Las lecciones del Espíritu Santo: Dar. Haskell: «La otra voz». Un Curso de milagros RELOADED   1 comment

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imagen corazón en círculo[Podéis mirar en la página de índices para encontrar los enlaces a estos textos traducidos, etc. —con por ejemplo la traducción completa de lo que estamos retocando aquí con ayuda del texto en inglés, etc.

Sobre el uso del castellano en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que progresivamente iré completando.

Esta transmisión, maravillosa (muy clarificadora y directa), aparenta haber sido dada claramente por la misma voz que dictó Un curso de milagros (UCDM), y que habló desde la personalidad de Jesús.

La siguiente parte de este texto sirve como acompañamiento —más o menos— para esta parte del texto principal del curso de milagros: [T-6.V.A] (según las indicaciones del propio Haskell en su texto publicado).]

 

Las lecciones del Espíritu Santo: Dar [T-6.V.A]

Saludos cordiales. De nuevo soy Jeshua.
Hemos estado hablando de las lecciones del amor.
Hoy hablaré contigo
de las lecciones del Espíritu Santo,
que son lo mismo, pues tú eres amor.
Y el Espíritu Santo te conoce a ti solamente tal y como tú eres realmente.
Así, las lecciones que el Espíritu Santo te brinda
son solo aquellas que te conducirán
al discernimiento, al recuerdo
de lo que verdaderamente eres como el Hijo de Dios.

Ya te dije que el amor es el discernimiento
de que tú lo tienes todo y lo eres todo,
y que lo que se sigue de eso, cuando compruebas por fin que es cierto,
es el deseo automático e incontrolable
de extender y compartir ese todo.
Y así es como el Amor se convierte en sí mismo,
al ser extendido, al ser dado.

Y al revés también es cierto.
En cualquier momento en que desees retener algo
y reservarlo para ti
(que es lo que define la separación),
sucede que lo que ahí está presente
ya no es amor, sino miedo.

La primera lección del Espíritu Santo es esta:
“para poder tener, da todo a todos”;
o dicho de otra manera, si lo quieres tener todo,
lo recibirás al extenderlo,
o al dar todo lo que tienes.

La contrapartida es que si retienes algo,
te lo quitarás a ti mismo,
y te será imposible tenerlo todo.
Por eso dije hace dos mil años que,
a aquellos que tienen, más les será dado.
Y a quienes no tienen, incluso lo que tengan,
les será quitado.
Esa no es una ley impuesta por Dios,
sino una simple verdad,
basada en la naturaleza de lo que Dios es, y de lo que tú eres.
Y siendo de Dios, no puede ser cambiada.

Puede parecerte difícil en verdad, y lo comprendo,
que te digan que debes darlo todo.
Es difícil porque tiendes a verte no como Espíritu,
sino como un cuerpo viviendo en el espacio y en el tiempo.
Y esta es para ti tu realidad.
Entonces, imaginas una multitud de cosas
que tu cuerpo necesita para sobrevivir,
y, por tanto, para que tú sobrevivas.
Y está garantizado que, cuando te ves como un cuerpo,
y por tanto necesitando todas esas cosas y circunstancias,
entonces, si alguien te dice:
“dalo todo”,
esto puede realmente resultar atemorizador tal y como tú lo percibes.

Sin embargo, el Espíritu Santo, siendo Espíritu como tú,
te ve a ti como Espíritu,
y siempre se dirige a ese aspecto de ti,
que es real e inmutable.
Y en ese contexto, la primera ley del Espíritu Santo es:
“para poder tener, da todo a todos”.

Lo que esto significa (y esto puede ayudarte a entender)
es que necesitas constatar que tú eres Espíritu,
que cada hermano es Espíritu,
y que todos sois el Hijo de Dios.
No los Hijos de Dios, sino el Hijo de Dios —en singular.
Dios tiene un Hijo, Uno con Él Mismo.
Y tú eres ese Hijo.
Y cada hermano que percibes es también ese Hijo.

Dicho de otro modo, solo existe
una perfecta igualdad dentro del Hijo de Dios.
Solo existe en realidad el Espíritu,
sin ningún aspecto diferente de un Espíritu a otro.
Y así, el primer paso para dar todo a todos
-y este es en verdad el paso más importante-
es el de constatar esto que acabo de decir.
Cada hermano es en realidad Espíritu.
Cada hermano es en realidad Tú Mismo, tu Ser.
Todo eso que pareces hacer y experimentar
es hecho y experimentado por el único Hijo de Dios.
Todo eso que pareces experimentar en tu vida
es parte de una gloriosa y gran armonía
que el único Hijo de Dios ha fabricado y está experimentando.

Así que para dar todo a todos,
tienes que empezar por entender que cada hermano
es total e igualmente el Hijo de Dios, así como lo eres tú;
que no hay nada que Dios no le haya dado a tu hermano;
que no hay nada que Dios no te haya dado a ti;
que no hay nada que le puedas escatimar a tu hermano
y que él te pueda escatimar a ti.

En el nivel del Espíritu eres Uno.
El hecho de que seas Uno, de que solo haya perfecta igualdad,
que es exactamente lo que el Espíritu Santo ve,
el hecho que tú seas UNO, es la verdad que hace
que no haya grados de dificultad en los milagros.
Todo lo que puede ser dado,
todo lo que puede ser recibido,
es amor perfecto y completo,
sin restricción y sin reservas.
Lo que cada hermano se merece de ti,
así como lo que tú mereces de cada hermano,
es todo.
Y eso exige el más pleno agradecimiento
por todo lo que parece hacer y ser.

Una vez que esa verdad haya sido constatada en tu mente pensante,
y finalmente en el nivel de la experiencia,
entonces, habrás experimentado tu realidad como Espíritu.
Y el dar todo a todos fluirá desde ti
espontáneamente y sin preocupaciones de ningún tipo.

Te he dicho que el Espíritu Santo,
en el espacio y tiempo y este mundo, te guiará con exactitud.
Sabrás adónde ir, qué hacer y qué decir.
Porque el Espíritu Santo operando en el nivel del Espíritu,
sabe lo que debes dar de tu tiempo,
de tus posesiones y de tus talentos.
El Espíritu Santo, profundamente dentro de ti,
sabe cuándo dar, dónde, y cuánto.
Y serás directamente guiado hacia ese discernimiento.
Y en particular, al abrirte al discernimiento del Espíritu Santo,
sabrás con claridad y cada vez mejor
qué dar exactamente de tus posesiones y de tu tiempo.

Así es que la primera lección del Espíritu Santo:
“para tener, da todo a todos”,
se sigue automáticamente de la experiencia y la constatación
de que todo es Uno en Espíritu, de que todo es Uno en Dios.
Esta es la verdad que, al final, te hará libre.
Esa verdad es la que te permite constatar
que, en realidad, no eres un cuerpo.
Es la verdad que te dice que no puedes estar atado
a las aparentes circunstancias aquí en este mundo.
Es la verdad que te dice que ninguna circunstancia o suceso,
por adverso que pueda parecer,
puede tener ningún efecto sobre la verdadera naturaleza de lo que tú eres.

Como hemos dicho, ese fue el mensaje de la crucifixión,
y sobre todo el de la resurrección.
Esta es una travesía que ya no tienes que hacer,
pues yo la hice por ti.
Así que lo único que tienes que hacer ahora es abrirte a constatar
que todo es Espíritu, que tu realidad es Espíritu,
y que el Espíritu Santo está presente
para guiarte y dirigirte en todo lo que haces.
Y, por ende, serás conducido a salvo y felizmente
hasta tu paz, tu libertad y tu gozo.

Bendiciones para todos. Eso es todo.

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Una respuesta a “Las lecciones del Espíritu Santo: Dar. Haskell: «La otra voz». Un Curso de milagros RELOADED

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  1. El único ser que hay (Amor)…
    … interpreta a través de ti…
    … en el momento que sea…
    … el único sentimiento que existe (Amor)…
    … y eso lo hace así, de esa manera (“triste”, “miedo”, “dolor”…)…
    … eso lo hace así…
    … solamente porque tú así lo has elegido (al querer habitar el pasado)…

    Pero…
    … en el momento en que ACEPTES tu elección como tu elección…
    … como tu creación…
    … en Unidad con el resto de seres…
    … en una increíble orquestación…
    … como un niño podría aceptar sin culpa y sin tristeza el hecho de que no le gusten las sardinas…
    … entonces…
    … ya está…
    🙂

    ________
    …en el pasado está nuestro cuerpo… es decir, los juicios que hicimos a las experiencias que tuvo nuestro cuerpo…

    …con esos juzgamos de nuevo cada nuevo presente…
    de formas supercomplicadas de las que ni nos damos cuenta…

    Entonces, no vivimos… estamos casi siempre muertos…
    en ese presente donde en realidad solo hay amor…

    (La teoría es fácil 🙂 )

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