Comentarios y repasos (8): T-I.5. Encerrados sin Espacio de Ser; memorias divinas   Leave a comment

imagen corazón en círculoÍndice:
I. T-I.5
II. encerrados sin el Espacio del Yo espacioso
III. memorias divinas

___
_

I. capítulo T-I.5

En la humanidad hemos tomado la decisión por sufrir

Vamos repasando los Tratados del curso de amor, en el segundo libro, que es un acompañamiento para una especie de “práctica final”… en cuanto a deshacer el sistema de pensamiento del ego, de la separación… y con ello deshacer el miedo subyacente.

¿Cómo se deshace esa decisión que el humano ha tomado por el sufrimiento?

La raíz es que rechazamos “inconscientemente” el estado natural de Unidad…, un estado de certeza y observación dichosa, pacífica, que podemos “ejercitar” incluso estando en lo físico, pues para eso es finalmente lo físico (y así este mundo físico se “re-crea” y de cierta forma se “unifica” en dirección al centro, de nuevo hacia el centro).

Lo haremos, recrearemos el estado natural de Unidad… aunque nuestro modo habitual de estar aquí en lo físico haya rechazado esa posibilidad durante un tiempo ilusorio tan “largo”… dándonos toda esta aguda experiencia de “la dualidad”… al identificarnos con el Error que ahora sabemos que la Percepción es…, en vez de jugar con ella como seres espaciosos de Conocimiento… que juegan a entregar un simple error.

Esta entrega, como decía el curso de milagros… o esta “derivación”, en palabras de Alejandra Casado… es nuestra única “tarea” aquí, en este mundo donde ya no se trata de venir a buscar “quiénes somos”.

Se trata de SER YA quienes ya somos, pues ya somos completos…, reconocerlo aquí… en esta Nueva Era… para poder sentirlo en lo físico… respondiendo con nuestro “Ser unido al Origen”…, dejando que todo pase… que Todo, pase.

Dejamos que todo pase… que Todo, pase aquí… le invitamos… sin miedo a ser la nada de ese Todo… sin miedo a serlo Todo en esa nada.

Y debemos hacernos conscientes de que somos nosotros mismos los que rechazamos el estado natural…, ya que no hay nadie más que nos haga nada a nosotros.

Nosotros mismos rechazamos nuestro Ser, nuestro Yo en Unidad (la parte nuestra unida al Origen, al “Creador”… al amor abstracto)… debido a estar alojados en un cuerpo en una “actitud de separación”.

Y no hay ningún problema en esto. Podemos seguir y seguir. No hay culpa. Es creación de experiencia.

Pero la semilla de la llamada a otra experiencia…, a la experiencia de la resurrección desde lo físico…, vemos que ya ha sido desde hace mucho tiempo fuertemente plantada en nuestro planeta.

Estábamos pues alojados en un cuerpo pero alimentando inercialmente, y como “sin querer”, un sistema de pensamiento muy concreto: el sistema de la separación y sus creencias –el llamado “ego” en el curso de milagros y un poco también en el curso de amor, que continúa UCDM para quien le haga falta más.

Lógicamente, primero tenemos que querer crear aquí un “estado de Unidad”, para no seguir aprendiendo separación, al estar meramente “vibrando” en separación y “enseñando” separación desde dentro… desde el contenido de nuestra Mente.

Para ello, todo el primer libro del curso de amor, y también cómo no el curso de milagros… y sobre todo los mensajes de nuestro Ser dentro…, nos daban algunas sacudidas en la “lógica” sobre la que se asienta nuestra experiencia.

Nuestra experiencia se asienta en habernos construído un extraño concepto de nosotros mismos y de la “relación”, que es lo que se trata de deshacer y de sustituir con ayuda del primer libro.

Ahora, en este segundo libro, se trata de intentar ponerse más “manos a la obra”… para realmente “iluminar” estancias oscuras, secretas… para sacar lo que haya que sacar de “oculto”… al realizar la contemplación honesta y la sustitución del sistema de pensamiento del “horror” y sus creencias (“estamos realmente separados de alguien o algo”).

Tenemos pues que siquiera querer “reconectar” con esa parte de nuestra “mente más abstracta”, la “Mente”… que nunca estuvo separada de su “Creador”, es decir, del Amor que está en el centro de todo y en todas partes por igual.

En ese centro tenemos todos a nuestro “Ser o Yo espacioso”, “alojado”…, y desde ahí estamos en realidad “observando neutralmente” todo este sueño, con muchos “amigos” –este sueño de “cuerpos separados” que juegan.

Tenemos pues que hacernos receptivos al constante “mensaje” que exclusivamente para nosotros nos da la Unidad de Amor… y receptivos a su manera exclusiva de dárnoslo a cada cual… pues nadie conectará igual con su Ser o Yo en Unidad.

Cada camino es hacia dentro y completamente único.

Para verlo así, y “practicarlo”, tenemos la segunda parte de este segundo libro del curso: el Tratado sobre la Unidad.

En esta primera (el primer Tratado sobre el arte del pensamiento) se nos dan algunas pistas por si nos hace falta “sintonizarnos” más…, previamente a la tarea central del segundo Tratado.

En el capítulo 5 nos comenta algunas cosas sobre la “nada” y el “todo”, cosas que recordaremos con una mirada más amplia, tremendamente clarificadora… en el tercer libro.

Dice:

«Pero existe otro aspecto que guarda relación con el temor a la unión del que hemos hablado mucho en este curso. Se trata de un miedo de la mente humana, ya que no puede comprender ni el todo ni la nada, ni lo eterno ni el vacío. Mientras que aquí a menudo hemos descrito tu sistema de pensamiento como algo demente, es esta demencia lo que temes que pueda ir a más a medida que te acercas a la verdad. Esta es la parte de ti que cree que esta comunicación es en sí una locura, que cree que contemplar los milagros es una locura, y que da la bienvenida y a la vez teme las visiones y capacidades que consideras que están más allá de tu potencial.

» 5.5 Este miedo al todo y a la nada es miedo a Dios, miedo a la vida, miedo a la Creación, miedo al Yo, al Ser… puesto que solo existen el todo y la nada.

» 5.6 Una parte de ti es consciente de ello y tiene tanto miedo al todo de toda cosa, como al vacío de la nada. Te sientes como si te dirigieses hacia “algo” desde algún lugar, pero ni ese “ahí” ni este “aquí” los sientes como lugares plenamente reales.»

Para “hacer real” nuestro aquí sin-sentido… tenemos el arte del pensamiento de este primer tratado… un arte que es como una manera más de “detenerse” y de pedir reconexión.

En esta reconexión, y en la tarea de los Tratados, nos pueden ser de ayuda las palabras de Alejandra Casado sobre el marco teórico en el que estamos: que somos un desdoblado “enloquecido” por la experiencia que se provoca a sí mismo al querer SER el error y parecer conseguirlo a través de este plano de lo físico.

Este desdoblado debe entregar al Original, no al Doble… todos los errores que son naturales en la percepción en tanto que percepción… y no identificarse más con ellos… pues nuestro único “problema” es como dijimos que queremos SER el error… en vez de simplemente detectarlo y observar la lógica (el Doble desplegaba la pregunta sobre la identidad y sus valores, el primer “error” o incertidumbre sobre “quiénes somos”…, lo desplegaba en unos planos “descendentes” de “desdoble”… los del Desdoblado…: que “somos” nosotros ahora… y que constan de varios errores: supervivencia-reproducción, protección-seguridad, competencia-comparación).

La “culpa” artificial que inunda nuestro planeta hace que nos veamos impulsados así como exageradamente… impulsados hacia fuera de nuestro Yo espacioso… y con ello nos creamos “la película” de modo tal que provocamos ese invento nuestro: el “sufrimiento”.

En la práctica que estos tratados alientan, vamos a formarnos una especie de “Yo elevado de la forma”. Con él vamos a conseguir una especie de “unión final” con nuestro Yo del espacio, o Yo espacioso —a más tardar en el tercer libro.

Por eso, el tercer libro cumple el papel de realización final de la unión… es el “unitivo”, el de la unión final.

El segundo es “iluminativo”: para empezar a reconectar, a amigar con Dios realmente… dejando pasar realmente nuestra luz a las sombras, sin hacer nada más que un movimiento “lógico” que tiene que ver con creencias e identificación.

Y el primero era una especie de conversación, para idear la “purificación” o purga de nuestras concepciones más elementales sobre lo que es la relación, el amor, nosotros mismos…

II. encerrados sin el Espacio del Yo espacioso

Sabemos que estamos encerrados en nuestras propias proyecciones… que nos hacen no aceptarnos al mostrar no aceptación de “los demás”… quienes solo son recipientes de nuestras proyecciones.

Pero, si seguimos con paciencia, hallaremos más sentido de amplitud… nos sentiremos muy grandes recordando nuestra amplitud también en lo físico, al conectarnos a nuestro centro.

Quizá recordáis de pequeños una sensación en la cama que más gente tendría: era una especie de sensación como de que todo se agrandaba, pero que eso era yo a la vez… como un espacio enorme inflándose…

Y ahora, con lo que nos comenta este curso de amor, ya sabemos que esa es la presentacion del Yo espacioso… de nuestro Yo que ya está unido con el resto… y que es como si “observara” los cuerpos… y que como órganos tiene sentimientos, no órganos físicos.

Esto lo comentábamos o anticipábamos en las dos entradas sobre una parte del curso que está mucho más adelante, la de “Los Días”: aquí y aquí.

Quizá os habéis encontrado siendo ese Yo en alguna terapia, meditación, etc.

Es ese Yo o Ser que somos y a la vez “nos alberga” como “aventura corporal”.

Es ese espacio “original” de cierta neutralidad… de una paz y un amor que vienen del Centro… y que están más allá de todo lo que aquí conocemos como “paz”…, cuando estamos descentrados aquí como Desdoblados.

Como Desdoblados, sabemos que vamos “creando” todo el rato una cierta “experiencia circular” aquí… al reaccionar a nuestros errores de percepción… al reaccionar a nuestras proyecciones.

Y sabemos que dichos errores son el destilado de nuestro cultivo mental… es decir, de un cultivo que realizamos en nuestras poderosas mentes: el cultivo del sistema de pensamiento de la separación.

Es el Yo o Ser que puede albergar y ya alberga al cuerpo… que es Espacio, y a la vez un “ojo” en todo.

Y que, al no estar nosotros presentes en él… presentes en ese Yo… creemos ser el cuerpo.

Hay muchos métodos para “hacernos grandes”… mismamente siguiendo el curso de milagros, que es ese antecedente al curso de amor que aquí vamos “trabajando” un poco, y que vamos revisando (revisando su traducción, ahora ya por el segundo libro).

El curso de milagros de cierto modo se bastaba a sí mismo si conectamos con nuestro centro y dejamos para siempre de interpretar. Pero nuestro afán por ser desdoblados es muy tramposo… y así, se nos dan más y más herramientas que intentan asegurar que no nos vamos a construir por nuestra cuenta más “egos” de sustitución.

De estas herramientas tenemos varias comentadas en el blog (algunas veces traducidas desde cero, o a veces revisamos la traducción, etc.)… y una es este curso de amor. También comentaremos sobre Alejandra Casado, como hicimos ayer.

Recordamos pues que en la vida vamos hacia una mirada “lógica”, como dice Alejandra… sobre nuestro papel aquí en el Desdoblamiento. En nuestro curso de amor, UCDA, hablaremos mucho de “observación”.

Esa mirada nos reunirá quizá con “otros” y con nosotros, en unidad, en un tipo de compartir “espacioso”… que surgirá a su vez a partir de nuestra confianza en el compartir aquí “en lo físico”.

Esa mirada nos reunirá en ese Espacio Olvidado del Yo o Ser espacioso…, donde nuestro ser parece simplemente ser, y observar ya en plenitud el devenir del tiempo.

Desplegaremos asi la misma mirada sobre este mundo que sugería UCDM: cambiar el propósito en la mente, pues todo se dio por nosotros alojar un simple propósito (separación).

Y lo hacemos voluntariamente… como Vida que vive “en servicio a Dios”, es decir, en servicio al centro de todo… donde también está “nuestro centro”.

Así que solo nosotros podemos deshacerlo si nos damos cuenta de que somos “mente”, es decir, un ser aquí incomprensible, pues nos contiene… pero un ser que elige propósito en ese nivel tan digamos “global”.

Como vemos aquí en el sueño de cuerpos, luego nos olvidamos fácilmente de que somos mente… es decir, de que nosotros somos los que aposta hemos elegido “propósito separación” para servirnos de él en la aventura de “no ser quienes somos”… y así servirnos a nosotros mismos como “dioses” que se ven desde fuera… es decir, que consiguen que “Dios”, el Centro, la Fuente Primera como Amor-Relación que lo abarca todo… pueda verse así como “desde fuera”, gracias a nosotros como partes de una especie de “Dios evolutivo” (pues la Creación es eterna transformación en múltiples vías).

Pero ¡ay! Ay lo tontas y dolorosas que nos parecen todas estas historias de identidades… de cuerpos y sus asechanzas…

Finalmente, entre tanto absurdo, sentiremos más ese “saber que no somos víctimas”… sentiremos quizá que el absurdo no era tan absurdo, cuando nos demos cuenta con todo el ser, aun estando en lo físico, que literalmente fabricamos todo un universo a cada instante.

¡Pero qué amplitud es necesaria para poder acoger toda esta locura!…

La locura de que estemos viviendo tantas peliculas de desamor, descuido, absurdo… la locura de proyectar todo un universo privado solo para la aventura de un yo separado que parece a veces tan poca cosa…

… tanta locura solo para de cierto modo hacer crecer nuestro sentido de quiénes realmente somos… experimentando hasta los últimos de detalles y en infinitas versiones precisamente “lo que no somos” (yoes separados)…

… y así expresamos nuestro “desamor” hacia nosotros mismos en la pantalla de las relaciones exteriores, en este aspecto exterior de la Vida… en esta pantalla y esta paleta de colores que es el mundo.

… y como dijimos… todo para ver qué es eso de “no ser quienes somos” (separacióN)… y así poder sentir lo que sí somos, en la experiencia… poder experimentar lo que sí somos (no solamente serlo y ya está).

Y para volver a sentir quienes somos… debemos solo informar a nuestro origen del “error”, como dice Alejandra.

Solo somos informadores del “error”: y “error” es una descripción neutral… “error” no tiene carga de juicio… “error” es cuando limitamos, no aceptamos identidades y no las dejamos ir… y así damos carga a nuestro modo de resolver la cuestión “quién soy”… a nuestra retahíla de “errores” que pretendemos ya no cargar.

Error es cuando competimos o comparamos (y nos lo creemos)… es cuando sufrimos temiendo por sobrevivir fisicamente, o por estar desprotegidos o haberlo estado… siendo que el temor atrae más temor, la simple experiencia sin observación… la experiencia de un tipo (temor) a la que no aplicamos observación o derivación del error… atrae más experiencia de ese tipo (temor).

Ahora que nos haremos algo más maduros espiritualmente hablando…, sabemos que solo estamos aquí, recreando el Desdoblamiento, para informar del error… para verlo sin carga… para “observar desde el espacio” de nuestro Ser.

Para ello, este primer tratado del segundo libro de UCDA quiere de nuevo que primero reconozcamos nuestro Ser, o Yo… que no es el cuerpo … sino un ser unido a la Fuente de todo… y por eso están ahí “los milagros”, tal y como son… naturales y gratis… como una llamada al Ser para un cambio completo de chip sobre lo que somos.

Cambio completo en la identidad de un ser ficticiamente separado, como creemos estar… que se separó en su experiencia, al separar la pregunta “quién soy” de la respuesta… que está adentro… para jugar.

III. memorias divinas

Leemos la parte de Un curso de amor: tratados, I-6.

¿Qué es mentalidad milagrosa?

Todo este primer tratado es para animarnos a usar esa forma de entrega (o de derivación, o de ponernos “en el Cero”) que es el arte del pensamiento.

Esa entrega es querer “ver todo como un regalo”…, y recordando siempre que la palabra “pensamiento”, en su forma más básica, simplemente querría decir “tener en cuenta”, un mínimo “contar con algo”, un abrirse a contar con algo más.

Nosotros decidimos desde aquí, en lo físico, qué es lo que queremos “tener en cuenta”, considerar, pensar.

Con nuestra “mente” decidimos con qué asociarnos; decidimos qué recordamos aquí, pues, como sabemos, el ámbito de nuestra “experiencia” no está limitado al que parecemos haber tenido exclusivamente en esta vida (ya que de cierto modo somos eternos “creadores” de experiencia).

El arte del pensamiento simplemente es “contar con el Origen”, agradecer por el regalo que la vida es en general, y vaciarse de nuestras proyecciones invocando la relación que ya somos en unidad.

Por medio del arte del pensamiento, o de la “oración” (de este “rezar” que es en lo que se va a convertir la vida entera…, como proceso interior de constante entrega)… por medio de eso… recordamos “la verdad” aquí, en lo físico.

Ya que, como dice en este capítulo 6:

«La oración hace esto porque es el acto de elegir la unión de forma consciente.»

Y es que de cierto modo,
en este nuestro mundo físico…
…en este mundo de “fabricaciones”…
…estamos aceptando aquel “mundo original”…
el mundo original ya “unido” de nuestro “espíritu”…,
…ya cohesivo, coherente.

Estamos aceptando, desde aquí… ese mundo original,
así como reuniéndolo con este otro “mundo físico”…
… el de los sueños de separación.

En este “mundo físico”, nuestro espíritu parece pedir a gritos “entrar”…
entrar a “manifestar Creación”, dentro de nuestra “fábrica de formas” que quisiera eternizarse “por su cuenta” (pero que no puede sin la eternidad que ya somos).

El espíritu parece pedir a gritos entrar aquí,
así como a “manifestar” otro tipo de relación,
… la relación que cada uno ya somos en unidad con todos y con todo…
—en vez de ser, el espíritu, solo “indirectamente” usado.

Y es que al “espíritu” parece que aquí lo usamos solo indirectamente.

Es decir, a esa “energía cohesiva”, o “amor”, que ya somos todos en relación y unidad…, aquí… en estas sombras chinescas de formas, que hacemos indirectamente con “nuestro” espíritu… aquí… nos parece lejano dicho espíritu.

Nos parece solo “algo útil”…
útil para por ejemplo inspirarnos…
y no tanto para regresar a Casa,
y hacer así que las formas que en el fondo están dentro nuestro lo hagan con nosotros…
no lo “usábamos” tanto, por tanto, para volver a ser Creadores…
para volver a Ser Creación, a imagen y semejanza de nuestro Origen.

Este capítulo 6 habla muy claro sobre el papel de la memoria en tanto que permite la relación.

Pero claro, igualmente la memoria parece poder sofocar las relaciones cuando nos aferramos a las proyecciones de unos sobre los otros…, como tanto parece suceder en este mundo, con los programas que acarreamos… con los programas de la identidad familiar, social.

Aquí dice algo que podría valer para hacernos una “idea neutra” de qué puede ser “la personalidad”, en un sentido diferente del que pudiera darle el “yo separado” a ese “concepto” de “personalidad”:

«La memoria, o tu forma de relacionarte con las experiencias pasadas, es lo que convierte en único a cada individuo.»

Dependiendo entonces de cómo nos relacionamos con las experiencias… con las experiencias pasadas… vamos expresando una parte de nuestra “personalidad”.

Así, expresamos una especie de “personalidad” aquí en estas vidas… o digamos que nuestra “alma” lo hace… o que ella lo es… más o menos abierta al origen espiritual.

Y quizá podríamos decir…: nos recreamos como “alma”… como un “alma” más o menos “expresada de nuevo”, y más o menos “libre” de programas identitarios, etc…., en el “camino” de centrarse en el Ser unido al Origen, al “Creador”.

Y entonces, aquí, a lo físico… y en esta especie de “nueva era” donde cada uno está destinado a ser “la segunda venida de Cristo”… aquí, en lo físico…, ya solo venimos a aclararnos con ese tipo de expresión personal… de expresión de lo que podríamos llamar “la personalidad”.

Venimos a abrir al Ser esa expresión o ese fluir; venimos a que dicho fluir sea como suavizado, unificado… en ese Yo en unidad que somos, y que ya está unido a la eternidad que somos.

Al unirnos con ese Ser o Yo en Unidad, permitimos que nuestra personalidad sea “fertilizada” por la Unidad real de amor…, para “ser únicos”, como decía arriba la cita… pero únicos desde el “todo”… en el “todo”… como un “todo”…:

únicos en unidad y relación “desde el Origen”, al entregarle todo a este…,
al derivarle todo al “Creador”…,
tan solo por haber aceptado reunirnos con esa parte de nuestro Ser, unida al “Creador”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: