19. Realidad física. Los Tratados de Un curso de amor (III)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice, puntos 4 y 5.
— Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de revisarlas o hacerlas, ver las notas en esta entrada que iré completando.]

Los Tratados de Un curso de amor. III. Un tratado sobre el yo personal

Capítulo 19. Realidad física

19.1 No debes temer los cambios que ocurrirán en tu forma física mientras comienza a ser guiada por el sistema de pensamiento de la verdad en vez del sistema de pensamiento de la ilusión. Temerás menos estos cambios si constatas que todo lo que ha procedido del amor será conservado, y todo lo que ha procedido del miedo desaparecerá. No necesitas temer que el final de las relaciones especiales te separe de tus seres queridos. No necesitas temer que las alegrías que has compartido con otros dejen de existir. No necesitas tenerle miedo a la pérdida de los goces físicos, no más de lo que necesitas temer la pérdida de los mentales y los espirituales.

19.2 A lo largo de los tiempos el ser humano ha pensado que el goce espiritual disminuía el físico. Aunque ningún goce físico está limitado a lo puramente físico —ningún goce es sentido meramente por la forma física— el goce que proviene de las cosas físicas puede sin duda ser todavía experimentado y expresado. Esta no es una llamada a hacer juicios sobre lo físico. ¿Cómo podría pedirse algo así cuando ahora se apela a lo físico para servir al mayor aprendizaje que el ser humano jamás haya conocido?

19.3 Deja estos miedos a un lado.

19.4 Durante mucho tiempo, la realidad física ha estado vinculada con las tentaciones de la experiencia humana. Ahora vamos a deshacer este vínculo. Se ha culpado a la forma física por elecciones que se han hecho con lujuria y avaricia, odio y miedo, venganza y castigo. Estas cosas siempre tuvieron como causa al sistema de pensamiento del ego o a la amargura del corazón. Como la causa y el efecto son uno solo, no hay ningún efecto que se haya visto en la forma física cuya causa correspondiente no haya sido concebida en el sistema de pensamiento del ego o en la amargura del corazón.

19.5 El que estos sentimientos puedan ser “representados” por el cuerpo, y que esa representación provoque daños a otros cuerpos, es lo que ha hecho que se haya temido y acusado tanto al cuerpo. Lo mismo ocurre con las acciones relativas a las necesidades de la supervivencia.

19.6 Durante mucho tiempo, las necesidades de la supervivencia del cuerpo no han sido cuestionadas, y se las ha considerado primordiales. Por tanto, la voluntad de sobrevivir del cuerpo ha sido culpada por todas las acciones que han surgido de las carencias reales y percibidas. Aun así, el cuerpo no tiene voluntad, y la supervivencia del Yo verdadero no se basa en él.

19.7 Debido a que la vida espiritual ha sido  vinculada a menudo con el celibato, voy a mencionar específicamente la unión sexual aquí para dejar atrás cualquier miedo que puedas tener a que se te esté llamando hacia el fin de la unión sexual. Aunque algunos podríais sentir menos deseos de unión física a medida que llegáis a ser más conscientes de la unidad, otros podréis sentir mayores deseos de unión física como expresión de esa unión. Ninguna opción debe ser juzgada.

19.8 Solo se necesita hacer una distinción: qué proviene del amor, y qué proviene del miedo. Todas las expresiones de amor conllevan un beneficio máximo para todos. Y aunque quizás tú por un tiempo aún no entiendas que todo lo que no es expresión de amor es una expresión de miedo, yo te garantizo que este es el caso. Por tanto, cualquier comportamiento que no provenga del amor, incluido el sexual, provendrá del miedo. Todo lo que proviene del miedo no es nada. Lo que esto significa es que la causa y el efecto no se ven afectados por lo que proviene del miedo. Quizá todavía creas que el sufrimiento y el “mal” comportamiento han tenido grandes efectos, pero no es así. En ciertas ocasiones, el amor que se recibe tras el sufrimiento, o que parece llegar a causa de alguna desgracia, podría verse como algo ganado gracias a las lecciones aprendidas con el sufrimiento o con la desgracia; pero no es así, al igual que no era así cuando hablábamos de los extremos.

19.9 Ya no hay ningún tiempo que perder con tales ilusiones. El sistema de pensamiento de la verdad no ve ningún valor en el sufrimiento, así que en verdad ni lo ve. El sistema de pensamiento de la verdad es un sistema de pensamiento que no está dividido por objetivos y deseos inconsistentes. Se trata de un sistema de pensamiento de unidad. Se trata de un sistema de pensamiento de un único pensamiento, una sola meta. Esa meta es el pensamiento original que inició la experiencia en la forma física: el pensamiento de expresar el Yo de forma observable.

19.10 Abandona toda la culpa que le echabas al cuerpo, y no lo veas como el origen de las tentaciones de la experiencia humana. Se ha mostrado que la verdadera fuente de estas tentaciones reside en las creencias erróneas a las que el cuerpo simplemente respondía. La respuesta del cuerpo al nuevo sistema de pensamiento será distinta de muchas maneras, pero ninguna de ellas te hará sentir como si hubieses perdido algo que para ti fuera valioso.

19.11 Mientras otros sigan con el antiguo sistema de pensamiento, el comportamiento humano seguirá reflejando acciones perjudiciales que parecerán surgir de las tentaciones corporales. Aunque ahora tú representas quien tú eres en la forma física de una nueva manera, aún puedes ver que tus acciones del pasado representaban simplemente quien creías ser. Aquellos que continúan expresándose de maneras perjudiciales se encuentran profundamente arraigados en creencias falsas sobre sí mismos. Debido a que no están expresando quienes ellos son, sus expresiones carecen de significado y no tienen ningún efecto en la verdad, sino solo en la ilusión. Vivir en la verdad significa vivir sin tener miedo a los actos carentes de significado que realizan aquellos que viven en la ilusión, pues no serán capaces de provocar ningún efecto en la casa de la verdad.

19.12 Estas lecciones no podían enseñarse mientras la culpa, la acusación, permaneciera en tu sistema de pensamiento. Ninguna víctima tiene la culpa de la violencia que se ha ejercido sobre ella. Ningún enfermo de la enfermedad que tiene. Pero tú debes ser capaz de mirar ahí y ver la realidad de lo que es. Al igual que te estamos diciendo que las nuevas creencias e ideas conducirán a una nueva realidad, las viejas creencias e ideas condujeron a la realidad vieja, una realidad que seguirá existiendo para algunos incluso después de que haya cambiado completamente para ti.

19.13 Esto parecerá aún más contradictorio con la idea de un universo benevolente de lo que lo parecía antes, debido a la diferencia entre una realidad y la otra, una diferencia que no podía verse hasta que no se representase de una manera observable —que es lo que ahora haces.

19.14 Puede que pienses que esta discrepancia podría ser divisiva, extremadamente incómoda, e incluso que produciría ira en aquellos que aún viven en la ilusión. Pero esa discrepancia será todo eso mucho más para aquellos que viven en lo nuevo. Muchos de los que observan lo nuevo desde la casa de la ilusión seguirán siendo capaces de negar lo que ven. Tan solo piensa en todos los santos y los milagros de los que has oído hablar en el pasado sin por ello verte atraído a creer que tenían nada que ver en absoluto con la naturaleza de quien eres. Esta es la razón de que no pueda desperdiciarse más tiempo, y de que se llame a tantos de la manera más fuerte posible. Solo cuando lo observable sea tan ampliamente evidente como para no poder negarse, empezarán a verse los cambios a gran escala.

19.15 Te verás tentado a volver a la casa de la ilusión para reunir a los que allí están y ofrecerles que se unan a ti en la realidad de la verdad. Pero, en este tiempo de Cristo, un nuevo tiempo, un tiempo sin comparación ni paralelo, esto no será posible. Se ha dicho desde el principio que tu papel no será evangelizar ni ser convincente. No puedes exponer el caso de la verdad en el juzgado de la ilusión.

19.16 Aunque esto parezca dejar a algunos sin esperanza, no dejará a nadie sin elección. Hará que la única elección clara sea evidente. Se trata de la elección de vivir en la verdad o en la ilusión. Aún pueden encontrarse muchas maneras de llegar a la verdad. Pero una manera u otra de llegar a la verdad será tan atractiva, que pocos serán capaces de resistirse. Lo que hará que esta elección sea tan atractiva no serán los mártires ni las almas santas golpeadas por todas las calamidades que, a pesar de todo, siguen hablando de la gloria de Dios a todos quienes quieran escuchar. Lo que hará que esta elección sea tan atractiva será la gente común, viviendo vidas extraordinarias, milagrosas y observables.

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