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El corazón de la Tierra: explorando la hipótesis de la Tierra viva… con Jakob Lorber (1847)   Leave a comment

(Enlace al audio en ivoox)

fotografía de florSeguimos abriendo nuestra mente con la revelación de Lorber tras haber empezado nuestras aventuras con las misteriosas moscas aquí.

Ahora vamos a abrirnos a la curiosa idea de un corazón terrestre, que se hace muy plausible si aceptamos otros “axiomas” sobre la existencia real de tres ámbitos distintos (mental, físico, espiritual)… axiomas que son revelados por ejemplo en El libro de Urantia… (o bien, en general es plausible si aceptamos otras comprensiones y certezas que quizá obtenemos de la propia experiencia interna y de otras “revelaciones”).

Como estamos viendo desde que empezamos con esta web y con los canales de audios en ivoox… en general es posible que todo lo que proyectamos, como ideas… es posible que todas nuestras ideas… o conceptos sobre la naturaleza del proceso que posibilita la existencia en forma material sobre la Tierra… es posible que todo, todo eso… sea esencialmente falso* –falso por su propia naturaleza, pues ya nos avisa el mismo libro de Urantia, sin ir más lejos… que todos los marcos finitos de pensamiento son erróneos, sin excepción–.

Entonces, vamos a ir leyendo y comentando, en diversos audios, el libro de Jakob Lorber titulado «Tierra y Luna» (se puede acceder al pdf, parcialmente traducido según avancemos, en el índice 13).

El capítulo 2 lo hemos visto ya en este episodio de comentario, y aludimos a él un poco aquí abajo, en este breve comentario. Y el siguiente, el del capítulo 3, es el que presentamos como cabecera de este texto.

El capítulo 3 se titula: «La localización y la movilidad del corazón de la Tierra».

En este breve capítulo 3 vemos una idea maravillosa, y que parece muy básica.

Se trata de lo siguiente:

Por un lado tenemos la variabilidad de los cuerpos físicos. Por ejemplo, comparemos la firmeza y la solidez de la Tierra, como cuerpo físico… con la flexibilidad o la movilidad que proporcionan los brazos y las piernas al cuerpo humano.

Dicha variabilidad física está relacionada al parecer con otra variabilidad en el ámbito de los centros creativo-gravitatorios, es decir, en el ámbito de los “corazones vitalizadores” (que constituyen, por así decirlo, un principio más “mental-álmico”).

La variabilidad física (cuerpo terrestre, cuerpo animal) obliga a que los “corazones vitalizadores” existan y se relacionen de forma diferente con esos cuerpos físicos.

En el capítulo 1 el libro nos presentó un nuevo concepto de “centro de gravedad”… y por eso en el primer audio de esta serie hemos hablado de un “nuevo” concepto de gravedad.

En el segundo audio también vimos, en parte, eso mismo.

Y ese concepto de gravedad estará relacionado, lógicamente, con el de la “gravedad mental”, que nos presenta el libro de Urantia (ELU).

Esta “gravedad mental” ha de estar a su vez asociada con el “poder creativo mental”, es decir,  con lo que podemos caracterizar en parte como una “activación de los modelos o arquetipos paradisiacos”.

Como revela ELU, dicha activación la realiza la Mente –local y globalmente– a través de diversas “personalidades” espirituales o mental-espirituales, que son creadoras… y dependientes de la Fuente-Centro Tercera.

De esas personalidades somos, en cierta forma, “hijos”… y en parte sucede como si estuviéramos dentro de “gigantescos” úteros, mental-funcionales, de activación de posibilidades experienciales –y sometidos por lo tanto a una arquitectura interna de circuitos mentales y espirituales… y “usando” esa arquitectura–.

Así pues, como vemos, en general este libro nos presenta una visión de la Tierra que ya se puede ver expuesta o comentada en muchos sitios… y que se refiere a ella como una especie de ser vivo.

Dadas nuestras tendencias profundamente materialistas –que tenemos como humanos primitivos que aún somos en nuestra evolución espiritual–, unas tendencias por las que confundimos la “razón” con sus “resultados”, resulta que todas estas afirmaciones sobre la Tierra nos podían parecer increíbles.

Pero, por ejemplo, si entramos en el contexto de los misteriosos conceptos del libro de Urantia (como el concepto de la activación continua de los arquetipos del Paraíso por parte de la Mente)… creo que debemos abrirnos a considerar y sentir lo que nos dice esta revelación de Lorber.

Para terminar, y como ya vimos en la primera presentación de Lorber en esta web, esta persona, Jakob Lorber, a partir de 1840 estuvo escuchando y escribiendo todos los días lo que le decía la Voz interior, de forma muy clara.

Recibió más de diez mil páginas durante unos 24 años, y se trata de una revelación llamada, en su conjunto, «La nueva revelación» (NR).

En estos audios haremos a veces aclaraciones que nos pueden servir… o incluso “comentarios de conexión” con otras revelaciones importantes, como por ejemplo Las cartas de Cristo o El libro de Urantia. (Este último nos da unas informaciones y una “base conceptual” muy rica… que nos sirve para sentir que realmente no hay contradicciones.)

Para ver el índice de estos audios en esta web, unplandivino.net ver esta página:
https://unplandivino.net/lorber

La revelación se divulga en español por ejemplo a través de esta página web, realizada por una persona que además ha ayudado un poco en alguna parte de la traducción –una traducción que, por otra parte, está hecha, al parecer en su mayor parte, por los editores, «Muñoz Moya»–:

https://jlorber-nuevarevelacion.blogspot.com/

Gracias

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La vida y la mente o intelecto (animal y humano), y la relación… notas para contextualizar y hablar sobre El libro de Urantia   Leave a comment

(Enlace al audio en ivoox)
fotografía de flor

(El anterior botón de escucha de audio (que pertenece a la serie de comentarios de El libro de Urantia) es en parte la lectura de este texto (aunque el texto a continuación contiene algún añadido más)).

El libro de Urantia nos habla sobre la “vida de la mente material”… en su versión “inferior”, en los animales inferiores, por ejemplo unicelulares.

Recordemos que los espíritus “ayudantes” de los que va a hablar aquí forma parte de la mente-espíritu de la Ministra Divina. Esta personalidad es uno de los Creadores Supremos que de cierta manera “acuna” la vida en este y otros mundos… y que se encarga de canalizar el primer “soplo” o esencia vital inicial, a través de las manipulaciones de otras personalidades: los Portadores de Vida).

En esta cita subrayo algunas palabras:

65:7.6 «La adquisición del potencial de la capacidad para aprender por experiencia señala el comienzo del funcionamiento de los espíritus ayudantes, una actividad que ejercen desde las mentes más inferiores de los seres primitivos e invisibles, hasta los tipos superiores en la escala evolutiva de los seres humanos. Los ayudantes son la fuente y el modelo del comportamiento y de las rápidas reacciones que tiene la mente hacia el entorno material, un comportamiento por lo demás más o menos misterioso, y unas reacciones no comprendidas por completo. Estas influencias fieles y siempre seguras tienen que aportar largo tiempo su ministerio preliminar antes de que la mente animal alcance los niveles humanos de receptividad espiritual».

Por lo tanto, no hay en realidad mucha diferencia entre por ejemplo los insectos, y esos “seres invisibles” a los que alude ahí (unicelulares…).

Y tampoco hay ninguna diferencia entre las células de nuestro cuerpo, que hacen posible nuestra vida concreta y más compleja… y esos seres invisibles de los que habla ahí… pues lo dicho: ahí se estará refiriendo a los primeros organismos unicelulares en general.

Y entonces, en todos esos seres animados deben existir las correspondientes representaciones a los correspondientes tipos de intelectos (en esos seres unicelulares y en los insectos, por ejemplo).

En esas criaturas hay representación intelectual, aunque lógicamente de un tipo muy diferente al nuestro (pero que es la base para toda representación).

Esa representación al parecer tiene que ver más bien con imágenes y con formas de hacerse “imágenes” en un concepto más general de “imagen”. Por ejemplo:

– la “auto-representación” o percepción interna de lo que los animales detecten a través de por ejemplo ese “tacto primitivo” que supone el hecho mismo de tener una membrana que les separa –como células– de su entorno…

– O bien las representaciones o sentidos que sean los equivalentes al olfato nuestro, etc. Es muy importante recordar cosas evidentes ahora: como que nosotros no necesitamos los ojos para ver imágenes, luces, etc. Y sobre esto recordemos no solo el tema de los sueños… sino muy en general el funcionamiento de la mente… es decir, que ella no depende de los ojos… y que parece a veces incluso “precederlos”. Así pues, decíamos que en los organismos “ministrados” (“encircuitados” por la Ministra) habría pues muchas formas de crearse esas imágenes en ese concepto ampliado de “imagen”… y por lo tanto muchas formas de manejar esas imágenes que les permiten expresar la relación individuo-entorno y “aprender”.

Parece que no puede existir la relación con un entorno si no hay algún tipo de representación (intelecto) de las posibilidades que ofrece esa misma relación, del individuo con el entorno.

Parece que hay que hablar, entonces, de las representaciones del propio estado celular de ese organismo unicelular… y de las representaciones que suceden en él… en el organismo… concomitantes… sobre el estado de su entorno… sobre el estado de los posibles “otros seres” u objetos que sean relevantes para el correspondiente mundo perceptivo de ese animal tan primitivo unicelular (seres u objetos que por ejemplo le sirven de alimento, etc.).

Esa capacidad de auto-representarse su estado debe existir en circuitos o entramados invisibles.

Es decir, debe tener lugar no solamente como “mera química”, que dependía, en nuestra representación escolar, casi solamente de la física clásica… sino que debe tener lugar como algo más “moderno”, algo que tenga en cuenta la física más moderna… y lo que queda por descubrir en cuanto a cómo tiene lugar realmente la vida que, como vemos en la revelación, no es “pura química” (sino que depende de labores de encircuitado, en entramados invisibles de circuitos coordinados de energías físicas y mentales).

Y esos circuitos invisibles lógicamente serán los que se nos revelan en el libro… como digo.

Todo esto ha de tener que ver con lo que el libro llama circuitos mentales… y que son tan misteriosos en la revelación. Quizá solo ahora empezamos a poder registrarlos científicamente, si es que se empezó a hacer tal cosa… aunque supongo que de alguna manera sí, aunque sea de una manera indirecta –ahí está todo el tema de la comunicación celular, en la que creo que emplean la palabra “biofotones”, y demás–. Leer el resto de esta entrada »

Nueva serie de comentarios de El libro de Urantia: sin humor, no hay Dios :)   Leave a comment

Botón para escuchar el tercer audio de esta serie:
Enlace para escucharlo en ivoox.com

babosa

Una babosa (de la que no pretendo reírme… bueno… quizá un poco sí 😛 )

El que enlazo en la cabecera de este texto es la tercera entrega de esta nueva serie de audios, o “podcast” (un programa), sobre la revelación de Urantia.

Iré enlazando todo esto como siempre en el índice correspondiente, que en este caso es el número 9 de esta web.

En esta serie iremos tratando a veces informalmente sobre las ideas (y enlazándolas) que aparecen en ELU.

Y otras muchas veces nos ponemos lógicamente más serios.

En esta tercera entrega contextualizo un poco este tercer documento (o capítulo) de ELU, dentro de lo ya dicho en los anteriores.

No se trata de una lectura exhaustiva (ya que para eso tenemos un audio aparte, para cada documento, que también enlazo en el índice 9), sino que, como mucho, a veces leo algunos pedazos del texto para comentarlo.

Espero hacer, para cada documento o capítulo de ELU, una larga serie de comentarios y de audios (sobre cada uno en particular).

En esta tercera entrega aludo también a otro texto y audio –del que estoy bastante contento– que hice para hablar sobre los animales, es decir, sobre “el espíritu y lo animal”.

En él “entendíamos” el contexto terrestre de nuestra experiencia y la relación “espiritual” que continuamente nos sostiene y que de alguna manera particularizamos y expandimos como humanos (idealmente).

Que tengan una feliz individuación de Dios 🙂

 

 

¿Para qué sirven los libros y cursos que divulgamos aquí?: el curso de milagros, el de amor, el de la maestría… (H. Schucman, M. Perron, Jayem…)   Leave a comment

(Enlace a este audio en ivoox)

AdelfaEste breve texto (que también podemos escuchar en audio desde aquí mismo o en ivoox) es una invitación en dos partes.

Y por cierto, esta invitación sirve como celebración de que pronto van a salir “al mercado” 🙂 versiones oficiales de algunos de estos cursos o libros que aquí divulgo y a veces traducimos o revisamos:

1. Ampliando nuestro ser

2. Reuniéndonos con esa ampliación

___

1. Ampliando…

Mirad qué simple es todo.

Y es que en gran medida “lo espiritual” se va a sacudir ese aura de “antinatural”, de “raro”, o de cosa “poco normal”… ya veréis…

Y se va a sacudir ese aura pese a tanto dinero y esfuerzo que hemos empleado y seguimos empleando los humanos en hacer por ejemplo muchas películas y sistemas educativos que invitan a que este tema no sea simplemente lo natural.

Solamente hay dos opciones cuando dejamos el cuerpo atrás, es decir, tras eso que en general llamamos “muerte”, y que para muchas personas significa ya “transición”:

a. O bien es eso, una transición, y entonces queda algo de nosotros… algún tipo de “esencia personal”… después de “dejar el cuerpo”;

b. O bien no hay nada.

¿Por qué motivo nos decantaríamos por la primera opción?

Hay muchos motivos por los que al final nos decidimos por ella (una opción a la que parece que cada vez menos gente nos cuesta abrirnos de forma explícita):

– por simple “deportividad” 🙂 , es decir, a modo de hipótesis para jugar con ella… o de hipótesis a “probar”… si abrimos nuestra mentalidad.

– por haber sentido o percibido ya pruebas o sensaciones que nos hacen decantarnos por esa opción, y ya sea que las hayamos sentido en nosotros mismos o en los demás –pruebas que sean suficientes para nosotros, y que tienen que ver con distintos tipos de ampliaciones de nuestra “percepción”, sensaciones, etc.–.
(de hecho hay gente que “viene a este mundo” y más bien lo que intenta hacer o lo que tienen que hacer es evitar este contacto natural profundo con su ser… aun teniéndolo muy fácil y muy presente… en tanto que facilidad para experimentar cambios en la percepción… unos cambios que para los demás quizá son menos habituales.)

– por mera intuición… etc.

Una vez aceptada más o menos claramente esa primera opción, hemos abierto el paso a una ampliación del reconocimiento de lo que somos… del reconocimiento que podemos tener de lo que quizá somos (de lo que somos más “global” o “ampliamente” hablando).

Y entonces… vamos a la parte 2.

2. Reuniendo…

Una vez que estamos metidos “en el camino”… “en vereda”… tal como se hace en varios de nuestros queridos “cursos”… intentemos ir más allá de los variados nombres que le podemos dar a aquello con lo que nos estamos reuniendo si aceptamos esa especie de “ampliación de nuestro ser”.

Eso que diríamos que “queda” tras abandonar el cuerpo lo vamos a llamar “Yo ampliado” y a veces simplemente “Yo” con mayúsculas, por ejemplo.

(Y por cierto, esta referencia a “la muerte” es una forma de hablar rápida… pues en realidad ese Yo, por lógica, ya estaría aquí… aquí mismo… y entonces, nombrándolo así, con definiciones así (“lo que queda tras”…) nos quedamos claramente cojos.)

Lógicamente lo normal es que nosotros en principio NO nos relacionemos con las personas y con el mundo sintiendo claramente ese Yo ampliado, es decir, lo normal es que “no nos relacionemos desde ese Yo”.

Y precisamente se trata de eso, en cualquier curso o camino espiritual de los que tratamos aquí y que son “completos” o “vías completas”: se trata de normalizar algo que en realidad podría ser lo natural. Leer el resto de esta entrada »

Vejez rima con dejadez: el hábito de decidir no decidir; lo tóxico y el ego como inercia antinatural   2 comments

Enlace para ir a descargar o escuchar en ivoox este audio

floresLo “tóxico” tiene muchas facetas: Contaminación… hábitos dañinos con los que “no escuchamos al cuerpo”, etc.

Y sobre el milagro hay dos “aspectos” que me intrigan mucho, en cuanto a los hábitos en el mundo de lo físico, donde parecemos estar.

Por un lado está el lado “catastrófico” de la “aplicación” del milagro: Es decir, que con el milagro sabemos por ejemplo que cualquier catástrofe (por ejemplo nuclear) podríamos vivirla como si estuviéramos en el Cielo (ya que siempre estamos en realidad “ahí”), y aunque antes no hayamos “practicado” o “vivido” mucho el instante santo. Y por tanto podríamos no sufrir absolutamente nada y vivir transformaciones corporales que en general desconocemos.

Pero por otro lado están las “catástrofes” cotidianas (que por tanto ya no se pueden llamar propiamente catástrofes, y creo que podemos llamarlas “hábitos”)… es decir… los hábitos con los que literalmente deterioramos nuestras vidas, envejecemos, etc.

Y digamos que hacemos eso poniéndonos en modo autocastigo… ya que, como dice el curso de milagros, en tanto que egos nos encanta autocastigarnos… por definición nos castigamos a nosotros mismos en alguna faceta de la vida… en vez de soltar cada vez más y abandonarnos a la espontaneidad verdadera del espíritu-amor… y a otra percepción.

Es muy curioso, por cierto, ver cómo la vejez es una acumulación de hábitos que no se quieren cambiar… una acumulación de tozudez y dejadez… de inactividad, de un simple no estirarse… de pensamientos de limitación… y tantas cosas similares.

Y como también sabemos ya… es muy lógico que queramos deteriorarnos… pues tenemos mucho miedo a Dios… a nuestro origen… al Amor real… así es que cuanto menos conscientes lleguemos a la muerte… mejor que mejor (con lo cual es lógico que terminemos fabricando nuestra propia “profecía autocumplida” con todos esos hábitos).

Y… esos hábitos son tan variados…

Como son hábitos… como son “lo normal”… entonces seguimos haciendo todas esas cosas en las que ni siquiera queremos pararnos a pensar ni a sentir… es decir, a ser inocentes y libres ante ellas y pararnos a pensar y a sentir si de verdad queremos eso… y si nos sientan bien… si nos sirven o no para facilitarnos la elección real… la de qué es lo que realmente queremos ser (amor o miedo).

Y es por eso que el curso de milagros exponía tan claramente nuestro miedo al cambio y el motivo de ese miedo. Leer el resto de esta entrada »

«No es con el cuerpo del otro con el que se intenta la unión en la “relación especial”, sino con los cuerpos de los que no están ahí»   Leave a comment

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flores en parque

La frase del título es quizá algo enigmática; es del curso de milagros.

Si resulta algo enigmática, lo sería porque se refiere no solo a los cuerpos, sino a los “cuerpos-concepto” o “concepto-cuerpos”.

Esa frase nos sirve como excusa para hacer una invitación a una de las sesiones de Jeshua o Jesús en comunión con Paul Tuttle.

En muchas de esas sesiones se hace una lectura lenta del curso de milagros. La transmisión a la que nos referimos es la llamada “Raj-Jesus”, y, como digo, se trata de Jeshua en comunión con Paul Tuttle. Puede verse alguna muestra de ello en esta web visitando el índice dedicado al curso de milagros, donde está por ejemplo la transcripción de la charla del 2011 de la que ahora hablaremos (30-4-2011).

Cerca de esa sesión del 30 de abril, el día 7 de mayo, Jeshua también hablaba por ejemplo sobre lo que podríamos llamar “uso irreal” de las relaciones… en cuanto a que en ellas a menudo queremos ser vagos, es decir, hablar o “ser” con vaguedad, sobre los temas… ser “nebulosos”… y por ejemplo para que:
– no salgan cosas concretas y dolores “individuales” de los demás,
– o para no concretar sobre temas sociales o socio-culturales… y así no sentir la responsabilidad que implica el hecho de que todo es Una Sola Unidad,
– o para no tener que ser espontáneos… etc.

Entonces, volviendo al día 30, al final del comentario de ese día se habla de esta frase:

«No es con el cuerpo del otro con el que se intenta la unión en la relación no santa [especial], sino con los cuerpos de los que no están ahí»

En general, cuando tenemos relaciones (de cualquier tipo) muy a menudo las usamos para no vivir nada real, sino para vivir “fantasías” o imágenes que tenemos sobre nosotros mismos y sobre los demás (“imágenes sombrías” o “figuras tenebrosas”).

Esas imágenes (o “cuerpos” y cuerpos-concepto) los hemos fabricado por nuestra cuenta, y están más o menos enterradas y enterrados aposta por nosotros… en el sentido de que ya no nos queremos dar cuenta de que las hemos puesto ahí… y no queremos “tocarlos”, “tocarlas”.

Pero en el fondo es con eso con lo que fabricamos relaciones sin conexiones reales.

No queremos vivir nada real y concreto… no queremos que los egos reales, la “sombra”… los problemas o los “dolores” nuestros más reales ni los de los demás… se muestren mucho… para que así nuestra imagen sobre nosotros mismos (“yo separado”) quede más o menos intacta… y no tengamos que ser muy espontáneos… no tengamos que responder demasiado de forma no premeditada.

Entonces, la cita decía que si fabricamos la relación especial, o “no-santa”, es porque queremos relacionarnos con los cuerpos de los que NO están ahí.

Y más exactamente dice que en realidad buscamos la UNIÓN con los cuerpos de los que no están ahí.

Entonces, aquel día Jeshua en comunión con Paul explicaba lo que quiere decir eso.

Habla de que el “cuerpo” es también –o es antes, y a la vez– un “concepto-historia personal”. Leer el resto de esta entrada »

La vida, la personalidad como activador creativo constante, y la relación yo/entorno. Conexiones en torno al libro de Urantia   Leave a comment

[Este texto en formato audio, para escuchar desde esta página:
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Nosotros los humanos no podemos dar la vida (o la consciencia) a una cosa.
flores en parque

No podemos canalizar la vida para que impregne por ejemplo un amasijo de chips y cables… y lo convierta en un “robot” realmente vivo.

Tampoco podemos entender plenamente lo que es la consciencia en sí… ni la vida en sí misma… a partir de lo que vemos fuera o de lo que descubrimos con las ciencias tal como entendíamos hasta hace poco el concepto de “ciencia”.

(Si no se cree en todo lo anterior, por cierto, podemos tomarlo simplemente como hipótesis, pues se trata de una bifurcación: o bien creemos que podemos entender el surgimiento de la consciencia y de la vida… o bien no lo creemos.)

Entonces, el hecho (o la hipótesis, como se quiera pensar) de que las cosas sean así (de que en esencia no podamos entender la consciencia ni la vida) no quiere decir que tengamos que “adorar” lo que vemos afuera… como por ejemplo podríamos adorar “la naturaleza”, las cosas naturales. Significa que podemos apreciar de alguna manera que por ejemplo la naturaleza está “encantada” —es decir, podemos apreciar su “encanto”.

Su encanto es que es algo que en estos mundos físicos se desarrolla en gran medida mediante aquello que podemos llamar “experiencia evolutiva” o “evolución”. Pero como venimos haciendo en otros artículos, para hablar de esa evolución hemos de incluir por ejemplo las entidades o personalidades “espirituales” que sostienen o supervisan el proceso, y que lo hacen de distintas maneras según el “nivel de consciencia” del planeta o del sistema de realidad en cuestión.

De este “encanto” hablaremos en otro texto posterior. Ahora vamos con el tema a tratar, pues para poder hablar mejor sobre la evolución, tenemos que ver qué pasa con “la vida”.

Si nosotros no podemos otorgar ni entender la vida, o esa “chispa de vida” que no podemos insuflar en un robot… ¿dónde está esa “vida” en nuestra experiencia ahora?

El libro de Urantia (ELU) habla de forma muy interesante sobre la vida (en el documento 112). Y recordemos que el libro ya revela desde el principio al menos “quién”, es decir, qué “personas-espíritu”… canalizan eso que llamamos “vida” de forma local (en un mundo concreto como este): son los llamados “Portadores de Vida”, y lo hacen desde otra fuente que es también personal-espiritual —la llamada “Ministra Divina”.

¿Qué pasa pues con la vida?

Vamos a enlazar varios puntos de ELU para hablar de la vida en conexión con la personalidad y la relación.

En el documento 112 (1.13) tenemos una frase que a partir de ahora hemos de contemplar detenidamente y que se nos va a quedar grabada:

«La vida es en realidad un proceso que tiene lugar entre el organismo (la individualidad) y su entorno».

Es decir, es un proceso relacional, que se da en un “entre”: entre el organismo o el individuo, y el entorno.

Decimos por tanto que es un proceso “relacional”, y nos referimos con ello a un concepto de relación por el que entendemos que la relación es “productora”. La relación, en general y de cierta manera, es algo que “precede” y “cede”.

ELU repite casi la misma frase poco después, y añade cosas que nos darán mucho que hablar (subrayo en letra negrita algunas palabras muy importantes, y a veces pongo algún comentario entre corchetes, dentro de los mismos párrafos):

«La vida física es un proceso que tiene lugar, no tanto dentro del organismo, como entre el organismo y el entorno. Todo proceso de este tipo tiende a crear y a establecer unos modelos de reacción [modelos de reacción que NO serían directamente algo físico, pues podríamos pensar en las moléculas de los genes] del organismo a ese entorno. Todos estos modelos directivos ejercen una gran influencia en la elección de la meta.
» El yo y el entorno establecen un contacto significativo por mediación de la mente. La capacidad y la buena disposición del organismo para efectuar estos contactos significativos con el entorno (para reaccionar a los estímulos) representa la actitud de toda la personalidad».

Esa última expresión, “actitud de toda la personalidad”, o “actitud de la personalidad al completo”… quizá nos suene algo enigmática. Y es que la personalidad es, por así decirlo, lo más esencial y “misterioso” que tenemos o que somos… ya que por ejemplo es lo que integra lo material, lo mental y lo espiritual.

El tema ahora es el de cómo “pensar” esa relación “yo/entorno”, es decir, entre el yo (el ser), y el “no-yo”, o entorno. Y el mismo ELU da algunas pinceladas que nos servirán para hablar de ello, como ahora veremos. Leer el resto de esta entrada »