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Las madres como “fábrica” de machistas y de potenciales maltratadores y asesinos (más sobre las dolorosas consecuencias tragicómicas de no haber implantado el “carnet amoroso de padre-madre” :) )   4 comments

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parque

Dicen que muchas mujeres siguen educando a los hijos de forma machista.

¿Qué quiere decir “machismo”?

En realidad quizá sea más preciso decir que las mujeres (y los hombres) educan a los hijos de forma demencial, loca.

Literalmente mucha gente hoy cría a los niños potenciando la posibilidad de una literal locura de las personas, una literal enfermedad.

¿Por qué?

Se cría a los niños año tras año lanzándoles mensajes contradictorios. Y creo que el machismo, o los potenciales asesinos y maltratadores, son uno de los resultados más espectaculares que derivan de tal práctica “educativa”.

¿Qué es eso de “mensajes contradictorios”?

En realidad es un tema muy célebre en psicología, y es tan tragicómicamente divertido… que es una pena que no hayamos tratado más sobre ello en clases sobre psicología básica en la escuela elemental 🙂 .

Este proceso, el de ofuscar a las mentes infantiles con “mensajes contradictorios”, se llama doble vínculo (double-bind).

Es un proceso que queda ejemplificado en tres sencillos puntos, y que en seguida ponemos; el ejemplo es relativo al tema del “machismo”, y en él concretamos y ampliamos el sencillo esquema que aparece en el artículo que acabo de enlazar sobre el doble vínculo. Primero ponemos el esquema sin desarrollar, y luego con algunos pocos comentarios:

  1. El niño varón tiene que hacer tareas domésticas, debe hacerlas.
  2. En realidad, y a la vez, no tiene que hacerlas, no debe hacerlas.
  3. No se pueden hacer comentarios sobre lo absurdo de la situación –sobre esta contradicción.

Y desarrollándolo un poco más:

  1. El niño varón debería hacer tareas domésticas, o hacer más tareas.
    La madre quizá siente profundamente que lo lógico es eso.
    Y quizá hasta a veces se lo exprese al niño… y por tanto quizá el niño tiene claro, al menos a ratos, que sí, que tiene que hacer las tareas –aunque es muy importante tener claro que con los niños no hace falta que las cosas se expresen explícitamente, pues en realidad lo captan todo.
    Y además es bueno quizá tener en cuenta que a la mayoría de los niños les gusta mucho participar y sentirse queridos –es decir, sentir que ayudan.
  2. Por otro lado había y hay, en ciertos entornos, unas creencias muy claras que dicen que un niño pequeño varón no debe hacer ese tipo de tareas –o bien casi ninguna tarea–, lo que entra en conflicto con el primer punto.
    El entorno de las madres a veces actúa de forma muy visible, pues puede incluso que convivan con los abuelos, es decir, con sus propias madres y padres, reforzando las ideas distorsionadoras de muchas abuelas y abuelos.
  3. Además, y aquí está lo más pasmoso… no se pueden hacer comentarios sobre lo absurda o lo incomprensible que es la situación.

Este bloqueo, por llamarlo de alguna manera… el del punto 3… es muy chocante. Leer el resto de esta entrada »

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La necesidad de instituir un “permiso” para ser padre/madre   2 comments

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parque

Otro de los rasgos más tragicómicos de nuestra sociedad quizá sea el de que no tenemos una educación profunda y divertida para los “futuros padres” en torno a lo que conllevan los niños.

Y el ambiente que absorben los niños de pequeños es muy importante (literalmente lo absorben).

Esto es tragicómico porque es como una inmensa muestra de masoquismo generalizado, relacionado quizá con esa extraña frase hecha que dice que “el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”.

Es tragicómico tener un “carnet” o permiso de conducir automóviles, y no tenerlo para los hijos.

Y es que estamos viviendo una gran mentira, porque nosotros no somos animales, es decir, nuestro entorno no es directamente “natural” o “biológico”, sino cultural. Es decir, no salimos de nuestra guarida y nos comemos lo primero que nos encontramos por ahí, como hacen básicamente los animales.

Nosotros interaccionamos primero con un entorno de ideas materializadas e instituciones, y de gran parte de la humanidad casi literalmente se podría decir que “come dinero”.

Igualmente, por eso mismo, si queremos que las cosas funcionen con alegría, armonía, abundancia… no debemos dejar que los padres tengan hijos como los tienen los animales, es decir, “espontáneamente”.

Si queremos vivir en paz no nos podemos engañar: lo humano no es “espontáneo” en ese sentido.

Para nuestro estado humano lo “natural” sería que hubiera mucha comunicación en torno a la crianza, es decir, que los padres tengan una educación profunda, divertida, amable… sobre lo que significa la crianza, el amor, etc., pues, como hemos dicho, está demostrado incluso “científicamente” que los primeros años de los niños son fundamentales*.

Es decir, no hablamos de aplicar prohibiciones o restricciones, como las que creo que hay explícitamente en China en cuanto al número máximo de hijos… sino que hablamos de “saberes”, de sabiduría… es decir, de comunicación amable sobre la realidad de los sentimientos y de las necesidades de los niños y de las personas cercanas a los niños en general. Leer el resto de esta entrada »

«Hipnotízame», o la increíble espiritualidad de la tele, II   Leave a comment

plantas

Otoño del pasado 2016 – Mahonia

En este programa de televisión, Hipnotízame, se trata de la hipnosis¹, claro.

Una serie de personajes, que son más o menos conocidos en el propio mundo de la televisión española² –humoristas, actores, etc…– se dejan hipnotizar por Toussaint.

Decía Seth³ que: «Una buena demostración de hipnosis mostrará claramente que el punto de poder está en el presente, y que las creencias determinan vuestra experiencia».

Y, como ya sabemos, lo que vemos en estos espectáculos no es más que la vida en miniatura –una “miniatura” de lo que pasa en la vida.

¿Y qué pasa? Que nos autohipnotizamos desde niños al aceptar las creencias de las personas adultas⁴.

Entramos en el juego, en las condiciones en que esté el mundo.

Claro está que algunas de estas creencias nos vienen bien durante un tiempo… simplemente para poder ser “seres físicos”…

Pero si luego vamos por la vida, ya “adultos”… desconectados por mucho tiempo más… “desconectados” ilusoriamente de nuestra unidad espiritual… de esa unidad que no entiende de escasez ni de muerte… (que es lo que solía pasar en estas sociedades que son primitivas en lo espiritual… donde vamos bastante desconectados por norma)… entonces puede que sigamos en cierto conflicto con nosotros mismos gracias a muchas de esas creencias aceptadas con las que nos hemos autohipnotizado desde muy pequeños, al simplemente compartir la vida con unos adultos que están casi todos más o menos “locos”.

Los adultos están locos, zombis, como ahora nosotros de nuevo lo estamos en general… en esta especie de sueño repetitivo…, donde vamos literalmente como zombis, enloquecidos por las creencias en la escasez y la muerte (asumiendo en estas tierras primitivas –ya que para eso están estos planetas…– asumiendo ese supuesto implícito, tan bien absorbido por nosotros en la niñez… y que parece tan lógico… de que es más real la “materia” que el “espíritu”).

Así que el hipnotizador simplemente hace de puente para que constatemos nuestros inmensos potenciales en cuanto a lo que podríamos llamar… “la verdad de las verdades” 🙂 : Que “nosotros fabricamos nuestra experiencia”; que nadie afuera nos está haciendo nada

Podríamos decir, rápidamente, que de cierto modo el hipnotizador (o el amigo, la pareja, el sanador, etc.)… cree más en nosotros mismos que lo que nosotros mismos creemos en un momento dado…

Como en el caso del sanador –de aquella persona a la que se le da bien, aunque sea por un momento, dejar de creer en la separación–… en el caso del hipnotizador también parece que todo consiste en que nos podemos apoyar en esa relación momentánea con la persona que “nos hipnotiza”.

Y nos apoyamos ahí para establecer, nosotros mismos, un puente más profundo hacia ese “yo interior” donde somos una unidad espiritual. Entonces, con los poderes de ese yo interior, y mecidos en la relación profunda con el hipnotizador… convocamos una reprogramación de nuestra experiencia, y siempre por mediación de nuestra mente consciente, de algún “estado” de nuestra mente consciente.

El hipnotizador, digámoslo así, “cree” en “Nosotros Mismos”, con mayúsculas… cree en “nosotros en unidad” (con él y con todos).

Y claro, lo mismo ocurre con los “sanadores”, es decir, con alguien que sea más o menos capaz de quitar los obstáculos dentro de sí mismo frente a la unidad compartida con todos por igual… como aquellas personalidades célebres que saltan a la mente en cuanto hablamos de “milagros” (Jesús, etc.).

Estas personas pueden ayudarnos a cierto “desprogramarnos”, a simplemente un cierto… vernos o sentirnos más libres.

En este programa de televisión, y en esos espectáculos que también se hacen en salas de teatro, magia, etc…. se ve claro qué fácil es que la gente se reprograme a sí misma, aunque sea para hacer alguna “tontería” momentánea (como dejar de ganar 10.000 euros por no ser capaz de hacer una cosa muy fácil, antes que la haga un loro).

Accediendo pues, por un momento, a esa especie de “otro estado de consciencia”… y gracias a que el hipnotizador de alguna manera dominará en sí mismo el “truco interior” para favorecer que “algo” ocurra. Y como él mismo es, tal y como somos todos… una unidad espiritual con todos los demás… es entonces imposible que las cosas puedan pasar de otra manera, que la gente no pueda reprogramarse tan férreamente — si se presta a ello.

Igualmente podemos entonces dejar atrás rápidamente una enfermedad… etc.: Por el mismo principio de “dejar de creer”, ahí dentro, en alguna vieja imagen de nosotros mismos… en nuestra imagen y propósito “enfermos”… aunque, como sabemos, el “milagro” quizá no dure mucho si a partir de ahí seguimos “sin fe”, es decir, seguimos demasiado desconectados del hecho de que somos literalmente “creadores” de nuestra experiencia (que no estamos separados del yo o ser interior de donde viene toda la energía).

Así que nadie nos hace nada desde fuera en una hipnosis. Nosotros mismos accedemos a nuestro yo interior y nos reprogramamos rápidamente en otro estado de la mente consciente.

En general quizá a mucha gente le resulta difícil creer que todo pueda ser tan fácil como lo que aparece en una “hipnosis buena”.

¿Qué podemos pensar entonces?:
–  quizá nos parezca que los resultados podrían durar demasiado tiempo… y sin que el hipnotizado los pueda ya “controlar”, y siendo unos efectos o unas capacidades simplemente absurdas… quedando pues, la persona hipnotizada… a merced de esa decisión que tomó en “profundos niveles inconscientes” cuando fue hipnotizado… una decisión que ahora “quiere evitar”… pero que no puede.
Al no reconocer de igual manera la conexión más directa entre el yo interior y la mente consciente… la persona hipnotizada podría interpretar esto como que “está a merced de quien le hipnotizó”… cuando en realidad de cierta manera somos una unidad ahí dentro, en la Mente.
– entonces, además, en la hipnosis (en una tan rápida como la que se hace en estos espectáculos) todo nos parece muy artificial y quizá poco práctico,
– y a la vez quizá nos parezca “peligroso”, ya que, como hemos dicho, sucede esa obviedad: que luego, en el estado normal de separación mental… parece obvio que estamos en manos de “otro”… en manos de “otra persona”… pues parece que hemos tomado, interiormente (y aparentemente con el hipnotizador…) una “nueva decisión”, una decisión que parece que no podemos revocar si no es gracias a ese mismo hipnotizador.

Y como decíamos, en la vida normal parece pasar lo mismo. En la vida hemos tomado ya decisiones así, iguales que las que se muestran en estos espectáculos rápidos y tan maravillosos… hemos tomado decisiones “junto” a padres, adultos, etc… junto a “otros” seres con los cuales nos hemos hipnotizado o co-hipnotizado para creer ciertas cosas.

Es decir que, al paso de las diversas situaciones vividas… hemos ido “grabando experiencias” en nuestro “cuerpo mental”… experiencias que nos han servido para reforzar determinadas interpretaciones y creencias que ahora quizá creemos que no tenemos, pero que son unas creencias que “estructuran nuestra experiencia”…, y que alguna vez fueron conscientes y conscientemente aceptadas.

Así que el único problema es, como siempre, el de la “libertad”: Seguir o no como zombis de unas decisiones y creencias que “hace tiempo” adquirimos… conscientemente… y con las cuales seguimos de alguna manera “viviendo”.

En esta especie de cambio de era… de paradigma, estos espectáculos pueden ser muy útiles, pues se elimina ese supuesto, esa suposición del viejo paradigma: que “somos conscientes de lo que hacemos”.

¿Somos conscientes de lo que hacemos? ¿Quién o qué actúa? No es cierto que seamos conscientes de lo que hacemos, en el sentido que normalmente tiene esta frase. En general somos zombis de creencias que no hemos revisado en libertad.

En un grado u otro, entonces, no somos conscientes de lo que hacemos… ya que a menudo no queremos revisar, afrontar, mirar de frente… creencias y propósitos que alguna vez fueron asumidos conscientemente o que son reforzados más o menos conscientemente una vez que los asumimos “para sobrevivir”, cuando somos niños.

Entonces, también lo podríamos ver así: Sí somos conscientes de lo que hacemos; es decir, queremos seguir ignorantes y sabemos perfectamente que queremos seguir así, ignorantes… Somos perfectamente conscientes de que no queremos ser conscientes de lo que hacemos. Somos perfectamente conscientes de que queremos seguir de cierto modo “separados” del “poder creativo”.

Somos pues los zombis de unas creencias que en algún momento hemos admitido conscientemente… o que en algún momento podríamos haber revisado o afrontado ya, con claridad, para eliminarlas…

Pero de esas creencias, normalmente, en tanto que zombis, ya no queremos asumir nuestra responsabilidad, para así no tener que cambiar… y poder seguir en alguna inercia determinada. Y así, por ejemplo, nos podemos seguir quejando de nuestra experiencia, de la vida, etc… siendo esta experiencia, la de la queja, una experiencia que gran parte de nosotros parece que hemos venido a buscar… que forma parte de aquella “ignorancia”, y de la que parece que sacamos alguna misteriosa… “renta”.

Así que en un planeta como este, que está en vías de despertar, lo normal es ser zombis, es decir, que en general no nos atrevemos a preguntarnos, y a decidir por nosotros mismos (con el “yo interior”), qué es lo que realmente queremos ser, queremos sentir… etc.

Duele madurar, duele pasar a tener una “consciencia ampliada”, ya que conlleva mayor responsabilidad… Pero para eso estábamos los humanos… es decir, para eso existe este otro nivel de autoconsciencia superanimal, en los planetas… para este cierto “asumir responsabilidades” sobre “lo creado”.

Así que lo increíble de la hipnosis es lo fácil que se puede cambiar todo… en un abrir y cerrar de ojos –nunca mejor dicho.

Y recordamos que esa facilidad en gran medida lo corrobora todo, o al menos ayuda a hacer factible un “nuevo paradigma” que, de hecho, ya lo está cambiando todo:
– corrobora que de cierto modo “la mente” gobierna esto que vemos,
– ayuda a hacer factible que lo que llamamos realidad es una especie de proyección no-sólida… que a cada instante puede ser “vivida” de forma muy diferente.

Como tenemos miedo al cambio, la voz del miedo nos dice que lo complicado es quizá todo lo que acabamos de decir… que lo complicado es “el nuevo paradigma” (el hecho de que fabricamos nuestra experiencia de las cosas a partir de lo que creemos).

Pero al final, como nos ayuda, de hecho, a sentir el espíritu… cuando leemos el curso de milagros… al final lo complicado es la inercia y la muerte, la separación.

____
Notas.
1. Se pueden ver algunos ejemplos de Toussaint en youtube, como este.
2. Otra cadena de televisión de España, telecinco, por cierto, también transmitió hace pocos años unos buenísimos programas cuya protagonista era una médium maravillosa.
3. Se habla mucho de hipnosis en los capítulos finales o intermedios de La naturaleza de la realidad personal (ver índice de Seth).
4. Estas creencias, dicho sea de paso, las terminamos a menudo usando para reforzar una dura interpretación de la idea de la separación.

Invitación al capítulo 9 de «El Dios del Mañana» (Walsch)   Leave a comment

 

lilo

Rosal silvestre

(Este es el enlace del audio de este capítulo, y aquí está el índice con la lista de libros y audios de Walsch.)

Este audio nos sirve como complemento de aquello que comentábamos aquí, con tantos detalles jugosos, a partir del libro de Urantia:

que “lo humano” es inseparable de la capacidad “primitiva” de crearnos un entorno ilusorio… es inseparable de eso que termina dando lo que llamamos “superstición”.

Lo humano es inseparable de poder fabricar “ilusiones”. Es decir, que nuestros logros y nuestra evolución en la ilusión física, son inseparables de esa “capacidad”.

Y luego, eso que es “lo humano”, lo intrínsecamente “evolutivo”, termina llenándose de lo “divino”, revelado.

Como vimos, esto es algo que nos permite abrir la intuición acerca del hecho de que, el “Dios” o la Unidad que somos… puede irse “auto-analizando” por partes… gracias a lo físico…

Entonces, lógicamente, ese impulso primero, el de lo evolutivo-humano que se fabrica ilusiones…, es “verdad”, en tanto que abre la puerta a que la verdad entre (entendiendo que la “verdad”, en uno de sus aspectos, es meramente el “proceso” de esa apertura).

Y la fertilidad de ese impulso primero, “supersticioso”, depende de que es cierto que “existe” Algo Que No Se Ve con los ojos físicos, pero que, sin lo cual, nada es posible.

Y solo sucede que ese “Algo” es demasiado grande para una “conciencia” que acaba de surgir al siguiente “nivel” de auto-consciencia.

He aquí unas citas de ese capítulo:

«- Así que es cierto, ¿no? Toda nuestra cultura ha emergido de nuestras religiones, de una forma u otra.

> Desde luego, y esto es del todo natural, pues las religiones tienen que ver con lo que la gente cree más fervientemente, y lo que creéis es lo que determina vuestro comportamiento. Determina lo que queréis y lo que no queréis, lo que buscáis y no buscáis, lo que elegís y lo que no elegís, lo que salváis y lo que destruís –lo determina todo.

»- Incluso determinará si ahora nos salvamos o nos destruimos a nosotros mismos.

> Exactamente.
> Y por tanto, desde luego que vuestra cultura emerge de vuestras creencias. Y esas creencias, una vez que se convierten en doctrina religiosa, pretenden instruiros, a través de las personas religiosas, no solo sobre lo que los humanos deberían querer y desear, sino sobre lo que Dios quiere y desea. Y esto repercute de muchas e importantes maneras en el modo en que la sociedad se crea a sí misma.

«- En cualquier ámbito donde se vean involucrados los asuntos morales, la ley pretenderá funcionar como un fiel reflejo de las visiones religiosas que la sociedad tenga sobre la cuestión.

> Y así es como vuestras culturas emergen de vuestras creencias.
> Las ideas que la humanidad se hace sobre sí misma provienen de las ideas que la humanidad se hace sobre Dios y sobre la Vida –y estas ideas provienen de los proveedores más poderosos de ideas: las religiones.
> Incluso hoy, en un tiempo en que la sociedad está quejándose de la influencia de otros proveedores, como las películas, la televisión, los videojuegos… la religión sigue erigiéndose como la única proveedora estable que puede añadir algún peso de supuesta autoridad moral a sus mensajes».

« > Entonces, los humanos creen que tienen el deber de no desafiar a Dios. Los humanos creen que no deben desafiar lo que ellos creen. Esta creencia es quizá, y por encima de todo, aquella en la que más confían los humanos: no desafiar lo que creen.

– ¿Sabes qué? Los humanos creen que deben creer lo que ellos creen, incluso si lo que creen es increíble.

> Bien dicho. Y este es el credo de muchas personas: lo que creas, no lo desafíes –y persigue a quienquiera que lo haga.

– Entonces, ¿no ha llegado ya el momento de declarar que el emperador está desnudo?»

Invitación a los últimos capítulos de “Las nuevas revelaciones” (Walsch)   Leave a comment

 

espiga de carrizo

En este audio (cap. 20 y siguientes) empieza lo más fundamental de este libro de Walsch de hace años (en el índice está la lista de libros y audios).

En esta sociedad global donde ahora vemos que nos encontramos en un “doloroso” proceso de “simplificación”, de “soltar” (de evolución espiritual), sucede y va a suceder que:
– la Moral es sustituida por la Funcionalidad
– la Justicia es sustituida por la Adaptabilidad
– y la Propiedad por la Sostenibilidad.

Funcionalidad, adaptabilidad y sostenibilidad
son Principios Básicos de la Vida,
que en el Mundo Humano hemos distorsionado para dar con la triada de:
Moral-Justicia-Propiedad,
que son “construcciones mentales”, ideas, o creencias.

Esas construcciones mentales (moral, justicia, propiedad)
son en realidad creencias que distorsionan los principios básicos de la vida.

Con las creencias
vemos que terminamos fabricando las convenciones o instituciones sociales
con las cuales intentamos convivir,
y que intentamos cambiar infructuosamente,
dando vueltas a lo mismo,
pues, como sabemos,
no podemos cambiar realmente nada
si solo cambiamos “lo superficial”
(es decir, la forma, el resultado de nuestras creencias)

“Debemos” pues cambiar de creencias
si queremos realmente ir adonde ya hemos elegido ir:
hacia la paz, armonía, alegría y abundancia en la Tierra para todos,
en igualdad creciente de oportunidades…

O incluso “debemos”, más bien,
dejar de creer en nada,
y pasar simplemente a “ser” esa vida que somos,
que FUNCIONA gratis,
que se ADAPTA o AJUSTA gratis, haciendo ajustes adaptativos de forma “natural”…
unos ajustes que terminan dando
unas formas más y más integradas de “sostenibilidad”…
es decir, de armonía, de ritmo, de equilibrio…
y todo ello “por sistema”…
es decir,
en sistemas cósmicos de ley y orden…
que es como siempre hemos vivido y viviremos.

Así que
con las distorsiones
hemos experimentado una aguda forma de separación,
y hemos ido destruyendo el planeta
y nuestra capacidad de continuar experimentando
esta enorme intensidad emocional o perceptiva…
“maravillosa”…
que existe en toda esta variedad de vida sobre la Tierra.

Así pues, vemos que de repente
ahora
de mayores
🙂
descubrimos que todo el mundo “cree en Dios”,
en el dios del ego,
y da igual si es alguien agnóstico, creyente, ateo…
pues casi todos creíamos en un “universo hostil”,
en la escasez por principio
(cosa que derivaría de las creencias sobre el mundo de espíritus o dioses que exigían pagos, retribuciones…),
creíamos en un universo regido por principios de competencia,
en una Vida que “se venga de nosotros”…
etc.

Y en este libro,
decíamos,
el llamado “Las nuevas revelaciones”, de Walsch,
hace años se trataba sobre este tema de forma muy simple…:
sobre cómo las creencias en torno a “Dios”
o a “lo Más Grande”
afectan a “creyentes” y a no creyentes.

En estos capítulos
casi finales
empieza lo más “nuevo” y denso del libro,
cuando trata de forma muy simple sobre nuestro paradigma,
un paradigma que se puede ver que está basado en moralidad, justicia y propiedad.

Y nuestra tarea,
la que ya se está realizando y constatamos que es así…
es la de sustituir ese paradigma
por algo más “cósmicamente ajustado”.

Así que las creencias falsas sobre la vida
dan ideas o construcciones mentales (p. ej. la “moral”)
y estas ideas terminan dando
conductas disfuncionales
(pues no funcionan si lo que nos planteamos es el objetivo de
tener vidas alegres, abundantes, en paz y armonía… sobre un planeta evolutivo como este…
donde se da el divino juego de la evolución.

Y hemos visto que,
con esas creencias,
simplemente intentábamos expresar esos tres principios básicos:
funcionalidad
adaptabilidad
sostenibilidad

¿Qué es “observar”?   Leave a comment

olivo en flor

Olivo en flor, junio 2016

Bien sabemos que “individualmente”, nuestra tarea es la de no ver ninguna “miseria”…, es decir, vibrar dentro y percibir (a uno mismo y a los demás) como espíritu, desde un estado de tranquilidad real… de re-conocimiento real…

Eso es lo que vino a asentar definitivamente la intervención de Jesús y demás seres, con el tema del “reino interior”, la unidad… insistiendo en que la solución real solo podía partir de dentro de los individuos, ya que somos esencialmente seres no-físicos.

Y bien, luego, la gente, a menudo va a “seguir donde está”… pues no se trata de hacer dramas así como así (y la gente está “trabajando”…, o bien están por ejemplo haciendo de “políticos” enlazadores…, o de “abogados”, etc. etc.)… y, por tanto, la “evolución” se hace de forma lenta, y la gente iremos compartiendo mejores vibraciones de unidad… más intención de unidad… que se irá manifestando y ya lo va haciendo… en una simplificación de las formas de hablar precisamente de este concepto de “observación”, que es quizá el fundamental.

Parece entonces fundamental simplificar el tema justo a cuento de la más simple “observación”, que podríamos según el caso llamar “conciencia”, o “cuidado”, o “consideración”…, pues mucha gente ha visto lo que significa realmente el tema del “cuidado”, por ejemplo en relación al cuidado de niños: el cuidado como “observación” que permite, que “deja ser”… que libera, que realmente quiere al otro dando libertad dentro de límites aplicados sabiamente, y teniendo en cuenta profundamente al ser interior de Luz del ser que es “educado” por los padres o los tutores (pues como bien se sabe, a la vez hay que saber limitar también en los procesos donde se educa… saber poner límites con amor… pues somos seres focalizados en lo físico).

Hay pues que facilitar, e incluso encauzar (educar) para que salga “lo real”… es decir, aquello que uno siente desde la unidad, interiormente, que también es el “ser interior” del niño… ya que este es en realidad la misma Luz que nosotros…
ya que somos Luz y “Creadores”… y cada cual tiene un infinito deseo de manifestar eso a su manera y de una manera perfectamente armoniosa cuanto más “a su manera” real se haga esa manifestación.

Pues no hay nadie “intrínsecamente malvado”… como aún parece creer en gran medida nuestra “civilización” primitiva.

Todo, entonces, parece tratar sobre cómo vamos a (de forma natural, “sin querer”)… cómo vamos a “traducir” lo que parecía que había “antes”… hacia unos conceptos (prácticas) cada vez más espirituales de “observación”, donde esa observación (en común… individual… etc….) queda más y más despojada de todo juicio, de toda “negatividad” artificial… para que precisamente se pueda disolver lo que se tenga que disolver para permitirnos crear lo que sí queremos crear “con toda el alma” como nuestra experiencia (más armonía… más conocimiento y alegría en la Tierra).

Pero, para que pueda salir “la emoción retenida”…, muchas veces parece que hay que atreverse a mirar aquello que no queremos mirar… y entonces, dando esa mirada a “lo de fuera” que “no nos gusta”, si lo miramos inocentemente… como bien sabemos… estaremos a menudo en realidad atreviéndonos a mirar nuestras propias creencias (materializadas como sea… en “desigualdades físicas”… etc.).

Como el gobierno del planeta no va a ser entregado, en bloque, directamente y ya, a un “ser iluminado” (es decir, más o menos “perfectamente” conectado cósmicamente con todo el resto de inteligencias espirituales… y todo lo perfectamente conectado que pudiera estar ahora en esta tierra)… entonces, parece que vamos a ser nosotros, casi sin querer, al sanarnos desde adentro… quienes vamos a ir desplazando los significados más “juzgadores” que pueda tener ese simple concepto de “observación”…

“Observación” tendría entonces como dos grandes sentidos:

– uno es protoespiritual.
Este primero sería el sentido de “invitar a la unidad”…
de invitar a la paz…
a observar juntos lo obvio, a unirnos en la observación de lo innegable de los hechos físicos (no de su interpretación),
pues por ejemplo nadie puede negar que, si a uno le pegan una patada, sale un moratón, o “duele”… y entonces… pues casi prefiere que no suceda…
y entonces si la patada se la damos a otro, esa patada también es como que “no nos gusta a nosotros” 🙂 … por muy “inmorales” que seamos 🙂

…así pues, eso, esa “regla de oro”, se generaliza, lógicamente, ya que para eso están las sociedades más o menos civilizadas… y así, hay un modo de invitar a la unión, con motivo de ese “observar”…
que es un invitar a mirar tranquilamente juntos las “desigualdades”, las patadas…
… a verlas juntos con otros…
a ser posible sin interpretaciones… con cada vez menos “juicio” en el sentido de acusación condenatoria…
para que, quizá a la vez que nos limpiamos los juicios contra lo que hemos creado… (soltando emociones sin reforzar los resentimientos)…
… a la vez…
podamos simplemente ser inspirados para hacer “lo mejor”,
es decir, lo que se ajusta a lo nuevo, a lo que hemos elegido…
a lo que queremos cada vez más elegir…
frente al fondo de interpretaciones “antiguas” donde la unidad no cabía.

Socialmente ya se hacen cosas con eso…,
y entonces solo “falta” -como en todo- ver y querer que la inspiración llegue cada vez más y más…
…para hacerlo todo más “desde la unidad”.

Así que todo es “terapia” desde ese momento en que vamos, sí o sí, a mirar cómo “otra gente” observa las cosas… y vamos entonces a verles juzgar (condenar) eso con por ejemplo un resentido:
“no debería haber desigualdad”.

Ponte que lo dice un tal “Pepe”.

Pero, entonces… ahí estamos nosotros, para decirnos:

“mira, Pepe soy yo, es decir:
«ahí voy yo, en forma de Pepe, y Pepe dice que esa desigualdad no debería existir, y sin embargo existe.
Entonces, veo que Pepe en realidad no se une a eso que ve…, para poder elegir realmente desde la unión…».
Entonces, como digo, si vemos que el tal “Pepe” no quiere unirse a eso que ve, no quiere sentir que él es el mismo espíritu que “los buenos” (las víctimas) y que “los malos” (los victimarios)…
no quiere estar “en el mismo barco” que la gente que parece “crear” la desigualdad…
entonces… veo que Pepe se separa de “los malos”…
Y entonces, como el único problema es la separación… yo no voy a hacer lo mismo con Pepe.
Es decir, no voy a juzgar su juicio, pues él es yo.
Pepe es simplemente yo, intentando separararse, y yo me he intentado separar así muchas veces “antes” (yo he intentado “asesinar” la unión muchas veces, igual que Pepe… aunque “eliminar la unión” sea algo imposible).

– Y entonces, el otro sentido de “observar”… quizá diríamos que es el “totalmente espiritual”…
ese que hemos comentado y conocemos
(el de ver “dentro” y “fuera” “solo espíritu”… el de sentir conexión antes de hacer por hacer…
el de sentir la unidad todo el rato “bien”…, y “combinarla” todo lo perfectamente que “se pueda” con “la separación aparente”).

Pero… claro… para invitar a otros a observar, de la forma más neutra posible… pero que no sea insultante para los dolores de los demás… para invitar a mirar de otra manera aquello que aparentemente solo debería llevarnos a la desesperación…, la gente… haremos muchas cosas en torno a esa “observación” y a aquel primer gran grupo protoespiritual de significados de “observar”, “considerar”, “cuidar”… 🙂 …

Claro, es que “colectivamente” las cosas en general van despacio en la ilusión de los cuerpos…, pues literalmente no podemos decir que no existe algo que físicamente es obvio que sí “existe”
(aunque realmente “no exista”, pues “solo el amor es real”…, y realmente no haya ninguna “miseria” en el mundo, sino solo creación y creación tras creación….. donde todos “creamos” según leyes muy precisas… y desde lo que pensamos y vibramos en la profundidad intencional…. — así que sembramos aquello que queremos… en nuestra separación).

3. Presentando al Dios del mañana (cap. 3 de «El Dios del Mañana»; Walsch)   2 comments

imagen flor[- Este texto es un capítulo de un libro de Neale Donald Walsch, publicado en el 2005, que traduzco para el blog.
– Podéis ver el punto 8 en el índice del blog, para encontrar el pdf con los añadidos sucesivos, y otras cosas sobre Walsch.
– Este libro se puede leer independientemente de los demás de Walsch, y es una lectura que puede resultar fácil e importante para muchos en nuestro estado de ser actual.
– Aunque se pueda leer independientemente, sigue el hilo de otros libros de Walsch, y de cierto modo va tras el titulado Las nuevas revelaciones (encontrable en pdf en internet, y que también pretendo revisar para esta web, para tener una versión algo mejor).
– Aquí el diálogo con la voz sigue ahondando en su mensaje simple y radical sobre lo que nos sucede.
– Como sabemos, nuestro “problema” es básicamente espiritual… por lo que, según alcanzamos un nivel más profundo y simple de “creencias comunes” (en nuestra unidad de fondo como una sola especie, una sola “alma” en unidad con su origen)… y según nos aplicamos a sentir esa unidad con todo y todos… la política demostrará y demuestra ya hoy, de forma natural, cierta “nueva espiritualidad”
– aunque en principio solo sea como un primer giro dado para cambiar la dirección autodestructiva que persigue la humanidad como colectivo.
– Hay que tener en cuenta, por otra parte, que Walsch es estadounidense.
– El comentario de la voz de la revelación se sitúa hacia el lado derecho tras las intervenciones y preguntas de Walsch, como se puede ver.

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3. Presentando al Dios del Mañana

Entonces, estamos donde empezamos.

Sí. Cuando dije que “este libro nace para salvar al mundo”, eso es lo que quise decir.

¿Qué me va a decir que otros libros no me hayan contado ya?

Nada.

¿Nada?

Nada.

¿Y esto va a salvar al mundo?

Podría ser. Es para eso, y podría.

Entonces, si todo lo que voy a leer aquí ya está en otros libros, ¿por qué molestarse en leerlo? El mundo está al borde del desastre, y todo el material de los demás libros no ha servido de ayuda.

Correcto lo primero, incorrecto lo segundo. “Todo el material de los demás libros” ha ayudado a la humanidad a prevenir el desastre en el pasado. La sabiduría esotérica del mundo ya ha ayudado a que el mundo pudiera corregir su curso en el pasado, y puede volver a hacerlo de nuevo. Pero esa sabiduría debe ahora expandirse teniendo en cuenta las posibilidades más amplias que la humanidad tiene para autodestruirse.

La educación es la clave. Es la herramienta más importante que tenéis. Educad a todos. Habladle a todos sobre Dios y sobre la Vida. Eliminad el analfabetismo, luego eliminad el analfabetismo funcional, y luego el analfabetismo espiritual.

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