El bien común es la esencia del hábito. ¿La economía (este tipo de tratamiento de la innovación) como plan “satánico”, un plan que nos hemos dado a nosotros mismos para anestesiar el sentimiento de Unidad? ¿Una economía del plan divino, frente a la “economía” de la colonia de humanos (insectos) emocionales? La política   3 comments

imagen corazón en círculo

[Seguimos con apuntes en torno a lo que otros hablan, inspiradamente, sobre el colectivo terrestre (Latour, Agamben), y sobre cómo es que podemos siquiera empezar a hablar de un pensamiento “pacífico” y pacificador sobre la creación y la re-creación alegre de este colectivo Tierra… cada vez más abierto a sí mismo y al cosmos.
Este tipo de “pensamiento” (de gente como Latour), que aclara tanto… y que es tan simple y simplificador… quizá lo encontremos en “las escuelas” de infantil, dentro de algunos siglos… 🙂 … en alguna de las líneas de probabilidad terrestres, temporal-terrestres (esas dentro de las cuales, luego, este sueño de civilización continuará —quizá muy transformado— pareciendo que existe. Al parecer, en otras de esas “líneas”, muchos encarnarán 🙂 , o encarnaremos 🙂 , en la forma de Yetis, etc., jajaja 🙂 .]

El bien común es la esencia del hábito.

Es decir, “el bien común” sería el hábito de la esencia, en nosotros:

el poder de habituarnos a que trabaje “la esencia”, en nosotros… a que trabaje esa “esencia”… ese ser “original”…, el “corazón integrado”, en nosotros; eso nos lleva por los “caminos”, en principio puntuales, del célebre “bien común” 🙂 .

Así que podemos decir que, con el tema que estamos tratando… esta especie de tarea de empezar a contar lo que otros han pensado y contado, muy inspiradamente, sobre “una nueva constitución” terrestre —del colectivo terrestre—, daremos quizá un sentido concreto a todas las palabras (‘esencia’, ‘hábito’, etc.)… de la pequeña frase anterior (y puede que al final consigamos “resumir” “todo” en esta frase 🙂 ).

¿”Común”? Claro, pero se trata de un “común” que es muy poco común, pues el problema elemental de este mundo es, como siempre, “espiritual”, ya que resulta que, nosotros, por nuestra cuenta (con el ego), no podemos saber qué es lo mejor para todos (no podemos saber qué es “lo que hay que hacer”… sí lo podemos ir sintiendo… mientras de cierto modo soltamos todos esos valores que hemos aprendido por nuestra cuenta, y están así teñidos de miedo).

[Recordar que el concepto de “el ego” es algo muy preciso; es un sistema de pensamiento coherente pero en realidad demente]

La “economía” divina, es decir, el plan divino para el ser humano, es lógicamente que aprendamos a ser vivos reflejos, aquí, en la tierra… de la verdadera Creación, de ese lugar (cielo) donde realmente estamos, “en Dios”, en el recuerdo de nuestra unidad invulnerable, de nuestra unidad con el ser que realmente nos creó a su imagen, es decir, como “luces” o “cristales” creadores (por usar dos metáforas imposibles para hablar de lo que en realidad es inefable).

Ese reflejo solo se puede “conseguir” eligiendo primeramente cada uno por sí mismo qué es lo que uno quiere admitir como real.

“Dios en nosotros”, nuestro “Dios interior”… es decir, la “voz” que susurra, sugiere, implica… en favor de Dios… dentro de todos los seres humanos… esa voz… conduce por tanto —a veces, irremediablemente si se deja trabajar a la inspiración— a una “política” (a una “gestión” de los asuntos colectivos) que sea fiel reflejo de esa eterna, simple y pacífica “administración” de la Casa de Dios —del cielo.

Allí, en el cielo, y si realmente pudiéramos hablar de ese “no-lugar”… allí hay verdadera paz.

Economía y política

Sin entrar todavía a comentar nada sobre la etimología (nomos, oikos…), la palabra “economía” es usada para contraponerla a “política”.

Se dice que, de Platón, saldría un sistema de pensamiento que al final no da pie a contraponer tanto ambos conceptos (economía, política). Y, también es célebre un pretendido uso filósofico de Aristóteles, de donde sí que derivamos tal contraposición… y donde la:
— mera economía familiar (con sus ciertas relaciones naturales, costumbres digamos “intuitivas”… pre-políticas… en el mantenimiento de la casa familiar con la mujer, hijos, esclavos…)
— se contrapone a la política, de la polis.

Todo esto nos remite a asociar:
— una cierta “paz natural” a los asuntos económicos, de la casa… del gobierno de una casa… donde no hay en esencia ningún “problema”, pues las relaciones ya están digamos que “cantadas”…
— y una cierta “guerra” civil constante, en los asuntos políticos de la ciudad o polis griega.

Entonces, si ampliamos nuestro propio ser personal (más allá del ego), nos damos cuenta de que en realidad nuestro verdadero hogar no es este, sino “el cielo” (como debió ser expresado hace 2000 años, mismamente por Jesús).

Así, debido a esta ampliación natural… nuestro impulso más natural —ese que tendremos tras percatarnos de nuestro ser divino— es el de hacer de nuestra “casa terrestre” (en cualquiera de sus facetas) un cierto reflejo de nuestra casa divina. 

Realmente ese reflejo ya se ha hecho, en cierto grado, en nuestro mero sentir físico en un cuerpo terrestre… una vez que nos vamos uniendo a esa voz (esos sentires, esas imágenes…) que habla por Dios…, y, por tanto, lo natural es que este movimiento se expanda —este movimiento de reunión de cielo y tierra, colapsando el tiempo… ya que la eternidad o “Luz” simplemente disuelve la oscuridad del tiempo, o miedo.

Y claro, insistamos en que esto es así en todos los niveles. Es decir, que cuando decimos “casa terrestre”… nos referimos a todo, pues todo sería en el fondo lo mismo: los asuntos públicos (“políticos”, “sociales”), los “personales”, etc.

La experiencia de este mundo

Entonces, para “ser Dios” (es decir: “ser perfectos, como nuestro Creador, en el Cielo, lo es”) y para reflejar o asumir y completar la economía o el “plan” divino… hemos de soltar un cierto sentido del “hacer por nuestra cuenta”…, y hemos de aprender, por tanto, a seguir intuiciones y relaciones que nos pueden sacar de ciertas coordenadas usuales —uno por uno, en la tierra.

Ese es el “problema” del mundo, de la experiencia en este mundo (que tiene que ver con patrones de pensamiento).

La hipótesis, una que ya seguramente hemos podido sentir en la vida, y de forma intensa y repentina… o bien más o menos constantemente, en el caso de que estéis muy “sanos” 🙂 … la hipótesis, decíamos… sería que nos sentimos más “en nuestra esencia”, es decir, más comunicados y “útiles”… cuando realmente tenemos “hábitos”, o formas de vida, que impulsan de cierto modo un “bien común” que nos trasciende… un bien que en realidad apunta a algo transmundano.

A la vez, esto nos hace sentirnos mejor… y vemos que es “por nuestro propio bien”… para nuestro propio “buen sentir”… por nuestro propio “sentirnos muy bien con nosotros mismos” —pues todo parte de ahí, como sabemos, ya que si no nos “sirve” a nosotros, en un sentido de servicio “económico” pero para la economía del plan divino… no hay real utilidad para nadie (eso es lo que venimos a aprender a discernir en estas tierras: el plan interior de nuestro Yo divino… frente a las sacudidas inerciales de nuestros impulsos egoicos, más o menos sutilmente disfrazados de cualquier cosa).

Así que, en vez de hablar primero de “esencias” (“la naturaleza”, “la sociedad”, “la política”)…, hablaremos, con Latour (un insigne intelectual proto-“iluminado”… de nuestro tiempo… que vive de y en la faceta académica institucional de nuestro mundo)… vamos a hablar… de la re-composición de los hábitos —una vez que estos entran en colisión pacífica pero inevitable al formar y al reformar colectivos de humanos y “no-humanos”.

“No-humanos”, obviamente… ya que sucede que “los humanos” no podemos vivir sin “las cosas” y sin sus configuraciones… y tampoco podemos vivir sin hablar y sin poder polemizar sobre todo ello, pues nunca ningún objeto ni ningún ser estuvieron realmente separados de nuestra mente “creadora” (que en el fondo los contiene).

En realidad, nos constituimos como personas cuando de cierto modo aceptamos dentro de nuestra mente… interiorizamos… disposiciones de diversas cosas y configuraciones de cosas vivas y no vivas (patrones de pensamiento, etc.)… configuraciones de cosas, seres, conceptos… configurando así todos estos terrenos de juego donde luego podremos sorprendernos… y así, sorprendiéndonos, podremos reformar o no esos terrenos (el colectivo en general).

[Por cierto que, en nuestro contexto, que es uno emocionalmente muy alterado… digamos que muy “satánico”… es difícil concebir que en el fondo nuestro “progreso” real no pasa tanto por “revoluciones”, como muchos sí creíamos, en este ambiente quizá tan “intoxicado”. Es quizá un gesto célebre el pensar que ya el propio “sistema capitalista”, tal y como lo vivimos ahora… es un sistema ya demasiado “revolucionario”… del “shock”, como para andar echando más leña al fuego]

Siguiendo al hilo de lo que comentábamos… con esa configuración de los terrenos para la sorpresa…:

Con ello se hace inevitable que todo siempre esté cambiando, y que en algún momento se puedan instalar ciclos virtuosos de cambio.

Volviendo al “bien común”, e intentando hablar algo más de la frase del inicio: la “esencia” de una tal re-composición colectiva sería el bien común.

Una pregunta quizá importante: ¿Hasta qué punto ya lo es y no lo vemos? (y más si expandimos nuestra visión a comprender que formamos parte de un cúmulo gigantesco de diversos tipos de consciencia, de dimensiones de consciencia… que incluso estarían muy alejadas de este tipo de sistema de realidad o “universo”).

Este “bien” en el fondo tiende a requerir un cierto “no hacer nada” para poder tener y ser realmente dicho “bien”.

Es decir, que como vemos en realidad es un bien común muy estratosférico 🙂 .

Sería ese “Bien” que está detrás de la célebre “providencia divina”… pero que podemos y debemos de cierto modo laicizar… ya que Dios en el fondo está tras todo lo que vemos (aunque no sea el directo creador de todo lo que vemos).

Y como nota aparte…: si bien hemos dicho lo anterior… no decimos que haya que atacar “las religiones”, a las que cada vez respetamos, si no incluso amamos, más y más… pues, en realidad, cuanto menos queramos algo… más acuciante y generalizada será su presencia —y todavía más en el caso de estas instituciones… y por razón de lo que nos recuerdan: nada menos que a Dios, que sería el único ser real… nuestro verdadero creador.

Sabemos que no podemos evitar una cosa sin realmente afrontarla o atravesarla. Nada se podría vencer o superar esencialmente, como sabemos, meramente queriendo destruirlo… anularlo —y sucedería igual con todo otro tipo de problema, de enfermedad o de “sombra”.

Si hay algo que “evitar” es, en todo caso, solamente el efecto, “los efectos” de las instituciones y de cómo vivimos la experiencia en ellas —ya que en el fondo todo es neutral.

¿Cómo es entonces que se trataría de “no hacer nada”?

Sí, es esencial “no hacer nada”, en cierto sentido… ya que, si vemos que las cosas “van mal”… es que hay alguien que está haciendo mucho esfuerzo —y eso de entrada solo nos debe servir para recordar que casi todo el mundo lo hacemos… que todos hacemos lo mismo (demasiado esfuerzo por nuestra parte, mal colocado).

Y es que… ese esfuerzo que tenemos que hacer para que las cosas se den “mal”…, para que salgan mal…, para “desperdiciar” tiempo, recursos… para que haya tanta desigualdad, violencia… ¡es colosal! (¡y qué asombroso resulta ser siempre observar esto!).

Por tanto, si reaccionamos…, y por tanto si nos sentimos con un mayor esfuerzo hacia esas cosas “malas”… si nos sentimos por tanto con un mayor “gasto” energético-emocional ante esas “cosas malas”… entonces… las estamos reforzando… y así las tendremos y obtendremos todavía en mayor medida.

Vemos el literal esfuerzo e inmenso gasto de energía creativa que se da en por ejemplo tantas y tantas “vivencias tristes”, en las instituciones de este mundo, en cualquier tipo de institución dentro de nuestro colectivo de cosas, lenguajes y seres.

Nuestro “colectivo” parece uno donde no hemos elevado el tema del “cambio”, el del movimiento… al lugar que se merecería (en nuestro pensamiento).

De cierto modo, “debemos” poner sobre la mesa, ante todo, “los modos de cambio”, de movimiento… de la existencia en movimiento… los modos en que ocurre tal cambio y tal relación… y la consiguiente recomposición de “lo colectivo”.

Esto parece muy importante en este nuestro “ser en común”, en el colectivo, en la Relación… pues lo único constante en nuestro mundo es el cambio… y parece obvio que “debemos” agudizar el modo de sentir y hablar sobre las diferencias en las relaciones o en los movimientos… en los “devenires”.

¿Qué es pues la “política”, globalmente hablando… como existencia del colectivo, es decir, como “composición del colectivo”?

A veces hacemos de portavoces, portavoces de nuestras propias formas de vida… o de deseos… o de las formas de vida de otros… y podemos llegar a necesitar “defender” esas cosas… que a veces tienen la forma aparente de ser “logros” anteriores —relacionados en general con seres animados e “inanimados”.

[Unas preguntas…: ¿Cómo se relaciona, por cierto, ese “ser portavoz”, con el pasado y el futuro? ¿Cómo son los portavoces “sanos”?
¿Cómo cortocircuita, el colectivo así instaurado (con esas oligarquías… etc.)… como este cortocircuita en parte la labor o el efecto posible de esa increíble variedad de portavoces que podemos o debemos escuchar?
]

El tema principal en todos estos últimos textos es observar que, nuestro propio modo de pensar y ser en este tipo de civilización, nos impide siquiera poder escuchar las cosas, pues no entran en nuestras coordenadas (esto tiene que ver, para hacernos una idea, con aquel dicho de que, lo que de entrada creemos imposible… normalmente ni lo veremos, o no lo conseguiremos).

Existe un sentido pacífico y pacificador de la palabra “discusión”, pues hablando y defendiendo práctica y pacíficamente cada “postura”… lo que simplemente estaríamos haciendo es exponer y proponer nuevas disposiciones que traen potencialmente los actores… nuevas situaciones como confluencia de pensamientos y relaciones… y así, nos proponemos y se nos proponen nuevas asociaciones de cosas y de seres… para que puedan ser siquiera consideradas dentro del “colectivo”, y puedan así “sorprenderlo” —o bien hay viejas asociaciones o multiplicidades que claman por poder hablar de otra manera… o por meramente seguir existiendo “como antes”.

Claro que, la locura “satánica” en que nos vemos metidos… esta intraquilidad anti-espiritual… esta distorsión de nuestros impulsos que derivan del anhelo de Dios… la proyección de nuestras emociones hacia fuera… etc., no nos permite la tranquilidad que dejábamos entrever arriba (aquella relativa a ser un natural reflejo del cielo).

El mundo es, por defecto, esencialmente algo muy “loco”, como ya sabemos… pues el mundo parte del profundo sentimiento de culpa (auto-ataque), asociado a nuestra separación ilusoria de Dios.

Y, como dijimos, esto se agudizaría aparentemente en civilizaciones tan primitivas espiritualmente hablando como es esta.

Aquello sobre la “composición” es entonces más o menos lo que Latour llamaba “ecología política”.

Dicha “ecología política” sustituirá a “la Política”, entendida como el terreno para ejercer la “libertad” del ser humano (así como aislado del proceso de constitución de lo que significa “ser humano”).

Esta última sería la política chapada a la antigua… “monolítica”… y que estaba a su vez enfrentada —en la antigua Constitución moderna— al terreno de “la necesidad”, al de “la Naturaleza” y sus “hechos”: “la Ciencia”.

Este esquema “metafísico” sigue actuando en las mentes de mucha gente… y nosotros en realidad creamos la experiencia de nuestro mundo desde lo que pensamos acerca de este… y así es como nos permitimos o no hacer pequeños o grandes cambios (dependiendo de cómo veamos que las experiencias que tenemos del mundo van dependiendo en gran medida de nuestras creencias).

Así que nuestra conceptualización de la composición virtuosa del colectivo terrestre también sustituirá, en parte, a “la Ciencia”.

Esto se dará, y ya se da en parte, para que puedan brillar las ciencias en plural…, es decir, la ampliación de los discursos que nos traen nuevas esencias relativas a las “asociaciones” entre seres en general… en la necesidad colectiva de hablar y de tener en cuenta y componer todas “las naturalezas”, en plural —y todo ello hacia dentro y hacia fuera de “la Tierra”.

Deseos, hábitos

Entonces… ¿cómo sucede —si sucede— que los deseos tienen como sustancia nuestros hábitos o quizá el anhelo inconsciente de los mismos?

[“Costumbres” sería una palabra que reservaríamos para las cosas más clásicas a la hora del “comportamiento”, porque… ¿cómo tener en consideración ciertos hábitos más mentales… más mentales que otros… por ejemplo el “hábito” de necesitar proyectarse hacia un futuro… de necesitar el ejemplo y la inspiración de algo o alguien?]

¿Quién o qué pasa a ocupar el lugar de “ser el ejemplo y la inspiración”, en las diversas sociedades… y dependiendo de qué dispositivos tecnológicos? ¿Cómo lo hace?

Hoy nos interesamos mucho, gracias a las pantallas, por cosas… y por cosas que “aún no tenemos”. Esto mismo parece que lo hemos usado, una y otra vez, al parecer… para meternos nosotros mismos en la boca del lobo de nuevos ciclos penitenciales de deuda y crisis.

Así que, entonces… “deseamos” a partir de esa “irrealidad” de lo que “no tenemos”, del futuro en nosotros (seres anhelantes en una civilización “des-espiritualizada”)… un futuro de cosas sí imaginadas…, o vistas en lo demás y en los demás.

Por tanto…, así…, de golpe y porrazo… podemos llegar a someternos más o menos “inconscientemente” a dispositivos tecnológicos tremendamente “nuevos”, de efectos insospechados, inesperados, y de los que no podemos ni siquiera hablarsometiendo de este modo quizá algo “esencial” en nosotros…, algo previo a la conformación de hábitos… algo esencial pero no problematizado… algo esencial en nuestro ser (un ser fundado en hábitos mentales y físicos… en nuestro propio “movernos” en el cambio del día a día).

Bien… como vemos… en todo lo anterior… tenemos un pequeño problema.

¿Hábitos imaginados?

¿Ahora “creamos sociedad”, colectivo, básicamente por “esencias” imaginarias ya diseñadas… “futuras”… “esencias” que se encargan de proyectar nuestras instituciones económico-sociales… dirigidas estas por cierta oligarquía posmoderna con nuestra tecnología actual, con esa proliferación de pantallas sociales que crean y recrean el colectivo tal y como lo conocemos en esta sociedad cibernética… y en parte todo ello para que nosotros, esos “insectos” que somos parcialmente… las alimentemos… alimentando este tipo de configuración colectiva con nuestros “cuerpos deseantes” tan hormonados?

Así que quizá lo “malo” en estas sociedades era que a veces parecíamos habernos deshabituado mucho a ciertas “costumbres” que serían “elementales” por favorecer de forma muy elemental “nuestro propio bien”… un bien de algún modo “muy elemental”.

¿Deseábamos cosas esencialmente configuradas así como “demasiado desde fuera” al estar nosotros tan artificialmente vaciados… sin ciertos apoyos a dilucidar?

Tenemos muchas cosas presentadas por unos dispositivos conformadores y creadores de hábitos… de hábitos que hoy son de consumo… para esa cierta “colonia de insectos” que éramos (con la televisión, los medios de comunicación…).

Esta “economía” sería la que sustituye hoy al proyecto de “la economía divina” 🙂 …, es decir… sería el “plan satánico”… o el plan desde el cual hoy nos lanzamos a nuestro despertar primero individual…, para acoger la “verdadera economía” del “plan divino”… del cielo en la tierra…

Entonces… ¿en la “posmodernidad” nos habituamos a dispositivos donde de cierto modo anestesiamos el sentir?

¿Esto se puede ver como una economía de la anestesia… la anestesia de la capacidad de sentir cuál es nuestro propio “bien”…, y del poder actuar en consecuencia?

O, simplemente… ¿ajustamos de forma brutal e imaginaria nuestro propio bien a lo que sea que se nos plante por delante…, como si fuéramos insectos domados por una Reina oscura?

¿O todo esto “dará igual”?

¿A veces permitimos que los dispositivos tecnológicos configuren los mundos como lugares donde se dificulte la “expresión del bien común”, es decir, cierta transparencia en torno a ese “no-problema” del bien —un no-problema puesto que “el bien” no es nunca un problema 🙂 ?

O hecha la ley hecha la trampa… y al final conseguiremos que la transparencia (un no rotundo al miedo) prime creando círculos virtuosos desde abajo hasta arriba y desde arriba hasta abajo en los estratos “sociales” y “naturales”… y sus mezclas?

Y… ¿quizá también estamos viendo, hoy, cómo se configura una especie de suicidio de la civilización, una vez más?

Hablábamos del “bien común”… y el “bien común” en el fondo y en realidad sería la actividad providencial de “la solución”… de esa solución que YA está en nosotros, dentro… y que tenemos que hacer mucho esfuerzo para rechazarla, para no usarla.

Y volviendo al tema portavoces y proposiciones: a veces queremos proponernos al mundo…, y muchos ingredientes de este mundo parece que hacen esto mismo… y que se expresan y exponen nuevas posibles “esencias” para el colectivo.

Así, nos toca a veces defender hábitos… los nuestros o de “otros” actores…, o bien redefinir quién o qué actúa o pide la palabra… o bien nos toca exigir el “cumplimiento de nuestros derechos”… aunque sea el “derecho” a poder tener las condiciones para poder conseguir tener unos “mejores hábitos”… unas mejores tareas y costumbres.

Pero… lo dicho… : ¿qué pasaría si no tuviéramos ningún hábito…, es decir, si no sentimos realmente que tengamos nada que “defender”… en el buen sentido de “defender” (exponer, precisar y cuidar)?

¿Qué pasa si no hay nada más que la vida desnuda, pura?

¿Y qué pasa cuando, de cierto modo, estamos deshabituados a nosotros mismos…, a reconocernos y a profundizar el reconocimiento de nuestro propio ser… en tanto que este ser “quiere” naturalmente expandirse en consciencia… crecer en comprensión, y crecer en esos ciertos “sentimientos inmateriales” que realmente nos llenan… nos llenan en verdad?

¿Cómo proyectamos el anhelo de Dios, en parte resultante de todo esto?

¿Quizá lo proyectamos todavía con mayor fuerza “hacia fuera”… hacia estas instituciones domadoras de insectos… y para darle incluso una mayor fuerza al tipo de sociedad que vemos hoy, esa que desde hace tiempo se llamaría capitalista?

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3 Respuestas a “El bien común es la esencia del hábito. ¿La economía (este tipo de tratamiento de la innovación) como plan “satánico”, un plan que nos hemos dado a nosotros mismos para anestesiar el sentimiento de Unidad? ¿Una economía del plan divino, frente a la “economía” de la colonia de humanos (insectos) emocionales? La política

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  1. un comentario que archivo aquí, y que hice sobre el tema del reflejo, en lo más global, de lo más íntimo (la indignidad que podríamos decir que vemos hoy en los manejos oscuros de las finanzas, etc., y de no saber dónde irán las “toneladas” de dinero y recursos que parecen escaparse por este coladero que es la humanidad (aparte de ir muchas a la basura)):

    … eso… sí, solo nos falta poco a poco eliminar el juicio… pero no tenemos por qué dejar de mirar al mundo… y describirlo quizá “sin otorgarle realidad” (diríamos quizá…)…
    … esa “realidad” que duele :)…

    … quizá intentar describir… “neutralmente”… el hecho de que los bancos son muy importantes… y que son “privados”…, y que no sé si alguien sabe cómo funcionaba la Reserva Federal…
    …describir todo por igual… como cuando uno puede describir o mirar su propio cuerpo… o cualquier otra cosa… un poco como piden los primeros ejercicios del curso… ¡qué importantes parecen estos primeros, a veces!

    … yo intento comentar cada vez más sobre estas cosas en mi blog…

    … es quizá obvio que en las “grandes esferas” del colectivo terrestre se refleja el “secretismo” que tenemos cada uno en nuestra mente… nuestro interior “no querer mirar adentro”…
    quizá es lo mismo ahí fuera, en el máximo nivel de oscuridad y globalidad… con todos los trucos sobre fabricar el dinero… jugar con él y con los países…, etc.

    Muchas veces también parece obvio que, igual que nosotros a nosotros mismos nos hacemos la jugarreta de estar con el ego y así “matarnos”… igualmente la humanidad está entregando increíbles cantidades de dinero y recursos no se sabe muy bien a qué;
    …quizá desde siempre este sueño en la Tierra ha funcionado con unos parásitos que pretendían extraer lo máximo posible de una especie de “granja humana”, que seríamos…

    …mientras nos sintamos indignos dentro… veremos indignidad fuera… claro… supongo

    es un gustazo ver que con el curso, con Jesús, tenemos la clave, quizá, ya que es justo eso, lo que pasa:
    — no queremos mirar dentro, cada uno, nuestra profunda creencia, nuestro sentirnos “malos” en esencia… creyendo que somos la morada del mal, la oscuridad, el pecado
    — entonces tampoco miramos a gusto afuera, a la suciedad del mundo, del funcionamiento verdaderamente horrendo de este mundo, donde hay auténticas “cloacas” en todo este entramado de servicios secretos, cúpulas de sistemas financieros, etc.

    La misma cloaca que Gary Renard tiene que reconocer en sus libros cuando va evolucionando… que le sale también en esas pesadillas que tiene durmiendo… y luego incluso sus maestros le cuentan lo del 11-S… que sería reflejo de esa misma “mierda interior”…
    … hoy tenemos una élite de pesadilla … configurando auto-atentados salvajes como el del 11-S… para mayor mofa de la humanidad “dormida” …

    Quizá todo sea como siempre…:
    — o lo usamos para “despertar”…, para verlo como reflejo de nuestra “mierda interior”… para en seguida intentar mirar más allá a la Luz……
    — o lo usamos para escondernos de nuevo y tapar sentires… y quizá así, por no querer reconocer que el mundo verdaderamente “pinta asqueroso” (matadero lo llama Jesús en el curso)… entonces resulta que así a veces tampoco queremos reconocer la asquerosidad interior;
    quizá el no querer mirar afuera sin miedo, sin juicio… pero sí viendo las cosas como lo que son…… ese miedo al afuera a veces… digo… reflejaría el mismo miedo de no querer mirar adentro… sin miedo, sin juicio… en cada uno de nuestros sentires (a nuestra creencia profunda en nuestra propia indignidad esencial)…

  2. archivo comentarios recibidos sobre este tema… y respuestas:

    Comentario recibido:
    Todo funciona por necesidad y deseo. Nuestros hábitos no son más que la expresión individual de la forma en que hemos aprendido a satisfacer nuestras necesidades y deseos, expresados en cada instante en referencia a los deseos y necesidades que establecemos en un futuro inexistente. Ya habrá quién se ocupe de crear esos deseos y necesidades, de eso no te quepa duda, sobre todo si consideras que el ego vive de comparaciones.

    El bien común es algo totalmente ajeno a nuestro sistema de pensamiento. Incluso aquellos que han escrito sobre ello, han descrito un bien común que a ellos no les suponía sacrificio alguno, al estar ajustado a sus deseos y necesidades individuales, y así lo escribimos todos. Una conciencia separada de toda otra conciencia, no puede saber lo que es el bien común, porque eso solo puede saberlo la conciencia que al estar unida a toda otra conciencia sabe cuál es el bien común a todas.

    Con todo, nuestro mundo moderno da muestras claras de un cambio hacia el “bien común” al forjar nuevos hábitos que sin suponer sacrificio para nadie benefician a todos. No es mucho, pero algo se mueve.
    _____

    mi respuesta:

    …si ves, la cosa era empezar a hablar de otra manera de lo del curso, de ucdm.

    La esencia del hábito o el hábito de la esencia en nosotros.

    Lo esencial del hábito es cómo aprendemos a hacerle hueco a la esencia ahí;
    y claro, qué paradójico sería esto…, pues como los milagros no se atienen a las reglas de “aquí”… pues eso.

    > Ya habrá quién se ocupe

    sí, qué curioso es todo esto;

    … entonces…, de ese “sistema interior” que describes… que tiene que ver con el deseo, con el futuro, con la comparación… de ello se ocuparía entonces este nuestro “sistema” (que quizá “tenemos que” ser capaces de mirarlo, de alguna manera, como siempre hemos de mirar todo…, es decir…, como “simbólico”… como simbolizando nuestras creencias)…
    … este sistema nuestro, “moderno”-“posmoderno” (aunque nunca hayamos sido tales cosas, ni modernos ni posmodernos)… este sistema nuestro se declaraba así como “anti-tradicional”…

    …para bien y para mal…

    … en esta curiosa mezcla de oligarquías globales…, de “sistema capitalista”… etc.…,
    …todo ello así como instituyendo “la economía”, que pretende ser natural, la naturaleza del ser humano…… y que trata de cierta manera “x” con el tema de la innovación tecnológica… con “la desigualdad”… etc.… (quizá esa manera entendida, sobreentendida, como natural).

    > El bien común es algo totalmente ajeno a nuestro sistema de pensamiento

    sí por un lado, parece;
    pero por otro qué tajante;

    lo que quizá te resulte interesante es ver cómo de simple habla este Latour sobre que una de las claves que “teníamos” en nuestra ceguera anterior, era simplemente ver completamente separadas la esfera del “bien común” de la del “mundo común”…
    …es decir, la esfera de los valores/sentido…, separada de la esfera que habla de quiénes somos, cuántos somos (mundo común).

    Es muy absurdo porque las herramientas para analizar cómo se “componen”, o no pueden componerse, los “seres” y las asociaciones de seres que quieren hacer un mundo común… lógicamente tienen mucho que ver con el “análisis” de cuál es un mundo común “bueno”… y del proceso en que este se hace y rehace en tanto que quiere ser eso, “mejor”…

    …esas herramientas… sería “lógico” que las “usaran” por igual y sin miedo las dos esferas… “valores” y “hechos”……

    Está muy “ilustrativo” lo que cuenta Latour…
    mi plan ahora es mantenerme mucho tiempo en lo elemental de este texto… simplemente por amor al arte, a seguir en esa “suave” y constructiva… pero también firme… manera… manera de rehacer/repensar las cosas…

    Hace tiempo me impactó, me impactaron varias cosas elementales de estas nuevas sociologías y algo de “nuevas” filosofías… antes de encontrar conscientemente a Jesús en el curso de milagros…

    La inspiración es universal, vaya, y hay gente muy inspirada con una “misión”… en muchas partes… que no sienten que estén “arreglando el mundo”, sino que simplemente va bien y “sienten bien” haciendo eso… supongo…

    > Una conciencia separada de toda otra conciencia, no puede saber lo que es el bien común

    …pero podemos intuir cosas que hacen contraste…
    … podemos recordar lo de la importancia del contraste, al menos al principio…

    …y así… estas cosas nos sirven para dirigirnos hacia el “descubrir nuestro Ser”… frente al mero aprender…

    > Con todo, nuestro mundo moderno da muestras claras de un cambio hacia el “bien común”

    sí,
    …pero también “no sé”…, pues hay como “poca transparencia” … para la que podría haber…
    …hay cosas “englobantes” que uf…

    ________

    más comentarios recibidos al mismo hilo:

    Hola Iván:
    Soy radical porque UCDM es radical. Tu esfuerzo de aplicar los principios de UCDM a la política y a la economía, o intentar hablar de política y de economía trufando tu discurso con la perspectiva del Curso es un intento digno de todo respeto, pero de difícil efectividad, no obstante, todo esfuerzo en ese sentido merece la pena, entiendo yo.

    UCDM no se ocupa de los pensamientos mágicos, y los pensamientos del mundo sobre economía o política lo son, pues todos están basados en que nuestra identidad real es el cuerpo y nuestras capacidades y necesidades son las que establece tal identidad, por eso UCDM no se ocupa de discernir qué sistema político o económico es el mejor, pues simplemente cualquier sistema es parte de una misma ilusión que es la que el Curso pretende deshacer en cada uno de nosotros. Por eso no me verás nunca discutir cuando comparto UCDM sobre política o economía, en ese contexto, tales discusiones carecen de sentido. En mi contexto “ordinario”, por contra, me encanta discutir con un comunista a favor del capitalismo y viceversa y con un economista marxista de las bondades del liberalismo salvaje, y viceversa.

    Sin milagros no hay solución, pues estos constituyen el medio para cambiar una experiencia de ser que permita establecer en nosotros una nueva conciencia de ser o identidad, sin lograr lo cual, el mundo de cada cual seguirá siendo el mismo mundo de siempre con nuevas formas pero un mismo contenido o causa, su conciencia de ser. El viejo adagio romano “Nada nuevo bajo el sol”, se cumple hoy y se cumplirá dentro de cuatro milenios, aunque hayamos colonizado la Luna y Marte, y subsistamos con una pastilla de de biobomba al día.

    ¿Hay signos de cambios de paradigma hacia la Unicidad, a pesar de todo?. Si, y abundantes: El reciclaje, la unión de naciones como la CEE, con todas sus insuficiencias, idea que hubiese hecho reír a carcajadas a cualquier politólogo o economista del siglo XIX, la capacidad de la sociedad civil para unirse y plantar cara pacíficamente al poder establecido….etc.

    Pero esos signos no nos permiten más que intuir el sentido del cambio hacia el bien común, y por ende apoyarlos con nuestras limitadas fuerzas propias; pero no establecerlo, pues no hay bien común en el viejo paradigma de nuestra identidad, que establece mundos privados en oposición unos a otros. El único bien común en UCDM es nuestra Identidad Real, y esto es como muy naif, o sea, poco vendible o compartible hoy en día, pues ese bien común es Dios, y Éste, con toda razón, tiene una prensa malísima, excepto para los que creyendo en él lo imaginan tan loco como ellos, esto es, con dos caras, para así justificar en Su Voluntad, el “mundo-manicomio-campo de batalla” que experimentan y aceptar todo con “gozosa” y “santa” resignación.

    He dicho ja,ja,ja

    Y por supuesto tienes la venia de poner en tu blog todo lo que yo pueda escribir, ya te parezca bien, ya lo utilices para mostrar al mundo virtual lo obtuso que soy

    ________

    Mi respuesta:

    > Tu esfuerzo … digno … … pero de difícil efectividad

    gracias, así es;

    …sí, ante todo eso parece… de difícil efectividad.

    Aunque tampoco nosotros podemos ser “perfectos jueces” de lo que es o no efectivo en la “economía de la mente”… pero eso parece, de difícil efectividad 🙂

    > … mágicos, y los pensamientos del mundo sobre economía o política lo son

    sí;

    lo único es que igualmente que no se pretende que neguemos el “cuerpo físico” de cada cual… no de un día para otro y no sobre todo “por nuestra propia cuenta”……, desde ese ámbito digamos “consciente” (mental-intelectual)… pues los pensamientos sobre el cuerpo si acaso parece que han de ser entregados, para que así todo el plano del comportamiento pueda ser realmente negado… negado efectivamente por esa “luz” con la que así, de este modo, haciendo esto, aprenderíamos a identificarnos (a recordar, aquí)……, igual que eso… pues tampoco parece fácil poder esconderse del todo del “cuerpo social”…

    … digamos que en el fondo sería lo mismo,

    … así que tampoco vamos a liquidar de un plumazo consciente, demasiado consciente…, ese pensamiento siempre “mágico” en torno al cuerpo social.

    Ahora… volvemos quizá a “los mismos” terrenos… aunque nunca nada es igual……, volvemos a veces los humanos a las mismas actividades de antes… quizá… pero con otra “consciencia”…
    …y la cosa entonces se ve un poco como una graciosa lucha…… en parte…… una “lucha” para que la Gracia no desaparezca… —aunque casi que todo concepto de lucha sea ajeno a la gracia…

    Y bueno… ahí está esa “vigilancia”, vigilancia por esa cierta “Unidad”… esa vigilancia que pide el curso de hacer…, constante e independientemente de la tarea que se tenga entre manos, según parece.

    Como sabemos, uno, si fuera médico, podría obviamente seguir siendo “médico oficial”…, o casi cualquier cosa así…., y saber que hay:
    — un “plano de creencias”… todas falsas (cuerpo, nivel del comportamiento)…
    — y otro donde podría haber 0 creencias… y, por tanto, saber que podemos traer esa misma vigilancia “solo por el Reino”…, por ese reino que está en “el corazón”…, ese “de los cielos”…

    De todas maneras… lo que intento o lo que me empieza a salir un poco más “natural”… ya lo captaste o viste; es simplemente intentar poner la intención “cursillista” anti-mágica cuando uno está re-viendo algo sobre esas cosas —que por otra parte, tampoco son cosas que “machacara” durante muchísimo tiempo… hace tiempo.

    Es decir… podemos recordar eso de que un médico puede literalmente “hacer milagros” mientras aparenta, ante sus pacientes, estar creyendo en las mismas mentiras que estos (esas literales mentiras que al final son las que le “unen” con los pacientes, en el nivel más superficial o irreal de “unión” (en el sentido de que permiten que estos vengan a él, al médico)… al igual que, en general, a todos nos unen potencialmente más o menos las mismas necesidades —y solo por ello estas podríamos decir en algún sentido que las necesidades son “sagradas”…, aunque no lo sean… (esas necesidades más o menos irrisorias…, como la de comer…, etc.).

    Ya sabes que una vez estamos “en el curso”…, con Jesús…, no hay quien nos quite de ahí… espero 🙂 … y no podemos ser los mismos nunca más… pues vamos a ser siempre nuevos… vamos quizá “poco a poco” —aunque algún día “de golpe”— a ser por fin “El Mismo”… una sola relación… una individualidad que ni sospechamos… en Unidad… —así que a ver dónde nos lleva cada cosa.

    > En mi contexto “ordinario”, por contra, me encanta discutir con un comunista a favor del capitalismo y viceversa y con un economista marxista de las bondades del liberalismo salvaje, y viceversa.

    Bueno, pues ahí la has dado… esto puede servir en un momento dado, por el lujo de tener “modos de hablar”…, “enriquecer” algo, ahí… y digamos que por eso estarán ahí, en el mundo, estas posibilidades, ofrecidas al mundo… estas posibles “ampliaciones de miras”… este “algo de claridad”… esa claridad que pueda aportar la “conexión” que debió tener, con la inspiración universal… este autor que digo… Latour…, y que nos permiten tener “algo más”, si queremos salir por ejemplo de la tentación de la mera confrontación… del pincha que te pincha 🙂 …que al final muchas veces nos duele —pues esto a veces quizá solo nos sirve para reforzar nuestro sentido de estar “separados realmente”.

    ¿No es interesante que exista “lo interesante”? 🙂

    Así que: ¿por qué nos interesan unas cosas en ciertos momentos?

    ¿Es algo así como “el trabajo del espíritu”, en nosotros… cuando somos de cierto modo “más inconscientes”…, ese espíritu… que va pudiendo “llevarnos”, cuando nos dejamos infundir con ciertos sentires…, en momentos de cierto “vacío”?

    ¿Servirá pues este “intentar ahondar” en los intereses del “pasado”…, pero de otra manera?

    La cosa está en que se pueden proponer realmente muchas cosas interesantes que decir… y aportar cosas realmente muy elementales que facilitan a veces poner la mente en modo “fundamentos”, por poco de moda que esté en parte hoy esto —poner la mente en modo “qué importantes son las creencias” 🙂 … desde las que modelamos todo… en común.

    Así que sirve para hablar un poco sobre eso que dije; lo de que tenemos separado el asunto del:
    — cómo vemos y hablamos del mundo que sí o sí tenemos en común… “mundo común”… (la pregunta sobre ¿qué ingredientes hay en el mundo?)
    — vista artificialmente separada de la pregunta sobre el “¿cómo los componemos para mejor”?
    … es decir, el “mundo común”, en lo que Latour llama “la constitución moderna”, estaba separado artificiosamente del cómo vemos y hablamos sobre el otro gran tema de “los valores”… del “bien común”…

    (quizá, claro… aunque en el mundo no se hable a menudo muy explícitamente del “bien común”… siempre esto sería lo que habría “detrás” de muchas situaciones…, en muchas ocasiones).

    Esta separación entre las dos cuestiones (hechos-valores)…, obviamente modulaba nuestra fabricación de la realidad…, y digamos que sería otra cosa más de esas que nos reflejan esa nuestra célebre mente separada… o dividida…

    Así que me parece algo excitante que este Latour expresara de forma muy práctica, practicable…, un cierto “no-dualismo” —antropológico-filosófico— y que tenga ahí, entonces, tan clara…, una cierta “visión” para anclarnos en el “en común”… una visión tan “de andar por casa”, por otra parte…, y a la vez algo “profunda”.

    > Sin milagros no hay solución

    eso desde luego, esa es la base… y está claro: no debemos usar nada para seguir “desperdiciando el tiempo… como dice Jesús que sí que podemos estar haciendo… y cosa que yo ya habré hecho, y mucho;

    ese “tiempo”… que en buena lógica (la del Original… 🙂 )… ese tiempo que debería ser empleado en deshacer el miedo (expiación-reconciliación) para permitir cada vez más y mejores milagros, “cambios de percepción” en la mente-una.

    Aunque quizá esta “tarea”, esto que hago de vez en cuando, no mucho… de leer lo que antes del 2011 me inspiró (y mucho)…… quizá esto me “sirva” para esa reconciliación…, en mí… —no sé, quizá termine con ello de poder “cerrar algún círculo”.

    > tiene una prensa malísima, excepto para los que creyendo en él lo imaginan tan loco como ellos, esto es, con dos caras, para así justificar en Su Voluntad, el “mundo-manicomio-campo de batalla” que experimentan y aceptar todo con “gozosa” y “santa” resignación.

    🙂 jajajaja

    muy inspirado 🙂

    > obtuso

    …tonterías…
    uno es lo que quiere, no hay víctimas…
    …y uno quiere ser lo que es por algún motivo que quizá “trasciende” 🙂

  3. Más comentarios, breves…, incitando al tema economía y religión:
    __________
    Qué curioso…, nuestra civilización aparentemente “sin espíritu” tiene que forzar el comulgar con el consumo…, jajajaja.

    Cuando alguien no se conecta a las redes más elementales del consumo… está en pecado

    La conexión social se sacraliza para mal…

    ¿Hasta qué punto lo social es religión secularizada? [este es todo un temazo en la gente que hace “filosofía”]

    Es pecado no consumir, no estar conectado… jajaja…
    a esta señora, ahora bromeando… le podrían obligar a que se metiera a monja… para que dejara de dar mal ejemplo en sociedad (que “cada cosa en su sitio”, le dirían… )…

    Claro… “la economía” sustituyendo a la religión… y más allá: sustituyendo a lo insustituible… a la verdadera “religión interior”.

    http://periodismoalternativoblog.wordpress.com/2014/02/26/autoridades-demandan-a-una-vecina-de-florida-por-no-usar-la-infraestructura-urbana/

    __________

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