3. Presentando al Dios del mañana (cap. 3 de «El Dios del Mañana»; Walsch)   2 comments

imagen flor[- Este texto es un capítulo de un libro de Neale Donald Walsch, publicado en el 2005, que traduzco para el blog.
– Podéis ver el punto 8 en el índice del blog, para encontrar el pdf con los añadidos sucesivos, y otras cosas sobre Walsch.
– Este libro se puede leer independientemente de los demás de Walsch, y es una lectura que puede resultar fácil e importante para muchos en nuestro estado de ser actual.
– Aunque se pueda leer independientemente, sigue el hilo de otros libros de Walsch, y de cierto modo va tras el titulado Las nuevas revelaciones (encontrable en pdf en internet, y que también pretendo revisar para esta web, para tener una versión algo mejor).
– Aquí el diálogo con la voz sigue ahondando en su mensaje simple y radical sobre lo que nos sucede.
– Como sabemos, nuestro “problema” es básicamente espiritual… por lo que, según alcanzamos un nivel más profundo y simple de “creencias comunes” (en nuestra unidad de fondo como una sola especie, una sola “alma” en unidad con su origen)… y según nos aplicamos a sentir esa unidad con todo y todos… la política demostrará y demuestra ya hoy, de forma natural, cierta “nueva espiritualidad”
– aunque en principio solo sea como un primer giro dado para cambiar la dirección autodestructiva que persigue la humanidad como colectivo.
– Hay que tener en cuenta, por otra parte, que Walsch es estadounidense.
– El comentario de la voz de la revelación se sitúa hacia el lado derecho tras las intervenciones y preguntas de Walsch, como se puede ver.

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3. Presentando al Dios del Mañana

Entonces, estamos donde empezamos.

Sí. Cuando dije que “este libro nace para salvar al mundo”, eso es lo que quise decir.

¿Qué me va a decir que otros libros no me hayan contado ya?

Nada.

¿Nada?

Nada.

¿Y esto va a salvar al mundo?

Podría ser. Es para eso, y podría.

Entonces, si todo lo que voy a leer aquí ya está en otros libros, ¿por qué molestarse en leerlo? El mundo está al borde del desastre, y todo el material de los demás libros no ha servido de ayuda.

Correcto lo primero, incorrecto lo segundo. “Todo el material de los demás libros” ha ayudado a la humanidad a prevenir el desastre en el pasado. La sabiduría esotérica del mundo ya ha ayudado a que el mundo pudiera corregir su curso en el pasado, y puede volver a hacerlo de nuevo. Pero esa sabiduría debe ahora expandirse teniendo en cuenta las posibilidades más amplias que la humanidad tiene para autodestruirse.

La educación es la clave. Es la herramienta más importante que tenéis. Educad a todos. Habladle a todos sobre Dios y sobre la Vida. Eliminad el analfabetismo, luego eliminad el analfabetismo funcional, y luego el analfabetismo espiritual.

Lo que se requiere es nada menos que una nueva red de comunicaciones mundiales –y un mensaje mundial de la humanidad hacia sí misma.

Cuanto más sabéis cómo destruiros a vosotros mismos, más necesitáis saber cómo salvaros a vosotros mismos. Es el momento ahora de expandir vuestra base de conocimiento sobre Dios y la Vida, de crecer en vuestras comprensiones, de incrementar vuestro discernimiento, de agrandar vuestra consciencia.

Es el momento de pasar de la Vieja a la Nueva Espiritualidad, para dejar ir el Dios del Ayer y acoger el Dios del Mañana.

Eso no va a ser fácil. A la gente no le gusta dejar marchar lo viejo por lo nuevo.

Entonces dejemos claro por última vez que aquí estamos hablando no de un nuevo Dios, sino de una nueva experiencia del “viejo” Dios.

Algunas veces hace falta una nueva manera de expresar una vieja verdad, una nueva manera de contar la vieja sabiduría, para que esa verdad sea escuchada y esa sabiduría entendida.

Todas las verdades y toda la sabiduría que compartiré aquí contigo ya han sido compartidas.

Muy a menudo en la historia humana vuestras antiguas comprensiones han sido replanteadas de nuevo para ajustarse a los tiempos modernos. Los pensamientos que se expresaron antes se han vuelto a expresar de una manera nueva y ampliada. Abraham lo hizo. Moisés lo hizo. El Buda lo hizo. Jesús lo hizo. Mahoma lo hizo. Bahá’u’lláh lo hizo. Jalal al-Din Rumi lo hizo. Joseph Smith lo hizo. Muchos maestros y profesores, conocidos y desconocidos, lo han hecho. Y muchos lo están haciendo hoy.

Vale, pero, ¿qué ocurre si digo que mis viejas ideas no incluyen para nada una creencia en Dios? ¿Qué ocurre si para mí toda esta charla sobre “Dios” simplemente se sale del tema, si me deja frustrado, o si no hay espacio en mi mente para que pueda tener ningún tipo de sentido o de realidad?

El Dios del Mañana no requiere que creas en Dios.

¿Ah no?

No, no lo necesita. Y esa es la Primera Diferencia Importante entre el Dios del Mañana y el del Ayer:

1. La Diosa del Mañana, no requiere que nadie crea en Dios.

Espera un momento, ¿el Dios del Mañana es femenino?

Sí, a no ser que no lo sea. Entonces, será masculino, salvo que no lo sea. En cuyo caso Dios no será ni femenino ni masculino, y no tendrá género.

¿Sin género?

Sin género, talla, forma, color o cualquier otra característica de un ser vivo individual. Y esa es la Segunda Diferencia Importante entre el Dios del Ayer y el del Mañana:

2. El Dios del Mañana no tiene género, talla, forma, color o cualquiera de las características de un ser vivo individual.

¿Quieres decir que el Dios del Mañana no es un ser vivo?

No lo es, no en el sentido que le dais a esas palabras.

¿Cómo puede ser eso? Si Dios no es un ser vivo, entonces, ¿qué es?

Bien, es que esto es de lo que va a tratar toda esta conversación. Pero, permíteme que te cuente algo.

Una mujer sale a un balcón tarde por la noche para mirar al cielo cuajado de estrellas, con los ojos en lágrimas, intentando responder a sus preguntas, buscando sanación para su corazón roto, mientras mira al cielo. Se siente sola, desesperada, y dice: “Dios, si estás aquí, muéstrate. Ya no puedo seguir así, tan completamente sola”. De pronto, bruscamente, una estrella fugaz atraviesa el cielo de terciopelo. El corazón de la mujer se para. No puede creer lo que ven sus ojos.

Ahora tengo una pregunta para ti.

¿Eso fue Dios?

Sí, creo que fue Dios quien hizo que sucediera eso.

No, no te pregunté si fue Dios quien hizo que sucediera. Te pregunté si eso fue Dios, sucediendo.

Bien, no sé cómo responder a eso. Podría haber sido una coincidencia.

¿Y qué provocó la coincidencia?

Bueno, yo diría que Dios la provocó, pero entonces volvemos a una definición de Dios que dice que Dios es la Causa de las cosas, y no las cosas que son causadas.

¿Puedes plantearte que Dios pudiera ser tanto Causa como Aquello Que Es Causado? ¿Crees que Dios podría ser tanto Creador como Creado?

Nunca lo pensé así. Sé que otros sí, por supuesto. Los grandes pensadores de la historia humana han explorado este tema repetidas veces. Se ha desarrollado todo un sistema de pensamiento –panteísmo– en torno a esas investigaciones. El panteísmo dice que el Universo es uno con Dios –que el Creador y el Creado son el mismo.

Más recientemente, el físico John Wheeler ha propuesto una concepción del universo que ha descrito como “observador-participante”1, y que concibe al universo como algo participativo, como un circuito cerrado en el que –como la física cuántica sabe– todo lo que es observado se ve afectado por el observador. En otras palabras, el Creador y el Creado son Uno, y cada uno crea al otro. O bien, como lo has dicho a menudo, ¡somos “Dios Dioseando”! Pero no, a primera vista diría que Dios es el Creador, y nosotros y el mundo somos lo Creado. Y si no creyera para nada en Dios, diría que lo que hizo que esa estrella apareciera fue simplemente la casualidad.

¿Y la casualidad seleccionó por azar que justo en aquel momento se diera ese hecho azaroso?

Sí. Si no creyera en Dios, diría que sí, que ese hecho fue provocado por el azar. ¿Y entonces qué? ¿Qué me estás preguntando? Te digo que podría haber sido nada más que lo que ha sucedido, y ya está. El hecho de que sucediera justo en ese momento no tiene ningún significado, excepto el que alguien quiera darle.

Ahora has dado en el clavo de algo. Nada tiene significado en absoluto, salvo el que le des.

Ahora bien, en ese relato, ¿qué significado le das a la estrella que atraviesa el cielo por la noche en el momento exacto en que la mujer estaba pidiendo a Dios que le diera una señal de su existencia?

No sé qué significado darle, realmente. No sé qué hacer con eso. Yo no estaba ahí, teniendo la experiencia, así que no sé qué decir.

¿Qué crees que la mujer podría decir?

Podría decir que la estrella fugaz fue provocada por Dios, o que era Dios, respondiendo a su oración justo ahí y entonces. Podría verse llevada a creer cualquiera de esas cosas, dada la sincronicidad del evento.

Ciertamente, y si creyera que la estrella fugaz fue Dios, ¿crees que experimentaría a Dios como femenino o como masculino?

Eh… ya veo a dónde vas.

Y te aseguro que el Dios del Mañana cambiará de forma para adaptarse al momento y al individuo que busca experimentar a Dios.

Espera, ¿dices que nosotros decidimos quién y qué es Dios?

¿Por qué te sorprende tanto? Habéis hecho eso desde que comenzó el tiempo. Lo llamas “Religión”.

Las religiones no deciden quién y qué es Dios; simplemente nos dicen lo que Dios dijo sobre eso.

¿Y quién dice lo que Dios dijo?

Las religiones.

Entonces, ¿quién está diciendo qué?

Las religiones nos están contando lo que Dios le dice a las religiones. O, más bien, lo que Dios le dice a aquellos sobre quienes las religiones basan sus enseñanzas.

En otras palabras, lo que Dios dijo a unos seres humanos.

Sí, lo que le dijo a seres humanos, pero en unas revelaciones muy especiales a gente muy especial en momentos muy especiales de la historia humana.

¿Como estas revelaciones que se te dan aquí, en este momento?

Bueno, eso ya es pedirle mucho a la mayoría de la gente. No creo que la mayoría vaya a creer o a aceptar que Dios elegiría hacerme una revelación a mí, personalmente, bajo la forma de este diálogo –si eso es lo que estás preguntando.

Tengo muy claro que no aceptarían que eso lo fuera a hacer el Dios del Ayer, dado lo que creéis sobre él. Pero podrían permitírselo en lo que respecta al Dios del Mañana, porque este Dios habla con todos todo el tiempo.

Y esa es la Tercera Diferencia Importante entre el Dios del Ayer y el del Mañana:

3. El Dios del Mañana habla con todo el mundo, todo el tiempo.

¿Cómo? ¿Cómo ocurre esto? ¿Tendrán todos conversaciones con Dios?

Todo el mundo ESTÁ teniendo conversaciones con Dios, todo el tiempo. Este será un mensaje importante de la Nueva Espiritualidad. Dios está comunicándose con la humanidad en cada momento.

Yo no he dejado de hablar con los seres humanos desde hace 2000 años, como algunos podrían pensar, ni he seleccionado solo a unos pocos seres a quienes revelarme. Me estoy revelando a mí mismo a todos los seres humanos todo el tiempo, aunque solo unos pocos hayan acogido esas revelaciones, las hayan contemplado como lo que son, y las hayan reservado como sagradas –pareciendo de este modo como si solo unos pocos las hubieran recibido.

Dios –la fuerza, la energía, el diseño, la experiencia que algunos llaman “Divinidad”– se muestra a Sí Mismo en tu vida de la manera exacta y perfecta de modo tal que encaje en el tiempo, lugar, y situación en curso. Tú puedes llamar a esa experiencia “Dios” o como sea –coincidencia, sincronicidad, “acontecimiento azaroso”… No obstante, el modo de llamarla no cambia lo que es –meramente indica tu sistema de creencias sobre ello. Si crees que la manera en que la Vida se está mostrando a sí misma, a ti, ahora, es Dios, la verás como Dios. Si no crees que la manera en que la Vida se está mostrando a sí misma, a ti, ahora, es Dios, no la verás como Dios. Hay quien dice que hay que ver para creer, pero te digo que hay que creer para ver.

“Como creáis, así obtendréis”.

Eso es. Esa verdad ha sido enseñada por muchos maestros. Y en el futuro, muchos más seres humanos experimentarán las comunicaciones de Dios exactamente como lo que son: revelaciones de lo Divino. La gente no necesitará que Dios se “muestre” de una manera y solo de esa manera. Las creencias de la gente sobre Dios se expandirán y esta expansión incrementará su discernimiento del Dios que siempre ha estado ahí.

Esto me recuerda el relato del hombre con los ojos vendados que fue puesto ante un elefante, y con la mano tocando uno de sus costados. Se le pidió que describiera lo que sentía. Y lo hizo lo mejor que pudo, pero cuando se le destaparon los ojos se quedó perplejo al ver lo poco que había captado de la totalidad de la experiencia.

Esa es una historia breve muy instructiva.

Entonces, estás diciendo que el Dios del Mañana será más amplio que lo que suponemos, y que cuando nos quitemos lo que nos tapa los ojos descubriremos que Dios realmente cambia de forma, que aparece en una multiplicidad de maneras, dependiendo del momento, del lugar y de los acontecimientos en ese momento.

Así es como la humanidad se permitirá a sí misma experimentar a Dios en ese bendito futuro del mañana. Sobre el Dios del Ayer –el Dios en el que cree la mayoría de la humanidad hasta hoy– se dice que es Constante. Esa creencia no cambiará, sino que se expandirá.

Entonces, ¿Dios no es algo Constante?

Dios ES Constante, Dios es aquello que está Constantemente Presente y Constantemente Cambiando, adaptándose a Sí Mismo a cada momento, de tal modo que Dios pueda ser entendido en ese momento, acogido en ese momento, experimentado en ese momento, y expresado en ese momento.
Nunca estás solo, nunca estás sola. Dios está siempre contigo. Pero tú puedes a menudo ser incapaz de verlo o de experimentarlo si esperas que Dios se muestre de una cierta manera –como hacen muchos de quienes creen en el Dios del Ayer.

No hay límites para las maneras en que Dios puede mostrarse. Muchos humanos han intentado poner límites a Dios, pero como resultado solo se han puesto límites a sí mismos y a su capacidad de ver y de experimentar a Dios.

En vuestro pasado habéis creído en un Dios limitado. En un bendito futuro comenzaréis a creer en un Dios sin límites y que puede aparecer de cualquier forma, bajo cualquier circunstancia, ante cualquiera –y de hecho a todo el mundo, y en todo lugar y tiempo.

En verdad, esto es lo que está sucediendo ahora mismo, pero no lo creéis. En ese bendito futuro del mañana creeréis en ello, y entonces, lo veréis.

¿En qué “futuro”? ¿Cuándo sucederá esto para mí?

En el día que tú elijas.

¡No sé lo que quieres decir con eso! Vamos hombre, ayúdame con esto. He estado orando por la paz, buscando la verdad, buscando luz por décadas. ¡Mi especie ha estado haciendo eso por siglos y milenios! ¿Cuándo lo encontraremos? ¿Qué hará que yo lo encuentre?

Lo que sea que elijas, y en el momento en que lo elijas.

¿Lo que yo elija que sea la causa lo será?

Eso es. Puedes elegir como causa alguna calamidad externa, o bien puedes elegir que sea un tipo diferente de evento. Lo que elijas será lo que utilices.

Podrías incluso elegir este diálogo para hacerlo, este libro que ahora lees, para que fuera la causa de tu despertar. Mucha gente lo hará.

Cada cual usará algo en esta Vida para despertarse a sí mismo. Y cada cual despertará. Estás en un sueño del cual todos despertaréis.

Sí, pero si despertamos demasiado tarde, será malo para nosotros, nos “quedaremos atrás”, Dios nos abandonará, porque no respondimos a Su llamada mientras aún teníamos la oportunidad.

No es cierto. Eso es algo que alguien te ha dicho, pero no es verdad. Ese es el Dios en quien alguna gente quiere que creas, y los que quieren que creas esto han utilizado el Miedo como herramienta, y querrían que lo uses también. No obstante, si desearas ver la Fuente de Todo Amor, ¿usarías como lente el Miedo?

Te digo que TODOS despertaréis. No está en mis planes que algunos despertéis y otros no. ¿Qué bien habría en eso? ¿Qué sentido tendría?

Os aseguro esto, mis niños: TODOS DESPERTARÉIS.

Forma parte del proceso de la evolución que despertéis, forma parte del proceso de la Vida Misma.

La Vida ES el proceso del despertar. Es el proceso de Devenir. Es el proceso de saber que uno se ha convertido en lo que uno siempre fue. Es el proceso de reunirse con lo inseparable. Y este no es un proceso de reunión real, sino de simple reconocimiento de que la separación nunca ocurrió.

Déjame repetir eso, porque es extraordinariamente importante, y es el eje teológico de la Nueva Espiritualidad.

La Vida ES el proceso del despertar. Es el proceso de Devenir. Es el proceso de saber que uno se ha convertido en lo que uno siempre fue. Es el proceso de reunirse con lo inseparable. Y este no es un proceso de reunión real, sino de simple reconocimiento de que la separación nunca ocurrió.

Entonces, este “saber de nuevo” es el despertar.

Sí. Todo el mundo despertará, ya que ninguna parte de Dios será abandonada jamás por Dios –ni podría serlo. Pues Dios no puede separarse a Sí Mismo de ninguna parte de Dios.
El abandono de Dios por Dios es imposible. La separación de Dios con respecto a Dios es imposible. Tal cosa solo sería posible si existiera algo que no forma parte de Dios. Pero no hay nada que no sea parte de Dios, pues Dios no está separado de nada, sino que es el Todo en Todo, el Alfa y el Omega,el Comienzo y el Final, la Totalidad de Toda Cosa que jamás haya existido, que exista ahora, y que vaya a existir siempre, por los siglos de los siglos.

Y esa es la Cuarta Diferencia Importante entre el Dios del Ayer y el del Mañana.

4. El Dios del Mañana no está separado de nada, sino que está Presente Por Doquier, es Todo en Todo, el Alfa y el Omega, el Comienzo y el Final, la Totalidad de Toda Cosa que jamás haya existido, que exista ahora, y que vaya a existir siempre.

Esta es la naturaleza y la verdad sobre Dios, y en el mañana futuro de tu elección, lo sabrás y lo admitirás.

Hemos escuchado eso durante muchos años. ¿Cómo podemos lograr una comprensión real de lo que quiere decir?

Comprenderás lo que significa cuando tú te conviertas en lo que significa.

Lo que significa no te puede ser revelado A ti, si no es revelado A TRAVÉS de ti. Debes decidir que no estás separado de nada, y entonces, comenzar a actuar de ese modo. Al principio puede no ser fácil. Después de todo, has sido entrenado a pensar de la otra manera toda la vida. Pero la transformación puede ocurrir. Mantente en ello. Sigue. Y entonces un día estarás “ahí”. Habrás atravesado la línea divisoria, y nada te volverá a dividir a ti nunca más.

En ese día acogerás al Dios del Mañana, y en ese día te regocijarás, pues tu mundo cambiará.

¿Por qué no reconocemos esto ahora? ¿Por qué no lo acogemos?

Porque esta noción sobre Dios viola prácticamente todo lo que os habéis contado y enseñado sobre Dios.

Pero lo que a muchos se nos ha enseñado ha procedido de las principales religiones. ¿Estás diciendo que lo que se nos ha dicho sobre Dios en los credos Judío, Islámico y Cristiano es impreciso?

Es incompleto. Esas religiones –y muchas otras– enseñan a un Creador que está separado de Su creación. Así que este mensaje, el de que el Dios del Mañana no está separado de nada, es un mensaje radical. Es también uno muy importante. Quizás sea el mensaje más importante de la Nueva Espiritualidad. Y es el único elemento que le falta a la mayoría de las teologías del mundo.
Es el Mensaje Perdido.

Como este mensaje ha estado perdido, la humanidad ha errado el blanco en sus intentos de crear un mundo de paz, armonía y felicidad, y las religiones no han encontrado el sentido de la Vida misma provocando que millones de personas se pierdan la experiencia de la Unicidad con el Creador –y con los demás.

Si la humanidad adoptara este Mensaje Perdido como su nueva verdad en el campo de la religión –así como regularmente adopta nuevas verdades en la medicina, la ciencia y la tecnología– el mundo cambiaría de la noche a la mañana. Pues la idea de que tú y todos los humanos sois uno con Dios y uno con cada otra persona es revolucionaria psicológica y espiritualmente.

¿Podría esta ser la pieza que falte en el puzzle? ¿Podría ser la razón de que la religión, pese a todos sus esfuerzos y su sinceridad, y pese a sus muchas grandes intuiciones verdaderas no haya sido efectiva a lo largo de los siglos a la hora de poder cambiar los comportamientos autodestructivos y violentos de la humanidad?

Estás planteando una buena cuestión.

¿Cuántos de nosotros exploraremos este Mensaje Perdido y lo acogeremos?

Muchos lo haréis.

Pero no los suficientes como para marcar la diferencia en el mundo.

El número está creciendo. En esta cuestión, la raza humana se está desplazando hacia el punto de la masa crítica. El día de la reconciliación está cerca.

¿Y qué puede hacer que esté aún más cerca?

Tú.

Tú puedes.

¿Quieres decir yo, concretamente, o todos nosotros?

Cada uno de vosotros. Todos vosotros.

¿Y cómo?

Vive este mensaje de no-separación, de la Unidad de la Vida y la Unicidad de Todas las Cosas. Vívelo en la práctica, no solo de una manera conceptual. Permite que penetre en tu ser en el nivel más profundo, y conviértelo en parte de tu respuesta subconsciente e inmediata ante cada encuentro de la vida.

Vivir este mensaje es la mejor manera de compartirlo. Y luego compártelo también de otras maneras. Llévalo al mundo. Hazlo disponible. Habla del Dios del Mañana, de la Nueva Espiritualidad. Pero no lo intentes hacer individualmente. Este trabajo es demasiado grande, la tarea es demasiado para una sola persona. Y si solo una lo intenta puede ser llamada “falso profeta”, “charlatán”, o algo peor.

Forma un colectivo para hacerlo. La hora del maestro individual ha pasado, y el momento del maestro aislado se ha acabado. Ahora es el momento de trabajar juntos, en cantidades variables, recordando que allá donde dos o más se reúnen, allí estoy yo.

Podemos formar un equipo. Lo llamaríamos “El equipo de la humanidad”. Entonces podríamos pedir a la gente que se uniera para crear el espacio de la posibilidad de que emerja una Nueva Espiritualidad en la tierra.

Es una idea muy buena. Te invito a que hagas exactamente eso.

El único problema es que cuando la gente normal les habla a los demás de estas cosas, a menudo se pierden en las palabras. Mucha gente no sabría cómo articular este mensaje, cómo decirlo de la manera que se dice aquí, transmitirlo de la manera en que tú lo haces.

Todo el mundo tiene la capacidad de transmitir este maravilloso mensaje de la reconciliación, de ser una sola mente. Tú tienes todos los regalos de la comunicación que jamás puedas necesitar. Tu mensaje es tu vida, vivida. Tu regalo es tu Yo Divino, expresado. Simplemente permítete a ti Mismo ser expresado en tu propia única manera.

No retengas nada. No temas el fracaso, y no dejes nada para después. No escondas tu luz bajo algo, sino déjala brillar para que todos puedan reconocer la maravilla de ti, y así conocer la maravilla de sí mismos. Pues los demás ven sus posibilidades en tus realidades.

Recuerda esto siempre.

Los demás ven sus posibilidades en tus realidades. Sé, por tanto, un modelo para todo el mundo.

Sé la esperanza de la humanidad.

¡Es una llamada tan inspiradora! “Sé la esperanza de la humanidad”. ¿Estamos a la altura de esa invitación? Me pregunto.

Confía en el amor que fluye a través de ti. Confía en la verdad que vive en ti. Confía en el proceso de la Vida Misma que ES tú. Te proporcionará la manera exacta, las condiciones perfectas, y las ocasiones precisas para permitir que tú te conviertas en el mensaje que deseas enviar. Confía en este proceso, y tendrás esta experiencia.

¡Lo haremos! Nos abriremos a esa confianza y a esa posibilidad. Y, como sugieres, además de intentar vivir este mensaje lo mejor que podamos, haremos todo lo que podamos para que circule lejos y ampliamente.

¿Quién es ese “nosotros” que habla aquí?

Bueno, supongo que asumo que puedo hablar en plural aquí. Estoy seguro de que habrá otros que sean inspirados para ser también la esperanza de la humanidad.

Sí, pero es importante ser responsable solo por Uno Mismo. Tú haces tu parte, y no te preocupas por la persona cerca de ti. De otro modo, si no tienes cuidado, estarás esperando a la persona que tienes cerca. Y ellos estarán esperando a las otras que tienen cerca, y así sucesivamente… y por tanto no sucede nada jamás… nada puede comenzar.

Vale, seré yo el primero. Haré yo todo lo que pueda. Lo que nos has dado aquí, en este diálogo, puede formar la base desde la que comenzar unas exploraciones de la nueva manera de entender a Dios. Y creo que las nuevas nueve revelaciones que se presentaron en el libro “Las nuevas revelaciones, son extremadamente importantes. Son asombrosas en su claridad. Todo esto, más los Cinco Pasos para la Paz que se encuentran al comienzo de ese otro diálogo, pueden ser todo lo que es necesario para crear un espacio para la posibilidad de que emerja una Nueva Espiritualidad en la tierra.

Sí, todas las herramientas ya se te han dado. No solo en esos libros, sino en todos los escritos esotéricos y en las enseñanzas sagradas de tu civilización global. Y ahora, aquí, en este libro, te hablaré de nuevas formas sobre este “nuevo Dios”, para que puedas llegar a entender más profundamente la verdadera naturaleza de lo Divino.

En realidad, Dios no puede ser “explicado”, sino solo experimentado en un lugar más allá de la comprensión. Pero las palabras pueden abrir un camino hacia ese lugar, y otra gente puede ayudar a hacer el viaje.

Utiliza este libro, entonces, como una introducción al Dios del Mañana. No como la única, y no como la mejor –asunto este que luego trataremos– sino como una útil, pues combina la sabiduría perenne de los antiguos con las articulaciones más frescas de los maestros contemporáneos de hoy, para darte las intuiciones de todas las eras.

Este diálogo te permitirá ver que vuestros muchos maestros dicen lo mismo de maneras diferentes, expresan la misma verdad en diferentes lenguas, ven la misma visión desde diferentes perspectivas, y anuncian la misma realidad a través de diferentes experiencias DE esa realidad.

Este libro, junto a Las nuevas revelaciones, pueden llevaros a cambiar los fundamentos tanto colectivos como individuales. Y para poder salvar el mundo lo que se requiere justo ahora es un cambio en los fundamentos.


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1
Nota del T.: El físico Prigogine decía sobre Wheeler: «Uno de mis mejores amigos y colegas, John A. Wheeler, un eminente físico muy conocido, ha desarrollado el concepto de “observer participancy description” del Universo. En esta descripción es el observador, el hombre, la conciencia, lo que crea el tiempo, el cual no existiría en un universo sin hombres y sin conciencia». (Entrevista en internet (visitada 18/01/2016): http://eljineteinsomne2.blogspot.com.es/2008/11/ilya-prigogine-minutos-de-rotacion.html)

 

2 Respuestas a “3. Presentando al Dios del mañana (cap. 3 de «El Dios del Mañana»; Walsch)

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  1. Hola!!!

    Gracias mil por el texto de Neale.

    ¿Sabes cómo podría conseguir el texto completo de “El Dios del Mañana” y de “Lo Que Dios Quiere”?

    Un abrazo,
    Alberto

    • Hola,
      gracias,

      si viste en el índice de Walsch aquí en esta web… solo traduje hasta el cap. 16 o por ahí.

      Quiero seguir en algún momento con él… solo llevo la mitad.
      No lo vi completo en ningún lado.
      Quizá en inglés sí sea accesible el pdf completo.

      Supongo que la traducción al español oficial tendría que salir en algún momento…
      Luego habla de política de
      forma simple y fresca… completando lo de los otros libros suyos un poco. Está muy bien.

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