Un curso de amor. 23. La liberación del cuerpo   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver el índice de entradas, en los puntos 4 y 5.
— Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de revisarlas, ver las notas en esta entrada que iré completando.]

Capítulo 23. La liberación del cuerpo

23.1 El conocimiento y el amor son inseparables. Cuando constatas esto, te resulta obvio que el amor es la única sabiduría verdadera, la única comprensión, el único conocimiento auténtico. El amor es el gran maestro, y tus relaciones de amor son el medio para el aprendizaje del amor.

23.2 Las lecciones aprendidas del amor calmarán con mucho lo que reste de tus miedos acerca de la pérdida de individualidad que tú crees que acompañará la pérdida del yo separado. Pues como cada uno de vosotros ha descubierto al amar, cuanto más amas y anhelas poseer a una persona, más te das cuenta de que la persona querida no puede ser poseída. Aunque en una relación de amor se intenta lograr el mayor de los conocimientos, el cual es encontrado si hay disposición en los participantes, sin embargo, el compañero siempre transciende el conocimiento pleno. Lo que se conoce es la relación en sí. Aunque está en tu naturaleza el buscar más, también está en la naturaleza de la vida el existir en relación y llegar a ser conocida a través de la relación. Así es como el conocimiento tiene lugar. Conocer a través de la relación no es una segunda opción. La vida es así. El amor es así.

23.3 Del mismo modo, aunque tu compañero en el amor trascienda todo conocimiento, esto también “es así”, así es como está destinado a ser, amor inmaculado. Cada uno de vosotros es amor inmaculado. Sin embargo, en la relación podéis ser capaces de “leer los pensamientos del otro”, percibir el más leve cambio de ánimo, terminar las frases del otro. Sabes que la otra persona daría su vida por ti, estaría dispuesta a brindarte ayuda cada vez que la necesites, compartiría cada uno de tus miedos y alegrías.

23.4 El amor que no es de pareja también comparte el conocimiento a través de la relación. El ser querido puede estar en otra parte del mundo, separado por la distancia, por elecciones de la vida o por heridas del pasado. Sin embargo, una relación continúa.

23.5 Tanto en las relaciones de amor que son de pareja como en las que no lo son, al único al que llegas a conocer es a ti Mismo, el único que no trasciende el conocimiento pleno es tu Yo, tu Ser.

23.6 Lo mismo vale para tu relación con Dios. Como en cualquier relación de amor, el deseo de conocer a Dios puede ser absorbente. No obstante, aunque Dios trascienda el conocimiento, tu relación con Dios es el medio por el cual conoces tanto a Dios como a ti Mismo.

23.7 Permíteme recordarte una ayuda crucial para el aprendizaje que mencionamos hace unas páginas: no serías otro distinto de quien tú eres. No importa cuánto crezca tu amor por otra persona, ese amor no te hará desear ser la otra persona, sino querer una relación con la otra persona. Esto debería decirte mucho acerca de la naturaleza del amor.

23.8 Cuando estás obsesivamente enamorado, puede que desees que la otra persona sea , pero rara vez sucede lo contrario. Esto es lo que te ha llevado a fabricar a Dios a tu imagen, y a tratar de hacer lo mismo con los demás. Esto sucede cuando te ves a ti mismo como una imagen en vez de como un ser que existe en relación. Esto proviene del ego y no del Yo verdadero.

23.9 Lo que anhelas es re-unión. Pero la reunión es también relación, porque la unión es relación. Imagina una muchedumbre en una sala pequeña. Eso no es relación. Cuando te sientas tentado a pensar en la relación como proximidad física, piensa en este ejemplo. Ahora imagina comunidades de fe. Por todo el mundo hay personas unidas por sus creencias, y no solo por creencias religiosas. La ideología, la política y las profesiones también unen a las personas, y se forman “partidos” y “asociaciones” para fomentar la idea de unidad mediante las creencias compartidas. Estas “instituciones” no son necesarias, como lo demuestra la realidad de que solo se forman con posterioridad a los hechos. La creencia suscita la forma y luego la forma intenta fomentar la creencia.

23.10 Esto también es verdad respecto al cuerpo. Resultará claro si piensas en el uso de la palabra “cuerpo”. El cuerpo político. Un cuerpo de conocimientos. La creencia suscita la forma, y la forma tenía como propósito suscitar la creencia. Por tanto la creencia y la forma mantienen una relación simbiótica. Comprender esta relación amorosa te puede ayudar a vivir la liberación del cuerpo, que es una extensión, en la forma, de tu creencia en un “yo” personal.

23.11 La creencia fomenta la unión. La unión no suscita la creencia porque esta ya no es necesaria en la unidad. La creencia suscitó la unión de átomos y células en la forma requerida por la creencia en el yo separado. Otra clase de creencia puede suscitar la creación de otra clase de forma.

23.12 Si la forma es una extensión de la creencia, puedes entonces ver por qué lo que crees es crucial para tu modo de vivir con la forma. Aquí estamos hablando de maneras de pensar similares a aquellas que llamas inducción y deducción. En el pasado, los ejercicios comenzaron por lo general con una alteración de tus creencias respecto a la forma. Aquí optamos por una estrategia opuesta, que comienza con ejercicios para alterar tu creencia en tu identidad, y concluye con ejercicios para alterar tu creencia en la forma. La estrategia es coherente con nuestro enfoque principal, que es aprender con el corazón. La mente va de lo pequeño a lo grande, el corazón va de lo grande a lo pequeño. Solo el incondicional ve la conexión entre todo.

23.13 Repito: otra clase de creencia puede suscitar la creación de otra clase de forma. Para hacer que así sea, el único requisito es una creencia incondicional en la verdad de tu Ser. Esto es lo que ahora se necesita. Cambiará el mundo.

23.14 De otra clase de creencia es de lo que se trata en los milagros, y solo de eso. Esa es toda la cuestión en el hecho de que tú seas un obrador de milagros. Pues que tú cambies tus creencias es el milagro tras el que vamos, es el resultado que buscamos en este Curso.

23.15 Obviamente, la creencia en lo que eres y en quién eres es toda la base sobre la que te apoyas, y es una base previamente construida sobre el miedo. Está claro que la creencia en el cuerpo fue fácilmente traducida en la creencia en la validez del miedo. Cuando estés liberado de esta percepción errónea, de esta creencia equivocada, tu cuerpo será liberado. Ya no será un objeto de uso sino un medio de servicio.

23.16 Liberar a la percepción de tu casi inmutable creencia en la forma, permitirá todos los cambios de forma requeridos por el milagro. La forma no es una constante sino un resultado. Si bien tú crees que la creencia es resultado de la forma, no lo es. La forma es resultado de la creencia. Por tanto, no solo es que la creencia sea capaz de cambiar la forma, sino que además es necesaria para poder hacerlo.

23.17 La historia ha demostrado que aquello que crees posible, llega a ser posible. La ciencia ha demostrado el vínculo entre el investigador y los hallazgos de la investigación. Aun así, te cuesta aceptar que lo posible depende de lo que tú imagines como posible. Necesitas dejar de ver la dificultad para comenzar a comprobar la facilidad con la cual puede hacerse realidad aquello que puedas imaginar.

23.18 No tienes capacidades que no te sirvan, pues fueron creadas para servirte. La de imaginar es una de esas capacidades, dispensada gratuitamente a todos por igual. La imaginación está vinculada con la visión verdadera, pues ejercita las facultades combinadas del corazón y de la mente. Es afín a la percepción y puede indicar el camino hacia el cambio en el modo que tienes de percibirte a ti mismo y al mundo que te rodea.

23.19 Más allá de la imaginación está la chispa que te permite concebir lo que nunca fue concebido antes. Esta chispa es la inspiración, la infusión del espíritu. Si rebobináramos el recorrido de la creación de la forma, podríamos decir esto: el Espíritu precede a la inspiración, la inspiración precede a la imaginación, la imaginación precede a la creencia, y la creencia precede a la forma.

23.20 El espíritu es tu vínculo más directo con la Fuente única. El espíritu proviene directamente de la Fuente, del Origen, mientras que la forma es un subproducto del espíritu. Por tanto, la forma se halla un paso más allá, más alejada del Origen. Sin embargo, para desandar el camino, la forma que tú has creado es todavía un paso necesario para el regreso al Origen. El paso necesario es el de ir más allá de la forma: reconocer la forma por lo que es, y continuar desandando el camino para cambiar la creencia, para permitir que la imaginación te sirva y el espíritu te llene.

23.21 Entonces, puedes seguir hacia adelante de nuevo, llevando la forma más allá de sus parámetros establecidos y convirtiéndote en un obrador de milagros.

23.22 El cuerpo incluye o alberga la creencia. Es un compendio de la totalidad de tus creencias. Continuará albergando las creencias anteriores al mismo tiempo que las nuevas hasta que las viejas creencias sean eliminadas. La eliminación de antiguas creencias deja espacio libre para las nuevas. Y eso permite que tu forma refleje quién y qué eres ahora, para que coincida con el “tú” que siempre has sido.

23.23 No existe una vía rápida para esta eliminación de creencias, puesto que es el más individual de los logros. Así como aprendiste tus creencias, ahora debes desaprenderlas. Cuando comienzas este proceso de desaprendizaje te sientes puesto a prueba. Pero no estás siendo probado, sino que se te dan oportunidades para desaprender. La única manera de eliminar verdaderamente una creencia aprendida es aprender que ya no te sirve.

23.24 Estas oportunidades de aprendizaje invitan a un período de compromiso con la vida. Muchos habréis comenzado a notar oportunidades de desaprender aun cuando el estudio de este Curso os haya vuelto hacia el interior y os haya llevado a desentenderos de la vida. Sin embargo, no será posible evitar un período de compromiso con la vida, y cualquier intento de evitarlo solo derivará en una intensificación de los sentimientos generados por las experiencias de dualidad. Mientras albergues creencias conflictivas en tu interior, tendrás conflicto y te verás afectado por la polaridad. Desaprender te permite eliminar viejas creencias de modo que un solo conjunto de ellas resulte operativo dentro de ti. Este es el único camino hacia la certeza que buscas, y el que te conduce hacia una verdadera convicción. Y no es posible llegar a la convicción verdadera sin pasar por la experiencia de desaprender y eliminar.

23.25 Todas las oportunidades de desaprender son oportunidades para acoger los milagros. No existe un método para identificar una oportunidad de desaprender. Te aseguro que de aquí en adelante todas las experiencias lo serán hasta que ya no haya más necesidad de desaprendizaje. Si recuerdas que el único ejercicio para tu mente es dedicar todo pensamiento a la unión, tu mente se mantendrá comprometida y se resistirá menos a desaprender. Cuando sientas resistencia —y por supuesto que tu mente se resistirá a desaprender lo que tanto le ha costado aprender— regresa a tu dedicación a la unión. Reconoce la resistencia de tu mente como un signo de que el proceso de desaprendizaje se está llevando a cabo. Reconócela, pero no te involucres en ella.

23.26 ¿Qué sucederá cuando contemples cada situación como un desafío a tus creencias? Si no recuerdas que estás comprometido con un proceso de desaprendizaje que desembocará en la convicción que por tanto tiempo has buscado, te sentirás puesto a prueba e intentarás mantener el control de la situación de aprendizaje. Sin embargo, la clave para desaprender es no tomar el control. Lo que tú llamas “tener el control” es simplemente otra manera de decir “actuar de acuerdo a viejas creencias”. Mientras pretendas mantener el control, las viejas creencias no serán depuradas.

23.27 Tratar de ejercer el control sobre las situaciones de aprendizaje es un reflejo de la creencia en que no tienes nada que aprender. Tanto para desaprender como para aprender algo nuevo se necesita una actitud de apertura. El control se opone a la apertura. La maestría llega a través del proceso de desaprender y aprender de nuevo. Es otra forma de decir lo que fue propuesto en Un curso de milagros: renuncia a ser tu propio maestro. El deseo de controlar es deseo de seguir siendo tu propio maestro y/o de elegir tus maestros y tus situaciones de aprendizaje. Ninguna de las dos cosas puede suceder si en verdad quieres elegir cambiar tus creencias y avanzar hacia lo nuevo o la verdad.

23.28 Para añadir otro punto de vista, este proceso tiene mucho en común con el perdón. La acción asociada con él lo eleva a un nivel similar al de la reconciliación o expiación. Es un deshacer acompañado de un nuevo medio de hacer. En el proceso de desaprendizaje tienen lugar tanto el perdón como la reconciliación. Reconoces que tus falsas creencias fueron resultado de un aprendizaje incorrecto. A medida que el desaprendizaje es reemplazado por un nuevo aprendizaje, el juicio desaparece y queda restablecida tu inocencia. ¿Puede acaso un niño ser culpable cuando aún no ha aprendido lo que necesita para la acción correcta?

23.29 Podrías preguntarte: ¿cómo voy a aprender lo que antes no aprendí? ¿Cuáles son las lecciones? ¿Cuál es el plan de estudios? ¿Cómo reconocerás que has alcanzado un objetivo de aprendizaje? ¿Y cómo vas a dominar lo que otro te vaya a enseñar, las lecciones que otra persona seleccione? Tu vida debe convertirse en tu maestro, y tú en su alumno aplicado. Ahí tienes un plan de estudios diseñado especialmente para ti, y en el que solo tú puedes graduarte. Solo tus propias experiencias de vida han producido este aprendizaje que has acumulado y traducido en creencias. Solo tus propias experiencias de vida revertirán el proceso.

Publicado 6 mayo, 2014 por qadistu en amor, discernimiento, ego, verdad

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