Comentarios y repasos (9): ser uno, la aceptación y la práctica, capítulo 7.   Leave a comment

imagen florÍndice:
I. ser uno
II. capítulo 7
III. comentarios sobre la aceptación y la práctica
IV. resurrección (cap. 8)

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I. ser uno

¿Cómo “elegís unión conscientemente”? (esta frase aparece en este breve capítulo 6, de la parte del curso de amor que estamos tratando)

Parece que un “llamado” que nos puede resultar más claro, un llamado hacia este “elegir unidad a consciencia”…, lo podemos encontrar en ho’oponopono (que digamos es la esencia del curso de milagros)…, pues quizá ocurre que en este curso de amor, y dependiendo de cómo vayamos… dependiendo de la “lectura” que hagamos…, se puede difuminar el sentido de lo que supone nuestra unión.

Todo lo que “nos pasa”, hemos querido que pase así en algún “nivel”, pues no se nos puede “victimizar”.

No hay víctimas.

Lo que no quiere decir que no nos tengamos que cuidar.

Entonces, con el gesto interior de ver que todo está ahí porque de alguna manera lo hemos convocado, nos hacemos más “acogedores”, al hacernos 100% responsables de lo que vemos y no proyectar, no echar balones fuera.

Practicar “el arte del pensamiento” ahí, en cualquier situación, es como lo llama el curso de amor (no solo practicándolo con el ejemplo que da, el de la puesta de sol, que es cuando es fácil).

Equivalente: practicar ho’oponopono: 100% responsabilidad, a cada segundo.

Pues estamos unidos literalmente como mente a todos quienes nos presentan cosas aparentemente “buenas” o aparentemente “malas”.

No estamos separados, no hay un alguien afuera de nosotros que pueda ser dueño de lo que sentimos –ni cuando nos estuvieran matando, que es el caso extremo de la cruz.

No hay un alguien afuera que nos pueda obligar a sentirnos de una manera u otra, ni aun siendo crucificados.

Y eso ya sabéis “por qué”: porque nuestro verdadero ser tiene como órganos los sentimientos, en otro régimen de “ser”… y está anclado a nuestra verdadera unidad de amor… no perdido en ilusiones montadas desde fuera hacia dentro.. usando así la percepción para “volverse ilusorio”.

Para sentirnos atacados o perturbados hemos tenido que agarrar de alguna manera con la mente algún patrón o creencia… y pasando por el cuerpo y sus reacciones programadas.

Hemos tenido que enganchar alguna cosa de nuestra unidad mental subconsciente de memorias de la percepción… todos… como una sola mente que distorsiona.

Y ahora podemos hacer dos cosas con eso que agarramos (mismamente cuando sentimos “fealdad” física en alguien):

– o bien damos las gracias por poder limpiar esa memoria que nos surge (es decir, practicar el arte del pensamiento que nos recuerda que estamos en relación, y que todo es un regalo)… y así nos abrimos a nuestro Yo en la verdadera unidad…

– o bien nos identificamos con esa interpretación, con esa energía y esa reacción, para seguir reforzando el yo separado que se identifica con los cuerpos identificando a los demás con ellos.

Lógicamente, esto no quiere decir que nos tengamos que forzar a estar con quienes nos desaten más memorias del “subconsciente colectivo de horror”, que interpreta por ejemplo fealdad…
…pero sí quiere decir que todo nos habla de nosotros mismos, si solo hay Uno.

Ese “bueno” o “malo” lo ponemos nosotros al escarbar automáticamente en los programas.

Y solo se trata –como sabemos– de entregar toda percepción, pues esta ahora la vivimos como un solo bloque de error, ya que estamos en estado de separación (y por tanto aprendiendo separación automáticamente)…, estamos en un estado, normalmente, donde usamos “lo de fuera” para creernos y sentir que estamos separados de lo de fuera… y así, no sabemos ser fundamentalmente Yoes espaciosos… no sabemos ser sobre todo desde ahí.

Si la gente desata malestar en nosotros, es que salen a la luz creencias que son experiencias pasadas cristalizadas con interpretaciones… que pueden venir de muy lejos. Y somos nosotros mismos quienes estamos sacando “en la mente de esa situación” esa re-experiencia…, por nosotros mismos… sacando un sentir/creencia subconsciente… un pensamiento de “la mente que reacciona”.

Así que todo lo que vemos o sentimos es un regalo porque nos permite o bien limpiar, o simplemente unirnos.

En el curso de milagros: todo es o amor o petición de amor, no hay más.

Y una petición de amor no se responde con la actitud de “esto es problema del otro”.

Pues somos unidad, y lo que sentimos sobre lo que les pasa a los otros o sobre lo que ellos hacen (matar, enfermar, etc) está hablando de uno mismo (solo hay uno).

La manera “sanadora”, por tanto, de echar balones fuera…
es asumir 100% responsabilidad,
…para poder verlo todo como regalo…,
…para poder sentir (“lo siento”)
…mediante el agradecimiento (“gracias”)…
…y así poder entregar…
esa parte nuestra de la “mente del horror”,
la que hace que se expresen todas las locuras que vemos fuera…
o que “ayuda” a las otras mentes en unidad con nosotros a enfermar, a violentar, etc.

Damos gracias a todo lo que vemos y sentimos… para sentirlo como regalo,
regalo que nos muestra memorias o recuerdos “nuestros” (pues nadie nos puede poner dentro un sentir que en algún nivel no hayamos aceptado)…
recuerdos solidificados en creencias…
de nuestro “subconsciente”…
que nosotros podemos “limpiar”…
y limpiando nosotros nuestra “parte” en esa creación “desagradable”…
quizá “ayudemos” realmente.

Es decir, solo “cura” la disposición a unirse, a ser uno, a ser uno mismo siendo en unidad y relación.

Es decir, se cura la mente de todos “pidiendo milagro”…, como cambio de percepción… asumiendo plena responsabilidad por lo que sentimos. Así quizá “los demás” sanen… ya que nunca estuvieron “fuera”…

Somos “libres”… pero en otro sentido del del “libre albedrío”… pues en principio somos “esclavos en unidad”… esclavos de nuestras creencias y proyecciones en unidad… y libres para elegir o no limpiarlas.

Hemos querido lo que vemos,
pues, como “Hijos”… es decir, como Creados como Luz Creadora…
no se nos puede hacer nada “desde fuera”,
no se nos puede obligar a nada.

Hemos querido plenamente el hambre en el mundo, el comportamiento violento de nuestra especie, o la enfermedad grave de alguien conocido.

Y debemos dar gracias por ello sintiéndolo (“gracias, lo siento, te quiero por mostrarme mis memorias, perdón”)…
si es que queremos realmente apartarnos de eso.

Pues todo es nosotros… ya que no hay un “yo separado” separado realmente del mundo.

No hay yo separado, son solo herramientas para la limpieza, para poder usarlas para relacionarse… y en las relaciones poder entregar la percepción, poniéndonos “en el cero”.

Es decir, podemos usar esas reacciones que nos surgen desde dentro…
usarlas como combustible para elevar nuestro globo aerostático…
ese globo que es un Yo de “amor”…
y “amor” es simplemente relación,
relación en el sentido de que abarca, incluye o trasciende todo.

Todo lo que nos hace reaccionar es un regalo
un regalo para que elijamos “perdón”,
es decir, para elegir llenar un poco más el globo de combustible…
o de helio, si es de los pequeños que se elevan solos al llevar helio.

Hemos “querido”, en esos niveles profundos…
el intercambio constante de cuerpos comidos que se da en la naturaleza, inocentemente…
hemos querido esa manera tan loca de mostrar equilibrio “muerte/vida”…

Y también queremos “lo bonito” que queramos de este mundo.

Hemos elegido en algún nivel el que parezca que nos vamos a “comer” toda la Tierra con las prisas…

Y todo ello reflejando contenidos de todas y cada una de nuestras mentes,
que son una sola,
y cada una conteniendo todos los aspectos humanos:
todos somos todo…
la princesa y el asesino,
el tarado y el genio,
el mártir y el truhán,
la monja y el gigoló,
el corrupto y la cortesana…
…y finalmente…
en cierto sentido conteniendo lo “no humano”…
los animales y las plantas…
las rocas y el aire…

Nada estaría ahí si realmente no quisiéramos… y si no reflejaran aspectos de todos y cada Uno Mismo.

Solo somos todo, aunque en el limbo intermedio de nuestra zona de confort, repleta de proyecciones y resentimiento, no parece que queramos saber que lo somos todo.

Como somos unidad, nada se puede dar sin que en algún nivel no participe de nuestro concurso.

Así, escogemos conscientemente unión.

Todo lo que ocurre está dentro de uno.

Cuando algo molesta o perturba (por ejemplo alguien que está delante nuestro) es para nuestro bien (si perdonamos, es decir, si nos ponemos en cero a dejar que las memorias divinas se infiltren en esa ocasión).

II. capítulo 7

Este breve capítulo 7 del 2º libro del curso de amor nos lo tenemos que tatuar donde podamos, entero 🙂

Es muy breve.

Vivimos lo físico de modo que no podemos simplemente experimentar los opuestos, pero siendo nosotros ese Espacio que permite, que Es… más allá de esa experiencia que hemos llamado hasta ahora “humana”… y que deberíamos pasar a llamar “sufriente” (porque es un modo muy loco de tener un cuerpo, como empezamos a ver en el primer libro, al hablar del Uso y del Servicio).

Hacia ese Espacio vamos, a través del curso… y lo anticipábamos cuando comentamos una parte del tercer libro aquí:
seres espaciales
vida.

Estamos abriendo el hueco en nuestras reacciones para que pueda entrar la unidad… y podamos volver a ser.

Identificados con nuestras creaciones, ya no podemos ser Espacio… y somos sufrimiento, creencia.

Hemos aceptado el sufrimiento en vez de unirnos a la “no-dualidad”, a la unidad que somos.

Este capítulo plantea el cambio, sin más divagaciones.

Nunca fuimos “humanos”, pero vamos a reconciliar divino y humano, como dice aquí… eliminando el sufrimiento de esta experiencia.

Es lo que va a desarrollar el 2º libro, de forma muy concreta, para dejar entrar la unidad a la vida y ser desde ahí.

A pesar de que la memoria es lo que nos permite relacionarnos… al dejar que se “encarne” aquí nuestro “ser original” dejaremos atrás el antiguo significado de “relacionarnos”… aunque sigamos “relacionándonos” más y mejor.

Seremos en lo físico la relación, la relación sagrada que ya desde siempre fuimos con todo a la vez.

El modo de abrir el hueco es plena responsabilidad (verdadera “aceptación”)… en el sentir…

Aceptación no sufriente, sino verdadera.

Y este era el mensaje quizá principal en UCDM o en Ho’oponopono…, como ya sabemos… y es de donde partimos y seguimos.

Si lo pensáis, este mismo 100% es lo que anda detrás del arte del pensamiento sugerido en este primer tratado.

Pero hay que aplicar a veces otras frases, las que queramos, que nos puedan servir más… unas que quizá remarquen que el mundo es nosotros…, que mi experiencia es “yo”… que no hay un yo separado de la experiencia… para así poder entregarla a la Fuente y no rechazarla.

Pues rechazando, creamos más de eso mismo que luego, con nuestra parte consciente, decimos no querer.

Vamos a descubrir todavía mejor al “Yo más amplio” que sí sabe aceptar…, porque es aceptación-Espacio… porque es nuestro Ser unido al Creador… el que somos realmente… y que nunca sufrió.

 

III. comentarios sobre la aceptación y la práctica

Lo malo de la “aceptación”, es que quiere decir muchas cosas… y todas las que no sean la correcta son “terribles” 🙂

En el arte del pensamiento dice ver toda situación como humana y como divina (de cierto modo como regalo del Creador).

Así que es una aceptación para elevar la percepción…, para centrarnos, entregándola.

Estas reglas (las cito de nuevo abajo) también se aplican para cuando nos están torturando por ejemplo, pues si no tuviéramos vida (Luz) aunque sea luego en estos mundos del Desdoblamiento, donde venimos a jugar al escondite en las sombras chinescas de “las formas”…
si no tuviéramos vida…
no nos dolería…
por tanto toca agradecer siempre…
aunque sin masoquismo 🙂 …
sintiéndolo todo como regalo también del Creador… pues nunca está separado.

Entonces, si, por contra, estamos enrabietados en alguna situación en vez de estar entregando la percepción (por ejemplo solo diciendo: “hay otra manera de ver esto”)… nos estamos separando del Creador y de su visión (de nuestra parte unida al Creador… del Yo en unidad… con la que nos recordaremos aquí en lo físico como Yoes espaciosos).

«2.19 Estas son las reglas básicas del arte del pensamiento: primero, experimentar lo que es, y reconocer lo que es, como un hecho de tu existencia como ser humano y como un regalo del Creador. Segundo, reconocer la relación inherente a la experiencia, la llamada que espera respuesta, y la naturaleza de todos los regalos como siendo regalos para todos.»

Tenemos que aprender a celebrarlas, aunque sin buscarlas: pues las experiencias dolorosas de “perdón”, de limpieza a través de entregar la percepción, son un regalo para todos… para el archivo cósmico 🙂 de…: “¿cómo ser divinos en forma humana?”.

Así que “aceptación” puede significar una aceptación para no dejar pasar “memorias divinas”… y, entonces, solo nos vale igual que vale pulpo como animal de compañía.

Esa sería la aceptación en la que estaremos y habremos estado muchos casi todo el rato, la aceptación inercial “mártir” de la zona intermedia, entremedias, “in-between”, dice en inglés… en zona de confort.

Por eso hablaría tanto la voz hace poco de “atención plena” y reunión de mente y corazón… AP y TC… “de todo corazón”.

Pues sin AP y TC parece que estamos autocondenados a aceptar la “nada” del estado intermedio… es decir, a aceptar el miedo por miedo a atravesar la NADA “real” hacia el TODO que somos.

Estar presentes, entonces, también como divinos…: ese estar presente parece ser estar al servicio de esta “limpieza de memorias”… de esta mutación… mientras vamos dejándonos llevar por las relaciones.

Pero claro, ese servicio parece que a menudo lo chafamos con “espíritu sacrificio”… no dejando que florezca más la semilla del “Cristo en nosotros”… esa que se nutre en relaciones para reaprender el hecho de que solo somos relación… pero aquí, en este lado del Calcetín Cósmico… el lado donde tenemos un cuerpo tan duro y conectado tan aparentemente desde “abajo”, con órganos… conectado así de fuertemente, en apariencia, con todo el “metabolismo terrestre”, por así llamarlo.

A veces se ve que la vida es un camino sin salida.

Quizá esa es la traducción de la NADA REAL y es indicio de que vamos bien… pues así la podemos atravesar, como dijimos, hacia el TODO que sí somos, en el Ser unido al Creador, al amor creador central que somos en unidad.

Así que quizá está muy bien que a ratos sintamos más… parezcamos pasar crisis… eso es que van pasando cosas… que salen cosas retenidas…

Y siempre nos ayudamos de lo que sea: centrarse en la respiración sin forzarla… conectándola… y uno mismo puede dejar pasar eso que venga, sustituyéndolo naturalmente por por recuerdos sin distorsión.

Es una maravilla que nos salgan cosas, y cuando las hayamos convocado no habrá que echarse para atrás.

Es decir, solo hay qe no interpretar lo qe llegue… es decir, mirar las interpretaciones y sus creencias diciéndoles otras cosas a ellas… respondiendo ante ellas con el arte del pensamiento… con ho’oponopono… con lo que sea… respondiendo a esos sentires y creencias… con algún método de “desviar” para solo sentir.

Todo menos volver a enterrar esos viejos odios o resentires… que son amor distorsionado en interpretaciones que solidifican más nuestras creencias compartidas (la “basura colectiva” que estamos limpiando y que depende de un sistema de pensamiento de separación que vamos a cambiar).

Como siempre, está el hábito de “meditar” al levantarnos y acostarnos… entregando todo a la esencia… estableciendo claramente que no somos ninguno de estos programas mentales del día… creencias… entregándolos.

Y si queremos paramos de vez en cuando en el día… como recordamos de nuestra anterior práctica del curso de milagros… y reforzando la simplicidad de todo esto por ejemplo con los vídeos de Hew Len…

…y también respiramos lento antes de leer algún capítulo del curso de amor… parando en la lectura bastante… dándonos nuestro “rincón de inspiración”, durante el día…completamente separado de todo… haciendo un “absoluto” de Nosotros Mismos, es decir, ab-solviéndonos conectando con el centro.

Esos sentimientos fuertes son “pura vida” que quiere y debe explotar… por lo que parece… así que se tratará de intentar agradecerlos… no huir.

Es difícil cuando se está en la “tormenta”, a veces…
y por eso lo de establecer cierto hábito, y lo de mentalizarse mucho para no olvidarse de que aquí, en principio, solo estamos limpiando… mientras nos dejamos mover por la inspiración.

Todo el rato practicando ho’oponopono o el arte del pensamiento… o lo que sea, cualquier combinación de frases del curso de amor o de milagros… las que nos ayuden… cualquier capítulo del curso de amor… pues nada de esto que vemos es Nosotros Mismos realmente… pues Nosotros seguimos Vivos tras esta vida… con más o menos consciencia.

Practicarlo… aunque no queramos.

Decirlas a veces aunque no las sintamos, esas palabras de Ho’oponopono… o las del pensamiento sobre el Regalo, que conlleva el arte del pensamiento.

Así que en los momentos en que menos nos apetezca… cuando más resentidos estamos… podemos parar a poner las cosas justo al revés, pues el mundo ya es nuestro Ser del revés.

Y esos momentos a veces son críticos para deshacer ese nuestro “yo separado”, el que piensa que su experiencia tiene que ver con alguien más… y así refuerza la idea de que estamos separados de algo o alguien.

Por ejemplo, en una experiencia desagradable… esto puede valer para aplicarlo detalladamente… —copiado en parte de cosas de Ho’oponopono:

– lo siento por cualquier programa que haya en MI interior y que generó este suceso.

– Por favor, perdona el hecho de que yo no sea consciente de MIS PROPIOS procesos de pensamiento.

– Gracias por liberar ese programa de mi ser.

– Y “te quiero” significa que ya somos amor dentro…. y dejamos paso a esa constatación…
porque ahí dentro ya somos una sola relación…
que simplemente es… o “es amor”…
y estamos volviendo a la Fuente dejando limpia nuestra pizarra interior.

Quizá ya no necesitáis frases y recordaros que todo son vuestros programas. Pero normalmente sí lo necesitaremos aún (en UCDA por eso da el arte del pensamiento).

Así que todos preparándonos para no seguir ya más en modo programas… siendo programas. Para ello debemos aceptar plena responsabilidad, para poder entregarlos realmente a la Fuente, y que esta pueda “recomponer” las cosas.

Así que nos quedamos con el sentir… para que otras divagaciones y acusaciones que hacemos tan automáticamente no nos aturdan.

Lo decimos aunque no se sienta, ¡recordarlo!

Y así automatizarlo..

Esto… y mucho parar a detener la mente puede ser preciso, aunque solo si queremos, obviamente.

Hay pues que darse cuenta de que son memorias, memorias a veces “muy profundas” las que salen…

Y agradecer poder limpiar tanto… tanta “genética” que parecimos llegar a “cargar” (a ver como carga y no querer ni abrirnos a pensar en un regalo)… tanta genética que es el regalo a transmutar cuando lo podamos ver así, como regalo….
automatizando “la respuesta”… nuestro “ser ya respuestas”, nuestro ser ya “Creación”… con algo que nos ayude a no reaccionar.

En apariencia hay mucho odio acumulado en generaciones… programas muy aparentemente justificados donde defender posiciones… hombres /mujeres… esclavos / amos…

Quizá tenemos que parar ahora mismo la mente… para dejar de interpretar… mientras vamos haciendo pequeños gestos en la vida para sintonizarnos… para nosotros mismos… cuando sintamos esa paz inspirada y alegría y poder así extenderla…. para darnos mas cuenta de que tenemos y somos todavía más y mejor de esa paz y de esa alegría… antes que otra cosa.

Si nos sentimos en todo el centro de nuestra vida, aprisionados…
parece que es desde ahí donde podremos salir, simplemente viéndolo de otra manera, por más rabia que dé.

Y por tanto viendo “sin culparnos” las decisiones que nos han llevado a lo que sea… para sustituirlas con memorias divinas… y no tanto para regodearnos en el “mal”… y notando cómo en realidad todo era desde o por amor… aunque estuviera distorsionado con creencias… mucho o poco.

100% responsables de nuestra “ignorancia”… y habrá milagros.

Confundimos el amor con deber… etc… De eso habló mucho el primer libro de UCDA.

Ya venimos con eso como una especie de “carga”, un pasado lejano. Es programa global… esa un decisión por sufrir, a nivel humano… que venimos plenamente a asumir y a asumir que en realidad ya se ha borrado… que podemos ya dejar de sufrir… mientras se va desarticulando todo un sistema de pensamiento plasmado aquí en lo físico.

Y esas interpretaciones se nos plasman en el cuadro de la vida… las pintamos nosotros en formas que responden a las creencias.

Las convocamos desde la mente.

Lo que más miedo nos dé, al final, lo creamos… lo que resistimos, persiste…

Hay que mentalizarse mucho, cambiando todo lo que creemos sobre nosotros mismos… para poder ver posibilidades.

Y si no, quizá reconocer honestamente que ahora parecíamos querernos así de poco a nosotros mismos.

Luego:

– guardamos momentos del día (quedamos con nosotros mismos) para meditar….. observar solo la respiración, por ejemplo.
Sin intervenir.
Ver cómo esta se deja de entrecortar… se equilibra… notar quizá el roce del aire en las narinas… lo que sea que nos pare la mente.

– mentalizarse para ello con los vídeos de por ejemplo Hew Len o los que queramos… y guardando rincón de “leer lento” y respirado todos estos capítulos que vamos poco a poco añadiendo del curso de amor… para entender más profundamente lo que estamos haciendo aquí, como “trabajo” de sustitución natural… para toda la humanidad… sustituyendo una “forma de pensar y de ser separados”… a otra “en unidad y relación”… … gracias a dejar que nuestras memorias divinas naturales originales sustituyan los recuerdos que tenemos y creemos poder compartir… y así, que puedan disolverse las creencias globales del sistema de lo viejo.

Podemos ir a la respiración… llevar ese sentir desagradable a la barriga para entregarlo allí… como se sugiere a veces… poner una mano quizá en la barriga… quizá otra en el corazón… y hablarse a uno mismo… y decirse a uno mismo las palabras de Ho’oponopono.

Tener fe, tener esperanza.

Porque solo estamos limpiando memorias. Somos seres de Luz en la
“Misión Tierra”.

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Lo que deberíamos quizá hablar es de cuando luego a veces usamos la espiritualidad para no hacer lo que sentimos que hay que hacer…

Aunque la espiritualidad sería justo para limpiarse y poder hacer más inocentemente sin miedo lo que de verdad nos salga más de dentro… lo que más sintamos que “viene de Dios” en nosotros… sin embargo, podemos llegar a crear una especie de “conflicto enorme” no siguiendo impulsos más inspirados.

Usamos a veces esto para no seguir la inspiración, en lo práctico.

Para no seguir lo que nuestro ser (el más unido a todo) querría que nos guiara más…

Así, seguimos separados “de nosotros mismos”… a veces por miedo a dar saltos… a experimentar, etc.

El miedo es sobre todo a la unión, a la unidad con otros… a compartir propósitos que nos hagan cada vez más reales… más espaciosos… miedo a la unión interior… esa unión que a la vez se reflejará y reforzará en uniones con “otros”, por eventuales que parezcan.

Este libro que enlacé hace tiempo en el blog, sobre Ho’oponopono y liberación emocional… es muy interesante:
El otro secreto

Entonces veremos cómo “gestionamos” cada cual la simple tensión de estar haciendo cosas que en realidad no queremos hacer… y vemos qué pasa con la apariencia de que haciéndolas parecemos estar autolimitándonos… reforzando así a menudo las creencias que por ejemplo “no ven salida”.

“El espíritu” siempre habla para que nos unamos a su imaginación íntegra… con mente y corazón reunidos. Con ella, podemos deshacer las creencias, las del sistema de pensamiento antiguo, de la separación.

Si captamos chispas de espíritu… no las dejemos ir… que por ejemplo pueden presentarse cuando nos reímos sin motivo.

Deberíamos dejarlas seguir, en imaginación íntegra y actos íntegros, mente y corazón unidos… para disfrutar y terminar uniéndonos con ese Ser ya unido adentro a todos.

Pero en principio puede bastar con que todos nos sintamos 100% responsables de lo que sea que llegara a nuestras vidas, ahora…
de la “parte” de este “problema” que parece tocarnos, un problema que en realidad es sin partes… pues solo somos UNO…
de la parte que contiene al todo…
ya que es “nuestro problema”…
y solo nos toca en principio “limpiar”, como Hew Len (que es lo mismo que el arte del pensamiento).

Así que a practicar tocan… a practicar la sanación de cada uno, con esto que quedó expuesto… en silencio…

…ya que solo hay uno, sin separación…
todo habla de nosotros…

¿Y qué pasa con “la preocupación”?

Ay. En concreto los “tengo que”… son algo muy a “perdonarnos”.

El “tengo que” suele llevar consigo creencias muertas.

Mientras no creamos que es posible algo… no lo será.

En principio, aunque nos parezca increíble tener que hacer esto… por muy reales que nos parezcan los desastres que ocurren en la vida… lo que está en nuestra mano y ayuda más es unirnos en 100& responsabilidad… y solo actuar desde ahí si vienen inspiraciones.

Aunque ya puede que hayamos negado muchas inspiraciones 🙂

Todo el “desastre” que veamos solo está para que redescubramos (recreemos) nuestro ser.

De la Tierra no quedará quizá nada en el “destilado de amor final” que reúna en “una sola memoria” todas nuestras aventuras en estas tierras probables… en estas naves de evolución…

Pues nada de lo que vemos es su cuerpo… ni la Tierra…

Todo parece ser constante servicio al “Dios” central donde estamos en relación ya… “servicio”… en cuanto a un simple preservar la mera comunicación con ese Origen, y dejarnos enseñar desde ahí.

No dudemos de que una humanidad reducida a “problemas de supervivencia”… y con el actual nivel tecnológico… desaparece en un solo día.

Así que nos toca hacer lo que nos haga bien y felices, sin más “hay ques”.

Un día de estos sera así.

No “hay que” nada.

Esa es la única esperanza de la tierra…: gente que viva sin “hay ques”…
sintiendo el regalo simple de la vida.

Aunque ni siquiera existe la obligación de dejar de creer en “hay ques” 🙂 .

Tampoco hay que dejar los “hay ques” 🙂 … aunque todos los problemas los hayamos creado desde esa emoción y preocupación.

Lo único es apañarnos para facilitarnos entre todos el poder elegir “la otra emoción”.

Cuando “pedimos algo”, como sabemos, al vibrar en carencia, estamos pidiendo carencia al simplemente mandar ese mensaje.

Y así normalmente obtenemos lo contrario de lo que pedimos, pues seguiremos sintiéndonos así si no nos hacemos 100% responsables del sentir.

El universo no parará de satisfacer nuestros deseos más profundos… que vienen de nuestra vibracion más profunda… como tan bien explicaba la voz a Walsch, en Conversaciones con Dios.

De ahí la importancia de meditar, de limpiar memorias/creencias/programas… y de descristalizar patrones de reacción, a veces con ayunos… dietas por un tiempo.

Nos hemos pasado media vida así, reaccionando.

Y ahora nos hacemos 100% responsables, y todo se irá disolviendo… mientras vamos creando de otra manera, vibrando en modo “gracias”.

Y ante todo calma. Así, nos reconocemos como creadores como en tres niveles… que sobre todo NO son el consciente… pues el regalo del universo, la vida y los cuerpos… ya es gratis… no nos cuesta nada conscientemente.

Solo venimos a “aprender a crear”, también aquí, cuando somos los Desdoblados.

Crear es contestar desde aquí al diálogo interior… aquí en la existencia…
con el Origen…

… en un diálogo que ya somos… que ya es cada uno en sí mismo ese “dialogo”.

Lo somos como Creación… en una sola relación.

Y esto tiene ese simple comienzo de dar gracias y amar lo que pasa por tus emociones y pensamientos… aunque no lo sintamos mucho así…

Solo decirlo… solo eso…
esa pequeña disposición o voluntad que cuesta tanto a veces…

Acordándonos de que solo hay un Ahora… tras todos estos “presentes falsos”…
pues ya nunca nadie ha vivido el momento de hace un minuto 🙂 … ya quedó para los anales de las ilusiones… y si volviéramos… de cualquier manera que fuera posible… ya no sería el mismo.

En este mundo ya sobra “exceso de mundo”… en el sentido de que “mundo” es la lucha febril establecida:

– por los seres enloquecidos por los “hay que’s” (nosotros en modo “ego”)…

– contra “la Tierra”… es decir, contra lo gratis… contra la idea de regalo.

Todo lo importante es gratis… y “mundo” es el nombre del velo que no nos permite vivir desde ahí.

Y recordemos que parece que solo representamos suicidios tragicómicos, para experimentar:

– lo que sí somos (“amor” relación creadora) …

– para experimentarlo así como “desde fuera”… desde fuera de Nosotros Mismos… desde el miedo.

¡Vaya juego!

Solo tener esperanza real… en que algún día será sentido así…. y que así lo hemos querido, con toda el alma, el juego.

Entonces, nos lo tomaremos menos en serio todo… y los altibajos serán estabilizados… hasta que no admitamos ni un solo más “hay que”… al instalarnos en la unidad, donde nos sentimos ya eternos.

Quizá solo nos ha ocurrido que, al estar varios años sin jugar a mirarnos a los ojos, hasta que alguien se ría (ese juego infantil)… llevamos varios años muertos, y no nos hemos enterado :).

Los niños ya tenían toda la sabiduría de la expiación: quien lo dice, lo es.

Entonces, además, a ver si podemos poner más ejemplos de vuestra experiencia cuando quizá os habéis decidido a SER de alguna manera (interior) en la vida… y la vida ha parecido ir en contra… a la vez que pareció quizá ayudar.

De este doble comportamiento podríamos intentar hablar.

Me explico, aunque ya lo conocemos esto.

En general debemos decidir qué es lo que queremos SER y sentir… antes de qué queremos hacer…

Pues si no las situaciones nos vapulean… ya que todo sale de dentro al final.

Hemos pues de ser “coherentes dentro y desde dentro”.

El curso de milagros, por cierto, proponía un solo objetivo a probar: paz.

El ho’oponopono podríamos decir que se centra mucho en “ser sanación”… aunque, al ver cómo es la práctica… se ve clara la relación entre haber fijado el ser en la PAZ… y haberlo fijado en la “LIMPIEZA” de nuestras proyecciones, que es también al final igual en UCDM, donde solo se trata de aprender a entregar todas las proyecciones, las percepciones o interpretaciones.

UCDM nos dirigía desde el compromiso con la paz a probar ese compromiso en las relaciones… pues todo en las relaciones lo hicimos torcido… al no darnos cuenta de que:

– o bien acusábamos al “afuera” por lo que sentimos…

– o bien hacíamos responsable al afuera… responsable único… de satisfacer nuestro anhelo de abundancia, paz, etc.

Así que toca decidir qué queremos SER… entre todos esos HACERES o no-haceres que ya tengamos… e ir haciendo quizá pequeños gestos que refuercen lo que queremos y elegimos sentir y ser.

Pues somos perfectamente libres… no podemos esperar a que la Vida nos dé nuestro propósito desde fuera… al no haber un afuera.. y al ser estos mundos “las creaciones del Hijo”… donde hemos venido a un cierto ejercitar la libertad… y no hay ningún Padre-Madre-Dios que nos pueda castigar…, ni pecados ni nada.

Y así, nos abriremos desde dentro a “los milagros”, pues desde ahí ha de darse una cadena de “soluciones” sin fin.

Y quizá solo se trata de ser conscientes de ello, cada vez más, mientras nos escuchamos, y “hacemos”.

Todas las experiencias en la existencia son para poder sentir más amor… paz, abundancia… libertad… que al final es lo único que queda… pues toda forma pasa.

Pero debemos fijarnos en ir sintiendo eso que elijamos sin intervención de lo externo… para poder crearlo de verdad… y no en “relaciones especiales”… que son las relaciones que hacemos cuando hemos juzgado como real una carencia.

Así que decidir sentirnos abundantes, o paz… etc.

Y entonces, sería interesante que contarais qué pasó en las fases donde quizá os habéis dado cuenta de que decidisteis SER algo interiormente y lo SENTÍAIS más o menos plenamente… y luego habéis visto quizá que “lo de fuera” se os hace más “contrario”… se os ha puesto más bravo… se os puso más difícil… en apariencia… a la hora de seguir siendo paz/abundancia… o lo que sea.

Y se pone más difícil en apariencia porque entre otras cosas ahora estaríamos más sensibles… y vemos y notamos más el opuesto de lo elegido: conflicto, escasez… etc.

Este parece ser el juego para el cual hemos venido a la existencia… pues para eso sería este “mundo de lo relativo”, de las relaciones en un aspecto exterior de la Vida… donde poder demostrar el SER en la expresión de relaciones exteriores que pintaban dicho SER contrastando con el fondo de NO-SER… para trascender ese juego dual y sabernos como una especie de “todo”… y así poder pasar a ser, cada vez más, Conocimiento, Conocimiento fuera de lo relativo, que es lo que ya éramos, pero que venimos a experimentarlo.

Y contando con que nuestra sanación o “segunda venida de Cristo” es simplemente nuestra salida de esa “dualidad” aquí.

Es nuestra constatación, en pleno sentimiento, de que SOMOS eso re-elegido de nuevo.

Y de que finalmente, aun estando en lo físico, nuestro SER trasciende todo esto, y así lo puede abrazar y albergar mejor desde el Origen, donde realmente estamos.

Y que nuestro Ser de Conocimiento es pues independiente de las relaciones exteriores, de los opuestos… pero sin brusquedad ni espíritu de “retar” a este plano físico.

Por ejemplo, el ejemplo típico que pone Walsch:

Si decidimos “ser paz”… entonces ocurrirá que el universo casi por sí solo querrá arrastrar al cuerpo a cosas que favorezcan tal paz.

Sentiremos “fuera” la llamada que hicimos dentro a nuestra realidad de paz y armonía… y además, nos haremos más sensibles todavía a lo contrario, al ruido, conflicto… etc.

Entonces, debemos interpretar este opuesto como algo que primero es, ante todo:

– natural.

Es natural que aparezca, porque aquí, en el mundo de la dualidad, el de lo relativo en “la existencia”… aquí… no puede existir una cosa sin su contraria (pues todo es una sola cosa que estamos albergando en realidad desde nuestros Yoes espaciosos)…

….y tal y como estamos ahora, esta experiencia de “ver contrarios en forma de sufrimiento” la estamos atrayendo en nuestro propio planeta. Es decir, no estamos tan avanzados como para solo ver esos opuestos “lejos”… principalmente en otros planetas… dramatizados tan lejos como en otros planetas… como sí parece que les pasa a otras mentes en este cosmos de lo relativo.

Así que, si decidimos ser un polo de la polaridad (paz)… para ir trascendiendo la dualidad… se nos presentarán situaciones a “perdonar”… que debemos emplear para ser paz sin condiciones (o abundancia, o “amor”… dependiendo de lo elegido… aunque al final vaya todo junto… pues es todo un sistema de pensamiento coherente, el de la unidad).

Y por tanto… ¡qué paradoja! Pues si a la vez el universo va a conspirar para que podamos SER más paz en la EXISTENCIA… a la vez “atraemos” de cierto modo lo contrario… como algo que no debemos interpretar como prueba o desafío, sino solo como oportunidad para ser una versión todavía más amplia de esa paz aquí en la existencia…, de la paz o de todo aquello que hayamos elegido SER.

Entonces, venimos a la existencia primero a darnos cuenta y perdonarnos por lo que hemos elegido SER (miedo en parte, pues si no no habríamos proyectado y pintado con todo un planeta todas estas historias trágicas, sociales, familiares…).

Eso que hemos elegido ser está plasmado en la historia personal y del planeta, que en el fondo hace unidad con nosotros… y por eso hay que retirar las proyecciones que hicimos sobre ello si es que queremos salir a recibir más de nuestro ser mediante la mera vida, en un universo que no está separado de nosotros.

Si vemos, el curso de amor nos lleva a fijarnos el objetivo de la unidad… yendo más por ahí… e incluso dando definiciones sobre lo que ya somos:

cada uno es literalmente una sola relación con todo. Y en ella no se vivirían como aquí los “opuestos”.

Y esta relación es lo que venimos a “expresar” aquí… dejándonos mecer “en unidad y relación”… y aunque estemos en el mundo de lo separado… al otro lado del Calcetín.

Y es que resulta increíble lo de que, en realidad, antes de ver nada… lo que hacemos es proyectarlo… escarbando en interpretaciones, creencias, perspectivas… a cada segundo… para proyectarlas todos aquí más o menos juntos.

Y luego cada versión de universo es privada, aunque sea tan similar…
… solo es privada… y está “dentro” de cada uno, como Mente (pues debe ser que hace “blup” cuando “morimos”… como la señal de un televisor que se apaga)…

Y al ser universos privados… varias mentes o una sola se pueden sintonizar para ver (distorsionar) literalmente la realidad a otro ritmo… o ver otra cosa… simplemente al mover esa digamos “lámina filtradora” que somos… al moverla un poco 🙂

Como que somos un filtro andante…

Imaginemos que nuestras tres dimensiones más el tiempo son UNA sola dimensión.

Nosotros, como Mente, seríamos como una especie de banda, más allá del tiempo… banda que va corriendo en DOS dimensiones…, filtrando la información, para dar un haz de luz distorsionado en solo una dimensión (esa “UNA” de arriba que aglutina a las 3 usuales y al tiempo… a las 4D).

Esto, aún parece que nos resulta muy extraño si mediante milagros no nos acostumbramos a “ser milagro”… si no nos damos cuenta de que somos un Ser bien diferente de lo que aquí parecemos ser… con esa parte unida al “Creador”, que dice en los Tratados que es lo que vamos a captar…. y simplemente para empezar mejor la conversación en la Creación, y unirnos.

Aunque por otra parte es simplemente lo natural.

IV. resurrección

El cap.8 de Los Tratados empieza muy gracioso a contarnos algo así:

que por el hecho de que en este mundo se haya dado la total “resurrección” de una personalidad, es decir, de alguien encarnado… de un supuesto “ser separado”, en aquella famosa vida de Jesús… ya todos somos y estamos así, doblemente vivos… pues somos “resucitados”… aunque no nos hayamos enterado y aunque no nos queramos enterar, por lo general (la gente en general se supone que tardaremos algunos periodos de vida más en enterarnos de que la decisión por el sufrimiento ha sido “revocada”; preferiremos a veces por un tiempo quedarnos con nuestros programas y creencias de escasez, pues somos libres pese a que ahora sea “tan fácil” resucitar en vida).

Luego, da el “porqué” de la importancia del símbolo de la madre que da a luz una nueva vida.

Fijémonos en ese “nueva”, en “nueva vida”.

En el caso de Jesús, se habría implantado en esta realidad, como quien planta una semilla… el modo de hacer que aquel adjetivo “nueva” esté redoblado para siempre (pues todos somos los resucitados).

Sería pues la instauración de un nuevo tiempo, el que la voz en estos cursos tanto insiste en llamar “tiempo de Cristo”, frente al tiempo de los intermediarios: “el tiempo del Espíritu Santo”.

A esto nos referiríamos con “nueva era” y con “la segunda venida”.

María, digamos que “como espíritu”, habría sido la responsable de la encarnación “del Cristo” en el evento personal llamado “Jesús”…, es decir, de la encarnación de lo que podríamos llamar “Unidad de amor”… y que transforma esto para siempre.

Esto sería algo que surge como de la nada.

Y “el espíritu en Jesús” sería ahora, como ya resucitado (como lo que es Ahora, y no en el tiempo ilusorio del pasado de su vida terrestre)… como alguien que está un poco dentro de todos… sería ahora, decíamos, el responsable de “la encarnación del Cristo en nosotros”… de nuestra resurrección.

«8.1 Yo fui proclamado como el Verbo hecho carne, la unión de lo humano y lo divino, la manifestación de la Voluntad de Dios. Te he dicho que tú no eres diferente de como era yo. Ahora te pido que no seas diferente de como yo soy.

» 8.2 Como hombre sufrí, morí y fui enterrado. Como quien yo Soy, resucité. “Yo soy la resurrección y la vida”. Lo que yo era en vida era la manifestación, en la forma, de la Voluntad de Dios. Tú también lo has sido. Dios es el dador de la vida, así que la vida es la Voluntad de Dios. Pero, con mi resurrección, que fue lograda para todos, el significado de la vida, la realidad de la vida, cambió, aunque tú no lo hayas reconocido. El gran experimento de la separación acabó con la resurrección, aunque tú no lo hayas reconocido. Esto se debe a que la resurrección y la vida son ahora una sola y la misma cosa.»

Asistimos como vemos a la llamada de algo nuevo, para que seamos amigos de este evento que se traduce en un cambio eterno en nuestro interior.

La llamada se da después de dos mil años de una forma todavía digamos que más universal, más generalizada, más y más traducible en esta multitud de cursos, libros, intuiciones de libertad y paz más allá de lo hasta ahora comprendido… y que es como si llamaran a crear ya el estado de unión y no volver a aprender sufrimiento al seguir inadvertidamente en estado de separación, creyendo que desde ahí se puede aprender algo.

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