Día 5. El acceso a la Unidad. Los Diálogos de Un curso de amor   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido por Jeshua en comunión con Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres volúmenes, fue publicado en uno solo, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice de entradas, puntos 4 y 5.
— Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para revisar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del castellano en las traducciones y el modo de revisarlas, ver las notas en esta entrada que iré completando.]

Los Diálogos de Un curso de amor

Día 5. El acceso a la Unidad

5.1 Ya no se necesitará un punto de acceso una vez se haya logrado plenamente la entrada, al igual que no se necesita una llave una vez que la puerta ha sido abierta y atravesada. Aunque no se necesite permanentemente, sin embargo este punto de acceso seguirá siendo crucial siempre y cuando mantengas, en vez de conservar o sostener, el estado de la unidad. Ahora hablaremos de este punto de acceso en tanto que punto de entrada inicial, así como en tanto que punto de entrada continuo, y de tal manera que se encuentre disponible para ti hasta que ya no sea necesario.

5.2 Para cada uno de vosotros este punto de acceso será en realidad el mismo, pero quizá sea muy distinto en lo que se refiere a la acción que utilices para entrar por él. Aquellos que hayan sentido que el punto de entrada es la mente, en experiencias ya registradas, no tienen necesidad de combatir esa sensación. Quienes hayan sentido el estado de la unidad a través de experiencias del corazón, tampoco tienen necesidad de luchar contra ello. Permíteme que lo desarrolle.

5.3 Para muchos, los “pensamientos que no pensaron” se encuentran entre sus primeras experiencias de la unidad. Por tanto, al igual que cuando miras hacia arriba para intentar recordar algo, o cuando te das con el dedo en la sien, en cierto sentido existe un “lugar” hacia el que te diriges en estas experiencias. Esto no significa que estas experiencias procedan de tu mente, o de un lugar que solo esté un poco más allá de tu concepto físico de la mente, pues como no eres tu cuerpo, ya no se considera demasiado increíble la idea de que lo que se origina “dentro” proviene de un punto más allá del cuerpo.

5.4 Como dijimos ayer, nuestra forma de meditación, una meditación que no es una herramienta sino una función de tu Yo natural, es un enfoque en el acceso. Por tanto, comenzamos con lo que sientas que es más natural para ti. Le damos al acceso un punto focal en el ámbito de la forma.

5.5 Este punto focal debe ser de tu propia elección. Tu punto de acceso puede ser la cabeza, o un lugar justo por encima o a la derecha o a la izquierda de la cabeza. Puede ser el corazón, o algún punto intermedio poco más allá del cuerpo. Puede ser, para algunos, como una conexión que surge de la tierra y como si estuviese justo bajo la forma del cuerpo físico. Algunos pueden sentirlo en las manos y otros como si saliera directamente de la boca como un discurso que evita por completo el ámbito del pensamiento. No luches contra ninguna de estas sensaciones o contra otras que pueda no haber mencionado. Simplemente hay que considerarlas como datos, dones, y elige lo que sientas más natural como punto focal para tu concentración en el acceso.

5.6 En lo que nos hemos focalizado durante algún tiempo es en el amor. El amor nunca cambia. Es igual para todos nosotros. Sin embargo, ninguno de nosotros expresa el amor exactamente de la misma manera que los demás. Es importante recordar esto ahora que empiezas a trabajar con tu acceso a la unidad.

5.7 La Unidad y el Amor —tal y como hemos mostrado en esta obra que son— son lo mismo.

5.8 Por tanto, el acceso también es lo mismo. Existe. Está ahí para ti. Es un don. No puede ser negado a menos que tú lo niegues. Y si ahora hablamos de él de esta manera, es solo porque no has reconocido esto.

5.9 Al igual que a veces resulta útil asociar el amor con el corazón, a pesar de que hayamos identificado el corazón como el centro del Yo en vez de como la bomba que funciona como parte de tu cuerpo, resultará útil haber identificado este punto elegido de acceso a la unidad, al tiempo que recordamos que no es solamente del cuerpo.

5.10 Aunque el propósito de esta obra era hacer que identificaras el amor y, por tanto a tu Ser, de manera correcta, aún existen ajustes que hacer en tu entendimiento, y estos se harán cuando reconozcas lo que es la unidad y, de esa manera, te conozcas más plenamente a ti Mismo y al amor.

5.11 Podría parecer que existe una sola diferencia mayor entre la unidad y el amor, y esa diferencia parecería ser la capacidad del amor para ser entregado o dado.

5.12 Al principio, el acceso a la unidad parecerá ser un logro muy individual, algo que una persona podría tener y otra no. Mientras este sea el caso, puede que desees darle a otros lo que tienes pero que te sientas incapaz de hacerlo. Sin embargo, como el amor, la unidad se conoce por sus efectos. Todos los beneficios de la unión pueden ser dados a cualquiera que desee recibirlos.

5.13 Aunque no te consideres como alguien que tiene o que necesita un punto de “acceso” al amor, y aunque aún puede que trates al amor como un atributo individual íntimamente asociado al Ser que eres, sabes que el amor no es un atributo y que todo amor procede del mismo Origen. Reconoces que has sido capaz de “dar” amor solo cuando has sentido que “tenías” amor para dar. Por tanto, dentro de tu corazón has reconocido durante mucho tiempo la verdad de que dar y recibir son una sola cosa. Podrías pensar de la misma manera en el acceso: como algo que te capacita para constatar que “tienes” los beneficios de la unión para poderlos dar.

5.14 Como el amor, la unidad tiene una fuente y muchas expresiones. En tu expresión única de la unión tu Ser llegará a la plenitud, tú serás plenamente quien tú eres, y serás capaz de expresar el amor plenamente.

5.15 Constata que aunque ahora formas parte de una comunidad que busca el mismo objetivo: la realización, o el “hacer real”, de tu cumplimiento y su expresión, esto no tendrá la misma apariencia dos veces. Lo que cada uno de vosotros desee más que nada de la unión, será lo que encuentre la mayor expresión a través de vosotros.

5.16 Una “sanadora”, por ejemplo, podría sentir que su punto de acceso son sus manos y expresar lo que ha logrado con la unidad mediante la imposición de las manos. De manera similar, podrías decir que sanar es una de las maneras en que el sanador expresa el amor. En realidad, la sanación y el amor son lo mismo.

5.17 Quien ahora eres, lo que tus deseos son, y dónde han sido reconocidos tus talentos, son elementos que te son tan dados, tan regalados, como lo es la meta que ahora deseas cumplir. Te recuerdo que la igualdad de la unión no significa convertirse en clones o en un tipo específico idealizado de persona santa. La unión significa ser plenamente quien tú eres, y expresar plenamente quien tú eres. Este es el milagro, la meta, el cumplimiento que se consigue por medio del reinado del amor, con el mantenimiento y finalmente con la conservación de la unión.

5.18 Date cuenta ahora de que mientras quieras saber los detalles concretos sobre cómo funcionará esto que llamamos “acceso a la unidad”, estás siendo impaciente con los detalles. Quieres resultados inmediatos, y no más práctica. Quieres alivio y el final del esfuerzo, y no más lecciones que aprender, para que luego se te diga que no son lecciones; no quieres otro motivo para hacer un esfuerzo aparente que busca llegar al cese del esfuerzo. Pero date cuenta también de que este esfuerzo contra el que clamas aún sigue siendo tu propia elección. La consecución de una vía para hacer las cosas como son, nunca conlleva esfuerzo por sí misma ni en sí misma.

5.19 A medida en que ahora pareces hacer una pausa en tu recorrido para poder entender la manera de lograr movimiento, muy probablemente vuelvas a tener dudas. Las dudas nunca son más pronunciadas que cuando se trata con los detalles. Sin embargo, sigues deseando lo específico. Y esto se debe a que todavía te encuentras aferrado al patrón del aprendizaje, pues eso es lo que conlleva el serio esfuerzo realizado para dejar el esfuerzo atrás. Recuerda que la unión no puede aprenderse, porque si así fuera, la época del aprendizaje se perpetuaría en lugar de terminar.

5.20 Recuerda que estás cansado de aprender. Estás cansado aquí, tras tu escalada. Simplemente quieres descansar y tener la transformación que vayas a tener. Si pudieses realmente ceder a este deseo por completo, se aceleraría la transformación de manera bastante agradable. Así que, por favor, escucha a tu cansancio y al deseo de tu corazón de descansar. Escucha la llamada hacia la paz y permítete recostarte en el abrazo del amor, sintiendo la cálida tierra debajo y el calor del sol sobre ti. Deja que la languidez te envuelva y no apliques ningún esfuerzo a lo que estás leyendo ahora. Simplemente acepta lo que te es dado. Lo único que te está siendo dado son las útiles pistas que has deseado que te diera un hermano mayor que ya ha experimentado lo que tú aún no.

5.21 En este marco mental, podemos volver más concretamente a nuestro enfoque en el acceso. Dondequiera que hayas decidido que se encuentra el punto de acceso, imagina ahora la aguja de la que hablábamos, pasando a través de la cebolla, en el capítulo del curso que se llamaba “La intersección”, e imagina el punto de intersección conectando con tu punto de acceso elegido. Imagínate esto ahora, no como una aguja, sino como la sabiduría que buscas. Imagina esta sabiduría no como algo que puede verse detenido por las capas del pensamiento y las sensaciones que ilustrábamos con la cebolla, sino como un punto de entrada y de pasar a través. Lo que viene de la unidad entra en ti y pasa a través de ti hacia el mundo. Esta es la relación que tienes con la unidad mientras estás en la forma —una relación de intersección y de pasar a través.

5.22 Lo que entra en ti ya no será bloqueado por capas de defensa. Ya no se encontrará con el obstáculo de tu pensamiento, con tu esfuerzo, con tus intentos de averiguar cómo hacerlo y qué significa todo eso. No hay motivo para tal esfuerzo. El esfuerzo es tan solo una capa de la defensa, un tiempo de interrupción entre lo que quieres recibir y lo que quieres dar, un tiempo cuya propiedad el ego una vez reclamó. El esfuerzo, traducido por el ego, consistía en convertir todo lo que fue dado en aquello que podías conseguir solo trabajando duro y que, por tanto, reclamas como tu logro individual. Obviamente, en la unión no se trata de eso. Aunque el ego se haya marchado el esfuerzo permanece, y mientras permanezca no constatarás el acceso total a lo que se te ha dado. Aquí hablamos de dejar que tu forma sirva a la unión y que la unión sirva a tu forma. Este servicio no conlleva esfuerzo porque es la vía de la creación. Este es el motivo de que el “esfuerzo” del aprendizaje deba terminar.

5.23 Volvamos a la imagen del sanador que mencionamos anteriormente. Aunque muchos sanarán, todo intento de enseñar o de aprender “cómo” sanar ser verá frustrado, porque si no fuese así, el patrón del aprendizaje permanecería. Es por esto que siempre parece haber “secretos” guardados por los grandes sanadores y guías espirituales. Ellos han entendido que aquello a lo que han ganado acceso no puede enseñarse. Esto no significa que no estuvieran deseosos de compartir, sino que el medio de compartir no era el de la enseñanza o el del aprendizaje.

5.24 Cada expresión de la unión debe permanecer siendo lo que es —ni enseñada ni aprendida. Cada cosa que se alcance a partir la unidad será considerada, de este modo, como parte de las nuevas donaciones que vienen a reemplazar el aprendizaje.

5.25 Recuerda esto mientras te enfocas en tu acceso a la unidad. Enfocarse no significa pensar. Enfocarse no significa aprender. Recuerda el ejemplo de cómo la respiración se vuelve artificial si piensas en ella, y compáralo con el aumento de la consciencia de la respiración que proviene del enfoque de la meditación. Un punto focal es un punto de convergencia. Un punto focal es un punto de intersección que da lugar a una imagen clara.

5.26 La intersección de la que hablamos aquí es la del pasar a través. Aunque hemos hablado de este punto focal como de una entrada, esto no implica que algo exterior a ti esté entrando en ti, y no implica una entrada sin salida. Cuando piensas sobre la respiración puede que pienses en la inhalación como la toma de aire hacia dentro, y en el aire como algo que no es “tuyo”. Pero el aire que respiras es “tuyo”, es “de” ti. Puede que consideres que el aire que exhalas es más “tuyo” que el otro, pero aquí no hay un más o un menos en relación a la entrada y la salida de aire. Estás en continua relación con el aire que respiras y en continua relación con la unidad. Es un constante intercambio. Cuando seas totalmente consciente de ello será cuando llegues al acceso total. Así que ahora continuaremos con nuestro trabajo de liberarte de esas cosas que quizá aún bloquean tu pleno discernimiento.

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