Para una constitución no-dualista de la cosa pública: ni valores, ni hechos… primero proceso   1 comment

imagen corazón en círculo

Vamos a seguir hablando de la civilización, de forma simple, incluso sobre la ilusión de la evolución en la civilización… y siguiendo con nuestro juego acerca de una nueva Constitución a nivel planetario… una que facilite el abrirnos mejor al cosmos multidimensional y a la Tierra, en una mirada que facilite cierta Paz.

Se trata obviamente de una Constitución no de “leyes”, sino de nuevos “principios” y de conceptos renovadores con los que poder articular bien esos actores humanos y no-humanos que, con sus proposiciones o asociaciones, componen y quieren componer el mundo común en el colectivo * Tierra, y hacia cierto “mayor bien común”.

Por cierto, acabamos de ver que muchas palabras del anterior párrafo dirigían a enlaces. Se trata de una página web donde está recogido el glosario que el célebre antropólogo y filósofo francés Bruno Latour colocó en su texto Políticas de la naturaleza. En ese glosario se expresa su preciosa propuesta de Constitución en el sentido amplio que acabamos de expresar.

[Y esta nueva forma de hablar acerca del mundo quizá vaya a impregnar una nueva serie de textos del blog, más prácticos, en los cuales trataríamos sobre temas de todo tipo usando este enfoque para la paz (cosa que ya se hecho en gran medida por ejemplo al aplicar el lenguaje del “actor-red” o el de “modos de existencia”, en múltiples ámbitos. “Actor-red” es uno de los nombres de referencia para parte de lo tratado por Latour).]

El tema que tratamos en este texto tiene que ver con que ya se está recomponiendo la división tradicional que existía entre:
— sujetos y objetos, es decir,
— entre valores y hechos
— entre Sociedad (política) y Naturaleza (ecología), es decir,
— entre el ámbito de la libertad y el de la necesidad…
…y esta recomposición posible sucede sin que perdamos la sustancia que hay tras todas esas distinciones —que son la misma.

Como ya “sabemos” 🙂 , nosotros en el fondo somos una sola mente, proyectando o conteniendo el universo, jugando al sufrimiento… y tenemos que ir limando esa decisión por sufrir.

La “purificación” o deshacimiento de tal decisión se ha de ir plasmando en todos los ámbitos, aunque tal disolución esté basada en nuestras decisiones particulares, aparentemente “individuales”, con las que individualmente estamos asumiendo la posibilidad de cambiar de opinión acerca del universo y su supuesta intrínseca hostilidad hacia nosotros —una hostilidad que en realidad estaría dentro de nuestra mente, no fuera (no en la sociedad ni tampoco en la enfermedad, etc.).

Así, estas inspiradas visiones globales llegan como descargas de luz, como destilados de nuestra tradición evolutiva de pensamiento, como rayos simples de claridad acerca del pasado y del futuro… y que, también desde el lado académico, se unen a otros textos e ideas inspiradas… con la mirada que recibimos por parte de la “inspiración universal” (eso tradicionalmente llamado “Espíritu Santo”)… con esos otros textos canalizados o inspirados en muchos ámbitos:
— desde los más tradicionalmente religiosos (el papa, etc.),
— hasta los espirituales “New Age”…
— pasando por lo académico en filosofía, sociología… etc.

Resulta, pues, que un “oráculo”… ser un oráculo… es ahora algo mucho más accesible 🙂 … algo que en realidad vamos a devenir todos.

Llamamos “posmodernismo” a nuestra era al parecer porque a grandes rasgos existe un cierto “ataque” contra esa división: “hechos/valores”. Ese ataque se temía que hiciera que perdiéramos aquella sustancia que existe en cada uno de los dos ámbitos (hechos / valores).

El ataque “posmoderno” contra la Constitución moderna se sentía como algo nihilista, inmoral… como un ataque frontal contra algo “esencial” que no podía despreciarse.

Entonces, al posmodernismo se le acusaba de tirar al niño con la bañera y con el agua de baño… es decir, de tirar la sustancia que había tras la distinción hechos/valores (que podríamos hacer sinónima de la distinción: ciencia/ moral).

Nuestra modernidad era, y será todavía, una cierta etapa “civilizatoria”, un procedimiento “civilizador” ciertamente arrasador… por ser en realidad primitivo, “espiritualmente” hablando… y que podemos ver que en gran medida se basa en definir ingenua pero muy eficazmente una clara separación entre hechos y valores, entre objetos y sujetos.

La distinción sujeto/objeto está siendo revisada, superada, “rearticulada”… pero para ser incluida, no simplemente vencida desde torres de marfil… a modo de continuación de la guerra de siempre (la que está implicada en el fondo en la Constitución moderna, con el modo actual de distinguir entre hechos y valores).

Recordemos que el pensamiento es importante, pues nuestra experiencia depende de cómo pensamos sobre lo que nos sucede. Y hay propuestas bellísimas, como hemos visto y como veremos, acerca de nuestro pensamiento, lenguaje y práctica.

La primera propuesta de Latour fue algo muy simple que servía para entender cómo es que vamos a sustituir y podemos sustituir de forma muy liberadora (al menos inicialmente, en nuestra comprensión) esa férrea y “vieja” división entre hechos y valores.

En vez de hablar de esas dos cosas por separado, será necesario hablar de proposiciones.

Para empezar a comprender, desde nuestros conceptos más usuales, estas proposiciones las vemos como asociaciones de actores humanos y de actores no-humanos.

Y si son tales proposiciones… es decir, tales “propuestas… es porque consideramos a las asociaciones de actores antes de convertirse en miembros de pleno derecho del colectivo.

Consideramos la potencialidad, o digamos que ese “proto-proceso” inscrito en la misma formación, en el mismo surgir… de la sustancia donde nos hacemos sociedad (sociedad finalmente cósmica).

Es decir, una proposición es un múltiple, es una asociación entre diversos actores… es algo que “se propone”, que se nos propone a la mirada.

La proposición propone de cierta forma su entrada en el colectivo… ella se propone, y, digámoslo así… el colectivo dispone 🙂 —y podemos hacer más y más transparente, de forma pacífica, las disposiciones colectivas que aceptan o no a los actores, las proposiciones…

Es decir, dispondremos también de cierta estructura para hablar de la “consciencia” acerca de cómo fabricamos el colectivo.

Esta estructura-consciencia la podemos llamar “la cosa pública”… la res-pública… la República.

Hoy en día, esa consciencia que dispone está, digamos, navegando “en secreto”… está en parte en secreto, está parcialmente disimulada por ejemplo tras los mecanismos supuestamente impersonales del “mercado” o del devenir tecnológico, cibernético, del “mercado económico”.

Y dicha “consciencia”, cuando “evolucione”… siempre será alimentada virtuosamente mediante la aplicación del entusiasmo activo por parte de todos los tipos de “profesiones” que conforman cierta “aristocracia ampliada”… la que hoy vemos por todas partes (que vive mejor que los reyes de hace siglos)… la que hoy parece a menudo ser una “aristocracia” castrada, ya que no puede ejercer o “mandar” mucho (o casi nada) para siquiera intentar hacer más virtuoso el mundo, para siquiera hacer más virtuosos todos esos ciclos o círculos y procesos que conforman el proceso de constituir y reconstituir nuestro colectivo de humanos y no-humanos… —un colectivo en el cual vivimos, y que fabricamos o “apoyamos” por el mero hecho de nacer aquí, para bien y para mal.

Dichas “profesiones” son de cierto modo (proto- y pro-)aristocráticas, y el mundo lleno está lleno de ellas.

Serían:
— científicos,
— políticos,
— administradores,
— juristas,
— moralistas,
— economistas,
— y filósofos (intelectuales, pensadores).

Ninguno de esos tipos profesionales dejará de existir y todos seguirán “sirviendo”; todos los tipos, para Latour, se van a dedicar a algo en esta nueva Constitución del mundo… una constitución que problematiza la paz sin tapujos.

Nadie se va a dedicar solamente a “los hechos”, y tampoco solamente a “valores”. Todos nos vamos a dedicar a todo, o vamos a tener noticias claras de cómo todo el mundo se puede dedicar a contribuir, a aportar, en todos los ámbitos.

Esa distinción entre hechos y valores, decíamos, habrá perdido todo sentido para todo el mundo…, y, por fin, habrá sido correctamente sustituida, y no simplemente desechada o destruida, como se pretendería en el “mal posmodernismo”.

Llamaremos “valor” a otra cosa, aunque a lo mejor pueda parecer que es lo mismo que lo anterior, pero será completamente diferente.

Podríamos ahora traer aquí alguno de los conceptos que tenemos en otros textos del blog… y para decir que esa consciencia intentará vigilar el colectivo con el fin de que, como resultado final, y en una especie de actuación de control sobre la Constitución del colectivo siempre en evolución… como resultado final… decíamos… obtengamos a cada paso siempre “lo mejor” para todos y todo (pero en una inteligencia sobre el “todo” que se abre a cada vez más “dimensiones” de realidad).

Esa actividad de “vigilancia” debería ser prácticamente solo una constatación… pues estamos hablando de que esa Constitución en realidad favorecería cierta inspiración natural que está en el interior de todo y de todos.

No podemos en realidad controlar directamente lo que es “lo mejor para todo/s”… y sí podemos plantear los principios o procesos de transformación posibles para unas estructuras que se fabricarían digamos que sobre algo “más democrático” —al permitir un “asesoramiento” digamos que más cósmico… más universal, más centradamente descentrado 🙂

Hay que tener cuidado aquí porque no se trata del uso corriente de la palabra “democracia”. Quizá forzamos un poco las cosas sacándola tan pronto… pues es un sentido muy amplio de “democracia”… ya que aquí, “el pueblo”, en realidad, incluye toda una serie de proposiciones que involucran muchos tipos de actores humanos y no-humanos… con una constitución o estructura que incita la reunión con muchas dimensiones, y haciendo así cada vez más y más transparente la Res-pública… haciéndola más y más transparente tanto en dirección al cosmos como en dirección hacia la Tierra… —y, por supuesto, en dirección al propio colectivo en esa su tradicional versión del “solo nosotros, los humanos”, contra el universo 🙂

Volvemos ahora a la elección, y a aquella “funcionalidad” que sustituirá progresivamente a “lo moral” una vez entendamos que la fuente de “la moral” va siendo “solamente el corazón”… y cierta “inspiración interior” (a “los moralistas”, Latour les reservará de todas maneras un papel fundamental en el devenir colectivo, en su Constitución).

Teoricemos un poco sobre “la obtención de lo mejor”: obtenemos “lo mejor” si más y más gente siente cada vez más fácil el poder realizar una función fundamental… la que primeramente vendríamos todos a realizar aquí:

poder elegir vivir nuestra versión más alta de la idea más elevada sobre nosotros mismos.

Entonces, los “poderes de control” del devenir colectivo facilitarán eso mismo.

Por tanto, estos siempre tendrían en cuenta una pregunta similar a la que sigue —y tendrían en cuenta cómo tal pregunta se infiltra y desliza por todos los engranajes de las esferas colectivas, filtrando el entusiasmo intrínseco a la mera Vida:

¿es esto, o aquello, funcional con respecto a tal “elección más elevada”… a esa elección que querríamos expresar para creérnosla cada vez mejor?
¿Es esto o es aquello funcional con respecto a la elección más alta sobre cómo nos vemos a nosotros mismos… y sobre la posible expresión de tal visión más elevada?

La “elección más elevada” siempre tiene que ver con las condiciones (paz, dicha) que nos hacen posible ser y expresar aquí la “verdad”, la “belleza”, la “bondad” de nuestro verdadero ser (un ser cuyo reflejo venimos aquí de cierto modo a realizar… un ser que es, digamos… un “ser de luz”).

Y también lo podríamos ver así: ese Orden, propuesto en el mismo engranaje de esta “nueva Constitución” de Latour, sería uno que favorece mejor eso que tradicionalmente se llamaba, quizá, “la providencia divina” 🙂 .

Contamos con que tal “providencia” es en realidad algo muy concreto, muy real… y que, por ejemplo, no solo se manifiesta en la inspiración que recibimos cuando nos centramos… y cuando somos fieles a ese “centro” original que nos da ideas inspiradas que nos facilitarían la Vida a todos en el caso de seguirlas y proseguirlas… siendo fieles a esa cierta “llamada” interior inspiradora… sino que también se manifestó ya muchas veces de forma muy palpable por ejemplo en las muchas apariciones en forma de “visitas espirituales extraterrestres”, que mucha gente habría recibido —al vérselas amigablemente con seres conscientes de otros planetas.

¿Eh? ¿Cómo?

Sí… pues como ya hemos hablado por aquí… todo esto se trata de una gozosa mezcla de todos los tiempos…, de un colapso temporal…, que iremos aceptando más y mejor al aceptar el milagro que somos y los milagros que lo expresan.

Y hablando más globalmente, esa tal “providencia” sería “el hecho” (el único Hecho, este sí que sí…)… de que en realidad somos ese ser verdadero, “espiritual”, y que, por tanto, si “sintonizamos” con ello no podemos dejar de encontrarnos al final con las consecuencias de su visión, de la visión verdadera, es decir, en un mundo sentido como “siempre nuevo”.

Estas “consecuencias” serían por tanto las de, paradójicamente, ver una cada vez mayor “perfección”… y ver una mejor adecuación a esa paz y a esa dicha que son nuestro verdadero ser… una paz y dicha también expresadas aquí, cada vez mejor, en estos infiernos terrestres que son mundos de “oscuridad” por ser mundos de separación, en estos planetas tan primitivos.

Recordamos de nuevo que ese tipo de “funcionalidad”, tan aparentemente abstracto e idealista, era el sustituto, en otros textos del blog, para “lo moral”.

_______

* la palabra “colectivo”, según se usa aquí, quizá resuena mucho con esa “noosfera” de la que otros hablan, puesto que de cierto modo elemental también se trataba en este caso de superar la distinción sujeto/objeto.

De cierto modo, con esta “noosfera” también tendríamos una cierta “superación” de la modernidad —una superación que como se puede ver, con Latour se convierte en una propuesta “práctica”, ya directamente “practicable” en todos los niveles (sociales, institucionales… y también dentro de la propia mente de uno… de la propia interpretación y lenguaje de uno mismo para consigo mismo y para con el mundo).

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Una respuesta a “Para una constitución no-dualista de la cosa pública: ni valores, ni hechos… primero proceso

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  1. archivando algunos comentarios que hice, y también algunas notas sacadas de otras páginas-gentes:

    ___

    …eso eso ,

    … entonces… los cambios en la “experiencia de ser” no requieren que se dé “curación” inmediata en el supuestamente interesado (¿quizá no está realmente interesado? ¿quizá sabe que no le conviene?)…
    … no requieren “movimiento de montañas”…,
    … eso que…, como dice el curso… sería “el resultado”…

    …aunque parece que dice que siempre hay algo, en alguna dimensión de forma, como resultado, y que quizá no vemos… de lo que quizá no somos conscientes… como diría el curso…

    (que no siempre seremos conscientes de los resultados de los milagros… pues parece sugerir claramente que, al tener todo pensamiento una cierta traducción en la forma…, parece decir pues… que existirían muchas dimensiones de formas… muchas mansiones en la casa del Padre…
    … claro, nosotros no parecemos ver inmediatamente el resultado de nuestros pensamientos más conscientes… no sé si se podría caricaturizar con esto… viendo nuestros pensamientos constantes y constatando su aparente ilusoriedad sin forma “física”)…

    …pero… por otro lado… hay que tener en cuenta, claro, que los objetos, el universo, surgen de pensamientos, no estarían ahí si no nos conectáramos con el potencial universal ego… y ale, a hacer surgir como setas las cosas… en intermitencia constante que parece no costar trabajo pero que debe ser la leche…

    …entonces …vale…, “sabemos” que todo es mental… pues las montañas y los cuerpos están dentro de nuestra una-sola-mente… no hay separación…

    … entonces… luego ya se verá lo que pasa cuando permitimos esa maniobra invisible del “click” experiencial…

    … ese que es cambio de nuestra experiencia… hacia ese modo de la mente que estaría “más allá” de la mente-ego… y que, como esta misma, también se encuentra “más allá” del tiempo-espacio…

    …pero no nos preocupa el resultado…, porque parece que la preocupación atrae la mentalidad no milagrosa…… jaja, parece ser el opio del pueblo… la preocupación……

    Así que luego, la gente cerca tuyo…, en el momento miraculoso…, compartirá “mentalidad milagrosa”… vale… sí o sí… porque somos “uno”, fuera del sueño… pero… parece que la mayoría en seguida volvemos a elegir lo mismo: el peso de la inercia de las distorsiones de la supervivencia… ay mare.

    Qué curiosa la situación del “sanador”… porque establece una estructura: “que venga solo gente que acepta compartir conscientemente la idea de que es posible curarse así”…
    …pero una cosa es la consciencia, y otra el plan más o menos demente a nivel del alma, del plano del doble…

    Lo “difícil-simple” debe ser eso de estar tan centrado en Dios… en 0 aquí en el infierno… tanto que vas potencialmente “convirtiendo” a todo quisqui (los que se dejan en el plan del alma) incluso mientras te clavan en una cruz…

    ___________

    … y, te pongo-añado esto ahora… por simple recodatorio que me vengo yo haciendo algo, últimamente… auto-insistiéndome:

    …eso eso…, los milagros no requieren tiempo, porque se trata de…
    — “o bien percepción, o bien milagros”; o “ego” o “Dios”…

    Y “la percepción”, dice simplemente el curso…, que es un atributo de la creencia en el espacio y el tiempo…
    …frase maravillosa donde las haya

    … entonces… la “mentalidad milagrosa” (la mentalidad anti-mira-culos) es atributo de la certeza de ser Dios, ok.

    (qué pena que quizá lo más corriente es que la mentalidad milagrosa sea una donde no se “permite” mucho mirar culos … cosa que vamos superando a rachas)
    ___________

    Es muy gracioso ver también cómo en la práctica de Alejandra Casado se va despacio…, como subiendo de niveles…, como dice UCDM de hacer…… —desde ese “físico” que hemos hecho parecer “abajo”… hacia “arriba”…

    Es como una “entrega” de los sucesivos niveles, independientemente de que luego te pones “en 0” con todo lo que sea… a “derivar”…

    Como puse por ahí…: al parecer mucha gente ha sido tomada angélicamente por esto.

    Es algo que quizá ya en parte fue “desde siempre” sabido-canalizado…, (desde siempre = en el siglo XX)… por momentos…

    …o bien que es hasta “obvio”…,

    …y de mil maneras “obvio”…

    … en cientos y cienes de “canalizadores”… que haya habido y que quizá habrían tenido algún método, menos publicitado…
    …método de “entregar todas las percepciones”… y ponerse a buen recaudo no defensivo poniéndose “en neutro”… en 0… como dicen las primeras lecciones de UCDM… ponerse a esperar el milagro del cambio de nuestra experiencia… en su máxima concreción del momento.

    Y quizá ahora esto es más “masificable” … como pasa con el curso…

    O quizá está de cierto modo “más claro debido al” tipo de lenguaje que podemos tener… —como pasaría con UCDM y su vocabulario algo “psicológico”.

    _______

    …así que NO podemos evitar que los demás sean libres… y que durante más siglos, muchas mentes, mentes como nosotros… quieran sufrir… quieran seguir proyectando cuerpos en una Tierra casi literalmente “poseída” por élites dementes…

    …como esas élites que convocan a los servicios secretos, y a los medios de comunicación, etc., a realizar —o a ayudar a realizar— esos atentados de bandera falsa…,
    … o en general guerras… pues en el fondo “amamos” las armas… las guerras, etc.

    …y para qué hablar de la “contaminación” que instigamos cotidianamente con nuestro consumo …

    …el mundo es un matadero terrible… menos mal que solo es un sueño…
    … qué poca delicadeza que tenemos con nosotros mismos, jajaja…

    … así que unas élites muy muy locas…… que nos reflejan la demencia suicida de nuestra mente-una…
    …también reflejada, lógicamente, en nuestros comportamientos…, suicidas, los de cada individuo… que cada vez parecemos más intrincados dentro de un sistema destructivo “consumista”, etc.…

    … las ciudades crecerán y crecerán… en muchas líneas de probabilidad para esta Tierra…, y si es que hay realmente “muchas”…

    …menos mal que, como recordamos, la demencia no tiene consecuencias reales en nuestro verdadero ser…

    _______

    de Punto Cero, en facebook:

    «El Observador es el que está en el punto 0 de ese plano, fundido con el observador del Ser Original. Reconoce a ambos observadores del eje x, acepta la información que le llega de uno y de otro (las respuestas), y permite que se comuniquen ambos observadores. Esto da como resultado que el pasado se transforma en combustible para la conciencia de la Esencia.
    » En el punto 0 hay conciencia, no experiencia.»

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