¿Nada que perdonar? La cruz es “pensar”. Meditaciones III   2 comments

imagen corazón en círculo

[Podemos ir haciendo unas “píldoras” para meditar, tras meditar un poco las preciosas y muy prácticas transmisiones que ha dado la voz de Jesús para acompañar el curso de milagros, a diversas personas (como Haskell)]

Traemos una cita de esta maravillosa parte del dictado dado por Yeshua a Haskell:

«Date cuenta de que tu salvación reside en un nivel que está más allá de tu pensamiento, en un nivel que puedes llamar ‘sentir’, y que yo llamo experiencia… pero que es, sobre todo, un nivel de certeza, paz, luz y alegría.

» Así, siempre que contemples este curso, conserva dentro de tu mente, dentro de tu corazón… la comprensión de que tu Ser en Unidad y todo aquello de lo que hablo te está ahora cantando una canción sobre luz, alegría, paz y unicidad. Es una canción de alabanza para un lugar donde no hay conflicto, un lugar donde el conflicto no puede ser comprendido y, mucho menos, perdonado

“Y, mucho menos, perdonado…” :

🙂

Si el mundo ni siquiera puede ser comprendido…: ¿cómo vamos a perdonar nada aquí, en nuestros mundos privados… completamente únicos… armonizados “milagrosamente” pero “solipsistas” por definición? [esta unicidad falsa, la de la falsa armonía entre los mundos privados… esta armonía “de locos”, por cierto, refleja que de hecho somos un solo Ser…, pero “en el Cielo”…, en la Relación sagrada… de todos con todos… con otro tipo de individualidad]

¿Cómo vamos a ponernos a “perdonar” a alguien o en alguna situación… a nada… a nada de eso que ni siquiera deberíamos poder comprender… pues es un despropósito desde su mismo inicio?

Y, sin embargo, esa sería nuestra actitud, toda la vida… ya que estamos aterrorizados… ya que tenemos ese miedo tapado, escondido… dependiendo de nuestro auto-ataque o “culpa” elemental.

¿Tapado?

Sí, estamos en constante vibración de “perdón” falso…, de “perdón para destruir”…, porque pensamos que lo que percibimos es real gracias a juicios que hemos hecho en el pasado… juicios sobre experiencias (donde nos juzgamos a “nosotros mismos”… o a “los demás”… o a las cosas… etc. —da igual, todo es lo mismo).

Y, como hemos percibido conflicto “en el pasado”… es decir, como nos hemos guardado tales conflictos… como los hemos atesorado cuando interpretábamos experiencias… se nos ha quedado la costumbre de incubarlos —vaya costumbre.

Así, hemos ido actualizando, sin parar, juicios y más juicios de separación… aparentemente montados unos sobre otros, resonando entre sí… en un tiempo lineal que en el fondo ni es lineal ni es nada… y que junto con esos juicios no es más que una muralla interior de nada… formada en torno a experiencias “del pasado”.

Así…, nuestra desgracia es que “hemos entendido”… es “haber comprendido”.

Esa es nuestra locura y nuestra losa (puesta sobre estas vidas, ya muertas).

Esta es “la cruz”, esa que nadie nos puede quitar de los hombros… porque nos la dimos nosotros… con todas esas operaciones mentales… reactualizando todo de nuevo… actualizando el sistema de pensamiento del ego, el de la separación… en este viaje al calvario y al castigo final… en una muerte vivida como más o menos torturante… es decir, como más o menos real, en un “final” ilusorio, en un mundo ilusorio, en una vez más.

Nos fabricamos un auto-concepto: una identidad basada en el mundo.

Esa es la única cruz…, realizada por ejemplo en base a lo que “nuestro cerebro” tuvo que digerir por su cuenta. Y ese comprender… esa “comprensión”… la falsa… la que fundamenta la identidad falsa… nos “asesina” a cada segundo —asesina ficticiamente a nuestra esencia.

Esa “comprensión” está ahí dentro. Re-construye poco a poco el túnel de la muerte, en nuestras vidas.

Por eso es que “tenemos que” dejar de comprender el mundo… 🙂 … dejar casi literalmente de “pensar”… ya que, si hay un “pecado” —que no lo hay— fue y es el “pensar”.

“Pensar” es el “pecado original”. El “pensar” al que nos referimos se realiza tras haber interpretado por nuestra cuenta experiencias (sentires o experiencias de lo que en realidad es un solo Ahora).

Las interpretamos, juzgamos… y nos guardamos esos juicios, esas creencias (basadas todas en la creencia en la separación)… para disparar luego y casi siempre esas interpretaciones, y creencias, sobre “el Ahora” —a cada paso… en cada instante…, y, según parece, principalmente sin darnos cuenta 🙂 .

Todo nos lo hicimos nosotros 🙂

2 Respuestas a “¿Nada que perdonar? La cruz es “pensar”. Meditaciones III

Suscríbete a los comentarios mediante RSS.

  1. muy bueno reamente

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: