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Esencia, filosofía, espiritualidad… comentarios en vídeos de youtube sobre filosofía, Enric Gel

Comentarios en este vídeo de Enric Gel:  https://www.youtube.com/watch?v=G1ZxTKLgCZQ

(6 agost0 2023):

Comentario (a usuario https://www.youtube.com/@adrianmorenoborrallo506)

Buscaba un comentario que tratara de «lo espiritual»… digamos… y aquí lo haces en la primera frase (no quería poner un comentario suelto más). Y es que quería poner una especie de objeción a Enric, por cómo de rápido denosta lo místico.

En realidad, por lo que vi, para Aristóteles la «sustancia» era el individuo. Y creo que la experiencia más pragmática, más del día a día, digamos… nos da claramente esencias muy inmediatas y muy importantes: la cualidad única de cada persona, que sentimos todo el mundo como algo único, en cada persona (eso parece de sentido común, de hecho).

Esto tendría mucho que ver ─parece evidente─ con el concepto de esencia en todas las prácticas y «marabunta conceptual» que a lo largo de la historia parece meterse en la etiqueta de «lo místico-espiritualista» (y ello por muy delirantes que se pongan por ejemplo en la «Nueva Era» ─en la que yo caí, por cierto─).

Hay un modo de entender lo completamente absurdo que es que se separara la filosofía de «la espiritualidad», pero hay que definir bien los términos (eso está hecho en un libro cuyo nombre despista, pues es mucho más básico y «bonito», claro, muy claro. Es de Michel Foucault; es de sus últimos cursos en el Collège de France, creo que era la institución. Su título es: «Hermenéutica del sujeto» ─no tiene desperdicio─).

Comentario 2 (a @Alejandro-fj3tm)

Las esencias son un dato de la experiencia de todo el mundo: la cualidad única de cada persona.

Eso se siente muy claramente. Otra cosa es que se quiera negar lo que se siente, y que negarlo sea «válido»; es decir, otra cosa sería que para muchas personas sea importante negarlo y anteponer «lo que se piensa», o cualquier otra cosa (si la hay).

Pero en la experiencia, lo que se siente va antes ─en varios sentidos de «antes»─ que lo que se piensa:

los niños aprenden gracias a sentir; es decir, y diciéndolo rápido… resulta que: la causa eficiente, material, formal ─y yo argüiría que también final─ de todo lo que luego podemos hacer con la vida (pensar, etc.) sería nuestra capacidad de tener sentimientos, emociones, deseos, etc. ( = alma, «ánimo»).

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Otro preguntaba por la esencia del lenguaje, y puse:

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Este último me respondió, y el 7 de agosto le puse:

​(A @angelblancocasares2158  ) le dije: El truco sería la denostada «alma». Lo que anima es «superior» a lo animado (cuerpos). Hay mucha fenomenología sobre la vida después de la muerte, y que interesa que no tratemos de forma racional (ahí tienes el trato que le da la tradición en forma de «Cuarto Milenio», y programas así. Y lo que estaría sucediendo es que habría mucha adicción al control en el mundo espiritual ─es decir, de desencarnados─).

Como el alma es invisible (al igual que son invisibles las leyes naturales y nadie se espanta de ello…), entonces, como las leyes naturales, el alma sólo se «vería» por sus efectos, y por tanto, es fácilmente «denostable», digamos ─el alma─.

De hecho, la política, y «todo», depende ─sus vicisitudes dependen─ de que no se comprendan en general cosas muy simples sobre esto (de que no todo hijo de vecino se aficione a la idea de que podría ser muy simple 🙂 ).

Esta afición al ruido, a la seudoespiritualidad, a la anti-espiritualidad, etc. (cuando básicamente «espiritualidad» significa cuidarse uno mismo… aprender sobre el cuidado de sí mismo y de cómo eso se relaciona con el cuidado o amor a los demás… etc.)… nos mantiene en una «irracionalidad materialmente ilustrada», o sea, «tecnológicamente ilustrada»… (y la tendencia es la de una «industrialización de los cuerpos»).

El tema de los deseos, emociones, miedos, etc. (que sería básicamente lo que el alma es), sería un factor que a todas luces parece entrar ya matemáticamente en las ecuaciones de la mal llamada «economía» ─esa que de económica no tiene nada 🙂 ─.

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Sobre esto de «la espiritualidad», permíteme recomendarte algo que te irá a espantar, pero es sorprendente, si no lo conoces; es un libro de Michel Foucault, y lo digo porque este señor es muy difamado, denostado, etc., pero no es lo que parece. Al final de su vida, en sus cursos (en este de dos años antes de morir), tiene cosas muy básicas sobre los griegos y lo que es en sí la filosofía, muy didácticas, vaya. El curso es el de Hermenéutica del sujeto, que con ese nombre espanta, pero es completamente amable, agradable, práctico, etc.

feliz año

Contesto esto:

La representación finita de la «idea» de Dios sería el universo mismo (sería la representación de la idea de Dios, y no la representación de Dios mismo). En realidad, habría que completar eso con cosas así, de este estilo: – Dios siente su ser, todo el rato, que es, por cierto, infinitamente, todo lo que conlleva el amor: bien, etc. (y de cierto modo, nosotros, «a su imagen», sentimos el ser que somos ─todo el rato─; ese ser que somos es «alma finita», y la de Dios es alma infinita); – Dios expresa, como regalo para las almas que creó (humanos), Dios expresa, inmediatamente, como tal regalo, leyes naturales, que dan lugar a la posibilidad de la representación de la que hablábamos arriba.

Otro en @user-cv4xs2jj3h que preguntó:

Yo diría que lo plantea así por una evidencia muy simple: el que la gente sigue viva tras dejar el cuerpo; o sea, hay una permanencia que no es del cuerpo físico (ni tampoco sería de los espíritus o cuerpo-espíritu (sino del alma que da vida a los instrumentos-cuerpo); y por cierto, hay mucha «fenomenología» sobre los espíritus o desencarnados… muchos casos de comunicación válida, y de visión ─y sentir─ a gente después de que esa gente haya dejado atrás el cuerpo físico). El mismo Sócrates, su existencia, es impensable, en la historia, sin referirnos al mundo de los espíritus, pues Sócrates habla de su guía claramente, su guía-espíritu (su «daemon»), etc.

En el vídeo 3 de Kant, de Enric:

https://www.youtube.com/watch?v=7FDVA98qdsY

mi comentario (hecho a @jorgeadalbertotobar9450) : Más que daño, lo que el «filósofo»… (perdón, una nota: llamar a Kant así, «filósofo», con el mismo nombre que a Sócrates (al Sócrates representado en los Diálogos, claro, independientemente de su realidad, etc.), es un insulto al amor por la sabiduría)…

… lo que el «filósofo», decíamos, estaría haciendo… es algo así como dar voz a una «actitud humana» que sería «lo dañino», como «condición humana» que conservamos debido a las «heridas emocionales»

(esa es una condición en realidad artificial, y que básicamente dependería de naturalizar el miedo a un nivel muy profundo).

Es sencillo describir ese daño, en la parte que parece más importante en dicho daño

(me refiero al «daño» que estamos «cultivando» día a día, pese a que a veces hay o ha de haber cierta «mejora» ─por diseño ha de haberla, a trancas y barrancas… o al menos simulacros de mejoras─).

Se trata de:

1) El daño relativo al «YO»:

Vemos que Kant lo trata como una ilusión, pero no habría nada más fácil de sentir en la experiencia que el yo como esencia personal única.

Todo el mundo es único, y esto lo puede advertir todo el mundo ─sólo que ese sentimiento se subestima─.

(por cierto, la experiencia de «la economía», la «ciencia económica», digamos, no trata para nada al yo como ilusión :)… al contrario, es usado muy efectivamente, cada yo único ─en estas más o menos «mentes-colmena» en las que estamos─, el yo con sus deseos, etc., es usado, decía, por «la economía», actualmente, con la Inteligencia Artificial mediante ─en vez de decir «Dios mediante» 🙂 ─,

2) El daño relativo a DIOS:

(Se puede tomar lo siguiente como supuesto; lo digo por ser «escépticos». Pero esta sería una «clave de lectura de la realidad» que yo estoy en el «experimento» de verificar, y realmente funciona).

No habría nada más fácil de sentir en la experiencia que Dios como esencia personal, también, aunque infinita (personalidad infinita que se comunica a través de sentimientos (y la certeza es por ejemplo un sentimiento), de alma infinita a alma finita).

El hecho de que pongamos el alma (los deseos, las emociones, etc.) «al final» de nuestra experiencia, como fenómeno «válido», digamos, eso, ese hecho, es lo que apaga muy pronto, y normaliza muy pronto, el desentendernos de una u otra manera de esos dos «datos de la experiencia sensible»:

– el alma única de cada cual (y de ahí las tendencias «mente-colmena», que siempre están),

– y a Dios como algo que podríamos sentir y discernir… y que de pequeños todos habríamos efectivamente sentido, fuertemente, sólo que lo que sentimos de su parte (de parte de Dios) entra en mucha contradicción ─a nivel emocional, álmico─ con lo que sentimos del entorno de almas ─muy heridas─ de nuestros más o menos sacralizados «seudo-dioses»: sobre todo la madre biológica, pero también todo el resto de «adultos».

feliz año

En otro de los de Kant, en broma (porque uno le dice que había puesto reggae de fondo, y el vídeo no lo tiene) :

le digo a «Adictosalafilosofía»:

No sabes si la estructura formal del sujeto cognoscente llamado EliasKandalaft incluye una banda sonora reggaetónica 🙂 , y por tanto eres un absolutista de tu propia subjetividad colonialista imperialista heterobásica 🙂

quieres imponer una estructura subjetividad/objetividad a un sujeto diverso, o sea, a una más de tus múltiples víctimas;

claro que lo haces como sujeto y súbdito de tus propias ilusiones hetero-occidental-sustantivas    🙂

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11 agosto 2023  En este vídeo sobre la omnipotencia de Dios:  https://www.youtube.com/watch?v=Grq1EVkvjjA

mi comentario a @juanpablogonzalezescallon4947:

La percepción de grupos de personas puede ser transformada, manipulada, por grupos de espíritus (= desencarnados), en función de los deseos de esos grupos de personas. Depende de leyes naturales aplicándose sobre el alma, es decir, leyes del ámbito álmico (ley del deseo, etc.) Lo que se «crea» son distintas relaciones transitorias «individuo – entorno». ___ Si uno tiene mucho deseo de ver algo (como don Quijote con los molinos/gigantes, por ejemplo), nos pueden ayudar, las leyes naturales y los espíritus, a ver lo que queramos. Los fenómenos relativos a lo conceptuado como «locura» tienen todos explicación perfectamente lógica, por tanto ─por cierto─. ______

EN el vídeo sobre Leibniz y mundo posible mejor:

«Crear», para Dios, sería más bien algo como posibilitar la existencia de este «mundo», pero pensado a cada instante; así, es efectivamente el mejor de los mundos posibles: es el mejor, dado el estado de cada alma ─ su estado interno, como alma ─ (las almas creadas por Dios, que es alma infinita, son lo que rige la realidad que viven; el mal depende, individual y colectivamente, del miedo que protegemos, y de otras emociones así, que son desarmónicas; las protegemos en el interior del ánimo, o sea, de lo que anima y rige en el fondo la experiencia: alma

¿Será que tienen menos éxito, estos vídeos, porque el cristianismo «lo estamos pasando de moda», en su esencia, digamos…? (No soy de ninguna religión, pero hay cosas esenciales en lo que se llama cristianismo, claro.) Lo digo porque como Leibniz era cristiano… y su principio es tan bonito, y tan real… o sea, el «principio» de que efectivamente Dios hace lo mejor que puede para «servirnos universo» (servirnos las «pantallas del videojuego», a cada instante) de acuerdo a nuestro estado interno… ─ en el plan o diseño divino de cómo «sanar», con esta Tierra estando en estado «caído» (un plan en el que hay dos maneras, por cierto, básicamente…)…─.

🙂 ese Vueltaaires 🙂 , por lo que sé, quizá amaba más la demagogia que la sabiduría 🙂

Para mí solo tiene sentido si se piensa a cada instante: o sea, sería a cada instante la mejor «pantalla de videojuego posible»; teniendo en cuenta el estado real de cada alma (que es a quien Dios sirve el videojuego…; y lo demás serían aditamentos).

Eso se resuelve muy fácil: Habría que referirse al mejor mundo posible pero a cada instante; es decir, a «la mejor pantalla de videojuego posible», dado lo que cada humano vamos eligiendo a nivel del alma; es decir, a nivel del sentir, deseos, etc….; esas cosas son «matemáticamente» evaluadas a cada instante por Dios via leyes naturales y en general leyes de Dios, necesariamente ─el cómo se evalúan los deseos, etc., está sujeto leyes perfectas─.

Sería cierto si sólo existe un ser infinito, Dios; y lo otro serían infinitos virtuales, que, en cuanto que un ser infinito, Dios «controlaría» o regularía perfectamente (y sería el único ser habilitado para ello, es decir, realmente creador). Matemáticamente sí habría muchos infinitos, en la virtualidad de la ciencia matemática, pero no en la realidad. Si no, si hubiera varios infinitos, habría muchos «dioses», lo cual es un absurdo si definimos más o menos bien a Dios (lo que sí hay es muchos espíritus, gente sin cuerpo físico ya, que no son Dios ni son «dioses», aunque se los llamara así).

Se confunde «extramental» con «extracorpóreo», por lo que empiezo a entender; se confunde eso, en realidad, pues se piensa la mente desde lo que sucede en y con el cuerpo físico, lo cual sería absurdo, siendo el cuerpo un mero instrumento (pero del alma, de lo anímico, no de lo mental).

no son imposibles si lo miramos temporalmente: podríamos haber decidido otra cosa, pues hay libre albedrío; eso hará que Dios sirva la posibilidad de vivir (creación) en el mejor mundo posible, dada esa decisión y grupo de decisiones, de todas las almas, a cada paso (independientemente de que DIos ya lo prevea en cierto sentido, etc.).

En el vídeo sobre el perdón: https://www.youtube.com/watch?v=lEsyJrw3UEg

y la clave sería cómo «pensarlos» juntos, arrepentimiento y perdón; el perdón a uno mismo sería en realidad arrepentimiento; y ahí puedes meter el tema «mónada», es decir, es independiente: yo, como alma, puedo arrepentirme perfectamente de algo concreto sin la intervención de los ofendidos por mí, los asesinados por mí, etc. (de ahí, por cierto, que pueda darse tanta «rabia» contra el diseño real de Dios de las cosas).

En el vídeo sobre Jesús y dos naturalezas: https://www.youtube.com/watch?v=EPOdQ6nt-9U

Es un problema absurdo de vocabulario, que se resuelve muy bien (y se entiende muy bien por qué Jesús no sufrió); este problema se debió de ir creando como muestra de nuestro afán de «marearnos» y marear a la gente durante la asimilación del cristianismo en unos fines, objetivos, que distorsionan la esencia simple de lo que pasó, y de lo que cambió efectivamente.

La propuesta (que estoy en trance de verificación, en la cual estoy «metido» bastante como «supuesto», si queréis decirlo así), es la siguiente (primero hace falta una serie de datos para entender por qué es muy simple ver, con estos datos, que se trata de una transformación de la esencia que somos, y ya está; no son dos naturalezas-esencias; y todo el mundo puede transformarse así ─con el amor de Dios─, pues por ahora está abierto el regalo del amor de Dios, todavía, tanto para la Tierra como para las dimensiones del mundo espiritual).:

– Somos alma (la creación más compleja, aunque invisible. El alma gobierna, y esto es básico en filosofía clásica, en realidad; aunque está algo oscurecido como principio simple que es. El alma es emociones, deseos, intenciones, memoria… es la sede de la autoconsciencia, la sede del libre albedrío, etc.).

– El alma está creada por Dios. Dios no crea nada impuro, por cierto; la impureza (miedo, básicamente) se debe a lo que hemos liado aquí.

– El alma, como su nombre indica (ánima), anima los cuerpos humanos (los animales no tienen alma; los animales superiores sí tienen cuerpo-espíritu).

– Todos tenemos un cuerpo físico y un cuerpo-espíritu (ambos empiezan a crecer en el útero, por cierto).

– Todo el mundo sigue vivo en su cuerpo-espíritu automáticamente tras morir (la resurrección no es seguir vivos, eso es una distorsión enorme y una «tontería» mayúscula (interesada, desde luego, en parte para anestesiar a las masas en miedos muy tontos que desde siempre mucha gente supo que no tienen fundamento… mismamente Sócrates)… pues desde siempre se tuvo relación con desencarnados, y ésta es fundamental para siquiera empezar a entender mínimamente un poco de historia, política, filosofía, etc.).

– La muerte no cambia nada; seguimos siendo lo mismo en esencia: el alma, con sus deseos o falta de deseos… etc.; sólo que, con este tema, como se sabe, hay mucha confusión en la dimensión física.

– La confusión es «alimentada», más o menos adictivamente, por el mundo espiritual y sus adicciones emocionales en resonancia con las nuestras, etc.

– «Resucitar» lo hizo Jesús en vida física (en su significado real, de lo que pasó como nuevo y como real en ese momento), pues significa estar recibiendo todo el rato amor de Dios, que es una nueva sustancia para el alma, y que la transforma (y que por tanto tiene otro tipo de «poderes», mucho más intensos, puros, realzados por tanto amor de DIos).

– Jesús era, como tanto predicó, un «hermano» nuestro, y punto.

– Todos somos almas igual de valiosas para Dios y con exactamente los mismos potenciales.

– Todos podemos ser como Jesús si empezamos a recibir amor divino, amor de Dios (que no es el natural).

– Es decir, el alma humana tiene el potencial (no la obligación, pues el amor no casa con la obligación) de transformarse gracias al amor de Dios (eso no es una mera redención natural, es la redención tipo «divino», que permite ascender a más dimensiones, creadas hace 2000 años para acoger los nuevos potenciales «realizados»).

– Esa transformación se puede hacer estando todavía en el cuerpo físico. Pero eso se nos haría bastante difícil en general; aunque en el caso del alma de Jesús se habilitó alguna «gracia», para así Dios poder empezar a asentar la posibilidad del regalo del amor de Dios hace unos 2000 años, anclándolo en lo físico gracias a la aquiescencia de Jesús. Parece que Dios «debía» en algún momento poder dar su amor en la Tierra otra vez ─en la Tierra y en el mundo espiritual, que siempre ha existido, aunque de forma limitada en el número de sus dimensiones hasta que cambió la «dispensación» o «economía divina», gracias a lo que pasó «en» Jesús─.

– Por tanto, Jesús no tendría dos naturalezas. Es como nosotros, un alma (en realidad la mitad, pues todos tenemos alma gemela, y sólo una).

– «Sólo» sucede que Jesús en su alma tiene mucho más amor de Dios, y por ello ha experimentado toda una serie de transformaciones sucesivas y de sucesivas «actualizaciones» de potenciales, nuevos para la Tierra

– Jesús experimentó la primera de las grandes transformaciones (y encima estando todavía en un cuerpo físico)… es decir, se realizó en él, y él realizó, el primer gran hito de hacerse en unidad con Dios, en unidad de amor con Dios, del tipo de amor que tiene y es Dios, como primer y principal atributo ─ese amor─.

– Jesús no sufrió, porque un alma en unidad de amor con Dios no puede sufrir (al cuerpo le puede pasar lo que sea, pero el alma es lo «causal»: causa nuestro estado de ánimo, tal y como todo hijo de vecino sabe, y sabe perfectamente… sólo que «el poder intrínseco a ese hecho» (ese hecho «de sentido común»), gracias al amor de Dios, es muy realzado, lógicamente).

– La causa de nuestros dolores emocionales está en el alma, es el alma, cuando está degradada.

– El alma transformada de Jesús ya no es susceptible de ningún dolor emocional. El cuerpo físico es un instrumento (y el cuerpo-espíritu); y cuando tenemos esa unidad con Dios, recibiendo todo el rato amor de Dios (cosa, insisto, muy excepcional estando encarnados), cuando tenemos esa «percepción emocional» ─la que Dios tiene de las cosas─ lo sentimos todo tal como lo siente Dios. Y Dios es amor (e infinitos atributos más, pero que dependen del amor «modo Dios»).

– Jesús perdonaba automáticamente, porque perdonar es sentir todo humildemente (dejar fluir en el alma «lo que le echen»).

– Y claro, habría ya pasado mucho tiempo, cuando le torturaron y mataron el cuerpo… mucho tiempo… desde que Jesús hubiera tenido algo de lo que arrepentirse (es decir, algo sobre lo cual «sentir respecto a otros»: un dolor emocional relativo a: – lo causado hacia otras almas – y/o hacia sí mismo – y/o hacia el entorno natural – y/o a la relación con Dios que se ve afectada cuando cometemos «pecados» (desarmonías con el amor y la verdad tal como Dios los entiende, los «es»).

feliz navidaz