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¿Ni Tierra hueca ni Tierra plana… sino Tierra viva? El encuentro de Carles Torá en la Antártida, a la luz de las revelaciones   Leave a comment

(Enlace para acceder a ivoox, donde está el audio)

fotografía de agua¿Y si casi todo el ruido sobre “Tierra plana” y “Tierra hueca” fuera en gran parte realizado para desacreditar las pruebas que nos indican ciertas características más profundas de nuestro planeta, y que lo asemejan a una especie de “ser vivo”?

En el episodio enlazado arriba como audio, hacemos un intermedio o descanso (Intermedio 1), dentro de esta serie de comentarios y lecturas sobre la revelación de Lorber.

Este es el comentario o lectura #65, y en él invitamos a pensar en los “problemas” que parecen surgir… de confusión, etc., cuando hablamos sobre la Tierra.

Sobre todo invitamos a ver los divertidos vídeos de la entrevista a Carles Torá, que hicieron para youtube los canales “Agencia Cósmica” y “Despejando Enigmas” (Gosia y Robert). (La serie de tres vídeos de esta entrevista empieza en este.)

En la entrevista, Carles Torá nos explica algo sorprendente que encontró en la Antártida, cuando realizaba un servicio a cierta agencia o grupo de agencias creo que científico-militares (él habría sido una especie de persona parcialmente de la “élite”… cercana a los círculos de los gobiernos secretos y/o de las agencias secretas o semisecretas… pero que habría escapado en parte de ahí).

En este audio damos un contexto para quizá entender ese encuentro, ya que puede que todo tenga que ver con el proceso actual que vivimos, donde estaríamos ya experimentando un aumento en nuestra capacidad de pensar y de sentir un planeta Tierra más “vivo” de lo que parece (lo cual… en cuanto a los datos sobre el planeta como organismo… ya se nos indicó a través de Lorber, hace más de 170 años, en sus “libros inspirados” o canalizados).

El contexto para esa “necesidad de cuidados especiales” es el que ya vimos en anteriores textos y audios, cuando tratamos sobre el aviso o mensaje pleyadiano.

Es decir, el contexto planetario es de rebelión profunda contra la organización cósmica de las cosas, es decir, contra el proceso natural de ascensión o elevación “mental-espiritual” de los mundos y de las consciencias capaces de “conocer” a la Fuente original (como nosotros).

Así pues, sobre el tema del posible cuidado necesario de la Tierra… un cuidado suplementario… y sobre las posibles características globales de la rebelión planetaria (en esta posible coexistencia actual de dos “estratos civilizatorios” muy dispares en cuanto a “capacidad tecnológica”)… aportamos dos datos que revela el libro de Urantia:

1. La existencia de compañías de finalitarios. El libro revela que hay una o más compañías de finalitarios instaladas en nuestro planeta:

«31:0.11 Una o más compañías de finalitarios mortales están constantemente de servicio en Urantia. No existe ningún ámbito de servicio universal al que no sean destinados; ejercen su actividad en todo el universo, con períodos iguales y alternos de deberes asignados y de servicio libre».

Estos finalitarios podrían ser quizá los entes contactados por Torá.

Los finalitarios, según el libro de Urantia, son una especie de “maestros ascendidos”, muy experimentados en las formas de “habitar” o “estar” en muchos tipos de mundos… pero que no son procedentes de este planeta Tierra en concreto… aunque sí de otros similares. Pero antes de llegar aquí, habrían pasado ya por toda la carrera a la que estamos destinados todos: una carrera de ascensión en “sintonización mental-espiritual”… (que es nuestro destino como personalidades que eligen “sobrevivir eternamente”)

2. La breve nota que el libro de Urantia también nos da sobre los seres superhumanos en general, cuando habla de la rebelión.

Es decir, esta revelación cuenta que, tras la rebelión, en el planeta se quedaron además atrapados algunos seres de tipo “superhumano”, ¡y habla de muchos grupos!

Lo dice en 67:2.5:

«Muchos grupos superhumanos que se encontraban por casualidad en Urantia en el momento de ser aislada fueron retenidos aquí, y al igual que los serafines y sus asociados, se vieron obligados a elegir entre el pecado y la rectitud — entre el camino de Lucifer y la voluntad del Padre invisible».

_____
Nota general (sobre los audios de esta la serie sobre Lorber):

En estos audios haremos a veces aclaraciones que nos pueden servir… o incluso “comentarios de conexión” con otras revelaciones importantes, como por ejemplo Las cartas de Cristo o El libro de Urantia.
(Este último nos da unas informaciones y una “base conceptual” muy rica… que nos sirve para sentir que realmente no hay contradicciones.)

Para ver el índice de estos audios en unplandivino.net ver esta página:
https://unplandivino.net/lorber

¡Gracias!

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Nueva serie de comentarios de El libro de Urantia: sin humor, no hay Dios :)   Leave a comment

Botón para escuchar el tercer audio de esta serie:
Enlace para escucharlo en ivoox.com

babosa

Una babosa (de la que no pretendo reírme… bueno… quizá un poco sí 😛 )

El que enlazo en la cabecera de este texto es la tercera entrega de esta nueva serie de audios, o “podcast” (un programa), sobre la revelación de Urantia.

Iré enlazando todo esto como siempre en el índice correspondiente, que en este caso es el número 9 de esta web.

En esta serie iremos tratando a veces informalmente sobre las ideas (y enlazándolas) que aparecen en ELU.

Y otras muchas veces nos ponemos lógicamente más serios.

En esta tercera entrega contextualizo un poco este tercer documento (o capítulo) de ELU, dentro de lo ya dicho en los anteriores.

No se trata de una lectura exhaustiva (ya que para eso tenemos un audio aparte, para cada documento, que también enlazo en el índice 9), sino que, como mucho, a veces leo algunos pedazos del texto para comentarlo.

Espero hacer, para cada documento o capítulo de ELU, una larga serie de comentarios y de audios (sobre cada uno en particular).

En esta tercera entrega aludo también a otro texto y audio –del que estoy bastante contento– que hice para hablar sobre los animales, es decir, sobre “el espíritu y lo animal”.

En él “entendíamos” el contexto terrestre de nuestra experiencia y la relación “espiritual” que continuamente nos sostiene y que de alguna manera particularizamos y expandimos como humanos (idealmente).

Que tengan una feliz individuación de Dios 🙂

 

 

¿Para qué sirven los libros y cursos que divulgamos aquí?: el curso de milagros, el de amor, el de la maestría… (H. Schucman, M. Perron, Jayem…)   Leave a comment

(Enlace a este audio en ivoox)

AdelfaEste breve texto (que también podemos escuchar en audio desde aquí mismo o en ivoox) es una invitación en dos partes.

Y por cierto, esta invitación sirve como celebración de que pronto van a salir “al mercado” 🙂 versiones oficiales de algunos de estos cursos o libros que aquí divulgo y a veces traducimos o revisamos:

1. Ampliando nuestro ser

2. Reuniéndonos con esa ampliación

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1. Ampliando…

Mirad qué simple es todo.

Y es que en gran medida “lo espiritual” se va a sacudir ese aura de “antinatural”, de “raro”, o de cosa “poco normal”… ya veréis…

Y se va a sacudir ese aura pese a tanto dinero y esfuerzo que hemos empleado y seguimos empleando los humanos en hacer por ejemplo muchas películas y sistemas educativos que invitan a que este tema no sea simplemente lo natural.

Solamente hay dos opciones cuando dejamos el cuerpo atrás, es decir, tras eso que en general llamamos “muerte”, y que para muchas personas significa ya “transición”:

a. O bien es eso, una transición, y entonces queda algo de nosotros… algún tipo de “esencia personal”… después de “dejar el cuerpo”;

b. O bien no hay nada.

¿Por qué motivo nos decantaríamos por la primera opción?

Hay muchos motivos por los que al final nos decidimos por ella (una opción a la que parece que cada vez menos gente nos cuesta abrirnos de forma explícita):

– por simple “deportividad” 🙂 , es decir, a modo de hipótesis para jugar con ella… o de hipótesis a “probar”… si abrimos nuestra mentalidad.

– por haber sentido o percibido ya pruebas o sensaciones que nos hacen decantarnos por esa opción, y ya sea que las hayamos sentido en nosotros mismos o en los demás –pruebas que sean suficientes para nosotros, y que tienen que ver con distintos tipos de ampliaciones de nuestra “percepción”, sensaciones, etc.–.
(de hecho hay gente que “viene a este mundo” y más bien lo que intenta hacer o lo que tienen que hacer es evitar este contacto natural profundo con su ser… aun teniéndolo muy fácil y muy presente… en tanto que facilidad para experimentar cambios en la percepción… unos cambios que para los demás quizá son menos habituales.)

– por mera intuición… etc.

Una vez aceptada más o menos claramente esa primera opción, hemos abierto el paso a una ampliación del reconocimiento de lo que somos… del reconocimiento que podemos tener de lo que quizá somos (de lo que somos más “global” o “ampliamente” hablando).

Y entonces… vamos a la parte 2.

2. Reuniendo…

Una vez que estamos metidos “en el camino”… “en vereda”… tal como se hace en varios de nuestros queridos “cursos”… intentemos ir más allá de los variados nombres que le podemos dar a aquello con lo que nos estamos reuniendo si aceptamos esa especie de “ampliación de nuestro ser”.

Eso que diríamos que “queda” tras abandonar el cuerpo lo vamos a llamar “Yo ampliado” y a veces simplemente “Yo” con mayúsculas, por ejemplo.

(Y por cierto, esta referencia a “la muerte” es una forma de hablar rápida… pues en realidad ese Yo, por lógica, ya estaría aquí… aquí mismo… y entonces, nombrándolo así, con definiciones así (“lo que queda tras”…) nos quedamos claramente cojos.)

Lógicamente lo normal es que nosotros en principio NO nos relacionemos con las personas y con el mundo sintiendo claramente ese Yo ampliado, es decir, lo normal es que “no nos relacionemos desde ese Yo”.

Y precisamente se trata de eso, en cualquier curso o camino espiritual de los que tratamos aquí y que son “completos” o “vías completas”: se trata de normalizar algo que en realidad podría ser lo natural. Leer el resto de esta entrada »

Nuevo tema en el apartado de Materiales para la educación: Cuerpo, espontaneidad, juego, mente, observación: Feldenkrais   Leave a comment

Botón para escuchar el audio:
(Enlace para escucharlo en ivoox.com)

Inicio con este audio –el enlazado en la cabecera del texto– un nuevo tema para el apartado de la web que trata de la “educación”: el apartado, o índice, número 12: “Materiales para la educación, el hogar, los niños”.

En él presento unas cuantas ideas claves (muy simples, y para mí muy curiosas) en las que quizá iremos profundizando mediante la lectura del texto de Feldenkrais titulado: “El poder del yo” (The Potent Self).

Espero leer y comentar al menos unos cuantos capítulos de dicho libro, pero de cierta manera basta con el conjunto de ideas presentado en este audio como introducción. Ahí está básicamente todo lo que quería comentar… o lo más importante. Son unas pocas observaciones sobre la elección, la mente, el cuerpo, la observación, el juego, la espontaneidad, etc.

 

 

 

¿Qué es eso del ego? El concepto de “mundo” (con el que nos matamos y victimizamos)… frente a «la Tierra»   Leave a comment

(Botón de audio para escuchar la lectura y comentario de este texto:)
(Enlace a este audio en ivoox)
bicho¿Qué es esa cosa que llamamos “ego”?

Tomemos un ejemplo, el de la cocina.

Fijémonos en qué satisfacción nos puede dar ese arte de la cocina… esa técnica que hace tanto tiempo es también un “arte”.

Pero… yendo más atrás: Los seres humanos hablamos del “descubrimiento” del fuego.

¿Descubrimiento?

Será nuestra forma de decir: La “domesticación” de ese fenómeno “natural”, claro.

Y entonces, con estas sutiles o no tan sutiles formas de hablar (¿descubrimiento?)… desde pequeñitos aprendemos “ego” muy inocentemente… con los conceptos más simples pero no por ello menos “distorsionadores”.

Por ejemplo, nosotros, como humanos que orgullosamente hacemos civilizaciones (en el tiempo ilusorio)… es decir, que aparentemente estamos recién salidos de “las cavernas” en este ficticio ciclo histórico…
…”reforzamos ego” en la mente cuando colocamos antes el hecho “humano” que el hecho “terrestre”.

Es decir, alimentamos eso cuando, como colectivo de mentes algo enloquecidas (es decir, “inconscientemente” enloquecidas)… ponemos en un lugar prioritario el hecho de que hayamos “inventado” o “descubierto” cosas como el fuego…
… antes que el simple hecho de que haya universo.

Entonces, colocamos eso primero y a veces muy orgullosamente… lo colocamos en un lugar de nuestra mente que está por encima o antes que el hecho de que “simplemente hay fuego”… de que simplemente hay universo donde sentir o usar el fuego.

Entonces, “el mundo” (eso que es como una especie de concepto en el que habitamos… una casa mental construida cuando reforzamos “ego”… y que es un “castillo de naipes” sobre cimientos que parecen ser la nada)…
… el mundo… decíamos…
… es esa acumulación de “datos” (de lo ya dado o regalado)…
… esa acumulación de aquello que es regalado o dado…
… pero que por defecto no es agradecido.

Quiero decir… “mundo” es como un atributo de esa cualidad de no-agradecer –de nuestro “no-agradecer por defecto”.

Es decir, ¿en qué consiste todo ese conglomerado que podríamos llamar “mundo-ego”?

En esta mezcla:
– de no agradecimiento, con…
– acumulación de regalos.

Entonces… recordemos… hemos dicho que “por defecto” no agradecemos. Leer el resto de esta entrada »

La vida, la personalidad como activador creativo constante, y la relación yo/entorno. Conexiones en torno al libro de Urantia   Leave a comment

[Este texto en formato audio, para escuchar desde esta página:
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Nosotros los humanos no podemos dar la vida (o la consciencia) a una cosa.
flores en parque

No podemos canalizar la vida para que impregne por ejemplo un amasijo de chips y cables… y lo convierta en un “robot” realmente vivo.

Tampoco podemos entender plenamente lo que es la consciencia en sí… ni la vida en sí misma… a partir de lo que vemos fuera o de lo que descubrimos con las ciencias tal como entendíamos hasta hace poco el concepto de “ciencia”.

(Si no se cree en todo lo anterior, por cierto, podemos tomarlo simplemente como hipótesis, pues se trata de una bifurcación: o bien creemos que podemos entender el surgimiento de la consciencia y de la vida… o bien no lo creemos.)

Entonces, el hecho (o la hipótesis, como se quiera pensar) de que las cosas sean así (de que en esencia no podamos entender la consciencia ni la vida) no quiere decir que tengamos que “adorar” lo que vemos afuera… como por ejemplo podríamos adorar “la naturaleza”, las cosas naturales. Significa que podemos apreciar de alguna manera que por ejemplo la naturaleza está “encantada” —es decir, podemos apreciar su “encanto”.

Su encanto es que es algo que en estos mundos físicos se desarrolla en gran medida mediante aquello que podemos llamar “experiencia evolutiva” o “evolución”. Pero como venimos haciendo en otros artículos, para hablar de esa evolución hemos de incluir por ejemplo las entidades o personalidades “espirituales” que sostienen o supervisan el proceso, y que lo hacen de distintas maneras según el “nivel de consciencia” del planeta o del sistema de realidad en cuestión.

De este “encanto” hablaremos en otro texto posterior. Ahora vamos con el tema a tratar, pues para poder hablar mejor sobre la evolución, tenemos que ver qué pasa con “la vida”.

Si nosotros no podemos otorgar ni entender la vida, o esa “chispa de vida” que no podemos insuflar en un robot… ¿dónde está esa “vida” en nuestra experiencia ahora?

El libro de Urantia (ELU) habla de forma muy interesante sobre la vida (en el documento 112). Y recordemos que el libro ya revela desde el principio al menos “quién”, es decir, qué “personas-espíritu”… canalizan eso que llamamos “vida” de forma local (en un mundo concreto como este): son los llamados “Portadores de Vida”, y lo hacen desde otra fuente que es también personal-espiritual —la llamada “Ministra Divina”.

¿Qué pasa pues con la vida?

Vamos a enlazar varios puntos de ELU para hablar de la vida en conexión con la personalidad y la relación.

En el documento 112 (1.13) tenemos una frase que a partir de ahora hemos de contemplar detenidamente y que se nos va a quedar grabada:

«La vida es en realidad un proceso que tiene lugar entre el organismo (la individualidad) y su entorno».

Es decir, es un proceso relacional, que se da en un “entre”: entre el organismo o el individuo, y el entorno.

Decimos por tanto que es un proceso “relacional”, y nos referimos con ello a un concepto de relación por el que entendemos que la relación es “productora”. La relación, en general y de cierta manera, es algo que “precede” y “cede”.

ELU repite casi la misma frase poco después, y añade cosas que nos darán mucho que hablar (subrayo en letra negrita algunas palabras muy importantes, y a veces pongo algún comentario entre corchetes, dentro de los mismos párrafos):

«La vida física es un proceso que tiene lugar, no tanto dentro del organismo, como entre el organismo y el entorno. Todo proceso de este tipo tiende a crear y a establecer unos modelos de reacción [modelos de reacción que NO serían directamente algo físico, pues podríamos pensar en las moléculas de los genes] del organismo a ese entorno. Todos estos modelos directivos ejercen una gran influencia en la elección de la meta.
» El yo y el entorno establecen un contacto significativo por mediación de la mente. La capacidad y la buena disposición del organismo para efectuar estos contactos significativos con el entorno (para reaccionar a los estímulos) representa la actitud de toda la personalidad».

Esa última expresión, “actitud de toda la personalidad”, o “actitud de la personalidad al completo”… quizá nos suene algo enigmática. Y es que la personalidad es, por así decirlo, lo más esencial y “misterioso” que tenemos o que somos… ya que por ejemplo es lo que integra lo material, lo mental y lo espiritual.

El tema ahora es el de cómo “pensar” esa relación “yo/entorno”, es decir, entre el yo (el ser), y el “no-yo”, o entorno. Y el mismo ELU da algunas pinceladas que nos servirán para hablar de ello, como ahora veremos. Leer el resto de esta entrada »

La bondad en El libro de Urantia y una breve reflexión sobre las criaturas intermedias   Leave a comment

[Este texto leído… en formato audio:
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pradera y árboles

En este texto se trata de reunir algunos puntos de El libro de Urantia (ELU) donde se habla del concepto de bondad.

Los números indican el documento, el apartado y el párrafo de dicho libro. Por ejemplo: 32:2.1 es el documento 32, apartado 2 párrafo 1.

Además, como “caso práctico” especularemos muy brevemente sobre las “posesiones mentales” que eran o que son capaces de hacer por ejemplo las criaturas intermedias (unas “posesiones” que en esta era ya son solo de tipo “beneficioso”). Hay que tener en cuenta además que nosotros, en lo que podríamos llamar estado “desencarnado”, cuando hemos terminado el ciclo de reencarnaciones… nosotros… también seremos capaces de hacer, de cierta manera, ese tipo de “posesiones”, pues nuestra mente es una unidad con todas las demás.

El tipo de criatura comentado, la intermedia, lo presenta ELU y habla de él en varios documentos; es una especie de ángel pero que, por así decirlo, es más “material” que un ángel, ya que surgió en la experiencia terrestre mediante la unión mental no-sexual realizada por parejas de seres “semihumanos” o “superhumanos” cuando estaban materializados en este planeta para realizar las misiones normales de las que habla ELU y que, como misiones, está previsto que acompañen o guíen durante milenios a la consciencia humana que habita un planeta en “evolución” espiritual.

Lo que comentaremos aquí es simplemente para invitar a aportar reflexiones sobre todo ello (sobre todo acerca de la bondad), y a modo de invitación a ELU.

Para empezar, tenemos las siguientes citas básicas, donde subrayamos en negrita lo que será más importante para el comentario:

«0:1.17 La divinidad es comprensible para las criaturas como verdad, belleza y bondad. […]
» 1:7.3 El concepto de la verdad quizás podría concebirse separado de la personalidad, el concepto de la belleza puede existir sin la personalidad, pero el concepto de la bondad divina solo es comprensible en relación con la personalidad. […]
» 56:10.20 Para el hombre finito, la verdad, la belleza y la bondad abarcan la revelación completa de la realidad de la divinidad. […]
» 103:9.10 […] El hombre alcanza la belleza a través de la verdad, y por medio del amor espiritual asciende hacia la bondad. […]
» 195:7.4 Los valores paradisiacos de eternidad e infinidad, de verdad, belleza y bondad, están
escondidos dentro de los hechos de los fenómenos de los universos del tiempo y del espacio. Pero es necesario el ojo de la fe de un mortal nacido del espíritu para detectar y discernir estos valores espirituales».

La divinidad es pues una especie de relación “fundadora”. Y como dice la cita, para nosotros es comprensible como verdad, belleza y bondad.

Esas explicaciones iniciales se complementan por ejemplo con esta parte del documento 2:

«2:7.10 […] La verdad, la belleza y la bondad son realidades divinas, y a medida que el hombre asciende la escala de la vida espiritual, estas cualidades supremas del Eterno se coordinan y se unifican cada vez más en Dios, que es amor».

Y las siguientes citas también complementan las anteriores. En ellas aparece la Deidad del Supremo, que es de cierto modo lo que estamos ayudando a “crear” con nuestras aventuras de lo finito y en lo finito:

«28:6.21 Grandeza es sinónimo de divinidad. Dios es supremamente grande y bueno. La grandeza y la bondad no se pueden simplemente separar.
» 28:6.22 Ser grande es ser semejante a Dios. Y puesto que la calidad de la grandeza está totalmente determinada por el contenido de bondad, de ello se deduce que, incluso en vuestro estado humano actual, si a través de la gracia podéis volveros buenos, debido a ello os estáis volviendo grandes. Cuanto más contempléis constantemente y más persigáis insistentemente los conceptos de la bondad divina, más ciertamente creceréis en grandeza, en la verdadera magnitud de un auténtico carácter de supervivencia. […]
«117:1.1 El Supremo es la belleza de la armonía física, la verdad de los significados intelectuales y la bondad de los valores espirituales. […]
» 117:1.7 […] Dios Supremo es la verdad, la belleza y la bondad, ya que estos conceptos de la divinidad representan lo máximo que los seres finitos pueden concebir por experiencia».

La personalidad (citada en la frase del documento 1 que tenemos arriba) es lo más “sutil” o “elevado” que conocemos como humanos. Este es quizá el concepto central en ELU, y, como podemos ver convierte la bondad (divina) en un concepto muy importante.

Aquel párrafo 1:7.3 continúa así:

«Solo una persona puede amar y ser amada. Incluso la belleza y la verdad estarían separadas de la esperanza de la supervivencia si no fueran atributos de un Dios personal, de un Padre amoroso».

Entendemos esta última frase quizá así: todo lo bello y lo verdadero podría olvidarse por completo de lo que conlleva “sobrevivir”, sea lo que sea que eso conlleve… si no fueran ya los atributos de una personalidad amorosa, y en este caso infinita (y “personalidad infinita” es obviamente algo inefable para nosotros, que somos personalidades “ejerciendo” u “operando” en lo finito). Leer el resto de esta entrada »