La voluntad no dividida. Haskell: «La otra voz». Un Curso de milagros RELOADED   Leave a comment

Ir a descargar
imagen corazón en círculo[- Podéis mirar en la página de índices, de Haskell, para encontrar los enlaces a estos textos traducidos, etc.
– Los PDF también están además en esta carpeta pública, que tengo en google.
– Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que progresivamente iré completando.
– Esta transmisión aparenta haber sido dada claramente por la misma voz que dictó Un curso de milagros (UCDM), y que habló por la personalidad de Jesús.
– La siguiente parte de este texto sirve como acompañamiento —más o menos— para esta parte del texto principal del curso de milagros: [T-8.V-VI] (según las indicaciones del propio Haskell en su texto publicado).]

 

La voluntad no dividida [T-8.V-VI]

Saludos de nuevo. Soy Jeshua.
He venido hoy para avanzar contigo
en mi comentario sobre tu voluntad y la Voluntad de Dios.

Te he dicho que no hay ninguna diferencia, ninguna separación,
entre la Voluntad de Dios y la tuya propia.
Es verdad también que no hay diferencias ni separación
entre tu voluntad y la voluntad de cualquiera y de cada uno de tus hermanos.
Lo he establecido diciendo
que la voluntad de Dios es indivisible;
la voluntad del Hijo de Dios es plena;
la voluntad del Hijo de Dios no está fragmentada.

No es posible que en el Reino de Dios
haya un ser, ni siquiera uno,
cuya voluntad pueda estar en oposición
a la voluntad de cualquier otra parte de la Filiación,
o de Dios, o de toda la Creación.
Al aceptar esta voluntad no dividida,
encontrarás tu libertad.

Cuando te unes con tus hermanos en el nivel de la mente,
cuando te unes con tus hermanos,
todo lo que estás haciendo es ejercitar tu discernimiento
de que tu voluntad y la de tu hermano son la misma.

Te he dicho también que tu voluntad y la mía son la misma.
Te he dicho que ejercemos esa voluntad juntos,
porque yo he ido más allá del ego.
Recuerda que el ego es la creencia que tú mantienes,
de que eres un ser separado, identificable
como distinto de otros aspectos de la Creación.
Yo, aun cuando uso la palabra “yo”,
sé que eso no es verdad, y que no puede serlo.
Yo soy parte de ti. Estoy en ti. Estoy en Dios.
Estás en mí. Somos Uno.

Como no tengo ego,
lo que significa que no tengo creencias de ningún tipo
que me definan como separado de ti,
como no tengo ego ni creencia en la separación en absoluto,
no puedo conectar con tu ego,
aun cuando TÚ puedas creer que existe.
Y por tanto, como no puedo experimentar de ninguna manera
nuestra separación, nos hacemos plenos.
Nos hacemos Uno.
Ciertamente, somos el Hijo de Dios no dividido.

Cuando hagas lo mismo que yo he hecho,
cuando seas capaz de mirar afuera, a
tu mundo de cuerpos, de espacio y tiempo,
y veas más allá de los egos,
cuando literalmente veas mas allá de toda creencia en la separación,
entonces, te harás uno con todos y cada uno de tus hermanos.

Puedes hacer esto porque tengo dentro de mí
el discernimiento de nuestra Unicidad.
Y su presencia, dentro de mí, la convierte en tuya, sin remedio.
Es en ese estado, es en el discernimiento de nuestra voluntad indivisible,
donde SOMOS el Hijo de Dios.
No puede ser que nuestra voluntad esté dividida. Es imposible.

Sin embargo, en tu espacio y tiempo, es posible
no reconocer la inseparabilidad de nuestras voluntades.
Cuando tú, en el espacio y el tiempo,
te des cuenta solo de la plenitud y Unicidad,
de lo indivisible de tu voluntad y la de tus hermanos,
de tu voluntad y la mía, de tu voluntad y la de Dios,
entonces, dentro de ti mismo,
comprenderás que ERES el Hijo de Dios.

Dios te hizo Su Hijo.
Dios no hizo a Su Hijo separado de Él.
Dios literalmente se extendió a Sí Mismo hacia ti y adentro de ti,
y de mí, y de toda la Creación.
Y, como el Hijo de Dios, SOMOS Dios.

Y así es como nuestros seres completan a Dios.
De hecho Dios se extendió a Sí Mismo, hacia y adentro de ti y de mí,
para poder Él estar completo.
Pues la extensión viene con Amor.
Y sin extensión, como te he dicho, no hay Amor.
Y así Dios, para poder ser Dios,
se extendió Él Mismo hacia y adentro de ti y de mí,
y de toda la Creación.

Ahora, escúchame bien.
TÚ LO ERES TODO PARA DIOS.
Y eso es verdad.
Dios te valora completamente, plena y totalmente,
tal y como se valora a Sí Mismo.
Y la valoración que Dios tiene de ti ES la valoración que Dios tiene de Sí Mismo.

“Valorar” (no te vayas a confundir),
en el Reino de Dios, es ver verdaderamente.
Dios siempre te ve como verdaderamente eres.
Tú y yo, la Filiación, somos los tesoros de Dios.
Somos todo lo que Dios desea.
Somos todo lo que Dios quiere.
Somos en lo que Dios se convierte.

Entonces, realmente, ¿qué eres tú,
si eres el tesoro de Dios?
Tú eres la extensión, en un mundo de libertad,
del poder creativo de Dios.
Tú estás creado por el Mismo Poder Creativo.
Y así, tú eres semejante a ese Poder Creativo.
Y por tanto tienes también el poder para crear.
Y cuando tú creas, y yo creo,
literalmente extendemos el Amor y la Sustancia de Dios.
Y así, el gozo de Dios permanece pleno.

El gozo de Dios no SE VUELVE pleno.
Pues no hay nada más grande en lo que se pueda convertir.
Su gozo permanece pleno, tal y como siempre fue, y como siempre será.
Y así, tú y yo, cuando nos unimos en ese estado indivisible,
más allá del ego y más allá de la separación,
nos hemos convertido en, y somos, el tesoro de Dios.

Y, ¿cómo haces eso aquí, en tu espacio y tiempo?
Simplemente, yendo más allá del ego.
Y, ¿cómo haces eso?
Al no dejar nunca de preguntarte,
“¿cuál es la Voluntad de Dios para mí?”.
Y al no dejar jamás de escuchar su respuesta, que es:
“la Voluntad de Dios para ti es crear, crear, crear y crear,
en libertad, con gozo, más allá de cualquier fantasía,
por falsa que pueda ser, sobre la separación.
La Voluntad de Dios para ti es que siempre puedas discernir
tu voluntad no dividida, inseparable de la Suya y de la de toda la Creación”.

Y así, llegamos a este mundo,
donde has fabricado cuerpos que parecen vagar por aquí,
cuerpos diseñados magistralmente por ti, el Hijo de Dios,
y sin embargo diseñados con el propósito de verificar
que estás separado.

Y, ¿cómo verificas la separación
que pareces tener, como cuerpo?
LA COMPRUEBAS ATACANDO.
Y, ¿qué es atacar?
ATACAR ES CUALQUIER COSA QUE PUEDAS HACER
PARA FORTALECER EN TI
LA CREENCIA EN LA SEPARACIÓN
—separación que en realidad nunca sucedió, y no puede suceder.

Y al usar este cuerpo para experimentar tu espacio y tiempo,
y para experimentar la alegría de la existencia,
cuando te apartas del discernimiento de lo que tú eres
y usas tu cuerpo para atacar,
entonces lo has usado bajo una percepción falsa.
Y has traído a tu vida conflicto,
ausencia de paz, y ausencia de felicidad.
Y aparentemente has dividido
la voluntad indivisible de la Filiación.

¿Cómo puedes cambiar esto, si consideras hacerlo?
Primero pregúntate, “¿estimo conveniente hacer eso,
y ante todo, por qué debo hacerlo?”.
Si cambias tu creencia de que el cuerpo es para atacar,
y por tanto renuncias a tu deseo de estar separado,
¿qué haces?
Dirás de nuevo:
“¿deseo saber cuál es la Voluntad de Dios para mí?
Y si deseo saberlo, ¿a quién escucharé?”.
Y, como te he dicho,
escucharás al Espíritu Santo.
Y, ¿qué es el Espíritu Santo?
El Espíritu Santo es el enlace de comunicación
entre Dios y Su Hijo.
Te he dicho antes
que lo que crees, lo proyectas,
y lo que conoces, lo extiendes.
Y lo que extiendes es lo que eres.
Y lo que proyectas es lo que crees que eres.

El Espíritu Santo se conoce a Sí Mismo.
Y su función es la comunicación.
Y así, lógicamente, Él, en consonancia con las leyes de Dios,
extiende lo que Él es.
Y lo que Él es, es el vehículo de comunicación.
Es el enlace conector entre Dios y Su hijo,
Y eso es lo que es, en este mundo,
aunque Su Hijo crea estar fragmentado en varios hijos
—lo cual no es cierto, y no puede ser cierto.

Y así, si estás en calma
y si te abres a la Voz de Dios,
a la Voz del Espíritu Santo,
y a mi voz, si quieres,
lo que escucharás será un mensaje
que te habla de tu cuerpo
solo como medio de comunicación.
Y ¿qué significa eso, dicho más simplemente?
Significa que siempre verás cada función de tu cuerpo
como una herramienta que puedes usar para unir, no para separar.

Si dices una palabra, la verás como un vehículo para
conectarte y unirte con
la mente de tu hermano.
Si realizas una acción con tu cuerpo,
verás esa acción como algo que quieres hacer
para traer hacia ambos el discernimiento
de que estáis unidos, que sois Uno.
Y ese siempre será el caso cuando te abras
a la Voz del Espíritu Santo.

Y, ¿qué pasará cuando hagas eso?
Debido a que estás alcanzando
a tu hermano y, al final, a ti mismo,
te darás cuenta nuevamente
de la voluntad indivisible de la Filiación.
Y entonces, constatarás, como resultado,
que la voluntad indivisible de la Filiación es,
ciertamente, el tesoro de Dios.

Y en ese momento en el que ves que tu cuerpo
y todo lo que él hace
es un medio de comunicación y de unión,
constatarás que has completado a Dios Mismo
y también a ti mismo.
Ya que tú y Dios sois, y debéis ser, Uno.

Es así de simple.
Si tú, siempre, o alguna vez,
ves tu cuerpo como un instrumento de separación,
entonces se trata literal y verdaderamente de un ataque contra tu hermano,
un ataque contra Ti Mismo, contra tu Ser y contra Dios.
Y eso va a alimentar el conflicto,
la ausencia de paz
y la ausencia de alegría.

En la medida en que escuches adentro la Voz del Espíritu Santo,
entonces elegirás usar tu cuerpo
como un medio de comunicación, es decir, como medio para unir.
Y entonces, el conflicto que he mencionado desaparecerá,
porque el conflicto no puede existir
en presencia de nuestra Unicidad.

Con la desaparición de este conflicto
retornarán la alegría y la libertad infantiles,
y reverberarán por todo el universo.
Y cuando así sea, todo el universo
parecerá escuchar la Voz de Dios cuando dice:
“regocíjate, porque este es mi bien amado Hijo,
en quien me complazco”.

Bendiciones para todos. Eso es todo.

Anuncios

Publicado 23 abril, 2014 por qadistu en amor, discernimiento, ego, verdad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: