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Brown y Curso

Lilith Hola, estoy leyendo el artículo sobre resolución de conflictos y me surgen dudas a la hora de interpretar de una manera «correcta» (desde el punto de vista de el curso) la frase «no interactuar con el conflicto». Supongo que estoy acostumbrada a actuar desde el ego; «ataca o huye» y se me escurre el concepto «no interactuar». ¿A qué se refiere exactamente?…

Admin: «No interactuar» tiene el mismo significado que «poner la otra mejilla». Esto significa que, puesto que el problema no está ocurriendo en la situación que se está viendo, sino en la propia mente, si interactuas tratando de resolver el problema «ahí afuera» creerás que realmente está ocurriendo ahí. Si no está ocurriendo realmente nada, no tienes que hacer nada al respecto. Y si crees que algo ocurre, el lugar a donde debes ir en busca de la «causa» es tu propia mente, y las interpretaciones que le hayas dado a la situación en relación al concepto del yo que has fabricado. Si no hay ninguna situación, como dice el Curso, de la que el concepto del yo esté ausente, y constantemente estás tratando de reafirmar esa idea sobre ti mismo, cada situación conflictiva que estés percibiendo es sólo el síntoma de que quieres tener razón acerca de aquello en lo que crees haberte convertido. Así que utilizarás todo y a todos para justificar tus pensamientos y hacer que parezcan reales. Pero eso no hará que lo sean. Si el conflicto no ha sido creado por Dios, no existe. Tan sólo se trata de una conclusión equivocada acerca de ti.

Lo ideal será verlo así, como ha mostrado el Admin…, fantásticamente; dejarse dar, uno mismo a sí mismo, y sin masoquismos pero por su propio mecanismo, dejarse dar la patada mental de turno… esta patada que supone el pensar que todo son interpretaciones. ¡Pero ay qué poco «Nueva Era» parece ser esto! Pues la Nueva Era tiene a veces la palabra «mente» puesta en una especie de cuarentena. Por si a alguien le sirve… voy a escribir otro tostón para curarme un poco en relación a todo esto: a lo vibracional…, los fantásticos textos de Michael Brown…, la Nueva Era…, nuestro imprescindible Curso de milagros…, y ya está, espero…, y con la venia y perdón de vuestras señorías los audientes. Aunque a cuento de lo que voy a hablar aquí…, y por ejemplo por lo que veo en el «sutil» Brown…, lo que voy viendo es que la palabra «mente» se pone a veces solo momentáneamente en cuarentena…, y para decir que «todo hay que integrarlo». Entonces parece que la «mente» para la Nueva Era es el ego mental…, el que razona o empieza a ser ducho en encasillar, categorizar, «temporalizar»… una «mente» que principalmente se desarrollaría en nosotros oyendo historias (antes más a los ancianos, hoy no…) y contándonos a nosotros mismos esas historias misteriosas sobre nuestra personalidad histórica, nuestro «yo único»… que se va desarrollando linealmente según aprende a eso…, a contarse cuentos con esas estructuras mágicas del lenguaje de los adultos…, adultos que le han enseñado a cometer tal «crimen» por mera supervivencia, y para desdicha del cerebro derecho a-temporal… que no entiende de tiempo lineal y esas cosas. Esta aberración «natural» que ahora estamos usando para leer esto…, nos surge o predomina su aprendizaje, principalmente…, según dicen…, así como entre los 7 a 14 años… y va «integrando» con ello aparentemente un poco de «lo anterior»…, lo anterior «atemporal-solo-emocional»…, aunque esa tal integración es, como todo aquí en el universo lo es… una trampa… pues parece que ya está todo el pescado vendido con la llamada «represión primordial» y esas cosas… Así que volviendo atrás, esa es la «solución directa» del Curso…, que debemos seguir, entusiasmados, si «podemos» y si nos dejamos… aunque es a veces difícil de aceptar para nuestras mentes aún «NuevaErenses»……, porque parece suponer que somos responsables de todo… (y queremos seguir siendo responsables de «parcelitas egoicas»), y entonces a nuestra mente inocentista entonces eso no le gusta, no le gusta que haya tan rápido una solución, en forma de esta «verdad cósmica» aplicada en el aquí y ahora holográfico de una mente que siempre está decidiéndose por el ego, automáticamente, como robot. Pero ya digo, por una parte, como vemos, «pesa» el que el Curso sea muy poco New Age. Y como a mí me encantan las mezclas, y me encanta que hablen del Curso pues sin Él no soy nada…, tralarí tralará……, entonces por qué no recomendar o hablar de otras cosas…, como también hemos hecho por aquí los conCursantes a veces…, a cuento de nuestras horribles emocio-nacionalidades que se creen…, las pobres egoicas…, «necesitar curación-práctica-técnicas»… variadas. Así que gracias a super-Ramón he dado con super- Michael Brown… (solo el super-aclarador y breve «la alquimia del corazón»)…; este señor es un tipo parece que majete (jaja) que se curó él «solito» (qué machote), de algo al parecer muy gravemente doloroso… hace no muchos años…, y que ha terminado compartiendo la maravillosa experiencia y haciendo parece que al menos dos «libros»…, muy dulces…, sobre el mismo «no-tema»… que el del Curso, en realidad…, sobre este amplio tema del «uso» de la presencia (es decir, del «uso» del E.S.…, del Sí mismo de cada cual……, del Ser…, del Yo, que todo esto son sinónimos…)… la presencia de nuestro contenido vibracional (= conexión con amor perfecto, en lenguaje más para andar por casa del Curso-Renard…), contenido «interior»…, que se va manifestando en las diversas etapas de la vida sincrónicamente…, y con el que nosotros siempre nos auto-engañamos… creyendo que lo exterior es diferente, mientras que está manifestando el mismo patrón de «deuda kármica» o contenido; y bien, lo llama vibracional…, pero… como para el Curso de milagros esto es lo que se llama «contenido» (ese que solo hay dos, cosa tan aclaradora y simple para nosotros…), entonces le añadimos lo del «contenido» a «vibracional»…, pues justo además —e igual que el Curso— Brown lo contrapone también a «la forma»…, tal y como el curso hace con el contenido. Entonces, sigo avisando de mis percepciones, a ver si estoy en lo cierto por si alguien conoce…, resulta que en el Curso el contenido-vibración de «separación» quedaría casi en la misma altura que el otro contenido, al menos hasta que no desarrollemos una buena relación con nuestro maestro interior, el E.S., que nos enseñe a verlo como falso. Así que este Brown veo que puede ser muy útil para mucha gente…, para hablar de emociones, viajar más egoicamente hacia la limpieza…, y para quien le apetezca y pueda, acercarse a los textos de Michael Brown (aparte de seguir intentando perdonar y amar a todo hijo de vecino… y expresar alguna que otra emoción mirando sin juzgar…, etc. etc.). Esta solución creo que no hay que perderla de vista, yo me hago ese voto a mí mismo… pues ha sido y será muy aclarador, por ejemplo con esto del origen mental del universo, basado en esa decisión-interpretación-invento-burrada-fundamental: «ay, este Dios… va el tío y me quiere matar… y encima que no me daba el «especialismo»…, pues toma universo y ¡te jodes!». Entonces nosotros estamos todo el rato interpretando. Pues ha dicho Admin: – «las interpretaciones que le hayas dado a la situación en relación al concepto de yo que has fabricado». Pero ay!… …eso que nos pasa en este universo ilusorio… ha pasado a su vez ilusoriamente por una fase en la tierra donde éramos —de niños— literalmente unos descerebrados… y nuestra emocionalidad parece haber quedado como bloqueada. Esto tenemos fe en que ya lo desbloqueará simplemente el Curso, pero a veces hay muchas reticencias al Curso… y sin embargo parece que hay otras cosas geniales que van directas a hablar de esto en términos un poco más «variadamente psicológicos» y/o Nueva Era… y que casi cuajan tal cual con el Curso… haciendo una especie de puente, además, con «lo Nueva Era» en su vertiente «mil y una técnicas de «limpieza emocional»». Digo esta monserga porque veo muy clarificador Michael Brown —a sugerencia de Ramón—; es fascinante el mini-texto de «la alquimia del corazón», que es una especie de «Curso de milagros» reducido; aunque no leí ni practiqué aún el básico de Brown, «el proceso de la presencia», que parece entusiasmar a mucha gente y que ya digo, tocaría mucho el trabajo que de todas maneras nos va a salir con el Curso. No «sabíamos» que todo a nuestro alrededor aparentemente «fuera» estaba siempre girando y manifestando…, desde el vientre materno…, un interior formado de un patrón de culpa-deuda-ataque que, aunque parezca mentira, bebés y adultos manifestamos en tanto mentes ilusoriamente separadas en tanto que lío «kármico» (esos perdones necesarios en dúos que nos vemos obligados sí o sí por nacimiento a ejercer aquí, en esta a veces intrincada red de «gente a perdonar-se»). Entonces podemos «necesitar» jugar con eso algo más (decirle dulcemente a nuestro niño que todo era nuestra manifestación…, y hablarlo con los niños de los demás en tanto que tal…), como si nos lo creyéramos un poco en esos términos de que si «emociones» y demás. Supongo que si uno hace el Curso la propia «manifestación» del propio maestro de cada cual terminará como guiando a hacer este tipo de cosas. Así que para desbloquearlo y mirarlo en tanto que tal…, en un lenguaje que a primera vista podría parecer que transige un poco con el «somos mentes inocentes». A veces somos aunque no queramos «mentes Nueva Era».