Día 32. La experiencia del Yo y el Poder de Dios. Los Diálogos de Un curso de amor   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido a Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres libros, fue publicado en un solo volumen, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice, puntos 4 y 5.
Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del castellano en las traducciones y el modo de revisarlas o hacerlas, ver las notas en esta entrada que iré completando.]

Los Diálogos de Un curso de amor

Día 32. La experiencia del Yo y el poder de Dios

32.1 La experiencia del Yo es Dios. No proviene de Dios. No se trata de Dios. Es Dios.

32.2 Si toda la vida es la unicidad que es Dios, y Dios ha elegido experimentar esa unicidad por medio de la relación, entonces tú también eres esa experiencia y estás en relación con Dios por medio de esa experiencia.

32.3 Aquí debemos volver a los conceptos de unicidad y pluralidad, ya que, si aún tienes alguna noción de Dios que no sea precisa, surgirá aquí.

32.4 Hablemos por un momento del concepto de Dios, ya que todo el mundo tiene al menos algún tipo de concepto de Dios.

32.5 Primero, nos centraremos en el concepto de Dios como Ser Supremo —en Dios como ser uno, una sola entidad. Cuando se le considera así, es bastante más fácil relacionarse con Dios que cuando se piensa en Él en términos más generales. Podría ser que pienses en Dios como piensas sobre ti mismo. Cuando piensas en las ideas que aquí se plantean, podrías pensar en un Dios que decide conocerse a Sí Mismo. Puede que pienses en Dios decidiendo crear; o en Dios creando. Puede que pienses en Dios otorgando el libre albedrío a Sus creaciones. Y después, quizás pienses en Dios descansando o retirándose y siendo testigo del despliegue de todo lo que Él creó.

32.6 ¿Cuál sería el propósito de esto? ¿Se retiraría Dios, juzgándose a Sí Mismo según la bondad de lo que ha creado? ¿Y entonces podría Dios pensar que Le gustaría hacer ajustes aquí o allá, pero que en realidad no puede, pues ha otorgado el libre albedrío? Si el propósito original era conocerse a Sí Mismo, ¿qué tipo de conocimiento proporcionaría esto? ¿No sugeriría esto una situación similar a la de un padre o una madre que pensaran que podrían llegar a conocerse a sí mismos por medio de la observación de los hijos que han tenido?

32.7 Otro concepto de Dios es el de Creador. Este concepto podría no tener nada que ver con la noción de Dios queriendo conocerse a Sí Mismo. Este concepto puede resultar ser bastante amorfo y no enormemente diferente de las nociones científicas sobre el origen de la vida. Ya se le llame Dios, Big Bang o evolución, esta noción presenta el concepto de algo que comenzó y que luego se dejó libre, procediendo desde el principio bajo leyes científicas o naturales.

32.8 Otra idea de Dios en lo que respecta al concepto de un Dios Creador es la de que Dios existe en todo lo que ha sido creado. Dios es visto, según este concepto, como el espíritu dentro de todo lo que vive, y también como un espíritu absoluto, una fuerza, un factor de unificación. Según esta idea, Dios está más cerca de ser un ser participante, pero aún nos quedamos cortos. El hombre vive y tiene libre albedrío. Los animales se rigen por las leyes de la naturaleza. Y Dios sigue siendo un concepto.

32.9 La mayoría de las creencias religiosas abarcan el concepto de un Dios viviente. ¿Cómo podría Dios vivir? ¿Podría vivir en el tiempo y el espacio en una dimensión que no conocemos? ¿Vive como espíritu dentro de nosotros y, como tal, tiene algún pequeño papel, quizás parecido al que tiene eso que llamamos nuestra consciencia? ¿Qué tipo de vida sería esta? Una vida que, como poco, sería difícil de imaginar.

32.10 Simplemente, no se necesita un concepto de Dios. Los falsos conceptos de Dios, sin embargo, son comprometedores para Dios y para el Yo.

32.11 Jesús te habló de su vida como siendo una vida ejemplar. Jesús fue llamado Hijo de Dios y también Dios. Aquellos que entienden el significado de alguna o de todas las vidas ejemplares que han venido como revelaciones de quién es Dios, entienden que aquellas vidas no estaban separadas de Dios.

32.12 Sin embargo, creer que Dios es todas y cada una de las personas aún puede hacer que te sientas como si tú no fueses Dios. ¿Cómo es posible? Esto es posible solo porque en tu contemplación de esta idea pierdes tu sentido del yo. Existe una rebelión, una negación o del yo o de Dios que ocurre cuando estos dos conceptos —los conceptos del yo y de Dios— no pueden reconciliarse o reunirse en armonía. O bien el yo o bien Dios tienen prioridad en todas las vidas —todas las vidas. No existe otra elección que esa mientras el yo y Dios se consideren como separados.

32.13 Ya sea que se considere a Dios como Creador o bien como Ser Supremo, se considera que es el Todopoderoso. Mientras a Dios se le considere como el Todopoderoso, el hombre se ve privado de derechos. Al mismo tiempo que quizás se ve a Dios en todas las cosas, o como el espíritu por el cual todo lo que vive está vivo, sigue considerándose que Dios tiene lo que el hombre no tiene. La lista que se puede hacer con todo lo que hace a Dios poderoso y al hombre no, podría ser interminable, al igual que podría hacerse una lista interminable con todo lo que se cree que diferencia a Dios del hombre. Las vidas ejemplares en las que el poder de Dios se demostró en las vidas de los hombres y mujeres se consideran poco más que situaciones pasajeras, en las que el poder de Dios pasó a través de los hombres y mujeres hacia otros hombres y mujeres.

32.14 Solo Jesús fue reconocido como el Hijo de Dios y como Dios. Esta es la razón de que Jesús se presentara como tu maestro y fuese utilizado como la vida ejemplar para esta obra. Este es el punto principal que esta obra se esforzó por hacer comprender. Que el hombre y Dios son uno. No solo que el hombre es Dios, sino que Dios es el hombre, y la mujer, y el niño. Dios es.

32.15 Y, sin embargo, Dios no podría ser todo lo que es, o, si no, Dios no estaría en relación. Si el mundo natural que te rodea te ha revelado algo de la naturaleza de la vida y de Dios, es la verdad de la relación. Tal y como se ha dicho anteriormente, si la separación hubiese roto la relación, entonces la separación existiría realmente. Toda entidad o ser sería singular y estaría solo. Sin embargo, nos hemos referido a Dios como el Todo de Todo. ¿Cómo podría ser Dios el Todo de Todo y no ser también el hombre? ¿Cómo puede Dios ser todo lo que es y al mismo tiempo no ser todo lo que es? ¿Cómo puede Dios ser el Todopoderoso y el Dios Viviente, y también ser el hombre abajado y carente de poder?

32.16 También nos hemos referido a Dios en esta obra como la relación en sí misma. Consideremos esta idea nuevamente al considerar la relación de Dios con Jesús.

32.17 La alegada relación de Dios con Jesús era la de Padre a Hijo, pero también como uno solo en el ser. Uno en ser, pero diferentes en la relación.

32.18 ¿Podría Dios ser uno en ser, pero diferente en la relación con cada uno de nosotros ? ¿No podría la unicidad del ser de Dios ser la consciencia que todos compartimos? ¿No podría ser, la relación de Dios con todo, lo que diferencia a Dios de nosotros y a nosotros de Dios… de manera tal que somos a la vez uno en el ser y diferentes? ¿Podría ser que, aun siendo uno con Dios, también podemos llegar a ser más parecidos a Dios a través de la práctica de la relación santa? ¿Acaso las instrucciones que se te han dado, como por ejemplo las del acceso a la unidad y la de convertirse en un Yo espacioso, así como los medios que se han utilizado, tales como los dos niveles de experiencia que has alcanzado durante los días y las noches de nuestro tiempo juntos…, no podrían ser esas instrucciones y esos medios intentos de mostrarte cómo es que puedes ser más semejante a Dios en la relación, al mismo tiempo que ya eres Dios en el ser?

32.19 ¿Respondería esto a tus cuestiones respecto a cómo Dios puede ser diferente y el mismo? ¿Respondería esto a tus preguntas en lo que respecta al gran poder de Dios cuando se compara con el tuyo? ¿Podrías ver que el poder de Dios proviene de Su relación con todo en vez de provenir de Su ser? Este es el modo más sencillo de decir esto, aunque no sea del todo preciso. Ser es poder. Pero el ser, como la unicidad, no puede conocerse a sí mismo sin la relación. Tú eres uno en el ser con tu Padre, con Dios, con el Creador y con toda la creación. Eres también un ser que existe en la relación. El alcance de tu capacidad de ser en relación es el alcance de tu capacidad para ser como Dios.

32.20 Dios es el ser y la relación. Eres capaz de tener todo el poder del ser de Dios, pero solo eres poderoso tal y como lo es Dios —en relación. Debido a que Dios está en relación con todo, Dios es Todopoderoso. Debido a que tú te encuentras en un estado de relación limitada, tienes un poder limitado. Esta es la diferencia entre Dios y el hombre. Esta diferencia puede sin embargo disminuirse cuando abrazas la relación santa. Cuando abrazas la relación santa puedes llegar a ser poderoso como Dios lo es.

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