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El significado de “reencarnación”… y ser “creadores” (en torno al libro de Urantia y a Seth)   Leave a comment

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1. El significado de “reencarnación”

1.A. Situando el problema: el mundo al revés: cuerpos-holograma; interpenetración
1.B Situando el problema: apunte sobre los tipos de muerte
1.B.a. Breve nota sobre un aspecto de “lo material”
1.C. La pulsación en los espíritus-mente de la Ministra y otros temas básicos
1.D. El problema de “aceptar” la reencarnación en tanto que aceptar el alma; la expansión de la consciencia como creación de distintos regímenes de “aceptación de los eventos internos”
– Notas

2. Ser “creadores”

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1. El significado de “reencarnación”

Quizá lo más importante del concepto de la “reencarnación” es su carácter práctico.

¿Por qué?

Porque si nos permitimos explicar de alguna manera lo que verdaderamente significa “reencarnación”, entonces se explicará “científicamente” por qué experimentamos algunas de las reacciones “absurdas” que tenemos ante personas concretas que puede ser que casi ni conozcamos.

Y esas reacciones son tanto para “bien” como para “mal”, pues a una persona desconocida la podemos percibir en un momento dado claramente como alguien que nos resulta muy fácil de tratar… o bien lo contrario, como literalmente alguien que “no soportamos”.

1.A. Situando el problema: el mundo al revés: cuerpos-holograma; interpenetración

Imaginemos “el mundo al revés”, es decir, el mundo desde la mente, desde lo invisible.

Entonces tendríamos que empezar a concebir que todos somos cierto tipo de “hologramas”, por mucho que nuestro cuerpo, nuestro tipo de cuerpo, nos parezca ahora muy “pesado” y muy dependiente de su historia… tan asociado como está a los elementos “inertes” y a una línea de tiempo.

Entonces, el concepto de “materia” sería solo lo que nos decimos entre nosotros aquí, nosotros, que al estar tan identificados con la densidad de los cuerpos… proyectamos nuestras ideas sobre todas las cosas… ya que realmente seríamos esa especie de hologramas que no experimentamos en tanto que hologramas, ya que nos parecen muy definidos, con tantos detalles.

Imaginemos que en vez de un cuerpo fuéramos una especie de campo que “crea” lo físico, y donde constantemente se están individualizando hologramas-cuerpos, y de entrada el “nuestro”.

Ese campo estaría además totalmente interpenetrado con los demás campos invisibles de todas las demás “cosas” que parecemos ver.

Y en gran medida podríamos empezar a considerar que en último término es esa interpenetración lo que vuelve posible la existencia, en el mundo externo, de toda esa gran cantidad de detalles que vemos en la composición de las cosas y de los cuerpos… de sus historias… en el sostenimiento de las relaciones entre las cosas y las aparentes causas y efectos que vemos fuera… en las historias personales e impersonales de todos los cuerpos que parecen estar fuera de nosotros.

El hecho de que nuestra entrada, en este mundo de hologramas físicos, esté tan casi absolutamente restringida a consistir en nacer a través de un cuerpo, el de una madre…, no quiere decir que la verdad sobre este mundo la tengamos nosotros y nuestras ideas y distorsiones en forma de ideas y conceptos (por eso existen las revelaciones).

En realidad, nuestro cuerpo-holograma sería simplemente un canal para que surja aquí “fuera” la expresión de unos patrones internos a nuestra mente… en una especie de experiencia que en esencia no es física. Esa experiencia podríamos decir que de alguna manera creemos que necesitamos vivirla… o que necesita ser compartida o revisada aquí, o en algún otro sistema de realidad. Leer el resto de esta entrada »

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Lo transicional: ¿entendiendo los fantasmas y el “purgatorio”? Apariciones y la “supervivencia de segundo nivel” (un pequeño “ejercicio” de comprensión con El libro de Urantia)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[Atención, este texto, muy básico, requiere conocer un poco El libro de Urantia. Este texto es un “divertimento” que tarda bastante en entrar al grano sobre el tema de las apariciones, sobre cómo “entenderlas”]

Para empezar, ante todo dejemos claro lo esencial: sabemos que lo que de cierto modo “se conserva” es el amor

Se conserva lo que tiene que ver con el amor…, todo lo que nos ayude a unirnos con el amor en estas vidas o sueños terrestres… en tanto que somos literalmente ese “amor abstracto”… un ser personal de amor-luz creadora… no creado por nosotros… en un amor que es relación… una relación con todo lo real.

Y ahora, al grano.

En la tan interesante revelación llamada El libro de Urantia (LU) se dan una serie de “datos”, es decir, se exponen los datos de una manera muy concreta… y que solo parece estar ahí, en LU.

Este libro es de cierta forma una especie de enciclopedia, algo técnica o digamos “fría”, por ello…, excepto en la larga cuarta parte, que contiene una narración sobre la vida de Jesús.

Es pues una “enciclopedia” sobre la dinámica de esa relación global en la cual todo estaría dividido, en apariencia, a partir de un Interior o un Origen…, el llamado en este libro: la “Fuente-Centro primera”… en una especie de división en niveles hacia el interior del Uno Original… pues en realidad somos de cierta manera una sola cosa con todo.

En LU se distingue de forma muy clara por ejemplo entre cuerpo, mente, alma y espíritu… más una quinta cosa, que es una especie de clave resbaladiza: la personalidad.

Esta “personalidad” es como un factor integrador… y que no tiene que ver con el concepto usual de “personalidad”.

Nuestro cometido aquí, en planetas como este, en los evolutivos…, nuestro cometido aquí, como mente personal con un cuerpo, es, de cierto modo, repersonalizarnos “en Dios”, “elevarnos”, reconocernos como espíritu, pero muy concretamente en todos, con todos.

Esta es la actitud que LU llama “adoración” (y que es en general a lo que se invita en cualquier “camino espiritual”).

En la adoración nos reconocemos como Filiación del Padre espiritual (y reconocemos al resto, sin excepciones). Nos reconocemos como descendencia “de Luz”… y no tanto como “hijos” del mundo material.

La adoración sería esa especie de “actitud” con la cual, a través de nuestro “ego”, mediante nuestro cuerpo…, hacemos de canales para que el “Uno” mire y se busque aquí…, como espíritu sin mancha, pero concreto y diverso a su manera –pues todos, como espíritu, somos una relación única con todos, como deja claro Un curso de amor (cosa esta que, “traducida” también al curso de milagros, rezaría así: solo hay una relación, una relación “santa”).

En el terreno del “espíritu”, LU establece así el nombre de ciertas cosas (y lo más a menudo lo hace usando nombres muy tradicionales):

El espíritu Ajustador:
dice que estamos habitados, dentro de nuestra mente, por algo llamado “Ajustador”.
LU lo describe como “fragmento del Padre”.
Sería un fragmento directamente de la Fuente-Centro Primera…, y que de cierto modo quiere personalizarse aquí a través nuestro (lo llama “pre-personal”).
Para conseguir personalizarse, nos guía (de cierta manera nos anhela y lo anhelamos), constantemente.
Y nos guía digamos que a la manera “del Padre”, de la primera persona de la Trinidad… que es el Padre de nuestra personalidad (ese factor integrador)… que es el dador de nuestra personalidad.
Así que esa personalidad, más o menos conscientemente, busca aquí dejar que Dios Padre se repersonalice; es decir, que de cierto modo buscamos repersonalizarnos  “en Unidad de Amor”, “en el espíritu”, gracias a “hacer la voluntad de Dios”, siguiendo la guía del Ajustador.

– para la anterior “tarea” de dicho Ajustador, nosotros, y quizá básicamente a través de él, podemos “hacer uso” de todo lo que viene de la segunda y tercera personas de la Trinidad.
Esto está así dicho rápido y mal, pues tal “uso” sería “inconsciente”… y depende de un cuidado de cierto modo ya establecido en una especie de plan o estructura.
Por ejemplo, en una cascada enorme de creaciones que parten de la segunda persona de la Trinidad… llegaríamos hasta nuestro Creador, un espíritu que nos creó en tanto que “seres de luz” que somos.
En estas dos personas quedarían englobadas multitud de “personalidades” que no “encarnan” como nosotros, en estos mundos evolutivos… y que tienen multitud de cometidos, de perspectivas, y de “mundos” posibles.
Por tanto en este apartado metemos casi todo lo demás: todo lo que “salió” como personalidad desde la Fuente-Centro Primera.
El Ajustador, y las demás potencias que están de cierta forma al servicio nuestro y de aquel… tienen el cometido de (si nos dejamos) ayudar a la elevación. Tienen el cometido de ayudar a que se eleve nuestro aspecto más material…, es decir, de ayudar a nuestra “conciencia material”… a “elevarse”.
Y tal proceso, si así lo elegimos, finalmente acaba con nuestra fusión con el Ajustador (que no se suele dar en este tipo de sueños o tierras como la que ahora parecemos poblar).
Es decir, termina dando lo que LU llamada “supervivencia de la personalidad”. Leer el resto de esta entrada »