¿Qué vemos cuando vemos la naturaleza? El resultado de una evolución. Pero esa evolución está anclada en algo invisible. La creatividad tiene su fuente en algo invisible y que es personal. Pongamos que vamos andando por el campo. Tres cosas fundamentales para empezar:
Esto último lo podemos llamar «resonancia». Esa resonancia no es algo anécdotico, sino que es la fuente de la posibilidad de que tengamos cualquier experiencia, ya que en el fondo «somos unidad» con todo. Todo el mundo ha tenido experiencias de ese tipo. Por ejemplo podemos sentirnos siendo un animal, y percibir de alguna manera «su» experiencia… tener «consciencia» de ello. Pero esto quizá lo descartamos y lo tenemos por «una tontería»… por algo «inútil»… o lo tildamos de irreal. Pero lo que descartamos así es nuestra verdad, que es lo que permite que pueda haber ese aparente trasvase o comunicación de experiencias.
los demás seres que existen. La relación entre lo externo en los animales y lo interno, a lo que piden y «se les da»… según sus necesidades… en un todo que se va complejizando perfeccionando… ejemplo típico: la necesidad de plantas se ve satisfecha por insectos, etc… pero también hay lujo. En este sentido hablar de la consciencia que pide desde fuera, que no es un ego. La doctrina evolucionista diría que es porque sobreviven los más fuertes… y esas cosas… pero hablar de las adaptaciones lujosas… de la variedad… La misericordia se expresa en este acunamiento de la Ministra que permite que los miedos conjuntos de las criaturas se articulen juntos (gracias a que dentro la Ministra es unidad)… en «sistemas externos» donde expresar cosas con ese miedo… las «cosas» de los ayudantes… lo interior… esencias de valor que crecen de alguna manera y dan lugar a algo nuevo interno. El miedo hace campo de contraste, algo así, para expresión pinceladas de eso. ____ La experiencialización de la materia: unirla al discurso sobre interior-exterior. ¿Cómo sirve las cosas el mundo interno? Las sirve dando en parte memoria que ayude a realzar y a tener la experiencia actual de por ejemplo un átomo de árbol. Los átomos sienten que participan por ejemplo en la historia de ser parte de cuerpos que encarnan los ayudantes de la Ministra… que dan vida posible a la efectuación de esos espíritus internos en las aventuras externas de los mundos. Participan en el crecimiento en valor. — 34:2.1 «Después de experimentar una notable metamorfosis en su personalidad durante la época de la creación de la vida, la Ministra Divina actúa a continuación como una persona y coopera de una manera muy personal con el Hijo Creador en la planificación y la dirección de los extensos asuntos de su creación local. Para muchos tipos de seres del universo, incluso esta representación del Espíritu Infinito puede no parecer totalmente personal durante las eras anteriores a la donación final de Miguel; pero después de la elevación del Hijo Creador a la autoridad soberana de un Hijo Maestro, las cualidades personales del Espíritu Madre Creativo se acrecientan de tal manera que es reconocida personalmente por todos los individuos que contactan con ella» — En la personalización Ministra: al evolucionar podemos compartir la mirada de un Hijo Creador a su Ministra, ya que ella la ve personal. Nosotros la vemos impersonal y eso es otra medida de nuestra libertad y capacidad de elegir ser Dios. En parte, esa relación es lo que somos, de forma muy íntima, como mente. » Y luego, como esa personalidad que también somos… y que de alguna manera lo unifica «todo»… como personalidades quizá estamos muy identificados con esa relación entre yo/ser, y entorno», algo «no divino», pero con «mirada divina». Es el regalo: ser divinos en vuestra esfera contemplando con ojos del espíritu los resultados, huellas… interconexiones… — Mails donde respondo cosas: comento con la venia, David: > es sólo natural deducir que el cerebro no es indispensable para el hombre. Pero tú has remarcado la precisión, al decir que no es indispensable para la personalidad. Quizá «hombre» habría que reservarlo para expresar el suceder constante de ese acto que llamaríamos quizá «encarnación»… y por el que: – esa personalidad que «no necesita cerebro»…. – se encarga, y como por arte de magia… en la experiencia que llamamos «hombre»… se encarga… de integrar niveles (material, mental…)… – y se encarga de hacerlo con más o menos «cosmicidad». Aquí creo que vendría bien añadir lo que pudiera aportar el concepto de «yo intelectual» del que habla el libro. Y esto nos lleva a lo siguiente: > a mí los adjutores me dan igual. […] No tenemos testimonios de gente con adjutores pero sí con… Toda nuestra experiencia es de hecho dependiente de los adjutores de la Espíritu Creativo: «117:5.7 […] En la experiencia mortal, el intelecto humano reside en las pulsaciones rítmicas de los espíritus ayudantes de la mente, y efectúa sus decisiones dentro del campo causado por su inclusión en el circuito de este ministerio». Estamos viendo y viviendo todo el rato las consecuencias de estar «bañados» por los adjutores… por el espíritu-mente de la Ministra (como lo están también todos los seres vivos que vemos ahí «fuera»). Parece que casi todas nuestras decisiones (o las más continuas) como mente mortal-material… dependen de ese campo que nombra esa cita… aunque luego se infiltren también los otros ministerios de alguna manera «suplementarios» (que ya sabemos que son: la intervención personal como Espíritu Santo de esa misma Ministra… el Espíritu de la Verdad… el Ajustador… ángeles… intermedios… etc.). Luego, con el tema de lo de transicional… Me gustaría que comentárais lo que supone para nuestras ideas sobre lo que es el universo… en esta discusión… el hecho de que Cristo-Miguel, aunque hubiera hecho cosas que no son normales (en relación a su Ajustador por ejemplo…)… pudiera ir presentando a los mortales los diversos «resultados» que conlleva la ascensión morontial… comunicando aparentemente de una forma tan directa el resultado (cuerpos morontiales) de «habitar» en unos mundos que en principio parece que podríamos pensar que solamente «están lejos». Eso parece apoyar el discurso de David sobre la «situación» de lo morontial. Quizá las sedes diversas estén claramente ordenadas como indica ELU… pero luego la «libertad» que sería inherente a esos mundos conlleva que lo morontial esté también «solapado» como dice David… y que se puedan dar demostraciones diversas por parte de personalidades más o menos experimentadas. En cuanto a la reencarnación. En ese nivel de transición, el que admite David, nos dicen que hay personalidades que no eligen sobrevivir. Y creo que ya habéis comentado que los efectos de «ver vidas pasadas» podrían tener que ver con la presentación de esos «recuerdos» a personalidades en la Tierra que tienen la posibilidad de elegir sobrevivir. Nos dicen que las personalidades no-sobrevivientes quedan grabadas en el Supremo de alguna manera. Entonces esa «alma» que fue fabricada por la personalidad que no quiso sobrevivir… no se pierde. Podría ser por tanto una especie de campo morontial que el Supremo contiene, y que necesita ser re-visitado… para la continuidad del «trabajo morontial»… por parte de otras personalidades. Es decir, de alguna manera el alma sería un campo que vamos creando conjuntamente entre varias personalidades. De ahí que se tengan recuerdos de «otras vidas» («otras vidas» que en realidad desde el campo «alma» no importan tanto como cosas que transcurren temporalmente… sino en los términos de cumplimiento o realización de valores). Pues en ese campo morontial no importaría tanto el tiempo… claro está… sino más bien el valor. El tiempo tal como lo vivimos aquí lógicamente no es lo esencial para esa creación que llamamos «alma». *** El tema de la astrología tendría que ver con varias descripciones posibles de la mente cósmica… y de las propensiones que contiene esa mente en las diversas parcelaciones que de cierto modo somos todos (parcelando esa mente). «La verdad» no está en la mente cósmica, claro… sino que es el proceso de aceptar ser «hijos de Dios»… y por eso se alertará contra la astrología. Pero pondría la mano en el fuego apostando a que la astrología va a ir siendo una ciencia… cada vez más… según la humanidad nos vamos armando con las herramientas conceptuales que permitan entender la posibilidad de una nueva ciencia (mental)… una ciencia que integra y expande enormente la anterior («material»). Esas herramientas nos permitirán hablar de lo que realmente está pasando aquí (la individuación del Supremo… y la relación que hay entre ese proceso con el ser mismo de la mente cósmica… etc.). — Hola, me gustaría que añadiéramos pinceladas de un «posible contexto», que quizá es necesario. Tengo las siguientes cosas a añadir… y que son medio preguntas, medio problemas… en torno a los conceptos (como el de creatividad) que surgen al hablar de la mente, de la evolución, etc. Pero por ahora solo añado la primera de ellas, para no acumular demasiado… por si podemos unir algo de la siguiente primera cuestión (que es un poco potpurrí) al discurso que habéis hecho sobre la mente, lo transicional, etc. (Y por otra parte, más tarde… y ya que ha salido el tema de la evolución… y por último – en otro mail en el hilo – colocaré si acaso un texto para comentar ese tema de la evolución y la creación… con una cita del doc. 42 que habla muy directamente sobre el cuerpo, la mente cósmica, y los adjutores de la Ministra que nos toca. Ese texto lo lanzaría como tema aparte, pero encaja aquí así que no hace falta.) La primera cuestión es esta: La chispa divina de vida… y la vida en el contexto de 112.1 – ¿Dónde está esta chispa, es decir, cómo «interacciona» con… o cómo engloba tal chispa los conceptos que luego comenta en el documento 112 (1.13, 1.14)? Ahí dice:
«La vida es en realidad un proceso que tiene lugar entre el organismo (la individualidad) y su entorno».
Y lo repite poco más abajo, para pasar a hablar de la mente:
«La vida física es un proceso que tiene lugar, no tanto dentro del organismo, como entre el organismo y el entorno. Todo proceso de este tipo tiende a crear y a establecer unos modelos de reacción del organismo a ese entorno. Todos estos modelos directivos ejercen una gran influencia en la elección de la meta.
» El yo y el entorno establecen un contacto significativo por mediación de la mente. La capacidad y la buena disposición del organismo para efectuar estos contactos significativos con el entorno (para reaccionar a los estímulos) representa la actitud de toda la personalidad».
Además, introduciendo ahora algo más «lejano».. sucede que en otras partes (44.5.5) el libro llega a adjetivar la «energía divina» como mental, física o espiritual. Es curioso. En ese contexto quizá podríamos describir el escenario evolutivo de un modo que quizá tildaríamos de «muy abstracto»… diciendo que aquí, en el mundo, la energía, insuflada de vida… manifiesta relaciones que pueden ser mezclas «creativas» de energía mental, física, y espiritual. Ya sigo — Este párrafo del anterior mail -y que divido en dos-, es más claro así: — Ah, y antes un apunte breve, para el contexto… y lo propongo ya porque quizá es más importante que lo que comenté arriba. Es esta cita del documento 42, muy explícita: 42:12.11 «La unión entre la mente cósmica y el ministerio de los espíritus ayudantes de la mente da nacimiento [evolve] a un tabernáculo físico adecuado para el ser humano en evolución». Habría que ver realmente cómo es ese «evolve»… cómo se desarrolla o «fabrica» eso… con esa unión entre la mente cósmica y el ministerio de la Ministra. Esta es una de las citas a reunir junto con todas las demás citas «molestas» que tiene el libro en torno a los «yoes intelectuales» y a la mente cósmica. (Pues por si fuera poco con los conceptos de «personalidad», «alma», «mente», «cuerpo»… también tenemos el ingrediente de los «yoes intelectuales» 🙂 ). Desde aquí, en modo «mente material»… creo que no nos podemos hacer casi nada a la idea de cómo sería esa unión de la que habla ahí… en cuanto al proceso de «evolve» un cuerpo… pues la creatividad es básicamente interior, como dice en otro documento… y nosotros no somos «creadores intrínsecos». — Hola, también es muy importante el documento sobre los Espíritus Maestros. Es importante para cohesionar todas estas lecturas que hacemos, y quizá también para hacer «espacio» para que quepan todos esos posibles «mundos transicionales» de los que habéis hablado, que no sean los exactamente morontiales… quizá. Reúno una serie de citas de ese documento, el 16, para animarnos en esto tan desafiante de sentir o entender que «la mente va primero»… y empezar a concebir cómo es que el espíritu es realmente la realidad «arquitecta», y «creadora» (como dice en el doc. 42). Empiezo por el final del documento 16. Ahí se apoya aquella «interpretación básica» que quería resaltar en las últimas intervenciones donde invitaba al tema de la «mente cósmica». Esta primera cita quizá no requiere ponerla en inglés, pero pongo entre corchetes una expresión, y si tenéis tiempo me serviría mucho ver cómo la traduciríais, si es que hay diferencias importantes —aunque creo que está bastante bien traducida en este caso, al menos para alguien que habla el español de España: 16:9.15 «¿Es extraño pues que la mente cósmica se dé cuenta conscientemente de su propia fuente [should be self-consciously aware], la mente infinita del Espíritu Infinito, y que al mismo tiempo sea consciente de la realidad física de los extensos universos, de la realidad espiritual del Hijo Eterno, y de la realidad de la personalidad del Padre Universal?» El mensaje es que la mente cósmica (que en parte somos, literalmente…)… termina dándose cuenta, «a la vez»…. de las realidades y «relaciones» antecedentes… y de las «posteriores». Y lo hace tras pasar por esa «amortiguación» que se realiza de alguna manera en los universos locales. Esta amortiguación tendría lugar en esta especie de «baño» de mente cósmica en el que estamos. Y los universos locales, en tanto que «amortiguadores»… abren o facilitan la posibilidad de tener ciertas experiencias digamos que muy «detalladas»… «más temporales» o «muy temporales». Aquí dice literalmente que la mente cósmica dota a todas las criaturas volitivas (subrayo eso en negrita):
16:6.9 «Estas perspicacias científicas, morales y espirituales, estas reacciones cósmicas, son innatas en la mente cósmica, la cual dota a todas las criaturas volitivas».
Es curioso ver que dice «todas», pues recordemos que en el documento sobre la supervivencia de la personalidad teníamos una especie de definición del paso crucial en nuestra «ascensión», como hijos ascendentes, que tiene que ver con la mente cósmica. Y aquel paso era el de llegar a tener una especie de relación más directa con la mente cósmica, y gracias a haber «trascendido» de alguna manera la mente material, es decir, los circuitos —o espíritus-mente adjutores— de la Ministra. Hay también unas expresiones maravillosas en el documento, que espero que no estén muy mal traducidas en esta edición europea:
16:6.4 «En todas las asociaciones de personalidad de la mente cósmica existe una cualidad que se podría denominar «sensibilidad a la realidad»».
Y para finalizar, pongo la cita que quizá sea más relevante. Es sobre la importancia de los Espíritus Maestros que, de cierto modo, son en gran medida nuestros «padres», ya que provocan o «acogen» todo el juego cósmico «posterior» de relaciones… para que podamos tener las diversas libertades que tendríamos aquí… como la «libertad» fundamental de poder «elegir» identificarnos con el Padre, con el Ajustador… en la máxima «lejanía» con respecto a Él… etc.:
16:6.2 «… estos mismos Espíritus Maestros dominan las reacciones básicas de todas las mentes de las criaturas, porque son la fuente efectiva de los potenciales intelectuales y espirituales que han sido especializados en los universos locales para funcionar en la vida de los individuos que viven en los mundos evolutivos del tiempo y del espacio»
para elaborar: experiencia psicológica: hablar sobre escepticismo en ese sentido, tema básico de «negar bien la muerte». __ Otra: las posturas al curiosear la naturaleza, lupa-yoga, sentir desde dentro, pero también esta combinación adoración – curiosidad. __ La misma ternura que nos puede inspirar ver «practicado» un espíritu en un animal superior… la tenemos multiplicada por millones en las células cooperando. Ambientes de los ecosistemas expresan una especie de maduración interna en valor, «crecimiento», en el mundo interno. Esa maduración de alguna manera da la base para «personalizar» el universo en el sentido de que el Espíritu Santo de la Ministra pasa a actuar más personalmente. Las inevitabilidades humanas preparadas por las animales son pues de cierto modo inspiradas por Ministra (5 ayudantes). A su vez estos espíritus están infiltrados en nuestro caso por los dos más de arriba; es decir: régimen de la personalidad… que puede elegir hacer la voluntad de Dios. Los genes mentales van supliendo necesidad «evolutiva» directamente pedida desde consciencia externa que está muy bien sintonizada con vitalidad del mundo interno. La Ministra es además divinidad-unidad que «inter-comunica» toda consciencia que esté pulsando en ella. —- Espiritualización ≈ personalización Ejemplo de la edad media: causas impersonales de las cosas (deterioro de cultura), frente a causa personal teniendo en cuenta alma y encarnación de la personalidad. – el sujeto de la experiencia es el «alma» mientras se expande la consciencia de la personalidad (?). Ejemplo nuevamente del Espíritu Santo: personalización-espiritualización de las realidades. —- la intromisión de naturaleza en los parques: signo de necesitar integrar; ejemplo de adanes relacionándose con mundo. —- Sentidos internos, comunión con animales. La relación de «personalidad» conlleva poder hablar de esos sentidos internos y realizar desde el exterior maniobras que «hacen bucle» de dentro hacia afuera… y vuelta… Para investigar realmente desde la unidad de sentidos internos, citar incluso el parrafo de ELU 112 1, al final: sobre la individualidad de ese todo:
«112:1.19 En los conjuntos, las partes están sumadas; en los sistemas, las partes están puestas en orden. Los sistemas son significativos debido a su organización — a sus valores de posición. En un buen sistema, todos los factores están en posición cósmica. En un mal sistema, hay algo que falta o que está desplazado — desordenado. En el sistema humano, la personalidad es la que unifica todas las actividades y comunica a la vez las cualidades de identidad y de creatividad».
___ Nota sobre la transicionalidad y lo inconsciente:
Para empezar, creo que siempre que sale esto tengo el eco de aquella frase en 112:5.15:
ELU dice claramente que después de la muerte (112:5.13):
Entonces, aunque no haya una personalidad consciente, esa memoria de las relaciones, inmediatamente después de la muerte y previamente a la supervivencia de dicha memoria (previamente a la supervivencia «hecha y derecha» de esa memoria, es decir, a su supervivencia con nosotros «conscientes»… con nosotros asistiendo como seres plenamente conscientes de nuevo)… esa memoria de las relaciones… decíamos… puede tener cierta capacidad de incidir en el «campo de actuación subconsciente». Parece quizá lógico pensar que el inmenso y no del todo automático campo de relaciones personales (destinadas a sobrevivir)… puede dar lugar a una infinidad de tipos de fenómenos en relación a aparentes contactos, manifestaciones, etc. Así que lo dicho: quizá toda la cuestión gira en torno al estatus y a la posibilidad del «actuar subconsciente»: al estatus del subconsciente en general… y en este caso en particular, en el que para empezar quizá podemos decir que se activan de alguna manera esas memorias en y con el poderoso «subconsciente» (en y con la mente cósmica no personalizada o semipersonalizada…). Y todos los fenómenos «raros» surgen quizá debido a esa red «inmortal» de relaciones personales que de alguna manera ya somos… que permite la activación de esas «formaciones» o fenómenos raros que aparentemente muestran volición.
Volviendo atrás: hay pues una especie de «volición» subconsciente, vital. No sería el concepto de «volición» de la que habla ELU (o quizá sí, más de lo que en un principio podría parecer). La volición de la que habla ELU es a su modo también extraña, no es tan inmediata como en una primera lectura me debió parecer… aparte de ser un concepto que «hace» magníficas «resonancias»… como casi todo en ELU. Pues con esa volición de ELU… la que podemos interpretar como «solamente diurna»… parece que nos podemos preguntar esto: ¿queremos vivir? Sin embargo, la «volición subconsciente» ya parece ser una especie de afirmación o respuesta constante… de que queremos vivir… o quizá diríamos que esa volición subconsciente parece ser una mera constatación de la vida «interna» que somos… y que somos quizá como esa personalidad realmente creativa que nos revela ELU que es el núcleo y de cierta manera la fuente de todo lo real en la individualidad. Y esa especie de sub-volición interna, tan importante, parece ser lo más íntimo y lo que nos impulsa todo el rato a por ejemplo seguir respirando, etc. E insistamos: sobre ella, sobre ese interior… creo que quizá se puede decir que «proyectamos» ciertas inercias mentales, o ciertas ideas, pues por ejemplo parece que creemos por defecto que nuestra vida es automática, y no lo sería tanto debido a todo lo que se revela en ELU sobre la chispa de vida… su procedencia, su cualidad de «inefable»… por así decirlo… etc. Quizá solamente estamos aprendiendo poco a poco el hecho de que nuestra mente «cerebral» no es la personalidad. Más sobre la volición en un mail: Gracias por esa idea, Jaime, espero que encajemos todas las ideas de alguna manera… o que lo haga David… Quizá de alguna manera en lo que escribiste falta meter el concepto de personalidad. Según ascendemos, dejamos atrás todos los circuitos (mentales, mental-espirituales…)… de los que ELU dice que nunca son posesión nuestra (y supongo que podemos decir que eso sucede porque somos personalidades… es decir, que esas cosas no son posesión nuestra «en tanto que personalidades»…). Cito ahora esto, del documento 118: «118:6.7 La volición, el acto de escoger, ha de ejercerse dentro del marco universal que se ha hecho realidad en respuesta a una elección anterior y más elevada». Este marco de elección anterior y más elevado sería «superconsciente» (un concepto también usado en ELU). La cita parece implicar que nuestro marco universal de elección (este marco restringido humano) se ha hecho realidad en respuesta a una elección anterior y más elevada. Entonces, los yoes intelectuales que están «dudosos» o incluso ofuscados…, puede que estén viendo (proyectando) atisbos de ese mismo «hacerse realidad» de un marco restringido humano (el mismo «hacerse realidad» que ahora vemos nosotros)… pero de forma más «desintegrada» y más por su cuenta –debido quizá a la ofuscación en el propósito o su falta de cosmicidad. Ese «hacerse realidad» del marco humano (el del día a día actual) surge en general a partir de elecciones más elevadas… como dice la cita. Esas elecciones son hechas en el ámbito donde podríamos decir que en parte están los yoes intelectuales tras la muerte, en estado pretransicional (pero superconsciente, y por tanto con otro tipo de acceso a los «potenciales subconscientes» que nos permiten a nosotros «hacer realidad» el marco usual). En un estado de alguna manera «superconsciente» puede que esos yoes intelectuales (que acaban de vivir la experiencia de su personalización)… puede que tengan acceso (y más o menos sin querer, dentro del proceso de su pensamiento o de la «realización de la elección»)… puede que tengan acceso… en parte… a esos mismos «potenciales subconscientes» que nosotros empleamos aquí para «hacer mundo», y que empleamos tan fácilmente como respiramos… (y que no son en realidad «automáticos», al igual que no lo es la respiración, pues se nos revela que detrás, y «acunando» o impregnando y posibilitando todo… detrás… están los circuitos mente-espirituales de la Ministra, que en último término es un espíritu-Persona contactable). Esa ámbito de elección «superconsciente», del la cita habla, tendría que ver con nuestro papel, como «yoes intelectuales» (en una experiencia más «unitaria» y por tanto menos «personal»)… nuestro papel… a la hora de configurar las coordenadas de estas vidas terrestres donde luego nos olvidamos de lo que somos (yoes intelectuales capaces de ser personalizados). Nos olvidamos de lo que somos para «aprender lecciones» que de forma «superconsciente», como yoes intelectuales… creemos que tenemos que aprender dentro de este marco humano donde podemos ejercer el libre albedrío (dentro de este marco humano que es un «marco universal» muy restringido pero que, según la cita, es «hecho real» en respuesta a nuestra «elección superconsciente»). Esto sirve para complementar algo que comenté arriba en respuesta a Santiago R., pero que saldrá si seguimos comentando sobre el ego. Por ahora simplemente pongo esa cita con ese comentario, y sigo con un par de comentarios sobre el tema que tratabais. Pues es muy interesante fundamentar o enmarcar en ELU esos fenómenos que parece que la humanidad no queremos mirar de frente. Los humanos estamos sobreidentificados con la identidad usual… en vez de identificarnos con: – nuestra auténtica personalidad interior creativa… que es quien aporta los valores de identidad a la relación entre el organismo y el entorno… – y con el espíritu interior «Ajustador». Parece que los humanos nos estamos poco a poco habituando a admitir la «amplitud» de las relaciones de todo «lo consciente» (incluyendo «subconsciente» y superconsciente) en esa especie de océano que será la mente cósmica. Así que los fenómenos extraños serán a veces muy instructivos… pues son seguramente ejemplos de campos de «comunicación base» (o sub- y super-conscientes)… aunque su interpretación haya sido siempre errónea hasta hace poco. Y es que ni siquiera había palabras para decir…: «somos mente»… o bien para decir: «somos campo mental» que pulsa rítmicamente en circuitos mente-espirituales de un «Espíritu Madre» que es la madre de nuestras mentes… y todo gracias a la herramienta material (cuerpo) que nos permite realizar esa pulsación y tener experiencias de este tipo. Muchos de los fenómenos «raros» indicarán seguramente, «por contraste», la realidad de todos esos circuitos (mentales y espirituales)… que vamos a ir abandonando o integrando (o trascendiendo) en nuestra ascensión… y mostrarán también algo sobre los tipos de asociación que haya entre la «mente cósmica» más «libre»… y la «mente cósmica» que pulsa de forma muy «encorsetada» en los circuitos de la Ministra. Por cierto, quizá sucede que, si tenemos tantas dificultades para hablar de esto… o a veces tanto miedo… debe ser en parte porque los que realmente pueden cometer «pecados» (Lucifer y demás) hicieron algo concreto con los circuitos mentales… y es quizá por ello que ahora nos da más miedo todavía concebirnos como mente. feliz desencorsetamiento integrante 🙂