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Mente, cuerpo y la memoria cósmica: nuestra huida tecnológica de la experiencia   Leave a comment

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plantasEn este texto vamos a hablar un poco sobre el uso de los aparatos para huir de la consciencia; es decir, sobre el hecho de que de cierto modo es como si huyéramos tecnológicamente (pantallas) de la existencia en la Tierra.

Y ¿de qué huimos? En parte huimos de la infinita variedad de conexiones y experiencias que permite la consciencia en un cuerpo aquí.

¿Qué es un planeta? ¿Qué es la naturaleza?

Para empezar, un planeta como este es un inmenso océano o banco de experiencias (animales, plantas)… que son en principio misteriosas para nosotros, “los humanos” –o al menos lo son para nosotros cuando nos consideramos como consciencia adulta, como comprensión humana “adulta”–.

Es decir, todos esos seres, todas esas especies que comparten este mundo… tienen y son su propia perspectiva o experiencia sobre sus propios mundos.

Por otra parte, y más fundamental, es cierto que en los animales –y por tanto en nosotros– la base de la experiencia parece estar en el miedo (un simple miedo a ser comido por otros cuerpos).

Por otra parte, el ámbito de la experiencia está más allá de las palabras y potencialmente nos une con el resto de personas y de seres… sin distinción.

Por un lado estas experiencias surgen a cada instante de una especie de Mente invisible (además de unificada). Y luego, como “nosotros” en tanto que cuerpo tenemos células, átomos… entonces esos componentes estarán de alguna manera “conectados” a esa Memoria Cósmica común que sería esa Mente… o bien “son” literalmente esa memoria en ejercicio… al igual que las demás entidades inertes o vivientes que no conforman nuestros cuerpos también están “conectadas”.

Además, la experiencia es indisociable del deseo, de la imaginación… Es decir, cuando vemos por ejemplo un ser vivo estamos viendo en gran medida una historia aparentemente temporal: La historia de cómo, sobre ese fondo de miedo, la especie se ha ido imaginando y por lo tanto proyectando sus propias mejoras, adornos, lujos…

Para empezar podríamos decir que esas “mejoras” surgen de la fuerza invisible de proyección de aquella Mente invisible… cuando se ve “inspirada” hacia el cambio –y a realizar un cambio de forma virtuosa–, estando así de cierto modo al servicio de esa energía vital que ya está sobre el planeta deseando “sobrevivir” en formas corporales.

Esa “conexión”, por cierto, es tan práctica como que por ejemplo es, mismamente, la que sentimos con los animales desde siempre… y que nos habrá servido para la domesticación, para su manejo, etc.

Es decir, una vez que la mente está metida en este mundo de cuerpos separados… en un mundo basado en el miedo (donde como ya dijimos las diferentes especies animales se buscan para comerse entre ellas… pero donde a la vez existe, dentro de muchas especies, un gran desarrollo “altruista” del cuidado de las crías… cosa que podríamos llamar “amor”… para que la especie siga viva como especie)… una vez que estamos ahí metidos… decíamos… el deseo se pone a fabricar “lujos” y comodidades… como ya comentamos arriba… y diversidad… por ejemplo en los animales.

Es decir, si los animales tienen esas capacidades y gozan de esos lujos y adornos no es porque sí sin más… sino que la mente ha tenido que imaginar-desear de alguna manera las cosas que vemos físicamente plasmadas en este mundo transitorio… y lo hace y lo ha hecho conforme al deseo y a las “necesidades” de esa energía vital, aparentemente “encarnada”, que está “soñándose” como cuerpo, y como una gran diversidad de cuerpos… en un planeta como este.

Entonces, ya hemos presentado un conjunto de aspectos fundamentales… con aquellos tres grandes “ingredientes”: Experiencia, memoria, deseo.

En ese conjunto hay lógicamente mucho sobre lo que comentar… hay mucha riqueza de interconexiones… mucha “resonancia” en muchos niveles…

Por ejemplo, “nosotros”, los “humanos”, lógicamente resonamos muy fácilmente con los animales… por ejemplo con los que hemos domesticado para trabajar o para lo que sea… –una resonancia incluso digamos intercelular, etc.–. Aunque, por cierto, no hace falta domesticarlos para resonar con la experiencia de todas las demás células que habitan en todos los demás cuerpos… Pero quizá sí nos viene bien ahora… como concepto y realidad… el de la domesticación… como puerta de entrada a ciertas cosas interesantes y más profundas que el mero comportamiento superficial de los cuerpos como totalidades ya hechas.

Entonces, aparte de consistir en todo un enorme campo de posibilidades para nuestro “entretenimiento”… aparte de eso… todas estas resonancias estarían en gran medida sin sentir ni explorar, y a menudo podríamos considerarlas como algo mucho más interesante o excitante que lo que tenemos con nuestros aparatos y pantallas.

¿Por qué?

De cierto modo la conexión con esa Mente trasciende el tiempo, y nos conecta potencialmente con las experiencias de todos los tipos de seres vivos que hayan vivido aquí… o que incluso vayan a hacerlo.

Y además esas conexiones nos implican en todo nuestro ser (si lo podemos decir así), pues nos implican como “mente que fabrica universo de separación”… al igual que lo fabrican a cada instante (y lo experimentan a su modo)… todas las células o partículas… y en todo tipo de cuerpo.

Así pues, esas conexiones nos implican digamos que de una forma más “completa”… es decir, en tanto que “somos” mente que, al estar enredada en un cuerpo como el nuestro… se dedica por ejemplo al “pastoreo” de células –por así decirlo, ya que las células son pequeños animales o animales básicos–… y para así poder dar a cada instante con este vertiginoso y complejo juego que es el funcionamiento continuo del cuerpo –para cuyo buen funcionamiento no tenemos que hacer nada–. Leer el resto de esta entrada »

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Las sorpresas de la creación (una invitación a las primeras 42 sesiones de Seth)   Leave a comment

marisoplaEste artículo de invitación recopila una serie de citas y algunos pocos comentarios sobre estas primeras sesiones de Seth, y sus temas, tan interesantes.

Celebramos así que ha quedado bastante legible esta primera versión de la traducción que hice para esta web, de las 42 primeras sesiones (ver el índice dedicado a Seth en esta web para encontrar los enlaces a los audios y el texto).

Los enlaces que voy poniendo, al ir citando o comentando, son enlaces a los audios.

Así pues, empezamos.

En la impactante sesión 9, de las primeras de Seth, podríamos decir que se descubre ya, de golpe, todo el “pastel” sobre este hecho tan increíble acerca del universo… el hecho de que, de cierto modo, todo sería una cuestión “mental”, es decir, de materialización o manifestación de sistemas de realidad donde de alguna manera podemos ver “dramatizados” los propósitos y las ideas… y podemos “actuar” en ese sentido.

Seth lo presenta indirectamente al tener que hablar de un fenómeno que experimentaron Jane (la canal) y Robert (su pareja), cuando, estando de vacaciones, vieron una versión de ellos mismos muy real; es decir, proyectaron sus pensamientos y sentimientos en un caso “crítico” muy fuerte, en formas que les representaban a ellos mismos… con cuerpos palpables incluso…, en la realidad normal, y no en ningún otro “plano invisible” extraño.

Esta sería, por cierto, quizá una de las formas de distinguir claramente entre lo que podríamos llamar consciencia animal y la “personalidad” humana (que disfruta, disfrutamos, de ciertas mayores libertades).

En nuestro caso, la personalidad (palabra que podemos reservar a la “consciencia humana”, como de cierta forma hace El libro de Urantia)… la personalidad… por su modo de pulsar en los circuitos espirituales… puede causar estos fenómenos “raros” de proyecciones tan bruscas de cuerpos, como los que aparecen en esta sesión 9 y otras, donde sale a relucir la “esencia” de “qué” es el universo (que sería para nosotros una especie de acción de pulsación constante de nuestra consciencia… una consciencia que de alguna manera es acunada en espíritus/propósitos*).

Habría que ver pues cómo es la percepción en el caso de algunos animales “superiores” cercanos a nosotros, como los mamíferos, cuando son crías, por ejemplo.

De esta sesión 9 podemos seleccionar las siguientes muestras:

« Raramente, aunque a veces sucede, un individuo puede enviar completamente un fragmento imagen de personalidad a otro nivel de existencia, incluso sin su propio conocimiento. Este fragmento imagen de personalidad puede incluso adquirir una experiencia valiosa en ese otro nivel. Entonces, regresará al individuo. Y este a veces ni siquiera es capaz de asimilar ese conocimiento, ni de reconocer a su propia imagen de personalidad que regresa. El fragmento que vio tu amigo era de este último tipo, una imagen de personalidad, pero estaba tan desconectado de tu amigo, y fue enviado a sus viajes de una forma tan distraída, que su información fue probablemente transferida directamente a la entidad que tu amigo representa.

» La tendencia es hacia el incremento de la concentración por parte del individuo consciente. Entonces, estos fragmentos de personalidad divididos, o imágenes, pueden ser mantenidos bajo vigilancia sin cargar de distracciones al ego actual. Ahora bien, el subconsciente no realiza esta tarea demasiado bien, ya que nunca estuvo diseñado para enfocarse con una atención clara.

» La consciencia se expandirá en vuestro planeta, así como se expande para aquellos que van más allá de vuestro plano. El alcance de la consciencia se verá tan ampliado en el futuro que todos los fragmentos de personalidad, las imágenes divididas de personalidad, e incluso los fragmentos individuales en las sucesivas encarnaciones, serán mantenidos sin tensiones en un claro enfoque. Hacia esto es hacia lo que se dirige la evolución en el plano terrenal, aunque por supuesto a su ritmo usual de paso de tortuga.

» Mientras tanto, si las encarnaciones en el planeta Tierra han finalizado, la entidad se dirige hacia esta meta de todas maneras. En cualquier caso, en la época en que esta meta sea alcanzada en el plano terrenal, aquellos que hayan pasado más allá de él habrán evolucionado de unas maneras que incluso yo tan solo puedo soñar».

En la sesión 10 vemos otro ejemplo sobre este tema de las proyecciones de imágenes-cuerpos, que esta vez conlleva una situación no tan crítica, cuando Robert era niño. Seth nos comenta que en nuestro periodo infantil esto se da con mayor facilidad. Leer el resto de esta entrada »

Las plantas “pre-conocen” (es decir, tienen “alma”). Una pequeña invitación a dos conceptos de Seth en «Realidad desconocida»   Leave a comment

Este texto en formato de audio, grabado:
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liquen-cerezo

Así que las plantas tienen “pre-cognición”, “pre-sentimiento”, como ya vimos en el caso de las células –que Seth tanto utiliza como ejemplo.

En estos capítulos del segundo volumen de Realidad «desconocida» (como en este capítulo 23, que aquí invitamos a escuchar o leer) surge de nuevo el concepto de ese “esoterismo” esencial que en realidad nos da vida… que es en sí la vida… esa gran desconocida.

Sin ese aspecto tan “esotérico” (esos aspectos que Seth empieza a comentar con un poco más de detalle: la precognición en las células, las probabilidades…, etc.) no habría esta vida que ahora conocemos y “habitamos” (esta vida que, pese a los avances teóricos en física, estamos aún lejos de poder comprender más profundamente).

Entonces, ni siquiera las plantas están predestinadas, como de alguna manera viene a decir Seth en este capítulo. Y esto está ligado a que toda consciencia nace con ciertos “desencadenantes” internos. Veamos lo que dice sobre ello en este capítulo 23:

«La consciencia no elige simplemente nacer en un cierto espacio y tiempo, sino que también dota a su organismo físico por anticipado de ciertos desencadenantes internos de modo tal que responderá a esas condiciones de unas maneras sumamente individuales».

Ahora veremos el ejemplo que pone Seth, pero estos elementos desencadenantes, contenidos en la consciencia antes de que ella vuelva a nacer a nuestro querido mundo físico (a este nuestro “mundo físico de olvido”…)… diríamos que nos sirven o que los usamos para “modelar”, de cierta forma “inteligente”… y con cierto pre-conocimiento… la relación que “habrá” entre nosotros –como organismo– y el entorno físico.

Esto también (y antes) lo tienen las plantas, y por eso es que no están “predestinadas” (es decir, dicho rápidamente, que ya tienen conocimiento “antes de nacer”… que tienen “alma”).

He aquí entonces el sencillo ejemplo que usa Seth:

«Una semilla “sabe” que surgirá a la vida en medio de una maceta en el salón de alguien. Pongamos que sea una planta de tomate, y que el dueño de la casa en cuestión decide cultivar una planta desde cero. Toda la vida celular es precognitiva, hablando en vuestros términos. La semilla sabe pues que el sol viene, pongamos, del oeste, en esta habitación en particular. Y comienza a reaccionar de esa manera antes de que surja el brote.

» El brote no se limita simplemente a reaccionar a la dirección de la cual proviene el brillo del sol, sino que siente esto mucho antes, y la semilla se sensibiliza a sí misma “anticipadamente” a esas condiciones. Podría crecer hacia el este igual de bien. El desencadenante no es la dirección del sol, sino el conocimiento innato que la planta tiene de esa dirección. La planta no está predestinada a crecer hacia el oeste, por ejemplo».

Así, vemos en este ejemplo que está teniendo en cuenta el “pre-sentimiento” celular (y de la semilla por tanto), que hace que la respuesta sea en realidad sumamente individual, pues depende de un “pre-conocimiento” que la planta tiene acerca de todas las probabilidades implicadas en su vida (ya que su vivencia del tiempo es diferente, y es práctica, da la posibilidad de su vida real, y en la práctica).

Por eso empezaba diciendo Seth…: “Una semilla “sabe” que surgirá a la vida en medio de una maceta en el salón de alguien”.

Aunque obviamente la planta no se hace una idea “mundana” como la que podamos tener nosotros acerca de lo que significa “el salón de una persona”… o “una casa”… la planta sí “sabe” por anticipado dónde se está metiendo –es decir, lo sabe en lo que respecta a las condiciones que a ella le interesan a la hora de “realizarse” como planta.

Vemos pues que aquí se habla de desencadenantes internos y, por tanto, se dice que de alguna manera toda consciencia “sale” al mundo físico con algo que de cierto modo “proyecta”.

Y entonces, ¿qué tendrán que ver estos desencadenantes con el tema de los anteproyectos, ese tema que Seth empezó a tratar un poco en el primer volumen de Realidad «desconocida»?

Veamos qué se nos decía en el capítulo 11 de ese primer volumen:

«Cada especie porta, en su psique individual y de masa, los anteproyectos de esas actualidades o realidades probables. Esos anteproyectos son biológicamente válidos, es decir, que permiten que exista el conocimiento precognitivo de las células, sobre el cual se basa el comportamiento en el presente. Esto se aplica no solo individualmente, de modo que la célula sabe cuál es, por ejemplo, su futuro patrón… sino que, de la misma manera, toda una especie puede tener inconscientemente el conocimiento de su propia realización “ideal” en su entorno mundial global».

Entonces, de cierto modo parece que estos anteproyectos…:
– por un lado son como “cartas blancas”,
– pero lo son de un tipo (“especie”) determinado,
– y ellos “permiten” que de alguna manera se dé un llenado, un llenado o rellenado de tales anteproyectos (o arquetipos, podríamos decir)…
– que es un rellenado de “precogniciones”, podríamos decir… o de “cálculos probabilísticos experienciales”, “hechos” por las plantas individuales y que también incluyen la suma de esos cálculos como especie.

Es decir, tenemos por un lado a los anteproyectos o “arquetipos”.

Estos están en esa invisible “psique”, es decir, en esos “yoes interiores”, tan amplios e interconectados… que todos los seres vivos de alguna manera tenemos y somos (dando, a partir de ellos, “especies de consciencia”, internas, “invisibles”).

Y bien, en esa cita se nos dice que estos anteproyectos permiten de alguna manera que se dé ese cierto conocimiento precognitivo que las células deben emplear en todo momento para darnos la “simple” estabilidad que llamamos “vida”… esta especie de estabilidad que vivimos y que luego nosotros (como ego digamos “más externo”) podemos usar para decir…: “yo soy”, o “yo me aburro”… etc.

Y, a su vez, dice, esta especie de “presentimiento” es la base para el “comportamiento” que vemos en el presente –en el presente, suponemos, de cualquier ente vivo.

 

La tragicómica sociedad humana “inteligente”: aplicar la increíble inteligencia para hacérselo pasar mal al cuerpo, a los niños, a la Tierra, etc. :) … El cachondeo macabro en estos planetas rebeldes   Leave a comment

En versión audio (este texto):
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liquen-Madrid

Visto de cierta manera, ya sabemos que estamos dando una especie de espectáculo, cósmico.

Este espectáculo lo hacemos en parte para poder decidir que ya no queremos esto

Es para facilitar el poder decidir (los seres “inteligentes” de todo el cosmos, en general) que esto no es lo que nosotros somos ni queremos.

El espectáculo, despojado del drama, es muy cómico:

Esos seres tan “inteligentes” que somos, empleamos a fondo la inteligencia para competir entre nosotros por la simple comida… o por el simple techo…
… y en parte para envenenar los cuerpos, comprando cosas que en realidad no nos sientan bien, o incluso que nos envenenan lentamente…
… y con un dinero que casi nadie sabe quién lo fabrica o lo regula (y lo más gracioso quizá es que este tema parece inabordable, como si el dinero lo fabricara el Dios de los antiguos).

Como se suele decir… el ser humano es capaz de lo mejor y de lo peor.

Los animales no son tan “perversos” como para crear una sociedad y luego, una vez en ella, competir incluso por tener un lugar donde hacer sus necesidades (pues en las grandes ciudades, los “animales” humanos, los hombres, pero más aún si cabe las mujeres 🙂 , necesitan dinero hasta para poder hacer pipí).

Así que parece que nosotros, sin embargo, vemos como algo normal nuestras distorsiones.

¿Qué distorsiones?

En estas fases primitivas, es como que no vemos claramente el objetivo que tiene el crear sociedades humanas.

Y el objetivo es la felicidad… poder ser felices en un contacto cada vez más directo con las fuentes originales de nuestro ser, que no son materiales, pero que al final son las fuentes de una inmensa y real felicidad.

El espectáculo que damos los humanos tiene pues aspectos muy cómicos.

Es como ver a un animal que, alucinado con su nuevo juguete (y ese juguete diríamos que es nuestro “nuevo” estado de consciencia “inteligente”, donde hay más libertad de elección en cierto ámbito interior)…
… ese animal, alucinado…
… está extrañamente atormentado por no se sabe qué…
… por una especie de conflicto interno.

Es un animal, pues… que se vuelve como loco…
… y consigue ser “peor” que un animal en muchos aspectos…
… en el sentido de ser menos práctico, menos sano…
… es decir, en el sentido de emplear de una forma menos sana y placentera su propio cuerpo y al final todo “el cuerpo” de su planeta… etc.

Hemos ido, por un tiempo,
en contra de integrar y de apoyarnos en los aspectos animales, corporales, o fantasioso-imaginativos-intuitivos… etc. –para que todo ello realce nuestra vida o consciencia.

Ya sabemos que, a menudo,
en esta especie de “etapa” que ahora estamos dejando atrás en el espectáculo cósmico…
la “cultura” (“lo oficial”) se basaba en rechazar parcialmente todo eso (cuerpo, intuición…),
y por tanto –y en parte– consistía en hacernos la vida un poco más difícil,
ya que no podemos dejar de respirar,
y nuestras células no pueden dejar de estar conectadas con las células de todo el resto de especies animales, vegetales…
y con las de los cuerpos de nuestros congéneres –y de formas insospechadas.

Así que por un lado tenemos ese tipo de “daño” tan trágico-cómico,
un daño del que no podíamos ni hablar
(pues así era la vida bajo la creencia en el Dios-Vida antiguo)
–el “daño” que nos hacemos al rechazar o despreciar lo animal y el cuerpo.

Es como si hubiera un secular desprecio a lo físico.

Y sobre el cuerpo y lo físico en general se ve claro que terminamos proyectando todos nuestros conflictos. El mundo “civilizado” se basaba en parte en eso, en una especie de barbarie tecnológicamente normalizada.

Por ejemplo, hoy pasan por inocentes o incluso por “buenas” muchas prácticas que se han vuelto normales. Una es sin ir más lejos la de ingerir inmensas cantidades de alcohol, que de cierta forma es un veneno para el sistema nervioso*.

En parte, muchos individuos seguimos en una eterna adolescencia, satisfechamente “consumista”, atiborrándonos más o menos “inconscientemente” de diversos tipos de venenos… venenos más o menos “suaves”.

Estas prácticas en realidad apuntan a un “conflicto”, y a la proyección de tal conflicto “interno” contra la naturaleza –para empezar, “contra” el cuerpo.

¿Naturaleza?

La naturaleza no para de darnos su regalo… de “servirnos”, de prestarnos servicio… por así decirlo
… y nosotros no paramos de mirar para otro lado con lo que hacemos.

No cultivábamos, en los sistemas educativos por ejemplo, el espíritu de lo que podríamos llamar “adoración”, es decir, el espíritu que nos permite sentir cada vez más a nuestro origen, nuestra fuente… tras los fenómenos naturales –por ejemplo.

Sin ir más lejos, las células de nuestro cuerpo son directamente seres animales. Somos pues colonias de animales, armonizadas increíblemente para terminar dando ese individuo que somos en lo físico, con unos métodos que estamos lejos de comprender**, ya que la última palabra no la tiene la química tal como la entendemos.

Así que esas células, a nuestro servicio, están organizados para “darnos” miles de millones de posibles experiencias…
… experiencias de conexión, de unidad…
… conexión con por ejemplo otros animales,
o con la Tierra misma…
… aparte de los placeres más conocidos –como el del mero ejercicio físico, el movimiento y su consciencia… el sexo, etc.

Sucede pues algo así: amábamos enormemente el sufrimiento (como ya sabemos un poco desde el curso de milagros… pues orgullosamente mostramos o enseñamos el sufrimiento a todo el universo…, tragicómicamente 🙂 … lo amábamos como “nuestro tesooooro”…).

Así que, como humanidad, creímos durante un tiempo que “el progreso” no puede integrar lo animal-corporal y la naturaleza en general…
sino que tenía que de cierto modo machacarlo, “imponerse sobre” ello.

Seth, desde sus primeros libros, nos daba alguno de los ejemplos más obvios del “mal” que nos hacemos a nosotros mismos por seguir ciegamente nuestras inercias de la civilización… sin escuchar “al cuerpo”.

Un ejemplo importante que daba Seth es el de los patrones de nuestro sueño, nuestro modo de dormir. Estar muchas horas tumbados (más de 5) sin mover el cuerpo, es biológicamente tóxico. Además, así nuestra consciencia se “dualiza” o se “extremiza” más y más… con esos periodos tan largos y tan marcadamente separados entre sí –de vigilia y de sueño.

Otro ejemplo obvio muy cómico es el modo en que tenemos organizadas las ciudades. Las calles, a veces estrechas, son unos canales que acumulan y encauzan el polvo y la contaminación de diversos tipos (automóviles, etc.).
Y entonces, las calles, a veces muy estrechas, tienen unas aperturas (ventanas) donde viven personalidades como nosotros, que eventualmente estamos “pasando” por este cuerpo… es decir, que manejamos y canalizamos vida, con nuestra mente consciente… hacia estas increíbles “máquinas biológicas” que son los cuerpos… –esos que estamos tan lejos de comprender.

Y cada vez que pasan los coches, los autos… sube y entra el polvo removido por el paso de coches y personas… así como la contaminación… etc…
… sube y entra por las ventanas…
… de esas colmenas o casas donde acumulamos e intoxicamos lentamente a esos maravillosos cuerpos –aparte de hacerlo un poco con la comida o incluso el agua, cosas que normalmente están también algo “envenenadas”.

Además, ese tipo de acumulación de personas tan brutal nos obliga a dar un curioso tratamiento a nuestros excrementos –un tratamiento también muy “dualista”, muy “anti-unidad”.
En general no sabemos adónde van nuestras cacas… pero resulta que estas, los excrementos, la caca… son por ejemplo un abono maravilloso para las plantas.

De hecho los animales y las plantas aman literalmente la caca, con toda su alma y su corazón… y sin embargo nosotros los mezclamos con productos venenosos, como son por ejemplo muchos de los productos de limpieza para el hogar… etc.

Todo va al mismo sitio… y este parece ser otro aspecto más de aquel gesto general de “mirar para otro lado”, pues no queríamos integrar el cuerpo, la tierra, la Tierra…

Y así podemos seguir y seguir contando más paradojas trágico-cómicas de una sociedad que,
en parte para no hacer la guerra, como medida preventiva contra la simple guerra… ahora consume sin parar…

Y este tipo de cosas, el consumo y el comercio…
… pueden ser algo más civilizadas que un simple matarnos entre nosotros sin más…
… ya que el comercio es en parte la mejor manera de “apaciguarnos” y reunirnos que hemos encontrado… aunque sea “inconscientemente”… reunidos como estamos ya todos “inconscientemente”… al tener productos manufacturados en todo el mundo (sobre todo oriental).

Así que esa es nuestra mejor y más práctica manera de “relacionarnos”…
y, aunque hagamos peligrar la salud de este sistema de especies que es la Tierra…
por aquí es por donde hemos pasado
— por esta especie de “versión extrema” de “civilización”… con este consumo “irracional” (para no hacer la guerra… que “algo es algo”…) y apaciguador…
… y que trabaja y cultiva a fondo, y “muy inteligentemente”, la “in-consciencia” sistemática sobre lo que pasa en el planeta, o sobre lo que pasa con nuestras cacas, etc. etc… 🙂

Además, quitándole el lado dramático,
es muy cómico que nos organicemos para competir entre nosotros por lo más básico, acumulados por millones, en ciudades.

Aplicamos pues una enorme inteligencia… toda la inteligencia de “las herramientas de la civilización”…
… para organizarnos en ciudades muy pobladas,
y para competir por la comida y el techo,
cuando sin embargo, en esos sitios precisamente no hay de eso… no están ni la comida, nos los medios materiales para conseguirla fácilmente (tierra, etc.)… ni los materiales o el espacio para hacer casas, “techos”…

Aquí es donde vemos cómo las ideas del “materialismo” se materializan intensamente…
… vemos cómo el “materialismo” se manifiesta a fondo…
y así conseguimos darnos la oportunidad de poder morir lentamente (o de hacer disminuir la intensidad y calidad de nuestras vidas corporales)…
… morir lentamente… debido a esas ideas… a nuestras ideas “materialistas” –aunque a la vez son ideas “contra” los “cuerpos” y contra la “intuición”…

Además, como ya decíamos… nos organizamos entre otras cosas para competir por un dinero –ese que nadie sabe bien de dónde sale ni cómo se regula, como si fuera un fenómeno natural más, como el aire–… dinero… que nos permita seguir haciéndonos estas cosas entre nosotros, y a los cuerpos biológicos y terrestres.

Y todo esto sabemos que depende de que en realidad no queremos solucionar los problemas –de que amamos los problemas.

Esto de “necesitar problemas” parece ser lo normal en cierta parte de la “dimensión alma”. Esto tendría que ver con el objetivo de los universos, que en cierto modo están para proporcionarnos oportunidades… contextos para vivir la ilusión del progreso…
… donde finalmente podamos vivir nosotros, unas criaturas que pueden elegir conscientemente “ser amor-vida-Dios” (y no simplemente ser por inercia esa vida que ya son: animales con unas necesidades determinadas, en unas relaciones más o menos “fijas”).

Es decir, si el mundo fuera quizá algo más “normal”… sería un poco menos tragicómico el hecho de que tengamos “situaciones difíciles”… pues con ellas crecemos practicando cosas como el altruismo, etc. (Pues esto es lo natural en nuestra experiencia humana, y termina siendo algo así como el objetivo de los universos evolutivos.)

Pero otra cosa sería cuando nos pasamos de locos en estas tierras retorcidas…,
… en una locura que parece normalizarse en estos planetas tan confusos
… donde realmente la gente se planteaba que debía ser “anti-espiritual” (cuando en realidad la “vida” y “dios” eran sinónimos).

Así es que… en el estado en el que estamos,
(el estado en cuanto a progreso tecnológico y a descompensación de dicho progreso con respecto al “crecimiento espiritual”)…
en este estado… parece que no vamos a seguir por mucho tiempo.

_____
Notas:
* Como es obvio, y como se ha comentado mucho en los ámbitos “espirituales”,
la sabiduría en el empleo de estas cosas (alcohol, drogas, etc.),
en esos “ritos de paso” entre las etapas de los individuos…
por ejemplo ese momento aparentemente tan importante del paso de la juventud a la edad madura…,
todo esto que ahora sucede así como “sin sabiduría”…
… parece ser algo que se cronifica en su “modo enfermizo”…,
se hace crónico en parte para poder ser aprovechado por diversas industrias, que están más o menos aliadas con los Estados (para vender por ejemplo alcohol… o medicinas para contrarrestar efectos de diversas cosas).
** Algunos aspectos maravillosos de esto mismo se revelan en parte por Seth, cuando habla de las probabilidades y las células; ver el índice de Seth en esta web. Los últimos libros que estoy traduciendo (de Seth) son apasionantes en este sentido de intersección entre “ciencia” y “espíritu”.

 

 

Estamos en circuito: sobre el giro completo que está dando la humanidad en la concepción de la realidad: la pulsación de la consciencia en El libro de Urantia (continuamos con las intuiciones básicas de Seth)   Leave a comment

(Este artículo, leído (y un poco comentado), en este enlace y botón de audio: Ir a descargar )

plantas

Invierno 2016 – centro de España

La semilla del texto que sigue a continuación es el descubrimiento de una aparición fundamental de la palabra “pulsación”, en El libro de Urantia (ELU), que va a dar una clave para reunir ciertas cosas. (Los números que vemos abajo son citas de ELU. Por ejemplo 117:5.7 indica el párrafo 7 del apartado 5 del documento 117.)

Entonces, la “consciencia”, como “vida”, podría ser algo que englobara muchas cosas… algo esencial e impersonal, en una especie de servicio ligado a una “experiencialización” creciente de las cosas que es fundamental en ELU gracias al concepto de Supremo, etc. (y perdón por emplear esa palabra, “experiencialización”, que ya “inventé” antes).

Esto creo que será importante a la hora de situar el “problema” de la elección y del proceso de elevación, tal y como es relatado en ELU, donde se dice que nuestra elevación tiene que ver con pasar a depender directamente de la mente cósmica (sin depender ya de los espíritus ayudantes).

Esa dependencia directa es inevitable en el nivel morontial, pero aquí es el resultado temporal de nuestra elevación.

Así que recordemos otra vez esa afirmación tan curiosa de ELU: que en último término lo material tiene su núcleo en el Paraíso (pues los ultimatones lo tienen, dice ELU):

«42:1.2 […] El ultimatón, la primera forma mensurable de energía, tiene por núcleo al Paraíso».

Podemos entonces siempre partir desde bases quizá cada vez más renovadas, si atendemos a estas cosas que parecen elementales… teniendo un poco en cuenta lo que hemos dicho por ejemplo en el anterior artículo.

Entonces, para empezar tenemos estas dos citas de ELU:

«111:1.2 […] Los yoes intelectuales tienen su origen en la mente cósmica de manera muy parecida a como las nebulosas tienen su origen en las energías cósmicas del espacio universal».
«9:5.4 […] El Creador Conjunto es el antecesor de la mente cósmica, y la mente del hombre es un circuito individualizado, una porción impersonal, de esa mente cósmica tal como es otorgada en un universo local por una Hija Creativa de la Fuente-Centro Tercera».

Con ELU entonces de alguna manera hemos de poder establecer alguna relación entre:

  • dónde “radican” los ultimatones,
  • y el hecho de que la mente es algo que está más allá del sistema de lo físico: la mente abrazaría dicho sistema físico gracias a que somos “yoes intelectuales” originados en realidad en la mente cósmica.

Entonces, el reto que parece que asumimos aquí, en este nuestro mundo de “olvido buscado” (olvido de que somos fragmento de mente cósmica “pura”)… es el de hacernos ser algo “más” que meramente “mente cósmica” –es decir, “ayudar” a que la mente cósmica asuma experiencias y crezca de esa manera.

Parece entonces que como humanos asumimos la experiencia de pasar en, o por, los siete espíritus ayudantes (esos circuitos, esas partes de la mente de la Ministra)… y todo gracias a la implantación aparente de estos circuitos en estos mundos materiales. (A esos circuitos, por cierto, quizá podríamos denominarlos “luces internas”, luces que diríamos que lo bañan todo, aunque solo puedan hacer contacto con las configuraciones energéticas “enseñables”.)

Entonces, podemos “experiencializar” ese fragmento aparente de mente cósmica que somos, gracias a que aquí hay implantado este sistema de circuitos de la Ministra… –aquí, es decir, en un mundo donde se dice que hay “vida”… esa vida que es definida en ELU como lo abrazado por uno o más de los cinco primeros espíritus ayudantes. Leer el resto de esta entrada »

Los átomos suspiran por nosotros: las unidades de consciencia y la memoria… (una invitación a algunas cosas de Seth IV y V, y de El libro de Urantia)   Leave a comment

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seta

Sabemos que no hay separaciones reales.

Vamos a recordar un poco el vocabulario de Seth* ahora:

– hay un yo/ser interior. La entidad o “alma”.

– sus “ojos” serían las mentes conscientes.

– y dentro de ellas tenemos al ego. Este “ego” es definido como aparato de enfoque o de sintonización de esa mente amplia consciente — es decir, es una parte algo más concreta o especializada de esa mente.

– La “sustancia” que maneja ese yo interior, en parte, sería algo que no podemos entender materialmente, y forma parte de ese universo interior que tiene unas características comunes a todo sistema de realidad exterior o “camuflaje” (físico, etc.).

– Seth da un primer esquema para poder hablar de esa sustancia interior. En parte estaría compuesta por “unidades básicas de consciencia” (abreviado, UC) y que luego se “desaceleran” para dar unidades electromagnéticas “más físicas”, que terminan dando lo que nosotros entendemos como partículas físicas.

– Estas unidades UC las presenta Seth muy tardíamente, son inasibles (están más allá de cualquier concepción sobre partículas o campos).

– De alguna manera, una de esas UC (aunque solo serían separables entre sí en un sentido muy extraño para nosotros, lógicamente)… una de ellas… tiene “consciencia” de lo que “hacen” (lo que “hacen encarnar”) todas las demás UC (por algo son la “sustancia de la unidad”, o “la unidad como sustancia”).

– la mente consciente comunica al ego con el ser interior. Y este yo interior actúa aunque no lo notemos conscientemente, pues ahí, “dentro”, está la vitalidad o poder creativo que nos permite usar todo este regalo gratuito de los cuerpos, el universo entero, etc.

– De alguna manera, el yo o ser interior se manejaría directamente con los anteproyectos o arquetipos para toda realidad (los “blueprints”: indestructibles pero que de cierto modo son también dinámicos).

– Por tanto, nuestras creencias “dirigen” esta obra que vemos (que en el fondo “proyectamos”), pues la mente consciente es mucho más que el ego.
Nuestras creencias “dirigen”, pues, más o menos en consonancia con la enorme “sabiduría” innata que es el yo o ser interior… que en sí mismo es ese “yo interior”, en ese universo interior donde todos estamos coordinados de otra manera como “consciencia-unidad”, y donde nos coordinamos para de alguna forma “hacer versiones” de “Dios”, versiones de Todo Lo Que Es… en esta articulación que vemos, y que, como dice El libro de Urantia, se podría describir simplemente como cosas, significados y valores.

Entrando ahora en algunas notas para acercar lo que hemos dicho a El libro de Urantia (ELU):

– Quizá esas UC formen parte de la sustancia de lo que ELU llama circuitos (circuitos espirituales, mentales, etc.). Y esas UC tienen que manejar “códigos” para a su vez manejar los “arquetipos paradisiacos”.
Y recordemos que el Paraíso es para ELU la fuente de los arquetipos, y también que es algo “más que perpetuo”… siendo el “pie” o punto de apoyo donde se apoya todo, a partir del primer “acto” creativo revelado en ELU.

Así que la clave parece estar en unir “física” y “consciencia”.

Un verdadero avance en la comprensión de la inseparabilidad entre “lo espiritual” y “lo material” parece que se puede dar (y se está dando) al unir “física” y “consciencia”.

Para empezar, quizá tendríamos que ampliar la definición de “consciencia”.

Todo sería en cierto grado “autoconsciente”. Otra cuestión sería la capacidad de expresión “hacia fuera”.

Independientemente de la capacidad de expresión, para poder “fabricar tiempo”, todo tendría que tener cierto tipo de “memoria”. Esta memoria residiría en último término en las UC (que están todas conectadas entre sí).

La energía, de alguna manera, sería toda ella “inteligente” (la inteligencia no es nuestra prerrogativa –la inteligencia tal y como la entendemos).

La idea es que todo lo material funciona en realidad con “memoria” de algún tipo.

El tiempo “es memoria”.

Y la información es básicamente no-física, y de cierto modo es pues “perpetua”.

Entonces, un átomo, gracias a esas UC no-físicas que tiene en “su interior” (gobernando desde el lado “información no física”), puede echar mano de un banco de memoria, de un cierto tipo de memoria: la memoria o el recuerdo de todas las formas físicas por las que ha pasado, por ejemplo, ese mismo átomo.

Es decir, de cierto modo los átomos vuelven a “reencarnar” un banco posible de memoria, y añaden cosas a él. Leer el resto de esta entrada »

La vida y el universo no podrían existir sin el “presentimiento” en los niveles celulares (por ejemplo). Invitación al capítulo 10 de «La realidad “desconocida”», Seth   1 comment

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(Este es el enlace del audio de este capítulo, y aquí está el índice con la lista de audios de Seth y lo que llevo traducido y grabado de este libro en concreto, que está enlazado abajo del todo en ese índice.)

Como vemos,
la vida, incluso “científicamente” hablando,
depende del “presentimiento”.

Las células, para funcionar y dar un cuerpo estable,
dependen de las cualidades asociadas a lo “oculto” (lo que llamábamos “presentimiento”, por ejemplo).

Vemos esto en estos capítulos de Seth.

Esas cualidades son vitales,
las cualidades que tradicionalmente rechaza “el mundo adulto”,
el mundo que separa tradicionalmente como hemos visto “razón” de “corazón”…
(en lenguaje menos común quizá,
quizá más técnico
ese “presentimiento” entra dentro de lo que llamaríamos “precognición”, que es una palabra muy usada en estos libros).

Entonces, en este capítulo 10 en concreto, tenemos frases muy inspiradoras:

«Son las precogniciones del propio cuerpo del niño las que permiten su desarrollo, y que hable, camine y crezca.

» Del mismo modo, la especie [los humanos como especie], tal y como la concebís, es consciente en algún nivel de sus propias probabilidades y sus “futuras” líneas de desarrollo.»

También sigue dando pinceladas de información acerca de las unidades básicas de consciencia, las UC,
esas unidades invisibles, que están mucho más allá de la forma,
y que están perfectamente conectadas entre sí,
y que de cierta manera son mediante lo cual todos lo creamos “todo”…
(diríamos que de cierto modo son “nosotros”, en todos los niveles a la vez).

Nos decía Seth que había millones de UC en un solo electrón, y también, a la vez, curiosamente, dice esto:

«En términos más amplios, la célula es un enorme universo físico, orbitando en torno a una UC invisible; y en vuestros términos la UC siempre será invisible –más allá del fenómeno más pequeño que podáis percibir con cualquier tipo de instrumento».

Y nos cuenta lo siguiente cuando empieza a esbozar el inicio de un relato sobre nuestra “evolución”,
un relato que poco a poco nos saque de toda idea de “tiempo lineal”:

«Las UC forman todos los sistemas simultáneamente. Habiendo formado el vuestro, y diversificándose a sí mismas a partir de su energía dando formas físicas, eran conscientes de todas las variaciones probables a partir de cualquier cepa biológica dada».