Día 28. De una experiencia vital dirigida exteriormente a una dirigida interiormente. Los Diálogos de Un curso de amor   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido a Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres libros, fue publicado en un solo volumen, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice, puntos 4 y 5.
Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
Sobre el uso del castellano en las traducciones y el modo de revisarlas, ver las notas en esta entrada que iré completando.]

Los Diálogos de Un curso de amor

Día 28. De una experiencia vital dirigida exteriormente a una dirigida interiormente

28.1 Una vez pareció haber poca o ninguna elección entre estar involucrado en una vida dirigida exteriormente, o bien apartarse de la vida. Puede que esto haya parecido que se trataba de una proposición de “o bien esto, o bien lo otro”, y por tanto, de una limitación. Avanzar desde una experiencia vital dirigida exteriormente a una dirigida interiormente, crea elecciones ilimitadas. Las ilimitadas elecciones en la experiencia vital dirigida interiormente, son lo que debes empezar a afrontar ahora que comenzamos nuestro descenso desde la cima de la montaña. Esperar a alcanzar el nivel del suelo para empezar a visualizar las elecciones disponibles significaría posponer el llegar a conocer la diferencia entre dirigir la experiencia vital desde el interior, y dirigirla desde el exterior.

28.2 La mayoría de vosotros ha experimentado varias fases de discernimiento, y aquí hablaremos de las experimentadas durante los años de lo que se conoce como edad adulta, como mayoría de edad o edad de la razón. De esto ya se ha hablado antes, así que lo haremos brevemente e ilustraremos solo lo que sea necesario para nuestra discusión sobre la siguiente fase.

28.3 La primera fase es una fase de simple movimiento exterior a través de la vida. Mucha gente, especialmente los adultos jóvenes, solo tienen una experiencia de este tipo. Sus vidas están dirigidas casi totalmente por fuerzas externas: por los padres, por la escolarización obligatoria, y por una escolarización algo más voluntaria.

28.4 Cuando se deja atrás la época escolar, empieza la siguiente fase del movimiento, la del movimiento exterior hacia la independencia. Con este movimiento, el número de posibilidades aumenta y el nivel de discernimiento también lo hace al aumentar las posibilidades disponibles. Como la gente joven no suele irse de casa de sus padres hasta al menos la universidad, la oportunidad de salir y entrar de casa, al hacerse cada vez más independiente, aumenta la toma de conciencia del yo como un yo. Cuando el yo madura más allá de la edad escolar, las opciones se transforman en grados de independencia con respecto al nido familiar al dirigirse hacia el propio círculo de amigos, colegas y relaciones. Para algunos, estas elecciones conllevan compromisos al establecer colaboraciones de naturaleza profesional o personal. Para algunos, estas elecciones incluyen el matrimonio y el comienzo de una nueva familia. Algunos siguen un patrón más clásico que otros, y consideran que la escolarización, una carrera, el matrimonio y la familia son la norma deseada, y algo de lo que prácticamente no pueden escapar. Otros persiguen sueños o aventuras.

28.5 Todas estas elecciones están dirigidas desde el exterior. Puede que incluyan gran cantidad de reflexión interior para realizarse, pero aun así, están dirigidas hacia un resultado exterior. Al vivir las experiencias de estas situaciones de la vida dirigidas desde el exterior, ocurre algún crecimiento, se producen cambios, a menudo se abren nuevas avenidas a explorar, y que llevan al siguiente nivel de la experiencia: el movimiento exterior hacia un tipo de vida elegido.

28.6 En este nivel, algunas personas llegan a un cruce de caminos y afrontan elecciones que dirigirán sus vidas en dos direcciones tan distintas, que la elección resulta tanto apasionante como a veces penosamente difícil. Otros alcanzan una fase de estancamiento, y simplemente continúan siguiendo el hilo de las oportunidades que se les presenten en el camino. Puede que por ejemplo hayan elegido una carrera, y hayan hecho elecciones al respecto de esa carrera, pero que nunca hayan considerado una carrera distinta. Muchos simplemente alcanzan un estado de comodidad razonable y no harán ninguna elección que pueda afectar a ese nivel de comodidad.

28.7 Todas estas fases pueden estar asociadas, o verse acompañadas, de experiencias religiosas o espirituales que parecen ayudar a guiarse en las elecciones, pero estas siguen siendo lo mismo: elecciones dirigidas desde el exterior.

28.8 Ahora te espera algo nuevo. Se trata de una elección tan distinta y de un medio tan revolucionario, que tendrás que acostumbrarte a él. Este cambio está basado en todos los cambios que le han precedido, incluyendo, sobre todo, aquel del que hemos hablado recientemente: el de la aprehensión de la nueva realidad de la plenitud. Lo que es nuevo no es la plenitud, sino la realidad de la plenitud. Lo que es nuevo es la realidad de ser capaz de experimentar la variabilidad de la separación desde el estado de plenitud.

28.9 Esto es lo que ante todo debes mantener en mente. La inversión de la que hemos hablado recientemente, la que invierte la creencia en un dador y un receptor hacia un conocimiento de que el dador y el receptor son uno solo, también tiene una importancia primordial.

28.10 Tú y tu vida sois una sola cosa. Tu vida no es el dador y tú el receptor.

28.11 Tú y Dios sois uno solo. Dios no es el dador y tú el receptor.

28.12 Esto es la plenitud.

28.13 Dependiendo de las circunstancias de tu vida, una de estas dos actitudes a cambiar tendrá una cara oculta que será la que es más importante para ti. Puede que tu vida te haya demostrado que no tienes el control en muchas circunstancias ni en muchos momentos. Por tanto, piensas que tienes que apresurarte a tomar todo lo que la vida tenga para “darte”. Esta es con toda probabilidad la actitud de aquellos cuyos mayores dilemas en la vida fueron de naturaleza económica o laboral, donde el éxito o el fracaso “en la vida” es considerado como el elemento crucial a la hora de tener una vida feliz.

28.14 Si la actitud que más vas a necesitar cambiar es la de un Dios que determina las circunstancias de tu vida, probablemente habrás estado más afectado por las relaciones de la vida, por la pérdida o la muerte de seres queridos, por accidentes, enfermedades, o por desastres “naturales”, por fuerzas inexplicables que te han entristecido, más que por las ideas de éxito o de fracaso. Por tanto, piensas que debes tomar todo lo que Dios tenga para “darte”.

28.15 La mayoría de la gente siente en principio algún tipo de combinación entre estas dos actitudes, pero encontrarán que una prevalece. Ahora, debes superar esas ideas o actitudes.

28.16 La aceptación ha sido un tema central en este diálogo, y se ha reconsiderado y definido como aceptación de las condiciones internas, en vez de las externas. No tiene sentido, sin embargo, aceptar lo que no es verdad. La mayoría de lo que no es verdad ha sido identificado como viejos patrones de pensamiento. Y esto es todo lo que la idea de un dador y de un receptor es: un viejo patrón de pensamiento.

28.17 Los patrones de pensamiento existen dentro de los sistemas de pensamiento que han sido exteriorizados, y forman parte del mundo en el nivel del suelo. Estos sistemas externos se basan, como todo lo que tú has hecho, en la exteriorización de lo que está adentro. Al mismo tiempo, sin embargo, lo que está adentro se ha basado en lo que se había exteriorizado previamente. Esto es lo que ahora debe cambiar y, como puede verse, este cambio es esencial para cambiar el mundo.

28.18 Este cambio, esta transformación, solo puede tener lugar en el tiempo, porque solo en el tiempo la experiencia de la separación es posible, y es en la experiencia donde yace el poder de la transformación. Esta transformación, sin embargo, te llevará más allá del tiempo, porque una vez que la experiencia se haya sacado del ámbito de la separación y se haya introducido en el ámbito de la unión o la plenitud, se aplicarán nuevas condiciones. Esta es la razón por la que se ha dicho que los cambios que han de llegar no tienen que ver con la evolución limitada por el tiempo. Solo este primer cambio, esta primera transformación, debe tener lugar en el tiempo.

28.19 Este es el cambio, la transformación, en la que hemos estado trabajando al cambiar tu experiencia del tiempo por una que contiene dos niveles temporales. Nuestro tiempo en la cima de la montaña se podría describir, más correctamente, como “el tiempo fuera del tiempo”.

28.20 Sin embargo, el tiempo fuera del tiempo no provocará por sí solo el cambio que tiene que ocurrir. Lo que conseguirá crear el cambio es la capacidad de experimentar el “tiempo fuera del tiempo” y el “tiempo” simultáneamente. Así es como la “plenitud” del tiempo, o eternidad, se experimenta y se hace realidad. La eternidad debe verse entonces como la constante inalterable que no ha sido afectada por la variable del tiempo. Dicho de otra manera, la eternidad y el tiempo forman parte del mismo continuo, así como lo hacen las propiedades como el frío y el calor. Forman parte de la misma totalidad que es la constante de todo lo que es pleno… de todo lo que es uno solo.

28.21 Lo mismo ocurre con el dar y el recibir, y con el dador y el receptor.

28.22 Desplazarse hacia la experiencia dirigida desde el interior significa hacer el movimiento dentro de la plenitud que causará el “cambio de las eras”, la experiencia de la variabilidad dentro de la plenitud.

28.23 La clave de este movimiento es la simple constatación de que es posible. Esto es lo que nuestro tiempo en la montaña te ha proporcionado: la experiencia requerida para constatar una nueva posibilidad.

28.24 A medida que avances hacia la plenitud, todas las piezas de todas las cosas de las que hemos hablado comenzarán a encajar. En tu mente se formará una totalidad, como si hubieses estado siguiendo un hilo y ahora pudieses ver todo el tapiz. Este tapiz tendrá la marca de tus experiencias y no se parecerá a ningún otro. El hilo representa tu propio viaje hacia la verdad, tu propio viaje hacia la plenitud.

28.25 La separación ya no es deseada, pero la experiencia sí lo es. Tu voluntad y la de Dios son una y, por tanto, así se está haciendo.

28.26 En estos momentos, es como si siguieses dos hilos, el hilo que te ha llevado a la montaña y el hilo de la vida de la que no te has separado. Ahora debes empezar a tejer estos dos hilos para confeccionar el tapiz de tu nueva vida. Esto tendrá lugar a medida que sigues entrelazando las dos experiencias que simultáneamente mantienes en tu discernimiento consciente.

28.27 De esto es de lo que seguiremos hablando a medida que concluimos este diálogo.

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