Día 39. Quién soy Yo para ti. Los Diálogos de Un curso de amor   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Un curso de amor, compuesto de tres libros en inglés, en sus primeras ediciones, fue transmitido a Mari Perron, y publicado en el 2001. Aparte de esa edición en tres libros, fue publicado en un solo volumen, en inglés, en el año 2014.
— Para más información, libros en PDF, y listado de entradas, ver índice, puntos 4 y 5.
Elijo publicar parcialmente los capítulos de este modo como método para elaborar tranquilamente, y acceder a, una traducción lo mejor posible de este maravilloso “nuevo curso de milagros”.
— Sobre el uso del castellano en las traducciones y el modo de revisarlas o hacerlas, ver las notas en esta entrada que iré completando.]

Los Diálogos de Un curso de amor

Día 39. Quién soy yo para ti

39.1 Amada mía, amado mío,

39.2 Ahora es el momento de llegar a tu propio descubrimiento de quién Soy Yo para ti. Nadie puede darte esta respuesta, ni siquiera yo, porque esta es la naturaleza de quienes nosotros somos. Los seres individuados son quienes son en relación el uno con el otro.

39.3 Has oído hablar de la vida como una proyección. Debido a que todos somos un solo ser, debemos o bien extender o bien proyectar para individuarnos y estar en relación. Tú eres una extensión del Yo Soy en la forma. A través de tu extensión, puedes convertirte en quien tú eres para mí, en vez de en quien yo he sido para ti.

39.4 Puede que con palabras te resulte difícil darte una respuesta a la cuestión de quién Soy Yo para ti, e incluso si puedes hacerlo, puede que no puedas compartir esta respuesta de una manera que tenga sentido para nadie más. Esto debería decirte algo.

39.5 Ahora vamos a hablar otra vez de la contradicción; de la relevancia que tiene que sepas quién Soy Yo para ti, y de la importancia de ser capaz de descubrir continuamente quién Soy Yo para ti; de tu abrazo del conocimiento y de tu abrazo del misterio; de conocerme como tu Dios, y como el Dios de todos; de saber que ya no estás siendo “por tu cuenta” y, aun así, de llegar a constatar y actualizar quién Soy Yo para ti “por tu cuenta”.

39.6 Este es el comienzo de la individuación en unión y relación. Este es el comienzo de la plenitud. Lo que te esfuerzas por alcanzar aquí es la revelación, porque solo a través de ella puedes conocerlo todo y, aun así, mantener el misterio. Esta revelación no es algo que se te esté ocultando, sino que es una revelación que solo puede llegarte como un ser individuado en unión y relación. Esto es lo que la convierte en una verdadera revelación, porque la verdadera revelación se da entre tú y yo.

39.7 “Entre” tú y yo está la presencia de Cristo. Recuerda que hemos hablado del Cristo “en” ti. Recuerda que se te ha dicho que Cristo es un puente. Cuando te relacionas con alguien, ahí está Cristo, salvando las distancias que os mantendrían separados, y manteniéndote en relación. Cristo ha proporcionado el enlace necesario entre lo separado y cada cual, entre todos y Dios. Sin embargo, si el tiempo de Cristo trata del fin de la necesidad de un intermediario, ¿qué ocurre con la relación intermediaria que Cristo parece ofrecer? ¿Estás preparado para mantener la relación por tu cuenta?

39.8 Contempla la naturaleza “amortiguadora” de todo lo que es intermediario. Un intermediario se interpone entre medias y también enlaza. Es un requerimiento totalmente innecesario en la unidad, porque las fronteras de la separación han caído. Ser individuado estando en unión y relación, es ser Cristo, es constatar que lo que llamamos Cristo es la integración de la relación en el Yo.

39.9 Estar en unión significa serlo todo. Estar en unión y relación requiere la individuación, y la individuación requiere la relación. Por tanto, ahora debes aceptarte a ti mismo como Cristo, o como el puente relacional entre todo lo que está individuado en unión y relación.

39.10 Esta es la razón por la que debes descubrir tu propia relación conmigo. Descubrir tu propia relación conmigo significa descubrir al Cristo en ti. Cuando has descubierto tu propia relación conmigo es cuando has descubierto que tú eres quien Yo Soy, porque constatas -o actualizas- tu unicidad con Cristo. Cuando has descubierto tu propia relación conmigo es cuando ya no es necesario un intermediario, porque has constatado y actualizado tu unicidad con Cristo. Cuando la relación es establecida, constatas que la relación es el vínculo intermediario entre los seres individuados, y que albergas ese vínculo en ti mismo a través de la relación conmigo. Cristo es la relación directa conmigo.

39.11 Establecer esta relación conmigo puede verse como algo elevado y difícil, pero es simple. Es tan simple como lo es la relación en tu vida cotidiana. Puede que no creas que la relación en tu vida cotidiana es simple, pero también sabes que es una constante. Sabes que has tenido “buenas” relaciones y “malas” relaciones, relaciones amorosas y relaciones laborales, y que estar en relación con “otros” es un hecho ineludible de tu vida. Incluso estas relaciones de separación, estos tipos de relaciones especiales y no tan especiales que has elegido dejar atrás, no se han eliminado, sino que solo se han transformado. La relación es parte de la vida, es inevitable. Y todo lo que se requiere es aceptar que nuestra relación es, y que es un factor decisivo para determinar quiénes somos los dos. La relación que aceptas conmigo es la relación de la unión, pues la unión no es más que esto, pues ya somos una unidad en el ser, y, cuando has descubierto la relación, somos una unidad también en la unión.

39.12 La relación misma es intermediaria, es lo que llevas, la conexión entre una cosa y otra. En este caso, es la conexión entre dos seres individuados en unión y relación: tú y yo. Para que este vínculo de la relación exista, debe haber dos seres que se puedan vincular (“donde dos o más se reúnen en mi nombre”). Debe haber un tú y un yo. Al igual que tú estás individuado, también lo estoy yo. Nos individuamos conjuntamente en lugar de separadamente. Y solo podemos hacer esto en la relación. Solo como seres individuados podemos estar en relación.

39.13 Por tanto, ambas cosas deben ocurrir como una sola.

39.14 Es como el big bang, la explosión de la creación. Todo ocurre al mismo tiempo, el Todo de Toda cosa. Y sin embargo, ocurre en relación.

39.15 Lo que debe ocurrir ahora debe ocurrir entre tú y yo. Tu voluntad es lo único que se requiere.

39.16 Permíteme que te diga lo que ha ocurrido en el pasado para que no respondas al amor de la misma manera otra vez.

39.17 Quien yo he sido para ti es quien tú has sido para ti mismo. Recuerda la idea de la proyección. Esto es lo que hace la proyección. Proyecta hacia el exterior. Se distingue de la extensión en que la extensión es como una proyección que permanece unida a su fuente. La proyección separa.

39.18 Tú me has separado de ti a través de tu proyección. Y sin embargo, lo que tú proyectabas y llamabas “Dios”, al igual que proyectabas y nombrabas miles de otras “cosas”, lo separabas de ti mismo solo en el tiempo y el espacio. En el tiempo y el espacio, tus proyecciones se volvían separadas y distintas de ti. Esto es lo que el mundo del tiempo y el espacio es. Un mundo que es una proyección que has fabricado, un mundo que tiene la configuración y la forma, el carácter y el valor, la imagen y el significado, que tú quieras darle. Este es tu universo. Yo he sido, para ti, el Dios de este universo.

39.19 Por tanto, tus ideas sobre el universo y tus ideas sobre mí han sido proyecciones inseparables. Lo mismo ha ocurrido con tus ideas sobre el universo y tus ideas sobre ti mismo, sobre tu propio yo.

39.20 ¿He sido un Dios benevolente en tu universo? Entonces tú has sido benevolente y has considerado a tu universo como uno benevolente.

39.21 ¿He sido un Dios sentencioso, moralista, en tu universo? Entonces tú has sido moralista y has vivido en un mundo moralista.

39.22 ¿He sido un Dios poderoso que puede obrar milagros? Entonces tú has sido un poderoso obrador de milagros.

39.23 ¿He sido un Dios distante que no demuestra su amor por los demás? Entonces tú has sido distante contigo mismo y con aquellos que amas.

39.24 ¿He sido el Dios que has buscado y nunca has encontrado? Entonces tú no te has encontrado a ti mismo.

39.25 ¿He sido un Dios justo? Entonces tú lo has sido, y el mundo te ha tratado justamente.

39.26 ¿He sido el Dios de tu religión? Entonces has sido religioso.

39.27¿He sido un Dios de venganza? Entonces tú has sido vengativo.

39.28 ¿He sido un Dios de amor? Entonces tú has sido amoroso.

39.29 ¿He sido todo eso? Pues entonces, también tú lo has sido, y lo ha sido tu universo.

39.30 ¿O en vez de ser tu Dios un dios, ha sido ciencia, dinero, carreras profesionales, belleza, fama, éxito e intelecto? Entonces esas cosas se han convertido en el contenido de quien tú eres. La ciencia, el dinero, la fama, el éxito, el intelecto, o cualquier otro concepto que se haya convertido en tu dios, puede resultar ser un duro jefe o un amigo justo, o bien amoroso, o no amoroso; puede ser que te distancie de ti y de los demás, o bien que te lleve más cerca de ti mismo y de los demás. Ningún dios que haya sido proyectado deja de tener atributos, incluso dioses como esos.

39.31  ¿O acaso no has tenido ningún dios, ni ciencia, ni belleza, ni riqueza… sino solo una vida estéril y sin esperanzas? Entonces, tu dios ha sido el de la derrota.

39.32 ¿O no has tenido ningún dios, ni ciencia, ni carrera, ni fama, sino solo una vida de odio y violencia? Entonces tu dios ha sido el dios de la amargura.

39.33 Todo el mundo tiene un dios porque todo el mundo tiene un ser, y una identidad para ese ser. Todo el mundo lleva el recuerdo del Yo Soy.

39.34 ¿Qué recuerdo del Yo Soy llevarás contigo ahora que sabes que el Yo Soy es quien yo soy y quien tú eres? ¿Qué recuerdo te han devuelto este Curso y este Diálogo? ¿Qué recuerdo es sin atributos porque es quien Yo Soy y no una proyección? Solo el amor. ¿Qué recuerdo no es un recuerdo, sino tu identidad? Solo el amor.

39.35 Solo aquello que es por naturaleza sin atributos puede ser una sola cosa estando en unión y relación, y a la vez individuar. ¿Puedes tú convertirte en tu hermana o tu hermano? ¿O puede un árbol convertirse en rana? ¿Puede el sol convertirse en la luna? No obstante, el amor puede convertirse en todo eso porque el amor por su propia naturaleza no tiene atributos. El amor es el génesis de la creación, lo inatribuible, al que se le dan los atributos de la forma.

39.36 ¿Quién Soy Yo para ti? Solo quien tú eres para ti mismo. Ahora es el momento de que seas no tanto quien tú has sido para ti mismo, sino quien tú eres, y has sido, para mí.

39.37 Ahora es cuando debemos volver a la paradoja, a saber quién eres tú y quién Soy Yo, y a descubrir constantemente quién eres tú y quién Soy Yo, porque quien tú eres y quien Yo Soy son el mismo ser, en la tensión creativa constante de diferenciarse entre sí.

39.38 Es el momento de reconocer quién eres y quién Soy, mientras que, al mismo tiempo, es el momento de albergar o de llevar el misterio en ti. Ese misterio es el de la tensión de los opuestos; es el tiempo y la eternidad, el amor y el odio, el bien y el mal. En otras palabras: el Todo y la Nada. Es la tensión de la individuación, una tensión que ha existido desde el comienzo de los tiempos entre el tiempo y la eternidad, entre el amor sin atributos y el ser cargado de ellos, entre el único ser de amor, y los muchos seres de la forma; entre la extensión del amor, y la proyección de la forma.

39.39 Es el momento de saber que no vas “por tu cuenta”, “por ti mismo”, sino que debes entrar en una relación directa conmigo “por ti mismo” y por tu propia voluntad.

39.40 Todos estos aspectos de lo que está entre medias, son también un aspecto del Cristo en ti.

39.41 Pero toma un respiro de alivio, amado mío, amada mía, porque tú no tienes que aprender todo lo que aprendió el Cristo en ti. Esta es la razón de que hayamos tenido que entrar en este tiempo de no-aprender —para que aceptaras que no tienes que intentar aprender lo imposible de aprender. Esta es la razón por la que hemos dejado atrás el tiempo del devenir, del llegar a ser… es la razón por la que estás preparado para entrar en el tiempo de ser en unión y relación. El Cristo en ti es el realizado. El Cristo en ti es aquello que, tras esta aceptación final, te devuelve tu plenitud.

39.42 Constata tu propia expansión, la expansión que ha tenido lugar bajo la tutela de Jesús, en el diálogo con la consciencia-de-Cristo, en los recovecos de tu corazón en los que tu relación con el amor nunca ha sido dañada. Constata tu preparación. Proclama tu voluntad.

39.43 Constata que amo tu sonrisa, tus dientes, el cabello sobre tu cabeza, el calor, la acogedora y suave forma de tu cráneo. Constata que amo tus manos y que cuando tomas la mano de otro, tomas la mía, y que estoy tanto contigo como dentro de ti. Constata que amo todo lo que eres, y que cuando ruges de ira, cuando lloras de desesperación, cuando se te cae la cabeza de cansancio, cuando estallas de risa… yo estoy contigo y dentro de ti.

39.44 A medida que entres en la unión por medio del puente de nuestra relación directa, constatarás que no vas a dejar atrás tu humanidad. A medida que entras en la unión por medio del puente de nuestra relación directa, ya no me verás como un Dios inhumano. Sabrás que yo soy tan humano como tú, y que tú eres tan divino como yo.

39.45 No esperes la perfección, solo la unión. No esperes la santidad, solo la Divinidad. No esperes el mundo, espera el cielo. No esperes respuestas, solo conocimiento. No esperes aprendizaje, solo revelación. No lo esperes todo sin esperar también nada. Anticipa el reconocimiento de que albergas ambas cosas dentro de ti, y de que me albergas a mí de la misma manera en que yo te albergo a ti.

39.46 Al entrar en la unión, constatarás que la tensión de los opuestos es el proceso de individuación, y que tú eres el puente. Tú eres el puente hacia mí. Yo soy el puente hacia ti. Tú eres el puente hacia tus hermanos y hermanas. Ellos son tu puente hacia ti mismo. También serás el puente entre la guerra y la paz, la tristeza y la alegría, el mal y el bien, la enfermedad y la salud. Convertirás la ira en contento, las lágrimas en risas, y reemplazarás el cansancio por el reposo. Pero aún reconocerás todas estas cosas. Reconocerás el Todo de Toda Cosa y el vacío de la nada, y nuestra relación salvará las distancias y se convertirá en causa y efecto, medio y fin.

39.47 Constatarás que cuando nos individuamos, estamos en un estado constante de creación así como de tensión creativa. A medida en que nos convertimos en seres individuados en unión y relación, nos creamos el uno al otro constantemente. Creamos desde el campo de lo posible, que debe incluirlo todo.

39.48 ¿Es que aún no te das cuenta de que esto es lo que hacemos y quienes somos? ¿No te das cuenta de que somos creadores? ¿De que pensamos, sentimos, conocemos y creamos? La creación es la manifestación de todo lo que pensamos, sentimos, conocemos y llegamos a conocer. Como estamos creando constantemente, estamos constantemente llegando a conocer de nuevo. Esto es la eternidad. Un ser en el tiempo quiere ser conocido en el tiempo, pero solo puede ser conocido en la eternidad. Ahora, tú eres el puente entre el tiempo y la eternidad.

39.49 Y yo también lo soy. A medida que el Cristo en ti deja de ser un puente, el Cristo en ti es integrado no solo en ti, sino también en mí. Yo, sin esta relación, no podría extenderme a través del tiempo y del espacio más de lo que tú podrías. Solo con nuestra voluntad unida somos capaces de negar la necesidad de intermediarios y estar en relación. Solo con nuestra voluntad unida podemos ambos devenir, acoger y compartir la relación de Cristo entre nosotros y para nosotros.

39.50 Esto es lo que yo sé que tú eres, y es quien tú, en unión conmigo, sabes que soy yo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: