez más accesibles. Lo que está en juego es muy importante: es un cambio de época. Y para pensar este fenómeno del Open data en su aspecto singular, se debe reflexionar sobre los metadatos —que hacen que los datos sean activos.

RSLN : El Open data solo es un eslabón de esta revolución…

Bernard Stiegler : Cada uno de nosotros no solo ya está utilizando las herramientas digitales, sino que participa mediante sus prácticas en la producción de metadatos. Ahora bien, éstos juegan un papel determinado en los destinos humanos desde la protohistoria: se han descubierto en el siglo XIX y XX ciertas tabletas de arcilla, cubiertas de escritura cuneiforme, que describían el contenido de otras tabletas —son los primeros sistemas de indexación conocidos: los primeros metadatos.

Aquel que domine la producción de los metadatos tendrá un poder sobre la memoria colectiva: puede condicionar los debates públicos y los aprendizajes. Con lo digital, esta producción, que en otro tiempo era “top down“, se convierte en “bottom up“, lo cual modifica la producción y la difusión de los saberes, que ya no son cosas exclusivas de los poderes constituidos (políticos, religiosos, industriales…) —el ejemplo típico de esta transferencia es la Wikipedia.

Es seguro que el movimiento está muy desordenado y aún poco analizado, aparte de que, si algunos crean metadatos de manera consciente, muchos lo hacen sin darse cuenta mediante esas cookies que se “depositan” en sus ordenadores, o bien auto-indexándose ellos mismos en la web, mediante Facebook o sus blogs.

RSLN : ¿Cómo tal desorden puede convertirse en virtuoso?

Bernard Stiegler : el diseño de la sociedad del mañana dependerá de la toma de consciencia acerca de la importancia del fenómeno. Si es insuficiente, nos exponemos a una auténtica robotización de la sociedad, la cual será dominada solo por pocos. Por tanto es absolutamente necesario deliberar pública y razonadamente sobre el tema.

El Open data se inscribe en el contexto de esta nueva posibilidad abierta a la democracia. Hay gran cantidad de poderes que guardan datos que no quieren soltar, puesto que su mismo poder descansa en esta retención de información. Al mismo tiempo, sabemos que el secreto puede ser necesario —ya sea que se trate de aquel que protege la vida privada, o del que permite de evitar la guerra, y que inscribe, en el tiempo real de la decisión, un tiempo diferido que es también el de la reflexión.

De hecho, la democracia está siempre ligada a un proceso de publicación —es decir, de hacer público— que hace posible un espacio público: alfabeto, imprenta, audiovisual, digital. La crítica del uso de la escritura por parte de los Sofistas, avanzada por Platón, nos muestra que tal cosa también comporta bastantes peligros.

Vamos a tener que proceder a una refundación total de la cosa pública —y en ello, no es preciso dejar que este devenir se produzca solo debido a la iniciativa del mundo económico, es decir, de los intereses privados, sobre los cuales, la crisis económica nos muestra que no coinciden jamás con el bien público.

RSLN : no obstante, este movimiento Open data que está surgiendo, parece responder a objetivos e incluso a ideologías a veces muy diferentes.

Bernard Stiegler : es cierto. Así, para Barack Obama y su consejero Al Gore, se trata sin duda de reconstituir un poder crítico inspirado por la Ilustración y los «padres fundadores» contra la hegemonía de las industrias culturales.

Mientras que en el espíritu del neo-liberal David Cameron en Gran Bretaña, el objetivo consiste más bien en cortocircuitar los servicios públicos.

RSLN: precisamente, el desarrollo del Open data… ¿puede resistir las exigencias de rentabilidad que no son evidentes a corto plazo?

Bernard Stiegler : yo defiendo el modelo de la economía de la contribución, que tiene en cuenta aquello que los economistas llaman “externalidades positivas”, donde se trata de valorar las actividades que se ejercen fuera del mercado, y que proceden también del desarrollo del “empowerment” [“empoderamiento”], en el sentido de Amartya Sen. Durante el periodo del baby boom, el trabajo educativo de la madre, que se ejercía fuera de la esfera económica, era tenido perfectamente en consideración —y no creo que se pueda monetarizar esta actividad convirtiéndola en parte de los “servicios”.

La inteligencia colectiva ha devenido el principal valor económico. Las mejores ideas nacen en los terrenos fértiles y en esos saberes comunes que generalmente no tienen modelo inmediatamente rentable y derivan de la “polinización”.

El resultado es bastante más interesante que todo lo que nos podrían imponer el Estado jacobino o las grandes empresas, cuya inteligencia debería ponerse al servicio de la valoración de todas estas nuevas plantas en germinación. El papel de los poderes públicos está en favorecer la creación de espacios capaces de favorecer tales procesos de valoración, sin duda con acuerdos y marcos de cooperación entre lo público y lo privado.

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Enlaces relacionados:
– En medialab-prado.es se puede ver/leer por ejemplo:  Ciudadanos con conocimiento, ciudadanos en movimiento. Acceso, reutilización y visualización de la información pública: herramientas estratégicas para la participación informada

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