¿Qué hace hoy el “Ego” megalómano-tecnológico en su aparente huida imposible de la Luz?: “dispositivos”   Leave a comment

imagen corazón en círculo

Índice:

Son notas “sobre” los textos de Tiqqun
Dualidad y dispositivos
Igual que el lenguaje
El lenguaje, la separación

___
_

 

Esto son notas “sobre” los textos de Tiqqun

Tiqqun era el nombre de una revista que salió en Francia, en dos números, con una especie de teoría insurreccionalista que a veces rozaba cosas digamos que “muy espirituales”… así como también cosas que ya no asumo.

Entre otras cosas, fue con ella, leyéndola como podía y traduciendo algunas cosas -como el texto del que hablaremos (de los dispositivos)…- fue con ella con lo que entre otras cosas acabé terminando en la “pura espiritualidad” 🙂 …, en esa “espiritualidad” donde aprendemos que, de entrada, todo esto es una especie de juego y “Matrix”, donde el sufrimiento es una creencia (¡ay! 🙂 ) … y donde más vale tomarse todo menos en serio… para empezar.

Aunque Tiqqun tenía precisamente un modo de ver las cosas así… una “mirada experimental” sobre el mundo tecnológico… que a veces sirve para tomarse menos en serio justo eso… este mundo super-tecnológico que se nos pretende tan necesario y tan impepinable en su “progreso”.

La revista estaba escrita en un tono que a veces usaba los insultos directos… algo un poco lamentable por el contraste que hacía con la linda e inspiradora “teoría” práctica que mostraba.

Estos insultos alternaban, ya digo, con una teoría muy atractiva y a veces muy inspirada… seguramente muy arraigada en esa seguridad que nos da vivir mucho en y con la naturaleza…, teniendo un apoyo claro y sabio en la naturaleza, ese apoyo que, al parecer, por sistema, en este planeta un poco aberrante… ese apoyo del que todos nos olvidamos cada vez más aquí… cuando ya vivimos cada vez más en entornos absolutamente producidos… en mundos completamente “codificados”, donde para salir de casa tienes que apretar varios botones para que se abran puertas… y donde si quieres hacer tus necesidades has de pagar por todos lados… donde si quieres relacionarte tienes que estar “fichado” por Google en tu móvil a través de mil dispositivos electrónicos para que así puedas entrar en el mercado de los Datos sobre “ti”… que como poco se venden y se compran para modelar y rehacer los mercados… etc.

Algunos de los integrantes del colectivo que redactó la revista debió seguramente vivir casi desde siempre en la naturaleza, pero disponiendo siempre de una clara cultura y una cultura también “alternativa” (aparte de luego pertenecer al entorno okupa, etc.).

Hubo una polémica en Francia en torno a algunas personas cercanas a estos colectivos, por ciertos boikots realizados contra trenes, creo que fue, etc., ya que a veces se promovía una especie de experimentación con los dispositivos del “Imperio”… nombre dado a este modo acrítico donde nos individuamos entre y con dispositivos tecnológicos que aparentemente “nadie ha elegido” y llueven rápido desde un cielo mercantil que, muchas veces, más parece el “infierno” o por lo menos la antesala del “infierno”.

Entonces, promovían cierta “acción directa contra” tales dispositivos en esta sociedad… pero no era para dar la nota ni para ser malos… y ni siquiera directamente para “cambiar el mundo”… aunque también 🙂 … sino para, en primer lugar, por así decirlo, saborear personalmente cómo estos “dispositivos” nos hacen la vida… nos fabrican el ser humano. Para ver cómo con estos dispositivos nos hacemos sujetos o nos habían hecho “sujetos” de predicados “demasiado” inventados por otros… y demasiado “inscritos” en el mundo como impepinables (por esas fuerzas de la “neo-naturaleza” que llamamos “el mercado”, en nuestra querida “neolengua”).

En realidad, no parece más que una sobrecarga de “mundo”… un exceso de la materialización de la idea de mundo… de esa cierta “artificialidad” propia al humano.

Esos mismos dispositivos son los que aparentemente nadie elige, pero que de repente aparecen, en el ir y venir del mundo con sus “mercados”… en el “ir sin venir” de la innovación tecnológica y tecnosocial… y que pueden llegar a condicionar “completamente” las vidas… reconfigurando el paisaje completamente… configurando la definición de qué es “ser humano” (comparemos qué era un ser humano antes de la llegada del teléfono móvil, al menos sobre todo en “occidente” 🙂 ).

Claro está que es peligroso ponerse a pensar demasiado “por nuestra cuenta”… y no partir de la relación viva con cosas… aunque ellos se supone que siempre estaban en colectivo… aunque planteando una especie de enemistad algo “enfadada”, por así decirlo.

Ahora, más esotéricamente hablando, ya sabemos que el mundo en realidad es Uno Mismo… que no estamos separados… porque nunca fuimos un cuerpo. Aunque luego ese “Uno Mismo” es Luz, Luz más allá de todo mundo… y por ello Tiqqun pudo ser escrita sin dejar de tener parte de sus razones y motivos muy inspiradores.

Así, el mundo es reflejo del inmenso Ego (de esa una sola mente o Matrix que somos)… del Ego megalómano… que ahora nos está presentando a lo bestia una sociedad cada vez más enloquecida… que plasma su locura por “guiarse solo del exterior”… proyectando más y más dispositivos que a la vez nos relacionan y a la vez nos distancian de Nosotros Mismos… en tanto que Una Sola Mente de Luz Adentro.

Este mundo… pues… reproduce las cualidades de la mente por medio de la tecnología… en esta especie de eterna “huida hacia adelante”… una huida que el Ego universal lleva a cabo en estos mundos de dios :)… en estos mundos de mucha experimentación en dualidad -como es el nuestro, en esta bendita “Urantia” 🙂

Dualidad y dispositivos

Acumulamos prótesis, dispositivos.

En parte es por una reacción miedosa… en gran parte miedosa… pero como sabemos, todo es luego usado por el Espíritu Santo… pues no hay límites para ello.

Así, por nuestros materiales “esotéricos”… como decíamos, sabemos que reflejamos las cualidades de la mente con la tecnología… en esta especie de mundos-planetas de mucha “dualidad”… tan desconectados del resto del “cosmos inteligente”… ese que en realidad está dentro de nuestros corazones en unidad.

En una reacción desmesurada, una reacción ante el hecho de que “no somos de este mundo” (sino sus creadores desde la Luz que es Dios)… en una reacción así, acumulamos esas “prótesis” que llamamos “dispositivos”… que en parte cambian la definición de “ser humano”.

¿Qué son? ¿Para qué sirven esas cosas? ¿Son cosas? ¿Son sobre todo entramados? ¿Qué ideas materializan? ¿Qué tipo de miedo globalizado? ¿Hay algo nuevo aquí que no sea simplemente “tecnología”? ¿Qué tiene que ver esto con la idea de la separación y sus materializaciones… y qué tiene que ver con “el lenguaje”?

Es sabido que se dice que vivimos en un mundo de “dualidad”, es decir, que nos las arreglamos con ciertas dualidades por ejemplo “naturales”: frío, calor.

Automáticamente, nuestra mente-cerebro hace dual algo que es solo una misma y una sola propiedad.

Por ejemplo, hacemos dual, por así decirlo, la propiedad de “velocidad del movimiento de las moléculas del aire”. Eso lo distribuimos en una escala de temperatura… y la convertimos mágicamente -con la metafísica del lenguaje que viene de nuestra tradición sobre cómo “usamos el mundo”, sobre cómo “vivir en él” en modo supervivencia- en “dualidad” frío/calor.

¿Por qué? Claro, por inercia, por utilidad, porque es así, porque eso estamos experimentando… está en el pasado… es la institución del lenguaje.

Y, ¿qué pasa ahora que vivimos un mundo cada vez más enteramente producido… en relaciones cada vez más globales de, digamos, “gestión económica”?

En realidad no somos cuerpos… y, “como espíritus”… creamos nuestra realidad… en Unidad… nunca solos, sino con la Luz, y cada uno recrea todo su propio universo cada “microsegundo”, desde esa Luz… cada cual recrea todo un universo -el suyo.

Y esa Luz está más allá de toda luz y de toda esa materia que aquí nos parece estar “viendo” “fuera”.

Esa Luz con mayúsculas es eso que llamamos “Dios”, nuestra Unicidad real.

Entonces, redoblando ese hecho de la creación… nos hacemos padres de nuestro “Padre” (Dios) por puro miedo… Y, entonces, y cada vez más en estos mundos de dualidad extrema… para huir de ese hecho de la Unión creadora y perfecta con la Luz de la Presencia de nuestro Creador… “reaccionamos”.

Y reaccionando creemos poder huir montándonoslo “por nuestra cuenta”…

Y el “montárselo por nuestra cuenta” que vemos en el mundo exterior (dispositivos tecnológicos, etc., que se “abstraen” de la naturaleza cada vez más impetuosamente…)… ese montárselo por nuestra cuenta… no haría más que reflejar el “otro” “montárnoslo por nuestra cuenta”: el INTERIOR, el de “cada uno” que fabrica SU universo cada instante.

Esa es la gloria de este tiempo que es tan revelador (apocalíptico) por muchos motivos, y entre muchos otros por poder ver tan claro ese mismo movimiento de reflejo de la verdad (la falsa verdad) del Ego…, del Ego como reacción contra la Luz-Amor que somos.

Reaccionamos pues, y así creamos caparazones… creamos un mundo cada vez más “producido”… producido por nosotros mismos… con “dispositivos”.

Los dispositivos no funcionan sobre escalas, sobre escalas como la de la intensidad de la temperatura, donde luego, “nosotros”, aplicamos por comodidad la dualidad de los extremos: frío, calor.

Los dispositivos crean la “escala” y la propiedad al mismo tiempo ellos mismos:

– “lo normal” (que está dentro del dispositivo: “tienes un móvil”),

– y “lo anormal”, lo que se sale de la norma que ha sido de cierta forma generada por el dispositivo (no tienes un móvil…. estás un poco “fuera”, pareces un “inadaptado”).

Como vemos, el poder ahora se maneja mucho así, creando desde cero nuevas percepciones de lo que es ser un “ser humano”… generando información para codificar la “normalidad”.

Según los ambientes… existen algo así como cambios “obligatorios” de percepción que vienen del Ego…, cambios obligados ante por ejemplo alguien que “no tenga móvil”… aunque dependiendo de los ámbitos (o ante alguien que no se crea la versión oficial sobre algo, etc.).

Eso intentamos ahora ejecutar, como Ego colectivo global… sobre la masa de la sociedad… aunque siempre sin un éxito total, pues en la Tierra, en Urantia, se mezclan algo así como “varias líneas de probabilidad”, varias “Tierras probables”.

Los dispositivos producen pues escalas de información que inmediatamente nacen “dualizadas” y dualizantes… con la capacidad de clasificarnos a la masa humana en ámbitos siempre al parecer mercantilizables: el individuo “normal” para ese cierto ámbito… alguien estudiable e introducible en estadísticas que lo definan y separen claramente del anormal que no se le ocurre que necesita el último trasto inventado para poder encajar todavía más en la nube de datos.

El lenguaje, la separación

Cuando hablamos, al hablar… en realidad estamos haciendo cosas (normalmente de entrada hablamos para separarnos (no siempre para bien) de nuestra propia “creación”)…

Entonces, el colmo es este mundo tan tan fabricado… tan enteramente producido…, por el que mucha gente se mueve… y que está haciendo cosas sobre cómo nos percibimos ya solo con su estar dispuesto ahí… con su disposición ahí… con cómo está dispuesto en dispositivos que nos clasifican (autopistas, medios de pago, modos de “fichar” en la sociedad (curriculum, internet, etc.).)

El habla también hace eso… solo con su estar-ahí… configura cómo afrontamos el mundo.

El habla tiene inscritos programas que nos programan… con los que nos dejábamos programar sin más.

El mayor de ellos es el sistema del juicio, el sistema del ego, de la separación.

El verbo “ser” tiene algunos usos que no son tan engañosos como los que veremos, que no son tan distorsionadores… pero, los “problemas” más grandes –decían en el texto de Tiqqun sobre dispositivos– están en el uso de atribución (el árbol ES verde)… y el de identidad (la rosa ES una flor).

Como vemos… juicio…

¿Qué es esto?

Veamos qué hace el lenguaje… para así poder empezar a hablar otra vez de lo que hace un dispositivo en el que nos metemos tan alegremente… y donde casi sin querer ya estamos clasificados de mil y un modos  ajustados y reajustados por no se sabe qué.

El verbo ser… ¿qué pasa con él?:

“El árbol es verde”.
“La rosa es roja”.

Con ese “ES” estamos haciendo una “proyección”, diríamos con el curso de milagros que dio Jeshua a la humanidad (Ieoshua, Josué ben José, Jesús de Nazaret).

Juicio.

¡Ay!, Ay del pobre árbol… :)… y pobres de nosotros 🙂 … ya que así “recortamos” el mundo para que las cosas no sean lo que son… pero… también con ello es que nos solíamos manejar, en esta separación agudizada, en este terreno de máxima experimentación de la dualidad y sus creencias.

¿Y entonces, esto…, cómo funciona esto?

“Verde” es un atributo de nuestra percepción, en realidad… se predica de nuestra percepción… pero automáticamente se lo atribuimos al árbol.

¡Anda!

“Verde” es en realidad parte de una relación… de una relación que, de cierta manera, partimos con el lenguaje… -y se supone que “nos hace falta” hacerlo así y seguir haciéndolo así.

¿Quién lo supone? ¿Es necesario seguir suponiéndolo igual? 🙂 ¿Seguro? ¿Siempre? ¿Para qué “siempre” es así?

En esa relación, por cierto… como sabemos…, está “el pasado”… está la interpretación (pues siempre ha habido una experiencia, antes).

“Verde” lo atribuimos al árbol… y es una cosa que hacemos automáticamente con el uso.

“Vemos” con el pasado, en y por el hábito de separarnos del “árbol”… de las cosas, etc., cosa esta que ahora revisamos muy valientemente con los textos transmitidos en Unidad por Jeshua, etc.

Y es que, como veremos… esto de ir andando por ahí, por este mundo… y a la vez conservando -claro está, pues no hay por qué tirar nada 🙂 -… conservando “el cuerpo”… y “pidiendo” una percepción de Unidad… fundidos con el espacio y con las cosas… el hecho de seguir andando por aquí… quizá puede ser algo que nos dé miedo 🙂 .

Y por eso es quizá que vamos a tener que hablar de “ser valientes” 🙂 … e incluso juntarnos con quien se pueda para poder serlo…, para poder conservar la percepción verdadera… o ahondar en ella.

En realidad, ya sabemos qué es lo que sucede: sucede que “todo es relación”, así que sigamos.

Podríamos decir que:

“verde” es el resultado de una relación… y es a la vez “parte” del despliegue de la relación en sí.

Y si decimos “el árbol es verde”… parece a menudo que forzamos algo así: que la relación ha muerto… la relación de creación… de ser nosotros los creadores… desde la Unión con la Luz…

Al partir “acríticamente” las cosas por inercial… es como que nosotros ya “no estamos”.

¿Y quién está? Algo que podríamos llamar un cierto “falso impersonal” no creador… que niega la creación (el “ego”).

Así pues, de cierto modo disecamos las cosas con el lenguaje.

¿Y ahora…, ese modo mental de ser, inscrito en el lenguaje, es decir… esa “separación”… se proyecta en un mundo enteramente producido para así intentar “comerse” al ser humano?

Es, ciertamente, el ser humano mostrando una “posibilidad de suicidio”, comido por él mismo… por sus creaciones… al haberse olvidado de que es una unidad con la Luz, con Dios.

Cuando clasificamos algo (eso que conlleva el comparar)… el verbo “ser” automatiza la operación de “escondernos”…:

“la rosa ES una flor”… parece esconder sin más el sujeto que hace la clasificación. Y entonces, como siempre usamos así de automáticamente el verbo ser…, nos alejamos a nosotros mismos por norma del propósito, del asunto clave del propósito.

El texto que repaso un poco (sobre dispositivos) invita entonces a que pensemos acerca de estos otros ejemplos de ese uso de atribución (que incluyen los insultos que en la vida usamos y que a menudo todavía a mucha gente nos parecen poco “dañinos”):

“él es un blanco”, “él es un hombre rico”, “ella/él es una puta/puto” 🙂 , etc.

Y el texto (que no es de espiritualidad precisamente…) precisa que no se trata de denunciar la “violencia del lenguaje”…, la violencia de esa mismísima “metafísica” que está inscrita en el lenguaje… en el modo en que hablamos. Sino que se trata de sacar a la palestra entre todos la pregunta que cualquier niño podría plantear pues a veces los niños siguen teniendo los dos dedos de frente:

“¿qué es lo que hacemos cuando hablamos?”.

Fijémonos en qué bien se disimulan y se enmarcan y se disecan todos los propósitos y las emociones tras los usos del verbo SER que se encuentran en todas esas frases hechas: de “es un rico”, “es una puta/puto” 🙂 , etc.

Igual que el lenguaje

Igual que el lenguaje, el mundo, la idea del “mundo”, nos separa de nosotros mismos.

El mundo, con sus dispositivos, produce más y más acciones “artificiales” en esa huida hacia adelante de la que hablábamos… produce cortes en la masa humana…, separación entre nosotros… de un tipo de separación del que quizá hay que hablar… que se puede discernir.

Un dispositivo produce un sujeto para un predicado, dice en un momento el texto que comentamos en parte.

Y un dispositivo muy “claro” -decía el texto de Tiqqun- es el de una autopista.

El medio, la mediación, tiende a ser el mensaje: un fluir sin problemas, por una autopista, con su propia policía, seguridad, tiendas, y “fichando” por doquier con la tarjeta de crédito… en todas las tiendas y estaciones (“de servicio”) que podamos.

¿Qué idea de “comodidad” ha fabricado esto que a veces es tan exagerado… tan codificado?

Una autopista es una buena metáfora de eso que parecía ser nuestra realidad en cuanto a “borregos”…, ya que parece que una autopista nos conduce… en ella “se” nos conducía por el mero “conducir”…, cual masa de borregos (que es como seguramente algunos nos ven aún hoy).

Se nos conduce a todos como por arte de magia al destino de “asumir sin más cierta comodidad ambiente” que en realidad es un boleto de lotería donde el premio era la autodestrucción.

Es el tipo de conceptos “ego” de nuestra era posmoderna de la fluidez cómoda… de la fluidez decretada por “los mercados”… desde arriba… pero queriendo esconder quién toma decisiones… en la absoluta “no transparencia” :)…

Así que el mundo refleja esa huida de la Luz… y esto se convierte o se transforma en una especie de borreguismo inercial, megalómanamente orquestado… orquestado de forma “tecnocientífica”… y para el mejor fluir de todos y de todo…, con todos los cuerpos… hacia no se sabe dónde (pero es sí, siempre “la economía tiene que crecer”).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: