Un curso de amor. 25. La devoción como un tipo de participación   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver el índice, puntos 4 y 5.
— Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de hacerlas o revisarlas, ver las notas en esta entrada que iré completando]

Capítulo 25. La devoción como un tipo de participación

25.1 Dedicarse con devoción a un objetivo es hacer un voto de logro. Ser devoto es estar entregado a la oración. Como dijimos al principio, orar es pedir que todos estén incluidos en lo que haces. La devoción es entonces la primera lección en el aprendizaje sobre cómo involucrarse en la vida durante el tiempo de la ternura.

25.2 La devoción es el resultado del amor, y en este caso se trata de una palabra de acción, un verbo, un medio de servir al amor y de ser servido por este. La devoción es una clase particular de participación. No puede ser fingida, pero puede ser practicada.

25.3 Vosotros, queridas criaturas, os habéis pasado gran parte de la vida fingiendo. Habéis fingido confianza cuando estabais inseguros, interés cuando sentíais indiferencia, conocimiento de cosas de las que no sabíais nada. Pero quienes han intentado fingir amor, no han podido hacerlo. Lo mismo vale para la devoción, puesto que no hay verdadera devoción sin amor.

25.4 El amor no puede ser fingido debido a que conocéis el amor. Y como lo conocéis, se nota de inmediato si se trata de una imitación. Puedes elegir negar el sentimiento, pero no puedes evitar que ocurra. Puedes intentar ganar el amor de quienes lo deseas, puedes intentar comprarlo, cambiarlo por algo o capturarlo, pero no dará resultado. Sin embargo, el amor siempre está presente. Dediquemos un momento a considerar esta contradicción.

25.5 ¿Cómo puede el amor estar siempre presente cuando, sin lugar a dudas, somos capaces de distinguir todas y cada una de las ausencias de amor? El problema radica en quien percibe, más que en lo percibido. Cada vez que sientes una carencia de amor, esta proviene de tu interior. La falta de amor, o amor “falso”, del que no puedes evitar darte cuenta, es para ti una señal de que quieres algo. Cuando te das cuenta de que quieres algo, también te das cuenta de que sientes que algo te falta. Todo sentimiento de carencia equivale a uno de miedo. Donde hay miedo, el amor queda oculto. Cuando se elige el miedo, el amor es rechazado. No puedes estar sin amor, pero puedes rechazar el amor. Y cuando lo rechazas, queda oculto de ti, puesto que el recibir completa el dar. Cada uno de tus hermanos y hermanas es amor inmaculado. Pero lo que cada cual da queda incompleto hasta que es recibido.

25.6 Cuando sientes falta de amor en otros es porque has proyectado tu miedo en ellos. Solo cuando dejes de hacerlo experimentarás una verdadera devoción.

25.7 Cuando sientes una falta de amor, sientes como si el “otro” no te diera nada. Pero la causa de este sentimiento es tu incapacidad para recibir. La práctica de la devoción es un medio por el cual puedes purificar tu compromiso con la vida y con todo lo que en ella encuentras. La devoción es sinónimo de verdadero servicio. El auténtico servicio no busca lo que la otra persona tiene para dar, o lo que podrías usar de lo que ella tiene. El verdadero servicio reconoce la ley de Dios del dar y el recibir, y la práctica de la devoción es, en efecto, la práctica de permitir que el dar y el recibir sean uno solo. Durante el tiempo de la ternura es una auténtica práctica que, como la de estar alerta, se convierte en un medio para alcanzar un fin deseado. Necesitas practicar el reconocimiento de tus sentimientos de falta de amor, y constatar que estos provienen de tu incapacidad para recibir. Practícalo hasta que ya no sea necesario.

25.8 La devoción es inclusiva. Implica un sujeto y un objeto: uno que es devoto y otro que es objeto de devoción. Aunque ya nos estamos alejando de las relaciones de sujeto y objeto hacia la relación de la unidad, la idea de alguien que es devoto de aquellos hacia quienes se les tiene devoción, resulta útil durante el tiempo de la ternura. Conducirá a comprender la unicidad como algo completo, a comprender que dar y recibir son una sola cosa.

25.9 La devoción conduce a la armonía mediante la acción. Esto te resultará posible solo si has integrado las enseñanzas más básicas de este Curso y ya no te sientes defraudado por la vida. Todas tus objeciones se respaldan en la opinión de que has sido engañado. Es como si hubieses pagado la entrada a un concierto pero al llegar a él se te dijera que no es válida. Esto te enfada. Y así representas este enfado en los miles de escenarios diferentes de la vida, día tras día y año tras año, hasta que tomas conciencia y crees realmente en los postulados básicos que este Curso ha planteado.

25.10 Estar en sintonía, al igual que ejecutar un concierto, es algo supeditado a la armonía. Equivale a estar de acuerdo con respecto al propósito por el cual estás aquí, y a tu vocación de estar plenamente presente aquí. Si todavía crees que estás aquí para alcanzar algún estado de separación que percibes como ideal, entonces todas tus acciones estarán fuera de armonía. Si, en cambio, has aceptado los postulados básicos de este Curso y crees que estás aquí para constatar la unidad, entonces todas tus acciones estarán en armonía. Si crees que tú y tus hermanos y hermanas estáis aquí como represalia por haber caído de la gracia, todas tus acciones estarán fuera de armonía. Si crees que tú y todos los seres vivos estáis aquí en un estado de gracia, todas tus acciones estarán en armonía. Si crees que un ser vivo es más importante que otro, toda acción estará fuera de armonía. Si crees que todos son esenciales, toda acción estará en armonía.

25.11 Mientras haya una sola relación especial que continúe, todas continúan porque reciben validación. La santa relación de la unidad depende de liberarse de las creencias que fomentan las relaciones especiales.

25.12 Creerte en sintonía con el universo, equivale a creer que no tienes necesidad de lucha, a creer que no tienes carencias, a creer en tu estado de gracia. Mientras sigas creyendo que tan siquiera una sola persona está en tu contra, no estarás en sintonía con Dios. Mientras sigas creyendo que el destino juega contra ti, no estarás en sintonía con el universo. Estas actitudes confirman una permanente creencia en tu estado de separación y vulnerabilidad. Durante el tiempo de la ternura aprenderás, mediante la práctica de la devoción, a identificar y rechazar estas actitudes y a adoptar una actitud de invulnerabilidad.

25.13 Ahora se necesita una actitud de invulnerabilidad. No se trata de arrogancia ni de un medio para coquetear con el riesgo y el peligro. Es simplemente tu realidad. Durante el tiempo de la ternura puede que te sientas vulnerable. Pero el tiempo de la ternura es un tiempo de sanación, y a medida que sanes, constatarás que ya no eres vulnerable a las heridas. El miedo a ser herido —física, mental, emocional o espiritualmente— ha evitado que te comprometas con la vida. Por eso sanar y reconocer tu propio estado de sanación es un propósito clave en el tiempo de la ternura. No puedes constatar tu verdadera identidad mientras sigas aferrado a heridas de cualquier clase. Toda herida constituye una prueba de tu creencia en que puedes ser atacado y lastimado. No necesariamente has contemplado la decepción como un ataque, ni la falta de esperanza como algo que puede herirte, pero ciertamente sientes estas emociones como heridas. Mientras creas que puedes seguir decepcionado o desilusionado, no serás invulnerable. Detrás de cada decepción o desilusión, cada ataque y cada herida, siempre crees que hay una persona que actuó hacia ti sin amor. Mientras sigas creyendo que los sentimientos de falta de amor provienen de cualquier parte menos de tu interior, no serás invulnerable.

25.14 Tomar conciencia de tu invulnerabilidad no es necesario desde el punto de vista del uso, sino desde el punto de vista del servicio. Quienes proclaman su invulnerabilidad y la usan como un reto al destino o como una excusa para desafiar a las fuerzas de la humanidad o de la naturaleza, tarde o temprano perderán el juego que están jugando. La verdadera invulnerabilidad solo puede ser reclamada por quienes la aceptan como parte de su verdadera identidad. Y entonces la invulnerabilidad te servirá a ti y a tus hermanos y hermanas. Y su servicio es conquistar el miedo para dar lugar al reinado del amor.

25.15 El compromiso fluye de la participación y del involucrarse. Aunque esto puede traer a la mente ideas de unirse a un movimiento o a un partido, o de hacer alguna contribución a la sociedad, el objetivo no es más que la pura unión. La primera unión proviene del interior, y consiste en llevar a la práctica las lecciones para unir mente y corazón en incondicionalidad.

25.16 La primera unión es una elección hecha desde el amor sin considerar al yo personal. Comienzas a vivir desde el amor cuando el yo personal se quita de en medio. Y cuando el yo personal se hace a un lado en cualquier situación, se produce un punto de inflexión. Es la señal de que estás preparado para vivir desde el amor. De esto trata este Curso, de vivir desde el amor. Vivir desde el amor revertirá las lecciones del pasado, y esta reversión te permitirá vivir en el amor en cada ocasión.

25.17 Vivir a cada momento en el amor es lo que ocurre cuando la totalidad del Yo está involucrada en el amor a la vida. No hay “partes” del Yo que se queden fuera ni que alberguen resentimientos. No hay “partes” del Yo viviendo en el pasado o en el futuro. No hay un Yo “mental” que viva separado de un Yo ”del alma”. No hay un Ser “trabajador” que viva separado de un Ser dedicado a la oración. Todos los Seres están unidos en la incondicionalidad, en plenitud de corazón. El Yo único está comprometido solamente a vivir el amor.

25.18 Cuando comienzas a vivir el amor, sucede lo contrario de lo que esperabas que sucediera. Si esperabas que todo adquiriera una mayor relevancia, es probable que al principio suceda lo contrario. Verás poca relevancia en lo que haces. Te preguntarás por qué ya no te importan muchas de las cosas que antes te importaban. Hasta es posible que tu vida parezca tener menos propósito. Puede que empieces a preguntarte qué hacer, y con toda seguridad comenzarás a cuestionar aquello que haces para “ganarte la vida”. Cuestionarás muchos hábitos y patrones.

25.19 Esto no es otra cosa que el proceso de desaprendizaje. Puede parecer frustrante y mostrarse teñido de ansiedad, susceptibilidad, confusión, perplejidad y hasta enfado. Dudarás de que estos sean los sentimientos apropiados para una persona que vive el amor. Sin embargo, son sentimientos comunes en el proceso de desaprendizaje, y deben ser aceptados como tales. Aprenderás que, aunque algunas de las cosas que has hecho y que todavía harás no tienen importancia, aún puedes hacerlas con paciencia, gracia y amor. Aprenderás que otras cosas que has hecho, creencias que has albergado, y patrones y hábitos que te han mantenido ocupado, ya no te acompañarán en tu nueva vida de amor. Estas cosas las dejarás atrás.

25.20 También podrás notar que crece tu deseo de reconocimiento por lo que has creado, y el deseo de crear de nuevo. En esta etapa, ese deseo provendrá de un sentimiento de necesitar reafirmar el yo. La necesidad irá surgiendo a medida que constates que no puedes obtener reconocimiento para tu vida. El deseo de reconocimiento proviene del ego, y en esta etapa también el deseo de crear puede estar vinculado al ego. Tu yo personal buscará un lugar donde poder residir. Buscará identidad. Querrá decir: “este es quien yo soy”. Este signo es fascinante, puesto que implica que tu antigua identidad está perdiendo asidero. Necesitas ser paciente durante este período, y tu nueva identidad emergerá. Si el deseo de crear es fuerte, deja que te sirva. Pero no busques alabanza o reconocimiento por tus creaciones en esta etapa. Pronto constatarás que la creación no proviene del yo personal ni es para él.

25.21 Este será un tiempo de discernimiento. Quizá lo sientas como un tiempo de tomar decisiones, pero cuanto menos intentes tomar decisiones conscientes, más rápido ocurrirán tanto tu desaprendizaje como las lecciones de discernimiento. El discernimiento es necesario solo hasta que estés en mejores condiciones para poder comprender el cuadro global. La comprensión de la globalidad es facilitada por un regreso a la plenitud del Yo. El discernimiento es necesario mientras la plenitud del Yo no esté completa.

25.22 Practica el discernimiento mediante la quietud y en espera de la sabiduría. Tu sentimiento de carencia de identidad hará que toda decisión y elección parezca difícil durante este tiempo. Debes constatar que cuando tomas decisiones y elecciones lo haces sobre la base de las mismas lecciones que estás en proceso de desaprender. Al mismo tiempo, sin embargo, sentirás la necesidad de tomar decisiones y de hacer elecciones con mayor frecuencia. Esta sensación de que necesitas hacer nuevas elecciones, aunque sea fuerte, no necesariamente reflejará una necesidad real, sino una impaciencia con respecto a la forma en que las cosas son y fueron. Desearás forzar el cambio antes que esperar a que llegue. Si reconoces que tu impaciencia es una señal de que estás preparado para un cambio que no requiere necesariamente de acción por tu parte, te sentirás aliviado.

25.23 Precisamente cuando ves la acción como necesaria, es cuando necesitas un tiempo de calma. Podrías considerar que este tiempo es el apropiado para consultar con tu nueva identidad. Bastará con sentarte en calma y formular la pregunta o preocupación para la cual necesitas una acción apropiada. Cuando recibas respuesta, reconócela como una respuesta de tu nueva identidad, y exprésale tu aprecio. Aunque a veces dudes de haber recibido respuesta o de que sea la correcta, pronto aprenderás a confiar en este tranquilo proceso de discernimiento. Sabrás que has tenido éxito cuando verdaderamente sientas que has “desenvuelto” la pregunta o la preocupación, y que has permitido que te sea respondida de una nueva manera.

25.24 Cuando te veas guiado a actuar de forma contraria a tus patrones de acción habituales del pasado, a menudo ofrecerás resistencia. Trata de tomarte esos momentos con ligereza y de recordar que si “no importa”, podrías igualmente permitirte probar la nueva vía. Recuérdate a ti mismo que no tienes nada que perder. Pronto aprenderás que es así. También pronto constatarás por qué es necesario este tiempo de compromiso con la vida. La experiencia es necesaria para completar el ciclo de desaprendizaje y aprendizaje.

25.25 Estar plenamente comprometido con la vida y al mismo tiempo tomarse tiempo para el discernimiento no es algo común. Cuando la acción va por delante de la calma, cuando la actividad va antes que el descanso, se considera que se vive una vida plena. Debemos entonces hablar un poco acerca de lo que es una vida plena.

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Publicado 7 mayo, 2014 por qadistu en amor, discernimiento, ego, verdad

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