Mirar los patrones de frente: una comprensión global de la experiencia, o el conocimiento de sí   2 comments

imagen corazón en círculo

Vamos hacia el sentir o sentimiento…, y el sentimiento es diferente de las emociones.

Además, y al final (o, si podemos, ya desde el principio) todos esos sentimientos que vamos a aprender a “elegir”, a discernir, son los de la Unidad, son aquellos con los que “recordamos” nuestra Unidad aquí, con los que de cierto modo nos “reconectamos”, por fin.

Por ejemplo, el sentimiento de “ser indigno”, es decir, de no merecerse algo (o, en un extremo, de no merecerse nada)… también va “más allá de las emociones”: es atemporal, a-espacial… no depende en el fondo de tener un cuerpo, aunque vengamos aquí a expresar dicho sentimiento de mil y una macabras maneras, en un cuerpo (porque sí que estaría en la base de “querer tener un cuerpo”).

“Ser indigno” va más allá de las emociones, pero tal sentimiento no responde a la Unidad que realmente seríamos, sino a la separación —y primero a la separación con respecto a nuestro origen, la fuente que nos creó (no como cuerpos)… separación con respecto a “la Creación”, tal y como lo llaman el curso de milagros y también textos revelados de por ejemplo el sistema estelar Pleyares (con “r”, como le dijeron a Billy Meier).

Para hablar de lo que trata el título (por ejemplo de espiritualidad como “conocimiento de sí”), vamos a citar, traducir y comentar… lo mejor que podamos ahora… de nuevo a Tom Carpenter en su diálogo interior con Yeshua —llamado Diálogo sobre el despertar (la traducción existente ahora de este precioso mensaje es muy mala, al menos la publicada oficialmente en España).

Un cierto contexto para esto que hacemos está en otros textos en el blog, que hablaban de mente y experiencia…, del recuerdo de la paz, etc. (ver si acaso el índice, en la sección Carpenter).

En el capítulo 3 del texto se habla sobre la condición humana. Y aunque la traducción que podemos hacer tampoco es “perfecta”, animo a ir hasta el final de lo que sigue. Las “claves” del asunto son las ya comentadas en el título; es decir, que una comprensión global o una mirada global a nuestros patrones facilita tener siquiera la posibilidad de “sentir la globalidad de la experiencia”, y así poder trascenderla. ¿Cómo? Pues viendo qué es lo que pretendíamos enseñarnos, es decir, las “lecciones”… las lecciones que están detrás de la aparente demencia que contienen esas repeticiones, esos patrones… a los que nos vemos como “sometidos” en el mundo… cuando inercialmente seguimos fiel, interior y profundamente a nuestros miedos.

Dice así:

«… el proceso de definir claramente la experiencia es el elemento clave; es decir, es clave tener una comprensión plena y completa de qué experiencia es aquella en la que nos vemos inmersos en un momento dado.
» — ¿Por qué esto es importante?
» Porque sin esta comprensión te colocas a ti mismo en un estado reactivo y, por su propia naturaleza, la reacción presume que ha tenido lugar algo no planificado, no invocado. Por contra, cuando estás en un estado de reconocimiento respecto de qué es lo que implica la experiencia, encontrarás que te es más fácil el permitirte sentir cierta seguridad, al saber que todos los añadidos o detalles en la experiencia están de cierto modo igualmente bajo tu control. Lo que te permite expandir tu atención y tu discernimiento es el proceso de reconocimiento de lo que está sucediendo, hasta englobar la totalidad de lo que te sucede; esto es lo que te coloca más allá de la etapa de ser reactivo.
» No es fácil, para la gente que está imbuida del sentimiento de ser víctimas, expandir su visión más allá de un estado donde temen aquello ante lo cual están reaccionando actualmente, y marchar hacia un espacio más amplio para ver un cuadro más amplio.
» Ahora, permítenos hablar por un momento sobre cómo llegar realmente a un reconocimiento más consciente de qué es una experiencia total. Te pido que atiendas al hecho de que los patrones pueden ser descritos cómo índice de tu experiencia cuando intentas ver el todo de ella, porque esos patrones te indicarán más claramente cuál es la experiencia en la que te encuentras envuelto. Te mostrarán lo que has estado experimentando. Será mediante permitirte a ti mismo mirar esos patrones como podrás contemplar toda una gama de cosas que han estado sucediendo en tu experiencia. Permitiéndote una mirada objetiva de esos patrones, te resultará más claro qué es lo que has estado intentando enseñarte a ti mismo. Y, según este discernimiento se haga más claro, y a medida que miras hacia atrás y ves cómo de perfectamente se han realizado esos patrones a sí mismos, te resultará más fácil ver que todas las piezas necesarias para que pudieras experimentar ese patrón, estaban ahí, en su sitio. El motivo por el que me refiero a ello como un “patrón” es que es repetitivo; y la razón de que lo sea es que no había reconocimiento consciente de qué era lo que te habías propuesto aprender. Una vez que has reconocido conscientemente la lección, y has visto la plenitud y el valor que tú habías determinado brindarte a ti mismo mediante esta lección, el patrón termina. Su propósitio se habrá cumplido. Por eso es por lo que te digo que lo más valioso es poder discernir conscientemente qué es esa cosa hacia la cual está intentando dirigir tu atención esa experiencia en la que ahora estás envuelto.
» — Entonces, esto parece tratarse de acabar con un patrón, antes que de simplemente verlo.
» Hay mucho más que solo ver el patrón. Terminar con él requiere experimentar la lección que has traído a tu discernimiento consciente. Es la experiencia de tu “haberlo vivido”, por así decirlo, lo que determinará cuál ha sido su valor. Verás muchas veces que el valor ha sido el de mostrarte que el miedo no tiene valor. Pero no experimentarás el hecho de que el miedo no tiene valor en la medida en que estés en un estado de simple reacción ante el miedo. Entonces, aquella cosa que has temido, reaparecerá de una u otra forma, y eso es lo que constituye un patrón. »

___________

Como siempre el texto requiere, antes que ser muy comentado, ser releído junto con el resto de Carpenter, de UCDM, etc.… y aplicado. Y claro, siempre dejándose guiar por nuestros “sentimientos de Unidad”, por los que apuntan hacia la unidad como realidad original (y hay muchas herramientas para “ver patrones” de frente… existe mucha gente que tiene sus propios métodos —en esa explosión de la psicología “transpersonal”, creo que a partir de los años 70… conteniendo una multitud de “genios psicológicos”, formando todo un universo de vivencias).

Como comentario, solo decir quizá que ese sería el sentido más práctico del célebre “conocerse a sí mismo”: dejar de ser víctimas, cosa esta que parece que creemos ser de manera fundamentalmente “inconsciente”.

Entonces, “conocerse” es el mismo movimiento de “abandonar el victimismo”… ese “victimismo” tan global…, tan metafísico, digamos… e inherente al mero hecho de haber venido a “encarnar” en cuerpos indefensos.

“Conocerse”, como sabemos, tiene un sentido de descubrimiento, de videncia sobre una evidencia más allá de “los hechos” —más allá de los hechos tal y como son descritos “mundanamente” con las categorías e inercias sentimentales y mentales del “sistema del ego”, es decir, del sistema de pensamiento de la separación, del miedo.

“Conocerse” es una “amplificación de la consciencia” para conseguir sentir, en nuestra mente, cuáles son las lecciones que nos estamos intentando enseñar en y con nuestra experiencia. Y lo hacemos con esos “medios” constituyentes que, en apariencia, son solo dementes: con esos locos “patrones” que, dentro de esta experiencia, nos ayudarían a apuntar hacia dichas lecciones… siendo estos patrones algo así como “vectores” hacia una “totalidad de la experiencia”.

Es decir, nos “conocemos a nosotros mismos” casi meramente estando dispuestos a mirar, globalmente y de frente, a los patrones, usándolos a modo de índices de una totalidad experiencial.

Ese “ver” es lógicamente más que un solo ver, y lógicamente no es necesaria esta descripción, la que se hace en el texto y la que aquí comentamos, para haberse podido “aprovechar” ya del “crecimiento espiritual” inherente a este “llegar a ver”.

Ese ver es el gesto “mental” elemental, relativo a la elección, y que nos coloca digamos que fuera de los patrones… potencialmente fuera del ego —gesto “mental” en la definición ampliada y simplificada de “mente”, de una mente que de cierto modo contiene todo… pues proyectamos todo desde una sola mente.

Así, y como siempre, podemos enterarnos de qué significa, en un nivel de sentimiento, el hecho de que vamos a poder volver a elegir qué es lo que queremos ser (qué es lo que queremos recordar ser):
— o bien nuestro ser inercial, fundado en el miedo (ego),
— o bien nuestra verdadera herencia “sentimental” 🙂 (de paz, amor, dicha)… compartida tan infinitamente por nuestro verdadero Creador, por “la Creación”… que como “sabemos” nada tiene que ver con cuerpos separados… y que es, digamos, una especie de relación de luz eterna y constituyente, una relación de todo en todo y en todos, de todo con todo y con todos… más allá de lo que vemos como reflejo distorsionado por nuestras propias interpretaciones —es decir, más allá de nuestra capacidad proyectiva/perceptiva.

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2 Respuestas a “Mirar los patrones de frente: una comprensión global de la experiencia, o el conocimiento de sí

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  1. archivando comentarios:


    sobre la simple observación de patrones, en un vídeo donde hay un conflicto gracioso entre Carreira y Trevijano.

    Solo aporto cosas elementales:

    Es curioso ver reacciones vehementes también en la gente muy mayor… ver cómo se muestran los patrones que quizá “de siempre” están ahí…, así como sin ser mirados por uno mismo con cierta tranquilidad.

    Por ejemplo la reacción del sacerdote jesuita Carreira, en la parte de este vídeo:

    …la parte que acabo de enlazar
    (es una reacción divertida que se da poco después del momento a partir del cual enlazo).

    Están hablando de la muerte, y, de repente, Carreira da en el clavo cuando responde a Trevijano que este, Trevijano, realmente no sabe que “la muerte es el final” (esa es la “creencia” expuesta también vehementemente por el tan vehemente Trevijano…, esa consigna de que “la muerte es el final”).

    Vemos que surge quizá algo así como la “emocionalidad” no integrada del que quiere convencer, de Carreira. De repente, este es como que se siente urgido a decir más y más cosas, y a perderse de cierto modo la clave que ya él mismo ha sacado —la observación de que Trevijano en realidad no sabe nada.

    Así que luego, todo lo que hablan, es en parte como si sobrara.

    Esta base de honestidad tan elemental (la del sano “no sé”), como es lógico, está ya en Sócrates… ese que se dice fundador de nuestra tradición, tan alabada por “racional” —es decir, por fundarse en una base supuestamente más profunda que la de otras tradiciones digamos “más tradicionales”.

    Supuestamente se sabe que Sócrates dijo algo así como (aparte del célebre “solo sé que no sé nada”, que simplemente se concreta aquí): «ustedes… no saben lo que hay después de la muerte, así que, entonces… ¿cómo es que le tienen miedo?».

    Se ve quizá ese “error” de “querer convertir” a alguien. Así Carreira, en la emocionalidad, parece olvidarse de lo que él mismo ha reconocido; hasta él mismo en su intervención más tranquila ha reconocido que no hace falta la “teología cristiana” para comentar sobre esto tan elemental acerca del “espíritu”.

    Vemos siempre en la vida cómo nos pierden los “patrones”…, cómo en ellos se pierde la comunicación, la calma… expresando y creando separación, con esas “infantiles” “emociones no integradas”.

    Vemos quizá ese “ímpetu para convertir a los demás”…, para convencer…, reaccionando tan vehementemente. Y da rabia, porque en realidad las claves ya se tienen, ya se han expuesto…, y parecen perderse en el agujero negro emocional… el agujero de la necesidad de ver ahí fuera la “guerra interior”… el “conflicto interno”… la necesidad de verlo “fuera” de uno mismo.

    Carreira, que creo que es también “filósofo”, le podría haber hablado a Trevijano del mismo Sócrates…, simplemente… para incidir contra la creencia de Trevijano, al ser Sócrates padre de cierto “racionalismo” y escepticismo elemental… y ya que Trevijano se cree tan “racional”.

    __________________

    si odiamos “la política”…, y si todo se baña en esa gran confusión de haber asociado tanto la política con el “berrinche”…, es en gran medida porque vivimos en una oligarquía disfrazada de democracia.

    Somos literalmente ovejas, en el nivel más elemental, formal.

    Una gran claridad mínima de base, sobre estos temas, la tenemos en lo aportado por García-Trevijano y su grupo:

    http://www.diariorc.com/2014/01/10/el-gobierno-sencillo/

    ______

    …”clase” magistral de García Trevijano sobre el por qué de la corrupción, y las bases mínimas para que haya “democracia”:

  2. otro comentario:

    Hablando de la manipulación de la humanidad, con atentados de bandera falsa, no sabía que existe otro modo de fabricar atentados, por parte de esa “élite” que en cierto modo quiere “domar” a la humanidad.

    Increíble pero cierto.

    No sabía que ya estaba demostrado que algunos “atentados terroristas” también son incluso simulados “totalmente”, como si fuera una película:

    — con heridos simulados,
    — con “explosiones” que son en realidad deflagraciones de material de efectos especiales… etc.

    Al parecer eso ocurrió en el maratón de Boston:

    http://todoestarelacionado.wordpress.com/…/boston-los…

    …visto en el grupo ESPIRITU2alidad y CIENCIAs:
    https://www.facebook.com/groups/ESPIRT2CIENCIAS/

    Entonces, sobre este tema, podríamos pensar que habría demasiada gente como para atreverse a hacer algo así, como me decían en un comentario en facebook.
    Así, se me ocurrió contestar con estas generalidades:

    …pero quizá el juego también estaría en eso mismo…, en que nos demos cuenta.

    Y tenemos que valorar muchas cosas:
    — que el miedo oscurece muchísimo la visión…, tanto al verlo en la tele… como in situ.
    — que tenemos muchas ganas de creer en “la versión mayoritaria de las cosas” (cosa que tiene sus ventajas emocionales, digamos, y que normalmente es simplemente “lo útil”).
    — puede que mucha de la gente que participa de lleno en estas cosas esté “muy abducida”… —”abducida” en cosas y con métodos que ni sospechamos.

    ¿Quién va a creer en un actor suelto contando por ahí que todo fue un montaje? Es lo de siempre, contando además con que los medios de comunicación más oficiales están completamente “vampirizados”.

    [Si viste, ya hubo un “illuminati” que supuestamente se salió de “ellos”, pero ¿quién ve y da crédito a esos vídeos; es el problema; es como si la humanidad se dividiera; incluso parece que hay así como diversas “Tierras probables”, y estaríamos en una conjunción de probabilidades muy grande; algo así]

    Es literalmente vampirismo lo que se hace con una humanidad así, con nuestro borreguismo, con el buenismo;

    a veces parece que si existe el “mal” solo es en dependencia de poder aprovecharse de, por ejemplo, nuestras “buenas intenciones”. Sería literal eso de que el camino al infierno está sembrado de buenas intenciones; esas intenciones con las que nos “socializamos” de forma tan elemental aquí…, en un mundo literalmente muy enfermo, terriblemente “falso”
    (y ese “infierno” sería literal (el infierno que es la Tierra)… ya que, mucha gente (muchas de nuestras “almas”)…, irían al parecer a vivir (a proyectar) como poco los próximos 800 años aquí cada vez más en un infierno en la Tierra).

    A mucha gente, en los EEUU, no se les podía ni comentar que el 11-S fue realizado por su propia gente, por esa misma mafia que ha vampirizado su democracia, tan patentemente desde al menos el siglo XX.

    De todas maneras…, no podrían hacer nunca una “conspiración perfecta” …
    …es imposible…

    Quizá haya “gente” que, en o sobre esta humanidad…, siempre ha estado por aquí, y que por eso quizá se siente con ciertos derechos……

    …¿y entonces, si lleva mucho tiempo esta “gente” sin poder hacerse notar más que por “bestialidades”… por “manipulaciones”… que realizaría sobre otra “gente” más parecida a nosotros y que está de cierto modo “con” ellos (y sobre nosotros mismos)?

    …¿y entonces, si lleva mucho tiempo esta “gente” sin poder hacerse notar más que por “bestialidades”… por “manipulaciones”… que realizaría sobre otra “gente” más parecida a nosotros y que está de cierto modo “con” ellos (y sobre nosotros mismos)?

    …y entonces, esa gente, “satánica” * , en teoría no sería “tonta”… en absoluto…

    Es decir, esa “gente” quiere/impulsa/desea “lo que hay”…
    …de cierta forma desearán “lo que hay”… y “lo que hay” ahora (en un aspecto) en el universo, digamos que “no es perfecto” ** …

    Pero, además de querer “lo que hay”… estos cónclaves que podríamos llamar “satánicos” apostarían por el miedo…, adorando e impulsando eso: al miedo y sus “compinches” …

    El hecho de darnos cuenta de hasta qué punto el mundo es “demente”… con sus conspiraciones tan increíbles… con esos “ganaderos” actuando de cierto modo sobre esa masa que somos (y en parte comprobamos pues cómo desde siempre una parte nuestra habría DESEADO creer en mentiras……)…… ese hecho… decíamos…:

    — o bien puede conseguir que en nuestra mente reforcemos nuestra creencia de que SOLAMENTE el mundo es lo real…,
    …es decir, que nos creamos que no hay más realidad que la de “la FORMA” (y por tanto que la de lo PERECEDERO…, y por tanto que la de, de cierta forma, el MIEDO)…

    — o bien…, como con todo… podemos escoger algo que de cierto modo es “lo opuesto” (resumido en que “solo el AMOR es real”).

    En general, parece que no podemos pensar bien del todo nada de lo que vemos aquí, con nuestro “cerebro lineal”…, en este universo…, porque en el fondo nada estaría separado… y nuestra mente tendría una contrapartida no-lineal (esa que visitamos necesariamente en sueños) que no es traducible a nuestro mundo de “tiempo lineal”, de espacio…

    (pero… las CATEGORÍAS y RESORTES SENTIMENTALES con los cuales “pensamos” dependerían de cosas separadas… de cuerpos separados, etc.… (de “lo falso”, por tanto)).

    Entonces, como decíamos… casi que NO podemos pensar y sentir realmente el papel, el papel “en la economía del alma”…, el papel de algo tan macabro o enrevesado como estas “conspiraciones”, de este espectáculo tan bochornoso.

    Las “razones dementes” de toda esta demencia seguro que se nos escapan al estar “compuestas” con las de otras dimensiones…, tiempos…, etc.… y que serían cosas que de cierto modo también están “dentro de nuestra mente”.

    Vamos, que la opción real es la de escapar de la demencia, pues somos creadores (y escapar por tanto con todas las ganas).

    La teoría es simple, como decíamos por ahí:
    cada vez que pensamos/sentimos que esta locura de mundo (esta locura que sería un efecto del miedo…, como estas conspiraciones de gente simplemente “con miedo”… miedo a desaparecer… como todos tenemos… y que querría separarse del humano…, sobresalir de la masa humana… para “ser más”, para “estar mejor”…)… cada vez que pensamos que el mundo es real…, estaríamos co-creándolo (es decir, seríamos de cierto modo co-fabricadores de las “conspiraciones”…).

    En general… no hay nada fuera que sea realmente capturable en razonamientos, libros, métodos de exteriorización y comunicación de saberes, etc.

    Sería más del modo que diríamos que decía Platón:
    simplemente recordamos
    (ampliando el recuerdo del “ser real”…, ese que al final no depende de “la superficie”).

    Simplemente abarcamos mentalmente…, “perdonamos” lo que vemos… en un sentido muy esotérico de “perdón”
    (es decir, perdonamos: no haciéndolo real, para así ir haciendo que no sea necesario vivir más en el miedo…, en las líneas de probabilidades que vamos eligiendo ayudar a deshacer).

    Esto del “recordar” quizá lo podríamos “castizar” :

    ladran Sancho, luego recordamos.

    ______
    * , ese cónclave que esperemos que se destruya a sí mismo en algún momento, como es lógico (pero “lógico” si nosotros vamos dejando de creer en el miedo…… “perdonando” dentro todo…, en nuestra mente, todas las imágenes…, y así, con eso, no necesitando ver tanta KK fuera, tanto caos… eligiendo mejores formas de pensar sobre las cosas y “mejores” líneas de probabilidad)…

    ** nada es “perfecto” en el universo, en las formas;
    parece que la perfección de cierta forma la proyectamos nosotros …
    …si así lo elegimos, claro,
    …en una elección rara, quizá “profunda”…, digamos……, en una elección que parecería al principio tan inconsciente como el “voto” que hacemos por el miedo…,
    … proyectamos pues “belleza”, y digamos que porque seguimos conectados a esa no-dimensión que vio Moorjani, al amor;

    la “perfección” entonces la proyectamos al estudiar…, al contemplar equilibrios… o “constantes”… o “geometrías” —por ejemplo—… como sintiendo que los patrones que se vislumbran guardan algo de esa “perfección”

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