8. El territorio del discernimiento consciente. Los Diálogos de Un curso de amor   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice de entradas, puntos 4 y 5.
— Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para revisar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del castellano en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que progresivamente iré completando.]

Los Diálogos de Un curso de amor.

Capítulo 8. El territorio del discernimiento consciente

8.1 Mientras continúas imaginándote tu cuerpo como el punto dentro del círculo, te pido ahora que imagines que eres capaz de salir del área de este punto y de entrar en el área del círculo mayor. En esta área del círculo mayor, no hay tiempo, ni espacio, ni particularidad alguna. Es un área de libertad ilimitada; no obstante, comenzaremos con los parámetros que hagan que esta área te resulte lo más imaginable posible. Esto se debe a que es aquí donde todo lo que puedes imaginar puede convertirse en tu nueva realidad.

8.2 Imagínate esto primero como un lugar en el que el aprendizaje no es necesario. Ah, puede que digas ahora que esto lo has oído antes. Esta idea de dejar de aprender te ha intrigado desde que la mencioné por primera vez, y, sin embargo, parece totalmente imposible, demasiado “buena” como para ser verdad. Estás demasiado acostumbrado a considerarte un aprendiz como para poder experimentar verdaderamente la libertad de no estar limitado por esta restricción. En toda tu vida no puedes pensar en ninguna capacidad que hayas adquirido sin necesidad de aprenderla. Y sin embargo, muchos habéis “descubierto” algo que os resulta fácil, algo para lo que habéis pensado u os han dicho que tenéis un talento o habilidad natural. Algunos habéis practicado o estudiado esas cosas para poder aprovecharos de vuestra habilidad natural y, al hacerlo, es posible que hayáis encontrado una capacidad constante de aprender más rápido o de conseguir cada vez más cosas en esta área, más cosas que aquellos a quienes no se les considera con una habilidad natural de este tipo en particular. Pero como sois propensos a comparar, muchos os habéis desanimado al no conseguir ser el “mejor”, a pesar del talento o de la habilidad natural que tenéis y, por tanto, habéis dejado de trabajar duro para llegar a ser los mejores. Por otra parte, quienes han sido aclamados por haber llegado lo más alto posible en el desarrollo de su talento, no quedan plenamente satisfechos con tal aclamación.

8.3 Dejamos atrás todas estas ideas al concentrarnos en la simple idea de que cada uno de vosotros contiene una habilidad o talento natural que de alguna forma existía antes del tiempo del aprendizaje. Nos concentramos en esta idea simplemente en tanto que es una idea, en vez de referirnos a la habilidad específica que pueda conllevar. Nos concentramos en esta idea como el primer parámetro del territorio de tu discernimiento consciente, a medida que dentro de ti permites que crezca el discernimiento de que ya has experimentado algo que existía con anterioridad al tiempo del aprendizaje, y que se trataba de algo realmente maravilloso.

8.4 Podrías pensar en esta habilidad que existía con anterioridad al tiempo del aprendizaje como si viniera a infiltrarse en el punto del cuerpo desde el contenido de ese círculo más amplio que tú eres, o, a la inversa, como si el cuerpo hubiese salido del punto del yo para infiltrarse en el círculo mayor del Yo. Cuando hayas constatado que eres “más” que tu cuerpo, tu talento o habilidad natural habrá sido uno de los factores principales que te habrán llevado a esta constatación, ya que una parte de ti siempre ha sabido que esta habilidad había sido un regalo, algo “dado” —que tienes un don que se te ha dado, y que eres capaz de recibir. Y a pesar de todo lo que la ciencia pueda decirte sobre el origen de estos talentos o habilidades, has reconocido que no forman parte del cuerpo.

8.5 Aceptar esto es aceptar que tienes acceso a un Yo “donado”, a algo que no te has ganado ni por lo que has trabajado duro. Imaginar esto como una idea es imaginar que este Yo “donado” es el Yo que existe más allá de la frontera que hemos descrito como el punto del cuerpo.

8.6 Esta idea también te ayudará a entender el descubrimiento, ya que tus habilidades o talentos naturales fueron descubiertos y, con tal descubrimiento, llegaste a constatar que aunque antes no sabías que este talento o habilidad existía, estaba ahí, esperando a que lo descubrieras. Es posible que también hayas visto que en la expresión de este talento o habilidad te esperaban nuevos descubrimientos, y que diste la bienvenida a estos descubrimientos con sorpresa y gozo. Tal y como se escribió en Un Tratado sobre lo nuevo, estas sorpresas del descubrimiento han hecho y harán que rías y que estés alegre. Nunca hubo necesidad alguna, ni la habrá, de entenderlos, ¡pues las sorpresas no pueden entenderse! Las sorpresas están destinadas a ser regalos felices que se revelan constantemente. Son regalos que tan solo tienes que recibir y responder a ellos. No son para aprenderlos.

8.7 Mientras que el descubrimiento de lo nuevo incluirá naturalmente muchas cosas que van más allá de lo que consideras talentos o habilidades naturales, el lugar, el Origen de tus talentos o habilidades naturales es un lugar desde el que comenzar a construir tu discernimiento sobre lo que está disponible o es donado —aquello que simplemente espera a tu descubrimiento y tu discernimiento consciente. Por tanto, al igual que la casa en la que resides, la idea de que ya eres consciente del Origen de la unidad más allá del cuerpo, aumentará tu nivel de confort, y te ayudará a establecerla como el primer parámetro en el territorio de tu discernimiento consciente.

8.8 Ahora bien, no se trata de información nueva. Mucho de esto ya se enseñó en Un Tratado sobre la naturaleza de la unidad y su reconocimiento. Entre el Curso y los Tratados, todo lo que necesitabas aprender fue presentado. Lo que ahora estamos haciendo es hablar de lo que se enseñó desde la esfera de la incondicionalidad o plenitud de corazón. Lo que aprendiste solo lo pudiste aprender porque elegiste convertirte en el incondicional. Elegiste unir mente y corazón, y así se hizo. Pero todavía no sabes cómo deshacerte de los anteriores patrones. Tu mente, aunque ya no quiera aferrarse a los patrones conocidos, se ve confrontada con ellos constantemente. Y por tanto tu corazón aún parece luchar contra la supremacía de la mente.

8.9 Lo que intentamos hacer es abrir la mente a la sabiduría del corazón a través de estos diálogos. A medida en que la mente se abra y acepte lo nuevo, el arte del pensamiento se convertirá en tu nuevo medio de pensar. Lo que se ha aprendido se convertirá en una capacidad para pensar incondicionalmente, o con la mente y el corazón unidos, y luego, esta capacidad trascenderá el hecho de ser una capacidad, pasarás a convertirte en incondicional, y la incondicionalidad o plenitud de corazón se convertirá en tu único medio de expresión.

8.10 El yo y la expresión del yo que proceda de cualquier lugar que no sea la incondicionalidad no es el Yo verdadero o la verdadera expresión del Yo, sino la auto-expresión que surge de la separación. La auto-expresión que surge de la separación sigue siendo valiosa, ya que es un signo del anhelo por llegar al Yo verdadero y a la verdadera expresión del Yo. Por tanto, el ámbito donde hayas deseado expresarte en el pasado será lo que muy probablemente estará ligado a la habilidad o talento natural que no tenías que aprender, a aquello que te fue donado y que estaba disponible, tan solo a un paso de donde el yo separado podía llegar.

8.11 ¡Expande tu alcance! Sal del punto del yo separado y entra en el círculo de la unidad, donde todo lo que deseas ya está logrado en la totalidad y la plenitud del Yo no dividido.

8.12 El yo dividido es el pequeño yo de la separación que anhela constantemente la unión con aquello de lo que está dividido. Entra en el lugar donde no hay división, el lugar de la consciencia compartida, el lugar de la plenitud. La puerta es esa habilidad natural que reconoces como un aspecto de tu Yo que te ha sido donado y no es aprendido. Sal por esa puerta. Da el primer paso fuera de la realidad conocida de tu discernimiento consciente, fuera de la realidad aprendida de tu consciencia separada, y entra en el ámbito de la consciencia compartida.

8.13 No te sorprendas, sin embargo, si no desciende sobre ti ningún rayo de luz, o si sientes que al haber dado ese paso todavía sigues igual. Una vez que eliges dar este paso, ya está dado. Y de lo que vas a ser consciente al otro lado de esa puerta va a requerir una nueva manera de ver, un nuevo tipo de discernimiento.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: