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El corazón de la Tierra: explorando la hipótesis de la Tierra viva… con Jakob Lorber (1847)   Leave a comment

(Enlace al audio en ivoox)

fotografía de florSeguimos abriendo nuestra mente con la revelación de Lorber tras haber empezado nuestras aventuras con las misteriosas moscas aquí.

Ahora vamos a abrirnos a la curiosa idea de un corazón terrestre, que se hace muy plausible si aceptamos otros “axiomas” sobre la existencia real de tres ámbitos distintos (mental, físico, espiritual)… axiomas que son revelados por ejemplo en El libro de Urantia… (o bien, en general es plausible si aceptamos otras comprensiones y certezas que quizá obtenemos de la propia experiencia interna y de otras “revelaciones”).

Como estamos viendo desde que empezamos con esta web y con los canales de audios en ivoox… en general es posible que todo lo que proyectamos, como ideas… es posible que todas nuestras ideas… o conceptos sobre la naturaleza del proceso que posibilita la existencia en forma material sobre la Tierra… es posible que todo, todo eso… sea esencialmente falso* –falso por su propia naturaleza, pues ya nos avisa el mismo libro de Urantia, sin ir más lejos… que todos los marcos finitos de pensamiento son erróneos, sin excepción–.

Entonces, vamos a ir leyendo y comentando, en diversos audios, el libro de Jakob Lorber titulado «Tierra y Luna» (se puede acceder al pdf, parcialmente traducido según avancemos, en el índice 13).

El capítulo 2 lo hemos visto ya en este episodio de comentario, y aludimos a él un poco aquí abajo, en este breve comentario. Y el siguiente, el del capítulo 3, es el que presentamos como cabecera de este texto.

El capítulo 3 se titula: «La localización y la movilidad del corazón de la Tierra».

En este breve capítulo 3 vemos una idea maravillosa, y que parece muy básica.

Se trata de lo siguiente:

Por un lado tenemos la variabilidad de los cuerpos físicos. Por ejemplo, comparemos la firmeza y la solidez de la Tierra, como cuerpo físico… con la flexibilidad o la movilidad que proporcionan los brazos y las piernas al cuerpo humano.

Dicha variabilidad física está relacionada al parecer con otra variabilidad en el ámbito de los centros creativo-gravitatorios, es decir, en el ámbito de los “corazones vitalizadores” (que constituyen, por así decirlo, un principio más “mental-álmico”).

La variabilidad física (cuerpo terrestre, cuerpo animal) obliga a que los “corazones vitalizadores” existan y se relacionen de forma diferente con esos cuerpos físicos.

En el capítulo 1 el libro nos presentó un nuevo concepto de “centro de gravedad”… y por eso en el primer audio de esta serie hemos hablado de un “nuevo” concepto de gravedad.

En el segundo audio también vimos, en parte, eso mismo.

Y ese concepto de gravedad estará relacionado, lógicamente, con el de la “gravedad mental”, que nos presenta el libro de Urantia (ELU).

Esta “gravedad mental” ha de estar a su vez asociada con el “poder creativo mental”, es decir,  con lo que podemos caracterizar en parte como una “activación de los modelos o arquetipos paradisiacos”.

Como revela ELU, dicha activación la realiza la Mente –local y globalmente– a través de diversas “personalidades” espirituales o mental-espirituales, que son creadoras… y dependientes de la Fuente-Centro Tercera.

De esas personalidades somos, en cierta forma, “hijos”… y en parte sucede como si estuviéramos dentro de “gigantescos” úteros, mental-funcionales, de activación de posibilidades experienciales –y sometidos por lo tanto a una arquitectura interna de circuitos mentales y espirituales… y “usando” esa arquitectura–.

Así pues, como vemos, en general este libro nos presenta una visión de la Tierra que ya se puede ver expuesta o comentada en muchos sitios… y que se refiere a ella como una especie de ser vivo.

Dadas nuestras tendencias profundamente materialistas –que tenemos como humanos primitivos que aún somos en nuestra evolución espiritual–, unas tendencias por las que confundimos la “razón” con sus “resultados”, resulta que todas estas afirmaciones sobre la Tierra nos podían parecer increíbles.

Pero, por ejemplo, si entramos en el contexto de los misteriosos conceptos del libro de Urantia (como el concepto de la activación continua de los arquetipos del Paraíso por parte de la Mente)… creo que debemos abrirnos a considerar y sentir lo que nos dice esta revelación de Lorber.

Para terminar, y como ya vimos en la primera presentación de Lorber en esta web, esta persona, Jakob Lorber, a partir de 1840 estuvo escuchando y escribiendo todos los días lo que le decía la Voz interior, de forma muy clara.

Recibió más de diez mil páginas durante unos 24 años, y se trata de una revelación llamada, en su conjunto, «La nueva revelación» (NR).

En estos audios haremos a veces aclaraciones que nos pueden servir… o incluso “comentarios de conexión” con otras revelaciones importantes, como por ejemplo Las cartas de Cristo o El libro de Urantia. (Este último nos da unas informaciones y una “base conceptual” muy rica… que nos sirve para sentir que realmente no hay contradicciones.)

Para ver el índice de estos audios en esta web, unplandivino.net ver esta página:
https://unplandivino.net/lorber

La revelación se divulga en español por ejemplo a través de esta página web, realizada por una persona que además ha ayudado un poco en alguna parte de la traducción –una traducción que, por otra parte, está hecha, al parecer en su mayor parte, por los editores, «Muñoz Moya»–:

https://jlorber-nuevarevelacion.blogspot.com/

Gracias

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Mente, cuerpo y la memoria cósmica: nuestra huida tecnológica de la experiencia   Leave a comment

(Botón de audio para escuchar la lectura y comentario de este texto:)
(Enlace a este audio en ivoox)

plantasEn este texto vamos a hablar un poco sobre el uso de los aparatos para huir de la consciencia; es decir, sobre el hecho de que de cierto modo es como si huyéramos tecnológicamente (pantallas) de la existencia en la Tierra.

Y ¿de qué huimos? En parte huimos de la infinita variedad de conexiones y experiencias que permite la consciencia en un cuerpo aquí.

¿Qué es un planeta? ¿Qué es la naturaleza?

Para empezar, un planeta como este es un inmenso océano o banco de experiencias (animales, plantas)… que son en principio misteriosas para nosotros, “los humanos” –o al menos lo son para nosotros cuando nos consideramos como consciencia adulta, como comprensión humana “adulta”–.

Es decir, todos esos seres, todas esas especies que comparten este mundo… tienen y son su propia perspectiva o experiencia sobre sus propios mundos.

Por otra parte, y más fundamental, es cierto que en los animales –y por tanto en nosotros– la base de la experiencia parece estar en el miedo (un simple miedo a ser comido por otros cuerpos).

Por otra parte, el ámbito de la experiencia está más allá de las palabras y potencialmente nos une con el resto de personas y de seres… sin distinción.

Por un lado estas experiencias surgen a cada instante de una especie de Mente invisible (además de unificada). Y luego, como “nosotros” en tanto que cuerpo tenemos células, átomos… entonces esos componentes estarán de alguna manera “conectados” a esa Memoria Cósmica común que sería esa Mente… o bien “son” literalmente esa memoria en ejercicio… al igual que las demás entidades inertes o vivientes que no conforman nuestros cuerpos también están “conectadas”.

Además, la experiencia es indisociable del deseo, de la imaginación… Es decir, cuando vemos por ejemplo un ser vivo estamos viendo en gran medida una historia aparentemente temporal: La historia de cómo, sobre ese fondo de miedo, la especie se ha ido imaginando y por lo tanto proyectando sus propias mejoras, adornos, lujos…

Para empezar podríamos decir que esas “mejoras” surgen de la fuerza invisible de proyección de aquella Mente invisible… cuando se ve “inspirada” hacia el cambio –y a realizar un cambio de forma virtuosa–, estando así de cierto modo al servicio de esa energía vital que ya está sobre el planeta deseando “sobrevivir” en formas corporales.

Esa “conexión”, por cierto, es tan práctica como que por ejemplo es, mismamente, la que sentimos con los animales desde siempre… y que nos habrá servido para la domesticación, para su manejo, etc.

Es decir, una vez que la mente está metida en este mundo de cuerpos separados… en un mundo basado en el miedo (donde como ya dijimos las diferentes especies animales se buscan para comerse entre ellas… pero donde a la vez existe, dentro de muchas especies, un gran desarrollo “altruista” del cuidado de las crías… cosa que podríamos llamar “amor”… para que la especie siga viva como especie)… una vez que estamos ahí metidos… decíamos… el deseo se pone a fabricar “lujos” y comodidades… como ya comentamos arriba… y diversidad… por ejemplo en los animales.

Es decir, si los animales tienen esas capacidades y gozan de esos lujos y adornos no es porque sí sin más… sino que la mente ha tenido que imaginar-desear de alguna manera las cosas que vemos físicamente plasmadas en este mundo transitorio… y lo hace y lo ha hecho conforme al deseo y a las “necesidades” de esa energía vital, aparentemente “encarnada”, que está “soñándose” como cuerpo, y como una gran diversidad de cuerpos… en un planeta como este.

Entonces, ya hemos presentado un conjunto de aspectos fundamentales… con aquellos tres grandes “ingredientes”: Experiencia, memoria, deseo.

En ese conjunto hay lógicamente mucho sobre lo que comentar… hay mucha riqueza de interconexiones… mucha “resonancia” en muchos niveles…

Por ejemplo, “nosotros”, los “humanos”, lógicamente resonamos muy fácilmente con los animales… por ejemplo con los que hemos domesticado para trabajar o para lo que sea… –una resonancia incluso digamos intercelular, etc.–. Aunque, por cierto, no hace falta domesticarlos para resonar con la experiencia de todas las demás células que habitan en todos los demás cuerpos… Pero quizá sí nos viene bien ahora… como concepto y realidad… el de la domesticación… como puerta de entrada a ciertas cosas interesantes y más profundas que el mero comportamiento superficial de los cuerpos como totalidades ya hechas.

Entonces, aparte de consistir en todo un enorme campo de posibilidades para nuestro “entretenimiento”… aparte de eso… todas estas resonancias estarían en gran medida sin sentir ni explorar, y a menudo podríamos considerarlas como algo mucho más interesante o excitante que lo que tenemos con nuestros aparatos y pantallas.

¿Por qué?

De cierto modo la conexión con esa Mente trasciende el tiempo, y nos conecta potencialmente con las experiencias de todos los tipos de seres vivos que hayan vivido aquí… o que incluso vayan a hacerlo.

Y además esas conexiones nos implican en todo nuestro ser (si lo podemos decir así), pues nos implican como “mente que fabrica universo de separación”… al igual que lo fabrican a cada instante (y lo experimentan a su modo)… todas las células o partículas… y en todo tipo de cuerpo.

Así pues, esas conexiones nos implican digamos que de una forma más “completa”… es decir, en tanto que “somos” mente que, al estar enredada en un cuerpo como el nuestro… se dedica por ejemplo al “pastoreo” de células –por así decirlo, ya que las células son pequeños animales o animales básicos–… y para así poder dar a cada instante con este vertiginoso y complejo juego que es el funcionamiento continuo del cuerpo –para cuyo buen funcionamiento no tenemos que hacer nada–. Leer el resto de esta entrada »

Las sorpresas de la creación (una invitación a las primeras 42 sesiones de Seth)   Leave a comment

marisoplaEste artículo de invitación recopila una serie de citas y algunos pocos comentarios sobre estas primeras sesiones de Seth, y sus temas, tan interesantes.

Celebramos así que ha quedado bastante legible esta primera versión de la traducción que hice para esta web, de las 42 primeras sesiones (ver el índice dedicado a Seth en esta web para encontrar los enlaces a los audios y el texto).

Los enlaces que voy poniendo, al ir citando o comentando, son enlaces a los audios.

Así pues, empezamos.

En la impactante sesión 9, de las primeras de Seth, podríamos decir que se descubre ya, de golpe, todo el “pastel” sobre este hecho tan increíble acerca del universo… el hecho de que, de cierto modo, todo sería una cuestión “mental”, es decir, de materialización o manifestación de sistemas de realidad donde de alguna manera podemos ver “dramatizados” los propósitos y las ideas… y podemos “actuar” en ese sentido.

Seth lo presenta indirectamente al tener que hablar de un fenómeno que experimentaron Jane (la canal) y Robert (su pareja), cuando, estando de vacaciones, vieron una versión de ellos mismos muy real; es decir, proyectaron sus pensamientos y sentimientos en un caso “crítico” muy fuerte, en formas que les representaban a ellos mismos… con cuerpos palpables incluso…, en la realidad normal, y no en ningún otro “plano invisible” extraño.

Esta sería, por cierto, quizá una de las formas de distinguir claramente entre lo que podríamos llamar consciencia animal y la “personalidad” humana (que disfruta, disfrutamos, de ciertas mayores libertades).

En nuestro caso, la personalidad (palabra que podemos reservar a la “consciencia humana”, como de cierta forma hace El libro de Urantia)… la personalidad… por su modo de pulsar en los circuitos espirituales… puede causar estos fenómenos “raros” de proyecciones tan bruscas de cuerpos, como los que aparecen en esta sesión 9 y otras, donde sale a relucir la “esencia” de “qué” es el universo (que sería para nosotros una especie de acción de pulsación constante de nuestra consciencia… una consciencia que de alguna manera es acunada en espíritus/propósitos*).

Habría que ver pues cómo es la percepción en el caso de algunos animales “superiores” cercanos a nosotros, como los mamíferos, cuando son crías, por ejemplo.

De esta sesión 9 podemos seleccionar las siguientes muestras:

« Raramente, aunque a veces sucede, un individuo puede enviar completamente un fragmento imagen de personalidad a otro nivel de existencia, incluso sin su propio conocimiento. Este fragmento imagen de personalidad puede incluso adquirir una experiencia valiosa en ese otro nivel. Entonces, regresará al individuo. Y este a veces ni siquiera es capaz de asimilar ese conocimiento, ni de reconocer a su propia imagen de personalidad que regresa. El fragmento que vio tu amigo era de este último tipo, una imagen de personalidad, pero estaba tan desconectado de tu amigo, y fue enviado a sus viajes de una forma tan distraída, que su información fue probablemente transferida directamente a la entidad que tu amigo representa.

» La tendencia es hacia el incremento de la concentración por parte del individuo consciente. Entonces, estos fragmentos de personalidad divididos, o imágenes, pueden ser mantenidos bajo vigilancia sin cargar de distracciones al ego actual. Ahora bien, el subconsciente no realiza esta tarea demasiado bien, ya que nunca estuvo diseñado para enfocarse con una atención clara.

» La consciencia se expandirá en vuestro planeta, así como se expande para aquellos que van más allá de vuestro plano. El alcance de la consciencia se verá tan ampliado en el futuro que todos los fragmentos de personalidad, las imágenes divididas de personalidad, e incluso los fragmentos individuales en las sucesivas encarnaciones, serán mantenidos sin tensiones en un claro enfoque. Hacia esto es hacia lo que se dirige la evolución en el plano terrenal, aunque por supuesto a su ritmo usual de paso de tortuga.

» Mientras tanto, si las encarnaciones en el planeta Tierra han finalizado, la entidad se dirige hacia esta meta de todas maneras. En cualquier caso, en la época en que esta meta sea alcanzada en el plano terrenal, aquellos que hayan pasado más allá de él habrán evolucionado de unas maneras que incluso yo tan solo puedo soñar».

En la sesión 10 vemos otro ejemplo sobre este tema de las proyecciones de imágenes-cuerpos, que esta vez conlleva una situación no tan crítica, cuando Robert era niño. Seth nos comenta que en nuestro periodo infantil esto se da con mayor facilidad. Leer el resto de esta entrada »

¿Para qué sirven los mundos? Una clase elemental de espiritualidad/religión, con El libro de Urantia :)   2 comments

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(Otro artículo anterior de esta web, con “claves” sobre El libro de Urantia, es: «Dimensión semilla». Y en el índice dedicado a Urantia en este blog se pueden encontrar por ejemplo los enlaces a los audios del libro.)

Desde la primera página del capítulo 1 de El libro de Urantia (ELU) tenemos la respuesta a todas las cosas :).

¡Qué desfachatez!

Muchos de nosotros que íbamos por la vida,
dale que te pego,
paseando nuestra sufridora ignorancia… quizá por las familias,
… en esa vida familiar, y casi siempre como infantes maltratados… ya que los niños son maltratados salvajemente al menos de forma emocional (el tipo de maltrato más importante)…
… y luego más o menos como zombis paseamos por las escuelas (si hay suerte),
… los colegios (si hay más suerte),
… las universidades (si hay más “suerte” todavía… como dirían sobre todo los padres más “clásicos”… 🙂 ),
… los trabajos o empleos (que con suerte son no demasiado “sufridos” 🙂 )…
… sin embargo…
… vamos todo el rato sin poder y sin querer hablar de para qué sirven los mundos
(es decir, de “para qué estamos aquí”…)…

Y entonces, va, y resulta que un librito, en su mismísima primera página, te lo cuenta todo y te lo soluciona todo.

¡Pero si ni siquiera tiene sentido hablar de “propósito del mundo”!

¿Un propósito de todo esto? ¿Cómo?

¡Qué osadía! ¡Hablar de propósito, y de forma tan global!

¡Qué salvajes, qué sinvergüenzas son estos “ángeles”, y demás “gente” que ayuda a hacer estas revelaciones… durante toda la historia “humana”!

Pero es que así es la “espiritualidad”, o la “religión” –entendiendo que “religión” en el universo significa en el fondo lo mismo que “espiritualidad” (solo que en nuestro planeta hemos fabricado demasiadas distorsiones).

Y bien, los mundos sirven para tres cosas, solo para tres –y ahora las vemos. (Y son tres cosas que solo pueden ir en el orden dado.)

Por ejemplo, los mundos NO son para que nosotros “seamos buenos”…
… no son para “entretenerse”…
… ni para que “cuidemos a los demás”…
… ni para “disfrutar”…
… tampoco para quedarnos en la ignorancia, por ejemplo adorando la ilusión de la ignorancia…

Tachán tachán…:

Los mundos son… para… (página 1 del documento 1 de ELU):
– conocer a Dios,
– recibir el afecto divino,
– y amarle a cambio.

Y solo así es como podremos realmente “disfrutar”,
… o llegar a saber realmente qué es lo que conlleva “ser buenos”… “cuidar” a los demás… etc.

Y decíamos que el orden es muy importante.

No podemos recibir PERSONALMENTE el afecto divino si no conocemos primero a Dios. Leer el resto de esta entrada »

Invitación a las primeras sesiones de Seth: preparándonos para las sesiones sobre la “materia”   3 comments

seta

Ya desde el principio mismo de las sesiones de Seth es muy interesante, sobre todo a partir de la sesión 9.

Hablamos pues de las primeras sesiones de Seth, que ahora empiezo a grabar para el canal de audios (y que están como siempre enlazadas en el índice de Seth, junto con el pdf que contendrá las sesiones 1 a 42).

En ellas se dan ejemplos que van apuntando poco a poco hacia la naturaleza de la realidad en general.

Esto nos sirve por ejemplo como una especie de preparación para el tema de la “materia” –que Seth tratará en seguida, en torno a la sesión 60.

Lo esencial se expone muy pronto. Por ejemplo, entre otras cosas, veremos que la forma no es un atributo de la materia.

Este tipo de observaciones e intuiciones son algo que seguro que a muchas personas ya nos acompaña desde hace tiempo… en mi caso por ejemplo desde que encontré Un curso de milagros, y aquella “definitiva” y amena presentación que hacía Gary Renard del curso.

Y otra “observación” fundamental es tan simple como esta:
Nadie ve lo mismo
Esto es por cierto una especie de “el otro lado”, “la otra cara”… de aquel otro célebre mantra:
Somos “espíritu”.

Nadie ve lo mismo, porque “lo mismo” (que podríamos llamar “poder creativo”)… está “dentro”; no está “fuera”.

Y ese “mismo” es pues…
la esencia…
de la creación.

Como veremos dentro de muchas sesiones –y como ya vimos en UCDM–
si estamos en una habitación y pongamos que hay 3 personas y 1 perro,
entonces, hay cuatro versiones de cada uno de esos seres
(es decir que de cierto modo hay 16 “seres vivos” –y por tanto 16 versiones del “universo”).

Es decir, cada uno crea su versión, constantemente, en y con las pulsaciones mentales constantes que llamamos “universo”… (versiones “externas” que es como si fueran… diciéndolo rápidamente… constantes reflejos –versiones– del “universo interior”).

Cada cual crea por tanto, como decimos, una versión de cada ser.
Por ejemplo, no hay un solo perro en esa habitación.
De cierto modo es más “verdadero” decir…
(aunque en el fondo no haya grados)…
es más “fiel” a la verdad decir… que, materialmente hablando (expandiendo nuestro “concepto de materia”) hay cuatro perros:
– el perro que “crea” el mismo perro, a cada milisegundo, con el inmenso poder de “su” ser interno…,
– y los “tres perros” que crean las “tres personas” que de alguna manera sienten a ese perro como algo aparentemente separado de ellas, a cada instante.

Y dijimos que nuestro mantra (nadie ve lo mismo), es la otra cara de aquel otro “mantra”: Somos espíritu. Leer el resto de esta entrada »

Las plantas “pre-conocen” (es decir, tienen “alma”). Una pequeña invitación a dos conceptos de Seth en «Realidad desconocida»   Leave a comment

Este texto en formato de audio, grabado:
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Así que las plantas tienen “pre-cognición”, “pre-sentimiento”, como ya vimos en el caso de las células –que Seth tanto utiliza como ejemplo.

En estos capítulos del segundo volumen de Realidad «desconocida» (como en este capítulo 23, que aquí invitamos a escuchar o leer) surge de nuevo el concepto de ese “esoterismo” esencial que en realidad nos da vida… que es en sí la vida… esa gran desconocida.

Sin ese aspecto tan “esotérico” (esos aspectos que Seth empieza a comentar con un poco más de detalle: la precognición en las células, las probabilidades…, etc.) no habría esta vida que ahora conocemos y “habitamos” (esta vida que, pese a los avances teóricos en física, estamos aún lejos de poder comprender más profundamente).

Entonces, ni siquiera las plantas están predestinadas, como de alguna manera viene a decir Seth en este capítulo. Y esto está ligado a que toda consciencia nace con ciertos “desencadenantes” internos. Veamos lo que dice sobre ello en este capítulo 23:

«La consciencia no elige simplemente nacer en un cierto espacio y tiempo, sino que también dota a su organismo físico por anticipado de ciertos desencadenantes internos de modo tal que responderá a esas condiciones de unas maneras sumamente individuales».

Ahora veremos el ejemplo que pone Seth, pero estos elementos desencadenantes, contenidos en la consciencia antes de que ella vuelva a nacer a nuestro querido mundo físico (a este nuestro “mundo físico de olvido”…)… diríamos que nos sirven o que los usamos para “modelar”, de cierta forma “inteligente”… y con cierto pre-conocimiento… la relación que “habrá” entre nosotros –como organismo– y el entorno físico.

Esto también (y antes) lo tienen las plantas, y por eso es que no están “predestinadas” (es decir, dicho rápidamente, que ya tienen conocimiento “antes de nacer”… que tienen “alma”).

He aquí entonces el sencillo ejemplo que usa Seth:

«Una semilla “sabe” que surgirá a la vida en medio de una maceta en el salón de alguien. Pongamos que sea una planta de tomate, y que el dueño de la casa en cuestión decide cultivar una planta desde cero. Toda la vida celular es precognitiva, hablando en vuestros términos. La semilla sabe pues que el sol viene, pongamos, del oeste, en esta habitación en particular. Y comienza a reaccionar de esa manera antes de que surja el brote.

» El brote no se limita simplemente a reaccionar a la dirección de la cual proviene el brillo del sol, sino que siente esto mucho antes, y la semilla se sensibiliza a sí misma “anticipadamente” a esas condiciones. Podría crecer hacia el este igual de bien. El desencadenante no es la dirección del sol, sino el conocimiento innato que la planta tiene de esa dirección. La planta no está predestinada a crecer hacia el oeste, por ejemplo».

Así, vemos en este ejemplo que está teniendo en cuenta el “pre-sentimiento” celular (y de la semilla por tanto), que hace que la respuesta sea en realidad sumamente individual, pues depende de un “pre-conocimiento” que la planta tiene acerca de todas las probabilidades implicadas en su vida (ya que su vivencia del tiempo es diferente, y es práctica, da la posibilidad de su vida real, y en la práctica).

Por eso empezaba diciendo Seth…: “Una semilla “sabe” que surgirá a la vida en medio de una maceta en el salón de alguien”.

Aunque obviamente la planta no se hace una idea “mundana” como la que podamos tener nosotros acerca de lo que significa “el salón de una persona”… o “una casa”… la planta sí “sabe” por anticipado dónde se está metiendo –es decir, lo sabe en lo que respecta a las condiciones que a ella le interesan a la hora de “realizarse” como planta.

Vemos pues que aquí se habla de desencadenantes internos y, por tanto, se dice que de alguna manera toda consciencia “sale” al mundo físico con algo que de cierto modo “proyecta”.

Y entonces, ¿qué tendrán que ver estos desencadenantes con el tema de los anteproyectos, ese tema que Seth empezó a tratar un poco en el primer volumen de Realidad «desconocida»?

Veamos qué se nos decía en el capítulo 11 de ese primer volumen:

«Cada especie porta, en su psique individual y de masa, los anteproyectos de esas actualidades o realidades probables. Esos anteproyectos son biológicamente válidos, es decir, que permiten que exista el conocimiento precognitivo de las células, sobre el cual se basa el comportamiento en el presente. Esto se aplica no solo individualmente, de modo que la célula sabe cuál es, por ejemplo, su futuro patrón… sino que, de la misma manera, toda una especie puede tener inconscientemente el conocimiento de su propia realización “ideal” en su entorno mundial global».

Entonces, de cierto modo parece que estos anteproyectos…:
– por un lado son como “cartas blancas”,
– pero lo son de un tipo (“especie”) determinado,
– y ellos “permiten” que de alguna manera se dé un llenado, un llenado o rellenado de tales anteproyectos (o arquetipos, podríamos decir)…
– que es un rellenado de “precogniciones”, podríamos decir… o de “cálculos probabilísticos experienciales”, “hechos” por las plantas individuales y que también incluyen la suma de esos cálculos como especie.

Es decir, tenemos por un lado a los anteproyectos o “arquetipos”.

Estos están en esa invisible “psique”, es decir, en esos “yoes interiores”, tan amplios e interconectados… que todos los seres vivos de alguna manera tenemos y somos (dando, a partir de ellos, “especies de consciencia”, internas, “invisibles”).

Y bien, en esa cita se nos dice que estos anteproyectos permiten de alguna manera que se dé ese cierto conocimiento precognitivo que las células deben emplear en todo momento para darnos la “simple” estabilidad que llamamos “vida”… esta especie de estabilidad que vivimos y que luego nosotros (como ego digamos “más externo”) podemos usar para decir…: “yo soy”, o “yo me aburro”… etc.

Y, a su vez, dice, esta especie de “presentimiento” es la base para el “comportamiento” que vemos en el presente –en el presente, suponemos, de cualquier ente vivo.

 

Gran Hermano, o la increíble espiritualidad de la televisión   Leave a comment

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Otoño 2016

En este programa, Gran Hermano, como quizá sabéis, se trata de la convivencia.

En él, unos concursantes se prestan a convivir con desconocidos, sin salir de una casa durante un periodo de tiempo que será determinado en parte por cómo convivan.

Interrumpen así todos sus patrones o pautas habituales: ya no pueden ver a sus amigos ni a sus familias… ni tienen internet, ni televisión, ni por tanto redes sociales… ni sus tipos más queridos de comida, etc.

Ya por solo esa interrupción, el experimento se trata, como vemos, de un “retiro espiritual” en toda regla 🙂 , a la vieja usanza… en una especie de “monasterio” que seguro que debe hacer resonar en el “alma” de muchos de ellos muchas cosas “vividas” –cosas que de alguna manera están presentes en ese nivel “sin tiempo” que es el del alma… ese nivel que engarza diversas vidas, y no sabemos cómo –más allá del tiempo lineal.

Y así, por cierto, es lógico que los concursantes se pongan realmente de los nervios, atacados… y afloren muchos “dolores” aparentemente “irracionales” (y ya sabemos lo que son esos dolores, pero este es otro tema –es el tema de esta página web en general).

Pero no vamos a tratar sobre eso.

Aunque hay muchas cosas que se pueden comentar, quería notar solo una, muy obvia, y que me parece realmente impresionante, alucinante –o aluciflipante, como decía Bea, la simpática ganadora de la edición española de este año.

Es esta: el programa permite construir y reconstruir de muchas formas un segmento de la “vida real” del concursante que sale de la casa.

El concursante, al salir, va a tener que afrontar vídeos donde su vida se monta de forma diferente. Así, vuelve de cierto modo a “revivir” las cosas, vuelve a ver la película de su vida recién pasada, pero montada bajo otra lógica.

Su vida no se expone de forma lineal, temporal, sino que los aspectos de la vida se montan, se editan, siguiendo pautas o líneas “emocionales”… y esto es, diríamos en general, más parecido a lo que sucede por ejemplo “en los sueños”, o en cierta etapa después de “la muerte”, donde nuestro Yo más amplio campa más a sus anchas a la hora de tener su concepto sobre lo que es “vivir”… y donde parece que él, nuestro Yo más amplio, se vive a Sí Mismo como un gran y potencial editor, montador, director… e incluso productor… de películas.

Así que, tras la muerte, tras la muerte de todo ese mundo que ha sido la convivencia en la casa, el concursante se ve confrontado con una lógica diferente a la hora de presentar los acontecimientos de la vida: por ejemplo puede que vea de sopetón todos esos vídeos de su “vida real”, donde él –él solo o también con algunos otros personajes de la casa– experimentaba más o menos cierta emoción concreta de “amor”, o de “ira”, etc.

Así que el “hilo conductor” de la vida que acaba de vivir, de esa vida real durante varias semanas… ya no será el hilo del tiempo, sino otras cosas.

Y a la vez sucede otra cosa muy graciosa y “educativa”: el concursante también se ve confrontado a escuchar lo que podríamos llamar “voces de la conciencia”, es decir, personas del programa que, al salir, en el plató, quizá le digan…: “eh, pero mira lo que sentía fulanito o menganito cuando tú hacías o decías eso y lo otro de más allá”.

Y esto último nos lleva obviamente a ese otro gran aspecto de una de las etapas tras la muerte: En ese estado “no-físico”, tras la muerte, al parecer todos llegamos a sentir (en nuestras propias no-carnes) lo que sentían los demás seres en nuestras vidas… –las personas, etc.–, ya que lo real es unidad… y nuestro “Yo más amplio”, aunque no lo podamos entender, vive “en unidad”, sin dejar de ser “él mismo” (ahí “dentro” no estamos tan “desdoblados”, como sí nos ocurre aquí, en el mundo de lo relativo, donde podemos degustar de forma tan separada “las cosas”, “los significados”, “los valores”…).

Así que el programa representa un calco de una parte de lo que sucede “tras la muerte”.

El concursante “revivirá” por tanto su vida, aunque solo sea con esos vídeos… y otro aspecto muy relevante aquí es que además la revive de forma muy expuesta, pues visualiza su vida ante el público, ante cientos de miles de personas que están viendo su entrevista, pues nada más salir el concursante es entrevistado, como en una especie de “juicio”.

Y esto es importante porque de alguna manera calca, refleja, lo que “pasaría” tras la muerte, donde nos sentiremos de alguna manera abiertos, expuestos… ya que de entrada somos una sola unidad con todo el resto de la especie, la humanidad.

El concursante visualiza pues, de otra manera, algunos aspectos de la “vida real” que ha vivido en ese mundo de la casa que, por cierto, ya ha muerto. Por tanto, la persona, al salir, es como si muriera en parte, ya que realmente “muere” todo ese “mundo” de relaciones, de convivencia, que había sido creado en la casa durante por ejemplo los dos o tres meses que pueda haber pasado allí.

Así que esta persona ha entrado en una casa donde todo queda grabado, registrado en vídeo… y por tanto su “vida real” ha quedado grabada –vida “real”, más o menos real, pues obviamente es bastante más artificial que la normal, en esa especie de “retiro espiritual” que decíamos.

Y esta grabación refleja también en parte lo que pasará en nuestros “universos interiores”, donde de cierta manera todo debe ser una sola “experiencia” y una sola memoria perpetua… una memoria que de alguna manera va haciendo la digestión de sí misma, “redigiriéndose” a sí misma… y donde de alguna manera “todo se registra” y todo crece “en valor” y en unidad.

Así que, en cierta etapa tras la muerte, habría un momento donde es inevitable que revisemos la vida que hemos tenido “aquí”, en la bendita ilusión del “tiempo”.

Y entonces, en el calco que hace este programa de televisión, la “vida real” del concursante es luego montada de diversas maneras, tal y como ocurriría en esa etapa, cuando dejamos el cuerpo, en la etapa en que vivimos, “sin cuerpo” y de otra manera, esas asociaciones entre:
– lo que pensamos y creemos,
– lo que hacemos,
– y los resultados que obtenemos debido a esas creencias, pensamientos y actos…

… todo eso se vive y se “ve” más directamente, más “en unidad”… sin poder echar mano del engañoso tiempo… de ese tiempo lineal con el que nos autoengañamos aquí… al creer haber olvidado que somos nosotros quienes fabricamos todo, a partir de lo que pensamos o creemos.

Entonces sentiremos (aunque sea sin cuerpo) lo que los demás han sentido por nuestras acciones, pensamientos, etc. –ya que los demás son literalmente nosotros mismos, en unidad.

Y esa revisión debe ser muy “expuesta”, es decir, nos debemos sentir muy expuestos, “en unidad”.

Y una sensación similar de “estar expuestos” es la que sentirán los concursantes al ser entrevistados cuando vuelven de su “vida pasada” en la convivencia… cuando dejan atrás todo un mundo de relaciones.

Y ese “verse expuestos” sería un reflejo de esa misma exposición que ya somos y que todos sentiremos, “sin cuerpo”, tras la muerte… en ese “ser en unidad” que “sucede” más fácilmente tras la muerte.

Entonces, es lógico que los concursantes se vean tan afectados, que expresen que la experiencia es impresionante… pues este programa da pie a apuntar de alguna manera hacia ese asunto o ese “concepto” tan fundamental de nuestras vidas:

– el que nosotros seamos de cierta manera quienes hemos fabricado nuestras vidas (el que no haya víctimas en el fondo),

– y el que a esa fabricación subyacen “propósitos del alma” –es decir, que de alguna manera la vida es consciencia, y a su vez esta consciencia es “propósito profundo”.

Y esos propósitos tendrían que ver en parte con lo que de alguna manera, en ese “nivel del alma”, CREEMOS que tenemos que “aprender” o que sentir (pero que en el fondo iremos puliendo más allá de la mera CREENCIA hacia lo que queremos ELEGIR representar en lo físico).

Quizá en ese nivel, aunque parezca ser más “profundo”, seguimos alimentando más o menos “culpa artificial”, ya que supongo (aquí podríais darme ideas o recordatorios sobre esto), supongo que… al ver “lo que hemos hecho” en esas “vidas pasadas” que repasamos en ese estado “sin cuerpo”… al ver lo que hemos hecho o “nos han hecho”… (lo que simplemente “ha sucedido”)… al ver todo eso en esa especie de visualización más “en unidad”, más “conocedora”… tan expuesta… quizá interpretemos aún todo demasiado “corporalmente”, y por tanto “culposamente”.

Así que todos los seres son, en realidad, en el interior, unidad con nosotros… en la Mente que somos… y de alguna manera todo se regula con esa especie de “propósitos” que asumiríamos con la idea de completarnos de alguna manera… pero finalmente de completarnos en tanto “seres que quieren expresar su esencia”.

Y ese asumir propósitos, al realizarse en ese “nivel” que luego nos parece que tenemos que olvidar sí o sí, necesariamente… e ilusoriamente (en lo físico)… ese asumir propósitos… ¿qué conlleva?

En parte es necesario el olvido para que el espectáculo pueda continuar… para que la vida pueda ser asumida con espontaneidad, para que pueda sorprendernos… para que pueda darse un “aprendizaje” a partir de ahí –un aprendizaje que al final, como sabemos, consiste en recordar que “no había nada que aprender”… y sí todo que “ser”, que “expresar”… gracias a estos “vehículos del alma” que son los diversos tipos de cuerpos-universo.

Y aquí nuevamente el programa –y muchas experiencias en la vida– nos pueden dar mucho que decir… si empezamos a hablar de los reflejos de esa “necesidad de olvido”, en relación a las expectativas que puedan tener los concursantes al entrar en el concurso, es decir, en una vida que ya saben de antemano que “va a morir”.