Hola Qadistu! Desde hace algún tiempo tenía pendiente pasarme por tu blog y agradecerte, porque veo que visitas mi espacio a menudo y además comentas, etc. Yo no suelo leer demasiado las webs, pero veo que tienes una buena página y te animo a que sigas escribiendo. Veo que compartimos la afición por la música y Un Curso de Milagros jejeje ¡Un abrazo y gracias!
gracias; sí, ya ves, en vez de buscadores nos convertimos más en vomitadores de información y letras :); tu información por ejemmplo sobre cuidados… los que das al tu cuerpo, etc.… parece estar además muy interesante por lo que voy viendo…, así como el resto de comentarios. Y… a quién no le gusta la música 🙂 abrazos
Hola qadistu! Gracias por responder. Bueno, yo personalmente creo que toda búsqueda, es una búsqueda hacia el Maestro Interno (Espíritu Santo en lenguaje UCDM), y esa es la razón por la que, por muchos cursos que hagas, por muchos libros que leas y por muchas técnicas que uses, tarde o temprano siempre terminas con una sensación de «aquí falta algo», creemos que estamos buscando algo fuera cuándo en realidad fuera no hay nada, y lo que anhelamos es esa búsqueda interior. Todo resulta muy confuso hasta este punto, pero desde ahí la jornada se vuelve tranquila y agradable, pues vas bien acompañado jejeje 🙂 Celebremos pues nuestra etapa de vomitadores de la verdad jajajajaja ¡Un abrazo!
Archivo aquí una nota: Experiencias de paz (¿anuncios de lo que vendrá que todos tenemos más o menos inadvertidamente en la vida y más aún al practicar UCDM?) Dentro de que no soy nada «especial» en estas cosas del «despertar de la consciencia» … alguna vez sí que creo que sorpresivamente mi ser interior me ha debido querer mostrar muy fugazmente algunas experiencias o percepciones que supongo que podrían ser «básicas»… o que ahora mirándolo bien imagino que pueden ser «fundamentales»… radicalmente diferentes del estado normal… y que serían por tanto percepciones sobre esto de «salir del sueño»… quizá… y que se dieron en momentos de vigilia. Entre dos o tres cosas diferentes en la percepción… una habría podido ser la del caso de cierto «bienestar»… o estar «fuera»… un cierto bienestar como de otro mundo… que vaciaba plácidamente la sensación simple de «estar», de una forma increíble aunque ya digo, fugaz, pero sin mediación de ponerse a «meditar» o cosas así… un salto brusco hacia un vaciado muy plácido… No era un salir del cuerpo… no era ningún tipo de viaje… y quizá puede ser algo lejanamente similar a estar «con un pie fuera». Y me gustaría pensar que esto podría haber sido algo que simplemente se nos mostraría a veces así de simple y rápido —ya que se habría mostrado en la mente sin la mediación de «estar meditando»… o de un cierto posible aprendizaje largo acerca de cómo usar nuestro «cuerpo astral»… o acerca de esas útiles capacidades «psíquicas» varias… etc. Era una sensación neutral (aunque la falta de «enorme dicha» quizá es sospechosa… pero fue muy curioso…)…, y pilló de sorpresa… casi dando un poco de susto. Quizá esta sensación tiene que ver con la condición natural de paz…, no sé… esa previa al Paso que «da Dios»… hacia esa cierta «dicha total» que algún día todos alcanzamos…, aunque, ya digo, para mí que, por lo que recuerdo, se trataría de una especie de «paz sobrenatural»… sobrenatural para el ego… una paz muy ajena al estado «normal». O quizá todos lo habríamos sentido, en algún momento…, de niños…, de mayores… y no lo recordamos o lo distinguíamos… no sé.
Dicen que la música amansa a las fieras y he llegado a la conclusión que demasiadas personas son sordas. Sin embargo si nos fijamos bien hay una música, un libro, etc para cada momento por desgracia no sabemos la mayoría interpretar las ondas enviadas. No me da verguenza ninguna decir que he llorado, reido, bailado sola con alguna composición elegida en el momento sine qua non, e incluso tengo algunas obras absolutamente prohibidas para mi salud emocional… Abrazos de gozo.
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