>Las energías libres están para disfrutar de ellas, te lo curras y lo disfrutas y ya está, así de simple. Toda la info está accesible a todo el mundo. Pues ya ves; creo que por eso venía a decir arriba eso de que «tendrán que pasar muchas cosas»…, antes de que algo así como un «sistema técnico global» cambie, cambie tanto como tan tan mal vemos que está la teoría (hay tal cantidad de «doctores» en física…, que han repetido todo tan bien…, como buenos robotitos…). Cuando todos veamos que formábamos parte básicamente de un ejército de idiotización como otro cualquiera…, alucinados que estábamos con las «bellas teorías/misterios»… ¡puaj! Lo que entiendo que quieres decir es algo así como que: «bah, mejor no alumbremos ya más ningún sueño de mega-sistema técnico que nos una a todos, que eso se acabó, pues pertenece a «otra era», a una de algo así como «borregos»». Quizá sea eso lo más plausible: una especie de escenario de «energía libre», así como «medieval», y durante un buen tiempo, quizá tras catástrofes varias; y ello hasta que se solidifique el cambio de Conciencia que vamos a tener; y si sobrevivimos a esto (si sobrevive más que una panda de cabrones) nos va a hacer sentir de una forma increíble lo maravilloso que es eso que realmente se cuece en este Universo, y nos va a permitir en un futuro ya quizá lejano viajar por él sin ningún problema. Bah, la teoría está como «al revés» de lo que es en realidad este Universo; esta civilización «moderna» que parece haber separado tan tontamente «lo espiritual»…, ve lo que proyecta con su mente a menudo demasiado «solo-ingenieril» (ostis que me temo que voy a haber lanzado otro rollazo, ya demasiado largo, aquí abajo y arriba…, a ver quién me ayuda). Lo digo porque parece que nos ha costado entender, a mí por lo menos, cosas tan tontas como que «ser» en el Universo siempre supuso en cierta forma «radiar/discernir», es decir, que el sol no radia nada si no estuviéramos ahí para discernir esos «fotones» (discernirlos de su correspondiente pareja antifotónica), fotones que son por tanto «relación»: somos relación con el Sol y demás cuerpos (no hay gravedad sin «electromagnetismo», claro, son las dos caras de la misma moneda). El Sol no radia sin que lo «acompañemos» en tal cosa, discerniendo ahí eso que se pretenden ser «sus» fotones…, respecto a su par antifotónico que «crea» la gravedad (todo servido por nuestro amiguito el «vacío»); todo está más unido de lo que parece, y eso no es ninguna tontería, según se mire —tanto que lo decía la New Age…, desde hace tiempo, y la historia es que iba por ahí. Vamos, que esto supongo que nos será difícil de entender, para nosotros «los modernos», pero la historia es que estaríamos mucho más dentro del Sol (y compañía) de lo que nos creemos; y es por eso, incluso, que desde siempre ha sido cierta una cosa como la astrología —¡arrea! Vaya, quién me ha visto y quién me ve, diciendo esto ahora solo por haber leído al «profe» Richard Tarnas—, pero que, cosas como la astrología, en realidad se las ha terminado por «reservar» para sí una especie de élite (no sé cómo lo ha conseguido, bueno sí, con el borreguismo del personal entre otras cosas), una élite o panda de «sabios» / banqueros / etc., que quizá hayan realizado o estarán realizando muchos más movimientos de los que nos pensamos, teniendo bien en cuenta cosas como estas de la astrología, de los hechos de la astrología). E igual que sucede en la ya tan ridícula «física», ocurre en la medicina, donde hay una revolución esperando, y de la que se habla mucho por aquí también, a cuento de Hamer y las leyes biológicas que descubrió en 1981, y que no quieren ni darse por enterados; así que por eso parece que se hace o que habrá que hacer justo lo mismo que dices o propones con la energía: trabajar poco a poco…, ir componiendo estas «verdades» (pese a que en el hilo, ahora, se ha reprochado el que los médicos proscritos por «lo oficial» cobren por su trabajo; qué curiosa es la múltiple y «nueva» inquisición). Y este:
>La cuestion está en: ¿es una reacción nuclear […] o es una reacción electroquímica desconocida? Parece que es una reacción nuclear y que como decía DrMiZXu ya está «todo» descubierto; así que suponemos que solo falta saber disimular y «trabajar». Al parecer dentro de los aparatos de fusión fría, lo que se produce son zonas de inversión temporal [TRZ; time reversal zones (todo esto lo tomo de T. Bearden*)]. Ello se debe a que predominan las interacciones con los antifotones; el antifotón es el par que siempre acompaña (ley de acción-reacción) al fotón, ya que los potenciales tienen estructura. Esos antifotones, nos cuenta T. Bearden, podríamos haberlos «descubierto» mucho antes si hubiéramos atendido a la estructura de los potenciales hallada alrededor del 1900, por Stoney y Whittaker, y con los artículos correspondientes que se sacaron y que preludiaban la teoría hoy llamada, creo, del «superpotencial» (qué nombre más feo y más tonto, para variar, en esta física para idiotas tan repletita de razonamiento circular, falacias varias…, que atendíamos tan a gusto y acríticamente…, antes…, en nuestra anterior esa, la de «la explosión» y la imbecilidad bien cuidadosa e institucionalmente cultivadas). En esas zonas «TRZ» se invierte la ley de atracción y repulsión de cargas (iguales se atraen, desiguales se repelen). Se induce desde ahí dentro, alrededor de cualquier «masa» ahí dentro, una acción, mediante fuerzas de inversión temporal; una acción de dentro afuera. Estas zonas «TRZ» se pueden usar deliberadamente, dice Bearden, y su natural decaimiento/desintegración, que al parecer ocurre a continuación de su producción, permite una gran cantidad de nuevas reacciones nucleares. Al parecer otro truco está en que la física de altas energías hasta hoy privilegiaba la «energía espacial» [spatial energy], y despreciaba lo que llaman «time-energy». O sea, hay gente que como vemos ha empezado desde hace tiempo a intentar saber qué es lo que era esa «misteriosa» «energía», frente al establishment este tan oscurantista (ese sí que es «magufo»). _______ * sacado del glosario de «Energy from the vacuum». 2002. (Tom Bearden)
Pues eso, sin unos conocimientos fundamentales sólidos, como queréis re definir las leyes del universo?? Resulta que esos «conocimientos fundamentales sólidos» también tienen una historia. En concreto la tienen en electromagnetismo, EM. Las ecuaciones del EM, que Maxwell expresó en cuaterniones (muy «relacionados» con la rotación, y que se vuelven a usar ampliamente hoy), contenían un «significado» más completo, una posibilidad al parecer más completa de proyectar significado en los fenómenos físicos. La versión demasiado «ingenieril», supuestamente más «práctica», que se ha dado (vectorial y tensorial) habría funcionado de forma oscurantista si lo vemos desde el lado de lo teórico (y no desde las «aplicaciones prácticas» que predominaron); es una versión más «para andar por casa», pero es «menos inteligente». Las consecuencias de esa especie de «error» están por desarrollar ampliamente, en realidad. La relación entre matemáticas y realidad tiene una historia. El «progreso» no es lineal, todo está afectado por intereses; todo son sistemas abiertos. Lo que consideras como conocimientos fundamentales sólidos serán en parte los «desechos» del mañana, no lo dudes. Bearden detalla así el problema con las ecuaciones de Maxwell: dice que fueron reducidas, truncadas. Ello no permite ver que en realidad todos los sistemas electromagnéticos son sistemas abiertos lejos del equilibrio termodinámico. ¿Por qué? Porque ya una carga lo es, y todos los potenciales/fuerzas vienen de esas «cargas» (llamadas informalmente cargas «fuente»; y ese nombre no tiene sentido más que informal: pues ¿de dónde viene esa energía de la que son fuente, la energía no se conservaba? «Viene del vacío», pero nos hemos prohibido ver algo tan sencillo: son roturas de simetría en el fluido/fluir del vacío). Esos sistemas lejos del equilibrio pueden violar las leyes de la termodinámica clásica. Toda nuestra teoría está capada y no nos permite ver que estamos rodeados de tecnología capaz de extraer la enorme cantidad de energía del vacío de maneras tremendamente «eficientes». La historia es también «social». más comentarios: Decía DrMiZXu: » Ummmmmmmmmmmmm ………. todo me hace pensar que el nucleo es otro microagujero negro. Eso. Es maravilloso pensarlo así, saber que no es muy diferente el átomo de por ejemplo el Sol; simplemente ocurriría que su «mayor proximidad» con respecto al vacío hace que sea generalizado, dentro de «los átomos», el hecho de esa enorme velocidad con que podríamos caracterizar a los electrones, que podríamos decir que tienen «los electrones». He dicho «sea generalizado» porque en los fenómenos que tienen que ver con estrellas, «cosmológicos», constatamos al parecer a veces también enormes velocidades en los plasmas que «giran» en torno a la singularidad, pero como eso no ocurre siempre dije «generalizado». En los átomos diríamos que sí, siempre, por su mayor «cercanía» al vacío. Ese vacío sería una especie de omnipresente «mano», con muchísima «energía» (usando esa imagen que da Haramein en las conferencias), mano que pone a girar las cosas (mano que sostiene, metafóricamente hablando, cuerdas, y pone a girar las cosas); supondría pues la «primera explosión/contracción», el primer «armónico», digamos (si pensamos en «notas musicales» que constarían tanto de una parte contractiva como de una radiativa, siempre en pares; como una inspiración/expiración; sería la primera respiración singular). Hay que desarrollar herramientas para ver cómo todo estaría encajado en todo y cómo eso depende de la dinámica de los agujeros negros (y de que todo sea esa dinámica). Esto empezaría a contrarrestar/complementar la «versión de bolitas» que hemos privilegiado. Todo transduce. Cuando cambiamos la forma de la energía, es una transducción (p.ej. antenas). Las cargas, las polarizaciones en el universo, podríamos decir que transducen: ¿el qué? Transducen: – esa energía que tú me dijiste que se llama «radiante», esto es, la escalar, la energía-tiempo (la gran olvidada desde haber castrado las ecuaciones auténticas de Maxwell y desde que nos olvidamos de la descomposición de los potenciales de Whittaker…, etc.) – transducen la anterior «energía» con respecto a la energía 3-espacial, la «3-espacio energía» (la considerada «electromagnética»). Hay que ver cómo esta transducción viene desde el vacío facilitada seguramente porque todo rota. Haramein dice que una solución que nos resuelve muchas cosas, una solución a las ecuaciones de Einstein, se consigue introduciendo torsión y Coriolis en ellas. Nos faltaba la rotación a un nivel fundamental, y depende de que nos faltara una buena incorporación de la parte contractiva del Universo. ¿Cómo pensar a la vez esa pulsación que permite la transducción en general y esa rotación que parece estar en la base de todas esas «fronteras de singularidad» en todo agujero negro? ¿Cómo empezamos a echar mano aquí de la geometría básica en 3D que usa por ejemplo Haramein para completar por ejemplo lo que decíamos de los gravitones? Decía DrMiZXu: » Chapeau maestro … Cada dimensión tiene su propio horizonte de sucesos… ¡gracias a ti! Si cada «dimensión» tiene un tal horizonte: ¿cómo pensamos la conexión entre las singularidades, cómo empezamos a pensar bien gráficamente el hecho de por ejemplo estar dentro del Sol? ¿Cómo podríamos relacionar todas las partes contractivas entre sí y todas las radiativo-expansivas entre sí? Por cierto, propongo llamar a la mano aquella primera, a ese primer «posible quién» (y para contrarrestar nuestra tendencia a preguntar «qué es» todo el rato, en vez de «quién es»), propongo llamarla «Dios», para así provocar más disonancia a quienes insultan, a todos esos de la moda de que si «magufos», etc. etc. Qué pena que seamos tantas «cabezas» tan estropeadas. Más:
yo creo que todas las dimensiones están contenidas en todas y a la vez separadas … la separación la realiza el observador al ponerse en un nivel de la fractal. es decir, diríamos algo así como que todo es un «quién»; quizá es un «quién» ya que la parte contractiva de cada agujero negro acumularía un cierto tipo de «información», y eso sería la «esencia» de su «singularidad». Decía DrMiZXu: » Me parece que todavía no hay consenso para darle el nombre de «radiant»e » a ese tipo de energía, a mi me gusta ese nombre y creo que a Tesla tambien, » como se te ocurra llamarla testática, takiónica o algo así vas a tener a » una pila de Trolles tras de ti ganandose el sueldo a pulso Bueno, quizá por un lado haya que descargar todo cuanto antes. Son solo nombres. A mí también el mero nombre de ‘energía’ me parece, puestos a insultar como hacen «ellos», lo más «magufo» del mundo. Al parecer somos monjes de la edad media en cuanto al uso de muchos de los conceptos. Lo que pasa es que estamos acostumbrados a cosas como ‘energía’, a esa verborrea metafísica que no se quiere conocer en tanto que metafísica. Este nombre se ha normalizado, pero en realidad creo que está casi igual de cargadito que el de ‘dios’, aunque no lo recordemos. Yo en realidad no querría ni hablar de «energía», creo que es lo que hay que hacer. Hay que reinventar muchas cosas visto el estado en que está esto. De hecho cuando sigo con el mismo Bearden me da repelús, pese a todo lo que me gusta y todo lo útil que es; quiero decir, que tengo que hacer esfuerzos para no «deprimirme», porque estaría quizá bien «desarrollar» todo más geométricamente (lo de Haramein…), y ver bien lo de los cuaterniones… interiorizar mejor… Decía DrMiZXu » UFFFF …….. el término Dios está supercargado emocionalmente, » nosenose …por si vale de algo ,los toltecas lo llaman «ZERO»…. Todo esto de «lo religioso» en realidad lo estoy sacando, lo decía, porque este Haramein consiguió que viera una posibilidad muy diferente en estas cosas, como que quizá fue real ese «dios», y que fue entre otras cosas un objeto, así de divertido sería. Me parece muy gracioso y además útil para entender ciertas cosas, este asunto: una buena hipótesis a «utilizar». No conocía estas cosas y visto lo visto «todo» podría ser. Acabo de poner otro comentario de estos largos sobre «extraterrestres», en la p. 8 de este hilo: EL Dr. MICHAEL WOLF REVELA TODA LA VERDAD DE LOS EXTRATERRESTRES EN LA TIERRA Aparte de haberle visto ahora el lado «físico-teorético», por así decirlo, a todo lo «espiritual», siempre que leo cosas del tema no puedo dejar de pensar que quizá siempre hubo «tecnologías» detrás, y que hubo «gente», «visitantes», que las habrían mostrado alguna vez a «los humanos». Es decir, estoy impactado por el tipo de cosas que digo en ese comentario «extraterrestre» que enlazo arriba. Recomiendo lo de Haramein. Son 8 horas, imagino que disonará algo quizá, a mí también al principio, pero conseguí permitirme la oportunidad de aceptar esas cosas como hipótesis. El tema de que se haya encontrado, «encriptado», «lo mismo», algo geométrico importante, al parecer…, en muchas civilizaciones…, si es así…, eso sería algo «definitivo» en todo esto de «lo espiritual». Más Decía Alvin Red: » martillazo … aceite caliente … una fase con una mano y » la otra con otra … salta un par de pisos ¿Lo ves normal? Yo no. Yo veo «enfermedad», es decir, quizá, un «proceso con sentido civilizatorio», un proceso a nivel de una civilización, un proceso «enfermizo» (en vez de un proceso con sentido biológico, como llamó Hamer a otro tipo de procesos). Veo enfermizo que todos los ejemplos sean así. Me gustaría que con mucha tranquilidad evaluáramos cómo es posible que —o «por qué»— hayas tomado solo ejemplos tan violentos de «manifestaciones» de «la energía». Quizá podríamos reflexionar sobre ello y sobre el cariz de nuestra civilización Quizá eso te haga entender lo que se juega aquí cuando se habla de cambiar eso de la «conciencia» y demás. La conclusión es clara para mucha gente: vivimos en una especie de era de la explosión. Eso se nos ha metido «muy dentro». Entre otras cosas las leyes clásicas de la termodinámica, nuestro cerril «catastrofismo explosionante», nuestras inercias académicas («escolásticas») «medievales»…, etc, nos llevan a convertirnos en «personas» que no pueden integrar realmente ni siquiera las nuevas físicas del siglo XX (por ejemplo no podemos integrar el hecho de que TODOS los sistemas electromagnéticos son sistemas muy lejos del equilibrio termodinámico). Más: «Lilith in Paris» dijo: » Así lo explica el Teorema de Noether Sí, si el mismo Feynman fue cautivado por estas cosas, que decía que le hicieron estudiar física: las cosas que empiezan que si con lagrangianos, etc.; a mí me encantaba también, es un salto increíble en la matematización, es fascinante, pese a que se siga en «mecánica clásica». Pero mi problema es ver qué sentido tendría que el mismo Feynman se preguntara «qué» es la energía. Esto lo hacía entonces, tras que se dieran esos famosos premios Nobel por el tema de la rotura de simetría, según recuerdo. ¿Quizá el sentido de preguntárselo es que faltaba la mayor parte de la misma, de la energía, por «detectar», como efectivamente se vio, más tarde, tras las revoluciones en física? Hemos privilegiado las «leyes de conservación» restringidas a una parte mínima de la energía que había en el universo. Así de fácil. De ese modo, eso nos ha llevado a no podernos percatar de una parte enorme de «la energía» (que es lo mismo que decir, si se quiere: de la potencialidad de transformación, la «virtualidad de transformación»). La energía se conserva pero en una «dimensionalidad» mayor, una que incluya la verdadera dinámica del universo (contracción / expansión unidas, todo son agujeros negros, etc.). Ahora bien, vi un doctor en física teórica, muy joven, al que le dieron tal título, que me decía: «una gran parte de nuestro tiempo se dedicó a demostrar que del vacío no se podía sacar nada», que sí, que hay mucho ahí, pero que de sus fluctuaciones nada sale, algo así decía. Pues resulta que eso se habría demostrado, por activa y por pasiva, que es falso, y seguirían enfocando los programas de estudios para «desinformar» (de ahí todas esas matemáticas rocambolescas, oscurantistas, para entre otras cosas cerrar a la gente el que pueda «estudiar»…, y de ahí que existan las «luchas» que existen en el mismo campo de la física teórica, que las hay, con el tema de «las cuerdas», que va en plan «teoría castradora» (con lo que mola por ejemplo la gente como Lee Smolin)). Me parece increíble e inconcebible que todo sea tan «desinformativo», a estas alturas, con todo lo descubierto, con todo lo que hizo Tesla hace ya más de un siglo, etc. etc. Por eso es muy importante que «desde abajo» a ser posible «todos» nos enteremos de que nos faltaba «gran parte de la película», la mayor parte de la energía, y de que en realidad es aprovechable en los sistemas que por otra parte ya tenemos por todos lados, los electromagnéticos («retocando» algunas cosas). Así de fácil. Es decir, el que se pueda utilizar esa parte de la energía (igual que la otra) ya está abierto también «en teoría» (y no solo en la práctica), con todo lo descubierto en el siglo XX: todo lo que tenga que ver con las roturas de simetría; eso parece que está en la base de poder demostrar (en realidad: acordarnos de nuevo, tras los ajustes y reajustes que al parecer hicieron a las ecuaciones de Maxwell) con numeritos, de que en realidad todo sistema electromagnético (empezando por cargas, dipolos, etc.) está bien lejos del equilibrio, y que por tanto no cumple las leyes clásicas (y está extrayendo cantidades monumentales de energía que podemos utilizar; en realidad transduce energía-tiempo en energía del 3-espacio, según un tipo de lenguaje que existe para contarlo (Bearden). Eso sería lo mismo que lo que hace una carga, o un dipolo, cualquiera. Y resulta que los físicos «convencionales», que tan nerviosos se ponían con los «móviles perpetuos», estaban todo el rato postulando uno, jugando con uno, en la base de las teorías más fundamentales: cargas o dipolos irradiantes; ¿de dónde salía esa energía? Del vacío, que está absolutamente lleno; pero no lo decíamos; ah claro, y luego vienen las rabietas: ¡pero es que no existen los móviles perpetuos! Pues sí, al final va a resultar que sí que existen, y que además eso no contraviene las leyes de la conservación si las ampliamos para admitir la infinita energía que existe verdaderamente, esa energía que tanto tienen que «renormalizar», la del vacío; vamos, que vivimos en Universo alucinante y que podríamos estar: «como dios» . Nada más. Toda esta discusión creo que ha sido para intentar ver cómo pensar el tema de los protones, y con lo que dijimos de gravitones y esto quizá ya nos vamos aclarando. Más:
Respecto a la gravedad, es un concepto más complicado de lo que parece. Más bien lo ha convertido en eso la acumulación excesivamente inercial y caótica en la teoría. Decía GeneralTaylor : » La cuantización del campo gravitatorio (con los gravitones, » como bien habéis dicho por ahí) da numerosos problemas con integrales que divergen. Me temo que lo que hay son non-sequitur muy «fundamentales», que «guían» (es decir, extravían) esa matematización. Así de sencillo. Esto ocurre en parte por no querer hacer «física» del propio movimiento o cambio en el «pensamiento científico». Nos faltan por ejemplo algo así como aquellas «leyes de la meta-física» de las que hablábamos (no hace falta recurrir a «la cuántica» (con lo del observador ni con ninguna dualidad al estilo de mi amada «new age») para exigir que se hable de esto; es de lo más «racional»): – ley de inercia en las denominaciones (p. ej.: acumulación de «fuerzas» y «partículas» a diestro y siniestro, perdiendo constantemente «la dinámica»: cuando por ejemplo nos olvidamos de la fundamental descomposición de los potenciales hallada por Whittaker) – ley de la desaparición de la singularidad en la repetición de las denominaciones. Lo hablamos arriba. Decía GeneralTaylor: » Pero el gravitón es una partícula indetectable y que » tendría una masa de 10^{-60} kg, menos incluso que el fotón. Eso me parece que directamente es una falsedad. Toda la materia SON gravitones (lo que pasa, dicho crudamente, es que los gravitones son todavía más «relacionales»). No podemos decir que sean indetectables. Hay algo así como otro non-sequitur aquí. Decimos que es indetectable aquello que justo es lo que nos permite «separar gravitones»: instrumentos, nuestra propia materialidad corporal…, etc. Ponemos antes la «bolita», lo estático, la obligación de que los observables (en su gesto de «retirar el tiempo») se prolonguen en el tiempo en tanto observables. Inconsecuencia. No vemos la pulsación, la dinámica. Esto constriñe toda la teoría. La materia ES esa «detección» de gravitones, que los separa en sus dos partes, lo cual da «el electromagnetismo» (descomposición que al parecer es facilitada, en su «conceptualización teórica», desde hace más de un siglo: por aquella descomposición de los potenciales de Whittaker-Stoney), como ya hemos hablado en otros comentarios más arriba. Es muy sencillo. Y las matemáticas se usan bastante generalizadamente de forma oscurantista (lo cual es además un fenómeno «político» del mayor rango).
Suplementos y comentarios al artículo sobre medicina:
» no hay ninguna droga o sustancia, ni artefacto que pueda remover un conflicto biologico.Esto no lo dice Hamer en ningún escrito, que yo sepa (?). Si lo dice: ¿en qué se basaría, cómo podríamos explicarlo? Supongo que una cosa es el haber encontrado estas correlaciones de la NMG, y otra el mantenerse abiertos a ver qué es lo posible o imposible, en el «mundo de los hechos», mundo que ahora parece radicalmente transformado por el nivel de profundidad que habrían alcanzado las correlaciones halladas por Hamer. Eso no lo dice la NMG, supongo: el que no se puedan «tocar» los conflictos. Hamer parece haber tomado una vía de acción posible aquí, tras el hallazgo, una vía por otro lado bastante «sensata»…, aunque quizá excesivamente prudente, por lo que imagino que es su práctica o su concepción sobre estos asuntos. Y quizá dependa de matizaciones sobre lo que deberíamos o podríamos entender que significan «conflicto biológico» y «remover». Tras encontrar una verdad, como lo de Hamer, con este potencial de «rehacer/refundar» enormemente nuestro mundo considerado «objetivo», creo que debemos estar alerta con el movimiento que tiende en nosotros a «absolutizarla». Es como si en principio todo tuviera dos caras, una cara que tiende al Devenir, a un cierto «no absolutizar», a pensar el proceso del mundo y de la comprensión de su «objetividad» como algo profundamente reformable… y otra que tiende a, digamos, «concretar» mucho, estabilizar, dar forma total…, dar un Ser. Será como en matemáticas, donde por un lado estaba el proceso intuitivo, y por otro el formalizador: «los matemáticos» debían tradicionalmente presentar todo en teoremas, muy formalizado, con su demostración, pero ellos mismos te aseguran y te comentan a veces muy muy consternados que la realidad del pensamiento jamás funciona así. El hecho tan injusto de que este conocimiento, tan sencillo y tan maravilloso, que Hamer alumbró, el hecho injusto de que este conocimiento no esté aceptado y utilizado en nuestra civilización (e incluso parezca a veces que se expande el «contrario»), un conocimiento con el que en buena lógica se debería ya estar «jugando» hasta digamos en la escuela infantil…, esta injusticia, este hecho, nos puede llevar a tener el ojo puesto casi solamente en «el Ser», es decir, en una especie de «nueva realidad absolutizada» (más o menos ficticia, pues no hay nada socialmente sistematizado en torno a la NMG, ya que requeriría todo un cambio civilizatorio), y, paradójicamente, ello debido al potencial transformador que tendría la NMG. Creo que quizá sea necesario «abrir» la acción, de alguna manera que fuera muy provechosa el siguiente debate: el que tuviera que ver con separar bien los dos «hechos» que tú estarías enlazando, o «incorporando», directamente. Tú enlazarías, o incorporas en tu visión, lo siguiente (lo cual diríamos que traduce una modalidad de la «acción»): 1.- el hecho de haber encontrado las correlaciones, los hechos que encontró Hamer, esa sistematización. Es esto en realidad un proceder de la verdad, pues reforma, rehace, el mundo que anteriormente era considerado «lo objetivo». Pues la verdad está más allá de cosas como «el método científico»…, pues es lo que daría las «épocas», los cambios en ellas…, lo que da la «historicidad de lo objetivo». Este hecho tiene como vemos un enorme valor a la hora de saber objetivamente cómo/»dónde» se realiza el proceso catalogado en nuestra civilización como «enfermedad», contemplado además ahora por ejemplo como intrínseco a la «evolución biológica» (por aquello del «sentido biológico» de los programas, etc.)… 2.- también incorporas quizá el gesto/hecho de, tras haber encontrado lo anterior, una nueva forma mucho más objetiva, racional (con p.ej. menos «estadísticas»…, etc.), decir que estos hechos «deben cumplirse». Sí, esas correlaciones están ahí, pero aún no sabemos qué es lo que puede hacer «una civilización», o simplemente «más gente»…, o no sabemos qué pueden hacer los «saberes» una vez se hubiera incorporado masivamente el conocimiento de la NMG…, y no sabemos realmente por tanto qué se puede «hacer» con los conflictos biológicos (aunque quizá sí que ya «sabríamos» en realidad bastante más de lo que podríamos pensar…, y deberíamos mirar desde esta óptica cosas como la acupuntura, la electroacupuntura, etc., «a ver qué pasa»). Una cosa es que esas correlaciones sean las naturales, y otra el que deban cumplirse siempre, el que el programa deba seguir siempre y el que podríamos pensar que la lógica del asunto es la de «la necesidad del cumplimiento de los programas». Creo que se debe poder hablar de la acción («política», en un significado amplio, por decirlo así), de cómo la acción es lo que nos jugamos en el enlace entre los puntos 1.- y 2.-. Descubrir la lógica de las correlaciones no quiere decir automáticamente imposibilidad de actuar en/con esa lógica, sino poder precisamente acceder quizá «por primera vez» a una explicación global, racional (en un sentido nuevo de «razón»), de por ejemplo cómo «funcionan» las antes catalogadas «medicinas alternativas» (para occidente «alternativas», pues algunas llevan muchos años)… componiendo de cierto modo, en la medida que haga falta, las posibles «diferentes verdades» encontradas. roberto decía: » Son buenas las aportaciones de la fisica cuantica. En realidad no hay más que «una física», igual que de entrada hay «un Universo». Con ello quiero decir que hay que estar alerta al hecho de poner rápidamente adjetivos a las cosas. Es decir, antes de transformar realmente lo que entendemos por «física» podemos tender, quiero decir, de hecho: hemos tendido, por inercia y por cuestiones de poder, a poner adjetivos como «cuántica»…, y luego a justificar: «no, si es que resulta que esto es para los fenómenos «pequeñitos»…, y cosas así»*. No. Esto es la mitad de la realidad. El «proceder de la verdad» es otro. De hecho, precisamente, entiendo que el hecho de que estés incorporado a una verdad en tanto que «proceso que transforma mundos»…, esto es, la verdad de Hamer como algo «revolucionario» para nuestra «civilización de la pastilla» y del «miedo»…, una verdad que transforma asunciones básicas, presupuestos básicos sobre el cuerpo, la «enfermedad»…, creo que el hecho de esa incorporación tangible materializada en tu cuerpo y tu acción…, debe ser aprovechado para ver cómo, de hecho, se puede o no componer con «las otras posibles verdades», esto es, con otros procesos que transforman muy profundamente el mundo en otros «campos». Creo que esto es lo esencial. En realidad las «verdades» en su proceder creo que solo pueden ir en cierto modo «juntas», y, además, quizá el cambio que se dará es de tal calibre, que ya solo se pueda «reformar», de forma fundamental, algo así como «todo» a la vez: física, biología, civilización, medicina… roberto decía: » hago radioestesia (pendulo) para apoyar el dx clinico y utilizando los mapas cerebrales del dr. Hamer he podido compropar los focos de hamer con radioestesia y mas aun puedo comprobar si el conflicto esta activo o en solucion. ¡Qué interesante! Me intriga mucho cómo habrás podido ya o cómo se podría así adquirir experiencia en discernir los focos, con lo pegados que parecen estar físicamente al menos en el cerebro… Pero supongo que se solucionará porque dicen que también los focos se «ven» en el órgano…, y porque con el sistema que uses de radioestesia podrás acercarte desde varias posiciones, tanto a la cabeza como al órgano. Tendría muchas preguntas que hacerte aquí: ¿utilizas ya, o sería «bueno» utilizar, diversos aparatos para medir cosas como los campos magnéticos muy débiles, que creo haber entendido que es lo que se juega en radioestesia? ¿Es cierto que, con experiencia, el cuerpo propio, hasta sin varas y cosas así, es «lo mejor»? Pasarlo a «aparatos» con mediciones sería un modo quizá más directo de jugar con la forma de esta civilización, tal y como está ahora…, y es algo que parece ya estar haciéndose, con medidores de todo tipo para trabajos de «geobiología» o cosas así…, aunque supongo que cada vez hay más gente que tiene más claro la tremenda importancia que parecen tener ciertos campos magnéticos muy «débiles» (con los cuales la vida estaría sincronizada…, y con los que al parecer cosas muy importantes en nuestra civilización ya han jugado: construcción de las iglesias, etc.), y la importancia de los pulsos de baja frecuencia en tales campos… etc., y que, por ello, por estar enredados también como seres vivos en estos fenómenos, no sería difícil pensar o aceptar que haya formas de hacerse muy sensibles, corporalmente, a cambios en estos pulsos…, o en la magnitud de los campos. salud! _____ *Hablando más sobre el adjetivo «cuántica»; lo tengo claro en un cierto sentido, y tiene que ver con cierto «quitarse complejos»… Es decir, es el «sentido» que nos da el hecho de intentar preguntarse qué significa eso de poner adjetivos y más adjetivos, como el de «cuántica». Deberíamos entonces quizá hacer un «gran trabajo» de separación entre: – «verdades» como algo con potencial de rehacer realmente a nivel fundamental…, – y los subproductos del «academicismo» y las inercias del poder, Si en general no se quiere repensar a fondo los «fundamentos»…, esto es, por ejemplo la visión fundamental sobre el objeto de «la física»… pues los hechos…, «chocan», y todo son después debates bastante «escolásticos». El problema del poder está en el meollo de esta cuestión —la del respeto que nos inspiran significantes como «física cuántica». No me enrollo más sobre esto, escribí más en este sentido, «de física», en este otro foro: http://regionsolar.foroactivo.com/t58-universidad-de-region-solar-vocaciones-verdaderas#886
Otra cosa es que los intereses creados no hayan permitido que se comprueben un número mayor de veces de lo que ya lo están. Y por cierto, ni siquiera la ciencia que era vista antes como más «pura», la matemática, se libra de tener que rehacer paradigmas, y tampoco se libra de «luchas de poder», aunque quizá mucha gente no lo pueda creer. Decías: > Hamer no ha demostrado nada Mentira Y también decías: > que no es capaz de pasar ni de lejos el exámen del método científico él mismo pasó tal examen, y quienes se han atrevido a comprobarlo lo han hecho. Lo que ocurre es que el hallazgo trastorna demasiado cosas importantísimas dentro de lo que hace la «medicina convencional». Pero esta vez los hechos descubiertos y sistematizados por Hamer tocan algo muy profundo. Y, como estos hechos, comprobados y sistematizados por Hamer, son «ciencia», resultan mucho más problemáticos, violentos. ¿Por qué? Porque están dentro del propio campo, dentro de «lo mismo», de «la ciencia» (como proceso inteligente de «adopción» de las «verdades», y no de mera adaptación a lo «ya sabido» (no una adaptación escolástica de lo adquirido, sino una adopción que crea nuevas potencialidades o que atiende a ellas)). Y esa es por cierto la «esencia» de la ciencia en tanto que uno de los lugares donde se manifiesta la «verdad». Ya que la «esencia» de «la ciencia» no es, sin embargo, ese recetario que has escrito, aunque sea importante —de hecho es ese recetario lo que precisamente aplicó Hamer cuando descubrió las LEYES que descubrió. La «esencia» de cualquier «situación» es: desde dentro de la propia situación es desde donde precisamente surgen los «monstruos», las cosas monstruosas pero que terminan por recomponer el campo entero. Ese es el poder de la «verdad» como proceso, complementario, si se quiere ver así, a su «otra cara»: la de «lo establecido». Y aquí, en esa complementariedad —siempre por definición «imposible», paradójica—, aquí es donde entra todo lo «social» / histórico / político / económico…, cosas todas muy importantes —en todos los terrenos de una civilización, de «lo humano» en general, y ahora quizá al nivel del planeta por entero, a un nivel quizá nunca antes experimentado. El hecho de que Hamer haya comprobado todo lo que comprobó es, entonces, como decíamos, mucho más problemático, ya que esta aparente «medicina alternativa» (y que en realidad constituye el principio de la tercera revolución en medicina), no consta solamente de «alusiones», más o menos «sabias», realistas, o solo «más o menos correctas», «vagas», a cosas como que…: – es «el cuerpo cura»…, etc. etc., no son solo esas alusiones; que hasta hoy han podido venirnos a veces con ciertas traducciones de otras tradiciones de cuidado de los cuerpos y de las relaciones con la técnica/lenguaje y la sociedad en «otras civilizaciones», etc. Ese tipo de alusiones ahora se pueden fundamentar en la ciencia descubierta por Hamer, que, como buena «verdad», afecta a los «saberes» en general y a su (re)composición. Decías: > La ciencia no funciona así, ni en Medicina ni en otras ramas. Piensa aquí un poco el estatus de la medicina en su globalidad: es una «ciencia» absolutamente paradójica, pues el objeto final de sus pesquisas nunca puede ser objeto de experimentación real. No creo pues que sea nada «científico» decir que la medicina EN GENERAL es una ciencia. Y también decías: > Cuando Hamer y los hameristas hagan algo mínimamente parecido a esto Está hecho varias veces. O esto: > tal vez empiecen a recibir atención de la comunidad científica. Ya la ha recibido, pero no habría recibido la atención de ese monolítico bloque al cual pareces referirte aquí con «la comunidad científica». Estáis presos de lo mismo que denunciáis, una mitología absurda. Y esto se debe a todo lo que he comentado antes sobre la desatención al hecho de que «la verdad» es antes un proceso (con dos caras, si se quiere, para empezar). «La ciencia», que tanto se vanagloria de su apertura al «progreso» (y que tanto nos gustó y nos gusta, por cierto) ha dejado arrinconado lo que puede ser ahora más importante: el saber de su propia evolución, el saber del proceso de la «verdad». Ese no-saber que está instaurado ahora mismo en lo científico (o a menudo en los auto-erigidos «defensores», más o menos fanáticos, más o menos frustrados científicos, u oprimidos/deprimidos «por otro lado»), ese no-saber, digo, es un problema social. Quienes manifestáis ese pretendido «escepticismo», eso que ha devenido moda (y que en realidad se llama «pseudoescepticismo»), sois guardianes del oscurantismo respecto a este tema: el tema de qué significa o qué supone la «verdad», en ciencia. Ese tema, y también el hecho de que la verdad en realidad dependa del resto de «verdades» (a menudo también depende de todas las «verdades» aparentemente «no-científicas», y, por ello depende crucialmente también de la «conexión» y «desconexión» que posibilita o imposibilita —entre dichas verdades— el «campo social» en general —que es lo que está ya siempre ahí, por defecto (un defecto que por supuesto «hace falta» para empezar, pero que debemos perfeccionar empezando a enterarnos de qué supone realmente «la verdad»). Luego «decías»: > charlatanes una especie de insulto más, uno de los rasgos del pseudoescepticismo. El problema aquí es de «poder», y de apuntarse más a lo reaccionario que a «la verdad» como un todo que deshace «visiones», que «revoluciona», esto es, y creo que etimológicamente hablando: revoluciona quiere decir que deja como «agua pasada» lo ya visto como «antiguo», para poder recomponer bien todo lo que se «sabía» (el saber no es un absoluto; la verdad lo «agujerea»). La verdad es siempre un proceso. Cuando surge, siempre tiene el aspecto de lo monstruoso, lo «falso», etc. Y por eso fabrica en nuestros cuerpos a veces fanáticas posiciones subjetivas (reaccionarias, etc.; pero también las «fieles» a la verdad). No podemos confundir la ciencia con una postura subjetiva, con la «fanática» (fanática por «lo establecido», que es la posición «oscura»). Esto, al final, solo puede venir a sumarse a las posibilidades más oscuras en nuestra civilización (fascismo, etc.). Lo primero en ciencia no es solamente la «duda», es la fidelidad a la verdad encontrada (que a la gente, como a Hamer, le costó la cárcel y otros «problemas» (aquí, en medicina, donde hay tantos intereses creados y se mueve tanto dinero, tanto «miedo», tanta sumisión, etc.)). Entonces, como véis, todos los insultos (el gi-li-po-llas y demás) solo denotan posturas subjetivas que están sumidas en un penoso «oscurantismo» (un hecho: posición subjetiva oscura), sumidas en la ignorancia del proceso global de las «sociedades» en su relación con las ciencias, en la ignorancia de lo que significa «ser humano» (que es, como podríamos decir lo que vendrían a decir «los griegos» en general: devenir «inmortal» (como ya lo devino Hamer) por el proceso de un «ser fiel» a la verdad, proceso que te arrastra, irremediable (cosa imposible sin «la técnica», claro)). salud Y luego este:
en contra de evidencias ya probadas […] tiene x funcionesHamer encontró nuevas correlaciones gracias a ese examen a «tres niveles»: tipo-de-conflicto / órgano / cerebro. – pajas mentales sin sentido. Esa es justo la experiencia de la «verdad» tal y como la definí. – Las visiones os las meteis donde os quepan. Aquí hechos y no teneis ni uno. NI UNO. Tu Hamer de las narices no ha curado NI A UN SOLO ENFERMO. TODOS MUERTOS Desgraciadamente para el «mundo normal», eso que dices aquí es mentira. Y gran parte de los enfermos, en general (exceptuamos de primer golpe intoxicaciones, traumatismos, y este tipo de cosas), lo primero que necesitan no es que «les curen», necesitan también y en parte primero liberarse de esa atadura, de esa sumisión (y es fácil hacerlo entendiendo las «verdades», tan simples, que descubrió Hamer). Si estás en un hospital trabajando (y más como enfermera/o), te será fácil intentar percibirlo así, te será fácil aprender a mirar cuánta gente ha claudicado (se abandona), y aprender a relacionar eso con nuestra «tradición» (tan «científica» ella). Los «enfermos», de necesitar algo (en esta civilización, tan acostumbrados como muy a menudo parecemos estar a un muy corrupto concepto de «cuidado»), los enfermos «necesitan» una nueva comprensión de la medicina y la biología (muy sencilla) que empieza a ser científicamente alcanzada con los básicos descubrimientos de Hamer (y lo digo así, que suena igual de prepotente que tu frase («les curen»), por haberlo experimentado en mí mismo). – Repito, la teoria de Hamer está por probar. No miento. Mientes «en general» (y ya ves que va sin acritud); sí que hay científicos que la han comprobado (el primero es Hamer, miles y miles de casos; es fácil olvidarse, en la ofuscación, de que el propio Hamer es médico, que además ha trabajado muchos años de ello, que además ha investigado, que además ha sufrido un cáncer tras que además le asesinaran estúpidamente a su hijo, etc. etc. etc. etc. etc.). Por lo que leí, por ejemplo, algunas comprobaciones que querían ser más «oficiales» habrían consistido en (aparte de las que hizo y ahora mismo hace el propio Hamer y quienes han repetido lo que él hace), habrían consistido a veces en formar una especie de «tribunal» con médicos y algunas otras profesiones importantes relacionadas (este tribunal habría firmado que, simplemente, en efecto, se puede diagnosticar con escáner, y se alcanza así a saber muchas cosas (tras haber visto cómo Hamer la clava uno tras otro)). Dicho tribunal ha podido presenciar que Hamer, a la vista de solamente del escáner, de los pacientes que fueran (obviamente desconocidos de él, porque para eso es un «tribunal científico», para asegurar esto), diagnostica una por una todas las afecciones sufridas por los pacientes (así como el estado de las mismas), para lo cual hay que tener, por supuesto, bastante experiencia (en concreto Hamer lo ha hecho miles de veces. Un dato más general, por cierto: creo que son al menos 126 (¡¡¡ 126 !!!) los hechos que se pueden comprobar por cada paciente, y que todos se derivan de las 5 leyes. Hamer, en todos sus casos donde ha podido verificar los 126, en todos, los ha encontrado. Y esto al parecer miles de veces. Así que en realidad es muy sencillo. Solamente hay que querer hacerlo. Pero tenemos otra vez el problema de la «intención», y el de que nos criamos, nos crían, por defecto en campos sociales que nos suministran cierto «suelo de creencias», ciertas «grandes homogeneidades», etc. Y es que resulta que nunca hay «ciencia pura». Si hubiera tal cosa, no habría ciencia, no habría evolución, etc. El hecho de creer que ya se es «puro», ese fanatismo, el de que hay «ciencia pura», es indicio de «muerte» de algo, de necrosis, sencillamente. Ese es el problema del que hablábamos cuando dijimos lo de la verdad arriba, que a veces es monstruosamente… sencilla. Pasó en matemáticas; en ellas, a veces, tras la llegada de alguien que aporta una nueva luz, SE reconfigura el tema de una forma arrasadoramente simple y se dejan de hacer las matemáticas que antes se hacían. Esto es, lo que se ve como un sinsentido pasa a reconfigurar el anterior campo de sentido, y a dejarlo prácticamente inservible. Así, luego, las «antiguas» matemáticas, el antiguo saber, se ve como un ladrillo enorme e intragable, que dice, que transmite, que «sabe» mucho menos, ya que se siente simplemente como algo destinado a «morir», tal y como destinado a morir está cualquier «sistema establecido» —más cuanto más «fanático»— de creencias supuestamente fundadas en algo científico (quizá nunca hay nada perfectamente «fundado», pues si no, no hay dinámica). Si tuviérais acceso a un escáner, esto es, a algún «jefe de radiología»…, tal y como al parecer lo hubo en algún hospital de Barcelona, hace unos años, un tal jefe que allí habría verificado esto, y que por supuesto fue lo suficientemente «práctico» como para no salir, él solo contra el mundo, con otros cuatro gatos más y decir: ¡eh, mirad lo que hemos descubierto! (pues acto seguido le fulminarían, no nos quepa duda). Pues resulta que él no es Hamer, no se ve tan obligado como el impacto que debió sufrir Hamer al verlo por primera vez tras un intenso trabajo de búsqueda y correlación, de sentarse tranquilamente ante «los escáneres». Ah, y también necesitaríamos gente dispuesta a hacerse el escáner (sobre todo quizá, médicos que los «receten»), y entonces podemos conseguir gente con algo de experiencia que aplicara la «teoría» y que nos diga lo que tuvieron y tienen los enfermos. Pero antes de todo eso quizá se necesite (a falta de una revolución en más niveles que facilitara esto, o una catástrofe, catástrofe que seguramente sería lo que mucha gente concibe, más fácilmente, o sea, más fácilmente se nos puede ocurrir como: «esa cosa que es en realidad lo único que puede permitir» que occidente quiera darse cuenta de esta «verdad»…), sobre todo quizá se necesitará una institución fuerte —aunque no sé si a estas alturas algo puede hacer frente a la OMS corrupta y estas cosas ya archiconocidas (esto pinta bastante malito). Es sencillo, ya digo, lo podemos hacer nosotros mismos si se suma mucha gente (aunque supongo que iniciativas así ya se deberían estar gestando en algún lado); pero tiene que ser mucha gente y con protocolos muy estrictos y vigilancia extrema de cuentas bancarias, de movimientos físicos, etc. Porque ten por seguro que si una prueba así se hace «de dominio público», sale en todos los medios, etc., no es difícil de comprender lo que pasaría (está en juego toda la estructura médica, toda): que a aquellos que fueran más fácilmente «corrompibles» les lloverían millones solo para que hicieran algún «truco» y se falsara. Ese nivel de «disciplina» necesaria para llevar una prueba así adelante, ahora mismo, no parece ni por asomo que fuera alcanzable en ningún campo, empezando por supuesto en la política (donde el lobbing se ha extendido tanto), y siguiendo con «la ciencia médica», pues ahí, el nivel de corrupción, en la medicina, ese fenómeno cobra unas dimensiones tan exageradas (según las propias denuncias que hacen dentro del mismo «establishment»)…, cobra unas dimensiones tan impresionantes que ni siquiera podemos «verlo» (igual que no «vemos» el vacío, el aire, pues son «elementos», donde nos bañamos). En esta sociedad, que algunos llaman capitalismo, la corrupción es un «elemento» más. Insisto en recordarte que te impide muchas cosas «tu» bloque monolítico (el de «La Comunidad Científica»), y, también, insistamos en recordar cuánto cuesta a veces aceptar la verdad; aquí cuesta toda una reestructuración, de la civilización incluso, reestructuración que no queda otra que ir asumiendo como se pueda, seguramente que poco a poco. – Me gustaria ver dónde aplicó y cómo el método científico a su supuesto descubrimiento ( y digo supuesto mientras no encuentre ninguna prueba que lo demuestre) Si fueras tan amable de ilustrarnos a todos los excépticos , tal vez nos harías un favor. Ahora mismo, en castellano, en internet, y en traducciones bastante legibles, hay más de 1000 páginas escritas por Hamer mismo, traducidas de los libros más grandes que escribió en su idioma. Esa es la primera comprobación. Todo el resto, esas que requieres, es fiarte de alguna de las 30 comprobaciones (las hay de muchos tipos, quizá demasiado variadas, con médicos, etc.), comprobaciones que ya Hamer está orgulloso de exhibir en sus no muy afortunadas webs de divulgación —cosa esta bien triste, la verdad, pero así es la vida, pues demasiado es, ya, que no le haya dado un telele por haber sido hasta encarcelado y echado de su propio país tras descubrir algo tan básico, tan «importante para la salud» (en realidad el problema, ya dijimos, es importante para eso que entendemos por «ser humano», en este lado del mundo). – Todo se basa en palabreria vacía como la que has puesto tú. Esos vídeos no demuestran nada, no hay pruebas, no hay estudios sistematizados, reproductibles ni comprobables. Mi «palabrería» me ha «costado» mucho, en realidad, y además me gusta muchísimo, vaya, que estoy encantado por haber llegado a comprender lo que he comprendido a lo largo de mis ya 36 tacos, pese a que lo escrito a veces parezca o sea torpe, etc. – Aunque tal vez estéis cuestionando también el método científico, en ese caso creo que no hablamos ni hablaremos nunca el mismo idioma. El «método científico» no es toda la verdad (y ésta es algo que engloba a aquél, en realidad). La verdad es una «cosa real», y que está en el mundo en tanto que proceso, como escribí en el comentario anterior. – Aunque culpabilizar al que sufre de una enfermedad y hacer recaer la posibilidad de curar en su capacidad de reconocer su conflicto y autosanarse me parece por una parte cruel, y por otra parte muy oportuno. «El que sufre la enfermedad», él, «tiene» un cuerpo (más bien es recíproco, el cuerpo también le tiene a él). Dicho cuerpo está además «construido» en parte mediante una especie de simbiosis entre todas las «formas de vida» más fundamentales que hay sobre la tierra y que han vivido aquí más o menos unos: 2000 o 3000 millones de años No sé si con esto se hace un poco de luz sobre qué significan las palabras «reduccionismo» y «mecanicismo» (y qué significa «occidente» (tan prometeico él)). Una de las mayores enfermedades del planeta ahora mismo, en realidad, es eso que en «occidente» se puso en marcha no hace mucho tiempo (llamémoslo «x»). Pero como no hay mal que por bien no venga, aquí estamos, ele, para con pequeños o grandes esfuerzos, incontables, probar al menos a «intentarlo», a intentar algo al respecto de esta situación. Porque no solo está el tema de «la salud», claro, tenemos el de la técnica; pues eso que llamábamos ahora «enfermedad x», está también «ahí», enrolada, haciéndose cargo (sin hacerse cargo, pues ya se vale el Mercado para ello) de «la tecnología»…, y, en todo ello…, «hay algo» (que supongo tenemos que evitar que sea usado «para mal», cambiando también «paradigmas», si es que tal cosa es aún posible, esto es, evitando que se use para más destrucción, y evitando que se use para «globalizar» por ejemplo una nueva especie de forma de «fascismo», como parece a veces que ahora se intenta (medios de comunicación «clásicos» intentando decretar vacunas raras, Patriot’s Act’s y demás gaitas)). ¡salud!
negais practicamente la existencia de cualquier enfermedad y patologia. » … » desarreglos emocionales?Sigues discutiendo sin haber entendido nada sobre lo que en realidad se cuece en la «nueva» comprensión accesible sobre estos temas. Tu labor termina resultando igual de desinformadora que siempre. Es por eso que esto es un asunto del «proceso de la verdad», y no del «método científico» (que es la mitad de la película): es la «version reinante» de «las cosas» la que, «lógicamente», reina; tautología siempre presente, en cuerpo y alma, en estos hilos. Pero hay otro sentido de «lógica» en ese «lógicamente». Y es la lógica de la verdad. La versión reinante: inconscientemente reinante, en las cabezas de todo «borrego» que se precie de serlo…, un borrego que acepta, aceptábamos, simplificaciones y bestialidades como la de en general…: «es un virus». Ridículo. Este fenómeno en general no deja de parecerme desde el primer momento algo increíble, algo a investigar, a dilucidar…; es lo que me hizo hace años alucinar sobre todo esto y cambiar el chip; ver cómo por ejemplo los voluntarios de «izquierdas» que en un momento dado pueden pongamos que por ejemplo «luchar por genéricos»…, quizá en la «lucha contra el sida»… en realidad están haciendo algo muy diferente de lo que creen. E igualmente en el caso de quien defende en general la sagrada ciencia (poniéndose los correspondientes anteojos de «burro»-antifilosófico sin ver que esto de tal método está involucrado en general en historias de mucho más amplio calado, historias que entre otras cosas tienen que ver con la Naturaleza de la Verdad). Es decir: el fenómeno de que somos nosotros mismos a veces inconscientemente quienes tenemos unos papeles, en «la historia», muy diferentes de los que nos creemos; es como si hubiera una «dislocación esencial»; y esa dislocación es quizá lo más básico del «campo del poder»: dislocación entre funciones/fines; hay poca elaboración colectiva de los motivos/fines racionales de la acción colectiva; los campos de la acción colectiva están predeterminados; el poder no parece que juegue a los dados. El poder va además previendo a grandes rasgos por donde tirará la historia (para eso parece que tenían entre otras cosas esas fundaciones los rockefeller y demás). Esa elaboración parece que solo se puede dar en fenómenos de agrupación «psíquica-colectiva»…, pensemos…: como cuando la materia cambia de fase, repentinamente, por condiciones globales; son fenómenos que no controlamos pero que «el poder» puede encauzar y predecir a veces o siempre. Hemos hablado pues de una de las vertientes de este fenómeno —que podríamos denominar rápidamente con: «estar haciendo el imbécil»… Es una vertiente a través de la cual contemplar una vez más cómo de profundamente cala todo esto, y empezar a enterarnos un poquito de qué va esto. Y luego responden otra cosa en el mismo hilo, a lo que respondo esto:
No hay que darle mas vueltas, ni epistemológicas ni conspiranoicas, nuestra sociedad funciona así.Yo creo que «está bien» darle vueltas epistemológicas, porque no es epistemológico, supone salirse a algo más «grande». ¿Qué es eso más grande? En los afanes por la verdad que supongamos existen, en alguna medida, tras los gritos de ¡eh, método científico!…, y esas cosas del estilo…, hay algo, o una «parte» de algo. ¿Qué hay? Lo que de toda la vida se podría quizá haber llamado (supongo) algo así como «anhelos espirituales», es decir, espíritu, es decir, anhelo de «trascender», y todo eso. El engaño quizá básico en la ciencia de hoy es su fundamental engaño respecto a la naturaleza del anhelo científico, que tiene mucho de religioso: cierta aspiración, trascendental, a la Unidad, motivada o dependiente de la unidad de la Realidad. Hablando en aristotélico cutre: unidad de la realidad… : una especie de primer motor, inmóvil, un Dios con mayúsculas en realidad, que guía la «ciencia»…, que guía a esos anhelos por la Verdad, en realidad; pero lo que quizá no se quiere ver es que el Todo está abierto, como todo sistema, y que nosotros respiramos ahí, es decir, en esta versión del universo-dios: que somos eso (esto en realidad es física, y lo que dijo —por ejemplo— creo que el tal Jesús y sus acólitos… no es otra cosa, como el resto de cosas de las tradiciones espirituales, que física, teoría física que nos incluye en el universo (que no nos despeja ahí como una variable de la ecuación bancaria de turno, variable que sabe mirar y mira ritualmente las pantallas de los cajeros y los precios de su vida y de su espíritu singular)). Y es que precisamente tú lo has dicho: absolutamente «todo» está podrido en tanto que todo. Pero ese todo hay que «hacerlo». Y solo se hace transformándose. Porque está abierto. Si doy vueltas epistemológicas es para intentar apoyarme (ficticiamente, porque no va así la cosa) en «las fuerzas» del supuesto —digamos— «enemigo». Vamos, que estoy suponiendo que es posible una especie de cambio de fase (verlo en plan divertido, es decir, como sentido «físico»: de estado/fase). ¿Qué es este cambio de fase? Pues algo que quizá tenga que ver con los efectos materiales de cambios en un terreno que es algo que puede ser más «material» de lo que nos creeríamos algunos a primera vista: «la consciencia». Vamos, estoy diciendo que hay que creer que es posible que «todo el mundo» se dé cuenta masivamente de que «ciencia» y «espíritu» pueden encontrar otra partición, que van a «re-repartirse» el mundo que ahora tienen repartido tal y como «vemos» (repartido no, más bien descompuesto), y debido a eso que tan bien contabas sobre «nuestro sistema»: que es de raíz «corrupto» y por eso «todo» está radicalmente corrupto. Es que nunca ha sido nuestro, siempre tuvimos que adoptar esto «como quien no quiere la cosa». Pero ese es otro cantar. Así que esos cambios posibles de «fase» tendrían que ver con cierto «anhelo de trascender», y con el cuidado «integral» de personas y mundos a la vez, como desde «cero». Esto «debería ocurrir». ¿De qué se trata? No sé, quizá alguna vez en el futuro suceda, lo dijo mucha gente ya antes; quizá sea posible que desde «aquí» «transformemos» esto, y algo surja de repente, más allá de las coordenadas del Sistema (p.ej. con esas sus consabidas «participación ciudadana», democracia, y gaitas de ese estilo…, esas que pertenecen y hacen sistema con las radicalmente manipuladas «instituciones» (por «el capital»)). Digámoslo así, para seguirlo «flipando»: transformarnos en «guerreros» de la «luz», y no de las «tinieblas». Las tinieblas de las que somos vectores. Tinieblas que consisten en nuestro esencial ser «agentes económicos» en una lucha por una competencia estúpida en un universo que es mucho más amable y maravilloso de lo que nos creemos. Al parecer somos eso actualmente: vectores de esta occidentalización/»economización» del mundo…, propagando o trabajando para este sistema en sus «usos» altamente ilógicos del universo; esos usos que están así como basados en una especie de monocultivo humano…, que consiste en, entre otras cosas, subordinarse a la cuenta bancaria y al éxito personal ahora «inevitables» y para muchos objetivamente tan tan «necesarios». Tiene que ser posible una especie de cambio radical, que ocurrirá quizá espontáneamente cuando menos nos lo esperemos (¿y las catástrofes?)…, y en el que veríamos —es decir, tendremos una evidencia…— de repente…, veríamos algo muy diferente en cuanto a la repartición de lo que hay que sentir ante por ejemplo una «tecnología»…, ante el dinero…, etc. etc. Y quizá «todo» a la vez porque no hay transformación que no involucre al todo abierto donde vivimos…, apoyándonos otra vez en eso que decías al final: «Todo en esta mierda de sistema bárbaro y cruel esta conectado». Eso que dices a veces parece más bien una especie de trabajo, aprendizaje, lucha…, como se quiera llamar…, y que habría que hacer. En realidad, como se ve, «todo» no está conectado, pues la gente no es capaz de relacionar fácilmente, de abstraerse de su medio (en el cual nadamos cual peces, el medio de los bancos, las cuentas, la desconfianza, etc.) y de decir: la «dinámica mundial» del capital…, todo eso marcha de forma conjunta, y nuestro «deber» (espiritual-científico) es algo así como «parar» esto; en buena lógica no deberíamos descansar hasta dejar de creer-en/hacer-fabricar el «mundo viejo»…, con esa su «repartición» de las cosas/personas/planeta con sus correspondientes «sentires» y cuidados…, con su ceguera ante ese «todo» del que hablaste. salud
Esto es, la energía es «forma», ordenamiento. Ya tenemos una especie de «semilla», entonces. Y aquí se trata pues de que todo el universo conocido se construye comunicando formas (que comunican con el ordenamiento más básico dando diferentes «solapamientos»; y deberíamos por ejemplo poder usar aquí las nociones de Bohm sobre «introyección» y demás…. Una «interrelación» entre formas que van derivando, hacia abajo, todas, hasta los patrones del ordenamiento más básico, y hacia arriba, en la diversidad de la conformación final. Es una gigantesca acumulación de «comunicación / transformación» de las «formas», en el sentido en que acabamos de hablar. Todo esto lo resuelve al parecer Bearden teniendo en cuenta el electromagnetismo escalar.
«oigan, colaboren con esta verdad aquí encontrada, que nos fuerza a desalojar a todo ese médico interno del sentido común que tienen en la mente: piensen en lo siguiente: – las enfermedades no son malas por defecto, expresan cosas, – los virus, las bacterias y los hongos, tampoco – de ustedes depende principalmente la curación (de que quieran o no meterse en «magias» de diverso tipo en relación a ese plano que los hizo tener un DHS que aquí pueden ver, en los escáneres, vean ¡cómo se materializó su experiencia! Magias como la que tú propones, magia de la acción). Como ves he llamado magia a tu terapia porque creo que es lo que se ha hecho ya quizá en gran parte de nuestra historia «humana». Lo digo por la idea (poca) que tengo de cosas como el chamanismo, en «los primitivos», donde quizá parece que en muchos casos las «catarsis» que se buscaban podrían de cierto modo relacionarse con «tu terapia». Aparte de todos los artilugios que usan los chamanes para en momentos espectaculares crear cambios…, sí que obligaban a veces al parecer a crear ciertos cambios de dirección, situación, crear dislocaciones, en el «intercambio» usual de las presencias y las «miradas», con objetos y gentes, con la topología ficticia del cuerpo, etc. Esos cambios suponen juntar gentes que de costumbre no lo están…, bailando juntos, haciendo algún rito quizá conocido pero poco practicado pues se reserva a estas reuniones «obligatorias» que no pueden soslayarse por nada del mundo, que son «sagradas» pues nadie puede faltar —como, en nuestra versión, antes nadie podía «faltar a misa»…—, y de ahí el colocar claramente las cosas en «el plano de los espíritus»: autoridad entonces, para que nadie ni nada «falte», o que la falta sea desviada hacia algún otro ciclo, círculo virtuoso…; el problema es en parte que con las grandes religiones la autoridad y lo sagrado se separan del plano que para mí se merece más el nombre de realmente espiritual (mejor dicho: más «real» por ser más inclusivo): la técnica y los saberes de andar por casa, de inventar aparatos, prácticas, etc. Tú no dejas de promulgar aquí con todo esto, en realidad, un cambio con algunas similitudes, claro que diríamos quizá que sin la «riqueza» que hemos tenido anteriormente los humanos; esto es quizá ese nuestro ser compartido: una especie de «sino anodino», civilizado, occidental, quizá, para bien (ciencia) y para mal (guerra). Habría que examinar pues, el monoteísmo, en este sentido, así como las artes populares: los primitivos tendrían toda una tradición que podríamos decir quizá que separa bien los planos y los momentos, pero para infiltrarlos y componerlos de otra maner; Aquí también podríamos añadir quizá que Platón es una especie de versión occidental, premonoteísta, quizá imprescindible hoy, y al que no paramos de regresar, con su bien clarita separación de mundos: ideas/espíritus, mundo terrenal (hablé en este post de la versión del platonismo que yo veo «imprescindible» —algo a combinar— para hablar de lo que pasa con Hamer y otras «revoluciones» *). Lo que quizá pase es que nuestro mundo espiritual, donde en realidad los objetos son una parte muy importante, está como «desespiritualizado»: el culmen es la racionalización de todo: via la preponderancia creciente del «negocio» (frente al «ocio» (los que saben dicen que esto es lo del otium/negotium)), es decir: subsunción de muchos sistemas bajo el anti-sistema económico (eso que se llama «capitalismo»). Una separación, digo, quizá clave, para que ahí, en ese mundo que no es el nuestro (el del «núcleo del pánico»), poder bregar a gusto con «los fondos» de las «potencias», los «poderes». En realidad todo esto de lo mágico como vemos parece que era y es una cosa bien pragmática, oscurecida en nuestra civilización que no quiere comprender estas cosas por definición. Aunque, via ciencia, estaríamos «volviendo» a ello: creo que la NMG y todos los descubrimientos de la ciencia en torno a la importancia de lo «electromagnético» en biología (para mí la NMG puede que sea uno de los puntos de partida más importantes para la auténtica revolución que supongo que esto irá a suponer), descubrimientos de los que creo que «hay mucho» —y desde hace mucho tiempo, pero de los que no tenemos mucha idea por lo general…… digo, para mí, estos descubrimientos son como un regreso a la magia por otras vías que la magia, vías ampliadas según el «trágico» desarrollo tecnológico occidental; ahora nos tocaría componer los planos por ahí, volver a ser «primitivos» pero sin el prejuicio, sabiendo que lo hacemos porque de hecho hay algo, que por ejemplo llamaríamos «campos morfogenéticos» (esos que al parecer se estudian en embriología, y que deben tener que ver con el electromagnetismo), se enredan con tradiciones, objetos, sensaciones, vivencias, y que son «otro plano» a conquistar por todos los medios: componiendo todos los «saberes» extraíbles de las prácticas, e inventando nuevas (no dejando que en este terreno invente solamente el capitalismo mediante su regulación meramente «por el negocio» de las potencias de lo técnico, etc.). Pero al habérsenos «olvidado» que la magia era primero una pragmática, es, quizá por ello, por lo que permitimos que la «magia» del diagnóstico de la bata blanca sea la que predomine. La Ciencia con mayúsculas es el «monoteísmo de la magia». El monoteísmo religioso ha funcionado como facilitador de que, al olvidarnos del «plano técnico», las sociedades fueran (des)configuradas por «los negociantes» y realmente se desprendieran de todo atisbo de espiritualidad: eso es el famoso evento de «la muerte de Dios», que es un hecho, nada subjetivo, como decía Nietzsche, del que nos iba a costar 2 siglos salir (estamos en la mitad más o menos). La NMG es un puntal, un apuntalamiento para la construcción «de salida», un puntal enorme a mi gusto. Así, como digo, veo fundamental la (r)evolución que supone la NMG, y desde ahí combinarlo claramente con «magias» elaborables en comunidad, en creación de comunidades, de círculos virtuosos de relaciones técnico-industriales y humanas, todo a lo largo del planeta, desde luego. Con esto veo relacionado lo que propones. Como dije pues, nuestra civilización es pragmática de otras maneras, y «la filosofía», como vemos que haces aquí —en parte digamos que es eso—, es un poco, en gestos pequeños o grandes, pero que no se componen (dicen que era «el grito» de Marx: señores, hace falta actuar, cambiar el mundo, y dejar de filosofar sobre el mundo; vaya, hemos descubierto que eres marxista 🙂 )… la filosofía…, en tanto libre creación de conceptos, es como la guardiana timorata a menudo, pero también creadora de caldos de cultivo para otras condiciones para el futuro…, para las futuras posiblidades en la combinación de los elementos de las ciencias, saberes en general, acción…, basándose en ciencias como la NMG, e intentando para hacer eso hacerlas fertilizar otras cosas, ponerlas a funcionar en la creación filosófica y en la acción… Así que lo que sugerí: si pensamos que los DHS vienen precisamente por dislocaciones en ese nivel (ese «nivel de fondo», el del «cambiar el chip sobre el mundo»), podríamos pensar que tu teoría tiene que ver, como la de «los mágicos», en trasladarse al «metanivel» de la transformación de ese plano de la acción, donde la acción se ve dislocada y se crean los focos de Hamer tanto en órgano como en cerebro. Es magia. Pero en el buen sentido. ___ * Me refiero en la nota a esto que escribí en este comentario: http://nmg.creatuforo.com/viewtopic.php?p=1911#1911 que también trasladé a «mi web» aquí: http://individuacion.net/?q=cancer#comment-980
El descubrimiento de Einstein vemos entonces que no era en realidad tan importante para las «formas de poder sociales» en tanto que estas pasan por nosotros, nuestras creencias y cuerpos: nosotros no tenemos un físico teórico dentro, en el cuerpo, interiorizado, para movernos en la vida. Sin embargo sí tenemos un «médico». Hoy, en nuestra sociedad, por algunos denominada «biopoder» o sociedades de control, tenemos un médico interno que ahora mismo funciona demasiado como «ciego policía» biológico. El hecho es tan escandaloso que creo que ni lo vemos de lo brutal que es, y creo que esto nos sucede por eso: porque todos tenemos aún restos de un «médico interior». Y fijémonos en que ese médico interno nos viene dado por una cosa que llamamos «sentido común», o sea, nos viene así como «naturalizado». Eso supone una especie de naturalización del «poder»: no es posible someterlo a crítica. Y eso es contra lo cual hay que batirse, y la «estrategia» de Hamer creo que es de lo más natural: miren señores, no hay sentido común que valga, ni conceptos, ni re-elaboraciones barrocas… Naturalización: ¿alguien vio en la enseñanza obligatoria que se diera bien algún fundamento de medicina? Yo no. Parece que se entiende, por lógica del sentido común —que no tiene por qué ser siempre lógica— que esta es una cuestión muy «seria» y muy «difícil», muy importante, la de la salud; y que entonces los médicos ya están ahí arriba para salvarnos, y, si acaso, si nos esforzamos mucho, algún día podremos ser y ganar como ellos: si repetimos mucho y bien lo que nos dice la normalmente tan acrítica enseñanza reglada. El médico interior consiste en al menos estos tres elementos en los que todos nos bañamos nada más nacer, normalmente, en cualquier urbe de este planeta: – la enfermedad y el dolor son malos, – los virus y las bacterias también, – solo nos puede curar alguien desde fuera. Entonces, como dijimos, de lo de Hamer no podemos decir, por ejemplo: oh, mira qué «conceptos» tan interesantes. Pues pensemos: quizá, acerca de lo que descubrió Einstein, hoy NADIE podríamos decir «qué interesante» —y no podríamos comprender, desde esas «leyes superiores», el resto de cosas, que es toda una aventura que se sigue negando en «enseñanza obligatoria»—, si no se hubieran reconocido como verdad (como algo capaz de agujerear el saber y haberlo hecho valer y reconocido en tanto que tiene tal capacidad de «agujerear»: para profundizar, para abrir). Nosotros, quizá, por el lugar tan especial que tiene la medicina en sus pretensiones de ciencia (¡el «objeto» de su ciencia es nuestras vidas y sociedades!), por el lugar de una medicina que, por lo que a mí me toca, no me parecía para nada una «ciencia» —y ahora sí con la NMG—, a nosotros, hoy, quizá, como «médicos internos» que somos, nos toca ser a todos/as «Einsteins». Es decir, como habréis sentido, nos corresponde a todos extraernos «la falsedad» de dentro, pues estas leyes no son como las de la física. Esto va más allá de «divulgar» nada, esto es una revolución del campo social empezando por las creencias, como ya sabéis. Es una operación «médica» social. Es «medicina al cuadrado»: sobre el conjunto de creencias y prácticas. Así que quizá esta operación se hará, la haremos seguramente más fácil fundándonos en el acontecimiento que supone el descubrir algo que agujerea todo un sistema de ordenamiento —o desordenamiento— establecido, todo un sistema de saber. No se trata de un nuevo «sistema conceptual»: es un nuevo conjunto de leyes que sistematiza los hechos de una forma inmensamente más coherente y realista de lo que lo hace la medicina convencional («medicina convencional» que somos todos). Así que, lógicamente, Hamer tiene que haberse sentido muy a menudo muy «desesperado» por: – ser una cuestión de leyes – estar desarrollando él —lo quiera o no, porque él ya es ese proceso, como otra gente: se lo pide el cuerpo—, estar desarrollando más y más cosas a partir de ellas, estar desarrollando más una «verdad» en tanto proceso que agujerea el saber establecido – tener que, de facto, estar aceptando todo el rato el saber establecido, reduciéndose él mismo, lo quiera o no (a veces incluso sin quererlo: cárcel), a quedarse en su cubil desarrollando. Pero eso es justo lo contrario de lo que tiene que ser la ciencia: la ciencia prevee que por definición su campo es abierto, es decir, que debe incluso instigar a que venga alguien y lo desmonte, a veces, casi todo, para tenerlo que volver a montar «verdaderamente». Y debería ser mucho más así, en una ciencia que como la medicina es también una «ortopedia social». La reacción de Hamer es la que tenía que ser, y si no, se acabó la ciencia, el mundo no sería mundo, y no habría «verdad». No creo que se le pueda pedir que contemporice con aquellos que podríamos decir «parten del final»: – me quedo en mi cubil desarrollando mi clínica con mis nuevos conceptos que «poco a poco» cambiarán la sociedad gracias a que soy un genio en extraer conclusiones de los bellos conceptos de Hamer. No podemos normalizar el cinismo. Y es contra la normalización del cinismo como creo que debemos interpretar todos los gestos de Hamer, de esa persona «bendecida», tocada, por y en un acontecimiento, como el que le «tocó» vivir, el que le «llamó» a que lo incorporara. Podríamos emplear casi los términos de la religión pero para la acción en esta sociedad: al servicio de la verdad en tanto incorporación de un acontecimiento. De entrada es eso, y los seres humanos no creo que vayamos a dejar de ser nunca eso que hemos llamado «racionales», pese a que esta racionalidad dependa básicamente de las formas que tiene de registro (técnica), elaboración, etc. Así, lo dicho. Es totalmente lógico que por un lado Hamer «esté de los nervios», porque su teoría no es una teoría, son leyes que nuestro cuerpo sigue a rajatabla. Luego no hay espacio para «competir» ni para competidores, y su manera de hacer valer esta lucha es, quizá no queda otra, denunciar cuando pueda a todos los que no pongan primero por delante las leyes, el hecho de que esto es un acontecimiento, algo que remodela cosas fundamentales. Supongo que podríamos interpretar que es eso lo que Hamer habrá intentado expresar con sus gestos; como queriendo decir: vamos a ir en esta dirección, unirnos hacia que esta «verdad», tan sencilla, tan grandiosa y luminosa, como es toda verdad cuando hace irrupción: ¡eureka!… unirnos para que se reconozca. Su gesto es político. Quizá entendemos con esto además por qué tanta gente lee y relee Platón. La verdad no es una cuestión de opiniones. Es un proceso que «arrasa» casi con lo que sea porque resplandece por sí misma. Es una fuerza y es una imposición que parecen venir de «fuera»: por eso se hablaba de estrellas. Ya estará «el mundo» para poner barreras cínicas, pero no podemos pedir a Hamer, a un científico, que se acomode a ello. Todo esto puede parecer brusco para nuestras muy democráticas y multiculturales mentalidades, puede parecer exagerado… pero esto es lo que hay. Las acciones de Hamer son quizá las únicas «lógicas» según la lógica de la verdad. Son las acciones que parten, digamos, de alguien que no quiere ser solamente un cínico más hoy en día —como todos tenemos que ser por defecto—, un demócrata más que se amolda, etc. Esto es, son acciones de alguien que reconoce una verdad que le supera, pues hay verdades en tanto que suponen «seguir», efectuar, un acontecimiento hasta el final, y tales verdades están —digamos— «en otro plano». Imagimenos: podría haber un escenario en que se dieran pasos hacia «lo psicológico», en el cáncer…, y muriera un poquito menos de gente. Entonces se cantaría el gran logro de —pongamos— nuevos fármacos empleados en la psiquiatría…, o vete tú a saber, y entonces, si no se comprenden las cosas básicas, estaríamos en la postura cínica: bueno, se muere un poco menos de gente, qué bien. ______ esta jerga filosófica que he interiorizado en alguna medida es de Alain Badiou, del que hace tiempo leí, y también divulgué un poco, traduciendo algún texto, como pude, para «mi web», etc.
El autista desgraciadamente no puede conocer las leyes de Hamer o quizá no crezca lo suficiente como para acceder al lenguaje, etc. Supongo que hay casos así. Entonces, si el conflicto que provoca el autismo, que quizá se produce cuando se está dentro del útero, incluso (?), si el conflicto es, pongamos: «muy primitivo», entonces…, me pregunto si no podrá haber casos donde se diera un conflicto donde el órgano afectado y «Foco de Hamer» coinciden (o casi casi): en alguna parte del cerebro, o en el oído interno y el cerebro… Solo se me ocurre esto para intentar imaginarme lo que podría a veces suponer «el autismo», aunque creo que es como todo, cada caso es cada caso… pero en casos de niños muy pequeños me pregunto cómo podría ser la terapia. La terapia de Tomatis es muy interesante: utilizar sonidos filtrados para remodelar cómo oímos, para lo cual inventó algunas máquinas, etc. Tomatis digamos que desentrañó el «auténtico sistema del oído» (igual que diríamos Hamer ha desentrañado qué supone «estar malo» en general, etc.); Tomatis vio con ello que podía manejar la sincronización entre las diversas partes del «oír», las diversas «maneras de oír» que tenemos —aparte, insistió mucho en que la escucha tiene un aspecto fundamental voluntario). También dijo que estamos naturalmente configurados para que sea más fácil y rápido «entrar en el mundo» por el lado derecho (luego, como Hamer, dio una forma de «ley» a algo que vemos solo «estadísticamente» como «lo normal» (ser diestro)). Y también, entre los sonidos filtrados que Tomatis usaba, los de la madre ocupaban un lugar privilegiado (!!). Esto no sé si nos podría dar pistas sobre la forma de incidir directamente en los focos de Hamer, puesto que las vibraciones del sonido quizá sean fácilmente transformables (o casi) de alguna manera (por el cuerpo) en las electromagnéticas; y las electromagnéticas estarían —como podemos imaginar— en la base de que los focos de Hamer sean eso que son, y puedan mandar supongo que «electromagnéticamente» órdenes «de transformación» a diversos lugares del cuerpo.
_______ Suplementos y comentarios al artículo sobre ‘realidad’:
La «verdad» sufre «remodelaciones» muy profundas (como el paso de la tierra plana al de la tierra redonda). La «esencia» de la verdad es precisamente eso: afectar en cierta medida a «todo» a la vez, reformando profundamente, insuflando nuevos aires frescos a lo ya anquilosado. Estás uniendo la permanencia de una civilización a la realidad de su ciencia-tecnología de un momento histórico. En cierto modo estás quizá esencialmente igualando «civilización» a su momento tecnológico-científico (no con la capacidad de apertura en la remoción de paradigmas, que es la verdadera esencia «socrática» de nuestra civilización: tal apertura). Nuevamente, esencialmente falla la formación filosófica en lo que tiene de más básico. Se han mezclado churras con merinas, nuestra esencia es más Platón. Platón lloraría de la risa al ver los discursos sobre el método científico igualando éste prácticamente con el proceso de la verdad (que es siempre «proceso»); lloraría al ver ese supuesto «pensamiento crítico». Lloraría al ver la supuesta organización del «escepticismo», el ejército de pseudoescépticos, que desplegáis aquí, tan triste, organizados en realidad para combatir la verdad en tanto que proceso de remodelación de paradigmas, obligando así a cambios a niveles globales en la sociedad —cosa que quizá no veáis que «haga falta» (cuando veáis el calibre del verdadero «magufismo» de las actuales farmacias, Vaticanos varios…, etc.…, os sorprenderéis; yo llevo alucinando un tiempo). Todo esto es protofascismo, siempre muy peligroso. Estamos educados en eso, salimos de ahí, no nos damos cuenta, es nuestro elemento; habría que tener cuidado con un pensamiento que no sabe ni quiere criticar sus presupuestos más básicos. Con «las cosas de la ‘nueva era'», se quiere redefinir, y se está redefiniendo, lo que supone eso de «saber», en general. > Eso da lugar a paradojas como la de que un individuo viva en un mundo irreal de fantasías reveladas, Mira lo que al parecer dijo Einstein, que «vio la luz» en alguna que otra ocasión desde sus puestos, su vida y actividades extra-académicas: «The Religion without Science is blind ! The Science without Religion is limp !» «La ciencia sin la religion está coja, la religion sin la ciencia está ciega» ( Albert Einstein: Frases celebres ) Aquí deberíamos sustituir «religión» por «intuición más «espiritual»», en el sentido de cierta apertura; pues las Religiones con mayúsculas en términos generales se han unido al movimiento oscurantista que conforma nuestra sociedad moderna (que privilegia el lado radiativo-expansivo del Universo); las Religiones son como «la otra cara» del poder, en la sociedad, el «otro agujero» donde se cae por defecto, la alternativa destinada. La «matrix» está conformada por esos dos cebos: – «ciencia» pura y estática – «religión» como depósito de anhelos más «intuitivos» y esas cosas. De esta matrix solo se sale con transversales que tengan que ver con ambas cosas. Y esto: Decía Alvin Red : > Aqui lo que se discute son las constantes fundamentales fisicas, no matematicas. Justo, esto es lo importante. Lo que ha puesto Putin da pie a hablar de esto tan importante. De que el proceso de «avance» en ciencia (que es mucho más que el «método científico» con que se nos quiso oscurecer las molleras con ese supuesto «pensamiento crítico» organizado —muy poco crítico—), …el proceso de «avance» en ciencia tiene que ver al final con «todo», es impepinable que tenga consecuencias en «todo»; es decir, remodelaría también la forma que tenemos por defecto para pensar —dividir entre— qué es «físico» y qué es «matemático». Y esto es de cajón, pero al sujeto moderno, que somos todos por defecto, se nos hace quizá demasiado difícil el poder pensarlo, porque no vemos esa especie de «maravillosa paradoja», la de ser entes físicos haciendo matemáticas. El sujeto moderno no se ve dentro del mundo. Esto tiene unos efectos (entre ellos privilegiar el lado expansivo-radiativo-destructivo del Universo en sus concepciones sobre el mismo). Las matemáticas las hace e imagina, nacen, surgen, en y con un «ente físico», nosotros; nuestra consciencia es física. > Nadie intenta discutir pi, e, ni ninguna constante matemática. quizá sea una clave en ese «problema físico» en lo enlazado por Putin, en la evolutividad del Universo como un todo. O este: Decía credulo : > Ya, pero en ese caso lo que llamas pi real no existe, es un valor que depende de cada región del espacio-tiempo… En principio nada en matemáticas existe, o bien, lo que es lo mismo, todo existe en matemáticas. Y lo que se trata aquí es de que quizá nuestra relación con el Universo/Tierra nos la jugamos con una «problematización cada vez más correcta» de nuestra relación con ese todo, el que no existe de «las matemáticas» (es abierto, como todo en el Universo (mucho más amable éste de lo que se nos pintó en «la modernidad»)). Subordinar más todo con respecto a la simpleza que parece surgir de Fi parece que nos uniría mejor quizá con la naturaleza fractal del Universo, etc. Es decir, lo que nos estamos jugando aquí es quizá un intento de poner sobre la mesa, como base futura, más bien, unas matemáticas poco a poco más «apropiadas»; quizás, en realidad, unas matemáticas «más matemáticas», instalando una perspectiva en realidad «más Universal», en las matemáticas, lo que quizá supone hablar de «avanzar en su «matematicidad» (habría que definir tal «matematicidad» (¿su capacidad de «enseñarse solas», es decir, unirnos con la esencia del universo?)). Por ejemplo, la siguiente imagen es la sucesión de Fibonacci, 1, 2, 3, 5, 8, 13……, la que tiene que ver con Fi…, y reducida a «módulo 9», por así decirlo: es decir, sumando las cifras de los números; nos daría quizá el sentido del símbolo del infinito (el 8 tumbado); está colocada alrededor del 9, repitiendo infinitamente los ciclos que repite (le falta ser bien dibujada para ver las simetrías aquí, pero es mejor por hacerlo por uno mismo; solo es una sugerencia). Tiene relación con otro símbolo maravilloso, como puse en este enlace O este Decía SOY : > Es la física la que depende de las matemáticas puesto que es la física la que se apoya en las matemáticas, nunca al revés Es falso. Las matemáticas se han apoyado en la física siempre (para empezar porque somos entes físicos «que hacen matemáticas» —aparte de tópicos como el de su fertilizante relación con por ejemplo la «física cuántica»). Si se piensa bien en el hecho de que estamos físicamente en el universo…, y que eso tiene consecuencias…, y que se trata de una relación dinámica, un equilibrio que puede cambiar de plano…, que hay «dinamismo»…, entonces podríamos contestar algo sobre todo lo que escribes. > Estamos en el dominio de la razón, no de la experiencia. la razón es una experiencia. > ese número existe, con infinitas cifras decimales en el campo de la razón. Pero quizá la perspectiva actual para entender lo circular y un «Pi», uno más apropiado…, no sea «la más apropiada», por más que nos cueste esto. > El número Pi no es algo que dependa de la Realidad No podríamos decir eso, pues nos basamos en hacer analogía con la realidad (los dibujos que vemos, nuestra intuición sobre lo circular, nuestro trabajo con líneas y círculos, etc.), nos basamos en lo que proviene de nuestra existencia real en la realidad real, para la construcción y la aceptación del actual Pi.
Independientemente de la veracidad de los testimonios, de que haya o no extraterrestres pululando… sería casi lo de menos. La finalidad es quizá intentar que tenga éxito el proyecto blue beam, muy ambicioso. Aunque por ahora no parece que haya habido mucho ruido demasiado «oficial» (¿lo ha habido?) con el tema ET…, así que quizá todo se iría viendo en estos próximos meses —de verse— hasta el 2012, o hasta la fecha que hayan elegido para todo esto —y todo si además no ocurre que vayan a darse fenómenos «cosmológicos» que coincidan, como lo que podría pasarle al Sol, etc.: tal proyecto blue beam sería ese de preparar una especie de 11-S, algo así, pero con extraterrestres y más «cosas raras», vendiendo la moto de que nos atacan (y quizá sacando tecnología para montar el espectáculo, una tecnología que habrían desarrollado quizá algunos humanos, en secreto, en los últimos 60 años más o menos). YouTube – DECEPTION PROJECT pt1 – disclosure project & hidden secrets (bohemian grove/owl of moloch/inanna) Vaya lío que hay. Bueno, voy a por unas cuantas obviedades más, para repetir quizá alguna: por un lado, cuando nos quejamos del poco escepticismo de los que «creerían» en extraterrestres, parece que se habla demasiado rápido al decir algo así como: «dejen de creer en seres», de esos que no hay pruebas de que existan. Pero antes comentemos otra cosa: hay como «dos bandos», uno el que se ha visto admitiendo tal hipótesis, para quizá intentar entender algunas cosas que han pasado en este planeta (aunque parezca que no haga falta podría ser que sí, que hiciera falta la hipótesis); otro bando: el de la cautela por defecto, el de «primero cautela». En realidad esta cautela por defecto no problematiza esa postura, viene como llovida del cielo; ¿por qué? Porque si la realidad fuera que siempre habríamos sido contactados (hay gente que siempre dijo que hay pruebas de ello delante de nuestras narices), y que nuestro «devenir histórico» habría tenido que ver con eso…, entonces estaría engañándose radicalmente con un prejuicio muy básico que funda «la realidad». Esa cautela es muy extraña. Nosotros formamos parte ya de «algo consciente», esto es, somos ya lo que hemos llamado «consciencia», «espíritu», «mente»…, en este universo…, y tuvimos medios —no muchos— para salir fuera del planeta (la luna). Esto es, ya somos en cierto modo «extraterrestres». Es una cautela bien extraña porque todo esto es un asunto que quizá podríamos decir «paradójico»: no es nada antinatural que existan «seres inteligentes» en el Universo. Claro, directamente a cada paso podemos sentir a uno: nosotros. Estamos vivos y podemos mirar muy «arriba» y preguntarnos por cosas rarísimas. Esto es, creo que hay que discernir muy bien e ir despacio: lo raro no es la existencia de seres inteligentes. Lo único raro es por tanto el tema del «viajar». La única pega es la tecnológica. Pero, viendo los progresos tecnológicos descomunales en los que ha estado enrolada esta humanidad. ¿Quién se atreve a decir lo que es posible? Se pueden sacar, para intimidar, las «leyes de la física»; pero lo veo muy poco «científico»: estas leyes cambian en el sentido en que cambia su contexto (se amplía enormemente). Ya no es lo mismo la termodinámica tras todo el trabajo con los sistemas fuera del equilibrio realizado al parecer en el siglo XX. ¿Quién se sabe las «leyes de la termodinámica fuera del equilibrio»? Nada, repetimos el mantra clásico. Tampoco es lo mismo esta termodinámica clásica tras todo el trabajo de la relatividad general, y tras haber descubierto que la mayor parte de la energía nos la habíamos dejado fuera de las ecuaciones… etc. Así que, cuando se dice, por ejemplo —y con otras palabras…: – «no crean en la existencia de seres, necesitamos pruebas antes». Ahí hay quizá «emociones» jugándosela mal al supuesto «escepticismo». Hay un prejuicio de base. Hay una especie de prejuicio quizá ayudado por el sobrentendido utilizado. Primero, la frase completa sería «existencia de otros seres», faltando el «otros». Que falte ese «otros» nos hace todavía más difícil pensar que el único problema es quizá el tecnológico y el del «prejuicio base». Así que no parece una tontería sacar un poco de lógica «normal»: El problema no es la existencia de seres, dijimos. Es lógico que existan seres «inteligentes» en el universo, pues ya hay, somos nosotros. Y con «inteligente» ya dijimos: es ser extraterrestre: es haber llegado a «descontextualizarse» con respecto a su planeta (para quizá recontextualizarse luego más globalmente: en tanto especie que vive «a fondo» la física del Universo, y la integra con la de la vida en el planeta que le vio nacer). Esto es, el camino de la conciencia, del espíritu, si se quiere llamar así. ¿Nos hace falta ver más seres que nosotros para decir «hay vida inteligente»? No. ¿Es «estadísticamente concebible» que no haya más formas de vida así, en el universo, formas que hayan desarrollado «conciencia» más «global» que la de pertenecer a un territorio donde comerte al bicho desprevenido de turno, que pasaba por ahí…? Es un viejo tema. En vez de hacer estadística pensemos sobre la base de que sea inconcebible que no la haya. Tomad otra «base» también: digamos que, a la vista de los avances en física en el siglo XX, y que en realidad están aún por integrar (y, por cierto, por ser «muy fundamentales», esta integración es seguramente una tarea «de todos», es decir, «primero» de los «no expertos»), es difícil pensar que no pueda haber los suficientes trucos físico/tecnológicos como para no poder viajar rápidamente. Como dije ya: nos hace una mala jugada la visión «newtoniana» de las bolitas rodando y dando vueltas. Todo estaría más «interpenetrado». Vamos, que no sé qué problema hay con probar la hipótesis de que fuimos contactados. ¿Quizá el mayor «problema» es que por tradición usualmente hasta hoy no se «financia» a nadie que vaya por ahí? ¿Es simplemente una bola de nieve que parte de desinformaciones iniciales potentes? ¿Es eso básicamente la religión hasta hoy? (hay gente que además esboza un motivo para pensar qué sentido tendría esto, en la historia más global). Si cambiáis por un momento a la hipótesis de que vivimos en una «realidad ya contactada», profundamente transformada por ese contacto extraterrestre, entonces todo se vuelve alucinante y monstruoso; y quizá muy coherente: toda nuestra civilización sería una gigantesca maniobra de desinformación sobre «el tema básico»: – «universidades» haciendo lo imposible para ver normal «x» cosas… – o por ejemplo el vaticano montando toda la parafernalia para «desinformar» diciendo que dios en realidad no era «una tecnología»…, no eran visitantes…
Y todo se podría solucionar si aceptamos por un momento pensar en la hipótesis de que nosotros los humanos tenemos algo que ver desde siempre con la fascinación que nos provocaron algunas «visitas». Intentemos explicar algo. Por un lado vivimos en un mundo donde eso solo sale en las películas y los libros, y hasta la saciedad, entonces nos disuena sobremanera que se hable de ello en serio. Quizá para empezar esto sea gran parte del «problema». Por otro lado creo que en el futuro los «humanos» podremos viajar por el universo muy fácilmente (si sobrevivimos a lo que quizá nos suceda más o menos pronto); creo que se puede porque para empezar el universo no es tal y como normalmente lo «proyectamos», con nuestra muy «newtoniana-moderna» «mente» (pensamos lo que nos rodea aún clásicamente: bolitas girando y esas cosas demasiado «solo ingenieriles»). El universo es más bien un encajamiento de agujeros negros, singularidades, unas en otras. Pese a todos los supuestos avances en física, no los hemos «integrado». Entonces proyectamos un prejuicio, una imposibilidad tecnológica en forma de prejuicio. La tecnología evolucionó y evolucionará. Abrirnos a no proyectar tal cosa de nuestro sentido común actual…, esa apertura, supondría un gesto «escéptico», en realidad. Digo «escéptico» pues de lo que se nos avisa, más bien, desde «la ciencia», es de que no debemos proyectar, allá donde «miremos», nuestro «sentido común», históricamente (de)formado, acríticamente deformado. A veces es útil probar libremente a ver qué pasa (en vez de proyectar el sentido común, acríticamente formado por «lo social»). Por ejemplo podemos intentar ver qué es lo que pasaría sin pensamos más con una hipótesis como la de que los «contactos» con seres de fuera del planeta habrían tenido lugar e incluso habrían tenido muchísima importancia en nuestro devenir histórico. Quizá «avances» igual de «locos» que la posibilidad de viajar fácil y rápidamente por el universo ya los ha visto nuestra historia, ya han supuesto mucho «progreso» tecnológico increíble. Nunca hubiera imaginado que esto se me hiciera tan plausible, pues yo, como todo el mundo, en todo esto solo veía «una cosa de ciencia ficción» —así nos habrían «criado». Debería mosquearnos el solo hecho de que haya tanta violencia, tanta disonancia con este tema. Creo que la violencia se debe fundamentalmente a que todo esto siempre estuvo en el lado de la ficción, porque de entrada depende de una repartición de horarios/lugares/etc., heredada: – por la mañana…: al cole, a lo serio, a «sufrir» la mayor parte de los mortales. – después del cole…, ya estaba permitido, o a algunos les estaba permitido y les gustaba, ver programas por ejemplo en la tv, de «misterio», o cosas así. Esa repartición de tiempos, de fronteras, es lo que creo que ya ha cambiado radicalmente, y es lo que motiva tantos insultos, tanta violencia, fanatismo: está configurado socialmente, estamos destinados a tener esa disonancia cognitiva. Estaríamos por tanto: manipulados. Yo nunca fui aficionado al tema «extraterrestre», aunque sí me encantaba la ciencia ficción, en las películas —y claro, también la imaginación que se desarrolla en «libros para niños». Pero me acabo de encontrar con que todo esto podría tener una «lógica arrasadora», y, por tanto, con que deberíamos «probar» la hipótesis: la de que siempre hemos sido contactados y de que esto en realidad nos ha conformado como «lo que somos». Esta hipótesis supone quizá algo más sencillo que toda esa «paja», a veces demasiado insufrible, la antropológica e histórica…, que tenemos que introducir…, para elucubrar sobre cosas fundamentales, de forma a veces demasiado aburrida, sobre cómo es que realmente devenimos «humanos»…, con lenguaje…, etc., etc., para pensar sobre lo que en esencia produjo esta «locura» en el planeta. Quizá fuera esa «visita»; esto hay que contemplarlo sin prejuicios, no hay que dejarse llevar por las emociones, emociones que vienen por nuestro «destino social», vienen de la repartición configurada socialmente, una partición del campo de «lo que hay que sentir», de «cómo/cuándo/dónde hay que sentir según qué cosas». Lo verdaderamente «científico» creo que es esto. Si seguimos con esa hipótesis, muchas cosas caen como en cascada (y podéis ver muchas de estas cosas en los videos de Haramein que subió alvrosda subtitulados en su canal de vimeo): – seríamos entonces «hijos» de uno o más momentos de «fascinación». Esto es muy «lógico» si lo pensáis; ahora veremos «por qué». Con esta hipótesis se leerían mucho menos rebuscadamente nuestros primeros libros de historia, como los de la Biblia (tan rodeados de tanta desinformación, como vemos: la religión habría sido una máquina de crear desinformación, esto es, como siempre, habría existido un poder en tanto desinformador, y que siempre estaba enzarzado en asuntos/guerras de «Saber»). En esos libros de la biblia, gran parte de lo escrito sería, entonces, absolutamente literal (el descenso, en Ezequiel, de una especie de nave… etc.). Y todo se hace mucho más simple así: creo que además esto quizá nos permitiría usar algo parecido a ese gesto de «la navaja de Ockham», muy generalizadamente; todo ello una vez admitida la primera posibilidad: es decir, admitiendo que, en el universo, civilizaciones «más avanzadas» ya han podido viajar con mucha facilidad por el mismo, porque a priori no tiene por qué ser imposible. Es mucho más simple en realidad la «teoría» de un cierto «origen extraterrestre» de los humanos (un «origen por fascinación», para empezar). Es quizá más simple pensar que los viejos libros de historia no querían engañarnos. Es quizá más simple pensar que fue un cierto «salto de conciencia», brusco…, es más simple pensar que fue una «discontinuidad» lo que nos «descolocó»…, discontinuidad provocada por el espectáculo, un espectáculo inconcebible, indecible, «sublime», que es lo que habrían creado ante «nosotros» esos visitantes, por tener una tecnología muy «superior», en su primer gesto «educador». Esto es, algunos de estos seres (que al parecer en muchas civilizaciones podrían haber sido lo que tantas de ellas llaman «dioses del Sol») vinieron a «pasárselo bien» aquí, y eligieron una especie a la que en cierto modo «educar», observar, etc. (y quizá entre otras cosas porque también les interesa ir criando más auto-consciencia cerca de ellos, porque —ellos sabrían por qué—, así «todo» es quizá más «divertido», y «práctico»). Esa primera «educación» es meramente algo que nos habría «espectacularizado», y de ahí vendría todo el saber y fascinación con el universo, estrellas…, con «dioses» que en realidad fueron reales, visitantes reales…, etc. etc. Esta primera educación se habría valido desde aquel momento siempre solo del espectáculo en general; y desde el primer momento quizá una especie de élite sí que empezó a ponerse más en serio a intentar administrar algún tipo de saber. Además, no habríamos salido aún de esa era: el poder se sigue valiendo de esa fascinación: – pantallas que «proyectan» antes que nosotros lo que es o no «ficción»…; – discursos oscurantistas de todo tipo (vaticano, «política»…) que disimulan la verdad inicial de que realmente «Dios» al principio tenía que ver con los efectos de alguna tecnología que portaban los visitantes (o cosas así…)… – etc.
– si hay y ha habido tantas «cosas raras» es además porque puede que se hayan fabricado, utilizado, también por humanos. Luego serían éstos los primeros interesados (el poder) en esconderlo. – aparte de contemplar la hipótesis de la tremenda manipulación que supondrían las religiones, al tapar una verdad bastante más palpable y lógica (cosas como que «dios» en principio era «tecnología» «avanzada» y tenía que ver con «visitas»), hay otra hipótesis que concierne a estas manipulaciones: una vez visto y aceptado también que por ejemplo el 11-S fue básicamente un «espectáculo preparado» por una élite «corporativa» que en EEUU ha tomado las riendas de bastantes cosas importantes y desde hace bastante tiempo: September Clues podemos perfectamente contemplar la hipótesis de: se estaría prepararando, tarde o temprano, algún «truco» un poco mayor, por absurdo que parezca; eso es lo que creo que se denomina en internet proyecto blue beam, y cosas así. En ese caso, que ahora nos parece tan descabellado, el caso de por ejemplo que existan naves con tecnología muy «superior» a la nuestra, fabricadas por «nosotros mismos», podría ser entonces crucial creerse a pies juntillas lo que dice al parecer mucha gente: que ahí fuera los extraterrestres no son «malos por defecto», como quizá se nos intente hacer creer si es que se prepara algo. Esta gente lo dice además porque, extrañamente (y aquí va una cosa «rara» más, otra), se supone que nos están avisando (crop circles, etc.) con mensajes muy explícitos (por cierto, no entiendo cómo habiendo tantos crop circles no aparecen más en tv, al menos como «obras de arte»). Hipótesis: puede ser por tanto que se nos monte el espectáculo de «ataque extraterrestre». Entonces sería muy importante saber (lo que supone un cambio de «conciencia» global enorme): – que todo este montaje de la ciencia ficción era en realidad una política que intentaba preparar ciertas cosas. – que no solo es cierto el hecho de que somos contactados, sino que además ciertos humanos, para divertirse a su modo, dentro de sus mezquinas posibilidades, van a preparar el mayor engaño de la historia, el de que se quiere atacar desde fuera al planeta, y van a usar eso para intentar montar por ejemplo «x» guerras en su beneficio. Es decir, van a engañar a sus «hermanitos pequeños» para decirles que en realidad «papá es malo» y enfrentarles entre sí y contra «papá-Universo-extraterrestres». Como se ve, esto cobraría unos matices muy «de tragedia griega», puesto que «nosotros» en realidad no sabemos hasta qué punto quizá somos «hijos» de esa primera «fascinación», así que «moriríamos» en parte por un no-saber —si aceptamos que en parte ese primer espectáculo fue muy importante, el de seres «más avanzados» en terrenos de «conciencia/ciencia» (aunque quizá la historia es más compleja que una sola «fascinación»). Esto es, todo este espectáculo y muerte que quizá se aproxime serviría en parte y en definitiva para pegar ese dichoso «salto de conciencia» del que tanto se habla. Quizá para ello haya que pasar, tras grandes catástrofes, por épocas de un totalitarismo nunca visto, aunque en realidad podríamos también pensar que esto está más «coordinado» de lo que nos puede parecer por aquellos que creemos que «no están» (los que nos «contactan») y que todo va a ir en mayor medida según sus planes (iría «a mejor», en cuanto a lo que ellos quieren: mayor conciencia = «sabiduría» (= «Ciencia» más integrada al comportamiento del Universo, al de sistemas como el de la Tierra, etc.), en todos los planetas con vida, para poder viajar sin hacer demasiado el imbécil, por ahí fuera —por otra parte quizá no fuera posible viajar con demasiadas «malas intenciones», como parecen estar barajando algunas hipótesis).
La intervención «extraterrestre» (entre comillas porque nosotros ya somos extraterrestres) no tendría por qué haber sido para crearnos «desde la nada». La vida podría estar ya «pensada», la evolución de lo que hay «aquí», en general, ya «encauzada»… o incluso…, empecemos a contemplar el siguiente tipo de cosas, solo para «picar»: ¿y si somos nosotros mismos quienes hemos creado la vida? ¿Y si estamos en un bucle, eterno retorno? Como representantes del fenómeno de la consciencia en el universo, podríamos estar a veces infravalorando este tema; y si estamos en un agujero negro…, y además es posible viajar en el tiempo…, y la comunicación superlumínica…, uf. Hay que ver realmente cómo serían las capas de sucesos de posible «intervención» en los «planetas» por parte de diversos tipos de entidades. Parece que hay que «investigar» en general incorporando/testando esa hipótesis que tanta gente ya «pensó»: que el fenómeno de la mente/consciencia es más importante de lo que nos pensamos, y que la materia en su aspecto radiativo en general ya tiene tal cosa de algún modo…, en su dependendencia para con el movimiento contractivo: hacia la singularidad. Que todo está más concertado de lo que pensamos en la respiración del universo: «inspiración»/contracción/gravedad/información… vs «expiración»/expansión/electromagnetismo/radiación. Encauzar la vida no es lo mismo que crear. Hay que ver los diversos agentes, o capas de agentes, agentes de posible «encauzamiento» de los procesos sobre un planeta (e incluyendo aquí, si no empezamos con ningún prejuicio, ningún prejuicio clásico, incluyendo: ¡el que hayamos sido «nosotros» mismos!). Creo que podemos barajar la hipótesis de que cosas como el Sol tienen un cierto tipo de «consciencia» (y que en realidad estamos dentro de él). Todos (toda singularidad) somos vórtices extrayendo del mismo «Vacío» (un equivalente a «dios», para empezar), del mismo que por ejemplo el Sol…, pero nosotros, como materia y como co-evolución, vivimos también con/en él. Así, hay tantas posibilidades a la hora de pensar en «dioses» reales… (quizá el más irreal y desinformador habrá sido el de tantos teólogos, por ejemplo católicos…, ese del vaticano de hoy, esa proyección tan frustrante: uf, occidente…, qué pesaos hemos sido en casi todo…). Supongo también que es posible viajar por el universo a través de las singularidades más «grandes». No sabemos lo que eso influye en la consciencia como fenómeno general, si se puede hablar así. Quizá incluso esos viajes sean en realidad una de las primeras manifestaciones, de las más «superficiales» quizás, de lo que realmente mantiene este universo como es.
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