8. Llegar a conocer. Los Tratados de Un curso de amor (IV)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice de entradas, puntos 4 y 5.
— Elegimos publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del castellano en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que progresivamente iré completando.]

Los Tratados de Un curso de amor. IV. Un tratado sobre lo nuevo

Capítulo 8. Llegar a conocer

8.1 Ahora estás empezando a alcanzar la fase de entendimiento en la que puedes darte cuenta de que no fue ningún “tú” separado, ni ninguna especie que esté afuera de las formas, quien, en algún momento del tiempo, eligió expresar el amor en la forma física y dio así comienzo a esta experiencia de la vida humana. Ahora estás comenzando a ser capaz de entender que fue Dios quien tomó esta decisión; que se trataba del Creador tomando una decisión, y que la respuesta de la creación fue el universo, que es una expresión del amor de Dios, una expresión de la elección de Dios, una representación de la intención de Dios.

8.2 Digo que estás empezando ahora a alcanzar una fase en la que puedes entender esto, pero a lo que verdaderamente me refiero es a que estás alcanzando ahora una fase en la que puedes reconocer, dentro de tu ser interior, que esta es la verdad. Digo esto porque solo ahora puedes llegar a conocer esta verdad sin volver a las viejas ideas de no haber tenido “tú mismo” ninguna opción al respecto, y sin volver a las viejas ideas de culpar a Dios por todo lo que ha seguido a esta elección. Digo esto porque solo ahora empiezas a estar preparado para escuchar que tú y Dios sois lo mismo; que, cuando yo digo que “Dios tomó una decisión”, no estoy diciendo que tú no la tomaras. Estoy diciendo que se hizo una elección dentro de la única mente, del corazón único, y que esta fue tanto tu elección como la de Dios. Se trató de una elección en unidad. Se trató de la elección de todos por la vida eterna, y por la expresión eterna de la vida. Se trató de la elección de la creación, pues la creación es la expresión del amor.

8.3 El corazón de Dios es el “centro” del universo, al igual que tu propio corazón es el centro de tu ser. La mente de Dios es la Fuente de todas las ideas, al igual que “tu” mente es la fuente de tus ideas.

8.4 Detengámonos otra vez para hablar sobre lo que ha “ido mal” con la expresión del amor de Dios, solo un momento antes de que permitamos que este morar en el pasado desaparezca para siempre.

8.5 La creación en la forma tuvo un punto de partida. Esta es la naturaleza de todo lo que vive en la forma. Tiene un punto de partida desde el que crece hacia su momento de plenitud. La creación, en la escala en que Dios crea, produjo el universo, o en realidad, muchos universos. Estos universos crecieron y cambiaron, fluyeron y refluyeron, se materializaron y desmaterializaron en ciclos naturales del proceso de la creación que, una vez empezado, era infinito, y por tanto, siempre creando de nuevo. Lo mismo ocurre contigo.

8.6 Cada expresión del amor de Dios, siendo de Dios, seguía expresando el amor a través de la expresión de su naturaleza, que provenía de Dios. Lo que ocurrió en el caso de los seres humanos fue una desconexión de vuestra verdadera naturaleza, que a su vez ocasionó una desconexión en vuestra capacidad de expresar amor que, a su vez, ocasionó una desconexión en vuestra capacidad de conocer a Dios, porque no os conocíais a vosotros mismos.

8.7 La expresión de tu verdadera naturaleza nunca debería haber sido difícil, sin alegría, ni aterradora, ¡pero no puedes ni imaginarte lo creativa que fue la tarea del ser humano! Por un momento, imagina que eres un ser cuyos pensamientos se terminan manifestando sin excepción, todos. Esto quizá lo puedes asimilar mejor si recuerdas que en tus sueños a veces puede ocurrir cualquier cosa sin la necesidad de que tú “hagas” nada. Si pudieras imaginarte siendo un ser así, como hemos dicho, y luego te imaginas convirtiéndote en una forma donde la expresión de tu propio ser depende de lo que puedas “hacer” con el cuerpo humano, entonces, puedes imaginarte el proceso de aprendizaje que resultó de todo ello. Si tu realidad ha sido realmente como la que experimentas en los sueños, ¿acaso no ves que tendrías que aprender a respirar, a hablar, a caminar, igual que un bebé aprende a hacer estas cosas, y que estas cosas fueron actos de amor en un universo lleno de amor, un proceso de aprendizaje lleno de amor? Se trataba de un proceso de aprendizaje que tú conocías y que elegías tanto como lo eligió Dios, porque tú y Dios sois uno solo.

8.8 Ahora bien, si lo que estoy diciendo es cierto, podrías preguntarte cómo es que Dios podría desconectarse de sí mismo. De lo que Dios no pudo desconectarse fue de la verdadera naturaleza del ser de Dios, que es el amor. De lo que Dios no pudo desconectarse fue de la verdadera naturaleza de la creación, que es el amor. Lo que Dios de hecho tuvo que hacer, lo que tú, de hecho, tuviste que hacer para vivir en una naturaleza que no concuerda con aquello de lo que Dios no podía desconectarse, fue desconectarte de Dios. Como Dios era el centro de tu ser, era imposible desconectar tu corazón y seguir viviendo. Lo que se podía desconectar era tu voluntad o, en otras palabras, tu mente. Al igual que en tu naturaleza está el respirar oxígeno, y entonces no respirar oxígeno no concuerda con tu naturaleza, tener miedo no concuerda con Dios. Los juicios no concuerdan con Dios. La esclavitud, o falta de libertad, no concuerda con Dios.

8.9 Dios siempre supo aquello contra lo que tu mente decidió rebelarse: que la creación es perfecta. Tu mente, siendo de Dios, se vio limitada por los límites de aprendizaje del cuerpo, y eligió rebelarse contra el aprendizaje que era necesario para llegar al momento de plenitud de un ser capaz de expresarse en la forma, no comprendiendo jamás que esto simplemente retrasaba el aprendizaje que debía ocurrir para liberarte de los límites contra los que luchabas. El esfuerzo constante por ser más y  más, o más y más rápido cada vez… el impulso vehemente, apasionado y excesivo de cada ser para cumplir con su propósito, como el impulso por explorar el océano antes de aprender a nadar, o como el impulso de explorar nuevos territorios mientras aún se creía que la Tierra era plana… fue algo que Dios vio y que sabía que concordaba con la naturaleza del hombre, incluso aunque el miedo y la lucha que generaba esta impaciencia fuese algo que no concordaba con Dios.

8.10 Así pues, ¿qué podía hacer Dios entonces? ¿Qué hace la creación con una tormenta que surge en el horizonte, creciendo a partir de unas condiciones atmosféricas perfectas para poder desplegar toda su violencia? ¿Qué hacéis vosotros, como padres, con un hijo que es demasiado impaciente, demasiado inteligente, demasiado ansioso como para aprender lentamente y madurar con gracia? ¿Le privas de tu amor? Nunca. ¿Lo desheredas? Rara vez. Lo que haces es constatar la imposibilidad de imponer tu voluntad y, debido a esta imposibilidad, te das cuenta de que debes soltarlo. Por tanto, tu decisión fue también la decisión de Dios.

8.11 Al proseguir en el camino de la intención original de Dios, te rebelaste contra el diseño original de Dios, el diseño que es el patrón o arquetipo de la creación. Sin embargo, tu rebelión no era contra Dios, aunque llegaste a considerarla como tal. Tu rebelión no fue permitida, fue mutuamente elegida. Al igual que, como padre, llegas a entender que no puedes luchar contra la naturaleza de un hijo a pesar de lo diferente que pueda ser de la tuya propia; al igual que, en casos extremos, entiendes que no puedes evitar que tu hijo tenga un comportamiento peligroso a no ser que le quites la libertad a través de las medidas más extremas… esto es lo que ocurrió entre vosotros y Dios.

8.12 Arrebatarte tu libertad para protegerte, incluso de ti mismo, no habría sido un acto de amor. Arrebatarte tu libertad significaría arrebatarle la propia libertad a Dios, la libertad de la creación. Tu rebelión contra las limitaciones de tu naturaleza en la forma, por tanto, llegó a formar parte del patrón de la creación porque fue la respuesta de lo creado. Fue tu respuesta, y como Dios es tanto el Creador como lo Creado, fue también la respuesta de Dios.

8.13 A medida que empiezas a vivir como lo Creado y el Creador, expandes y enriqueces a Dios. ¿Qué otro propósito podría haber tenido Dios para querer expresar el Amor que Él Mismo es en la forma, si no fuese por la expansión y el enriquecimiento que esto añadiría a Su ser? ¿Qué propósito se encuentra detrás de tu propio deseo de hacer esto?

8.14 Solo el ego hizo que este deseo pareciese ser para alguna otra cosa que no fuese el propósito de la expansión y del enriquecimiento de tu ser. Si solo llegas a conocer quien tú eres al compartir quien eres por medio de la expresión de quien eres, entonces, lo mismo ocurre con Dios. ¡Dios no podría ser el único ser en toda la creación que permaneciese estático e inalterable! ¿Cómo podría siquiera decirse esto de alguien cuyo nombre e identidad son sinónimos de “creación”? A ti te gusta pensar que Dios lo conoce todo, y, ciertamente, Dios conoce todo lo que es. Pero la consciencia de lo que es, la consciencia-de-Cristo que te permite estar en comunión con Dios, no es un estado estático. Aunque la consciencia de la verdad sea inmutable, la consciencia de la verdad también está en continua expansión.

8.15 ¿Acaso se conoce al amor en una única explosión de conocimiento, y luego se deja de conocer para siempre el amor? ¿Atrapa uno la belleza y, desde ese momento, deja de conmoverse con ella? ¿Es que la misma esencia de la propia consciencia no es esta capacidad de llegar a conocer continuamente? Ser constantemente consciente de lo que es significa llegar a conocer constantemente y, aun así, nunca estar en desconocimiento.

8.16 Tú piensas en un estado de conocimiento como aquel en el que no hay nada que desconozcas sobre algo. Esta es la razón de que estudies temas concretos para así poder llegar a este logro, disfrutar de esta certidumbre, y enorgullecerte de que al final conoces todo lo que hay que conocer sobre esa cosa en particular. Esta fue la respuesta del ego al hecho de ser un ser que aprende: elegir algo que pudiese dominar y aprenderlo. Sin embargo, esto no era más que un deseo de terminar con el aprendizaje, que es un deseo verdadero, ya que concuerda con tu verdadera naturaleza y con tu propósito aquí. Aprender todo lo que hay que saber sobre un tema, y decir de tal aprendizaje que está “completo” es, sin embargo, un error. Si vuelves a pensar en esta definición, verás que incluso en lo que respecta al aprendizaje de un tema, esto no es cierto. El único caso en el que esto es cierto es en lo que respecta a aprender quien tú eres.

8.17 El aprendizaje, queridos hermanos o hermanas, sí que llega a su fin, y ese final se acerca con rapidez. Llegar a conocer a través del aprendizaje formará parte del pasado tan pronto como la consciencia-de-Cristo pueda ser sostenida y comencéis a llegar a conocer a través de la revelación constante de lo que es. El verdadero aprendizaje solo ha tenido un propósito: devolverte al discernimiento de tu verdadera identidad. Entonces, da ya por terminado el aprendizaje, aceptando quien tú realmente eres.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: