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«Final». Haskell en comunión con Jeshua. «Viaje más allá de las palabras». Un Curso de milagros RELOADED   Leave a comment

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[Podéis mirar en la página de índices de este autor para encontrar los enlaces a estos textos traducidos, etc. —con por ejemplo la traducción completa de lo que estamos retocando aquí con ayuda del texto en inglés, etc.

Esta transmisión maravillosa aparenta haber sido dada claramente por la misma voz que dictó Un curso de milagros (UCDM), y que habló por la personalidad de Jesús.

El siguiente capítulo sirve como acompañamiento —más o menos— para las lecciones de la 358 hasta el final del libro de ejercicios de Un curso de milagros (UCDM), según las indicaciones del propio Haskell en su texto publicado.]

Final [lecciones 358-]

Saludos de nuevo. Soy Jeshua. Hoy vengo
a seguir contigo mi comentario sobre
Un curso de milagros.

Este año pasado has elegido dedicarlo a tu Ser.
Este año pasado has elegido dedicarlo a Dios.
Y, lo sepas o no,
me lo has dedicado a mí,
y a cada hermano que camina por esta vida contigo.
Y escúchame bien, todos ellos son lo mismo.
Este año has elegido dedicarlo
al discernimiento de la verdad,
de la verdad dentro de ti: que TODO ES UNO.

Te he hablado de muchas cosas.
Este día no es para repasar.
Este día es para el amor, para la paz, para la esperanza y el coraje.
De ahora en adelante te moverás en tu mundo,
a través de tu vida, como un ser diferente.
No te sería posible pasar un año
con este curso de milagros,
con tu Ser, conmigo y con Dios,
y seguir sin cambiar.

Tú no eres diferente de tu realidad.
Pues ella no cambia.
Tú eres el Hijo de Dios y eso permanecerá así,
independientemente de tus fantasías, tus ilusiones,
tu espacio, y tu tiempo.
Pero, como personalidad, como un ser humano individual,
no puedes seguir siendo el mismo,
ahora que nos has dado este año a todos nosotros.

Este año hemos hablado de muchas cosas.
Tras todo ello está la simple meta de la creación:
paz, absoluta paz,
gozo, absoluto gozo,
y simple, desenfrenada felicidad.
Esa es la Voluntad de Dios para ti, y para toda la Creación.
Esa es mi voluntad para ti.
Esa es tu propia voluntad para ti mismo y todos tus hermanos.
Y aunque lo imagines de otro modo,
sigue siendo así.

La paz de Dios no sabe de dudas,
no sabe de vacilación,
no sabe de incertidumbre,
no sabe de miedo.
Verdaderamente, la paz de Dios va más allá del entendimiento.
No es algo que nosotros podamos decir con palabras.
Es algo que tú experimentas dentro de tu ser.
Cuando esa experiencia viene, no viene sola como tuya propia,
sino también como de cada hermano.
Así, ten por seguro que a medida que experimentas la paz de Dios,
la extiendes a tus hermanos.

No tengas la sensación de que podrías persuadir a otros
acerca de la paz de Dios, con tus palabras y con tu pensamiento.
Date cuenta de que las palabras son meros vehículos de comunicación,
diseñados solamente con el propósito de generar experiencias
y discernimiento más allá de las propias palabras.
Cuando la EXPERIENCIA está ahí,
las palabras son libres para marcharse.
En verdad, en el Cielo no hay palabras,
solamente paz.

Te he hablado de tu pensamiento.
Te he dicho muchas veces que tu meta no es pensar,
sino ir más allá de tu pensamiento,
ir más allá de tu analizar y de tu debate interno,
más allá de tu sensación, o sentimiento,
de que debes ELEGIR lo que vas a hacer,
decir, o adónde vas a ir.
Porque eso siempre genera conflicto.
Y la paz de Dios es algo sin conflicto.

Te he hablado muchas veces de tus valores,
y de cómo es que tus valores
crean la creencia en lo que tú eres,
tu creencia en lo que este mundo es,
y toda tu creencia en lo que DEBES hacer,
y por tanto, tu creencia en la elección en sí misma.
Te he dicho que no valores las cosas de este mundo
porque ellas no son parte de ti.
Y ellas no tienen que ver con
tu verdadera naturaleza como Hijo de Dios.

Así pues, sin tus valores
no te enfrentas con el dilema de la elección.
Entonces, la elección se convierte en libertad.
Tú nunca tienes que elegir entre dos opciones,
porque siempre lo tienes todo.
Escúchame muy bien.
Tú ERES el Hijo de Dios.
Dios te ha dado a ÉL Mismo.
Y, verdaderamente, lo TIENES todo.
No hay nada que no sea tuyo,
nada que te puedan quitar,
nada que te puedan agregar.
Pues estás completo.

Y en tu plenitud, eres libre.
Eres tan libre que, verdaderamente, todo lo que experimentas
es de tu propia fabricación y tu propia elección.
Regocíjate de saber eso.
Porque en el discernimiento de que todo es de tu propia creación,
se encuentra el discernimiento de la auténtica libertad.

Así es que te dije
que tú eres el Hijo de Dios, co-creador de Todo Lo Que Es,
creado en absoluta libertad,
siempre absolutamente libre.
No hay opuesto a Dios
que pueda quitarte tu libertad.
Y, sobre todo, tu imaginación de que tú no eres libre
no puede tener ningún efecto sobre el hecho de que sigues siendo por siempre libre.

Cada hermano es tan libre como lo eres tú.
En vuestra libertad, juntos, os hacéis Uno.
Porque toda tu libertad, todo pensamiento, toda acción,
es aceptada y es honrada por todo hermano,
en tanto que es aquello que tú deseas.
De igual modo, eres consciente de cada pensamiento,
cada acción, de cada hermano.
Y tu verdadera naturaleza honra y acepta
eso que cada hermano desea.
Así es como la Vida es una existencia en gran armonía,
más grandiosa que todo lo que tu mente pudiera imaginar.

Te he dicho que tus fantasías sobre el mal,
el pecado, la culpa, la tristeza,
y la miseria, la enfermedad y la muerte
son verdaderamente solo eso, fantasías.
Te he dicho que en tu silencio,
cuando dejes ir tus pensamientos,
escucharás la Voz de Dios,
que te llevará más allá de todas las miserias del mundo.

Te he pedido que des un salto de fe.
Al final, ese salto es tu avance, tu crecimiento,
tu movimiento hacia el punto en el cual puedas decir victorioso:
“no sé”.
A medida que tú, con tu mente pensante, dices,
“no sé”,
te abres a ti mismo a la Unicidad que todos compartimos.
Y entonces, desde la Unicidad, SABRÁS.
Sabrás, sin elección y sin conflicto.
Simplemente VIVIRÁS tu vida.
Serás bendecido.
Y serás libre.

Así es que tú eres Dios, co-creador de Todo Lo Que Es.
Eres libre para hacer y ser lo que te imagines.
Sin embargo, no puedes ser otro distinto a lo que Dios ha creado.
Así es que tú y tu hermano sois UNO.

Este mundo está basado en la creencia de que los seres pueden estar separados.
La piedra fundamental con la que se construye este mundo es el miedo
que procede de la creencia en la separación.
La separación no es tal.
Te he dicho que tu hermano es Tú Mismo, tu Ser.
Te he dicho que todo lo que das, le es dado a Ti Mismo, a tu Mismo Ser.
Sobre esto no tienes elección.

Tu hermano es una vía hacia tu libertad y tu salvación.
Porque cuando ves a tu hermano como tu Ser,
entonces LE permites tu propia libertad.
Tú lo liberas de tu propio pecado.
Lo liberas de tu propia culpa.
Y al reconocer que él no puede morir,
encuentras tu propia vida eterna.
Pero, por otro lado,
cuando extiendes tu rabia o tu miedo
hacia tu hermano,
verdaderamente atraes eso hacia ti mismo.
Tú eres Dios, eres libre, y ERES tu hermano.

Te he hablado de la ausencia de tiempo y de espacio.
Tú eres Espíritu.
No eres un cuerpo.
No eres de este mundo.
Verdaderamente puedes andar por este mundo en paz y alegría,
en tanto te guste, y tan a menudo como te guste hacerlo.
Simplemente nunca te dejes atrapar
por la creencia de que este mundo,
su tiempo y su espacio y sus cuerpos, incluyendo el tuyo,
tiene algo que ver con lo que tú eres en Espíritu,
como el Hijo de Dios.
El mundo no contiene nada que tú desees.
No hay nada aquí de valor,
simplemente porque nada tiene ningún efecto
sobre lo que tú eres como el Hijo de Dios.

Te he hablado de la ausencia del tiempo, del Instante Santo,
que es el momento en el cual te encuentras totalmente abierto a recibir
y a dar todo lo que tú eres a todos los seres, a toda la Creación,
sin culpa, sin sacrificio,
sin reservas, y sin excepción.
En el Instante Santo conoces tu propia plenitud,
y consumación.
Eres libre de aceptar a cualquiera y a cada uno de tus hermanos exactamente tal y como son,
reconociendo que siempre eres libre.

En el Instante Santo no hay pasado,
y por supuesto, no hay pecado ni culpa.
No hay futuro,
y, por supuesto, no hay miedo.

En las lecciones finales, te aconsejo usar estas palabras
como un constante recordatorio de ti mismo
“Te entrego este Instante Santo” (L361).
Pues cuando permites que el Instante Santo SEA,
y no llevas contigo el pasado, con su pecado y su culpa,
o bien el futuro y su miedo,
entonces, lo que quedará, es el niño que tú eres,
el Hijo de Dios.
Vivirás en libertad,
en gozo,
en paz,
en certeza,
porque no habrá dudas sobre tu ser.

Así, a tu ritmo, en este año te has acercado a un final.
Pero no hay finales ni comienzos.
De ahora en adelante, cuando camines por esta tierra, ve en paz.
Ve en la comprensión de que eres el Hijo de Dios.
Ve con la seguridad de que eres libre para ser y experimentar
todo lo que tú quieras.
Ve con el reconocimiento de que tu hermano es tu Ser,
y de que todo lo que se merece es gratitud y amor.

Cuando vayas por el mundo ve en paz, en libertad.
Y en el Instante Santo, cuando estés sentado y en calma,
llegará siempre a tu mente
el discernimiento de qué es
lo que verdaderamente ansía tu Ser Real,
el Hijo de Dios,
de qué es lo que desea verdaderamente hacer.
Y entonces, seguirás ese camino sin reservas.

Y te aseguro que nunca irás solo.
No te es posible estar solo.
Si te sientes solo alguna vez,
detente y quédate en silencio,
deja que el pasado y el futuro se vayan,
y mora, aunque sea por un momento, en el Instante Santo.
Y yo estaré allí.

Ve entonces en paz,
con amor y en libertad,
sabiendo que JAMÁS estarás solo.
Verdaderamente, tal y como dije hace dos mil años,
y tal y como hoy todavía es verdad
y lo seguirá siendo en todo tiempo,
“nunca te dejaré desamparado”.

Bendiciones para todos. Eso es todo.

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Amor y crucifixión. Haskell: «La otra voz». Un Curso de milagros RELOADED   Leave a comment

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imagen corazón en círculo[- Podéis mirar en la página de índices, de Haskell, para encontrar los enlaces a estos textos traducidos, etc.
– Los PDF también están además en esta carpeta pública, que tengo en google.
– Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que progresivamente iré completando.
– Esta transmisión aparenta haber sido dada claramente por la misma voz que dictó Un curso de milagros (UCDM), y que habló por la personalidad de Jesús.
– La siguiente parte de este texto sirve como acompañamiento —más o menos— para esta parte del texto principal del curso de milagros: [T-6.I] (según las indicaciones del propio Haskell en su texto publicado).]

 

Amor y crucifixión [T-6.I]

Saludos de nuevo, soy Jeshua.
Hoy comienzo contigo nuestra conversación
sobre las lecciones del amor.
Hay una primera lección del amor
que debes llegar a conocer dentro de tu ser,
más allá de tus pensamientos, más allá de las palabras.
Y cuando aprendas la lección en ese nivel,
entenderás verdaderamente el amor.

La mayor lección de amor es extremadamente simple.
La lección del amor es esto:
TÚ LO TIENES TODO.
Y debido a que eso es así,
no es posible que te pueda suceder nada
a no ser que sea por tu propia elección.
Ese discernimiento, en su simplicidad, te llevará
a la comprensión plena del amor mismo.
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Salvación. Haskell en comunión con Jeshua: Viaje más allá de las palabras. (Un Curso de milagros RELOADED)   Leave a comment

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imagen corazón en círculo[- Podéis mirar en la página de índices, de Haskell, para encontrar los enlaces a estos textos traducidos, etc.
– Los PDF también están además en esta carpeta pública, que tengo en google.
– Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que progresivamente iré completando.
– Esta transmisión aparenta haber sido dada claramente por la misma voz que dictó Un curso de milagros (UCDM), y que habló por la personalidad de Jesús.
– La siguiente parte de este texto sirve como acompañamiento —más o menos— para las lecciones 225 a 231 del libro de ejercicios de Un Curso de milagros (UCDM) (según las indicaciones del propio Haskell en su texto publicado).]

Salvación [lecciones 225 a 231]

Saludos de nuevo. Soy Jeshua.
Vengo hoy a seguir con mi comentario sobre
Un curso de milagros.

Recuerda en esta segunda parte de tu año de aprendizaje que,
de alguna manera, hemos cambiado.
Al principio hablamos de un Curso en entrenamiento mental.
Luego te dije que ahora podemos hablar
de un Curso de entrenamiento en sentimientos.
Porque la realidad de lo que experimentas, y de lo que tú eres,
no es tu pensamiento. En realidad, la realidad está más allá de tu pensamiento,
y es lo que tú EXPERIMENTAS. Leer el resto de esta entrada »

Espíritu. Haskell en comunión con Jeshua: Viaje más allá de las palabras. (Un Curso de milagros RELOADED)   Leave a comment

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imagen corazón en círculo[- Podéis mirar en la página de índices, de Haskell, para encontrar los enlaces a estos textos traducidos, etc.
– Los PDF también están además en esta carpeta pública, que tengo en google.
– Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que progresivamente iré completando.
– Esta transmisión aparenta haber sido dada claramente por la misma voz que dictó Un curso de milagros (UCDM), y que habló por la personalidad de Jesús.
– La siguiente parte de este texto sirve como acompañamiento —más o menos— para las lecciones 190 a 196 del libro de ejercicios de Un Curso de milagros (UCDM) (según las indicaciones del propio Haskell en su texto publicado).]

Espíritu [lecciones 190-196]

Saludos de nuevo. Soy Jeshua.
Vengo hoy a seguir contigo mi conversación sobre
Un curso de milagros.

A lo largo del Curso, hasta aquí,
te he estado hablando mucho sobre los valores.
Como establecí al principio,
la primera sección del libro de ejercicios está diseñada
para ayudarte a dejar ir, a disolver,
las creencias falsas que causan tus ilusiones.
Y la segunda sección es para ayudarte a reemplazarlas
con la verdadera belleza de lo que eres,
que es el Hijo de Dios. Leer el resto de esta entrada »

Salto de fe (I). Haskell en comunión con Jeshua: Viaje más allá de las palabras. (Un Curso de milagros RELOADED)   Leave a comment

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Brent A. Haskell; "autor" de “Viaje más allá de las palabras”

Brent A. Haskell; autor de “Viaje más allá de las palabras”

[- Podéis mirar en la página de índices, de Haskell, para encontrar los enlaces a estos textos traducidos, etc.
– Los PDF también están además en esta carpeta pública, que tengo en google.
– Sobre el uso del idioma en las traducciones y el modo de traducir o de revisar las traducciones, ver las notas en esta entrada que progresivamente iré completando.
– Esta transmisión aparenta haber sido dada claramente por la misma voz que dictó Un curso de milagros (UCDM), y que habló por la personalidad de Jesús.
-La siguiente parte de este texto sirve como acompañamiento —más o menos— para las lecciones 176 a 182 del libro de ejercicios de Un Curso de milagros (UCDM) (según las indicaciones del propio Haskell en su texto publicado).]

Salto de fe (I) [lecciones 176-182]

Saludos de nuevo. Soy Jeshua.
Vengo a seguir contigo mi conversación sobre
Un curso de milagros.

Has llegado lejos en tu aprendizaje.
Pero, como he dicho, no es de aprender
de lo que se trata en Un curso de milagros.
Así que ahora es cuando debes empezar a darte cuenta
de que debes ir más allá del aprendizaje.

Te he hablado de las palabras.
No se trata de pensar.
No pienses. Solo experimenta.
Hay en verdad una forma en la cual
puedes vivir tu vida de este modo.
Y la respuesta está, como siempre, en tu valorar.
La importancia de esto nunca podrá ser demasiado enfatizada. Leer el resto de esta entrada »

¿Por qué el mundo es un manicomio? La orquestación de mundos privados, los manicomios reales… la paradoja de compartir un mundo; la comunicación universal   Leave a comment

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El mundo es un manicomio porque en el fondo cada uno está en “su película” sin saberlo…, sintiendo y creyendo que esto es todo lo que hay… y creyendo que está REALMENTE compartiendo algo del mundo exterior, en un “mundo común”.

Una de las “claves” del curso de milagros —o de “la espiritualidad” que nos habla de cómo es que todo aquí es “mental”— podría parecer muy rara, pues tiene que ver con esto que hemos dicho.

Esto podría parecer muy raro para nuestra “percepción usual”… la que solemos tener del “mundo”. En ella, como sabemos…, estamos todo el santo rato alejando la Luz del origen, la de la Vida… para conseguir ver solo la luz física, la materia, para que se ajuste a nuestros conceptos sobre lo que hay que ser y hacer… sobre lo que se puede o no hacer… etc.

Como sabemos, todas estas cosas “del mundo”, cuando se sienten realmente como “fuera” de nosotros… como “exteriores”…, reflejan solamente elucubraciones internas…, privadas…, pensamientos privados…, aunque parezca posible compartirlas… compartir un mundo desde ahí.

El mundo real, el mundo “unido”… es otra cosa.

Entonces, ese compartir un mundo, pero en tanto que son formas exteriores… es imposible: cada mundo es privado. Y la Luz que sostiene todo esto está en plena comunicación en y con todas las mentes; es la plena comunicación de todas ellas…, pero más allá de todos los pensamientos privados, de toda materia y luz físicas.

Así que todas estas ilusiones nunca habrán existido (nuestros cuerpos, etc.). Son solo instrumentos para volver a la Luz… y nunca podrían existir realmente con nuestro modo normal de verlas aquí, separadas realmente de “su creador”…, de la Luz que somos nosotros… separadas de esa Luz que realmente somos… y que todo lo penetra en realidad —esa Luz que ya es “pleno conocimiento” desde siempre… etc.

En el curso se nos pide amablemente que vayamos estando dispuestos a tener una especie de “visión”…, visión que nos va a poner “el mundo completamente del revés”…, pues no habría un “mundo común” (el realmente “común” no es como pensamos que es, porque pensamos con el pasado, y el pasado es muerte, “asesinato”).

Cada mundo es literalmente privado.

Todos los mundos serían inconmensurables entre sí, en realidad; están incomunicados como mundos de formas exteriores… pero plenamente comunicados en el Principio que realmente hace posible la vida.

Puede parecer maravilloso o “milagroso” que los mundos no parezcan separados…, que se parezcan tanto aquí… o que estén tan armonizados u orquestados todos nuestros mundos privados…, pues está claro que luego, ficticiamente, los mundos privados vemos que se parecen mucho… que están instantáneamente armonizados… y que estamos entonces “co-fabricando” esto de forma increíblemente armonizada…, aunque literalmente ninguno de esos mundos de imágenes privadas existiría en realidad (en el sentido de existencia de la eternidad…, de “existencia” como eternidad).

Los mundos de cada cual no existen sino como instrumentos para cierta comunicación más allá de ellos… para regresar a la consciencia de Luz que somos… a la comunicación universal… y todo solamente para “gloria” de nuestro ser eterno —para regresar a ese ser que ya “sabe” o que ya siente perfectamente que no es necesario carecer, sufrir, limitarse, morir, etc.

La creencia de que hay un “mundo común” sería, entonces, también algo que nos vuelve potencialmente “locos”. Leer el resto de esta entrada »

Aceptación de los juicios: si no queremos escuchar los juicios que nos hacen los demás… no queremos escucharnos a nosotros mismos   Leave a comment

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Si no queremos escuchar los juicios que nos hacen los demás… no queremos escucharnos a nosotros mismos (aunque hay que tener cuidado aquí con lo que significa “escuchar”).

La verdadera espiritualidad es impopular, porque nos vamos a dar cuenta de que siempre nos hemos juzgado a nosotros mismos…, ya que no había nadie más en el mundo, pues somos una unidad, una sola cosa, una sola mente (aparentemente separada de su verdadero ser: Luz, repleta de individualidades originales… más allá de la individualidad tal y como aquí la entendemos).

Así, en este mundo somos lo que vemos y oímos. No hay distancia, separación. Y juzgar “lo de fuera”… pensando que debería ser diferente… es prolongar ese mismo ataque que hizo que las cosas fueran así.

Y vemos o sentimos lo que queremos ver y sentir, por mucha rabia que nos dé. Somos no solo creadores, sino que somos directamente el mundo.

Tan grandes… pero a la vez tan empequeñecidos… pues lo de “fuera”, que está dentro nuestro… es solo un efecto digamos “indirecto” de la Creación (es decir, del “Amor” o de esa “Luz” perfecta que es nuestro ser. Solo esa Luz es real, y nunca habría existido realmente otra cosa, algo diferente… de ese Amor. Y esa Creación es más que infinita, es más que dichosa).

Esto nos puede aterrorizar bastante, ya solo con creernos cualquier tipo de juicio… aunque solo sea un poquito, y uno solo de ellos.

Entonces, cuando cortamos comunicación con “los demás”, es a menudo para proteger nuestra identidad basada en lo perecedero.

Así, protegemos el sufrimiento, que creemos necesario.

Al defendernos por nuestra cuenta del sufrimiento, lo conservamos (por hacerlo “por nuestra cuenta”)… conservando así intacta la idea de que el ataque y la defensa son reales y necesarios… protegiendo el miedo para seguir “creando” desde ahí.

Como dice aquel: amamos al miedo, y al sufrimiento que le sigue… porque el miedo es nuestra creación… defendemos “nuestro tesoro”… porque somos los dioses de nuestras vidas.

Y Jesús y demás “gente” en el Concilio… nos cuenta desde siempre que nuestras creaciones falsas no son necesarias para seguir siendo nosotros.

Claro…, hemos venido a aprender que los juicios no son lo real. Al ser todos una sola mente, los juicios que nos hacen “los demás” SON LOS QUE nos hacemos a nosotros mismos. Si a alguien no le gusta algo nuestro… ese mismo disgusto lo tengo yo, y ahí estoy viendo cómo me juzgo a mí mismo.

Ningún juicio es real, pues expresa voluntad separada; lo que llamamos “juicio” parte del presupuesto de que somos seres separados (falso).

Vivimos en interpretaciones del pasado, que encima ni siquiera son privadas… y que en el fondo son una sola interpretación: “estamos separados”.

Y el cuerpo lo usamos día a día para eso, para reafirmarnos en lo falso.

No solemos querer escuchar esos juicios “que nos hacen los demás”…, y defendemos así nuestro sentirnos especiales en función del mundo, en vez de nuestro “sentirnos especiales” en función de la verdadera unidad de amor, más allá del mundo y sus juicios.

De esa unidad… es decir, del reino de los originales… estamos huyendo todo el rato, cada uno con sus mecanismos. A veces me temo que estos mecanismos incluyen “lo espiritual”… o sobre todo, lo espiritual… para colmo de los colmos.

Usamos cualquier cosa que pueda servir en un momento dado para NO sentir, en experiencias profundas, que somos una unidad invulnerable.

Para huir se puede usar la filosofía, formas de espiritualidad… etc. Pero siempre estamos usando nuestro pensamiento, es decir, el pasado (como podemos comprobar en cada momento); y esto lo hacemos prácticamente todos, por igual (si estamos en este mundo).

Entonces, si hay algo que “reflexionar”, solo es para convencerse uno mismo de estar dispuesto a “creer en la unidad”, de que es posible sentir esa nueva creencia… y crecer cada vez más en ella… dentro.

Dispuesto a creer en que los juicios de los demás son los que nosotros nos hacemos…, y no los que “otros nos hacen”.

Dispuestos a creer que no hay nada “fuera” que nos pueda afectar realmente.

Si alguna vez me ha molestado algo… me molestó mi propia interpretación, siempre.

La percepción más elemental es ya interpretación…, es traducción… y traduzco con mis “filtros”… y normalmente lo hago para reafirmarme en ellos, en mis filtros… que son mi “identidad falsa”…, esa que quiere confirmar que realmente hay separación.

Aunque esa percepción sea de lo que partimos (para “disolverla” en el mar infinito del amor… hacia una Identidad más allá de este proceso mundano de identificación separada)… tal percepción es nula, porque está basada en percepciones propias del pasado… está basada en cómo interpretaba yo experiencias del pasado.

Así vamos construyendo nuestro castillo de juicios, en el que invariablemente terminamos “viviendo” todos, aquí… viviendo del todo ilusoriamente (muertos entre muertos)… para entonces, ya siempre, a partir de ahí… ser “adultos, demasiado adultos”…: juzgando incansablemente… “inconscientemente”… todos los sucesivos “ahora” que se nos presentan; es decir, juzgando sistemáticamente todas las Experiencias, en cada momento; huyendo de ese célebre “único Instante Santo” que realmente somos.

Así que lo que me molesta son esas interpretaciones; lo único que me molesta en el mundo es “yo mismo”, es decir, el mecanismo con el que me construí ese castillo; ese castillo es mi auto-concepto, que me molesta enormemente por haberlo fabricado por mi cuenta. Es el mecanismo que poseo y con el cual me identifiqué: el de usar ese pasado que no existe para “machacar” el presente… ese presente que sí que podría darme “conciencia” de una existencia cada vez “más verdad”, más allá de las aparentes verdades de este mundo, es decir, de las uniones o relaciones momentáneas que parecen existir aquí.

Así que nos molesta ver que, si alguien nos juzga… está expresando nuestros propios juicios sobre nosotros mismos… y nada más… pues somos una sola mente.

Así que cuando nos sale un sentir en nuestra conciencia…, en seguida este sentir es juzgado…, y es proyectado sobre “los demás”… o sobre “lo demás”.

A uno no le gusta verse ahí “fuera”… sentir que realmente está tan fuera como adentro… en una unidad con “la locura” de afuera… del mundo… constatar qué es lo que realmente UNO MISMO piensa de sí mismo (en el mundo de lo falso).

Uno cree inconscientemente que no va a poder “trascender” eso… ese proceso que conforma la ilusión del “afuera”. Uno cree que no va a poder “ver solo amor” en todo, pues estamos aterrorizados de nuestro verdadero ser, tenemos un miedo enorme a la liberación, a la Luz que somos… más allá de lo físico.

Entonces…, claro…, ya sabemos por qué es a veces tan duro creer realmente “en dios”… en la práctica: ello supone “amar” por ejemplo como Jesús; amar a quienes te estén “clavando la lanza”, en el aquí y el ahora (pues ellos no son ni sus cuerpos ni su odio).

Es muy duro estar dispuestos a permitirse cambiar tanto la percepción como para dejar completamente de creer que somos nuestro cuerpo o nuestra personalidad “terrícola” 🙂 .

Ponemos distancia con el amor; fabricamos miles de mediaciones que quieren ser infinitas…, que queremos hacer eternas…, con más o menos rituales religiosos o no religiosos…, con más o menos miedo al cambio, confundiendo así el ser de la eternidad (pues solo el amor sería eterno…, cualquier institución no lo es).

Así que nos ponemos a seleccionar muy por nuestra cuenta, aceptando unas cosas sí…, otras no… etc.

Pero solo un gesto interior de aceptación plena es “la salvación” de cualquier cosa.

Qué simple es…, pero qué alejado a veces de nuestra percepción: poder aceptar interiormente, independientemente, antes incluso… de lo que suceda “fuera”… y en cualquier instante.

Eso es lo único que “se requiere” (“no hacer nada”).

Como sabíamos, solo nos hace sufrir el hecho de que nosotros nos lo hacemos todo a nosotros mismos.

Pero… como queremos proyectar esa responsabilidad para seguir sintiéndonos igual de “alejados del amor”… del ser real… entonces seguimos constantemente en lo mismo…, en el miedo.