Sugerencias para el estudio de «La vía del corazón» (Jeshua a través de Jayem)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[Para más información, ver índice de entradas, puntos 6 y 2G]

Índice:

— Sugerencias
— Comentario propio

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Sugerencias para el estudio, de Jeshua

Jeshua también ha dado las siguientes sugerencias de estudio sobre cómo “escuchar” las grabaciones o leer las transcripciones de estas Lecciones de La vía del corazón y las siguientes obras:

1. Selecciona un cuaderno aparte para “La vía” con una cubierta que tenga sentido para ti, y un bolígrafo que aprecies; úsalos solo para este trabajo. Mantén tu cuaderno en un espacio sagrado (tal como el de un altar, si lo tienes), dondequiera que vivas.

2. Siempre colócate bien, relájate, y permite que la respiración fluya profunda y plenamente antes de comenzar a leer o a escuchar.

3. Permite que las palabras simplemente aterricen en ti, sin hacer ningún esfuerzo para comprender toda la información de una vez.

4. Nota qué pasajes hacen que surjan sentimientos en tu ser.

5. Haz notas selectivas, e identifica en tu cuaderno aquellos pasajes que toquen tu naturaleza de un ser sensible.

6. Más tarde (o en un día diferente) copia aquellos pasajes de tu cuaderno que te hayan provocado un fuerte sentimiento. Escríbelos varias veces en una hoja separada de papel, en un estado de inocencia y diversión.

7. Es útil detenerte ante cualquier pregunta que escuches o leas, y parar y reflexionar sobre ella antes de seguir.

Estas lecciones fueron dadas primeramente con la intención de que cada ser las viviera, las absorbiera profundamente, durante al menos 30 días. En realidad, te encontrarás con que cada Lección sigue siempre enseñándote cosas, ¡y sigue llevándote cada vez más allá, en tu propio despertar espiritual!

Escucha cada grabación de la Lección —o lee el capítulo correspondiente— varias veces, en diferentes lugares y en diferentes momentos del día. Sigue con cada Lección hasta que te sientas tan a gusto con ella que sientas que la has completado.

Es muy importante hacer los ejercicios tal y como se indica. Muchos de ellos son iguales a los que le fueron dados a Jeshua por los esenios más ancianos hace unos 2000 años.

 

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Comentario propio

Como le cuenta Yeshua a Jayem, en su dictado, Yeshua “y su círculo” disfrutan creando instrumentos para la comunicación, para que aceptemos nuestra unidad, la comunicación en la Mente de Cristo.

Con el curso de milagros (UCDM), o con cualquier cosa, mucha gente caemos en la trampa del “intelecto”.

Por eso es lógico que existan más cosas, más cursos, más palabras de Yeshua: para hacer más difícil nuestra inercial tendencia a aferrarnos a la forma literal de las cosas.

La trampa es muy sutil a veces… y cobra muchas formas.

Así que normalmente la resistencia que tenemos a entregarnos es descomunal.

Nos parece difícil aceptar completamente el hecho de que de cierta forma basta “no saber” para “salvarnos” 🙂 … en cada situación.

Nosotros “no sabemos”, “el Amor” sí sabe…, y por tanto vamos a dejar que “actúe” él.

Pero, normalmente, no escuchamos a nuestro sentir, a la experiencia, y no escuchamos lo que “necesita” el amor “hacer” a través nuestro —por así decirlo.

Y como sabemos, puede ser cualquier cosa: por ejemplo quizá realizar grandes o pequeños cambios en la vida… etc., aunque a la vez también sabemos que la percepción va antes… es “lo importante”: sentir y aprender a cambiar desde dónde miramos (o ego o amor) lo que haya delante o dentro nuestro —pues en último término el mundo no existe.

“No sabemos lo que significa nada” es la invitación a que los ojos del amor vean literalmente todo lo que se nos pone delante, o dentro en nuestros pensamientos…, y sea lo que ello sea —la peor enfermedad… algo “bonito”… sea lo que sea…, pues solo englobando, abarcando, abrazando nuestras creaciones, podemos “salir” de aquí…, si queremos.

“La acción” nos saldrá natural…, sin tener que “pensar” al modo usual…, si realmente conectamos con esa “visión” que parte de la paz y que literalmente solo puede “ver” amor, por todos lados (es amor, extiende amor).

Si no estamos “en visión”, seguimos en los patrones de lo viejo, más o menos.

Si “comprendemos” o si miramos “por nuestra cuenta” todo aquello que vemos delante…, personas, cosas (y es lo que casi siempre hacemos), estamos “matando” el AHORA…, y por tanto estamos casi literalmente “asesinando” esas “cosas”, en esencia, casi con nuestra mera percepción.

Y estamos usando las cosas para “lo de siempre”: para que nosotros mismos no podamos continuar “aceptando ser amor”.

Y ese fue el propósito del mundo según el ego.

Esto lo explicaba muy bien Jeshua a Haskell, al principio del dictado que le dio para acompañar el curso de milagros:

ya solo con percibir estamos enviando este mensaje al “otro”, a “lo otro”: «tú eres tal y como YO te vi en el pasado; por tanto, ahora ni siquiera existes».

Puro “asesinato”.

Como el pasado no existe, estamos vibrando casi siempre en la muerte.

Esta es la manera que tenemos de no permitir que nuestra unidad de amor vibre y “hable” en el único instante que existe.

Así que aceptar “el único hecho real” nos parece algo imposible. Y ese hecho es el de que somos perfectamente amados, en todo momento, y que no tendríamos que preocuparnos ya por absolutamente nada, nunca más.

Pero no queremos soltar las riendas ni aunque nos paguen (con la vida eterna 🙂 ).

Podría parecernos que hemos caído “a medias” en la trampa del intelecto, aunque al final “el intelecto” está coordinado con algo tan general como es el “ego”: todas las formas sutiles que no parecen tales…, inercias…, patrones que tienen que ver con lo material, con el pasado y con cómo queremos seguir definiéndonos en función de “los otros”… del “mundo”… del pasado, etc. etc.…

Pero, como bien explica Yeshua en UCDM: el curso es muy simple, y se entenderá totalmente, o no se entenderá en absoluto.

Y aquí el “problema” es que obviamente la palabra “entender” no tiene nada que ver con el “entender” usual, sino con cierta unión en el corazón… con un entender que querría decir “unirse” a nuestra unidad…, y por tanto con Yeshua…, que ya está allí “ayudándonos”, desde y para siempre.

Es decir, todos aquí, con el ego, no queremos ni oír hablar de permitirnos volver a ser esos “niñitos del Reino” que vamos a ser.

Lo único que “salva” es entonces esto. Es una rendición, un permiso total, un permitir la “locura” de que, sin excepciones, los Ojos del Amor pasen y vean y entren en nuestra vida para contemplarlo todo…: pasado, presente… para impulsar en cada instante las acciones o las “inacciones” que pasarán a ser “controladas” por esa instancia más allá de todo control…, por el Amor en nosotros…, por el amor que empieza por ser nosotros mismos…, es decir, que pasa también por permitirnos primero amarnos nosotros a nosotros mismos —al haber constatado que, como “niño en el Reino”…: “por mí mismo no puedo hacer nada, es Dios quien hace todo”.

Es obvio que si se hace “bien”, el “primer curso” de Yeshua, UCDM, basta.

Obviamente no hace falta nada más, pues el amor lo arregla todo y todo “debe” salir natural, todo debe poder convertirse en algo natural, sin tanta incertidumbre… a consecuencia de abrazar ese “corazón interior” de amor que todos somos en unidad…, el que nos une a todo y a todos…, y que sabe lo que es mejor para todos y para todo pero empezando por uno mismo primero (“aceptar primero la expiación para uno mismo”, como es obvio).

Pese a lo claro y simple que es esto (que supongo que es común a la mayor parte de “la espiritualidad” sana), Yeshua ha terminado dando más materiales, y sigue en ello con Jayem.

Hay ahí algunas sugerencias relativas a la respiración, que creo que les fueron dadas sobre todo en las sesiones con Yeshua que no están transcritas en los 5 libros centrales de la vía de Yeshua-Jayem (el primero es meramente introductorio: “The Jeshua Letters”, donde Jayem cuenta sobre sus primeros contactos… a los cuales les debió seguir una serie de sesiones, antes de comenzar “La vía del corazón” y el resto).

Por lo que vi, quizá la cosa más parecida que existe en cuanto a respiración sea el tema “Rebirthing”, donde supongo que se enseña, vía respiración, como aquí, a re-conectar con “la presencia” de uno…, y a no soltarla, para poder ser, vivir, leer con ella…, escuchar con ella…, y volver a entender cada paso con ella…, en otro estado… tal y como quizá también podemos entender que eso es lo que conseguimos con las “auto-hipnosis” de cualquier tipo —las que quizá no empleen tanto la respiración, etc.

¿Por qué entonces dar más textos? Quizá por lo dicho. Podemos necesitar que se nos hable más directamente del “corazón” y de “sentimientos”…, pues esta es una vía hacia el sentir…, para dejar de pensar, para volver a admitir que si acaso somos “pensados” por Dios/Amor.

Y es que somos muy cafres, quizá “la mayoría” 🙂 …, y lo mejor de serlo es que creemos que el ser cafres no va con nosotros… ya que creemos que no hemos elegido serlo…, como si existiera alguien o algo “afuera” que pudiera mandar realmente sobre nosotros… como si nos hubieran creado así, cafres… cuando la primera ley del curso de milagros ya nos decía que nosotros elegimos y creamos el miedo… que no hay nada “afuera” que nos pueda hacer algo a nosotros…, pues no hay separación, ya que “tu mundo es tú”… y, el modo en que vemos y sentimos el mundo nos devuelve automáticamente la “auto-comprensión” que tenemos de nuestro ser y lo que querremos seguir viendo; nos devuelve el cómo nos queremos “entender”… el “a dónde” queremos ir con todo esto —hacia el amor por toda la eternidad…, o hacia más y más miedo, en la falsa eternidad “infernal” del ego.

Si nos vemos “enfermos”, “cafres”, “listos”, “guapos”, “tontos”, “buenos”, “malos”… así es como nos hemos querido ver a nosotros mismos.

Y, por tanto, las circunstancias físicas y todo “lo físico” seguirán y habrán seguido siempre nuestro designio interior, nuestro modo de vernos o empeño interior…, desde que nacimos, aparentemente, en estas vidas… pues no somos cuerpos, sino un espíritu eternamente creativo, que ya es y tiene TODO, en el Reino.

Las indicaciones de Yeshua para el estudio de La vía del corazón son también para los otros dos principales libros de La vía de la maestría: La vía de transformación, y La vía del conocimiento (que son esta especie de “otro curso” de Yeshua).

Supongo que estas indicaciones fueron resumidas o reunidas por Jayem, y que también podrían lógicamente servir en parte para guiarse en el otro curso de milagros (“Un curso de amor”, de M. Perron), o para UCDM en sí.

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