VIII.6 / VIII.7 Envejecer / Senilidad. Tom Carpenter – Yeshua (Diálogo sobre el despertar)   1 comment

imagen corazón en círculo[— Elaboramos aquí poco a poco (hasta reunirlo en un solo texto), dentro de nuestra capacidad, una traducción nueva de este maravilloso texto de transmisión de Yeshua a Tom Carpenter (debido a que lo que encontré traducido contenía varios errores).
— Para más información, listado de entradas, y el futuro PDF con el texto completo, ver el índice de entradas, punto 7 y punto 2B
— En estas traducciones de Carpenter está colaborando conmigo, con algunos consejos, revisiones y opciones, la persona de este blog]

Diálogo sobre el despertar
(Tom Carpenter, en diálogo con Yeshua)

Capítulo VIII. La experiencia física

8.6 Envejecer

Creo que entiendo lo que estás diciendo sobre envejecer, la muerte y las elecciones, y no obstante no parezco ser capaz de dejar de envejecer llegados a este punto. ¿Tienes alguna sugerencia? ¿Cómo funciona esto?

Todo el proceso que llamas “despertar” no es algo que ocurra haciendo elecciones selectivas conscientes para facilitar cosas específicas que sientes que son parte del proceso. En este caso en particular, esas cosas serían tu referencia al envejecer y finalmente a la muerte. El hecho de pensar que superar el envejecimiento o eliminar la necesidad de la muerte serían un signo de tu progreso en el camino a Despertar, es una forma de pensamiento egoico. Te animaría a entender que esto no es así. Del mismo modo que no curas realmente una enfermedad del cuerpo al tratarlo a este, no facilitas el Despertar curando cosas que te parecen estar sucediendo en el sueño, como el envejecimiento y la muerte.

Prestándole atención a esas áreas, sigues entreteniéndote con las consecuencias de tener un cuerpo. Lo que me gustaría que entendieras es que el proceso viene de dentro. Viene de un continuo sentirte a ti mismo, permitiendo que se vayan las restricciones que parecen atarte a un estado de sueño —y no me refiero a los sueños individuales que tienen lugar, sino a la consideración general del sueño. Es un proceso de permitirte a ti mismo, y no de presionarte a ti mismo; no se trata de sentir que hay algo que captar y agarrar para así poder desinvolucrarte del sueño; se trata de estar en un constante estado de reconocer que estás soñando. Es un proceso de permitirte reconocer que esto no será siempre así, y que el proceso de Despertar está teniendo lugar en y por sí mismo sin tu acción, voluntad o intento conscientes. Te quiero recordar que el estado de tu Ser es algo que ya existe. Eso, en y de por sí, debería revelarte que cualquier acto de voluntad que aparentemente vaya a crear algo, en realidad irá en detrimento de tu proceso, porque estará en contradicción con el hecho de que ya estás siendo lo que Eres.

Si has elegido no tener la experiencia del envejecimiento ni de la muerte, entonces permite que así sea. Y lo permites expandiendo todas las demás elecciones para que vayan más allá de cualquier límite que parezca acompañarlas. Ves, se trata de un concepto total, el de que o bien estás Despierto o bien dormido, lo cual da lugar a las elecciones que o bien son obvias en el sueño, o bien lo son en el estado Despierto.

Permíteme plantearte una analogía: si desearas comprarte un automóvil, simplemente decidirías el color, la función, y quizás alguna cosa del interior; y entonces, irías a por él. No te pones a fabricar todas y cada una de sus partes. Todas ellas están en función de lo que el automóvil es. Y cuando estás Despierto, la realidad y el reconocimiento claros de tu elección de no envejecer y no experimentar la muerte física, están simplemente en función del estado Despierto. No son elecciones conscientes.

Todas las experiencias de limitación finalmente hacen que te des cuenta, mediante la experiencia, de su falta de valor. Y una vez que hayas dejado de darle valor a cualquier tipo de limitación, tendrás un más claro reconocimiento de quien realmente eres.

 

8.7 Senilidad

¿Por qué la mente va perdiendo su memoria a corto plazo cuando envejecemos?

No es una cuestión de que la mente esté perdiendo nada, ni tampoco eso está en función de la edad o del tiempo. Tu mente es sin edad. Sin embargo, al aceptar que es tu cuerpo lo que te identifica totalmente, entonces la mente va naturalmente asociada al cuerpo. Y a medida que creas que el cuerpo debe deteriorarse, creas la creencia de que la mente seguirá el mismo patrón.

Otra creencia extensamente aceptada es la de que tú solo eres digno y querido en el grado en que puedas contribuir sosteniendo y complaciendo a los demás. Como este sostén normalmente ocurre en los años de juventud o de madurez, entonces, al envejecer y sobrepasas el momento en que te sientes útil, rediriges la atención de tu mente hacia aquel periodo productivo de tu vida. Entonces, el periodo actual de vejez es ignorado, y el enfoque mental se dirige hacia fuera del mismo, puesto que ves que tu contribución ya no es de valor. Y el único valor que tiene para ti es el de cómo vas a ser capaz de relacionarte con este periodo actual para manipularlo o remodelarlo de modo tal que se pueda ajustar a aquel periodo temporal en que sí te permitías a ti mismo sentirte valioso. En sociedades en que la edad es valorada, y equivale a sabiduría y a utilidad, no hay pérdidas de memoria a corto plazo ni senilidad en la gente mayor.

Te preguntas a ti mismo, ¿qué puedo hacer entonces para cambiar esta manera social de pensar, para ayudar a que la gente mayor reconozca el valor de su edad y su sabiduría? La respuesta es simplemente esta: cambia el modo en que piensas sobre ti mismo cuando experimentas el envejecimiento. Si encuentras difícil aceptar que este proceso es innecesario, intenta al menos descartar la idea de que tu valor tiene algo que ver con tu capacidad o disposición a brindar soporte o placer a alguien más, bajo una forma que no sea la de amarlos de forma consistente e incondicional. Y solo al aceptar esta liberación para ti mismo será como tú vas a poder reconocer su validez para cualquier otro. Cuando este reconocimiento haya sido plenamente realizado, descubrirás que siempre ha sido así. Y no hay nada más que cambiar.

 

 

 

Una respuesta a “VIII.6 / VIII.7 Envejecer / Senilidad. Tom Carpenter – Yeshua (Diálogo sobre el despertar)

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  1. ¡Qué bueno!

    GRACIAS.

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