Nuestros siguientes tres días con UCDA: el segundo capítulo   Leave a comment

imagen corazón en círculo[Anterior entrada donde vamos comentando algo sobre este proceso]

Estas entradas las iremos aumentando con comentarios sobre el texto, comentarios de la gente del grupo, o sobre la traducción, etc.

En estos días de leer el segundo capítulo de Un curso de amor, comentábamos por ejemplo algunas de estas cosas en el grupo de whatsapp, al que se puede apuntar quien quiera para poder seguir también los comentarios por el tfn móvil (y también en facebook, etc.).

A veces no traslado aquí muchos de los comentarios intermedios, que hay entre los comentarios más largos.

P:

Gracias a Dios, también hay ocasiones en las que experimento.. el otro camino.
Hace un par de días me llamó mi madre bastante afectada porque se había enterado de que mi hermana había decidido echar de casa a su hija de 17 años. Parece que ya no puede con su rebeldía. Bien, mi madre me pregunta: ¿Cómo podemos limpiar el karma de esta familia? Y yo le respondo ¿a qué le estás llamando karma? Entonces me cuenta la historia de mi sobrina de 17 años y me dice que se parece a la suya, que tuvo que salir de casa a esa edad, y a la nuestra (mis hermanos y yo), pues también tuvimos que salir pitando de un ambiente familiar tóxico.

Mientras la escuchaba, yo no era capaz de ver dónde estaba el problema. Yo la escuchaba a ella tan afectada que me hacía gracia el contraste. Me parecía estar contemplando una comedia. Cuando me dejó compartir mi visión le dije que yo no veía ningún drama en lo que estaba pasando. El karma no era la repetición de la situación, sino la repetición del juicio. “Mira tu vida ahora”, le dije, “mira la mía, ¿dónde está el problema de habernos ido de casa tan jóvenes? ¿No es eso lo que tú y yo teníamos que experimentar? ¿No tiene mi sobrina el mismo derecho a experimentarlo? Es solo eso… un juego de experiencias. Mi madre empezó a reírse y yo con ella. Ya no había “drama”, ni karma que limpiar, solo quedaba la aceptación de Lo Que Es, paz y risa. Son experiencias como esta las que me permiten saber que cabe la opción de mirar desde ahí, como ese niño del que habla I… Pura inocencia contemplando el juego de la aparente separación. 😇

Lo de la repetición del juicio es algo que no era capaz de ver hasta no hace mucho. Ahora es como si la vida me susurrara: “elige de nuevo… elige de nuevo”, mientras me presenta una y otra vez las mismas situaciones. Algunas de esas situaciones se llevan repitiendo durante generaciones en mi familia a la espera de que alguien “elija de nuevo”.

Y en esas estoy yo… después de esperar durante veinte minutos, una clienta me llama para decirme que lo siente, que anula la cita por motivos laborales y que no localizaba mi teléfono, hasta que ha visto mi llamada perdida. Estoy viendo los pensamientos pasar, las emociones agitarse, y elijo paz, no escondo ni niego lo que se mueve dentro, pero no le doy significado, es lo que es aquí y ahora. Elijo paz. Además, si estuviese en consulta no podría estar escribiendo este mensaje… que por cierto, tampoco tengo ni idea de para qué lo escribo… sigo observando.

I:

Podemos elegir esta cita del texto de este capítulo 2, para incitarnos a confesar, o confesarnos a nosotros mismos, dónde nos hemos pillado con el miniyó juzgando… juzgando lo que son “progresos” y “evoluciones”… pero siendo más falsos que nada… y poder reírnos… que es muy sana y eterna esta capacidad de reírnos… y que tendrá sus equivalentes en los reinos mas “elevados” hacia dentro… espirituales:

«Aunque tu propósito aquí sigue en la oscuridad, identificas algunas cosas a las que llamas progreso, y otras a las que llamas evolución, y esperas poder tener algún minúsculo papel en el avance del estatus de la humanidad. »

Quizá alguna de las almas aquí representadas 🙂 nos acordemos de dónde hemos etiquetado o dejado de etiquetar algo como “progreso” o “evolución”… pero con nuestro mini-yo exterior… con este listillo… este que cree que sabe… y que lo juzga todo muy mentalmente desde el exterior… no desde una plenitud real, por así decirlo.

Y claro, como sabemos… el humor sería fundamental… para poder mirar desde “fuera”, y poder aceptar energías qe nos saquen de los círculos viciosos de este plano horizontal…

Pues ya sabemos que nada se resuelve aquí.

Tenemos que desmontar el relato construido sobre lo que hemos vivido… y ahí, viene el humor…
esto claro que tiene mucho que ver con lo que creo que estudia y practica P, de la biodescodificación…

pues como hablábamos un día… de pequeños por ejemplo volvemos a vivir grandes sentimientos del campo familiar, por así decirlo (conté mi caso de “debe faltar madre a los 8 o 9 años”)…

Esos sentimientos tan abrumadores en los que entramos como quien entra en un océano… parece que nos hacen grabar interpretaciones mentales, y justificaciones, de esos sentimientos… y que claro… son siempre interpretaciones del miniyó…
…aunque nuestro pobre miniyo, con eso, se estaría ilusoriamente volviendo a “formar”… dentro de nuestra almilla.

Esto lo vamos a poder tratar con UCDA y su lenguaje refrescante más adelante… pues hablará de la memoria, muy simple y bonito.

Qué bien viene ir lento.

M:

Voy a compartir algo que hice ayer, hablando de el que juzga cómo hemos evolucionado.

Ayer hice una lista de personas y situaciones que me causan emociones, tristeza, miedo, preocupación, que me siento herida, etc. Antes de empezarla, sentía que casi todo estaba bien, pero, de golpe, empecé a escribir una lista de la que quedé sorprendida, por lo larga que se hizo.

No argumenté nada, describí solamente, por ejemplo en el miedo…, cuál era, y punto.

Una vez terminada, la miré y tome consciencia de que esa es mi vibración.

Me quede de piedra, porque también vino una consciencia de lo lejos que me siento de mi verdadera identidad.

¿Y qué son todas esas cosas escritas en un papel? Solo ideas.

Lo vi tan claro…, incluso a todos esos personajes que parecen que viven en mí, y solo uno se mantenía constante, el que observa.

A:

¡Vaya, muy interesante! Me voy a hacer mi lista.

Mi:

Jooooo…. Eso es increíble, a mí me pasa también, que a veces me doy cuenta de que soy el observador de lo que me está pasando, de lo que me está ocurriendo.
Pero A…, todos esos personajes somos nosotros soy yo ….es…. muy fuerte…

M:

¿Esos personajes somos real-mente nosotros? ¿O el único verdadero es el que observa?

Mi:

Yo creo que el que observa, M.

M:

El que permanece inmutable, constante, en paz, viendo imperturbable.

Mi:

Síiii…

A:

Bueno yo os comparto que, cuando antes me ocurría “una desgracia”, ” disgusto”, pues la reacción era primero llorar, cabreo…, y luego me hacía la víctima, para que me dieran la razón y sentirme arropada.

Poco a poco me di cuenta de que todo aquello lo provocaba yo misma para que hicieran caso, ¡como la enfermedad! Así tenía a todo el mundo pendiente de mí. Bien, ahora mi visión, cambio, y cuando ocurre, sé que lo provoco yo, y veo una nueva oportunidad para elegir cómo lo quiero experimentar.

Pero reconozco que dentro de ese periodo hago a veces trampa, y vuelvo a sentir pena por mí. Pero se me enciende la bombilla y cambio el chip.

Mi:

Ese observador lo que es lo que somos y punto, pero ser consciente de esto requiere un estar en el ahora, en el momento presente.

A:

En la lista, ¿te descubrirías a ti misma? Todos esos personajes, cada uno, te enseña algo de ti.

Mi:

Sí.

A:

Cuando cada uno miremos la lista veremos las cosas de las que carecemos, y las que ya hemos logrado…, porque lo que atraemos es el estado en el que nos encontramos.

Mi:

Totalmente cierto totalmente de acuerdo.

M:

En la lista vi lo falso, y vi que sigo comprometida con la ilusión, que todavía le doy valor a cosas del mundo.

A:

Como tod@s.

Mi:

Jo, y tanto, si no, estaríamos ya en el reino de los cielos, queridas amigas.

A:

¡Así es!

M:

Y vi que todo sigue siendo mi decisión.

A:

Yo ahora mismo estoy en un embolado, y es mi decisión la que cambiará todo, pero ¿cómo sé que soy yo la que tiene que decidir?

Mi:

Pues entonces relájate, y en tu calma piensa, tranquilízate… A, piensa que estas cosas no son tan importantes como nosotros queremos y creemos. A: Me lo muestran una y otra vez…. Y no se sí me tengo que dejar llevar y fluir y que sea lo que dios quiera, o que ya me lo están mostrando para que dé el paso…

Mi:

Al fin y al cabo son del mundo mundial, que es un sueño, jejeje.

A:

Pues sí, en ello estoy, sin darle importancia, y a ver qué pasa.A:Lo miro desde fuera y no tomo decisiones.

Mi:

Este mundo no existe lo hemos creado nosotros, lo hemos  fabricado  como sea.

L:

Pero en el mundo que estamos hay que tomar decisiones. Sin juzgar. Pero hay que decidir. Si no, no estaríamos aquí.

A:

¿Tú crees, L?

L:

Sí.

Mi:

Y qué más da, se toman y punto, qué más da lo que piensen los demás, es lo peor, tomar decisiones. Pero en este mundo mundial, solo en este mundo mundial, porque si estuviéramos en calma, relajados, entonces, en nuestra paz, escucharíamos nuestra voz verdadera, jejeje.

M:

Hagan la lista si tienen ganas, porque cuando la ves, y cuando lo primero que se te viene a la cabeza es…, ¡esta es mi vibración!,  piensas: ¿y para qué quiero yo fabricar algo que no existe, para poder experimentarme como lo que no soy?

L:

Lo que pasa es que confundimos decisiones con juicios.

A:

Esta decisión para mí no es un juicio; es por dónde quiero seguir en la vida.

L:

Por eso la tomas. Porque es lo que quieres.

A:

Pero L, a lo mejor lo que quiero no es lo mejor para mí. Y si me empeño en ello, vuelvo a sufrir, etc.Mi:A, déjate llevar…

L:

Pero, ¿qué es lo mejor, sino tu libre albedrío, tus decisiones?

A:

Dios no te muestra el camino

L:

Oh ¡A.!

Mi:

Sí, L, estoy totalmente de acuerdo contigo, uno tiene que hacer lo que le sale del corazón y del alma, siempre unido a la mente, claro, jejeje.

L:

Cómo que no.

A:

Eso no es dejarse fluir.

L:

Te lo pone en pancartas gigantes. Solo tienes que confiar y asumir tu imperfección en las decisiones.

A:

Y por eso, cuando se repiten las cosas una y otra vez, qué haces.L: No pasa nada. Repito. Y repito. Como hace el agua con la piedra. Una y otra vez. Hasta el infinito y más allá.

Mi:

Eres tú la que tienes el poder de tomar tus propias decisiones, lo que te dicte tu alma y tu corazón.

Mi:

Claro A, sin pensar en este mundo mundial, lo que te salga del alma y del corazón

A:

Bien, entonces decidí yo.
La cuestión es que pedí, y se me concedió. A principio de año pedí que todo lo que estorbara para mi evolución desapareciera, y en ello estoy.

L:

M es más lista. Lo pone y lo quita y lo ve y… no pide y no se atraganta… jijiji.

Is:

A ver, os estoy leyendo, y si puedo aportar algo, es que siempre nos muestran el camino… de una u otra manera. Otra cosa es que escuchemos a esa voz que nos habla. Y por otra parte está el dejarse fluir, y lo que no me convenga se irá poco a poco. Con lo cual… no pienses tanto y deja correr. Ya verás como dentro de nada lo tienes todo como debe ser.A: Pero una vez que se muestra, te quedas tranquila dejando que llegue lo que tenga que ser, ¿o te plantas y dices se acabó? Jiji.Is:Experiencias con pistas no escuchadas… tengo para dar y tomar. Mira que lo sé… y hace poco he vuelto a caer, jeje. Una tarde con tiempo si queréis os comento alguna.

A:

¡Venga!

L:

¿Hacemos una colección gigante?

A:

Ahora os cuento una petardada de las mías, para reírnos, jiji.

Esta es una historieta de la que no me siento orgullosa porque no suelo hacer estas cosas, pero son impulsos de los que no sabes por qué, pero lo tienes que hacer, jiji, pero aprendí mucho de ello.Tengo una vecina amiga de hace muchos años, que se llevaba fatal con el marido y se separó. Una separación que tela de traumática… hubo de todo; en fin, a lo que vamos, que la madre se puso enferma, y ella se tenía que ir a cuidarla al pueblo, y no se le ocurría otra cosa que dejar a sus tres hijos encerrados en casa. Los niños por la ventana del aseo nos llamaban y nos pedían cosas, claro, pero no podían abrir la puerta porque echaba la llave para que no pudieran salir. A mí aquello me pareció horrible (“primer juicio”). La cuestión es que se lo dije, pero ni caso, y siguió durante meses. Y una mañana ni corta ni perezosa llamé al marido desde una cabina para que no me reconociera, y le dije lo que pasaba; ¡imaginaros la que se montó! Yo callada, claro, ni mi.. (cobarde de mí). Y la semana siguiente ella vino con la grabación de la conversación de la llamada telefónica que le hice al marido, pero no se podía reconocer bien mi voz; ella dudaba y por eso me la puso… Jajaja y yo ni mu… ¡Me hice la loca! Y hasta el momento no sabe que fui yo… La verdad, no me quedó buen sabor de boca, pero el miedo al escándalo que me pudiera montar y siendo vecina no me atreví a confesarle que fui yo… ¡tela! Ahora me río, porque además seguimos conservando -digamos- la amistad, pero cada vez que la veo me acuerdo de aquello, jiji.Mi: Nuestros impulsos no los podemos dominar, pero como nada está bien ni nada está mal… hiciste lo que creías en ese momento, y nadie es quién para juzgarte, ni tú misma, jejeje.

Aprendí a no juzgar y no meterme en el libre albedrío de los demás ¡aunque sea en defensa de! ¿A quién tengo que defender yo? Jiji. Cada uno tiene su camino, y hay que respetarlo.

I:

Entonces, A, quizá no estabas defendiendo a los niños… sino que viste un momento con “la visión del amor”… pero luego intelectualizamos… o inventamos rápido una solución demasiado por nuestra cuenta… ¿puede ser?

A:

Es que no podía ver todo el día encerrados a tres niños solos, pidiendo ayuda por la ventana.

Mi:

Eras tú misma que pedías la ayuda, tal vez. Eso es lo que quiere decir I, puede ser. Porque somos nosotros mismos los que no estamos diciendo algo, jejeje.

A:

No lo había visto desde ese punto de vista, la verdad. Sí, claro, yo sentía desamparo.

Mi:

En este caso pidiendo ayuda ayuda desesperada   jooooo

I:

no era eso, Mi, o bueno…, sí era 🙂 , porque ella sentía una cosa que quizá no sentían tanto los niños… Y A. proyectó esa situación para reafirmar que podía actuar… y el “cómo hacerlo”… un laboratorio.

Mi:

Pues eso es lo que te estabas tú diciendo a ti misma: desamparo, desamparo… jjjj.

A:

Que luego viendo a los niños con su madre, no era tan así…, ellos no se sentían solos; solo querían cosas que, al no estar su madre, no podían tener.

I:

claro, entonces el miniyó “intelectualista” pensó quizás que ese sentir, en vez de entregarlo para que se transmute… pensó que debía seguirlo interpretando en base a las “circunstancias” del mundo… y así actuar como si la interpretación fuera real.

A:

¡El pobre de mí, de nuevo en escena! ¡Y el no enfrentar la situación de decirle que fui yo!

I:

si pasaras la película al revés… como se hace en las terapias a veces…: podríamos entender como que el sentimiento llamó a esa situación… el sentimiento de después (o también a la vez la interpretación de ese sentir… para poder ser deshecha esta interpretación, a través de cómo lo podrías tratar de nuevo desde la paz).

Ahora podríamos hacer ese ejercicio… que conoces seguro. El de deshacer las secuencias… en clips… y rearmarlas de otras maneras… primero A sintiendo eso… luego otra cosa del final de la película quizá… luego algún recuerdo de los niños al principio… Lo que se haya quedado… los clips principales “más sentidos”… y quizá sea muy importante la “vergüenza” del final… donde no te atrevías a confesarle que sí, que tú habías delatado a la madre…

A:

Bueno quieres que lo cuente ahora como lo haría yo sabiendo ya lo que sé. Es que ahora lo único que hubiese hecho sería pensar primero en por qué me pongo delante esta situación, y para qué. Una vez siendo consciente de ello, iría a ver qué necesitan, y a tranquilizarlos. En realidad no necesitan nada más que enseñarles el amor que son, más bien a mí misma.

Ellos son mi reflejo, y si los veo carentes, la carencia la tengo yo misma.

I:

quizá era una oportunidad de oro para “convertir” a esos niños… a través de la ventana les habrías pasado los ejercicios pleyadianos… y en dos días quedaban hermanaditos los dos hermanitos tántricos con la Unidad… e irían ya por la calle brillando.

Esta es una de las posibilidades que quizá Quan-yin tu maestra 🙂 te podría mostrar en el caso de hacer el ejercicio de los clips de película.

A:

Jiji, un peligro que en realidad no existía como tal… Porque fui yo quien puso el miedo allí.

A:

¡Así es! Mi maestra me mostraría el camino del no miedo

I:

imagínate, A, que como almas tú con esos niños y con QuanYin… quizá habíais estado “milenios” concertando esa cita… para que tú fueras su “maestra” en los largos días de aquel encierro. Entonces vino tu miniyó, el que no sabe sentirse en el ahora… como el de todos… y actuó, y todo se chafó:)

Is:

Bueno, como os comenté, os comparto una experiencia de tantas que tuve.
Hubo señales por todas partes…pero yo erre que erre, las veía… pero me las negaba.

Bueno, yo me separé del padre de mis hijas hace años luz…. jeje….y con el paso del tiempo conocí a otra persona.
Estuvimos meses saliendo, trabajábamos en el mismo sitio, y bueno, era una persona trabajadora, simpática, amable, con sentido del humor… en fin, para mí lo mejor de lo mejor… lo que deseaba, y lo que quería.

Encima, mi hijo de cuatro años se llevaba bien con él, e incluso le llamaba papá.

Todo iba bien. Alguna compañera me comentaba que “quizás beba mucho, ¿no?”… ahí estaba yo, defendiendo… no, mujer… es verano hace calor. La cerveza no hace daño…

Total, que decidimos casarnos. Y ahí empezaron las señales. Primero, mi amiga que también trabajaba con nosotros, dejo de hablarme. Yo nada.

Luego este caballero empezó a decir y hacer cosas “raras”.
Lo pillaba en renuncias… en mentiras… y yo me daba cuenta de que algo no iba bien. Pero aquí, la menda, siempre encontraba una excusa.

Como ya vivíamos juntos… hasta me faltó dinero… pero yo cabezona no quería saber la verdad.
Claro, ¿cómo decir ahora que no nos casábamos? ¿Qué pensaría mi familia? ¿Mis amigos?
Pues adelante.
Como “casualmente” no tenía medios para comprarme un vestido de novia, se ofreció una vecina de mi suegra a hacérmelo. Como era modista no había problema. Compré la tela, y allá que empezó la buena mujer.
Primera prueba… bien. Segunda, con algún detalle para mejorar… pero bien.
A todo esto seguía viendo cosas en su comportamiento que no me gustaban… pero eso…

Cuando llego el día de recoger mi vestido… a una semana de la  boda…para qué os voy a decir… estaba imposible…. dios mío… se me cayó el alma a los pies. Una amiga me dio la dirección de una modista, y allá que fui corriendo. Se reunieron tres, y sentenciaron…. niña, no podemos ni descoserlo y volverlo a coser, porque está mal cortado… solo puedes hacer una cosa: TIRARLO A LA BASURA.

Imaginaros mi cara… llorando me fui. Pero supe y reconocí que no debía casarme.
Y ME  CASÉ… por miedo… por cobardía… y así me fue… duró cuatro años plagados de historias y lecciones.
Tengo para escribir un libro o dos.

Lo pasé mal… lloré mucho… sufrí… hasta que tuve que rendirme a la evidencia y aceptar.
Y entonces olvidé el miedo y actué… y aquí estoy. Jeje. Pero hasta llegar aquí todavía pasé unas cuantas más.

Todo esto para deciros que siempre nos avisan… nos dan pistas… pero a veces no queremos ver.

I:

de esto sería de lo que se empieza a hablar en este curso, en UCDA, cuando se dice que seguimos empeñados en querer “aprender de los errores”. Por eso sería tan importante el concepto de aprender… el liquidarlo… haciendo que sea “aprender en estado de unidad”. El sufrimiento ya no está justificado en el tiempo de Cristo… ya no es momento de aprender por contrastes…
vivimos contrastadamente 🙂 en otra época.

A:

Eso quiere decir que cuando lees los errores de los demás, queremos aprender de ellos para calmar los nuestros. Bueno lo importante esque ya no hay que sufrir para aprender. Por eso yo antes comentaba sobre dejarme fluir y no tomar decisiones… si eso me hace darle vueltas al coco y no estar en paz.

I:

hoy ha salido gracias a vuestra “sinceridad”… quizá un ejemplo de un sentir asociado a una “buena intención”… sentires de venganza… ¿de nuestros propias niñas rotas?

Los casamientos también serían mucho así. La gente a veces nos queremos casar rápido por venganza, y para cumplir papeles forzados de cara a la galería… el niño ilusoriamente roto por el mundo adulto se venga quizá diciendo…: “ale, os jorobáis… mira qué bien que me caso ya”… o también, al revés… “mira que me caso como vosotros… de cualquier manera… para no ser más que vosotros…”

Quién sabe.
La cosa es no ser quienes somos.

Mi:

Todo se reduce a interpretar un papel un papel que no nos gusta o que no entendemos y que interpretamos y así… Y así es cuando de pronto entendemos que no somos eso ni ese papel ni esa interpretación, y que somos algo más

 A:

A mí se me quedó muy grabado que dios tiene un único pensamiento, y es de amor, y que gracias a ese pensamiento existimos, y que somos la extensión de dios experimentando…
Con lo cual el que experimenta siempre es dios a través nuestro, y todo absolutamente todo es perfecto, porque así ha de ser para experimentar, y que todos estos cursos son para que seamos conscientes de lo que nos pasa, y porque una vez que hemos cumplido el propósito, nos volvemos a casa sabiendo quienes somos, y ya sin sufrimiento, y limpios de toda cosa física, si no, no podríamos volver a dios…
Ahora mismo estamos en el proceso de vuelta ¡y limpiándonos para poder volver a la unidad! ¡Así lo siento ahora mismo! Por eso no somos nosotros los que decidimos nada. ¡Solo nos ofrecemos!

I:

El “problema” es que “no decidir” también a veces es una elección que “habría que” borrar…

Esos “niños ideales” que seremos… sí que parecerá desde fuera que deciden cosas aquí… aunque “dentro” no haya más que experiencia, experiencia atravesándonos… que dejamos que nos traspase… para poder “encarnar” aquí una “percepción verdadera”.

Para dejar que el sentido brille por sí solito.

Con la lista que decía M, podríamos probar a hacer clips y nuevas películas… con cada caso quizá… caso de miedo no resuelto… de la lista… si se os da bien la visualización. Incluso, tras hacer eso, se podría ir a ver a esas personas, si se puede…, pues seguramente hayan cambiado cosas. O quizá si han muerto se las podría “llamar”, a ver qué tal sentó el ejercicio.

Eso quizá nos ayuda a que el observador deje pasar el sentir… pues quizá muchas veces no se va a tratar de una observación “fría”, pues vamos a ser “tentados” a “no poder observar” y así no poder responder desde el amor… tras una “neutralidad sana”…

En teoría somos tentados por sentimientos abrumadores… y que querremos volver a interpretar, a usar, para “tener la razón”… interpretándolos…

Entonces, la observación no va a ser simplemente: “cerrar el corazón”…

Pero los sentires no son la tentacion… sino nuestro ser, que nos pediría ahora no ser interpretado…
a ver qué “no-hacemos”, pues ya se sabe que “no hay que hacer nada” (y que, a la vez, ese “no decidir” es a veces una decisión en sí…, como decíamos… y es también un “hacer demasiado”) :).

O:

Del capítulo 2, lo que más resuena y llega en mi persona hasta las entrañas es 2.20. Sanar/Cambiar la percepción; estado de neutralidad. Mientras la mente siga en el juego de la dualidad, para mí se hace complicado… La Unidad, El Amor….
GRACIAS por este espacio. Os Amo. Bendiciones.

I:

¿No te parece increíble/resonante que seamos amor, y no cuerpos?
¡Mira que es raro! Haberlo llamado “sentimiento”… cuando es nuestro Ser, asomando la patita por debajo de la oscuridad…
es curioso el “juego”.

P:

A mí me asombra contemplar este mundo fabricado con conceptos, creencias, ideas, en un intento de contener dentro de ellas fragmentos de realidad. Eso hemos hecho con el Amor. Hemos tomado nuestra Realidad, nuestro Ser, nuestra Esencia Original, y la hemos fragmentado conceptualizándola, encasillándola dentro del subconjunto “sentimientos”, en un intento fallido de inmovilizar, de congelar, lo que es pura creación, puro flujo. Me siento perdido en un mapa cada vez que no soy consciente de que Soy el espacio que ese mapa trata de representar. Soy el Amor que busco. Si dejase de buscarlo en el mapa… si dejase de buscarlo… me encontraría. Un viaje sin distancia.
Pero la búsqueda sigue apareciendo.

M:

Dejemos de buscar lo que ya somos. Basta de hacer el tonto, de jugar a ser niños caprichosos, ¿no hemos tenido acaso bastante? Sabemos perfectamente adonde nos conducen los caprichos.

G:

Bien dicho! Como decía Sor Juana, a veces me parezco “al niño que pone al coco y luego le tiene miedo”.

A:

Me llamó mucho la atención el punto 2.9, que dice que se te da a conocer tus procesos de pensamiento para que te puedas deshacer de ellos, y ¡ahí empezamos a reconocer el amor! Y nosot@s nos emperramos en querer solucionarlos en vez de deshacernos de ellos…
No vemos el amor porque nos vemos muy limitados… Y queremos arreglar una ilusión con otra ilusión…
El amor consiste en tener la visión de dios… Hay que buscar en nuestro interior a Cristo que conoce el camino y tú descansas en dios… Lo único que tenemos que hacer es descansar, jiji, soltar el control y ser conscientes de que no hay causa sin efecto; ¡todo comienza en un estado de neutralidad!

M:

Que bien A. Y queda claro el tema de decidir que se había tocado ayer. La única decisión que tomo es la de vivirme como lo que soy; y lo único que tengo que hacer es descansar en Dios.

A:

Me impresionan estas frases: “El milagro es la visión verdadera. No creas que el amor puede contemplar la miseria y ver en ella amor. El amor simplemente no ve ninguna miseria.” (…) “no se trata de contemplar la miseria y decirte a ti mismo que no la ves. No abogo por la dureza de corazón, sino por la incondicionalidad o plenitud de corazón.”

Parece que la cabeza te cruje un poco manteniendo esta idea en la cabeza. Claro que nos hemos fabricado esta cabeza “de juguete” para pensar justo lo contrario. Así que aunque parezca que te va a estallar la cabeza, al rato sigue igual que siempre. Por eso esa visión solo se puede tener “sin cabeza”, por decirlo de algún modo.

I:

Eso, descabezados por un tiempo; y este curso nos va a dejar muy bien colocada la cabeza… lo mental… todo claro como el agua.

Claro que no se trata de despreciar el intelecto… pues así nos castramos como seres a los que siempre les acompañarán de un modo u otro estas mismas capacidades que expresamos en este plano sin corazón.
Pues ya sabemos… que todo trabaja para una sola cosa… si es bien enfocado… y no hay contradicción.

Otra imagen quizá inspiradora sería pensar que la creencia en la realidad del miedo y sus miserias, nos “obliga” (por imperativo moral del “hay que hacer”)… nos obliga a escapar de una bola de nieve gigante que cae por la ladera… pero corriendo delante en vez de echarnos a un lado.

La humanidad hacía que creciera esa bola de “creer en el sufrimiento”… al ponernos todos cada vez más apretados luchando por nuestro hueco heroico en la carrera ante la bola del heladísimo sacrificio.

M:

No sé qué decirte del intelecto; despreciar ya no tiene cabida; simplemente observa, y solo se decantará.
Hummmm, valoramos mucho al intelecto. Está bueno soltarlo.

I:

Desde luego. Pero nos podemos formar otro “yo personal separado”, incapaz de aprender en Unidad… con esta “función identitaria” de: “los que rechazan el intelecto”.

Recordar que ese va a ser el énfasis de este curso… que no va a justificar ninguna insensatez, aunque nos tenemos que dejar llevar por lo que se llamarían, aquí y ahora, a veces…: “las tonterías del corazón”.
Nos llevará al “sin concepto”… de una manera que quiere dejar el menor espacio posible para que nos volvamos a construir un “autoconcepto”… un concepto/sentido de “nosotros mismos” por nuestra cuenta.

Hilará muy fino en eso…
El curso continúa en cierto modo donde lo dejaba UCDM.
Como solo existe el amor… puede que al tirar alguna de las bañeras con agua (efectos) de nuestras capacidades… tiremos también al “niño” que bañábamos en esa bañera al querer quitar el “autoconcepto”.

M:

No sé si capto… insensatez es falta de sentido… ¿qué sentido tiene el intelecto?

A:

El intelecto es una herramienta más. No nos preguntamos qué sentido tiene la mano, la usamos y ya está. La cuestión es que en nuestra cultura hemos hipertrofiado la función del intelecto, separándolo además del resto de funciones. Recuerdo que los antiguos filósofos decían “piensa como si estuvieras muerto”.

I:

Todo es un regalo… y no hay más… que regalos…
Todo este asunto va de que estamos quitando y requetequitando obstáculos (dejando que se disuelvan) para poder “sentir regalo” con todo…: mundo perdonado.

Ya sabéis : el “sentido” de todas las cosas es dejarse abrazar por el amor que sí somos… aprender a recibirlo/serlo en forma humana… Y nunca dejaremos de saber “pensar” … de ser seres que piensan.

Aunque todavía quizá no hayamos llegado a practicar eso a fondo… eso del regalo…
Pero tiempo al tiempo…

Lo primero que me viene a la cabeza, y de lo que quiero acordarme siempre… lo primero… cuando nos preguntamos por el sentido de algo… es la respuesta infantil que cita Alba Rico ante esta pregunta hecha a una niña:

– “¿para qué sirven los niños?”.

– “Para cuidarlos” -respondía la niña en cuestión, al parecer.

M:

El sentido es ser, dejarnos abrazar por el amor, y todo se ordenará solo; lo único que tengo que hacer es tomar esa decisión.

I:

y AT., ya veremos que con esta pasada por el curso vamos a intentar entregar completamente el concepto de “uso”…
a ver qué pasa.

M:

Me gustó lo de alba rico y la respuesta de la niña en cuestión… tiene su lógica.

I:

La decisión de no tomar decisiones por mi cuenta.

A:

Te refieres con lo de entregar el concepto de uso… ¿a que veremos a ver quién es el que usa?

I:

🙂 Esa pregunta suena a amenaza… “veremos a ver”. Qué gracia…

Lo hablaremos mucho… seguro.
Al haber dado a todo significado por nuestra cuenta… nos hicimos un dios a nuestra imagen… y el concepto de uso es el material del que parece estar hecho este dios… aparte de “tiempo” y “lógica antimilagros”.

A:

No capto lo del concepto de uso. No me alcanza el intelecto 😝

I:

😛el curso nos usará para deshacer el uso 😃

G:

😆
Que así sea
A veces al estar (o intentar estar) en el eterno presente es una experiencia muy liberadora; pero otras surge en mí una especie de incomodidad interior. A ustedes, ¿qué tal les va cuando están en el presente?

M:

En el momento presente es el espacio donde te reconoces. Cuando logramos mantenernos en ese momento infinito todo es perfecto. Si sentimos malestares es que hemos abierto la puerta al ego, oséase, al miedo.

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Publicado 8 enero, 2015 por qadistu en amor, discernimiento, ego, verdad

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