Un curso de amor. 1. Un curso de amor   Leave a comment

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imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, enlaces a audios, libros en PDF, y listado de entradas, ver el índice.
— Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que progresivamente iré completando.]

1. Un curso de amor

1.1 Todo ser vivo tiene un corazón. Definiremos el corazón como el centro del ser, ese lugar de donde emana todo sentimiento. Todo sentimiento verdadero es amor. Todo amor alaba a Dios. Todo amor es el reconocimiento de la gloria de Dios y de todo lo que Dios creó. El amor es la única respuesta pura de lo creado al Creador, la única respuesta del Creador a lo creado. Tu reconocimiento de lo que el amor es, te llevará de regreso a Dios y a tu Ser.

1.2 En Un curso de milagros aprendiste que todo conocimiento es generalizable. Así ocurre también con los sentimientos. Todo sentimiento deriva del amor o de la falta de amor. Lo que experimentas no tiene más motivos que estos dos. Todos los sentimientos son generados por el corazón y no tienen nada que ver con el cuerpo. El corazón del cuerpo es el altar donde presentas todas tus ofrendas a Dios. Todas las ofrendas son amor o falta de amor. La falta de amor es igual a nada. Por tanto, todas las ofrendas realizadas desde un lugar que no sea el del amor son nada. Todas las ofrendas hechas desde un lugar de miedo o culpa son nada.

1.3 El amor es la condición de tu realidad. En tu forma humana, para que tu vida tenga lugar tu corazón debe latir. Esta es la naturaleza de tu realidad. El amor es tan esencial para tu ser como el corazón lo es para el cuerpo. Por tanto, sin amor no existirías. El amor está presente aunque no seas consciente de él, así como no eres consciente de los latidos de tu corazón. Un bebé no está menos vivo porque no sepa que su corazón late. Y aunque no te des cuenta de que sin amor no existirías, no por ello eres menos tú Mismo.

1.4 El único pensamiento de Dios es amor. Es un pensamiento ilimitado, perpetuamente creador. A causa de la extensión del pensamiento de amor de Dios, tú existes. Y yo existo contigo en ese mismo pensamiento. No comprendes esto simplemente porque no comprendes la naturaleza de tus propios pensamientos. Los has situado dentro de tu cuerpo y los has concebido de una forma que no tiene sentido.

1.5 Sin embargo, cuando aplicas tu pensamiento al aprendizaje, aprendes. Que esto te sirva de aliento. Esta es una capacidad que podemos utilizar juntos para aprender de nuevo.

1.6 Deberías apresurarte por escuchar solamente la verdad, aunque por supuesto es sabido que cuando pretendes darte prisa terminas actuando en contra de lo que quieres conseguir. Deja que tus preocupaciones lleguen y se marchen. Recuerda siempre que simplemente no importan, salvo desde la perspectiva del tiempo, y que ahorrarás tiempo cuando las dejes ir. Recuerda que tus preocupaciones no influyen en nada. Crees que las preocupaciones que conciernen al tiempo tienen alguna consecuencia real; pero no es así, pues el tiempo es una ilusión. Él tampoco importa. Recuerda también esto, pues forma parte del proceso de dejar que el viejo mundo se vaya para abrirle paso al nuevo. Date cuenta de que esas cosas no importan, y que no las vas a llevar contigo al nuevo mundo. Así que igualmente podrías desprenderte de ellas ahora.

1.7 Es como si hubieses transportado tu pesado equipaje contigo a todas partes por si acaso necesitaras algo. Pero ahora comienzas a confiar en que no necesitarás las cosas que llevas. Ah, no te hace falta ese grueso y pesado abrigo, pues confías en que el sol va a brillar y el calor te envolverá. Eres un inmigrante llegando a un Nuevo Mundo con todas tus posesiones contigo. Pero al atisbar lo que alguna vez fue una orilla distante y ya no lo es, te das cuenta de que todo lo que antes poseías y llamabas “tus tesoros” no es necesario. Qué insensato te sientes por haberlos transportado de un lugar a otro. Qué perdida de tiempo y de energía ha conllevado el haberte frenado con semejante carga pesada. Qué alivio supone saber que ya no necesitas llevarla. Cómo desearías haber sabido desde el principio que no era necesario hacerlo. Qué feliz te sientes por dejarla atrás.

1.8 Todavía no te das cuenta de lo pesada que era tu carga. Si literalmente hubieses cargado con un tronco pesado e inútil de un mundo a otro cuando alguien más sabio te dijo que no te iba a hacer falta, entonces, al constatar la verdad, te preguntarías qué otras cosas te fueron advertidas sin que hicieras caso. Podrías intentar hacerle caso en una cosa más, y luego en otra, de entre todas aquellas que no habrías probado antes, cuando estabas convencido, convencida, de que tenías razón y de que la otra parte estaba equivocada. Y cada vez que probaras a dar un nuevo paso y comprobaras que funciona, tu confianza en la sabiduría de este maestro continuaría creciendo. Puede que consideres que aún podrías aprender de tus errores y descubrir que, al final, el aprendizaje es el mismo. Y es probable que esto lo hagas de vez en cuando. Pero tarde o temprano te darías cuenta de que es más fácil aprender sin cometer errores, y al final también constatarías que la sabiduría de tu maestro se ha convertido en la tuya propia.

1.9 El impulso de poner a prueba la sabiduría de otra persona es equivalente al impulso de encontrar tu propio camino por tu cuenta y conseguir que sea uno mejor. Es el impulso de no confiar en el maestro para todas las cosas, sino solo para algunas. Es el deseo de encontrar tu camino por tus propios medios para poder enorgullecerte de tus logros, como si por seguir el mapa de otro la sensación de logro, a tu llegada, fuese a sufrir menoscabo. Este deseo de hacer las cosas por tus propios medios es una artimaña del ego, y tu orgullo es el regalo que el ego exige. Son pensamientos mágicos que se oponen a la mentalidad milagrosa. Son los pensamientos que dicen yo, por mi cuenta, lo soy todo, antes que por mi cuenta no soy nada. Los verdaderos líderes son seguidores hasta que están preparados para liderar. Al comienzo no se aventuran por su cuenta antes de conocer el camino. No les da vergüenza aprender, no les da vergüenza seguir el curso que otros han indicado. Cada curso auténtico cambia cuando se aplica. Cincuenta estudiantes pueden recibir la misma lección sin que ninguno de ellos la aprenda de la misma forma. Esto se comprueba al enseñar y aprender información, y se comprueba también al enseñar y aprender la verdad. La única manera en que no puedes aprender la verdad es si insistes en aprenderla por tu cuenta, pues por tu cuenta es imposible aprender.

1.10 Renuncia a ser tu propio maestro. Acéptame a mí como tu maestro y acepta que yo te voy a enseñar la verdad. No te avergüences por ello. Sin mí no puedes aprender lo que voy a enseñarte. Ya has probado innumerables caminos y puedes seguir probando, pero no tendrás éxito, y no porque carezcas de inteligencia ni porque te falte empeño, sino porque es imposible. Es imposible que aprendas algo por tu cuenta. Por el contrario, tu empeño por hacerlo así, solo consigue obstaculizar el aprendizaje. Solamente aprendes cuando estás en unión conmigo, porque solo unido a mí eres tú Mismo, tu Ser, tu Yo. Todo el esfuerzo deriva de no creer en esta verdad, y de intentar probar que esta verdad no es verdad. Todo lo que te brinda este esfuerzo es solo frustración. Todo lo que te brindan los aparentes éxitos que obtienes con este esfuerzo, es orgullo para ofrecérselo al ego. Este regalo que exige el ego no vale el precio que pagas por él, pues el precio de este regalo es todo.

1.11 Un maestro siempre cumple un papel en el aprendizaje del alumno. Esto no merma los logros del alumno. Necesitas constatar que lo que ha causado todos los problemas es tu deseo de hacer de ti mismo tu propio creador. Este es el problema de la autoridad. Impregna toda la vida de tu forma física y la vida de tu mente. Solo tu corazón no considera este asunto como algo preocupante. Este es otro motivo por el que invocamos al corazón.

1.12 Al corazón no le importa de dónde proviene el amor, sino que llegue. Esto nos sirve de diversas maneras. Con esto no quiero decir que no existan seres por los que tienes un afecto particular. No es este el amor del cual hablamos. El corazón anhela aquello que se le asemeja. Así, el amor anhela el amor. Pensar en lograr amor “por tu cuenta” es ridículo. Por este motivo el amor es el mejor maestro. Anhelar aquello semejante a ti es anhelar a tu Creador y, cuando la percepción ha sanado, crear como tu Creador. Este anhelo existe dentro de ti de manera natural y no puede ser disminuido ni saciado.

1.13 Aquellos que en tu mundo son considerados como solitarios y carentes de amor, son aquellos por los que te apenas. Sin embargo, no te das cuenta de que ese es el estado que tu ego siempre ha tratado de alcanzar. Tu ego quiere hacerte creer que solamente cuando no necesitas a nadie para lograr lo que deseas, que solamente cuando estás satisfecho con lo que eres y con lo que puedes hacer por tu cuenta, solo entonces, tu autonomía y tu aprendizaje habrán llegado a término, pues esta ha sido toda la finalidad de tu aprendizaje. La meta que este mundo te propone es que te valgas por ti mismo, consumado en ti mismo. Esta meta es inalcanzable, y solo cuando dejes de pretender alcanzarla podrás aprender algo de valor. Solo estás completo en Dios, donde habitas por siempre. Esforzarte por ser aquello que nunca podrás ser es el infierno que tú has creado.

1.14 Se considera que no hacer esfuerzos es conformarse con poco. Esto sería cierto si aquello por lo que te esfuerzas tuviese valor. Esforzarte con mucho empeño por nada sigue siendo no tener nada, y acabar con nada. Pero el esfuerzo, sin embargo, debe distinguirse de la lucha. En este Curso tratamos de esforzarnos por aquello que tiene valor. No tiene nada que ver con la lucha. Tú crees que abandonar la lucha, que desentenderse del conflicto que la provoca en este mundo, es volverle la espalda al mundo real y a todo lo que en él significa algo. En esto tienes razón. Y sin embargo, no eliges esta opción, porque crees que al hacerlo le das la espalda a la responsabilidad y al deber, y consideras que tu acción es noble. Pero este deseo de involucrarte en la lucha no tiene nada que ver con aquello de lo que eres responsable. Es meramente un intento del ego por enredarte en distracciones que te mantienen apartado de tu verdadera responsabilidad. Vuelve a pensar en tu atracción por la lucha. ¿Acaso no se trata de tu atracción por el juego, un juego que esperas ganar, otra oportunidad de demostrar tu fuerza y tu resistencia, tu ingenio y tu agudeza mental? Es otra oportunidad de prevalecer contra todas las dificultades que te salen al encuentro a fin de poder convencerte una vez más de que has podido tú solo contra tan poderosos adversarios. Es la única manera que encuentras de demostrar tu poder y control sobre un mundo caótico. No involucrarse en el caos no es visto como algo deseable, sino como una especie de renuncia, una pérdida debida a la falta de implicación. Aunque sabes muy bien que no ganarás el partido que aquí juegas, consideras que el esfuerzo por ganar, no importa cuán inútil resulte, es lo que le da el valor a tu vida. No involucrarte equivale a no demostrar tu propia existencia.

1.15 Para eso has hecho el mundo: para demostrar tu existencia separada en un mundo apartado de tu Creador. Ese mundo no existe, y tú no existes separado de tu Creador. Tu anhelo por el amor es lo que te confirma que esto es así. Es la prueba que no reconoces.

1.16 ¿Qué te lleva a anhelar amor en un mundo sin amor? ¿Por qué medios sigues reconociendo que el amor es el corazón de todas las cosas al mismo tiempo que aquí no se lo valora? He aquí un claro ejemplo de cómo los medios y los fines son lo mismo. Pues amor es lo que tú eres, y al mismo tiempo lo que te esfuerzas por alcanzar. El amor es medios y fin.

1.17 Todos los símbolos de tu vida física reflejan un significado profundo que, aunque oculto a tus ojos, sigues reconociendo que existe. La unión de dos cuerpos en amor crea un niño, la unión de un hombre y una mujer unidos en matrimonio crea unicidad.

1.18 El amor está en el corazón de todas las cosas. La manera en que te sientes refleja tu decisión de aceptar el amor, o de rechazarlo y elegir el miedo. No puedes elegir ambas cosas. Todos los sentimientos que calificas de gozosos y compasivos provienen del amor. Todos los sentimientos que calificas de dolorosos o airados provienen del miedo. No hay más que esto. Este es el mundo que tú fabricas. El amor o el miedo son tu realidad por tu elección. La elección del amor crea amor. La elección del miedo crea miedo. ¿Qué elección crees haber hecho para crear el mundo que llamas “tu hogar”? Este mundo fue creado por tu elección, y una nueva elección puede crear un nuevo mundo. Pero debes constatar que no hay más que esto: amor o falta de amor. El amor es lo único real. Elegir el amor es elegir el cielo. Elegir el miedo es el infierno. Ninguno de los dos es un lugar, sino solo un reflejo extremo del hecho de que medios y fines son lo mismo. No son sino un reflejo extremo de tu poder.

 

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