Nuestra siguiente semana con UCDA: repaso (III)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[Anterior entrada de repaso del primer libro de Un curso de amor (UCDA)]

Ahora viene una nueva etapa de este tipo de entradas del blog, en las que íbamos comentando los capítulos del curso de amor.

Estas páginas serán más “personales”, y quizá alguien se nos sume alguien aquí o en facebook a comentar.

Ver el índice de entradas para encontrar el texto completo de UCDA, y por capítulos (punto 5).
Y ver ahí en el punto 4 una lista con los enlaces a estos comentarios.
Para aprender a usar ese índice de entradas, podemos utilizar esta otra página, que contiene las instrucciones de uso.

¿Cómo nombraremos las citas de los párrafos y capítulos?

A partir de ahora nombraremos así los capítulos del primer libro:
C:1 (que sería el capítulo 1), C:23 (el 23), etc.
Y cuando queramos añadir el número de párrafo:
C:23.10 (el párrafo 10 del cap. 23).

Nombraremos así los capítulos de los tratados, del segundo libro:
T1:5 (tratado primero, cap. 5), T4:11 (tratado cuarto, cap. 11).
Y cuando queramos añadir el número de párrafo:
T4:11.5 (párrafo 5 del capítulo 11 del cuarto tratado)

¿Cómo citaremos los textos?

Todo lo que se halle en letra negrita o por ejemplo subrayado dentro de una cita, es nuestra aportación, porque el texto del curso prácticamente solo contiene subrayados en cursiva.

Repasaremos todo el primer libro (con su introducción, preludio y los capítulos C:1 al C:32), teniendo en cuenta algunas claves, y también a veces teniendo en cuenta alguna parte del principio del segundo libro (T-I), que iremos leyendo y practicando (en lo que llama “arte del pensamiento”, hasta “fundirnos” con ese modo de “estar en el mundo”).

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I.  todo es un regalo
II. nada es lo que parece
III. capítulo 10
– IV. apariciones de “la virgen”
– V.  capítulo 11
– VI. capítulo 12
– VII. una breve conversación básica de refuerzo mantenida con A.

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Nuestra disposición a ver todo en “modo mundo real”… la podemos practicar con todo…
Solo hay una vida.

Cualquier cosa que veamos en la vida, y que no queramos sentir como un REGALO… nos aparta de la unidad real de amor… pues estaremos usando esa cosa para ello: para apartarnos a nosotros mismos… al no “sentir regalo”.
Los clavos de la cruz seguro que Jesús los sentía como regalo… “subido” seguramente a su “Yo en Unidad de Amor”… ya que siempre debió estar “consciente” de estar con Él… en una sola vida… en un solo corazón…
como todos en realidad estamos: cada uno en su posición en la Unidad de Amor…, allí con Él…, mirando la película de cuerpos… viendo “solo espíritu”.
Cultivemos “regalo” situándonos ahí… dando espacio para que aparezcan “percepciones verdaderas”.
Mientras el Espíritu Santo nos habla muy bajito…
🙂

I. Todo es un regalo

Vamos a adelantar como dijimos un paso más, solo hasta T-I.2.
…para motivar una especie de “práctica”, una práctica de “anudar cielo y tierra”… mientras repasamos de nuevo el primer libro.
Como vemos, en el curso se iba ahondando el significado, el “sentir”, de aquel compromiso que hacíamos al principio: el de “dedicar todo pensamiento a la unión”.

Por “aplicar el arte del pensamiento” se entiende un paso más en dicho compromiso, para profundizar en el hecho de que esa unión es Unión con y en la Unidad de Amor…, que todo lo integra… todo lo abraza… todo lo trasciende… y a la luz de todo lo sentido, lo vivido, lo entendido… en el primer libro:- el papel de la imaginación… el hecho de que somos un ser de intersección… que hace productiva esa intersección como algo que permite que el sentido se dé por sí solo, y crezca a través nuestro… sin interponernos en la realidad del sentido… del significado…- la “necesidad” de “bajar” al Abrazo… al centro del Ser o Yo en Unidad…

– el hecho de que somos mente que alberga el cuerpo… somos un ser espacial… un “ser en el espacio”…

– nuestro ser espiritual… un sutil ser espiritual en unidad, donde todos estamos en todos…, sin rencores…, donde, en la mirada de todos, podemos encontrar aspectos de “nuestro espíritu”…

– y nuestro “mantra” preferido del cap. 32… ese que aglutina de cierta manera lo más elemental sobre la relación…, y que ahora repetimos aquí abajo.

El texto del final del primer libro, en C32, donde se daba nuestro “mantra preferido”… era este (que comentamos por pasos):

 «La manera en que experimentas la relación con cada aspecto de la creación es diferente a pesar de la unicidad de la creación.»

Comparemos la creación con un cuerpo biológico, con el nuestro.
Nuestro cuerpo es una unidad única, es decir, una unicidad…, una unidad integrada de múltiples funciones, aunadas todas para terminar dando un resultado único, una apariencia única, en “el mundo exterior” –así que este es el sentido de “unicidad”.

Imaginemos que nosotros fuéramos una célula, dentro de un tejido concreto del cuerpo, una célula por ejemplo del hígado.

Somos esa célula del hígado, ahí encerrada.

Esa célula, aunque no lo vea, podría experimentar o sentir, dentro de sí, su DIFERENTE relación con cada aspecto del cuerpo, experimentando así la UNICIDAD de ese cuerpo.

Esa célula YA tiene y YA es una diferente relación con cada aspecto, con cada otra célula.

Ella puede sentir, si quisiera, y de forma diferente, por ejemplo a las células encargadas de la creación de hueso…, o podría sentir el fluir de un glóbulo rojo por la sangre…, o a una célula encargada del crecimiento de un pelo… o a otra dedicada a la absorción intestinal.

Con todas esas cosas, con todos esos comportamientos celulares…, nosotros…, como célula diminuta en el hígado, también única… nosotros…, estaremos relacionados con todo…, gracias a la unicidad viva y dinámica que es este cuerpo único donde nos encontramos y que nos engloba o abraza en su “garantizar todas las relaciones”, al simplemente Ser Uno, Ser Único.

Nuestro “mantra” continuaba diciendo esto:

«Es en la diferente relación de un aspecto de la creación con todo el resto donde existe esa diferencia que tanto aprecias como tu cualidad de ser único. Y solamente en relación eres únicamente tú. La relación es lo único que existe, pues el Amor es relación.»

Y seguimos comparándonos con esa célula que, de cierto modo, ESTÁ en todas las demás, y ellas ESTÁN en ella, pues ella tiene una perspectiva situada dentro de la unicidad que es el cuerpo, el cuerpo único, irrepetible (por eso decimos “unicidad”).

Ella, esa célula del hígado, es una integrante esencial (aunque vaya a ser en apariencia repuesta, cambiada por otra al morir)… como lo son todas las demás células… y está relacionada con todas “las demás”…, con todos los demás aspectos del cuerpo… aunque eso no lo sienta ella mucho así.

Ella está relacionada “con todo”, ya.

Su unicidad, su cualidad de “ser única”, viene dada pues por su “aporte”, en un Ahora Relacional Profundo… más allá de las relaciones exteriores… y ya sea ella consciente o no de esto.

Su unicidad viene dada pues por su aporte a la unicidad del cuerpo, a la “personalidad” única de ese cuerpo vivo (su aporte a ese “ser único” de ese cuerpo concreto).

Ese “aporte” es todas las miles de millones de relaciones diferentes que tiene ese aspecto de “la creación” en cada Ahora Relacional, más allá del tiempo.

Esas miles de millones de relaciones son esa “diferente relación de un aspecto” con todo el resto.

Esas miles de millones de relaciones que la célula tiene, vienen garantizadas por la unicidad de un cuerpo. Este cuerpo, como plenitud, está como en “otro plano” con respecto a ella, pues ella no siente la “personalidad” del cuerpo así como así… ella no siente la “personalidad única” que está integrando todas las relaciones… que de cierto modo está garantizando la simple continuación de la vida de ese cuerpo físico.

Ahí dentro, en el ser relacional único, reside la diferencia que tanto podría apreciar dicha célula como su cualidad de ser “alguien único”, en esas miles de millones de relaciones que en realidad son una sola relación, Adentro.

Su unicidad es relacional, es decir, viene dada por todas las relaciones que mantiene, A LA VEZ, sea o no consciente de ello, con todos los demás aspectos “del cuerpo” –de “la creación”.

En esta comparación, si nosotros somos la célula en un mar de relaciones…, ¿quién es el garante de este juego de relaciones, el que nos da nuestro ser, en lo profundo?

Es quien llamamos “Dios”, es la Vida con mayúsculas, un abrazo, personal, de una unicidad “misteriosa”, que sabemos que existe, englobándonos…, pues además es asociable de forma personal… desde dentro de nuestra Mente (así como la célula, al sentir las miles de millones de relaciones, podría darse cuenta de que existe una especie de “personalidad única” de ese cuerpo… que se trasluce en la apariencia única que ese cuerpo muestra en el mundo exterior).

“Dios” es el nombre de muchas cosas: entre otras, el nombre que damos a lo que garantiza nuestra unión espiritual dentro…, como Luz creada por la Luz… pues Dios es el creador de las relaciones, un creador personal, en el sentido de único.

No es que seamos un cuerpo, como podríamos pensar por habernos comparado con una célula. No es que seamos un cuerpo entre otros cuerpos que están relacionados lo sepan o no como cuerpos.

Ya vimos en el capítulo 5 que no es que dos cuerpos tengan una relación, sino que la relación ES, así como el amor ES… es algo que está “entre”, como en otro nivel.

Las relaciones ya son, dentro, en esa dimensión que podríamos llamar “la de nuestro ser de Luz”, la de nuestros Yoes en Unidad… nuestro Ser en Unidad… todos con todos ya.

Y todas esas relaciones “de luz” en el fondo son una sola relación…, ahí… garantizada por Dios… en esa cadena interior eslabonada que es la Creación…, de la que nos hablaba la Voz de la Unidad de Amor en el primer libro del curso.

Entonces en T-I.2 tenemos propuesto el aplicar el arte del pensamiento a la experiencia de la verdad (al sentir, dentro, mucho o poco…, que somos una sola relación con todo a la vez).

Es decir, que no nos quedemos solo “sintiendo y siendo la verdad”, cosa que sería lo fundamental: ser y sentir la verdad en cada situación…, sino que intentamos recordar y celebrar, desde ese momento donde el corazón o el centro de nuestro ser “nos habla”…, desde ese momento “de verdad”… que intentamos ahí celebrar… también “mentalmente”… que somos seres con una mente que coordina todo… que integra, que se deja llevar por la verdad del corazón… sometiéndose a él pero no eliminándose simplemente como mente que elige.

Aprovechamos pues la experiencia de la verdad… para alimentar la posibilidad de “pensar” de una forma radicalmente nueva… mientras a la vez paradójicamente dejamos de pensar.

Así que en este T-I.2 hablará de elevarse por encima de los pensamientos meramente corporales (relativos a la supervivencia)…, sintiendo todo como regalo, como resultado de ese Regalo que es la Una-Sola-Relación que tenemos todos con todo… que viene garantizada por la unicidad de nuestro Creador de Luz… del Creador de nuestras mentes que proyectan universos… en esa relación de Luz interior que da como resultado que podamos ver esto… estos universos privados… que podamos proyectar estos “sueños de vidas”, en este “aspecto exterior de la Vida”… donde parecemos estar “lejos del Creador” —así como una célula del hígado se podría sentir muy encerrada en su órgano.

«2.17 Elevarse por encima de este orden inferior de la experiencia significa recibir y dar a cambio. Primero, la puesta de sol es experimentada por lo que es. Es reconocida. Se trata de un hecho de tu existencia como ser humano, una parte del mundo natural, un regalo del Creador. En segundo lugar, es experimentada de forma relacional. Ella te habla y tú le hablas a ella. Te enlaza con el mundo natural y con el presente, pero también con el mundo superior y lo eterno. Te enlaza a todos aquellos que la han experimentado y que la experimentarán, al ser una experiencia compartida.»

Fijémonos cómo aquí materializa de nuevo aquel compromiso de “dedicar todo pensamiento a la unión”, invitando a todos, a la Unidad, a lo que hagamos… a que miren con nosotros… sientan, dentro, con nosotros…De hecho, en cualquier momento y con cualquier cosa (pues este “arte” del pensamiento es lo que hemos de extender a cualquier situación…, no teniendo por qué ser una situación tan agradable como puede serlo una puesta de sol)… en cualquier momento… con cualquier cosa… hemos de ser capaces de “invitar a todos” a lo que hacemos.

Nos enlaza “con lo bajo”, la puesta de sol, los pensamientos humanos, las sensaciones humanas… que viene por nuestro anclaje animal en una tierra donde el sol se va y viene la noche…

Y la puesta de sol nos enlaza también con la Luz a partir de la cual todo pareció surgir como en sueños de representación… donde esa Luz quiere ahora entrar a su manera, a través nuestro… de nuestro juego espiritual… en nuestra relación única que cada uno tiene con la Trinidad (como veíamos al final del primer libro).

Sigue diciendo:

«No está allí solamente para ti, sino que, al escuchar su llamada, se convierte en un regalo para ti que de ninguna manera se ve disminuido por el hecho de ser también un regalo para todos.»
Siguiendo con nuestro ejemplo del cuerpo y sus órganos… el alimento que alimenta al cuerpo donde estaba esa nuestra “célula del hígado”… es un regalo para todas las células a la vez… alimenta a esa célula del hígado porque permite la continuidad del cuerpo… siendo pues un regalo para todos a la vez.

«2.18 Finalmente, la puesta de sol se convierte, mediante tu experiencia, en una oportunidad para aplicar el arte del pensamiento.2.19 Estas son las reglas básicas del arte del pensamiento: primero, experimentar lo que es, y reconocer lo que es, como un hecho de tu existencia como ser humano y como un regalo del Creador. Segundo, reconocer la relación inherente a la experiencia, la llamada que espera respuesta, y la naturaleza de todos los regalos como siendo regalos para todos.»

Así vemos que lo resume, y dando el significado de la Aceptación, de la aceptación de “lo que es”.

Experimentamos y reconocemos a la vez que “lo que es” es en realidad “doble”.

Es experiencia como “humanos”, y es experiencia como “divinos”, como expresión de la relación que llamamos “divinidad”…, pues es regalo del Creador, al ser nosotros hijos del Creador, hijos de Luz…, seres que pueden recrearse (en los dos sentidos de “recrearse”… y que solo crean cuando se recrean)…, y todo ello de la mano del Creador…, al dejar entrar la luz de Dios a estas creaciones o “densificaciones” (honrándolas, así).

II. Nada es lo que parece

El “grito” de lo espiritual…, su clamor…
ahí está desde siempre…
por muy deformado que esté por las maniobras de mentes intelectuales huyendo de su Yo en Unidad…,
mentes perdidas en meros conceptos…

El grito espiritual siempre tiene la misma esencia…

¡Todo está en todo!

Nada es lo que parece.

Seguimos al hilo de lo que decíamos ayer… donde volvimos a hablar de lo esencial sobre la relación y el regalo… con ese  “mantra” tan esencial que sirve como broche o guinda de Un curso de amor… en este proceso de sentir la Unidad y llegar a estar cómodos en ella hasta fundirnos todo lo que podamos en este “plano”, el del aspecto exterior de la Vida.

Si miramos el Uno en todos, si buscamos el Uno en otra persona, por ejemplo…
…nos sorprenderá una percepción inocente…
(ver cap. 13 de UCDA… y también cap. 13 de Un curso de milagros…)…

…nos sorprenderá vernos en los otros “puramente”,
ver aspectos puros, pero diversos, de NUESTRO espíritu…
una mirada concreta…
viendo que nuestro espíritu es una unidad con el del “otro”, pero sin ser el mismo…

… nosotros EN ellos…
… ellos EN nosotros…

… descubriéndonos como Creación de espíritu, en la otra Filiación, la esencial, no mundana, como Hijos del Padre-Madre Espíritu… Hijos de Dios…

“Hijos de Dios”, consigna a concretizar cada vez más, con la percepción inocente, una percepción muy concreta de nuestro espíritu “en todo”… muy personalmente, en la “personalidad” que tenemos en “el otro lado”…
como la otra Filiación, en la relación con todos,
en una relación que YA es con todos A LA VEZ…
una relación que es nuestro Yo en Unidad…
una relación que es amor…
amor que busca ser “expresado” de alguna manera como tal “relación universal”, aquí, aun estando en las sombras del mundo.

Todo está en todo… pero en la dicha…,
pues las proyecciones de miedo aportan un conflicto que oculta esa visión espiritual de la percepción inocente…
…de esa percepción que nos va rimando, aproximando, sintonizando a la percepción verdadera.

Criaturas de la Unidad de Amor reconociéndose a Sí Mismas como tales…
Como Hijos de la Creación espiritual…
Es el grito de “lo espiritual”, desde siempre… por tanto…
… ese conócete a Ti Mismo (como relación personal plena… y YA, aquí y ahora, con todos y todo A LA VEZ).

Pues Dios es el creador de toda relación,
la relación ES, como el amor ES,
simplemente…
y solo hay una relación,
como hay un solo Dios.

Y un solo Hijo en el fondo…
regresando, pródigo, al hogar.

III. capítulo 10

Ya en el cap. 10, repasando el curso de amor… recordamos la sorpresa que se encontraba en este capítulo, al tratar tan concretamente de algo que a veces seguro que se os ha presentado en la consciencia (el hecho de ser… de que de cierta forma seamos… el espacio).

Se nos invita a notar que “oímos” los pensamientos sin necesitar los oídos para escucharlos…, es decir… que, dicho rápidamente… en el fondo en el fondo no necesitaríamos “un cuerpo”.

Esto quiere decir que nos podríamos unir con esa abstracción abarcante que somos… si no tenemos mucho miedo… si aceptamos “ser amor” (para lo que se nos va preparando en las páginas anteriores…).

Así, “siendo amor”, de cierta manera nos podremos sobreponer, en vida, durante la vida… al hecho de “no necesitar un cuerpo” para poder “ser”.

Ya al final de este capítulo 10, el curso de amor nos daba esta sorpresa, pues está banalizando alegremente algo que puede parecer intrigante y ridículo… algo que, cuando por casualidad lo sentí por un segundo hace tiempo…, fue curioso e impactante (lo sentí bruscamente, como una especie de “demostración”… cuando no conocía el curso de amor y comenzaba a seguir los ejercicios de un curso de milagros, hace como 3 años…)

«10.27 Pronto desarrollarás la capacidad de ver prescindiendo de los ojos del cuerpo. Esto también parecerá un juego inocente al principio, un truco de la imaginación. Al principio observarás solo aquello que puedes “ver”: tus brazos y piernas, tu sombra mientras caminas. Sin embargo, poco a poco verás el cuerpo como un todo. Lo verás desde atrás mientras lo sigues a lo largo del día, al principio sin siquiera date cuenta de lo que está pasando.»

IV. apariciones de “la virgen”

Es fascinante el tema de las “apariciones de la virgen”…
manifestando tan fuertemente, y tan maternalmente, el hecho fundamental de que la mente no es de nuestra propiedad.

En las apariciones se manifiesta el hecho de la conexión directa con nuestro Adentro de Amor… con el hecho de que primero y ante todo somos literalmente Amor, y estamos hechos para el Amor…

En las apariciones se dan efectos muy extraños y simpáticos, que a veces se ven colectivamente, pero que de cierta manera muestran que cada mente ha de ser “conectada” (con su permiso) individualmente (pues de cierta forma somos universos privados).

Uno de estos efectos fue el célebre “milagro” anunciado en Fátima para la última de las apariciones, donde se dio todo un espectáculo de manejo del universo (movimiento del sol, etc.).

Lo normal es que todo sea más “individual”, aunque como dice nuestro curso de amor, siempre tiene consecuencias en todos nosotros la conexión plena de una mente humana a nuestra Unidad de Amor (como ocurre en esta intercesión de la maestra María en favor de la evolución de la humanidad y de la Iglesia en particular).

En las apariciones marianas, es como si se  “poseyera” fuertemente a las mentes-cuerpos que normalmente son de niños o de adolescentes… unos niños que se tornan insensibles a nuestra dimensión física por un momento –y en diferentes formas.

A estos niños les cambia la vida… y pasan a vivir una devoción inmensa a nuestra Unidad Personal de Amor, a Dios…, pues la visión o unión con lo divino –la revelación– cambia cualquier vida para siempre.

En ese momento de la aparición, los niños (muchos que son ya adultos, por ejemplo en Medjugorje, siguen experimentando esta conexión), los niños… se comunican “totalmente”… como en plena comunión… con esos “espíritus” que de alguna manera focalizarían nuestro “plan de salvación”:
y la gran protagonista, en el caso de la Iglesia católica, es la “maestra ascendida” María… que quizá es quien está realmente detrás de todo esto…, ya que para algo seremos una unidad… y más reconocida aún en el nivel de todas las personalidades que “ya” han sobrevivido para la eternidad.

Y junto a ella, por así decirlo, están todos los demás “espíritus”, y además “nosotros”, aunque más “inconscientemente”, por decirlo de algún modo –pues para algo somos una Unidad de Amor 🙂 .

Y todo ello desde el Amor… poseyendo esos cuerpos periódicamente.

Es fascinante y muy tierno, en el fondo.

Ha sido muy bonito poder atreverme a informarme algo de ello.

Aunque… a la vez, nunca olvidamos que igual de fascinante es la propia y mera “creación”… este regalo de lo físico, de la vida, que vamos a aprender a sentir solo como un regalo, para poder “elegir”, desde una sensación más amplia de ser… para poder “elegir no elegir” 🙂

Y este es justo el fin de cualquier aparición, llevarnos a cada uno hacia adentro a sentir todo como regalo.

Veo que, además, se reivindica que las apariciones terminan teniendo lógicos efectos en la historia de las regiones y países involucrados.

Los efectos a veces son de pacificación de países enteros, como parece que ocurrió en Portugal gracias a estos reclamos o llamadas “de la virgen”…, respondidas por millones de personas que atendieron a la llamada que María nos hacía en Fátima, digamos que quizá de cierta manera continuando otra gran llamada como fue la de Lourdes.

La llamada es simple, es hacia el interior, es invitar a la oración, a la confesión, a la comunión en todos los sentidos de “comunión”, al ayuno.

La llamada de Fátima debió contribuir mucho a eso que ahora a veces también llamamos así: “elevar la vibración”.

Es tan curioso que, sin la religión, “la historia” no se pueda entender…, incluso hoy.

Así que nada, tenemos que ir a hacer bulto a sitios como Medjugorje (leer Meyugorie)… a un sitio, este, donde sin duda tiene mucho sentido atender a esa cierta “necesidad”, a la necesidad de una cierta “elevación de vibración”…, ya que Medjugorje está en Bosnia… y estas apariciones empezaron en 1981, antes de la famosa guerra que asoló esas comarcas.

El caso de Medjugorje es uno de los más impresionantes y fuertes para mucha gente, por la cantidad de conversiones que se han dado en torno a él… porque los videntes siguen teniendo sus éxtasis de comunión con la maestra ascendida… y por la cantidad de millones de personas de todo el planeta que conocen ya físicamente o de oídas este lugar… que es un pueblecito perdido de Bosnia-Herzegovina.

Es interesante ver toda la divulgación del tema que hace la asociación “Hijos de Medjugorje”, mediante por ejemplo los libros de Sor Emmanuel, de gran éxito (el primero, por donde poder empezar… es de cierta forma el titulado: “El triunfo del corazón”).

Se pueden ver también los vídeos de por ejemplo Jesús García, con conferencias largas y detalladas dadas en Barcelona (ver youtube y también sus libros).

Y también ver por ejemplo la “conversa” María Vallejo-Nágera, una de las personas que de forma más emotiva cuenta su radical conversión a reconocer su filiación divina aquí, aun estando en un cuerpo.

Qué simple y universal es pues el hecho de la religión, y la espiritualidad en general: es simplemente la decisión de elegir seguir el camino de todo lo que suponga ir entendiendo que uno mismo es “hijo”, es descendiente, es creación… de un Ser, que también es personal… un “ser de luz” diríamos ahora… un ser que, de cierta manera, nada tiene que ver con estos cuerpos, con este mundo y con este tiempo… en el que tanto nos vivimos como “absorbidos”.

Una página que contiene información variada sobre este “fenómeno” tan emotivo y personal… tan arquetípicamente maternal… es por ejemplo reinadelcielo.org; y, sobre Medjugorje tenemos por ejemplo esta que enlazo ahora: Rosas para la Gospa.

V. capítulo 11

En nuestro estado basal de miedo, estamos así como protegiendo el libre albedrío…, protegiendo ese “creer en una voluntad separada”.Es el ídolo del “por nuestra cuenta”… que abre la puerta a todo juicio en el sentido de “refuerzo de la separación”…, abre la puerta a todo acto de “yo me lo pienso por mi cuenta”… cuando esto termina reforzando el miedo… y no es verdadera prudencia… de esa prudencia que sabría visitar el Corazón Uno dentro de todo y todos…Es el ídolo del “por nuestra cuenta”…
…con el cual nos separamos antes siquiera de poder dejar paso a “sentir la unión”… esa unión que nos enseña que, de cierta manera, para poder verdaderamente unirnos, involucrarnos, comprometernos…
…debemos dejarnos suspender por las cosas… dejarnos atravesar antes de ir corriendo emitiendo opiniones que nos aíslen…
… dejando el juicio programado sobre aquello a lo que quizá nos podríamos unir dentro, en la Mente…
… descubriendo que así quizá nos estamos uniendo a Nosotros Mismos…Un momento de suspensión quizá……siquiera para empezar a “conocernos en la unión”, empezar a aprender a vivir en unidad y relación… en vez de en nuestras proyecciones sobre lo que fue y lo que será…… poder sentir la unión que precede todo verdadero compromiso…Del cap. 11 de UCDA, unas citas:

«Si tu origen fuese verdaderamente el cuerpo, junto con el cerebro que lo hace funcionar, entonces, estarías ciertamente obligado a aprender cosas “por tu cuenta”, ya que toda enseñanza verdadera debe provenir de tu origen…..» Tú no te has creado a ti mismo, y no obstante, haces de la vida una recreación de ti mismo, y al hacer esto, tratas de probar que eres tu propio origen, tu propia fuente.»…

» Mientras te sigas pensando como un cuerpo, es más fácil aceptar que tu exclusión del paraíso es una decisión de Dios y no tuya. Crees que puedes agradecer a Dios algunas cosas, y culparle por otras.

» Y así es como le das a Dios un poco de fe, y aprecias tu libre albedrío, el auténtico dios del yo separado.

» Tu afán de proteger el libre albedrío es lo que nos lleva a tener que separar la disposición de tu  percepción del libre albedrío. El libre albedrío es el último bastión de tu ejército separatista, la última línea de defensa, el sitio donde se librará la última batalla. Pero antes de llegar a ella, lo que este curso y tu Padre desean es que estés dispuesto a cambiar de opinión acerca de la necesidad de pelearla.

» Dios nunca te arrebatará el libre albedrío… »

» ¿Qué es este consentimiento que se te pide dar? Puede presentarse de muchas maneras y se le pueden dar muchas formas. Puede tratarse de una disposición a cambiar de opinión, a cambiar tu mentalidad, o a permitirte estar abierto a nuevas posibilidades. Puede ser un cambio de actitud en tu corazón, o una disposición a siquiera retirar por un momento tu miedo y la protección que le das a este. Pero lo que esta disposición realmente consigue es permitir que tu llamada resuene, tu llamada a amar y a ser amado. Es estar dispuesto a recibir amor de tu Fuente, y a ser amado por quien tú eres. ¿Es acaso demasiado pedir?

» Es una llamada que no proviene de la debilidad sino de la fortaleza, y que no se dirige a la ilusión sino a la verdad. Es una llamada cuya respuesta llegará pronto hasta ti sobre alas de ángeles, en un revoloteo que tu corazón sentirá, pues ellos son también uno contigo. Puede sentirse como soledad, pero solo durante el breve instante en que esperas su llegada y sientes el vacío que ha sido abierto para ello.

» Esta llamada no requiere que hagas nada excepto permanecer fiel a ella. No necesitas pensar en ella, sino simplemente dejarla ser. No necesitas ponerle palabras, pues estas no pueden expresarla, así como no pueden enseñarte lo que es el amor —o que el amor, es. No necesitas enfocarte en dónde podrías encontrar amor, pues el amor te encontrará a ti. No necesitas enfocarte en dar amor, pues no puedes dar lo que aún no conoces, y, cuando lo conozcas, no lo darás sino que se extenderá naturalmente desde ti en milagros llamados amor.»

VI. capítulo 12

Hablemos sobre la comunicación desde nuestro Yo en Unidad a través de la interpenetración de los sentimientos. Y sobre la reunión, ahí dentro de la Mente, con quien ya consiguió esa comunicación perfecta en este planeta de tantos desvaríes variados 🙂  … :

Es curioso ver cómo la voz que dictó este “segundo curso de milagros” (recordemos, interiormente dictado a Mari Perron)…
…la voz… solo está pidiendo lo de siempre:

que nos unamos dentro personalmente con ella, para así “conseguir” algo que en realidad ya ha sido conseguido, pero que tenemos de cierta forma que actualizar para nosotros, en concreto.

Y es que nuestra “relación con todo” (recordar nuestro “mantra” preferido del curso de amor, en el breve capítulo 32… que vimos hace poco…)… nuestra relación con todo ya es…, y ya es única… una sola… y ya está ahí, de cierta forma a ser desplegada.

Nuestro Cristo, el Cristo en ti… como relación con todo, como esa parte de Dios que ya es una relación de cada espíritu con todo… está a la espera PARA NOSOTROS… para “subirnos” a ese lugar del cual nunca en realidad hemos “bajado”… en Unidad de Amor, en espíritu.

Por tanto aquí, en este mundo, no se trata en el fondo ya de “conseguir” nada, de “lograr” nada…, nada más que una reunión interior.

Hemos visto que llamamos “Cristo” a lo que Dios ha hecho, que de cierta forma es nuestra identidad eterna en la Unidad de Amor (y no es lo que nosotros hemos fabricado, que es eso que la voz de nuestra Unidad de Amor viene llamando “el ego”).

Llamamos “Cristo” a esa “semilla” que tenemos dentro, semilla del origen…, de todo posible recuerdo que nos reúna con Nosotros Mismos…, en la Unidad que siempre es, que siempre ha existido, la unidad de la “Trinidad”…, de “Padre”, “Hijo”, “Espíritu Santo”.

Basta con ponernos ahí, con colocarnos ahí, en “el Cristo en nosotros”… en “el Cristo en ti”, como decía la voz en el Preludio. Y para ello, simplemente, como niñitos…, vamos a “agarrarnos de la mano” de quien ya lo consiguió.

Por eso todo se trata de poder RESONAR, de dejarse RESONAR… con el “espíritu” concreto…, con el “evento del espíritu”…, con ese evento concreto espiritual “donde” se consiguió “hacer” personalmente eso (el evento “la vida de Jesús”… un evento espiritual que refracta dos Vías de las que luego el curso va a hablar… la vía de María, y la vía de Jesús).

Ahí se consiguió plenamente para este planeta tal reunión. Se hizo definitiva la reunión de esas dos voluntades que nunca estuvieron separadas (la del Padre y la del Hijo… la Creación y la creación)… esa unión en la Unidad de Amor que es Nosotros Mismos en una sola mente con la del Padre, con la del Hijo (el cual somos y del cual salimos)… y con la del Espíritu Santo (una cita del cap. 12, como dijimos):

«Mas fue necesario solo uno que, haciendo uso de su libre albedrío, uniera su voluntad a la del Padre, para que esto se consiguiera para todos. Esto es todo lo que significa la corrección, la expiación o reconciliación, y esto es todo lo que hace falta que aceptes. Únete al hermano que hizo esta elección por todos, y te reunirás con el Cristo en ti.»

Ver todo como un regalo nos ayudará a tener una percepción verdadera, elevándonos por encima del “campo de batalla”.

Antes, en el capítulo 10, hemos visto que ese “elevarnos por encima del campo de batalla” era también literal, aparte de ser una descripción más “conceptual” de cómo habitaremos el mundo, plenamente, pero sin “ser del mundo”.

Hemos visto que eso tiene su traducción en la percepción, y de una forma concreta.

Como resulta que tenemos un cuerpo sin ser él, sin ser el cuerpo… diríamos que somos “espíritu”, espíritu “mirando” (conteniendo) esta película de cuerpos.

Pero entonces debemos tomar la “mano” (la mano espiritual, dentro de la Mente)… de alguien ahí dentro de esa Unidad de Amor espiritual… debemos dejarnos tomar de la mano… para que este hecho tan aparentemente “nuevo” no nos asuste.

Es decir, vamos a agarrarnos de la “mano” de quienes están con nosotros “en espíritu”, mirando esta película con nosotros…:

– los “espíritus” del resto de personas con quienes quizá vayamos uniéndonos en meditación (pues ellos son Unidad espiritual con nosotros… ellos son ya su “una sola relación” con todo y todos…)…

– o los espíritus, también personales, pero ya digamos no “encarnados”…, de otras personalidades “ascendidas”, o de ángeles, etc., etc…..

Nos tomamos de la mano tierna de esos espíritus… de esos espíritus que hacen que esto sea algo gozoso y no traumático… y entonces, con esa mano… podremos experimentar de muchas maneras nuestro aparente “estar en el cuerpo”… en este otro modo de habitar el mundo que de cierta forma se sugería en el cap. 10 de forma muy concreta… abriéndonos pues lo más inocentemente posible, es decir, sin miedo…, abriéndonos a las consecuencias que tiene en nuestra percepción el hecho de que en realidad estamos “en espíritu” mirando la película de cuerpos.

De hecho, ese “ahí arriba”, que es accesible aquí y ahora, supone experimentar nuestro Yo en Unidad, donde suponemos que por ejemplo la “telepatía” se hace natural y se hace un mero efecto de una unión o comunicación más profunda y muy simple (si es aceptada y vivida dentro desde esa unidad espiritual que en realidad contiene toda forma…)…, una unión a la que este curso nos va abriendo lentamente, hasta que llegue a presentar en sus páginas, y de forma muy simple y algo más concreta… lo que supone esa comunión o comunicación e interpenetración de los espíritus, relacionándose de cierta forma a través de sus sentimientos… de forma digamos “consciente”… pero sin confusión.

Así que vamos avanzando otra vez hacia ese tan divino y breve capítulo 13… donde, de otra manera, como en el curso de milagros, se nos invita a la percepción inocente…

…a ver solo el espíritu del otro…
ver lo que nos resulta familiar…
sentir solo esas percepciones sutiles… inocentes… recuerdos de un ahora eterno…
teniendo o siendo el mismo espíritu, pero sin ser iguales.

Esto lo podemos hacer en presencia de otros… “lo deberíamos” 🙂 hacer…
o bien “en meditación”…
intentando sentir solo lo puro de los demás…
lo que es compartido sin ser igual que nosotros…
siendo lo mismo sin ser igual…
pues se trata de ese encaje del espíritu…
donde todos somos una sola relación… aunque cada uno lo es a su manera, pero ya universalmente, con todos y todo…

VII. una breve conversación básica de refuerzo mantenida con A.

I:
Sabemos que la verdad no está en un libro; que estos son herramientas para reunirnos en la verdad, con ella.
El curso de amor no contiene meramente “partes copiadas” del curso de milagros 🙂 , como nos ha dicho alguien.
UCDA una invitación más, que de cierto modo extiende las del anterior.Creo que el curso de milagros deja claro que no hay que preocuparse por defender nada… por defender las formas… pues la verdad se defiende sola…
el amor triunfa simplemente siendo.
Sin embargo, todos nos hemos visto en algún momento en la tentación de querer defender un curso… una forma, una manera de expresar, una coherencia mental-intelectual.UCDM deja claro que lo nuestro es la unión, que lo que nos cuesta es la unión…Este curso, UCDA, va en ese sentido a resaltar eso.

Y es en parte para que podamos sentir nuestro apego a “meras formas”…, a las formas de decir las cosas, o a los mecanismos mentales, de pensamiento, que podamos haber agarrado con demasiada fuerza.

Y como sabemos… nadie queremos tener la razón… 🙂

Ya que todo se trata de no buscar excusas que nos hagan encontrar más y más separación por todos lados… en vez de sentir esa unidad sutil, esa unidad que vamos a sentir siempre que podamos… esa unidad de un Espíritu que es en cada uno El Mismo… sin ser igual.

Recordamos que el curso de amor está invitando y expresando el “hecho” de ser ya una sola relación santa.

A.
Y tambien jijij…. en realidad todo es un curso completito!

I.
uno de los “problemas” fundamentales que como vimos parece que UCDA intenta tratar… es el de nuestro apego a la coherencia meramente mental-intelectual; es un apego a una cierta idea de “aprendizaje”…, una idea que de cierto modo boicotea nuestra unidad de amor…
UCDA no condena ese apego…, sino que simplemente lo enfoca… trata con ese apego… un apego a las formas, a nuestra identidad antigua, una identidad de la cual nos queda algo o mucho… una identidad que se aferra a la forma de aprender del “yo separado” .

El curso de amor invita a aprender a “aprender en Unidad”, ya.

A.

llegó el momento de aprender en unidad… y en el camino estamos.

I:

Si te diste cuenta, A., afirmaciones como la de que “el mundo es una ilusión” (que a veces defendemos muy férreamente, como Gary Renard lo hace para ir “contra” el curso de amor…)..esas afirmaciones… las usa nuestro ego para no sentir la vida como regalo, es decir, para no sentir Todo como un regalo… pues la vida sería Una… una sola… una unidad.

Y si el mundo es ilusorio, es porque nos tapa eso… no es porque “no exista”… a su manera.Aunque… “el mundo” realmente no exista… (no existe en el núcleo del Abrazo de lo que sí somos…)… sin embargo… “la creación” en general (y no la tapa que le ponemos “haciendo un mundo” de ello)… la creación física… es el instrumento del que nos encargamos ya, sí o sí… y todo lo que “tenemos”… para dejarnos expresar plenamente como lo que sí somos (reales en la Creación)… para volver a sentir que la vida es una sola, y que, como ella es un regalo… todo lo es… todo es un regalo…

A:
totalmente de acuerdo, todo parte del amor , este donde este y en el punto que este…
Pero nuestro ego es el que separa lo bueno de lo malo.. Pero incluso el ego viene del amor y eso muchas veces se nos olvida.

I:
sí, digamos que “viene” del amor, el ego, en el sentido de que “ver el ego” en los demás no tiene que reforzar dentro nuestra propia opción por el ego…sino la idea de bajar al Abrazo… bajar a sentir dentro el espíritu del otro, el corazón del otro, que es unidad con elnuestro…Así que si nosotros NO nos aferramos a la posibilidad de solo sentir ese amor, subyacente al ego de los demás… pues no hacemos ningún “curso”… y estaremos “reforzando ego”, parece 🙂

A:
Pues a seguir trabajando en unidad para el amor!

I:
eso de que el ego separa lo bueno de lo malo lo tendrías que explicar 🙂

A:
Para mí todo existe,
y en el primer curso de milagros lo único que hace es explicarte para que entiendas desde qué punto lo estas mirando, y para que reconozcas tu ser…

I:
el ego sería el sistema de creencias bajo el cual proyectamos …
y así, nos movemos en unos parámetros mayormente inconscientes, que nos dicen lo que nos vendrá bien, o lo que nos vendrá mal…… y nos lo decimos “por nuestra cuenta”… sin querer dejar pasar el miedo subyacente

Es lo que has dicho, justo eso, dicho de otra manera.
Es eso que has dicho: “entiendas desde qué punto lo estás mirando”…

…para que reconozcamos y dejemos pasar el miedo…
para que este se pueda disolver gracias a estar meramente dispuestos a verlo… sintiendo “sin miedo”…Es el miedo subyacente a toda una perspectiva, una perspectiva que es “todo un mundo” (esa perspectiva sería lo que es “el mundo”…, el concepto de “mundo”)…

A:

Pues a eso me refería; el ego es una herramienta de trabajo que utilizamos para experimentar en este mundo físico; y desde el ego vemos lo bueno y lo malo; lo hacemos todo desde la dualidad.
Y cuando empiezas a reconocer esto, estás listo para trabajar en unidad en el amor… todo es amor.

I:
pero ahora es el gesto inverso… hacerlo todo desde la unidad, aprender a aprender en Unidad, la unidad de amor…
para no seguir la voz del miedo…Es un plan de salvación para una “realidad” física donde el “Cielo” tiene prisa, como dijo la voz al principio de dictar UCDM.
Así que si eso que has dicho… eso de la “herramienta”… se siente realmente desde el espíritu… pues será genial (cuando casi ni hace falta decir nada).

Lo que pasa es que eso no valdría como afirmación en general, y por eso se dan cursos como UCDM… que son tan “golpe” en la mesa, golpe que el Cielo hace en esta realidad… invitando fuertemente a que centremos nuestra identidad en el Abrazo dentro… y no donde usualmente está, en los tejemanejes de las creencias relativas a la supervivencia física.

UCDM era esa invitación fuerte, recuérdalo… a una “identidad nueva”, en lo que llama el tiempo de Cristo (para nunca más situarse en la posición de “aprender en separación”).

UCDA era una invitación a la estabilización de esa identidad…, que ya se sitúa en la Unidad de Amor, y “aprende” desde ahí… sin esfuerzo… sin la idea antigua del aprendizaje.

A:
Sí, y es genial!!

I:
Una afirmación que quizá nos podría valer, apoyando la tuya, quizá más universalista 🙂 …:

el ego es una herramienta que solo es útil (mirando desde el espíritu)… que solo es útil por los regalos que tiene que entregar… al ser entregado a la Unidad de Amor… al entregar esa capacidad para los fines del Amor, en un mundo nacido del miedo.Al principio el curso de milagros no nos dice que el miedo era simplemente necesario para experimentarnos siendo lo que no somos…
No podemos ser simplemente neutrales ahí…
¿Por qué?
Porque si bien todo evento es en el fondo neutral… ningún pensamiento lo es…No nos hemos perdonado lo suficiente quizá… y por eso se necesitan afirmaciones como las del curso de milagros… pues hay que darle una “patada” al ego…, mejor dicho, a nosotros mismos… acostumbrados a “hacernos identidad” con lo que creemos que es la única manera de hacerse identidad, la única forma de integrarse, de hacerse un “uno”…Creemos que solo hay esa manera que viene del miedo… del miedo que resultó de la creencia o “fuente” inicial de distorsión…, la creencia en la realidad de la separación.

Y ya solo ocurre que dentro hemos decidido dejar de seguir jugando al pinpón 🙂

A:
A mí me encanta cómo me lo enseñó kuan ying… que somos una energía única, basada en todo, que se extiende llevando su esencia a todos los rincones, con todo su aroma, pero a la vez con un distinto sentimiento, y que vuelve a la unidad cuando ha recorrido todos los posibles de la unidad….
Así que ciertamente el curso de milagros no nos explica que el miedo fuera necesario para experimentarnos siendo lo que no somos…
Pero también hay gente del curso de milagros que piensa que no estamos aquí para experimentar lo que no somos…, sino para experimentar el amor.

I:
Y todos tenemos razón, “ellos” también… si dicen eso…
pues en realidad, como ellos y nosotros siempre hemos “sido amor”… como hemos sido siempre relación-amor… una sola relación, todos con todos…
entonces…
es inevitable que se dé lo que decimos,Las dos cosas son complementarias.Estamos “aquí” (y siempre hemos sido amor (es decir, en realidad nunca hemos salido del Cielo))…
estamos aquí…
“para experimentar el amor”…, como dicen “ellos”;y entonces…, experimentándolo… experimentando dicho Amor…
el Amor habrá experimentando lo que es “creer no ser amor”…
…y lo que es “luego” volver a ser amor… amor que experimenta sus propias ilusiones (el Hijo creando hijos jugando en universos privados, que nacen “de golpe” en cada mente)…

Si ya te pones en el lugar del Amor, entonces, en general sí estamos “aquí”, como dices: “para experimentar lo que no es Amor”.

Pero, si no sentimos fuertemente que ya somos Amor y solo amor… si no te pones y te colocas bien en ese Sillón 🙂 … entonces… la consigna sería más bien la de que: “estamos aquí solo para experimentar el amor…” 🙂

A:

síii.. lo sé, no quise separar, sino solo hacer referencia de comentarios que se hacen, para entender mejor…

I:

sí, ya sé que sabemos… 🙂 pero así lo dejamos todo aquí bien cuadrado… 🙂

Dejar “claro” esto parece básico… aunque la “claridad” al final tiene que ser resultante de unirnos dentro con nuestro corazón…
con quienes nos acompañan ahí bien dentro… como sabemos…
y así aceptaremos unión más fácilmente con todo y con todo el mundo…
que es lo que ya son y hacen esos “espíritus” que desde dentro nos soplan estos cursos
🙂

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