Adictos al miedo y a la confusión   2 comments

imagen corazón en círculo

Amamos la confusión, de cierta manera, para seguir en nuestras inercias, que tienen que ver con otras adicciones; por ejemplo…:
— a las palabras,
— a los atascos o bloqueos, muy concretos, en la vida de cada cual.

Y parece que amamos la confusión también porque somos adictos al miedo…, adictos a todas esas emociones que giran en torno a ese miedo “básico”, básico para este mundo.

Amamos la confusión…, parece…, entre otras cosas porque así podemos seguir interpretando.

Nos gusta interpretarlo todo con esa voz a la que tanto le gusta hablar de “mal” y de “bien”… es decir, de…:
— «ves, ahí estás, otra vez, “cagándola”…»
— «ves, otra vez eres un tonto, eres una tonta».

“Juicios”, en definitiva…, eso es lo que llamábamos “juzgar” (vamos proyectando ese juicio o conflicto interior, “contra” nosotros mismos… por ahí).

También nos gusta seguir interpretándolo todo con la mentalidad “del resultado”…, alimentando así la idea del “tiempo lineal”…, ese que en el fondo la voz del curso de milagros nos contaba que era:
— pasado≈pecado,
— presente≈culpa,
— futuro≈miedo.

A la situación confusa, dentro en la mente… lógicamente le siguen “cosas confusas” “fuera”, en el mundo… como aparente resultado.

Y, entonces, eh voilà… alimentamos:
— la “mentalidad del resultado” (con su afán por “temporalizar”, limitar)… esa “mentalidad” o actitud…
— que además hace espacio para la interpretación de…: «el mundo de ahí “fuera” no es de fiar…, es como para tenerle miedo, miedo a la incertidumbre que nos provoca el tener esa “mentalidad del resultado”, con la cual nos decimos esta consigna básica para el ego aquí, la de…: “eh, no podemos controlar el resultado”… y así, debemos tener miedo»…
…y con ello seguimos y seguimos proyectando…, proyectando hacia fuera esa confusión interior… pues el círculo vicioso del miedo manifestándose “fuera” está muy vivo.

Todo esto era el tema de este texto.

O también:
— estamos confusos en la mente…
— y tenemos entonces miedo a lo que resulte tras lo que sea que decidamos…, quizá… (por tanto seguiremos confusos ante la cuestión del decidir)…
— y quizá podemos añadir que le tenemos más miedo aún si estamos ante una disyuntiva entre cosas que nos parecen algo “nuevas”…
— o bien… comentemos que a veces ni siquiera cabe la posibilidad de que nos intentemos ver a nosotros mismos como siendo realmente “libres” …
— …libres… en vez de estar confusos tan sistemáticamente…,
— pues ¿qué pasa? Que podemos estar confiados ante lo nuevo… que en realidad siempre está dentro (lo único “nuevo” es “Dios”, es decir, lo que por ejemplo el curso llama “Espíritu Santo”)… es decir, podemos estar confiados ante las respuestas del “sentir interior”… que potencialmente nos pueden guiar…
— …confiados… con que realmente podemos afrontar una decisión desde ahí 🙂 …

Entonces…, parece que el hecho de que el resultado sea “incierto” (el que lo hayamos hecho así por nuestra “situación confusa interior”)… nos da miedo… y así parece que es como alimentamos el miedo, en la mente.

Ya lo decíamos…:
— seríamos adictos al miedo,
— y adictos a las interpretaciones que siempre sustentarían el miedo…
— y las interpretaciones muestran el tener una mente adicta a explicar y limitar…
— y además adicta a la mentalidad del resultado, al tiempo lineal (por tanto, en el fondo…, al “pecado”, a la “culpa”… es decir, al conflicto interior que no queremos ver en su profundidad causal)…

Así, nos cuesta ser directos… seguir el sentir interior.

Como sabemos por el curso de milagros, lo que sucede es que, al estar identificados con esa mente ego (explicaciones, miedo, tiempo lineal…)… creemos que realmente “vamos a morir” si nos abandonamos en los brazos de ese Amor abstracto en el que estamos realmente, pero soñando separación —es decir, si nos abandonamos al Reino.

Y esto lo hacemos “porque” hemos valorado el mundo… el mundo “antes”, primero (es decir, los límites puestos por nosotros mismos: cuerpo, tiempo……)… lo hemos valorado primero… pues claro, ¿qué ocurre? Pues lo que también contaba el curso:
— que el mundo es apabullante; es decir, la perspectiva desde la que estamos normalmente, con el ego, “contemplando” el mundo… sentimos una grandiosidad tramposa, y digamos a veces que “megalómana”…, frente a nuestra grandeza real…
— y ocurre que el esfuerzo que nos ha costado hacernos con esta percepción… con este concepto del yo…… es simplemente descomunal.

Pero… todo esto “sabemos” que es una idea loca…, toda esta mera fantasía del “mundo”.

Por eso se trataba siempre de soltar…, de entregar todos los valores…, pues todos los valores tienen por defecto que ver con “el mundo”…, con un mundo demente que es demente porque le hemos dado significado por nuestra cuenta…, es decir, “sin Dios”, sin “Jesús”…, en la fantasía de que podíamos realmente olvidarnos de Dios, olvidarnos de que realmente somos seres creados por Él, de olvidarnos de lo eterno —de que estamos con y en Él.

A esto parece que se debe, claro está, el que Jesús parezca tan “exagerado” 🙂 en el curso de milagros —cuando habla sobre “mundo”.

«El mundo no existe»

🙂

2 Respuestas a “Adictos al miedo y a la confusión

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  1. …al hilo de lo que pasó con el 11-S y el 11-M:

    ¿esta declaración apareció ya o aparecerá en los medios de comunicación “normales”?

    «Israel avisa de que “un maletín nuclear puede estallar en Madrid o N.Y. a consecuencia del acuerdo de paz con Irán” (Reconocen implícitamente que ellos hicieron el 11-S y el 11-M)»

    …al hilo de la expecie de experimento macabro que parece ocurrir en cierto “mayor grado” en países como Portugal, Grecia, España… si además sumamos la tradición que se abrió con el atentado del 11-M en Madrid…
    … bien podría ser que la “profecía” del texto de Gary Renard sobre el terrorismo nuclear en una ciudad occidental como Madrid ocurra pronto, si todo sigue igual.
    ¿Repetirán ciudad para un gran “auto-atentado” occidental, de esta mafia loca, semi-secreta, que en parte gobierna occidente?

    De todas maneras… ¡no al miedo!
    ¡No somos cuerpos… “aguantaremos” todo de modo que lo integremos y refuerze la Luz!

  2. archivando comentario que hice por ahí:

    Sobre “hacer cosas saludables” en el texto nuevo de Gary Renard:

    «Arten: Tal vez pienses…: «¿por qué habría de importar que yo haga cosas saludables, cuando son mis pensamientos quienes lo dirigen todo?». La respuesta es simple. Estás tratando de educar a tu ego. Él quiere que pienses que eres un cuerpo. Tú quieres deshacer tu ego para poderte marchar a tu hogar, donde realmente estás. Para ayudar a que el ego se relaje y poder deshacerlo, haces algunas cosas con el cuerpo mientras parece que estás aquí. Y… ¿sabes qué? Tendrías que hacerlas de todos modos […] Hasta Jesús comía, tenía relaciones normales y se comunicaba con la gente.
    » El fondo de la cuestión es que, durante tu aparente existencia aquí, deberías hacer cosas que tengan sentido. Al final llegarás a un punto de tu camino espiritual en el que no habrá ninguna diferencia, porque, al pensar con la mente recta, estarás totalmente en contacto con la experiencia del espíritu, en todo momento. Pero como se trata de un proceso…, permítete vivirlo.»
    (Gary Renard, El amor no ha olvidado a nadie
    (texto un poco modificado))

    Y diríamos… ¡obviamente, Arten! … ¡es obvio!… pero… no es tan obvio cuando estamos “en proceso”… re-procesándonos… viendo qué locos que estamos…
    …y viendo a veces el poco sentido común que tenemos… o que podemos tener… cuando estamos ahí, sacando todo el miedo, el auto-ataque, la oscuridad… ese que es “el ego”.

    ¿Qué era el ego?: «El ego nos ha hecho valorar lo que hay en el mundo. De este modo, valorando, creemos que es real el sistema de pensamiento de la separación que el mundo refleja.»
    (Kenneth Wapnick, hablando sobre el curso de milagros.)

    Es increíble que, cada vez que valoramos algo en el mundo, normalmente lo haríamos “con el ego” (mentalidad de sacrificio).

    Eso quiere decir…, claro… que estamos creyendo que ese sistema de pensamiento es real —el sistema de la muerte… miedo.

    Ahí estamos…, todos… casi siempre profundamente identificados con el miedo…, en la confusión que llamamos “mundo”.

    Y vamos “creando” y “creando” “ciclos” y “vidas” ahí… creando un “tiempo” donde quizá lo único constante es ese nuestro valorar “lo de fuera” (nuestro cuerpo…, el de “nuestros” hijos…, etc.)… para así mantener vivito y coleando el sistema de pensamiento de la falsa individualidad… basado en el sufrimiento.

    ______
    archivando otro comentario:

    …cierto…
    …se puede uno ir hacia el “nihilismo”… como dices… con algunas palabras de muchos otros “maestros”, como Osho, Foster… (de Foster yo nunca leí más que pocas citas, por cierto 🙂 )…

    …pero claro…, habría algo a decir a cuento de la sanación;

    … es quizá importante darse cuenta de que:

    — podemos estar engañándonos y estar en la simple resistencia a las cosas (como “la muerte”…, y esa resistencia lo que haría es reforzar las cosas del ego: la muerte, tiempo, etc.)…

    — en vez de estar realmente disolviendo todas esas cosas…, con el E.S.

    Me explico.

    Es célebre aquello de que, de los enfermos, se puede en gran medida decir que a veces o muchas veces “se mueren” por resistencia contra la enfermedad…, por una elemental “no aceptación”.

    Si la vida, en general (con el ego), la vida “con el ego” es en realidad una especie de enfermedad cuya única medicina es Dios… creo que lo normal es que no la entreguemos al E.S, no realmente… y lo normal será más bien que nos auto-engañemos estando en cierta “resistencia ante lo inevitable”…, en mayor o menor grado.

    Y ¿qué es “lo inevitable” aquí? Es en general esa “muerte” que hemos elegido al “venir” a “encarnar”…, la muerte que es esta vida en realidad… donde, como sabemos, estamos en realidad más muertos que vivos.

    Y luego… nuestras vidas muchas veces ya tienen así como “su destino”… a grandes rasgos… donde perdonar y perdonar…, vale, sí, de acuerdo… pero… en un “marco” donde ya hemos elegido hasta el día y la manera de la muerte… al parecer;

    …miremos por ejemplo el caso del mismo Gary Renard, que ya sabe que va a morir en esta vida de forma aún casi normal…, creo…… quizá… y por tanto con bastante miedo todavía al “más allá” 🙂

    salados y salvados seamos 🙂

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