El sexo, la belleza y la muerte. Leyendo a Jeshua en comunión con Haskell.   Leave a comment

imagen corazón en círculoJeshua nos volvía a hablar sobre la muerte y sobre cómo la fabricamos para nosotros mismos.

De su material dictado a través de la comunión con Haskell*, comentaremos muy sencillamente  abajo una cita de un capítulo de su texto: Viaje más allá de las palabras.

Como ya sabemos, la fábrica de nuestra propia muerte estuvo siempre en nuestra mente —en nuestra propia FÁBRICA DEL SER.

¿Quién no ha sentido esa fábrica en acción?

Nuestra propia muerte la hemos fabricado, en todo momento, allá donde, inmersos por ejemplo en algún disfrute —y lo hayamos notado o no muy conscientemente— hemos AÑADIDO un “algo más” a dicho disfrute, un algo más que lo alejaba de ser INOCENTE… y solo “inocente”… —le hemos añadido un “plus”, consistente en un cierto miedo (miedo a perder, etc.).

Aunque las palabras siempre se nos quedan muy cortas, en realidad, al describir estas cosas (“miedo a perder”…)…, pues se trata de un sentimiento como siempre inefable…, creado por nosotros siempre en respuesta al puro y todavía más inefable Amor —aunque no haya grados en esto de la inefabilidad 🙂 .

Siempre hemos ido fabricando, por tanto… y con el pensamiento… fabricando reacciones… reacciones que son interpretaciones…, y que siempre provocan más y más embrollos, enredos que unen ilusoriamente el puro momento presente con todas nuestras paranoias sobre “pérdidas”, “pasados”, “futuros”, etc. (todas esas paranoias que hemos actualizado de cierto modo insertándonos en un cierto universo, un cierto sistema familiar “x”, problemas, etc.).

Puedo recordar ocasiones, personales, que conllevaban dicha “fábrica de la muerte”… con ocasión de relación sexuales que de cierto modo invocaron en el campo de mi mente dicha unión extraña entre “belleza” y “muerte”.

De hecho, creo que mucha gente ha tenido “revelaciones” en ese sentido, y que no se limitan solo a ser un extraño sentir —allá cuando sentimos que, en las experiencias más gozosas, había un algo “muy amargo”.

Esto es tan viejo como la humanidad, cuando se decía, creo, que la “belleza” y la “muerte” son cosas a menudo tan unidas… se tocan tanto…

Y también sabemos algo muy simple, y lo sabemos debido a esta “espiritualidad” de todas las eras… esta que tan “depuradamente” nos recuerda Jeshua: sabemos que esto ocurre por el “ego”…, es decir, por el sentido de la separación (la separación con respecto a nuestra eternidad).

Ocurre pues por ese matiz de “no-inocencia”, ese apego, ese VALORAR… valorando algo que, irremediablemente, pasa, y que de cierto modo sentimos que “no puede volver”… pues “la creación” es siempre cambiante… y sin embargo con ella queremos sustanciar lo insustanciable… queremos usar la creación —es decir, este mundo que hemos fabricado— para eternizar nuestro “yo separado”, el ego —y a veces esto lo queremos muy intensamente justo en las ocasiones que más gozo conllevan.

Así, dice Jeshua, en una parte de este dictado que acompaña a los ejercicios de UCDM:

«Cuando tienes miedo,
provocas toda clase de estragos en tu universo.
Pues cuando temes que tu cuerpo pudiera abandonarte,
o que pudiera cambiar,
o que Él pudiera hacer algo diferente de lo que TÚ deseas,
entonces, empiezas a sentir que eres una víctima de ese cuerpo.
Y, en esa valoración, con ese miedo,
CREAS TU PROPIA MUERTE.
Pues, de una u otra forma,
la muerte siempre es el resultado de tu separación,
y de tu miedo.

»Así, a partir de tu propio poder creativo,
has diseñado un mundo en el cual
PARECE haber cuerpos, andando por ahí,
pero que son meramente sombras de la separación.
Pareces haber diseñado un mundo
en el cual estos cuerpos nacen, viven por un tiempo, envejecen, y luego mueren.
Y crees que el ciclo que atraviesa el cuerpo,
es el mismo ciclo por el que TÚ vas.

»Eso no es cierto.
Pues tú eres el Hijo de Dios;
eres Espíritu.
Y tú, como Dios, eres inmutable, eres para siempre,
y eres invulnerable.

»Quizás te parezca que todo esto es palabrería.
Estoy seguro de que te puede parecer una mera prédica,
y que te parezco demasiado ligero de palabras,
cuando te digo que todas tus enfermedades
son solo algo de tu propia elección,
y que todas tus enfermedades son, solamente, tu miedo.
Renuncia a tu miedo, y estarás bien.
Sé cuán frustrante puede resultar
querer abandonar tu miedo,
pero que, por alguna razón, este no se vaya.»

___
* Para ver los materiales de Haskell cuya traducción hemos revisado para este blog visitar el índice de entradas, donde en el punto 3 se encuentran enlaces a pdf’s completos y a capítulos por separado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: