Las sorpresas de la creación (una invitación a las primeras 42 sesiones de Seth)   Leave a comment

marisoplaEste artículo de invitación recopila una serie de citas y algunos pocos comentarios sobre estas primeras sesiones de Seth, y sus temas, tan interesantes.

Celebramos así que ha quedado bastante legible esta primera versión de la traducción que hice para esta web, de las 42 primeras sesiones (ver el índice dedicado a Seth en esta web para encontrar los enlaces a los audios y el texto).

Los enlaces que voy poniendo, al ir citando o comentando, son enlaces a los audios.

Así pues, empezamos.

En la impactante sesión 9, de las primeras de Seth, podríamos decir que se descubre ya, de golpe, todo el “pastel” sobre este hecho tan increíble acerca del universo… el hecho de que, de cierto modo, todo sería una cuestión “mental”, es decir, de materialización o manifestación de sistemas de realidad donde de alguna manera podemos ver “dramatizados” los propósitos y las ideas… y podemos “actuar” en ese sentido.

Seth lo presenta indirectamente al tener que hablar de un fenómeno que experimentaron Jane (la canal) y Robert (su pareja), cuando, estando de vacaciones, vieron una versión de ellos mismos muy real; es decir, proyectaron sus pensamientos y sentimientos en un caso “crítico” muy fuerte, en formas que les representaban a ellos mismos… con cuerpos palpables incluso…, en la realidad normal, y no en ningún otro “plano invisible” extraño.

Esta sería, por cierto, quizá una de las formas de distinguir claramente entre lo que podríamos llamar consciencia animal y la “personalidad” humana (que disfruta, disfrutamos, de ciertas mayores libertades).

En nuestro caso, la personalidad (palabra que podemos reservar a la “consciencia humana”, como de cierta forma hace El libro de Urantia)… la personalidad… por su modo de pulsar en los circuitos espirituales… puede causar estos fenómenos “raros” de proyecciones tan bruscas de cuerpos, como los que aparecen en esta sesión 9 y otras, donde sale a relucir la “esencia” de “qué” es el universo (que sería para nosotros una especie de acción de pulsación constante de nuestra consciencia… una consciencia que de alguna manera es acunada en espíritus/propósitos*).

Habría que ver pues cómo es la percepción en el caso de algunos animales “superiores” cercanos a nosotros, como los mamíferos, cuando son crías, por ejemplo.

De esta sesión 9 podemos seleccionar las siguientes muestras:

« Raramente, aunque a veces sucede, un individuo puede enviar completamente un fragmento imagen de personalidad a otro nivel de existencia, incluso sin su propio conocimiento. Este fragmento imagen de personalidad puede incluso adquirir una experiencia valiosa en ese otro nivel. Entonces, regresará al individuo. Y este a veces ni siquiera es capaz de asimilar ese conocimiento, ni de reconocer a su propia imagen de personalidad que regresa. El fragmento que vio tu amigo era de este último tipo, una imagen de personalidad, pero estaba tan desconectado de tu amigo, y fue enviado a sus viajes de una forma tan distraída, que su información fue probablemente transferida directamente a la entidad que tu amigo representa.

» La tendencia es hacia el incremento de la concentración por parte del individuo consciente. Entonces, estos fragmentos de personalidad divididos, o imágenes, pueden ser mantenidos bajo vigilancia sin cargar de distracciones al ego actual. Ahora bien, el subconsciente no realiza esta tarea demasiado bien, ya que nunca estuvo diseñado para enfocarse con una atención clara.

» La consciencia se expandirá en vuestro planeta, así como se expande para aquellos que van más allá de vuestro plano. El alcance de la consciencia se verá tan ampliado en el futuro que todos los fragmentos de personalidad, las imágenes divididas de personalidad, e incluso los fragmentos individuales en las sucesivas encarnaciones, serán mantenidos sin tensiones en un claro enfoque. Hacia esto es hacia lo que se dirige la evolución en el plano terrenal, aunque por supuesto a su ritmo usual de paso de tortuga.

» Mientras tanto, si las encarnaciones en el planeta Tierra han finalizado, la entidad se dirige hacia esta meta de todas maneras. En cualquier caso, en la época en que esta meta sea alcanzada en el plano terrenal, aquellos que hayan pasado más allá de él habrán evolucionado de unas maneras que incluso yo tan solo puedo soñar».

En la sesión 10 vemos otro ejemplo sobre este tema de las proyecciones de imágenes-cuerpos, que esta vez conlleva una situación no tan crítica, cuando Robert era niño. Seth nos comenta que en nuestro periodo infantil esto se da con mayor facilidad.

Así que sigue hablando de este tipo de proyecciones inusuales de imágenes que pueden darse gracias a que, como “personalidades” (como “consciencias” que contienen un “algo más”… un algo más que nos hace más libres “cósmicamente” hablando, y que también podríamos caracterizar como “volición”, en sentido estricto)… como personalidades… quizá podríamos decir que de cierto modo heredamos fuertemente unas ciertas potencialidades “álmicas” (de la entidad o “alma”).

« En este plano debéis trabajar dentro de ciertos límites. Simplemente sucede que el hombre no puede emplear todas sus capacidades en el plano terrenal indiscriminadamente. No obstante, una personalidad ocasionalmente se sorprenderá a sí misma con una producción de imágenes como la que encontraste en el parque.

» Usualmente este tipo particular de producción de imágenes se desvanece en el momento en que la personalidad alcanza la edad adulta. En la infancia, sin embargo, tales sucesos son frecuentes. A menudo cuando el niño llora por un coco lo que ha visto es ese tipo de producción de imágenes o de proyección fibrosa, que se forman por un vívido deseo o por miedo, de parte del subconsciente. Estos poderes, los de proyectar unas realidades de este tipo, o pseudorrealidades, están destinados a verse aplazados, a todos los efectos, durante la estancia en el plano terrenal. Pero la entidad no está tan limitada. De forma natural el subconsciente está siempre enlazado con la entidad, y en estos casos meramente intenta imitar los poderes de la propia entidad. Y realmente tiene estos poderes, aunque usualmente estén latentes».

En la sesión 11, Seth accede a transformar la materia, ante los “ojos” asombrados de Jane, Robert y un amigo, Bill. Así pues, accede a regañadientes a hacer una especie de espectáculo sobre la naturaleza esencial (mental) del “universo”.

En la sesión 13 nos encontramos con una de las primeras “charlas teóricas”, una crucial, donde Seth intenta describir lo que apenas podemos empezar a describir. Se trata del proceso de fabricación, mental de las formas… a partir de esa vitalidad o ese trasfondo vital universal que tienen verdaderamente en común todas las realidades de camuflaje, externas –como pueda ser nuestro sistema físico.

Para ello Seth utiliza algo muy célebre, los genes, la idea de los genes, y de las enzimas que ayudan a traducir la información genética en forma de “ladrillos” -moléculas- para la construcción celular.

Obviamente Seth usa los genes y las enzimas como analogía, una analogía sacada pues de los descubrimientos más conocidos y relevantes de la biología molecular de nuestros cuerpos.

«… os voy a pedir que imaginéis esos cables como algo que estaría compuesto de esa emoción solidificada de la que acabo de hablar. Seguro que debéis saber que incluso la palabra “sentimiento”, o “emoción”, son como mucho símbolos, símbolos que describen alguna otra cosa, y esa otra cosa es algo que está extremadamente cerca de vuestras enzimas mentales.

» En realidad, en cierto modo se da una neutralización dentro de un recinto mental. Un recinto mental se parte a sí mismo en dos, se descompone, separa, multiplica… actúa sobre sus diversas partes, y esto produce una manifestación material. Lo material es material, y no obstante es producido mentalmente.

» Las enzimas mentales dentro del recinto son los elementos que disparan la acción y –escucha atentamente– también son la acción en sí misma. En otras palabras, las enzimas mentales no solo producen acción en el mundo material, sino que se vuelven acción. De aquí en adelante a cualquier materialización siempre la llamaré “acción”, pues como ya sabéis los dos, nada es estático. Si queréis revisar los tres o cuatro párrafos anteriores estaréis cerca de entender cómo lo mental y lo físico se vuelven uno solo».

En la sesión 14 seguimos al hilo de lo anterior, describiendo cómo se produce el tiempo, a base de una especie de acción, que es constantemente neutralizada:

«… el tiempo no tiene sentido sin la necesidad de contrarrestar o neutralizar alguna acción.

» El movimiento de la vitalidad, aparentemente solidificada, da la ilusión del tiempo. La neutralización o “contra-acción” implicada en este caso es una neutralización dentro del núcleo de la vitalidad misma, prácticamente del mismo modo en que hablábamos de un recinto mental cerrado, que se reproduce multiplicándose, y que se pone en movimiento dentro de sí mismo.

» La acción y la neutralización son el desencadenante del tiempo».

En la sesión 15 habla por ejemplo un poco de su experiencia en cuanto a la “fabricación” de su forma:

«Como he dicho antes, los sentidos cambian según el plano de materialización. Si os referís a mi forma actual, puedo ser muchas. Es decir, dentro de unos límites puedo cambiar mi forma, pero hacer eso en realidad no supone tanto un cambio de forma como la elección de convertirme en parte de algo más.

» Mi forma incipiente es una forma de hombre, si esto es lo que queréis saber, pero no está materializada de la misma manera que la vuestra –es decir, como vuestra forma lo está–, y la puedo desmaterializar siempre que quiera.

» Sin embargo no es para nada física en vuestros términos…».

En la sesión 16 seguimos con este tema:

«Una vez que los habitantes de un plano han entendido los patrones de la ciencia mental, entonces, en gran medida, están libres de los patrones más habituales de camuflaje».

En la curiosa sesión 17, que es más personal que las anteriores, pero que empieza a hablar o a definir claramente algunas cosas básicas, como el “ego”, Seth aborda un poco el tema de los animales y las emociones.

Es decir, que los animales (y podríamos añadir, los niños) lógicamente “chupan” las energías (emoción) y las creencias de los seres de los cuales “dependen”, claro está:

«La particular atmósfera que rodeaba a vuestras personalidades justo antes de las muertes de los animales era destructiva, estaba cortocircuitada, y llena de pánicos internos. […] El hecho es que los animales captaron vuestra infección emocional, y de acuerdo a sus capacidades inferiores, la tradujeron por sí mismos.

» Los virus y las infecciones estaban por supuesto presentes. Siempre lo están. Son por sí mismos fragmentos, pequeños fragmentos luchadores, sin la intención de dañar. Tenéis una inmunidad general, lo creáis o no, ante tales virus e infecciones. […] Hasta cierto punto, las vidas de los seres dependientes como son las mascotas de la casa dependen de vuestra fortaleza psíquica. Tienen la suya propia, es cierto, pero sin daros cuenta reforzáis su energía y su salud.
[…]
» Los animales, como las personas, perciben cuándo son una carga, y el perro sintió que él era una carga, y algo así como un estorbo. Yo hubiera preferido que no me preguntarais esto, pero como lo hiciste y como ambos queríais al perro, se merece una respuesta».

En la sesión 18 seguimos de cierta forma con lo mismo, ya que tratamos creo que por primera vez con el tema apasionante del ser y la consciencia de las plantas, su dolor, etc.:

«En cuanto a la sensación de Jane, de que los árboles tienen cierto tipo de consciencia, por supuesto que así es. Lo que tenéis aquí es mucha energía latente, vitalidad y capacidad, con gran parte de ella retenida o momentáneamente suspendida.

» Por supuesto que el árbol está, de cierta manera, disociado. En cierto modo, sus fuerzas vivientes y su consciencia están bajo mínimos. Está por un lado en un estado de somnolencia, y por otro lado enfoca la parte utilizable de su energía en ser un árbol. El estado de consciencia implicado aquí es algo que de muchos modos podemos caracterizar como apagado, si lo comparamos con la capacidad sumamente diferenciada que tienen los humanos.

» Sin embargo, en otros sentidos las experiencias del árbol son extremadamente profundas, y tratan con los sentidos internos que también son –y en toda regla–, propiedades del árbol. Aquí hay algo que es difícil de explicar para mí. Los sentidos internos del árbol tienen una fuerte afinidad con las propiedades de la propia Tierra. Ellos sienten su crecimiento. Escuchan su propio crecimiento, así como vosotros escucháis vuestro latido del corazón. Experimentan esta unicidad con su propio crecimiento, y también experimentan dolor. El dolor, aunque sea evidente, desagradable y a veces angustioso, no es de esa misma naturaleza emocional con la que vosotros podríais sentir el dolor.

» En cierto modo es incluso una cosa más profunda. La analogía podría no ser una perfecta, lejos de ello, pero es como si vuestra respiración fuera repentinamente cortada. De cierto modo esto se acerca un poco a describir el dolor de un árbol.

» El árbol hace sus ajustes, tal como vosotros los hacéis. El árbol escucha su crecimiento a partir de la tierra, y también el crecimiento de sus raíces por debajo. Ajusta cada extremo de la raíz de acuerdo a los impedimentos que encuentre en su camino. Sin tener eso que consideráis como “mente humana”, no obstante, consigue retener la consciencia interna de todas las partes que tiene sobre y por debajo del suelo, y constantemente las ajusta.

» El árbol es también interiormente consciente de su entorno hasta un grado sorprendente. Mantiene una cierta consciencia del contacto con dos mundos completamente diferentes, por así decirlo, así como la capacidad de maniobrar por sí mismo en esos dos mundos; uno es aquel en el que encuentra poca resistencia al crecimiento hacia arriba, y el otro es el compuesto de elementos mucho más duros, a través de los cuales tiene que crecer hacia abajo».

En la sesión 19 aparece un gran protagonista de nuestro mundo, el cerebro, y empezamos a ver cómo Seth va a usar ciertas palabras (ego, mente, subconsciente…), para dividir lo que –nos avisa él mismo– que no está realmente separado:

«El cerebro trata exclusivamente con patrones de camuflaje, y convierte la vitalidad en los patrones de camuflaje del entorno físico. La mente trata con los principios básicos inherentes a todos los planos. El cerebro es en sí mismo parte del patrón de camuflaje, y puede ser interpretado y sondeado por los instrumentos físicos. La mente no puede ser sondeada por los instrumentos físicos. Ni siquiera puede encontrarse mediante ellos. La mente es el nexo. Aquí es donde se descubrirán los secretos del universo, y la mente misma es el instrumento para ese descubrimiento».

Y seguimos con la sesión 20, donde aparecen unos de los principales protagonistas de nuestras sesiones con Seth: los sentidos internos.

Se trata pues, en parte, de dejar claras las cosas sobre el estatus de nuestro mundo “externo”, respecto a nuestra dependencia total con respecto a unos sentidos internos que son tan tan nuestros… que ni nos damos cuenta de que están ahí, constantemente “sirviéndonos”:

«El mundo interno forma parte, por supuesto, de todos los planos. No es tanto que exista simultáneamente con el mundo externo, sino que más bien lo forma, forma el mundo externo, y el mundo externo existe en él.

» Los sentidos internos transmiten al cuerpo datos de la realidad del mundo interno.

» El material, es decir, la información, es transmitida al cuerpo, como he dicho, desde el mundo interno, por medio de estos sentidos internos. Estos datos de la realidad interna son recibidos por la mente. Esto es extremadamente importante. La mente, al no estar camuflada, es la estación receptora de los datos que le aportan los sentidos internos. Lo que tenéis en la práctica con esto es un sistema interno nervioso y de comunicación, que es muy parecido a los sistemas externos con los que estáis familiarizados.

» Los sentidos internos tienen una intensa inmediatez, una deliciosa intensidad de la cual carecen vuestros sentidos externos. No hay lapso de tiempo en la percepción, ya que no hay tiempo.

» Los patrones de camuflaje también pertenecen, por supuesto, al mundo interno, ya que los propios camuflajes están compuestos de la sustancia de la vitalidad del universo, mediante las enzimas mentales, que experimentan una reacción química en vuestro plano. La reacción es por supuesto una distorsión. Es decir, todo patrón de camuflaje está obligado a ser una distorsión, en cierto sentido, de la vitalidad, la cual se ve forzada a adquirir una forma en particular».

Entre otras cosas, en esta sesión 21 Seth hace unas interesantes observaciones sobre la locura, entendida “espiritualmente” (“álmicamente”):

«Algunos casos de locura, aunque no todos, conllevan la incapacidad de la personalidad para manejar un problema particular, mientras que al mismo tiempo rechaza seguir las órdenes de los sentidos internos para cambiar de curso. En tales ocasiones los datos de las vidas pasadas llegan a través de los sentidos internos. La personalidad ya no es capaz de protegerse a sí misma de esta información cuando llega más allá de cierto punto. Es decir, la personalidad está ahora funcionando en contra de sí misma».

En la fundamental sesión 23, que seguramente tendría que convertirse en una de nuestras “preferidas”… veremos lo que podríamos bautizar como “lo esencial” y “obvio” de cualquier “espiritualidad”.

Como veremos en las citas de Seth, lo esencial de nuestra absurda situación humana se puede comentar así, muy claramente:

1. Por ejemplo, VEMOS con los ojos, pero no nos acordamos de que hemos tenido que “aprender” de alguna manera a VER, a aceptar ese regalo (y a aprender de la mano, por así decirlo… de la mano… de esa “inteligencia” que llamábamos “Dios”… de la mano de esa personalidad infinita o con parte de ella (sus almas, nosotros)…, es decir, con la fuente de nuestros “espíritus puros”… tuvimos “una vez” que aprender a estas cosas).

2. Así que lo normal es que nos convirtamos en adultos “desalmados” 🙂
(en una sociedad primitiva en lo espiritual, como la nuestra, esto es lo normal).

3. Así que entonces, en la Tierra, estando más o menos “locos” por esta división interna…
hemos pasado a hacer algo que podríamos llamar “sobrevalorar el mundo”.

Es decir, una vez separados de nosotros mismos, por ejemplo valoramos muy especialmente todo aquello de lo que SÍ nos acordamos que nos enseñó algo:

por ejemplo, valoramos aquello que nos enseñara a LEER… y esos seres que “nos enseñaron” a leer
(que pasan pues a ser más o menos susceptibles de ser convertidos en ídolos por nosotros)…
Y terminamos valorando por encima de todo “el mundo humano”…: padres, profesores, etc…. es decir, todo el mundo “superficial” más artificial y más mudable, de “lo humano”.

4. Esa sobrevaloración miedosa del mundo (frente a la Tierra y a esa energía vital pura extraordinariamente inteligente que nos acuna, desde dentro, y con la cual proyectamos todo el rato universo…)… esa sobrevaloración miedosa del mundo… nos sirve de alguna manera para reforzar cada vez más la maniobra de la “proyección” (proyectar más y más nuestro miedo, negando la vitalidad interna).

Es decir, nos hemos inventado ese problema al no acordarnos de que nosotros mismos nos hemos separado del yo interior que respira, que sueña, que ve… que no es más “tonto” que nuestro intelecto (sino todo lo contrario), y que todo lo hace gratis, “por” nosotros, y en realidad “junto” a nosotros (desde siempre).

Y como no reconocemos que ALGUIEN de alguna manera nos ha “enseñado” por ejemplo a VER, a respirar… entonces, lo que olvidamos así (esa relación interior) lo pasamos a TEMER… y pasamos pues a tener miedo de nuestro origen, es decir, del universo interior de “vitalidad” y “personalidad” perpetuas… es decir, de lo que se ha llamado a menudo “Dios”.

Así que aquí tenemos algo que parece ser consustancial a este mundo: el miedo a ese poder creativo puro…, es decir, al “amor”.

«El hecho es que ve [el ser humano ve, con los ojos], aunque nadie le haya enseñado a ver.

» Y la parte de sí mismo que le enseñó a ver todavía GUÍA sus movimientos, todavía mueve los músculos de sus ojos, todavía se vuelve consciente a pesar de él cuando duerme, todavía respira por él sin que le den las gracias ni un reconocimiento, y todavía prosigue en su tarea de transformar la energía de una realidad interna a una externa de camuflaje.

» Se queda atrapado por su propio yo, artificialmente separado. Busca dioses, cualquier cosa, para explicar las funciones perfectamente naturales que le pertenecen. Esto le absuelve perfectamente, a su propio entender, de toda responsabilidad, pero no es así.

» Vosotros formáis el mundo de camuflaje de las apariencias con la misma parte de vosotros que respira. No admitís que quien respira forma realmente parte de vosotros, ni tampoco admitís que el creador del mundo de camuflaje físico es una parte de vosotros mismos.

» El mundo del patrón de camuflaje está formado por la mente, y estoy usando esta palabra ahora, “mente”, en su verdadero sentido, como parte del mundo interior. La energía es recibida por la mente a través de los sentidos internos y es transformada para dar patrones de camuflaje empleando las enzimas mentales.

» No hay ningún motivo por el que la humanidad no pueda ser consciente de esta transformación, si es que alguna vez admite la existencia del yo completo que hace esto posible.

» Como mencioné antes, el proceso de respirar parece automático, y no obstante, hay cierta parte de vosotros que es consciente de las más minúsculas partes del aire que llena los pulmones.

» El tiempo físico externo es un camuflaje completo, básicamente innecesario en vuestro plano; pero habéis hecho que sea necesario debido a vuestro rechazo a admitir que el yo interior es una parte de vuestra personalidad completa, y por tanto en vuestro plano no habéis sido capaces de sacar el máximo provecho del tiempo psicológico».

En la sesión 24 seguimos en parte con el tema de la humanidad:

«Una de las debilidades de la humanidad siempre ha sido su impaciencia y su preocupación por los patrones de camuflaje de su plano. Esta impaciencia es lo que le hizo intentar saber por sí misma, examinando el mundo externo, más que explorando lo que tenía en su interior.

» En los tiempos prehistóricos la humanidad desarrolló el ego y la autoconsciencia para que le ayudaran a tratar con los patrones de camuflaje que había creado. Esto no es una contradicción, y lo explicaré más tarde. Hizo tan bien el trabajo que incluso cuando tenía las cosas bajo control no estaba satisfecha. Se desarrolló en un nivel disparejo, desigual. Se utilizó a sí misma como instrumento para diseccionarse a sí misma. Las lentes internas le condujeron a una realidad que no podía manipular tan fácilmente como sí podía hacerlo con el mundo de camuflaje, y tuvo miedo de lo que concibió como una pérdida de dominio.

» La fantasía del alma, o de los espíritus, surgió más o menos en esta época, y ha sido algo perjudicial, pues dio entidad y designación a una parte del yo completo enfrentándola a la otra parte. Es sin embargo esta idea básica lo que también le obligó, a pesar de sí misma, a afrontar una verdad –la verdad de la existencia continuada, a la cual le dio el nombre de “inmortalidad”.

» Esta idea es la responsable de las actitudes supersticiosas, sin embargo, en lo que respecta al mundo interior como un todo, y algunas de las confusiones humanas han sido absurdas y patéticas. Y ahora estoy pensando principalmente en el hecho de que al yo interior inmaterial le dio una morada formada con patrones de camuflaje físico. En otras palabras, un cielo y un infierno físicos».

En la sesión 25 seguimos al hilo de nuestra “espiritualidad básica”, hablando de los sentidos internos, etc.:

«Insisto en que las impresiones recibidas por los sentidos internos son algo realmente concreto, y de una manera que todavía no entendéis. Estos datos también tienen efectos físicos sobre el cerebro.

» Lo que causa dificultades es vuestro rechazo a aceptar el yo completo. Una vez más: Los datos recibidos por los sentidos internos son tan vívidos, y de hecho son más vívidos, que cualquier otro dato que podáis recibir alguna vez, y la parte irónica de todo esto es que en realidad recibís constantemente datos internos. Los utilizáis constantemente, y no obstante, de forma consciente no vais a aceptar su existencia.

» El mismo hecho de que respiréis, soñéis, y que realicéis otras incontables actividades sin ninguna ayuda por parte del ego consciente, debería servir por sí mismo para convencer incluso a la cabeza científica más testaruda de que hay más cosas implicadas de las que la ciencia está dispuesta a admitir. La noción de “mente subconsciente” es meramente una admisión parcial, a regañadientes, precavida, de que el hombre es algo más que el ego consciente, algo más que la suma de sus partes y algo más que un mecanismo».

En la sesión 26 aparecen de nuevo esos anteproyectos o “genes” mentales, insertados en un discurso sobre el “problema” del “origen” de la consciencia:

«Hemos hablado de genes mentales. Estos son, más o menos, anteproyectos psíquicos para la materia física, y en estos genes mentales existía el patrón para vuestro tipo humano de autoconsciencia. Sin embargo, durante un largo periodo de tiempo físico, no apareció de forma articulada, es decir, “armada”, y ya hemos hablado del tiempo psicológico como algo que forma parte de lo que por ahora consideraré como un sentido interno del tiempo.

» Esta autoconsciencia humana existía en el tiempo psicológico, y en el tiempo interno, mucho antes de que vuestra especie la elaborara en los términos de vuestros patrones particulares de camuflaje».

Una de las más interesantes es esta sesión 28, pues se trata de la analogía de la vida como sueño de una entidad (alma):

«El tiempo condensado es el que la entidad [“alma”] siente o experimenta, mientras cualquiera de sus personalidades dadas “vive” en un plano de materializaciones físicas. Por detallar esto un poco más, muchos hombres han dicho que la vida era un sueño. En gran medida eran fieles a los hechos, aunque, no obstante, en cuanto al asunto principal, se quedaron lejos.

» La vida individual, o la vida del individuo actual, podría ser comparada legítimamente con el sueño de una entidad [o “alma”].

» Y así como vuestros sueños se originan en vosotros, surgen de vosotros, alcanzan una aparente independencia y tienen su final en vosotros, asimismo, las personalidades de una entidad surgen de ella, alcanzan diversos grados de independencia, y regresan a ella aunque nunca la hayan abandonado ni por un solo instante.

» … como he dicho, hay una gran similitud entre vuestra relación con vuestros sueños y la relación de la entidad con su personalidad. Lo que no dejé claro es que vuestros sueños forman parte de un plano, y existen en él tal como vosotros existís en el vuestro.

» Ese mundo de los sueños tiene su realidad propia…»

» La entidad [o “alma”] en sí no tiene que estar revisando constantemente sus personalidades, pues en cada una hay una parte interna autoconsciente que reconoce su origen. A esta parte la llamaré por ahora el yo-consciente que está más allá del subconsciente.

» El que respira y el que sueña no están tan automáticamente controlados como podría parecer. He mencionado antes que cierta parte de vosotros sabe exactamente cuánto oxígeno inhalan los pulmones, y cuánta energía conlleva un paseo, y esta es la parte de vosotros a la que me refiero. Esta es la parte, y la parte autoconsciente, que recibe todos los datos internos».

» Esta parte recibe datos internos, está en contacto con la entidad [“alma”] en un mayor grado que el grado de contacto que vosotros tenéis con vuestros sueños, y dirige en realidad todas las funciones importantes que pensáis que son controladas automática o inconscientemente».

En la sesión 29 vuelve a tratar sobre una gran parte de todas estas cosas tan interesantes, que se nos van ya acumulando para nuestra “meditación”.

Tenemos por ejemplo el tema de un sueño de Jane, que viene de la anterior sesión, y que es muy interesante pues indica que algunos sueños son transformaciones de “comunicaciones” internas “telepáticas” con otras personalidades que pueden estar “vivas” con nosotros ahora (amigos, conocidos, etc.).

«El impacto del nacimiento es por supuesto peor [que el de la muerte], ya que la personalidad no está enteramente enfocada en tanto que personalidad, y debe hacer unos ajustes inmediatos y críticos de la más intensa naturaleza. La muerte, en vuestro plano, es un final, pero no implica ningún ajuste nuevo inmediatamente crítico, ya que hay tiempo para descansar y para “ponerse al día”, por así decirlo».

La sesión 32 es muy variada y amena. Trata algo así como tres grandes temas:
1.- El tema de las reencarnaciones consideradas más personalmente, como influyendo de alguna manera en nuestra experiencia actual (en el caso de Jane, con respecto al hábito de fumar).
2.- El tema de las reencarnaciones en la experiencia histórica; el ejemplo de Gran Bretaña; el ejemplo de la Edad Media como “fin de ciclo” para muchas personalidades, y el caso de los judíos como elección (muchas personalidades judías “eligieron encarnar” en unas circunstancias donde sufrieron opresión y persecución, en parte para compensar por vidas como opresores, asesinos crueles y malos gobernantes).
3.- la relevancia de experimentar una cierta “reverencia” ante la vida de cualquier tipo de ser vivo:

«Cuando comenzó la Edad Media, un gran número de personalidades que habían vivido antes del periodo romano y durante el mismo, estaban preparadas para terminar con sus ciclos de reencarnaciones. Eran los aprendices más eficaces, las personalidades más sabias y capaces, y retiraron su conocimiento subconsciente y sus recuerdos de vuestro plano.

» Esta fue una de las razones de la decadencia del conocimiento y del aprendizaje en la Edad Media.

»Hubo personalidades reencarnadas durante la Edad Media que habían vivido en la experiencia romana, aunque no eran personalidades destacadas, y no fueron capaces de transmitir conocimiento o capacidades de las vidas pasadas, simplemente porque no tenían la fortaleza ni las facultades inherentes necesarias.

» Hubo otras personalidades, por supuesto, que estaban bastante desarrolladas, pero estaban descansando.

«Gran Bretaña es un lugar especial en muchos aspectos, en tanto que muchas de esas personalidades que habían estado descansando nacieron ahí a intervalos bastante regulares, y allí teníais pues una creencia más coherente en la libertad, de modo que ahí no se necesitó pasar por ese tipo de revoluciones sangrientas y desafortunadas que tuvieron lugar en otras partes.

» Una personalidad no elegirá circunstancias desfavorables para su renacimiento hasta que compruebe por sí misma que no puede alcanzar de ninguna otra manera la necesaria disciplina.

» Hay un estrecho enlace entre los ciclos reencarnatorios y los periodos históricos terrestres, sobre el que hablaremos más tarde.

» Es cierto que vuestra historia muestra una continuidad en las persecuciones judías, es decir, de la persecución y la opresión a los judíos. El hecho es que muchas personalidades que han sido célebres en muchas eras también han sido orgullosas, brillantes y crueles, y han denigrado y oprimido a quienes consideraban que estaban por debajo.

» Estas personalidades, a menudo con talento en muchos aspectos distintos, y a menudo con experiencias pasadas de riqueza y de poder, eligen renacer como judíos por voluntad propia; lo hacen a modo de compensación kármica, y no en ningún sentido como castigo, sino como necesario ajuste por parte de las personalidades implicadas.

» Los horribles actos cometidos sobre los judíos por los alemanes no son ciertamente cosas que los judíos pidieran explícitamente. Sin embargo, un gran número de esos judíos fueron hunos de un tipo muy cruel, en una existencia pasada.

» Si no aprendáis a sentir reverencia por todas las cosas vivas continuaréis matándoos entre vosotros. Y repito, esto no implica ningún castigo en ningún sentido de la palabra, sino que sucede que la idea de la permisividad con respecto al asesinato no hace acepción de seres, no discrimina. Una vez que os permitís matar, mataréis cualquier cosa viva. En las vidas futuras esto conlleva unos ajustes ulteriores para la raza».

En la sesión 34 volvemos a nuestros queridos sentidos internos y el problema que tenemos cuando no “escuchamos”:

«Los sentidos internos siempre operan sin importar qué entorno particular sea aquel en el que la personalidad esté actualmente implicada. Los sentidos internos proporcionan un equilibrio a la personalidad completa, y le permiten seguir en contacto con su fuente de vitalidad.

» Cuando los datos de los sentidos internos son ignorados, entonces las personalidades se entrelazan tanto con el patrón de camuflaje que ya solo son capaces de aprovecharse de una cantidad muy limitada de la vitalidad que les da la energía y la fortaleza básicas. Esto es lo que sucede más usualmente en los niveles culturalmente orientados como el vuestro, donde el patrón de camuflaje se vuelve extremadamente complejo y “aprisionador”.

» Este hecho es responsable en gran medida de la muerte causada por un shock, un impacto, y también de ese shock o impacto más potente que supone el nacimiento, el parto, cuando la nueva personalidad se despierta a esa captura a modo de prisión que conlleva el rígido patrón de camuflaje. Otros niveles tienen unos problemas diferentes, y a veces severos, de un tipo distinto. Uno de los propósitos básicos de la existencia en vuestro plano es facilitar que la personalidad se concentre o se enfoque con fuerza, y forme con la vitalidad básica un patrón creativo. A veces la lección se aprende muy bien. Sin embargo, para las personalidades es extremadamente difícil aprender a organizar la vitalidad lo suficientemente bien como para darle forma, y es de esperar que por lo tanto se den algunos problemas.

» Este es un paso gigantesco, y uno vital, pues sin él la personalidad estaría a merced, por así decirlo, de la mismísima energía de la cual está compuesta».

En la sesión 35 hablamos a fondo del yo interno, esa parte fundamental de nuestro yo completo (yo interno + subconsciente + ego + cuerpo):

«El ego interno, o yo autoconsciente interno, dirige tales experiencias y emplea los sentidos internos en gran medida de la misma forma en que vosotros empleáis los externos, salvo que el ego interno conoce todos los mecanismos implicados en el uso de los sentidos internos, y vosotros sin embargo sabéis poco de los mecanismos implicados en los externos.

» El hecho es que el yo completo está experimentando constantemente datos de todos los sentidos internos. Y el ego interno es por supuesto consciente de ello. El subconsciente a veces es consciente de esto, y el ego externo es consciente de muy poco. He explicado las razones de ello en sesiones anteriores. El ego externo debe enfocar gran parte de su energía en la supervivencia y en la manipulación del mundo exterior de camuflaje. Este mundo ya ha sido creado por el yo interno, y su existencia continua está determinada por la vigilancia constante del yo interno.

» El subconsciente amortigua realmente al ego externo contra el impacto de la realidad verdadera. Si algunas veces os parece que estáis viviendo en un mundo de sueños, en muchos aspectos así es. Todavía no sois lo suficientemente fuertes como para poder soportar el embate de la realidad básica, y construís complejos mundos de sueños para poder encontrar protección de lo que os podría parecer un caos salvaje, incontrolado e indisciplinado».

En la sesión 36 hablamos del libre albedrío y del inefable “campo de decisiones” que estaría en el nivel del “alma” o entidad, y que de alguna manera es del todo relevante para nuestras vidas aquí:

«En vuestro plano el libre albedrío se da en una escala limitada, pero realmente existe, y las propias limitaciones son en sí mismas el resultado de elecciones hechas libremente en otro plano por parte de las diversas entidades (“almas”).

» Es muy cierto que el ego interno se percata mediante los sentidos internos de cualquier elección que el ego externo pueda hacer usando el libre albedrío. Esto no significa que las decisiones estén de ninguna manera predeterminadas. Solo significa que el ego interno no está limitado por las dimensiones en las que aquellas elecciones libres son hechas.

» Muchas de las limitaciones que son establecidas en las personalidades por sus propias entidades se dan por razones “kármicas”. Quiero dejar claro que el libre albedrío existe, pero que está limitado mediante el uso de un libre albedrío más amplio por parte de la entidad. Además, el ego interno es consciente de las que se consideran decisiones futuras, pero no porque él fuerce tales decisiones sobre el ego externo, sino simplemente porque el futuro como tal no existe para el ego interno, y por lo tanto puede percibir lo que el ego externo no puede percibir».

En la sesión 37 seguimos por ejemplo con el yo interno y los sentidos internos:

«… el ego interno conoce cada paso que dais, cada partícula de aire que tomáis, cada sueño que tenéis; y es la fuente de vuestra propia personalidad y el representante de la entidad [“alma”] de la cual forma parte.

» Con vuestros sentidos externos ni siquiera percibís con ninguna fiabilidad la realidad de camuflaje.

» La mesa tal como la conocéis, no es sólida…

» Vuestros sentidos externos mienten cuando la experimentan como sólida.

» Los sentidos internos no son tan engañosos, y nunca lo han sido. Los sentidos internos experimentan directamente la realidad de la cual está compuesta vuestra materia.

» Como analogía, vivís en una caja autoconstruida, con ciertos sentidos autoconstruidos para permitiros percibir el mundo de la caja que vosotros mismos habéis creado. Cualquier verdadero concepto tiene sus orígenes fuera de vuestra caja, y continúa más allá de ella».

«El cuarto sentido interno es el sentido conceptual. Ahora pensáis en un concepto en el sentido de unas ideas que solo podríais entender en términos intelectuales. Sin embargo, el cuarto sentido interno de nuevo conlleva cognición directa…».

En la sesión 38:

«Sin este sexto sentido interno, y sin su empleo constante por parte del ego interno autoconsciente, no podríais siquiera construir el universo físico de camuflaje de vuestro plano. Este sentido, insisto, se usa constantemente bajo el discernimiento del ego externo, y forma la base para las elaboraciones de camuflaje en cualquier plano».

Y en la breve sesión 39 habla por primera vez –pero solo sumariamente– de lo que bautizamos como “séptimo sentido interno” (que tiene que ver con los cuerpos “astrales”):

«Hay algo más que quería mencionar brevemente. Y es que el sexto sentido interno, del que solo hemos hablado un poco, puede ser comparado en ciertos aspectos con los instintos del yo interno. Esto también será comentado en nuestra siguiente sesión.

» Este sentido se ocupa sin embargo del conocimiento innato del universo en su totalidad; y los datos particulares sobre las áreas concretas del universo son a menudo dados a un organismo viviente para realizar manipulaciones en una área específica viable».

En la sesión 40 vemos el ejemplo de la araña para de cierta manera hacer contraste con el poder personal “más libre” (pero no mejor ni peor) que nosotros, las consciencias “volitivas”, tendríamos, a la hora de “materializar” ideas de cierto modo más libremente:

» … lo que tenéis en el caso de la actividad de la araña es una demostración del sexto sentido interno casi en su forma pura. La araña no tiene intelecto ni ego externo, y sus manipulaciones son el resultado directo de las actividades realizadas por el uso puro y espontáneo de los sentidos internos. Se encuentran en gran medida sin verse obstaculizados y sin camuflar.

» No todos los sentidos internos son utilizados en el mismo grado en todos los planos. Muchos planos se dedican al entrenamiento en la utilización de uno o dos de los sentidos internos más importantes. Me gustaba la analogía de la araña y su red porque es un ejemplo de una elaboración de camuflaje, un ejemplo sencillo y sin complicaciones –sin esos intermediarios que son por ejemplo el ego o las herramientas.

» Inherente, y repito esto, inherente en la araña, tanto como en el hombre, está la comprensión completa –o mejor dicho, la comprensión a través de la experiencia directa–, del universo como un todo. En su existencia particular la araña no es consciente de todo este conocimiento, pero sí emplea lo que necesita de él para construir su red. Experimenta directamente. Y no hay, por supuesto, ninguna consciencia tipo “yo”, sino consciencia directa, y no obstante del tipo más privado, íntimo».

» Debería ser obvio que aunque una idea nazca en el tiempo, tras su concepción está libre del tiempo de una manera en que la red de la araña nunca podría estarlo».

En la sesión 42, con la que cerramos este primer volumen de las 510 primeras sesiones tenemos el interesante discurso sobre los planos y la fabricación de la “realidad”:

«Ahora bien, he dicho que un plano no es necesariamente una localización. No es necesariamente un planeta, aunque lo puede ser. El universo tal como lo concebís contiene innumerables planos, y todos ellos, hablando en vuestros términos, ocupan la misma cantidad de espacio».

«El universo está siendo creado continuamente. Todos los universos están continuamente siendo creados, y la aparente expansión que ven vuestros científicos es una percepción distorsionada, por muchas razones».

«Cuando el ego consciente desea información, y cuando el ego externo está en pleno control, entonces la información es buscada a partir de los sentidos externos. Cuando al ego externo se le pilla desprevenido y se pide la información, el subconsciente suele transmitirla a través del uso de los sentidos internos«.

 

___
* Para este tema de la pulsación de la consciencia, ver los libros de Seth, como el de La naturaleza de la realidad personal, donde de vez en cuando indica algunas cosas sobre el tema. Luego habla de ello un poco más concretamente en los volúmenes titulados «La realidad desconocida» (ver índice en la web). Y también se puede ver el artículo que enlazo a continuación, y que hice, básico, a modo de invitación al tema de la pulsación, pero en este caso según aparece muy brevemente comentado en El libro de Urantia: «Estamos en circuito».

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