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“Basurear”: ¿Qué hacemos cuando “basureamos”? Los estratos de la experiencia, la memoria cósmica en el caos humano… y el reciclaje   Leave a comment

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seta¿Qué es realmente la basura?

Antes de responder tenemos que definir las cosas inertes (piedras, tierra, átomos, etc.) de una forma que no sea “mecánica”.

Esta definición va a ser un mero esbozo o “apunte”, indicación… pero sirve para hacer una especie de gesto cómico de “salida del aislamiento”… de ese “aislamiento” que conlleva nuestro ego (ya que nuestro ego es una especie de oda al caos y a la separación, y con él en gran medida nos hacemos la vida más difícil).

Y además, esta definición lo que va a conseguir ante todo, es que nos planteemos más y más preguntas… antes que responder a ninguna.

Entonces, la pregunta sería más bien esta: ¿qué es la basura, entendida con un poco más de realidad?

Y aquí, cuando digo “realidad”, me refiero a tener en cuenta la génesis constante de las cosas, del universo: el proceso aparentemente banal por el que todo el rato estamos sintiendo/viendo/siendo este universo en lo físico.

Es decir –aclaremos ya– este texto no va simplemente de “ecologismo”.

Como veremos a continuación, el tema trata de una observación neutra, de una descripción de una especie de hecho objetivo que tiene su lado cómico en el universo (aunque la experiencia que conlleva será quizá casi siempre tragicómica).

(Y esto, por cierto, nos lleva a sospechar que toda objetividad es cómica y siempre ha sido algo esencialmente cómico.)

Así es que sigamos: respecto a “la basura” hay algo independiente del ecologismo –tal como quizá normalmente lo entendemos–, y que puede ser interesante tener en cuenta.

Como hemos visto en textos anteriores (siempre al hilo de nuestros queridos seres ascendidos, Jeshua, Seth…), y aunque solamente sea para jugar… hemos de contemplar esta hipótesis fundamental: Que en todo lo que sentimos o vemos hay una cierta satisfacción; que todo está de alguna manera movido por una tendencia o ser que se satisface.

Es decir, que EN “ser un átomo” habría una satisfacción… (entendamos como entendamos esta “particularización” de una entidad cuando decimos “un átomo”). O bien, dicho de otra manera ligeramente diferente: TRAS el hecho de que un átomo exista… habría una satisfacción, un cumplimiento.

Y esa satisfacción, que podríamos quizá considerar como un cierto “brillo interno” que es de entrada invisible… sería algo inherente, fundamental. Esta satisfacción, este estar satisfecho por ser lo que se es, sería la búsqueda o el intento inevitable de “realzar” ese ser… y gracias a asociaciones con otros átomos, etc.

Es decir, no podría haber una verdadera satisfacción en el inmovilismo.

Por tanto, además, ese brillo no sería algo anecdótico para el ser de un átomo, sino un ingrediente fundamental, algo “constituyente”.

Por lo tanto, esa satisfacción la podemos relacionar con una cierta tendencia “natural” a efectuar o a representar dos cosas a la vez:
– ser en continuidad (preservarse),
– y a la vez cierta “superación”.

Por lo tanto, lógicamente todas estas cosas no serían solamente humanas (la búsqueda de la preservación y de la superación).

O sea, cuando percibimos un objeto “estáticamente”, en nuestra percepción normal… nos estamos viendo –por así decirlo– muy tentados a pensar que ahí detrás no hay ningún tipo de “brillo” o de búsqueda de satisfacción.

Y sin embargo la hipótesis que consideramos es que esta satisfacción es algo esencial para que siquiera podamos percibir algo… lo que sea que de alguna manera percibamos.

Entonces, pongamos que consideramos átomos que están siendo plantas (y plantas de las que luego nos comemos, como por ejemplo una manzana).

Pero… ¡un momento!

Antes tenemos que repasar lo que vimos sobre la experiencia y la memoria: Toda entidad está visitando o suscitando de alguna manera una memoria de lo que supone ser esa entidad… es decir, el tipo de ser que esté siendo esa entidad. Leer el resto de esta entrada »

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¿Qué es eso del ego? El concepto de “mundo” (con el que nos matamos y victimizamos)… frente a «la Tierra»   Leave a comment

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bicho¿Qué es esa cosa que llamamos “ego”?

Tomemos un ejemplo, el de la cocina.

Fijémonos en qué satisfacción nos puede dar ese arte de la cocina… esa técnica que hace tanto tiempo es también un “arte”.

Pero… yendo más atrás: Los seres humanos hablamos del “descubrimiento” del fuego.

¿Descubrimiento?

Será nuestra forma de decir: La “domesticación” de ese fenómeno “natural”, claro.

Y entonces, con estas sutiles o no tan sutiles formas de hablar (¿descubrimiento?)… desde pequeñitos aprendemos “ego” muy inocentemente… con los conceptos más simples pero no por ello menos “distorsionadores”.

Por ejemplo, nosotros, como humanos que orgullosamente hacemos civilizaciones (en el tiempo ilusorio)… es decir, que aparentemente estamos recién salidos de “las cavernas” en este ficticio ciclo histórico…
…”reforzamos ego” en la mente cuando colocamos antes el hecho “humano” que el hecho “terrestre”.

Es decir, alimentamos eso cuando, como colectivo de mentes algo enloquecidas (es decir, “inconscientemente” enloquecidas)… ponemos en un lugar prioritario el hecho de que hayamos “inventado” o “descubierto” cosas como el fuego…
… antes que el simple hecho de que haya universo.

Entonces, colocamos eso primero y a veces muy orgullosamente… lo colocamos en un lugar de nuestra mente que está por encima o antes que el hecho de que “simplemente hay fuego”… de que simplemente hay universo donde sentir o usar el fuego.

Entonces, “el mundo” (eso que es como una especie de concepto en el que habitamos… una casa mental construida cuando reforzamos “ego”… y que es un “castillo de naipes” sobre cimientos que parecen ser la nada)…
… el mundo… decíamos…
… es esa acumulación de “datos” (de lo ya dado o regalado)…
… esa acumulación de aquello que es regalado o dado…
… pero que por defecto no es agradecido.

Quiero decir… “mundo” es como un atributo de esa cualidad de no-agradecer –de nuestro “no-agradecer por defecto”.

Es decir, ¿en qué consiste todo ese conglomerado que podríamos llamar “mundo-ego”?

En esta mezcla:
– de no agradecimiento, con…
– acumulación de regalos.

Entonces… recordemos… hemos dicho que “por defecto” no agradecemos. Leer el resto de esta entrada »

La civilización y la caca (II)   5 comments

mariquita en invierno

Hace un par de meses, esta mariquita en invierno, por el centro de España. Licencia CC.by-sa.2.0

[Aviso: algunas de las palabras empleadas en este artículo no suenan tan mal en mi país como quizá suenen en otros países de lengua hispana que no son el mío, España.
Aunque ahora, ahora que estamos todos más mezclados en el mundo, todos los hispanos de todas las regiones… quizá vayamos poco a poco a ir aceptando todos los usos, particularidades, etc.
]

La lección 2 de la vía del corazón, nos invitaba, en febrero, a llevar “consciencia” a cada cosa, a cada acto que hemos automatizado en la vida.

Esa consciencia va entre comillas porque es una “consciencia” que podríamos llamar “adorante”, frente a la consciencia usual, de la mera percepción.

En esa “consciencia” o adoración, se trata de permitirnos sentir unidad en cada cosa… sentir “Dios” (o lo que es lo mismo: “Vida”).

Pongamos un ejemplo. Pongamos que nuestro hábito o nuestro trabajo consistiera en matar gente (verdugo).

Si trabajamos en eso, es quizá difícil que pudiéramos lidiar con las sensaciones que nos vendrían a la mente cuando “lleváramos consciencia” a esos actos de “matar gente”.

Y así, al no poder seguir “trabajando” como verdugos, matando gente de forma automática tal y como solíamos hacer… así… cabe ciertamente la posibilidad de que dejáramos atrás ese “hábito”, ese trabajo… y nos rebeláramos contra aquel “yo” antiguo, nuestro “yo” del pasado, el “yo” que eligió esa profesión, en una elección donde diríamos que se dejó influir, como casi siempre, por la consciencia colectiva (sistemas de ideas, sistemas sociales, etc.).

Pues siempre en alguna medida nos dejamos influir,  “inadvertidamente”, por ideas y propósitos que, a menudo, no hemos “hecho nuestros”… es decir, que no nos hemos realmente responsabilizado por ellos, de todo corazón.

Y eso nos termina pasando con cada cosa que “hacemos”. Y en el fondo todas las cosas tienen algo “parecido” al ejemplo del verdugo (ya que no hay grados o niveles en las ilusiones, todo es la misma cosa).

Ya hice algún comentario (aquí) donde empezábamos a comentar y a sentir algo sobre los propósitos o las ideas que hay en torno al famoso acto de “hacer caca”.

Cuando hacemos caca, nuestra humanidad está (diríamos) en un cierto nivel de “desconexión” de la consciencia adorante, un nivel donde hemos automatizado un acto donde nos desentendemos socialmente (mecánicamente) de la caca.

Pero… mientras… la caca es literalmente una “joya”, es decir, es pura vida para muchos microorganismos del suelo y para las plantas (de hecho la caca está repleta de seres vivos).

La caca es un regalo, dentro de la relación que podemos llamar “ecosistema Tierra”, y que es en sí mismo también un regalo (si lo miramos con “Consciencia” más allá de la consciencia).

(Y con esto no estamos haciendo ninguna valoración. Es simplemente “un hecho” en el modo en que hemos construido nuestra realidad física como Mente que sueña universos físicos… y que, con estos universos, se da instrumentos para poder “adorar a Dios” a través de sus creaciones.)

Y bien, este es nuestro universo. Lo hemos creado de cierto modo Nosotros, como seres de luz que tienen poder creativo gracias a ser eso mismo, “seres de luz” (es decir, “hijos” de algo no físico)… y unidos además, todos, con múltiples “espíritus” que ahora desconocemos por completo… pero que son nuestros “hermanos”… en infinidad de “dimensiones”.

Hemos creado este universo en el poder creativo que somos en unidad…, como luz divina creada por el Padre-Amor de toda Luz. Leer el resto de esta entrada »

Visibilidad emocional dentro, visibilidad social fuera   Leave a comment

imagen corazón en círculoComo es adentro es afuera:

  • dentro, individualmente, no nos gusta la visibilidad, desnudarnos emocionalmente (exponernos demasiado)…
  • y por tanto “afuera”, colectivamente, nuestros sistemas sociales reflejan un morboso apego al secreto, a la ocultación de datos fundamentales para el devenir de nuestra civilización.

Y es que:

«Visibilidad es simplemente otra palabra para referirse a la verdad», nos contaba la revelación de Walsch (*).

Y una gran pregunta a la que podemos jugar para sacar algunos sentimientos, para imaginar… es otra muy simple que aparece en Walsch:

«¿Qué sucedería si todo el mundo pudiera verlo todo?»

¡Con todo lo que apreciamos el miedo, el drama y lo externo! Eso sería desastroso para nuestro apego al caos, al desastre.

Ay, la cuestión de la visibilidad… nos altera.

Y cuando dice “verlo todo”, dice todo, pues esa revelación de Walsch nos invita a hacer un recorrido imaginativo, para que sintamos e imaginemos.

Por ejemplo, se trata de imaginar que realmente podríamos comenzar desde cero un sistema monetario mundial, donde toda transacción económica podría ser consultada por cualquiera.

Solo la visibilidad sana (conoced la verdad, y la verdad os hará libres).

Nada que esconder.

Y se acabó el juego del drama (¡con lo apegados que estamos al drama y al secreto! 🙂 ).

Todo lo más importante podría ser “público”, todo aquello que en principio no tendría por qué darnos vergüenza compartir -como por ejemplo el modo de “ganarse la vida”, dónde se invierte el dinero, sea poco o mucho.

Pero, como ya notamos claramente…, resulta que los humanos por lo general tenemos un auténtico pavor ante esta mera idea de la visibilidad “total”…, y llega un momento en que la voz en la revelación de Walsch lo relaciona con el miedo a Dios, con el miedo inventado que tenemos ante un “Dios” que juzgaría los actos de nuestras vidas y nos castigaría. Leer el resto de esta entrada »

La lógica desmotivación de los políticos: tener que “hablar de nada” al final descorazona a cualquiera (y al final no saber -o no poder- pensar en nada)   Leave a comment

imagen de gente(donde por ejemplo se invita a descubrir la diferencia entre ideología e ideal…, y se dan breves pinceladas sobre elementos que nos van a ir sirviendo para seguir 🙂 )

En estos textos vamos a hablar sobre reencantar el mundo, cosa que ya habíamos tratado un poco al hablar sobre Bruno Latour y sobre la nueva y sencilla forma de pensar el concepto de “constitución” que planteaba él.

Nos hemos movido hasta ahora en un mundo movidos por una metafísica que reparte el mundo entre “hechos” y “valores” de una manera torticera, de una manera que no nos deja hablar bien, ni comunicar entre sí, los diferentes “mundos” donde se cuece de hecho todo aquello que al final dará con la inevitable ilusión de un “mundo común”, y con la otra inevitable ilusión del “bien común”, que siempre es algo a reconstruir y a redescubrir conjuntamente con aquel “mundo común”.

¿Por qué estamos en una especie de nueva era humana? Esta contiene cosas como:

– el ecologismo (como impulso a la aceptación de la Unidad de toda la humanidad y toda la tierra…, en relación incluso con todo el universo…, y la necesidad de sentir y repensar eso constantemente…, y de con ello repensar lo que somos),
– una especie de crisis (y de reconocimiento de que las crisis, en su aspecto económico, que es el que vemos que “gobierna”… las crisis… de cierto modo son permitidas y alentadas)… una especie de crisis… decíamos, y de cambio de época… donde extrañamente no podemos hablar de valores, y donde quizá se requeriría un verdadero acuerdo sobre cómo hablar de ellos de una forma lo más universal posible…, y de una forma digamos “delgada”, aunque a la vez poderosa,
– y cosas como el sano impulso por una democracia y una transparencia ampliadas, impulso que hoy vemos tan efervescente y que tiene a su disposición tantas herramientas para poder implementar sistemas muy sanos de regulación en esta Tierra global -en un futuro “cósmica”- que somos.

El primer tema, antes de nada, es que más bien tendríamos que ante todo poder compadecernos -en el buen sentido de “compadecerse”- de todos los políticos que están ahí, representando en gran medida el papel de monigotes.

Es como si tuviéramos un marco institucional (muy digno por cierto, algo que debemos cuidar y conservar a toda costa, y que para siempre es algo “universal” mientras dure esta etapa de la civilización, tan amenazada todavía), pero un marco cuyo cuadro, cuyo contenido, está digamos que vacío, vacío de contenido, es decir, de ideales… y lleno de gente, de “mafia”.

Entonces, al no llenarse dicho marco de elementos que potencien los ideales -frente a las ideologías– se motiva así la “des-realización” de las personas y de los nobles fines del servicio público.

En general, parece que los ideales motivan y unen a gentes que aparentemente podrían tener objetivos muy dispares… y las ideologías parecen más bien subvertir y socavar lo efectivamente conseguido por los ideales (ya que estos siempre están ahí, por mucho que nos degrademos).

De cierta forma, las ideologías podríamos entenderlas como mecanismos que consiguen facilitar la extracción y el consumo de “lo invisible”… el consumo de algo como los valores, como los ideales, los ideales ya conseguidos en un determinado campo social.

Los ideales mantienen vivas las tensiones fundamentales que dinamizan los colectivos que hay en esta civilización… las tensiones entre libertad e igualdad, etc.

Las ideologías dan la impresión de poder más bien paralizar dichas tensiones, y con diversos fines, para quizá, con esa subversión de las tensiones, lograr ciertos objetivos materiales o de otro tipo por parte de ciertas élites que a veces no son muy reconocidas públicamente.

Quizá de los ideales podríamos decir que son capaces de alimentar esa “conexión interior humana”, casi esa mera confianza… que es manifestada en la motivación de la vida normal, compartida en confianza y en una especie de servicio colectivo…, dentro de un colectivo que por ejemplo podría estar anclado más o menos en alguna tradición de largo calado, y que no requeriría de muchas leyes formales.

Sobre esto podríamos quizá intentar hablar de un ejemplo (quien sepa más), a cuento del estado de motivación y de descorazonamiento (de “moralidad”) personal, que ahora quizá tenga la población rusa tras el paso del “tanque” de aquella ideología que utilizó el campo social tradicional, anterior a la dictadura comunista… para extender ese nuevo “nomadismo” actual que sería el capitalismo industrial (que, en vez de caballos, montan cuentas bancarias al servicio de la concentración de poder en manos de unas pocas multinacionales, y cuyas flechas conquistadoras son las crisis y demás técnicas de extracción global y saqueo -dicho sin acritud, pues simplemente son digamos que “los nuevos bárbaros”, instalados en el gobierno secreto mundial).

“El comunismo” habría sido en parte la excusa para simplemente poder implantar más o menos forzosamente un “más de lo mismo”, en esa especie de “dictadura” global que tenemos de esos nuevos “nómadas guerreros” secretos de la economía… que gobiernan mediante “la guerra económica”, una guerra que ahora sería algo generalizado por “lo económico”… donde todo el planeta ha de ser movilizado para esta guerra. Así que ahí los tenemos, a esos nuevos nómadas “conquistadores” bajo la forma de industriales, de economistas… y de todos los demás ingenieros, etc., que los acompañan necesariamente.

Así, a bote pronto, entre tantas divisiones que tenemos (sobre todo el muy desastroso enfrentamiento entre filosofía y religión), parece que echamos de menos quizá un lenguaje y un sentido de la tradición donde poder hablar con cierta eficacia sobre “los valores”, sobre qué son estos, sobre cómo de hecho nuestro sistema funciona “comiendo valores” -tal y como comentábamos en La necesidad de hablar sobre los invisibles valores.

Así que ya hablaremos más de lo que acaba de salir como tema, y que es fundamental: la superación del enfrentamiento entre filosofía (ética) y religión, por muy motivado que esté ahora tal enfrentamiento, o que lo haya estado en el pasado, debido en parte a los usos que ha tenido la religión institucionalizada.

Este enfrentamiento es ridículo.

La religión en general parece estar muy pervertida por “el poder”. Pese a eso, su verdadero fin se cumple a veces, y se podría cumplir más, y es ridículo el enfrentamiento que hemos en parte representado en el teatro social… el enfrentamiento entre el bando de la ética y el de lo religioso.

¿Cuál es ese “verdadero fin” de la religión? El de nutrir la “base espiritual”, una base que es lo que para empezar nos permite siquiera poder tener y justificar las “ganas de ser mejores”… las ganas de mantener la tensión de los ideales… las ganas, pues, de siquiera hablar de ética… de “valores”.

Recordemos que, pese a la aparente perversión de lo religioso, a veces hay mucha gente que se siente bendecida en el marco institucional de las diversas religiones en las que expresan su cambio, que a veces es una auténtica resurrección… su cambio desde un:

– “servirse a sí mismos”, al yo separado,
– hacia un “servir a Dios” para encontrar su Sí Mismo en Unidad… para encontrarse a Sí Mismos.

La religión sería idealmente la institución destinada a precisamente preservar:

la llama de los valores,

– la pureza y amplitud de ese “fin”, de esa meta final o de “resurrección”…, que es el permitirnos acabar con aquel movimiento del “yo separado”, ese movimiento del “servirnos a nosotros mismos”… para poder vivir el otro “servir a algo más grande”…

– preservar y activar la fe viviente, por tanto, la fe en eso que, dentro del corazón de cada ser humano, justifica nuestra atracción por la verdad, la bondad y la belleza supremas… que son esos “atractores” que, desde siempre y de hecho tenemos dentro, como Mentes creadas por Dios (y no creadas por nosotros mismos, pues, para nuestra desgracia 🙂 , no nos hemos creado a nosotros mismos en tanto que Mente/Consciencia que proyecta universo).

La religión sería pues la institución destinada a precisamente permitirse “hablar” sobre los valores y las tensiones de los ideales…, y nutrir (más allá de las palabras) esos valores y su cuidado… para así poder nutrir a una sociedad dada con tal cuidado y con tales formas de “hablar” -que están más allá de las palabras.

Podemos inquietarnos (y tener más motivos para activar esas guerras que tanto interesan, por mera lógica, a los banqueros y sus amigos que negocian a la vez con todos los países), podríamos inquietarnos en países como España, donde el asunto de la religión está todavía tan fuertemente ideologizado, polarizado… donde parece haber tanto odio en varios bandos.

Las ideologías, frente a los ideales, interesan por tanto de cierto modo a gente que a su vez está más directamente interesada (por sus negocios y juegos de poder) en ver una humanidad en conflicto, en shock, separada.

Generalizando: esa separación a gran escala digamos que interesaría “más” a los banqueros y demás dueños de los grandes negocios que se van concentrando en pocas manos, y que “siempre ganan”…, que siempre terminan haciendo dinero y concentrando más poder a partir de la polarización e ideologización del ser humano a nivel mundial y local -mediante por ejemplo la venta de armas, de cuerpos, o a partir de las crisis, etc.

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Dos cosas de actualidad: la propuesta del trabajo garantizado / Ucrania   Leave a comment

imagen corazón en círculoÍndice:
– Trabajo garantizado
– Ucrania y manipulación

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¿Cómo es eso de una política que implemente el “trabajo garantizado”?

¡Me encanta!

¡Ay! Ay si me viera yo mismo hablando así hace 15 años… no me reconocería yo a mí mismo 🙂

¿Necesitamos trabajar?

Sí, la mayoría sí, en tanto que “necesitamos” la relación (pues en el fondo SOMOS relación)…

Y es que en la relación se expresan y se refuerzan los “valores fundamentales” en el ser humano (confianza, honestidad, lealtad…).

Y hay tantas “necesidades” sociales y ecológicas que satisfacer, que cuidar… Tantos “trabajos” sanos posibles… a impulsar desde lo público… y que “mejoren” las relaciones sociales y “ecológicas”.

Esto es un vídeo resumen sobre el tema del “trabajo garantizado”; es de un joven economista que tiene un blog muy didáctico sobre economía, por si alguna vez queremos mirar del tema.

Parece fundamental garantizar el trabajo… aunque solo sea de entrada para intentar favorecer que se deje de pensar esto:

“no hay nada que hacer”…

“no se nos necesita” de alguna manera.

Ese desánimo creo que es de lo más destructivo que hay. De cierta manera destruye todos los valores elementales que “aprendemos” con tanto esfuerzo desde la cuna… con esa confianza y lealtad de nuestras familias, de las madres… si es que hemos tenido esa suerte (cosa que casi todo el mundo ha tenido, poco o mucho: lealtad y confianza por parte de su entorno “familiar”).

Y ya veíamos hace poco que nuestro “sistema” tiende a ser anticivilizatorio en el sentido de que “come valores” (valores como cualidades de la relación).

Todo el esfuerzo en el sentido de garantizar el trabajo…, favoreciendo o reforzando públicamente la “sensación general” de que “sí se nos necesita”… sería magnífico hacerlo, progresivamente… pero claro, sin limitar la sana expresión de las “libertades individuales”.

Creo que la mayoría de la población necesitamos “la relación”. Así de simple. Y necesitamos “garantizar” cada vez más y mejor “el trabajo”. Esto parece que sería la vía más directa y REALISTA.

Y las excepciones, las excepciones personales que existen… ya que realmente, y según el tipo de personalidad, hay gente que no siente tanto la necesidad de “la relación”… dichas excepciones simplemente se deja que existan, claro está, y se potenciarán de otra manera si es preciso, pues obviamente no se trata de imponer el trabajo, sino de garantizarlo.

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El uso evolutivo del hecho llamado “fantasma”. Deshaciendo malas lecturas posibles en torno al Libro de Urantia   Leave a comment

imagen corazón en círculoNuestro objetivo será hablar de algo obvio… ya que el hecho de cómo la humanidad ha usado un fenómeno (“fantasmas”)… es independiente de la realidad o irrealidad de ese fenómeno.

El fenómeno “fantasmas”, “espíritus”, lo habríamos usado, el ego humano lo habría usado, para “socializar” el miedo… para justificarlo, proyectarlo en común sobre cierta noción… y así, con este miedo socializado, poder entender y relacionarse con el misterio, con lo desconocido y la casualidad… y así, poder crear la “pre-religión”… la religión evolutiva… y las formas sociales.

Esto no es incompatible con el “hecho en sí”, con los fantasmas como proyecciones de la mente, de esa mente que somos al final en Unidad.

Ese hecho es que “los fantasmas”, en gran medida (los más fantasmales, que no cumplen claramente con misiones “de Luz”)… serían proyecciones “debidas” a ciertos “bucles”, bucles donde la mente se puede quedar algo “encasquillada”… expresando con más o menos “consciencia”, más o menos repetitivamente, algo.

Así que nunca se trata -ni en estos libros ni en ninguno- en el fondo de atacar “creencias falsas” de forma aislada… una a una… pues las creencias fabrican mundo.

Es decir, dicho rápidamente, nunca las “creencias falsas” o erróneas sobre la naturaleza de nuestra realidad son “totalmente falsas”, pues nunca una creencia está aislada ni por tanto es “falsa” ella sola en sus efectos (pues si son “falsas”, lo son todas por igual… empezando por la creencia “Reina” en este nuestro planeta, un planeta que se quiso tan “perdido”: la creencia en que somos el cuerpo).

Hagamos una especie de introducción más general, antes de seguir con el tema “fantasmal” 🙂 .

Vivimos en una época de revelación “religiosa” que es digamos definitiva… a la hora de revelar nuestra realidad (contenida en esa invitación “guinda”, que fue dada en forma de “cursos” por la Voz que habla por Jesús de Nazaret).

Sabemos que estamos proyectando universo (y aunque parezca mentira, cada mente el suyo, aunque todos se parezcan tanto entre sí). Leer el resto de esta entrada »