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El miedo al deseo mueve y alimenta la ilusión   2 comments

espiga de carrizo

Espiga de carrizo. Licencia CC.by-sa.2.0

De esto va nuestra lección de abril, la 4ª, en La vía del corazón: deseo.

El “ego” es lo que protege el miedo en nuestra mente… a veces gritando…:

“¡no mires ahí!”…

Como si realmente pudiéramos ser dañados…

Así que el ego es en sí mismo todo ese tipo de mensajes que hemos aceptado… Es esa voz que surgió una vez en el jardín de la consciencia (como decía la lección 2…), y para que con ella nos identificáramos con nuestras creaciones… y por tanto hiciéramos que nuestro infinito valor dependiera de “las cosas perecederas”.

Así que esas voces, esas interpretaciones… nos impiden ser naturales, y nos llevan por la normalidad inercial y más o menos perversa, del tipo que sea… la normalidad de un mundo de locos humanos que creen que algo, aparte del amor, puede ser real.

Y así, normalizados, todos más o menos vamos siguiendo los patrones, por los ríos de la vida… más o menos automáticamente.

Y, como sabemos, en el fondo casi da igual lo que hagamos… pues si hablamos de “patrones” solo nos referimos al modo en que hacemos lo que hacemos.

¿Lo hacemos “por necesidad”, es decir, para reforzar la profunda creencia de que realmente hay algo “necesario”, u “obligatorio”?

¿Ni siquiera queremos darnos cuenta de nuestros motivos?

Si ni queremos darnos cuenta de nuestras motivaciones, entonces seguramente estaremos reforzando la profunda creencia que dice cosas de este estilo:

  • “algo me puede venir de fuera”,
  • “algo me puede venir, obligar, desde fuera de mí, hacia dentro”…
  • así que “hago esto porque tengo que hacerlo”… etc.

¿Queremos abrirnos entonces a preguntarnos el “para qué” con todo, como decía Un curso de milagros?

¿Estamos siquiera dispuestos a preguntarnos honestamente qué es lo que queremos, y sentirlo sin miedo?

Como sabemos, la verdadera espiritualidad no va más que de esto, de recuperar cierta inocencia.

Se trata pues de una especie de camino de vuelta atrás, purificando el deseo de todo resentimiento… purificándolo de esa especie de venganza que parece que normalmente tiñe o motiva nuestras acciones… y que está ahí como escondida, dentro… compañera de la amargura… como motivo-base para fundamentar lo que hacemos o pensamos.

Y no olvidemos que esa venganza, resentimiento o amargura… a veces se esconde detrás de una cara bonita y sonriente. El curso de milagros la llamaba… “la cara de inocencia”.

Y entonces, paradójicamente, y como también sabemos… en este movimiento “hacia atrás”, todo se recrea… y nos hacemos nuevos… como dicen tan a menudo muchos cristianos.

Nuevos… para siempre nuevos, paradójicamente para siempre nuevos… y el universo que literalmente somos (y cada uno como una versión completa, pues recordemos que cuando “morimos” es ilusorio pensar que “queda” algo, que “dejamos algo atrás”)… el universo… decíamos… el universo se permite mostrarnos y manifestar lo que de cierto modo es nuevo (nuestro ser, que es un Todo en el Todo Eterno del Amor… y que siempre es nuevo… que se refleja de nuevo como tal).

Así que entonces, como sabéis, el “ego espiritual” parece que en gran medida se alimenta de proteger el miedo al deseo.

Claro, como todo “ego”, el “ego espiritual” protege algún tipo de miedo, y en este caso parece que particularmente lo hace o lo hacemos con el miedo a algunos deseos.

Siempre ese era el movimiento o el tono del ego en general: hacer que algo sea muy especial, en el sentido egoico de “especial”…

Hacer por ejemplo del sexo algo muy especial… enfrentándose así a “los otros egos”, los que, por la vía de las “perversiones” machaconas… hacen del sexo también  algo “muy especial”, pero digamos que de forma opuesta a los egos espirituales que simplemente protegen el miedo al deseo.

Y todo es, como siempre, para diferenciarnos unos de otros al modo “separación”… y así poder crear más y más experiencia de separación… pues, como sabemos, somos creadores a partir de lo que pensamos, hacemos y decimos…, y mientras tanto y siempre… todos seguimos y seguiremos para siempre siendo la misma Mente, la misma Consciencia (“Cristo”, en nuestra tradición). Leer el resto de esta entrada »

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Nuestro “ser original” y el nuevo tiempo sobre la Tierra, a partir de Un curso de amor (citas, etc.)   Leave a comment

imagen florRelacionarse desde nuestro “ser original” es igual a:
“ya estamos realizados” =

= “se acabó el tiempo de los intermediarios”
(el último intermediario fue lo llamado “Espíritu Santo”) =
= llega el tiempo de “vivir en unidad y relación”, compartiendo en cada relación quienes realmente somos… para poder ser quienes realmente somos.
[
para los textos del curso de amor, mirar el índice de entradas]

Lo que sigue nos puede servir para saborear hacia dónde vamos con el curso de amor (hacia apuntarnos al “nuevo tiempo” en esta Tierra… donde ocurre que, como nunca antes… 🙂 … ya no hace falta “la muerte” para experimentar nuestro yo verdadero…).

Precisamente, las palabras atribuidas a Jesús nos confirman todo el rato que, si los Maestros venían para algo (“Maestros” a los que nuestra común y bien compartida “idiotez humana” convierte a veces en “gurús”, en el sentido malo de la palabra “gurú”)… si los maestros venían “para algo” aquí…, es para ir acabando con el tiempo de los intermediarios.

En un caso, en el caso del mismo Jesús –o bien, digámoslo así: “la voz de nuestra Unidad de Amor”, que habla por Jesús–, en este caso, los dictados que da esta voz en el curso de amor, admiten que Jesús vino a traer el llamado “Espíritu Santo”, que sería “el último de los intermediarios”.

Y al final es como si alguien como Jesús, con su resurrección, ya hubiera colonizado digamos DIRECTAMENTE nuestros corazones (siendo eso mismo lo que significa tal resurrección).

De hecho, ya sabemos que eso mismo es lo que dice por ejemplo en el curso de amor, casi literalmente:

«T1:8.5 Como yo ya no sufro la separación, tú ya no necesitas sufrir la separación. A pesar de que la resurrección no devolvió la vida a la forma que una vez ocupé, me devolvió a ti en la forma del Cristo resucitado que existe en todos vosotros, trayendo así la resurrección incluso a vuestras formas. Me convertí en el Verbo hecho carne con mi resurrección en vez de con mi nacimiento.»

Solo ocurre que nosotros no queremos aceptar esa certeza, esa certeza de la falta de necesidad de “sufrir la separación”, en las formas separadas.

Como sabemos, el sufrimiento, que en el fondo es solo un problema espiritual y solo depende de la separación inventada en nuestra Mente… solo se debe, ese sufrimiento, por tanto, a nuestra adicción a la separación…, al yo separado…, y a todo lo que conlleva este en cuanto a “crear experiencia”.

Esto de “crear experiencia” es algo que “está muy bien” 🙂 …., pero lo que no hace falta es que lo hagamos identificándonos con las ilusiones.

Así que, aunque no lo reconozcamos, parece que el sufrimiento en esta Tierra ya forma parte del “pasado” (como idea)… pues de cierto modo ya estaría terminando esa “experiencia global” de vivir “con sufrimiento” entre estas ilusorias formas separadas que proyectamos. Leer el resto de esta entrada »

La actitud… el dolor…: vivir en unidad frente a hacerse inconsciente aposta (Walsch y Un curso de amor)   Leave a comment

imagen floresÍndice:
– Actitud dentro de la ilusión
– Ser tú mismo
– El dolor y la confianza en las relaciones
– Y la vida se dio
– Vivir en unidad frente a hacernos inconscientes aposta

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Dejarse llevar por la imaginación, dentro de la ilusión, teniendo la actitud de que esta es una ilusión

Si estamos metidos en una ilusión, pero no la usamos como tal… entonces, no recordamos nuestro verdadero Ser.

No sentimos nuestro verdadero Ser plenamente, aunque estemos en lo físico.

Tenemos que hacer COMO SI lo fuera… como si esto fuera una ilusión… empleando a veces la imaginación —solo si queremos salir de la duda acerca de nuestra condición de creadores libres… y si queremos salir de esa creencia que es “el sufrimiento”, el sufrimiento como interpretación mental del dolor.

Nuestro verdadero Ser ya sabe que no necesita nada… que es pleno, completo (sabe que “la necesidad” es una ilusión… que la vida es eterna…)… pero de cierto modo es como si nuestro Ser hubiera venido a experimentarlo en lo físico… valiéndose de las antiguas herramientas que son nuestra ilusión: necesidad, fracaso, separación, insuficiencia, deber, juicio, condena, condicionalidad, superioridad, ignorancia.

Si no nos comportamos en la ilusión como si fuera realmente una ilusión… si no lo recordamos con nuestra actitud a la hora de manejarnos en la ilusión… entonces esta no se puede disipar ante nuestros ojos.

Y el único problema que tenemos es “espiritual” en este sentido… en el sentido de habernos separado de la Vida, de la fuente de la vida que nos da el sentido de la creación.

Nos hemos separado al hacernos víctimas de nuestras ilusiones, al habernos identificado con ellas en vez de simplemente “usarlas”.

Nuestra actitud a menudo sigue siendo la de que, a pesar de “saber” que estamos entre ilusiones…, no actuamos con la actitud que asume eso…, y que de cierto modo disfruta observando.

(Esto es parafraseando lo de Walsch, en este libro y otros:)

Así que estas tres cosas son la “santa trinidad” que nos permite enlazar todos los ingredientes de nuestro mundo (espiritualidad, sociedad…):

– conciencia, honestidad y responsabilidad.

De esto tratábamos en este escrito del blog.

1. conciencia:
conciencia de cómo nos sentimos, y conciencia por tanto de las consecuencias de nuestros actos… pues con nuestros actos (o con lo que dejamos de hacer) nos autodescubrimos…, es decir, descubrimos nuestros pensamientos sobre el mundo y por tanto sobre nosotros mismos… pues no hay separación real entre el “mundo” y “yo”.
Nuestros actos dependen de pensamientos, como sabemos.
Así que ejercitando la conciencia sobre cómo sentimos las consecuencias de los actos… podemos abrazar y trascender nuestra experiencia… en tanto que nuestra experiencia es esa relación interna que desplegamos en un “mundo” que en realidad nunca estuvo “fuera” de nosotros.
Descubrimos ahí los propósitos que abrazamos más o menos inconscientemente, los “para-qué”…, mientras descubrimos lo que verdaderamente hemos decidido ser, lo que proclamamos al universo con nuestro ser más profundo (el tipo de distorsión que hemos venido a vivir),

2. honestidad:
honestidad para reconocer esas consecuencias.
Honestidad con uno mismo (espiritualidad), o bien mirándolas junto a los demás cuando toca (“política”), con más o menos sentido de la “comunión”, es decir, de la común-unión o Unidad de Amor que somos.

3. responsabilidad:
responsabilidad para emprender medidas que nos hagan más coherentes teniendo en cuenta lo anterior…

Ser tú mismo

«Lo que te invita a hacer la iluminación es a CONOCER algo que no has experimentado y, así, experimentarlo. Leer el resto de esta entrada »

¿Qué debió pasar en el planeta con “la magia y los milagros”? Más pistas para entender y “perdonar” el caos que vemos ahora en el mundo, y nuestras reacciones en torno a la religión, el esoterismo, el demonio, etc.: contextualizando los cursos de Jeshua   Leave a comment

imagen corazón en círculoÍndice:

– Perdonar “la mente”, lo intelectual, el comprender
– Bandos planetarios con respecto a la magia
– Las revelaciones
– Disolviendo la memoria del caos en torno a lo esotérico

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Empezaba a comentar aquí sobre el poder “perdonador” que tiene esa gran revelación del siglo XX que es El libro de Urantia.

Antes de seguir hablando sobre el tema de este texto, que realmente es apasionante para mí…, tenemos que establecer de nuevo las bases de siempre:

El Amor todo lo abarca, lo trasciende todo, lo abraza todo… el amor confía en todo.

Y en el fondo somos ese amor, que siempre quiere expresarse aquí desde esa posición invulnerable.

Gracias a estar dispuestos a vernos como hijos de ese amor… como sus criaturas -creadas personalmente por un Ser de Amor que de cierto modo está más allá de toda materia y luz física-, gracias a eso, podremos ver como hermanos a todos los demás.

Ese movimiento en el interior (el de aceptar filiación con respecto a otra simple fuente, única…, con la que podemos asociarnos personalmente y que nos conoce…, y que “no está” en el mundo)… nos permite expandir esa mirada hacia el exterior… y ver cada vez más a todos como hermanos, por doquier.

Esa es la esencia de las mejores revelaciones religiosas o espirituales de siempre, cuyo colofón fue la de Jesús. De esta sabemos que su protagonista no quiso dejar nada por escrito, nada acerca de su persona, ya que por aquel entonces ya sabía que se tendería a hacer una religión personal, una religión de su persona, en vez de hacerla ante todo sobre el mensaje… sobre el anuncio, el aviso, la noticia:

amar o buscar ante todo a Dios dentro… al verdadero creador (que no es este mundo de cuerpos)… para así poder ver a todos como hermanos… como hermanos nacidos de ese mismo Padre Universal. Leer el resto de esta entrada »

6. Las cartas de Jeshua. Capítulo 6. Jayem (y Jeshua)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Para más información, ver índice de entradas, puntos 6 y 2G
— Este es el texto donde Jayem expone los comienzos de su aventura “con Jeshua”, y por tanto se nos familiariza bella y amenamente con su historia y con sus problemas como canal y como persona. También contiene palabras “de Jeshua” en comunión con Jayem.
— Este libro (Las cartas de Jeshua) puede servirnos como introductorio a La vía de la maestría, cuyo primer libro, La vía del corazón, ya he traducido para el blog. Este último texto, La vía del corazón, es un camino diseñado por Jeshua en comunión con Jayem para el “despertar espiritual”, en tres libros, con más o menos 12 lecciones cada uno, y que han de seguirse mes a mes de la manera indicada en las sugerencias para el estudio del propio Jeshua.]

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Las cartas de Jeshua

(un singular encuentro con Jeshua (Jesús))
Jayem

Capítulo 6

Al resistirte a servir a tu hermano,
entonces, también
te resistes a tu propia salvación.


24 de abril, 1988

Han pasado casi dos meses desde mi sesión con Jeremías, dos de los meses quizá más ajetreados de mi vida. Se presentó una oportunidad de negocio, y rápidamente me tiré en ella de cabeza. Leer el resto de esta entrada »

5. Las cartas de Jeshua. Capítulo 5. Jayem (y Jeshua)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Para más información, ver índice de entradas, puntos 6 y 2G
— Este es el texto donde Jayem expone los comienzos de su aventura con Jeshua, y por tanto se nos familiariza bella y amenamente con su historia y con sus problemas como canal y como persona. También contiene palabras de Jeshua en comunión con Jayem.
— Este libro (Las cartas de Jeshua) puede servirnos como introductorio a La vía de la maestría, cuyo primer libro, La vía del corazón, ya he traducido para el blog. Este último texto, La vía del corazón, es un camino diseñado por Jeshua en comunión con Jayem para el “despertar espiritual”, en tres libros, con más o menos 12 lecciones cada uno, y que han de seguirse mes a mes de la manera indicada en las sugerencias para el estudio del propio Jeshua.
— Para ver algunas notas sobre las palabras empleadas en inglés y en castellano, en la traducción, ver esta entrada.]

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Las cartas de Jeshua

(un singular encuentro con Jeshua (Jesús))
Jayem

Capítulo 5

El Hijo que despierta
es como alguien que busca la Luz,
y entonces se lamenta por la disolución de las sombras,
cuando el alba abre gentilmente
su camino en la noche.

5 de enero, 1988

Ahora, comenzamos. Leer el resto de esta entrada »

4. Las cartas de Jeshua. Capítulo 4. Jayem (y Jeshua)   Leave a comment

imagen corazón en círculo[— Para más información, ver índice de entradas, puntos 6 y 2G
— Este es el texto donde Jayem expone los comienzos de su aventura con Jeshua, y por tanto se nos familiariza bella y amenamente con su historia y con sus problemas como canal y como persona. También contiene palabras de Jeshua en comunión con Jayem.
— Este libro (Las cartas de Jeshua) puede servirnos como introductorio a La vía de la maestría, cuyo primer libro, La vía del corazón, ya he traducido para el blog. Este último texto, La vía del corazón, es un camino diseñado por Jeshua en comunión con Jayem para el “despertar espiritual”, en tres libros, con más o menos 12 lecciones cada uno, y que han de seguirse mes a mes de la manera indicada en las sugerencias para el estudio del propio Jeshua.]

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Las cartas de Jeshua

(un singular encuentro con Jeshua (Jesús))
Jayem

Capítulo 4

No hay nada,
absolutamente nada,
que puedas crear
y que no sea una expresión
de tu anhelo por despertar.

9 de diciembre, 1987

Así que aquí estoy, en mi apartamento. Es sencillamente perfecto. ¡Hasta desde la cocina puedo mirar por encima de los tejados y llegar a ver Commencement Bay, sin tener que parar de lavar la vajilla! Durante la pasada semana he disfrutado viniendo a casa por la noche para contemplar el puerto, sentado en mi única silla pegada a la ventana del comedor. Este fin de semana buscaré un sofá bien viejo y raído, de los antiguos de brazos grandes y sobrecargados, y con grandes respaldos barrigudos y patas de madera talladas a mano. Aunque ahora que estoy acostumbrado a esta simplicidad, el espacio va a parecerme demasiado atiborrado.

Acunándome suavemente adelante y hacia atrás, sorbiendo de la tranquila calma, apenas noto el atardecer a medida que la luz se escabulle en la noche, disolviendo las fronteras entre el agua y el remolcador, entre tierra y cielo.

Sí, siento que comienza la vibración. Ya no me asusta, pues sé que solo seguirá hasta que la identifique, como si alguien golpeara en la puerta primero suavemente, para luego hacerlo más y más fuerte hasta que la llamada es respondida. Prefiero la suavidad, así que con indiferencia tomo papel y bolígrafo de la encimera que hay cerca, y regreso a mi mecedora.

Ahora, comenzamos. Leer el resto de esta entrada »